EDITORIAL
FARMACOLOGÍA Y MEDICINA
El uso de los productos farmacéuticos para la
salud humana han propiciado su mal uso ya sea por ignorancia del profesional de la salud,
empirismo, automedicación o por ejercicio ¡legal de la medicina. En el Perú y en otras
naciones latinoamericanas se conoce que el 70% de las medicinas son adquiridas sin receta
médica, promocionadas por una grave falta de control del Gobierno que no sanciona a las
farmacias y boticas que incumplen la Ley. Ni siquiera controla la apertura de estos
"negocios", que en muchos casos funciona violando todos los dispositivos
vigentes. La falta de recursos económicos de países en vías de desarrollo, obliga a sus
habitantes a recurrir a estos "negocios" donde solicitan la medicina en función
de sus síntomas. Esto trae consigo la drogoresistencia a los antibióticos, taquifilaxía
por uso de largos períodos del mismo producto, intoxicaciones, alergias e incluso la
muerte.
Con el profesional médico el problema radica en los -pocos conocimientos que generalmente
tiene de la farmacología. Entre fínales del siglo XIX y la segunda década del siglo XX
la mayoría de los medicamentos se recetaban en fórmulas magistrales, las cuales eran
elaboradas por distinguidas farmacias regentadas por excelentes y respetables Químicos
Farmacéuticos. Las incipientes industrias farmacéuticas elaboran sustancias con efectos
antisintomáticos como hipnóficos, febrífugos, analgésicos, etc. En 19 10 apareció una
obra escrita por Huchard "La terapéutica en veinte medicamentos",- esta obra
nos permite comprobar el enriquecimiento de los tratados farmacológicos actuales. En los
últimos 50 años la industria farmacéutica ha desarrollado una tecnología que nos lleva
a la perplejidad,- su poderío por los enormes logros conseguidos, por las múltiples
posibilidades abiertas, por la cantidad de nuevos caminos indicados. Todo este arsenal
terapéutico debe ser bien manejado por el profesional de la salud. Lamentablemente en un
porcentaje alto la iatrogenía es causa de serios trastornos en la salud del paciente y el
aumento de problemas legales derivados de malos procedimientos.
Cuando hablamos de FARMACOLOGÍA nos referimos al conjunto de elementos que abarcan el
estudio -de su historia, las propiedades físico químicas, las asociaciones de los
fármacos, los efectos químicos fisiológicos, los mecanismos de acción, absorción,
distribución, biotransformacíón y excreción, y el uso terapéutico de las drogas. Hay
dos campos básicos de la farmacología que tienen estrecha relación entre las dosis de
droga que recibe el paciente y el beneficio que éste recibe por su uso: la
FARMACOCINÉTINA y la FARMACODINÁMICA. La relación entre dosis de un fármaco
administrado a un paciente y su utilidad para el tratamiento de la enfermedad de éste se
describe en dos áreas básicas de la farmacología: farmacocinética y farmocodinámica.
Operativamente, estos términos pueden ser definidos como lo que el organismo hace al
fármaco (farmacocinética) y lo que el fármaco hace al organismo (farmacodinamia).
La farmacocinética se ocupa de la absorción, distribución, biotransformación y
excreción de las drogas. Estos factores, conjuntamente con la dosis que se administra,
hacen que la concentración de droga en el sitio de acción determinen la intensidad de
sus efectos en función del tiempo. La transferencia activa y pasiva y la distribución de
las sustancias a través de las membranas biológicas, son los principios básicos de la
bioquímica, la enzimología, la física y la química que los rigen.
La farmacodinamia estudia los efectos bioquímicos
y fisiológicos de las drogas y sus mecanismos de acción. Utiliza para sus fines aspectos
y técnicas experimentales de fisiología, bioquímica, biología celular y molecular,
microbiología, inmunología, genética y patología. Concentra su atención en las
características de las drogas. Como su nombre lo indica, su sentido es dinámico.
Por consideraciones prácticas el médico se interesa principalmente en los efectos que
las drogas producen en el hombre. Es así como la Farmacología Clínica es de especial
interés para el profesional. Los efectos que las drogas producen en el organismo del
paciente se caracterizan, casi siempre, por presentar diferentes variaciones en cada
individuo, así como también en distintos estados patológicos. La Farmacoterapia debe
basarse en la correlación racional entre las acciones y los efectos de las drogas, y los
aspectos fisiológicos, bioquímicos, microbiológicos, inmunobiológicos y evolutivos de
la enfermedad. La utilidad de una droga depende fundamentalmente de la capacidad para
producir los efectos deseados con el mínimo de efectos indeseables tolerables por el
paciente. Cuando no se cumple este postulado, las drogas causan efectos adversos que son
estudiados por la Toxicología. Esta se ocupa no sólo de las drogas usadas en la
terapéutica, sino también de los muchos productos químicos que pueden ser responsables
de intoxicaciones domésticas, ambientales e industriales.
El conocimiento total de cada medicación que el médico aplica a un paciente es
importante y para ello es necesario que el profesional esté debidamente capacitado. La
evaluación farmacológica debe tener consideraciones técnicas, éticas y económicas,
para no vemos luego con problemas de iatrogenía y posteriormente legal. Es necesario
replantear la currícula de la farmacología clínica tanto en los estudios en las
facultades de medicina como en los cursos de post grado y en las certificaciones.