FRECUENCIA DE DIAGNÓSTICOS DE TRASTORNOS MENTALES EN PACIENTES DEL HOSPITAL CENTRAL DEL IPSS DE CUSCO* Rodolfo Quiroz Valdivia**
RESUMEN: Durante los meses de agosto y setiembre de 1989 se hizo un estudio en el Hospital General del IPSS de Cuzco, cuyo objetivo fue conocer la frecuencia de trastornos mentales en un hospital general, donde no existía, hasta esa fecha, un servicio de Psiquiatría. El estudio se realizó en una muestra aleatoria de 412 historias clínicas. Se utilizaron como instrumentos de clasificación los criterios de Oferta Sintomática de F. Lolas, la ICD-9 de la OMS y la DSM III-R (eje 1) de la APA. Los resultados que se obtuvieron de acuerdo a los Criterios de Oferta Sintomática de F. Lolas fueron: en el grupo I (factores psicológicos puros) 2,6%; en el grupo 11 (trastornos psicosomáticos) 21,1%; en el grupo III (trastornos psicosomáticos "clásicos") 2,6%; y en el grupo IV (trastornos físicos complicados con problemas psicológicos) 1,2%. En general, se encontró que 35,4% de los casos presentó algún tipo dc trastorno mental. Los modelos psicopatológicos básicos encontrados fueron: neurosis, 4,1%; trastornos psicosomáticos, 24,2%; trastornos psiquiátricos infantiles, 2,4%; psicosis, 1,6%; alcoholismo, 1,2%; desórdenes convulsivos, 0,9%; deficiencia mental, 0,2%. Palabras claves: Trastornos mentales, hospital general.
SUMMARY: A study to ascertain the frequency of mental disorders was carried out at a general hospital with no Psychiatry service available, on August and September 1989. The study was based on an aleatory sample of 412 clinical records. The criteria of Symptomatic Supply of F. Lolas, WHO's ICD-9 and APA's DSM III-R (Axis I) were used for classification purposes. According to the criteria of Symptomatic Offer of F. Lolas, the following results were obtained: in Group I (pure psychological factors), 2,6%; in Group II (psychosomatic disorders), 21,1%; in Group III ("classical" psychosomatic disorders), 2,6%; and in Group IV (physical disorders involving psychological problems as well), 1,2%. In general it was found that 35,4% cases presented some kind of mental disorder. Basíc psychopathological models found were: neurosis, 4,1%; psychosomatic disorders 24,2%; psychiatric disorders in children, 2,4%; psychosis, 1,6%; alcoholism 1,2%; convulsive disorders 0,9%; mental deficiency 0,2%. Key words: Mental disorders, general hospital.
Introducción Algunos estudios epidemiológicos de morbilidad psiquiátrica(1), han encontrado que por lo menos una quinta parte de los pacientes que acuden a los servicios generales de salud padecen de problemas considerados psicosociales, y una población aún mayor presenta la combinación de problemas psicosociales y somáticos. En 1987, el informe estadístico oficial del Hospital Central del INS de Cuzco reportó sólo un 2,4% de las consultas como trastorno mental, ocupando el onceavo lugar dentro de la patología hospitalaria. De acuerdo con Serigo(2), la mayoría de los trastornos psiquiátricos menores son atendidos en los servicios médicos generales, de modo tal que los estudios que se hacen en los servicios; de psiquiatría tienen una visión muy parcial de la patología mental. Por este motivo se decidió estudiar la prevalencia de trastornos mentales en los servicios médicos de las diferentes especialidades del Hospital Central del IPSS de Cuzco, teniendo en cuenta, además, que en este hospital no existía ningún servicio de psiquiatria y que toda la demanda de salud mental era atendida por médicos sin especialidad. El propósito de este estudio fue contribuir al conocimiento de la morbilidad psiquiátrica de la región Inca y proporcionar bases para la organización de servicios de Salud Mental adecuados.
Este trabajo se realizó en el Hospital Central del INS de Cuzco, que tiene como área de influencia la población asegurada de los departamentos de Cuzco, Apurímac y Madre de Dios. El estudio se desarrolló durante los meses de agosto y setiembre de 1989 en una muestra aleatoria conformada por 412 historias clínicas; el universo estuvo constituido por 43,000 historias clínicas colectadas hasta el 31 de julio de 1989. Los criterios para la clasificación de los diagnósticos fueron los siguientes: - Criterios de Oferta Sintomática de F.
Lolas(3)
Las características de la muestra del estudio fueron: - Procedencia.- En un
91,7% procedente del departamento de Cuzco, el 3,8% de Apurímac, el 2,4% de Madre de Dios
y el 2,1% de otros departamentos. En el estudio se encontró 146 historias clínicas (35,4%) que reportaban alguna sintomatología de carácter psiquiátrico, correspondientes a pacientes con las siguientes características: - Edad.- Menores de 5
años 4,8%, de 5 a 14 años, 8,9%, de 15 a 60 años 80,8% y mayores de 60 años 5,5%. El 87,6% de los casos de trastorno mental pertenecieron al servicio de Medicina general y especialidades, el 3,4% a Cirugía general y especialidades, el 6,8% a Pediatría y el 2,2% a Gineco-obstetricia. Cada paciente tuvo un número variable de atenciones en diferentes especialidades que van de 1 a 31 atenciones, con una media de 6,2 atenciones por paciente. La clasificación de los diagnósticos de las 146 historias que reportaron alguna sintomatología, se hizo en base a los tres criterios mencionados en material y métodos. En las tablas 1, 2 y 3 se presenta la distribución porcentual de cada clasificación y las tasas respectivas expresadas en forma porcentual.
