Enfermedades del Torax. Vol. 40 •  Nº 2 •  Mayo-Agosto 1996

 

LA TUBERCULOSIS

Jaime Aréstegui Benavente *

 

Enfermedad infectocontagiosa, producida por el Micobacterium Tuberculosis, causante de más de la cuarta parte de las muertes evitables en la edad adulta, que enferma 8 millones y mata 3 millones de personas anuales en el mundo (23). Entre nosotros hay una incidencia de casos BK (+) de 215 x 100.000 habitantes (1), colocando al Perú en el grupo de alta severidad de tuberculosis en América.

Esta situación ha condicionado el presente artículo de información de algunos aspectos de la Tuberculosis, para su mayor comprensión y tratamiento de la enfermedad.


1. Infección primaria

Es la consecuencia de] primer contacto de¡ Micobacterium Tuberculosis con la persona sin inmunidad específica, no siempre acompañada de síntomas respiratorias y generales, con un comportamiento evolutivo diverso.

PATOGENIA: El M. Tuberculosis ingresa al organismo por vía aérea, al pulmón, a través de las gotitas de saliba y partículas de esputo, expulsadas al aire ambiente por los tuberculosos pulmonares en el momento de la tos, el estornudo, las más pequeñas permanecen supendidas en el aire, aún por varias horas, sólo las menores de 10 micras al aspirarse pueden llegar a los alveolos, las más grandes quedan retenidas en el árbol respiratorio alto y son eliminadas por la corriente mucociliar y tragadas (2). Es excepcional otras vías de transmisión como la digestiva, faríngea, piel erosionada, intra uterina, etc.

Cuando llegan los M. Tuberculosis al alveolo pulmonar, son ingeridos por los macrófagos alveolares (3) y los bacilos que logran sobrevivir a las defensas generales inespecíficas comienzan a multiplicarse, debido a alteración de los fagosomas del macrófago por acción del M. Tuberculosis virulento. El bacilo al inicio se multiplica lentamente, lo
hace cada 18 a 24 horas sin impedimento hasta que sobreviene la inmunidad celular. Es posible que por procesos de citodieris escapen algunas proteínas bacilares que son presentadas por los macrófagos a los Linfocitos T, que originaran una reacción inflamatoria local, los linfocitos T forman sub poblaciones celulares: los Linfocitos CD4 con capacidad de destruir los bacilos y formación de granuloma por acumulación celular.

Mediadores químicos como las linfoquinas activan al macrófago, atraen Monocitos que rodean la lesión, se liberan monocinas y linfocinas, macrófagos tisulares derivados de Monocitos se transforman en células Epitelioides y se fusionan para formar Células gigantes multinucleadas, constituyéndose el tuberculoma, de donde viene el nombre de Tuberculosis.

Los Linfocitos CDS, aparecen posiblemente como respuesta a la eliminación de bacilos muertos por enzimas y el peróxido de hidrógeno (6) (7), y serán los responsables de la lisis de los macrófagos cargados de bacilos, de la caseificación del tejido y su eliminación por reabsorción o vaciamiento, así como del nivel de protección. La infección es detenida por el desarrollo de la inmunidad mediadas por células. En el granuloma generalmente queda un pequeño número de bacilos viables, "durmientes".

Finalmente una sub población de Lifocitos CD4 de larga vida, conservan la memoria de la respuesta inmune específica y circulan manteniendo una especie de vigilancia inmunitaria. Útil en caso de reinfección.

Durante la evolución, al inicio, los macrófagos alveolares llevan bacilos por vía linfática hacia los ganglios regionales, produciéndose en éstos la misma reacción celular, constituyéndose el Complejo de Ghon o Primo infección Tuberculosa. Pero en la mayoría, la infección pulmonar no es evidente.

La sintomatología, generalmente es desapersivida, cuando se presenta, que es entre el 5 y 10% están dados por anorexia, síntomas respiratorios leves, y fiebre no alta generalmente.

La cutireacción al PPD de negativa que era antes de la infección, vira, se hace positiva, y queda como recuerdo de la infección primaria, por el resto de la vida, generalmente.

