Enfermedades del Torax.   Vol. 44 • Nº 3 •  Diciembre 2001

EN BUSCA DE UN NUEVO PUNTAJE CLÍNICO DE EVALUACIÓN 
DE CRISIS ASMÁTICA EN NIÑOS

Gerardo Ricardo Dávila Agüero, Pascual Chiarella 0.

 


RESUMEN

Objetivos: Ver cual puntaje clínico de medición de severidad de crisis asmática (Puntaje de Bierman y Pierson y Nuevo Puntaje) correlaciona mejor en niños de 5 a 10 años frente al valor porcentual de flujometría predicho para la talla.

Materiales y Métodos: Se evaluó 50 niños durante los meses de Agosto-Septiembre de 1998 y Abril-Mayo de 1999 en el servicio de Emergencias pediátricas del Hospital Nacional Cayetano Heredia obteniéndose datos clínicos y de flujometría durante la primera hora de tratamiento (inicio, 30 y 60 minutos). 

Resultados: Se evaluó 24 mujeres y 25 varones entre 5 y 10 años con crisis asmática, (excluyéndose 1 paciente por presentar alta sospecha de TBC pulmonar) obteniéndose índices de correlación de Pearson para cada momento de la evaluación clínica (0, 30 y 60 minutos) y para el momento nulo (estudio de todos los momentos unidos como si fueran uno solo), obteniéndose r:­ 0.3990min, -0.54630min,-0.50960min,-0.615m.nulo para el puntaje de Bierman y Pierson y r:-0.3420min,-0.36930min ,-0.39460min y -0.486m.nulo para el Nuevo Puntaje.

Conclusiones: El puntaje de Bierman y Pierson obtuvo mejores índices de correlación que el Nuevo Puntaje al correlacionarlos con valores de Flujometría sin ser estadísticamente diferentes por lo cual no se puede afirmar que un puntaje es mejor que otro.

Palabras clave: Asma, puntajes clínicos, flujometría, niños.

SUMMARY

Objectives: To determinate which clinical score of asthma severty (Bierman and Pierson's score and uevo Puntaje”) correlates better in 5 to 6 years of age children with the porcentual flujometric value predicted for the height.

Material and Methods: A prospective study during August-September 1998 and April-May 1999 at the Pediatric Emergency of the Hospital Nacional Cayetano Heredia. 50 patients were evaluated, clínica¡ and flujornetric dates were obtained.

Results: 24 girls and 25 boys between 5 and 10 years of age with an asthmatic crisis were evaluated (excluding 1 patient because of a strong suspected diagnosis of pulmonary TBC).

Pearson' s correlation values were cal­culated for every moment of the clinical evaluation (0, 30 y 60 minutes) and for null moment (al¡ the moments together as only one) obtaining r:-0.3990min,-0.54630min ,-0.5096omin,-for the Bierman and Pierson's score and r:-0.3420min,- 0.36930min ,-0.39460min y -0.486m.nulo for the “Nuevo Puntaje”. 

Conclusions: The Bierman and Pierson's score obtained better correlation's values without statistic significance compared with the Nuevo Puntaje when each score was correlated with the flujometric values and no score coulcl be declared better than the other one.

KEYWORDS: Asthma, clínica¡ scores, flu­jometer, children




INTRODUCCION

La prevalencia de asma reportada en niños es de 5%- 10% del total de la población pediátrica (1-3) constituyendo en el Servicio de Emergencias Pediátricas del Hospital Nacional Cayetano Heredia las crisis asmáticas (4) un 10.79% del total de atenciones durante el período 1994-1996.

A nivel mundial se reporta un incremento en los índices de morbilidad y mortalidad por asma durante las últimas dos décadas como resultado del aumento de la prevalencia y severidad de esta enfermedad (5-8), siendo estos datos alarmantes debido a que esto ocurre pese a contar actualmente con un mejor entendimiento de la fisiopatología del asma bronquial y a la existencia de medicamentos más efectivos y seguros para un manejo adecuado de esta enfermedad. Algunas propuestas para explicar esta tendencia, apuntan a la existencia de un diagnostico erróneo y uso inadecuado de los fármacos actualmente disponibles, relacionando las muertes por asma bronquial a la sub-valoración de la severidad de las crisis asmáticas lo cual resulta en una demora en el inicio de un tratamiento adecuado (5-7), siendo imperativo entonces optimizar la evaluación clínica de las crisis asmáticas para que los pacientes sean tratados de una manera adecuada.