Analizando la sintomatología registrada en las historias, se encontró que ésta es insuficiente para poder clasificar los trastornos mentales siguiendo los criterios de la DSM III-R, por lo que sólo ha sido posible hacer un intento de clasíficación en el eje I (tabla 4):
Dentro del grupo "factores psicológicos que afectan condiciones físicas" fueron incluidos muchos trastornos que pudieron haber sido calificados de "somatización" pero que no reunieron los criterios suficientes, como la duración del síntoma. De haberse incluido en el grupo de trastornos somatoformes, este habría alcanzado el 25,3% del total de trastornos, con una tasa del 8,9%. El 43,8% de consultantes (64) con trastorno mental, recibió prescripción de algún tipo de psicofármaco; de éstos sólo la mitad tuvo diagnóstico previo de trastorno mental en forma explícita. El 94,5% de pacientes con trastornos mentales no fueron derivados para atención psiquiátrica; el 1,3% se derivó al centro de salud mental de Almudena de la Beneficencia Pública del Cusco, el 13% al Consultorio Psicología del mismo hospital y el 2,4% a Medicina física y Rehabilitación.
No ha sido fácil agrupar los diagnósticos siguiendo los criterios de oferta sintomática, de la ICD-9 OMS o de la DSM III-R, por la insuficiente-información o porque los diagnósticos consignados en las historias clínicas muchas veces no eran congruentes con la descripción de la sintomatología, por lo que se tuvieron que cambiar algunos diagnósticos de tipo psiquiátrico de acuerdo a la descripción clínica que se registraba. A pesar de estas limitaciones la tasa de trastornos mentales encontrada (35,4%), se aproxima. a las cifras reportadas por diferentes autores, aunque con métodos diferentes. Cabe destacar la aproximación con la prevalencia encontrada por Javier Mariátegui en la población general del distrito de Lince (Lima), donde encontró una patología probable de 32,9% y una patología confirmada de 17,9%(7). Llamó la atención en el estudio, la baja prevalencia de trastornos psiquiátricos en la infancia y la adolescencia, a pesar de que casí un tercio de la población hospitalaria fue menor de 15 años; esto se podría explicar por que al no existir servicio de. psiquiatría no hay demanda, y sólo los casos moderados o severos fueron llevados a la psicóloga del hospital o al neurólogo. Lo mismo podemos decir en relación al alcoholismo, y drogadicción pues los pocos casos detectados de alcoholismo han sido, porque tenían alguna complicación médica que los obligó a asistir a la consulta de medicina general. Metodológicamente, este estudio difiere de otros realizados en nuestro medio, hechos en servicios de psiquiatría de hospitales generales. Esto no permite hacer comparaciones entre las diversas cifras de prevalencia reportadas. Así, siguiendo el enfoque de la "oferta sintomática" de F. Lolas, en este estudio se encontró que un 10,4% acudió a consulta por trastornos puramente psicológicos. Alva y Fábrega(8), en un estudio realizado en un servicio de Psiquiatría, han reportado un 18,5% sin contar las reacciones psicofisiológicas. En cambio sólo refieren un 2% trastornos psicosomáticos, cifra muy inferior al 25% encontrado en el estudio que se reporta. Esto es explicable porque en el servicio especializado la patología psiquiátrica está concentrada. En cambio, en investigaciones realizadas en servicios generales de salud, se encuentran cifras de prevalencia de trastornos mentales más coincidentes con las del presente estudio. La OMS en un proyecto multinacional de salud mental, realizado con trabajadores adiestrados en atención primaria que atendieron la consulta general de salud en varias zonas piloto, refiere una frecuencia de trastornos mentales que osciló entre 10,6% y 17,2% en los adultos 29,4% en los niños(6). Pedro Muñoz en Madrid, utilizando el cuestionario de salud de Golberg en dos centros hospitalarios, encontró una alta prevalencia de trastornos psicosociales y psiquiátricos que llegaba al 62% de los integrantes de la población de estudio(9). Rennye en su estudio realizado en Manhattan (Nueva York), empleando el Home Interview Survey, encontró que el 23% de los individuos con incapacidad funcional tenia síntomas psicológicos(10). Lewis, en un estudio que realizó en los pacientes de los médicos generales, en el sur este de Londres, afirmó que si hubiera incluido los pacientes que tenían enfermedad sin causa física o trastornos psicosomáticos, las cifras de consultantes con trastornos mentales hubieran excedido al 50%(11). Lemperiere y Feline afirman que el 33% de las consultas hospitalarias obedecen a trastornos puramente psíquicos(12). En 1979, otro estudio realizado en Bogotá (Colombia), en una muestra probabilística, con el Health Opinion Survey encontraron 33% de prevalencia(13). Durante el estudio se ha observado que los médicos, en la mayoría de los casos, desconoce la terminología moderna para identificar los trastornos mentales, y además tienen un enfoque de atención del paciente puramente organicista; por lo cual es conveniente orientar la formación en el pregrado para que el médico tenga la suficiente amplitud de criterio, y pueda comprender todos los factores que intervienen en la enfermedad sean sociales, culturales, psicológicos y no sólo orgánicos o hereditarios. Del mismo modo, el hallazgo de un 68,4% de trastornos psicosomáticos, contra un 11,6% de neurosis y 1,6% de psicosis, debe tomarse en cuenta para la orientación de los cursos de Psiquiatría de postgrado, tal vez poniendo más énfasís en el estudio de los trastornos psicosomáticos de etiología multifactorial.
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