Radiológicamente, la reacción parenquimal cuando se manifiesta, tiene localización algo periférica y de preferencia en lóbulo inferior, en muchos casos no es evidente, el compromiso ganglionar se aprecia con mayor frecuencia y un trazo de linfangitis suele unir estos dos polos.

Producida la infección primaria, si la inmunidad celular es incapaz de controlarla, puede producirse:

- La diseminación miliar
- La Tuberculosis primaria


1. Tuberculosis miliar

Esta forma de tuberculosis se produce por vía sanguínea, es posible que desde el inicio de la Infección Primaria se produzcan escasas diseminaciones, las que se localizan en órganos a distancias, las formas de diseminación masiva se producen cuando un nódulo caseosa se vacía a un vaso sanguíneo, que si es en la circulación pulmonar da la Granulia Pulmonar y cuando es en la circulación mayor, da las localizaciones en otros órganos o sistemas, siendo la más grave la meningoencefalitis o ser causa de focalización como el tuberculoma en el S.N.C. (4).

Anatómicamente están dadas por lesiones micronodulares de unos 2 mm. de diámetro, de características granulomatosas.

Las diseminaciones son más frecuente cuando la inmunidad células es inadecuada (22), es en los lactantes, niños menores de cinco años, que se suponen no presentan un completo desarrollo de la inmunidad celular, y en los adolescentes, además puede presentarse en los adultos desnutridos, alcohólicos crónicos, sometidos a tratamientos con inmune supresores, así como los infectados HIV.

Las manifestaciones clínicas, al inicio suelen ser insidiosas como fiebre, anorexia, decaimiento general, baja de peso, cuando la localización es pulmonar y evolutiva, se hace presente la tos, la dificultad respiratoria y la disnea, la signología al inicio suele ser nula y en la evolutiva puede dar signos de bronconeumonía.

La reacción a la tuberculina (PPD) al inicio a veces es negativa, y se hace positiva con la mejoría del proceso, con el tratamiento.

El estudio del BK es negativo (5), al examen directa y aun al cultivo.

La radiología en la localización pulmonar, muestra las típicas imágenes micro nodulares diseminadas, generalmente de vértice a base y bilaterales.

A ésta forma se le denomina también: Tuberculosis hematógena, granulia, Tuberculosis micronodular.


2. Tuberculosis primaria

Después de la infección primaria, algunos niños evolucionan a la enfermedad pulmonar, se considera que todo proceso específico que ocurre dentro de los 5 primeros años a la infección corresponde a tuberculosis primaria.

Se inicia como un infiltrado inflamatorio de evolución granulomatoso específico, con un estado inmunitario celular insuficiente, con manifestación radiológica y que en su evolución puede llegar a la caseosis y cavitación por la liberación de mediadores inmunitarios, y por lo tanto suele presentarse cuando la inmunidad celular esta actividad.

En esta forma de tuberculosis pulmonar, un 10% se manifiesta como Derrame Pleural, posiblemente por un pequeño foco sub pleural que se abre a la cavidad pleural (8). El líquido inflamatorio es a predominio de polimorfo nucleares, posteriormente es en base a mononucleares que incluyen gran número de Linfocitos CD4+ T, específicos de Tuberculosis (9).

El derrame pleural se manifiesta con tos, fiebre, dolor toráxico pleurítico, sintomatología que generalmente puede ceder sin tratamiento, pero en estos casos alrededor del 50% pueden presentar luego tuberculosis pulmonar activa (10).

El número de M. Tuberculosis en el líquido es baja, y los cultivos son positivos en menos del 25%, la biopsia pleural es granulomatosa al rededor del 60% (24).

Otro examen que permite pensar en la etiología específica es la determinación de la Adenosina Deaminase (ADA) en el líquido pleural. El ADA inferior a 45 UL, prácticamente descarta la tuberculosis, hasta 70 a 80 se presenta en tuberculosis y la más elevada con linfocitosis puede hallarse en colagenosis y linfomas, muestra 0.98 de sensibilidad diagnóstica y 0,97 de especificidad (11) (25).