 

Tabla 1: Nuevo puntaje desarrollado por Daniel Shion (12)

  0 1 2
Frecuencia respiratoria > 5 años < 22 23 - 40 > 40
Sibilantes Ausentes - Presentes
Grupos musculares accesorios (retracciones) No 1 -2 3-4-5
Cianosis No -

Leve £ 2, Moderado 3-5, Severo ³ 6

 

Tabla 2: Puntaje de Berman y Pierson (21)



  0 1 2 3
Frecuencia respiratoria > 5 años < 30 31-45 46-60 > 60
Sibilantes No Espiratoria con estetoscopio Espiratoria e inspiratoria Esp/insp sin estetoscopio tórax saliente
Grupos musculares accesorios (retracciones) No 1 2 3-4-5
Cianosis No Perioral al llanto Perioral en reposo General en reposo
Leve 3-5, Moderado 6-9, Severo 10-12

 

Hasta la fecha no existe un instrumento metodológico reconocido y aceptado por todos los especialistas para evaluar la severidad de las crisis asmáticas, por lo que es necesario la elaboración de nuevas aproximaciones que evalúen la severidad para definir los mejores parámetros y su relevancia al momento de evaluar las crisis asmáticas (9-11).

El objetivo del presente trabajo es comparar la correlación de 2 puntajes clínicos de severidad de crisis asmática (puntaje de Bierman y Pierson y Nuevo puntaje) frente al valor porcentual de flujometría predicho para la talla (12)

MATERIAL Y METODOS

El presentes un estudio prospectivo longitudinal observacional (13), en el que se evaluó pacientes que acudieron al servicio de emergencias pediátricas de¡ Hospital Cayetano Heredia durante los meses de Agosto-Septiembre de 1998 y Abril-Mayo de 1999 y que cumplieron con los siguientes criterios:

Criterios de inclusión

- Paciente de 5 a 10 años de edad de ambos sexos con diagnóstico de crisis asmática.

- Colaboración del paciente para realizar la flujometría y el examen físico.

- Consentimiento oral de padres o tutores. - 1 o más episodios de crisis asmática anteriores.

Criterios de exclusión

- Enfermedad respiratoria o cardiaca que simule asma bronquial (bronconeumonía, insuficiencia cardiaca congestiva, aspiración de cuerpo extraño, fibrosis quística, daño pulmonar crónico postventilación mecánica).

- Falta de colaboración del paciente para realizar la flujometría o el examen físico.

- Falta de consentimiento de los padres o tutores.

- Presentar criterios de severidad: cianosis, ausencia de murmullo vesicular, enfisema subcutáneo, alteración del estado de conciencia.

El tamaño muestral se determinó con la siguiente fórmula:

            [(Zα + Zß 1+r2 )/r]+ 2(14)

 

a: error tipo alfa= 0.05

b: error tipo beta = 0.20

r: índice de correlación de Pearson= ­0.47 (12)

Za: valor de la tabla Z = 1.96 (14)

Zb: valor de la tabla Z = 1.29 (14)

El intervalo de confianza de 95% para el índice de correlación de¡ Nuevo Puntaje frente al porcentaje de flujometría predicha para la talla es de r:-0.42 a -0.64. Dado que al aumentar el índice de correlación se requiere un mayor tamaño muestra¡ adoptaremos un valor de r:-0.47 para tener una mayor población por lo que se necesitan 46 pacientes entre los 5 y 10 años para poder discriminar un índice de correlación de al menos r £-0.47 con un a =0.05 y un b=0.20 (14-15).

RESULTADOS

Se evaluó 24 mujeres y 25 varones (se excluyó del análisis 1 paciente, por antecedente de contacto TBC y placa sugerente de compromiso pulmonar específico) cuyas edades fluctuaban entre los 5 y 10 años (Media de 8.08, desviación estándar 1.40); presentando una talla promedio de 128.22cm (desviación estándar 10.57cm) y una media de episodios previos de 1.8776 (desviación estándar 0,7255).

