Revista Peruana de Epidemiología - Vol. 4 N.º1 Marzo de 1991

 

Notas históricas

 

UN PROTOEPIDEMIOLOGO ESTADISTICO OLVIDADO DEL HOSPITAL DOS DE MAYO:
Dr. Ricardo Quiroga y Mena

José Neyra Ramírez

 

Ahora que hay interés y dedicación por la publicación del movimiento estadístico y epidemio1ógico en este benemérito hospital, es conveniente recordar a un médico titular del mismo que hace más de cien años ya mostraba el mismo afán que en la actualidad.

Nos referimos al Dr. Ricardo Quiroga y Mena, quien apenas pudo, ejercer la Medicina durante dieciocho años, pues su prematura muerte cortó una trayectoria profesional que prometia mucho.

Fue interno de los hospitales con la Promoción 1876, recibiéndose de médico en 1878 y su Tesis de Bachiller en Medicina versó sobre "Las Temperaturas Patológicas".

En 1880 ya concurre al Hospital Dos de Mayo, siendo nombrado médico remplazante del Dr. Manuel Adolfo Olaechea que se ausentó del país y era jefe de entonces de las Salas de San Vicente, San Luis y San Ignacio. En 1886 fue nombrado médico jefe en propiedad de dichas salas, pero hacia 1890 fue nombrado jefe de las Salas de San Pedro y de San Francisco.

Ejerció como médico sanitario de Lima en la epidemia de 1892, la que fue una epidemia gripal, según lo consigna Hermilio Valdizán en su invalorable Diccionario Médico. El Dr. Quiroga y Mena falleció de muerte violenta en Barranco en 1896.

Durante su Jefatura en las Salas de San Pedro y de San Francisco aporta los mejores datos estadísticos, los que publicaba trimestralmente en "La Crónica Médica". Así como ejemplo, vemos que en el primer trimestre de 1891 se atendieron en sus servicios 835 enfermos de los que curaron 683 y murieron 62.

En cuanto a la edad el 28.03% eran de 20 a 30 años, como profesión se señala que el 51.87% eran peones y chacareros.

Como enfermedades predominantes sefiala el Paludismo con 309 casos, lo que da el 44.2%, en especial las formas que é1 llama cotidiana y terciana, siendo rara la cuartana. Cifras elevadísimas de Paludismo; de verruga peruana sufrieron el 17.2% de sus enfermos, de tuberculosis el 7.54% y de alcoholismo el 5.87%. Con relación a la mortalidad, Quiroga y Mena consigna que la tuberculosis marcha a la cabeza con 28.70%, siguiendo la perniciosa palúdica con 9.09%.

La nacionalidad se distribuye de la siguiente forma: peruanos 696, extranjeros 139 y de éstos el 48.92% eran chinos e italianos el 14.38%.

Con respecto a la constitución, la mayor parte de constitución débil y de temperamento linfático el 32%, siendo el temperamento bilioso el 29.5%.

En vista del elevado número de defunciones por tuberculosis que llegaban en estado avanzado de enfermedad al hospital; Quiroga y Mena reclama una sala especial para ellos como se hizo años después al reunir los tuberculosos en la Sala de San José (ahora San Andrés) antes que se inaugurara la Sala Santa Rosa en 1898.

Los siguientes trimestres dan un panorama parecido que seria ocioso relatar, pero en todos ellos el autor tiene la minuciosidad de señalar cuántos ingresaron, cuántos curaron, cuántos murieron, cuántos fueron referidos al Lazareto, al Manicomio o al Refugio de Incurables (ahora Hospital Santo Toribio), cuántos quedaron en existencia para el siguiente trimestre, etc.

lgualmente en todos los trimestres, señala los datos estadísticos, epidemiológicos y clínicos citados antes como edad, nacionalidad, profesión, raza, diagnóstico clínico y anatomo-patológico en algunos casos. Se concluye en el gran predominio del Paludismo, la Tuberculosis, la Verruga Peruana.

Rindamos homenaje a este gran médico del glorioso Dos de Mayo, quién con afán estadístico, clínico y epidemilógico nos ha dejado un legado histórico y un deber de continuar su obra.