La evolución de la Tuberculosis primaria, por probable insuficiente respuesta inmunitaria, condiciona un mayor tamaño y número de nódulos granulomatosos que se forman por vecindad y la evolución es semejante a la tuberculosis secundaria, que muchas veces no es fácil decir si es primaria o secundaria, sobre todo en adolescentes (12).

La clínica suele estar dada por tos que se hace productiva, adelgazamiento, anorexia, puede haber fiebre.

La baciloscopia en estas formas suelen ser pausi bacilares, y la respuesta al tratamiento habitualmente es buena.

Radiológicamente puede mostrar imágenes según el estadio de evolución parenquimal, en muchos puede encontrarse reacción hiliar aumentada.

Se considera que la vacunación con BCG al nacer, influye principalmente en evitar las formas graves de la enfermedad, en especial las diseminaciones como la meningoencefalitis, entre la población menor de 5 años.


3. Tuberculosis secundaria o de reinfección

Puede ser consecuencia de re-activación de focos de Tuberculosis Primaria curados o de nuevas aspiraciones de bacilos de enfermos bacilíferos, siendo su localización preferencial en las regiones alta de los pulmones, segmento apical y posterior de lóbulos superiores.

Se inicia con reacción inflamatoria granulomatosa y consolidación del espacio aéreo, resultante de la inmunidad celular puede haber caseificación que es avascular, con pH. ácido, cuando estas lesiones son pequeñas pueden ser eliminadas por los macrófagos que fagositan los deshechos periféricos. En las zonas mayores de caseificación con abundancia de bacilos viables, la zona central presenta licuefacción por hidrólesis de proteínas, lípidos y componentes del ácido nucleico del tejido, lo que esta relacionado con la presencia de inmunidad celular. Al vaciarse este contenido a un bronquio se hace manifiesta la cavitación, que contienen gran número de bacilos, son la fuente de contagio de la enfermedad.

En un esfuerzo por controlar la enfermedad, el sistema inmunitario a través de mediadores como el factor de crecimiento (13) activa la acción del fibroblasto que condiciona fibrosis en las lesiones caseosas que contienen en su interior bacilos vivos, por mucho tiempo, estas lesiones pueden ir a la calcificación, con escasos bacilos, de los que un 85% son estériles (14).

Lo frecuente es que estos estados de tuberculosis se encuentre en un mismo sujeto, lesiones en diferente estado evolutivo: infiltraciones, nódulos, caseosis, cavidades y fibrosis, de ani la denominación clásica de tuberculosis fibrocaseosa ulcerada.

La enfermedad evoluciona en el tiempo, por brotes de agrabamiento sobre un fondo crónico progresivo, con una letalidad del 50 al 80% en 10 años, si no son tratados.

La curación de la tuberculosis se obtiene por negativización de las lesiones al examen de esputo seriado o al cultivo, las imágenes residuales pulmonares estarán de acuerdo a la magnitud y naturaleza anatómica de las lesiones iniciales, las que mantienen escasas cantidades de bacilos en estado quiascente o dormidos.

La sintomatología está por l os crónica, generalmente productiva, anorexia, adelgazamiento, a veces eliminación de sangre, que se exaservan en los brotes evolutivos, puede llevar a la insuficiencia respiratoria dada por disnea de esfuerzo y aun de reposo, todo este compromiso general, sumado a las condiciones deficientes socio económicas, derivan a la miseria fisiológica lleva a la muerte, que se estima en 30 millones en la presente década, a nivel mundial (18).

El diagnóstico de certeza, esta dado por la presencia de Bacilos Ácido Alcohol Resistentes (BAAR). Con otras micobacterias comparten esa característica con el Micobacterium Tuberculosis, su especificidad no es absoluta, pero es casi del 100% (26).