Se calculó el valor de cada puntaje según los datos clínicos y el valor porcentual de PEF predicho para la talla (%PEF: 100 x PEF medido/ (-402.384 + 5.208 x talla en cm) (16) para cada momento de la evaluación obteniéndose:

DISCUSION

El estudio de los puntajes clínicos empezó con S, Gocifrey y M. Campbell (17) y E.R. McFaciden (18) quienes publicaron uno de los primeros estudios sobre los signos físicos en pacientes con patología pulmonar obstructiva. David W Wood (7 9) desarrolló en 1972 un puntaje clínico para predecir la presencia de insuficiencia respiratoria en niños con crisis asmática consignando como parámetros el uso de músculos accesorios, sibilancias, estado de conciencia y presión parcial de oxígeno en sangre arterial o presencia de cianosis y lo comparó con el estudio de gases arteriales encontrando una buena correlación.

Warren Bierman y William E. Pierson (20) publicaron en 1974 un puntaje de evaluación de crisis asmática empleando como parámetros clínicos la frecuencia respiratoria, sibilancias, relación inspíración/expiración y el uso de musculatura accesoria con lo cual evaluaban la evolución clínica de los pacientes pediátricos en su estudio, pero no indican como se desarrolló dicho puntaje. En 1983 Asher Tal (2 7) modificó el puntaje de Bierman y Pierson reemplazando el parámetro clínico de relación inspiración/expiración por la presencia o no de cianosis, sin detallar si se basó en algún estudio científico.

J.O.0 Commey (22) en 1976 realizó un estudio correlacionando varios parámetros clínicos con valores de espirometría concluyendo que solo la retracción supraclavicular correlaciona con la severidad de las crisis asmáticas.

En 1981 M.A. Fischi (23) desarrolló en forma retrospectiva un puntaje clínico para predecir cuales pacientes en crisis asmática requerían hospitalizarse, empleando como parámetros clínicos la frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, pulso paradójico, valor de pico espiratorio forzado (PEF), presencia de disnea, uso de musculatura accesoria y presencia de sibilancias obteniendo según él una alta sensibilidad y especificidad; sin embargo Christofer C. Rose (9) y Robert M. Centor (10) publicaron por separado en 1984 artículos demostrando dicho puntaje carecía de una sensibilidad y especificidad adecuadas para predecir si un paciente requería hospitalizarse, demostrando sin embargo que había una tendencia de pacientes con puntajes altos a hospitalizarse. M. Douglas Baker (24) probó a su vez que el puntaje desarrollado por Wood (18) no servía para predecir a que pacientes hospitalizar.

En 1984 Allan B. Becker (25) correlacionó el puntaje clínico de Bierman y Pierson con valores de espirometría obteniendo un índice de correlación de Pearson con FEVI r: -0.52 (p< 0.001) a los 30 minutos de iniciado el tratamiento. Eitam Kerem (26) evaluó en 1991 la relación entre el puntaje clínico usado por Fischi (23) y valores de espirometría encontrando una correlación de r:-0.52 entre el puntaje clínico y el valor FEVI, valor similar con el valor hallado en el trabajo de Schuh (27) en 7997 con el puntaje de Bierman y Pierson (r:-0.58, p:0.0001).


En el ámbito nacional J. Botto (28) y Daniel Shion (12) estudiaron la correlación de variables clínicas respecto a valores de flujometría sugiriendo Daniel Shion en su trabajo un puntaje clínico desarrollado retrospectivamente de una base de datos de 241 pacientes entre los 5 y 13 años (8.8 +/-2.47 años), dicho puntaje alcanzaba un índice de correlación r: -0.5004 en el momento nulo de la evaluación clínica siendo su menor valor de r: -0.38879 en el momento 60 minutos de la evaluación clínica, sin embargo no alcanza valores sustancialmente mejores que los obtenidos por el puntaje de Bierman y Pierson derivados de la misma base de datos. Se decidió utilizar como prueba de medición de severidad de crisis asmática valores de flujometría, específicamente el Pico Espiratorio Forzado, por ser éste procedimiento más fácil de realizar comparado con los requerimientos técnicos que demanda la realización de la espirometría (persistencia de espiración forzada por lo menos durante 6 segundos) lo cual es difícil de cumplir por el paciente con crisis asmática, más si ésta es severa. Otros factores que se consideraron fueron la mayor disponibilidad de un flujómetro en el servicio de Emergencia y el hecho que esta científicamente demostrada una buena correlación entre los valores obtenidos por la flujometría comparados con los valores obtenidos por la espirometría en los pacientes con crisis asmática (r3 0.75 p < 0.001). (29-34).

