| Enfermedades del Tórax 2002; 45 : 65-66 |
ANTIOXIDANTES
COMO AGENTES, TERAPÉUTICOS EN ENFERMEDADES Existe una evidencia incrementada que un balance oxidante/ antioxidante, a favor de oxidantes, ocurren en Enfermedad pulmonar Ostructiva crónica (EPOC). La evidencia también es acumulativa que el estrés oxidativo es un evento crítico en la patogénesis de esta condición. Un gran número de estudios han demostrado un peso incrementado de oxidantes y consecuentemente el incremento de marcadores del estrés oxidativo en los espacios aéreos, respiración, sangre y orina de fumadores y pacientes con EPOC. Estas incluyen inactivación oxidativa de antiproteinasas, injuria epitelial del espacio aéreo, incrementado secuestro de neutrófilos en la microvasculatura pulmonar y la expresión genética de mediadores proinflamatorios. El proceso oxidativo ha jugado un rol fundamental en la inflamación de fumadores y pacientes con EPOC, a través del sistema Redox, factores de transpiración tales como NF-B y AP-1, los cuales regulan los genes mediadores inflamatorios y mecanismos protectores, tales como expresión de genes oxidantes: En suma al estrés oxidativo producido por el tabaquismo, deficiencia dietética en antioxidantes, es relacionada al desarrollo de la limitación del flujo de la vía aérea; por lo tanto suplementos dietéticos puede ser una intervención beneficiosa en esta condición. El uso de oxidantes con buena disponibilidad de moléculas que tengan enzimas antioxidantes puede ser el tratamiento que no únicamente protege contra la directa injuria de los efectos oxidantes, pero puede fundamentalmente alterar los eventos inflamatorios que juegan un papel fundamental en la patogénesis del EPOC. Habiendo demostrado evidencia de un balance oxidante/ antioxidante entre fumadores es probable que tengan un rol en la patogénesis del EPOC. Varios esquemas han sido propuestos para mejorar este balance. Uno podría ser el blanco de la respuesta de las células inflamatorias por la reducción del secuestro o migración de leucocitos de la circulación pulmonar en el espacio aéreo. Opciones terapéuticas son drogas que alteran la deformidad celular, previniendo secuestro o imaginación de neutrófilos, debido a interferencia con adhesión de moléculas necesarias para la migración o prevención de la liberación de citoquinas inflamatorias tales como IL-8° Leutrienos B4, lo cual resulta en migración de neutrófilos. Sería posible usar agentes antiinflamatorios para prevenir la liberación de radicales de oxígeno de leucocitos activados. Hay varias opciones para mejorar el efecto antioxidante del pulmón. Uno sería la manipulación molecular de genes antioxidantes, tales como peróxido de glutatión o genes comprometidos en la síntesis de glutatión, tal como GSH, o por desarrollo de moléculas con actividad similar a esas enzimas antioxidantes tales como catalasa y superóxido dismutasa. El uso de N-acetilcisteina mejora el GSH en pacientes con EPOC. NAC dado oralmente en bajas dosis 600 mg/día a sujetos normales, resulta en bajos niveles de NAC en el plasma hasta 2 horas luego de la administración. Bridgeman y colaboradores mostraron que luego de 5 días de NAC (600 mg tres veces por día) tuvo un significativo incremento en el plasma de GSH. En una reciente editorial sobre Fibrosis Pulmonar Idiopática (IFP); Ron du Bois, uno de los líderes en este campo, evidenció un progresivo incremento de la morbimortalidad. Los últimos estudios muestran una aproximada prevalencia de 20 casos/100,000 hombres y 13/100,00 en mujeres. La mortalidad de IPF está con el incremento de la edad. IPF tiene una mortalidad entre los desórdenes intersticiales pulmonares; se estima que el 50% de los pacientes con la enfermedad mueren entre los 4 y 5 años luego del diagnóstico. Varios aspectos de IPF han sido revisados en los últimos Symposium sobre IPF, siendo los más importantes. La Usual Intersticial Pneumonia (UIP) corresponde al más común patrón histiológico que identifica IPF. La respuesta pulmonar a la injuria en un modelo experimental tratado con N-acetilcisteina (NAC) y el importante rol jugado por el estrés oxidativo en el contexto de IPF. El criterio clínico que facilita el diagnóstico presuntivo de IPF, incluyendo imágenes pulmonares usando TAC de alta resolución, y diferenciando IPF de otros problemas pulmonares intersticiales. Algunas de las novedades estratégicas terapéuticas a la suma de las más convencionales (esteroides sistémicos e inmunosupresores), incluyendo transplante de pulmón y agentes que inhiben o minimizan citoquinas, oxidantes o fibroblastos, entre otros. Los principales aspectos del esqueleto de un futuro estudio de ensayo randomizado, llamado IPIGENIA, el cual consiste en dar altas dosis de NAC a pacientes con IPF. Varias recomendaciones de American Thoracic, European Respiratory, British Thoracic, European Respiratory, British Thoracic Societies han sido diseñadas hace varios años. Se está de acuerdo que el tratamiento IPF debería ser comenzado con esteroides orales dados juntos con inmunosupresores (Azathioprina o Ciclofosfamida), minimizando el impacto clínico y funcional de la enfermedad. Los tratamientos nuevos han incluido antioxidantes, basados en el concepto que la injuria epitelial en IPF puede ser modulada por radicales oxígeno, incluyendo glutathion. A este respecto, altas dosis NAC, un precursor de glutathion, ha sido sugerido como un tratamiento coadyuvante en el mantenimiento de la terapia inmunosupresiva en IPF. Más importante entre estas nuevas estrategias ha sido un preliminar ensayo a largo plazo de tratamientos con Interferon - 1b y bajas dosis de prednisolona en pacientes con IPF. Tratamientos orales con N-acetilcisteina en pacientes con IPF incrementa el nivel de glutathion en el pulmón y muchos autores sugieren que un tratamiento de prueba a largo plazo con N-acetilcisteina en pacientes con IPF debe ser considerado. Altas dosis NAC (N-acetilcisteina de 3 dosis de 600 mg c/u) significativo incremento de los niveles de GSH (glutathion) en BAL 8 lavado bronquiolo alveolar, y ELF (fluidos de las capas epiteliales) luego de 12 semanas de tratamiento. Esto da como resultado un positivo resultado en la función pulmonar y una disminución en el Sulfuro de Metionina del BAL, indicando un efecto antioxidante en la superficie del epitelio alveolar. El Glutathion (GSH) suprime la poliferación de fibroblastos a través de la actividad del peróxido del hidrógeno el cual lo produce y que el grupo sulfidrilo del GSH es la llave de esta acción. Otras moléculas conteniendo sulfidrilos, notablemente NAC (N-acetilcisteina), fueron encontrados de tener efectos similares. Bibliografía _________________________________________________________________________________________ * Jefe del Servicio de Neumología del Hospital Central FAP |