La Radiología, no hace diagnóstico de especificidad, por que hay muchas enfermedades que presentan imágenes radiológicas semejantes a las que presenta la tuberculosis, da sospecha, que con la clínica y la baciloscopía permite hacer el diagnóstico de tuberculosis. Sin embargo, la radiografía ayuda al médico en el diagnóstico y seguimiento de la tuberculosis infantil, en la tuberculosis miliar y extra pulmonar. (27).


4. La Tuberculina (PPD)

El PPD (derivado proteico purificado), es una mezcla natural preparada con cultivo de M. Tuberculosis esterilizado al calor. Sus componentes son pequeñas proteínas con peso molecular de unos 10.000 d, polisacáridos y algunos lípidos, que en aplicación intradérmica 0. 1. ml. conteniendo 2 UT (unidades internacionales) en la cara anterior del antebrazo derecho, en condiciones normales no produce reacción de sensibilización a sujetos que no han sido expuestos a infección tuberculosa (15).

La reacción positiva esta dada por el tamaño de la induración, se cree que es debido a la entrada de células T sensibilizadas en el área de la aplicación, así como a liberación de linfocinas por dichas células que da lugar a vasodilatación local, edemas y reclutamiento de otras células inflamatorias de la zona.

La reacción positiva al PPD, en principio indica que ha habido infección tuberculosa, no confirma enfermedad también puede dar una idea de la reactividad inmunitaria DTH del sujeto (15).

El PPD tiene valor auxiliar diagnóstico en los niños no vacunados con BCG, en quienes si son menores de 5 años obliga a investigar la presencia de lesiones tuberculosas (19).

En la mayoría de los pacientes la reacción Positiva al PPD persiste toda la vida, en algunos casos la reacción puede desaparecer, pero si se aplica una nueva dosis de PPD, puede reaparecer la positividad, por un Efecto de Refuerzo, que no debe confundir con una infección reciente.

El tamaño de la reacción no puede usarse para valorar la magnitud de la enfermedad (16).

Hay situaciones en que a pesar de existir una tubercu­losis activa el PPD es negativo, hay anergia, como se observa algunas veces en las granulias, que al mejorar con el tratamiento, el PPD se hace positivo, así también puede presentarse en procesos neoplásicos, virosis sistémica graves, sarcoidosis, desnutrición avanzada, por depresión de la inmunidad, uso de corticoides etc.

Se considera que una reacción papular menos de 5 mm, no es por M. Tuberculosis y se considera reacción negativa, de 5 a 9 mm es una reacción positiva débil, puede ser producida por M. Tuberculosos Humana, Bovio, aviun u otras micobacterias. Y una reacción de 10 o más milímetros se considera positiva y producida básicamente por el M. Tuberculoso Humano.

5. Vacunación BCG

Las vácunas BCG, (Bacilo Calmette-Guerin) derivan de una forma atenuada de Mycobacterium Bovis. Y la cepa original fue distribuida a diversos laboratorios del mundo para su preparación, de ahí que se elaboran en diversas condiciones, por lo que genéticamente no son idénticas a la original, ni entre ellas, existiendo la posibilidad de que presenten una potencia diferente, lo que se manifiesta por el tamaño de la pápula o la cicatriz producida y el grado de sensibilidad a la tuberculina (21).

La potencia de la vacuna depende del número de microorganismos vivos que contiene cada dosis, que se manifiesta por la reacción tuberculínica y de la inmunidad celular que origina en el organismo la vacuna BCG, previniendo la aparición de una diseminación linfohemática del bacilo como la meningitis, tuberculosis miliar y otras lesiones hematógenas. (17) (20). En la actualidad hay contraversia sobre su eficacia, ya que diferentes trabajos dan protección que va del 0 a 80% en diversas poblaciones. No hay una explicación definitiva sobre la correlación de reacción tuberculínica, vacunación con BCG e inmunidad.

La OMS aconseja, que en los países de alta prevalencia de tuberculosis se siga vacunando en los recién nacidos, para proteger contra las formas graves de tuberculosis infantil (28).