 

Tabla 3: Índices de correlación para cada momento de la evaluación clínica

R de Pearson 0 minutos 30 minutos 60 minutos Momento nulo
Bierman y Pierson -0.399 -0.546 -0.509 -0.615
Nuevo puntaje -0.342 -0.369 -0.486 -0.486

 

En el presente trabajo se halló al momento de evaluar los índices de correlación de Pearson se notó que los valores tendían a ser más altos para el puntaje de Bierman y Pierson comparados a los valores de correlación obtenidos por el nuevo puntaje para todos los momentos de la evaluación, sin ser esto estadísticamente significativo, siendo el valor del puntaje de Bierman y Pierson significativa mente menor de r£-0.47 para el momento nulo del análisis de correlación (r:-0.615; p=0.02). Este valor, aparentemente mayor que los encontrados en los trabajos de Eitam Kerem (27), Allan B. Becker (25), Suzanne Schuh (28) y Daniel Shion (12) de un índice de correlación de r: -0.52, se en­cuentra dentro de este rango si observamos su intervalo de confianza al 95% (-0.742 a -0.488).

Como posibles explicaciones se compararon las edades de ambas poblaciones, ya que el grupo de edad del presente estudio es de 5 a 10 años (8.08+/-1.40) y el grupo de edad de la población empleada para desarrollar el Nuevo Puntaje es de 5 a 13 años (8.8+/­2.47) por lo que los valores de frecuencia respiratoria modificados en el Nuevo Puntaje pudieran estar sesgados a un grupo de más edad, sin embargo no se halló diferencia estadísticamente significativa en cuanto a edad entre ambas poblaciones (p = 0.05), logrando este análisis detectar una diferencia de 0.6 años o más debido al tamaño de las poblaciones.

Otra posible explicación es la tendencia observada a obtener puntajes mayores en el nuevo puntaje. Mientras el puntaje de Bierman y Pierson obtiene una mediana de 3 puntos en el momento 60, el Nuevo Puntaje obtiene una mediana de 4 puntos por lo cual no coinciden en calificar como leve (ByP) o moderado (NP) las crisis asmáticas en ese momento, siendo el %PEF solo de 75.3% lo cual corresponde a una crisis asmática de severidad leve en dicho momento y correlacionando por ello mejor con el puntaje de Bierman y Pierson. Otra prueba de esta tendencia es que en el mismo trabajo de Shion, su puntaje tiende a tener un índice de correlación menor con valores mayores de %PEF. (12).

Al evaluar los valores míninos en el momento 0 minutos se encuentra un valor de 15.3% para el %PEF (tabla 1), lo cual equivale a una crisis muy severa o a un valor mal tomado durante la medición de la Flujometría, ya sea por error en la técnica empleada o una falta de correlación entre la severidad de la crisis asmática y el valor obtenido por el Flujómetro. La primera explicación es poco probable, dado que se ensayó previamente la técnica a emplear para medir los valores de Flujometría y se consignó solamente el mejor valor de Flujometría en tres intentos; con respecto a la falta de correlación entre la severidad de las crisis asmáticas y los valores de Flujometría existen reportes en la literatura que mencionan que estos instrumentos tienen alrededor de un 15% de error y una variabilidad en sus resultados dependiendo si se esta midiendo valores bajos o altos de Flujometría (33,35) siendo este un sesgo inherente al diseño del presente trabajo que debe considerarse.

 

Tabla 4

Población Edad DS
Actual 8.08 1.40
Trabajo de Shion 8.80 2.47

 

CONCLUSIONES

El puntaje de Bierman y Pierson obtiene aparentemente mejores índices de correlación de Pearson frente al valor de PEF predicho para la talla en todos los momentos de la evaluación sin ser estadísticamente mayores que los obtenidos por el Nuevo Puntaje, por lo cual no se puede concluir que un puntaje es mejor que otro cuando se correlaciona con la Flujometría.

 

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