La vacuna es inyectada por vía intradérmica, en la parte superior del brazo derecho (Deltoidea) 0. 1. ml, la reacción celular en el foco es semejante a la infección tuberculosa. En el 5 al 10% de los vacunados se presenta adenopatía regional y un décimo de éstos van a la fluctuación, generalmente todo el proceso demora 3 a 4 semanas, y como recuerdo queda la cicatriz.


6. Tratamiento de la tuberculosis

El objetivo es lograr la curación del enfermo con TBC, con una quimioterapia correcta basada en los siguientes principios:

- adecuada asociación de medicamentos antituberculosis
- con una posología correcta
- en administración regular
- durante un tiempo suficiente

El tratamiento esta basado principalmente en el uso de tres medicamentos fundamentales: Rifampicina (R), Isoniazida (H) y Pirazinamida (Z).

La R interfiere la duplicación del material genético del M. Tuberculosis y lo puede atacar en cualquier localización, y tiene una actividad casi inmediata a su administración.

La Z es el de mayor acción intracelular, ya que el medio ácido citoplasmático hace posible su acción sobre los bacilos en lenta multiplicación a este nivel.

La H es el medicamento más valiosa en el tratamiento, de gran actividad sobre los bacilos extracelulares y en menor grado sobre los intracelulares.

Los otros medicamentos como la Estreptomicina (S), Etambutol (E), Ciclocerina (Cs), Etionamida (Et), Tioacetazona (Th), etc. a pesar de ser bactericidas, o al menos bacteriostáticos, no tienen la capacidad de destruir los bacilos intracelulares como lo hacen la Z, R, y en menor grado la H, o en el caseum como es el atributo exclusivo de la R. (29).

Esto ha permitido, en la actualidad la aplicación de los tratamientos denominados acortados, de 6 ó 9 meses.

Fundamentalmente estos esquemas consisten en dos fases: una primera fase: de administración única diaria, cuyo objetivo es disminuir rápidamente las poblaciones bacilares y evitar el riesgo de selección de que las mutantes resistentes perduren (30). En esta fase no debe faltar la R-H-Z, puede agragarse un medicamento más (E ó S) y por la posibilidad de que haya resistencia primaria a alguno de ellos. Y una Segunda Fase de consolidación, en administración intermitente bisemanal, en base a R y H, pudiendo en condiciones especiales un tercer medicamento de refuerzo.

El número de dosis es lo fundamental, no debe pasarse a la siguiente fase sin haber concluido el número de dosis del esquema en que este.

En América Latina, la mayoría de los países usan 4 medicamentos en la fase inicial y dos en la fase de consolidación en terapia intermitente.

En el Perú tenemos los siguientes esquemas de acuerdo a variables presentadas por los pacientes de acuerdo a la baciloscopía y tratamientos anteriores recibidos: (31) (33), que se denominan tratamiento diferenciados:

Esquema N° 1.-

Para: 

- Pacientes sin tratamiento anterior BK (+) o cultivo (+). (Casos nuevos)
- TBC extrapulmonar confirmados bacteriológica­mente
- Formas graves: miliar, meningo encefalitis, renal, ostearticular (grandes articulaciones, mal de pott).

Duración 6 meses (82 dosis), para pacientes de 50 kilos o más.

1ra. Fase (50 dosis), diario

Duración 2 meses
 
 
  
R
H
Z
E
: 600 mg.
: 300 mg.
:1500 mg.
:1200 mg.

 

2da. Fase (32 dosis), Dos veces por semana:

Duración 4 meses
 
R
H
: 600 mg.
: 800 mg.


Nota: La dosis en menores de 50 kilos. es por kilo de peso.

Esquema N°2.

- Para: pacientes antes tratados, con BK (+) directo o al cultivo o por histopatología en extra pulmonares. (recaída) y para los que abondonaron tratamiento BK (+).

Duración 8 meses ( 115 dosis) para pacientes de 50 kilos o más.

1ra. Fase A (25 dosis) diario

Duración 1 meses
 
 
 
 
R
H
Z
E
S
: 600 mg.
: 300 mg.
: 1500 mg.
: 1200 mg.
: 0.75 gr.

Fase B (50 dosis) diario:

Duración 2 meses
 
 
 
R
H
Z
E
: 600 mg.
: 300 mg.
: 1500 mg.
: 1200 mg.


2da. Fase (40 dosis), Dos veces por semana:

Duración 5 meses
 
 
R
H
E
: 600 mg.
: 800 mg.
: 2400 mg.

 

DOSIS DE MEDICAMENTOS POR KILO DE PESO EN TERAPIA DIARIA

Edad R H Z E S
14 años y menos 10 mg/Kg 10 mg/Kg 25 mg/Kg 20 mg/Kg 15 mg/Kg
15 años y más 10 mg/Kg 5 mg/Kg 25 mg/Kg 20 mg/Kg 15 mg/Kg
Dosis máxima 600 mg 300 mg 1.500 mg 1.200 mg 0.75 gr


DOSIS DE MEDICAMENTOS POR KILO DE PESO EN TERAPIA BISEMANAL

Edad R H E
14 años y menos 10 mg/Kg 15 mg/Kg 40 mg/Kg
15 años y más 10 mg/Kg 15 mg/Kg 40 mg/Kg
Dosis máxima 600 mg. 800 mg 2.400 mg



ESQUEMA N° 3

Para: pacientes sin tratamiento anterior BK (-) al examen directo o al cultivo, Tuberculosis Infantil sin confirmación bacteriológica y tuberculosis extrapulmonar de buen pronóstico (pleu ganglionar etc.).

Duración 5 meses (74 dosis) para pacientes de 50 kilos o más

1ra. fase (50 dosis) diario

Duración 2 meses
 
  
R
H
Z
: 600 mg.
: 300 mg.
: 1500 mg.

 

2da. fase (24 dosis) Dos veces por semana:

Duración 3 meses
 
R
H
: 600 mg.
: 800 mg.


Nota: en menores de 50 Kilos de peso, la dosis es por kilo de peso.

Nota:
El Etambutol (E) no usar en niños: menores de 7 años, por el compromiso del nervio óptico que puede llevar a la ceguera, la alteranativa es el uso de la Estreptomicina en los casos de Meningo encefalitis tuberculosa y la tuber­culosis diseminada.

En las gestantes el médico evaluará el riesgo-beneficio para la utilización de la estreptomicina en función a su eventual toxicidad sobre el feto.


Retratamiento de la tuberculosis

Cuando un paciente durante el tratamiento el BK persiste positivo o al final de éste se hace nuevamente BK positivo al examen de esputo directo y confirmado al cultivo; se considera: Fracaso de tratamiento, lo que condiciona un nuevo tratamiento o Retratamiento para lograr su negativización, para lo que debe de emplearse medicamentos que no haya recibido antes o los que la Prueba de Resistencia indique sensibilidad, el problema es debido a resistencia bacilar primaria o adquirida, su manejo debe ser normada por un médico especialista: el Neumólogo.


Nuevos medicamentos antituberculosos

Muchos de estos medicamentos están en estudio para determinar su real utilidad en el tratamiento de la Tuberculosis humana.

1 . DERIVADOS DE LA RIFAMPICINA:

- Rifambutina

- Rifapentina

2. MACRÓLIDOS:

- Roxitromicina

- Azytromicina

- Claritromicina

3. AMINOGLUCÓSIDOS:

- Amikacina

4. BETALACTÁMICOS:

- Amoxacilina + Ácido clavulánico.

5. ANTIMETABÓLITOS:

- Sulfas + Trimetropin

6. FLUROQUINOLONA:

- Norfloxacina

- Ciprofloxacina

- Ofloxacina

- Fieroxacina

7. FENAZINAS

- Clofazimina

8. INMUNOFÁRMACOS:

- Mediadores Vit, D. Levamisol

- Interferon Gamma

9. INMUNOMODULADORES

 

Ver bibliografía

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*Miembro del Comité de Tuberculosis de la Sociedad Peruano de Tisiología, Neumología y Enfermedades del Tórax.
Interconsultor en Neumología y Tuberculosis: UTES 02­Lurigancho-Chaclacayo, Lima.