Revista Peruana de Cardiología : Vol. XXVII - N.° 3   Setiembre - Diciembre 2001  


EDITORIAL


Estimados lectores:

Es difícil conocer personalmente a todos los connotados profesionales de nuestra especialidad, sobretodo saber quienes están haciendo mas experiencia en alguna área especifica; pero de seguro hemos tenido la oportunidad de leer algún articulo y apreciar el trabajo que desarrolla un determinado grupo cardiológico. Y es que gracias a que existen medios científicos como esta Revista, tenemos la oportunidad de aprender sobre un tema de particular interés y conocer, además, a los profesionales que tienen la experiencia y la muestran a través de publicaciones lo que nos permite aprender de ellos.

En la era de la Medicina basada en evidencias la Revista de la Sociedad Peruana de Cardiología ha sabido resurgir como una inmejorable tribuna de expresión de las mejores experiencias científicas cardiológicas en favor de la mejor educación de nuestra especialidad. Y es que, el publicar un articulo tiene una connotación que va más allá del solo hecho de contar una experiencia, es darle un sentido mas profundo a nuestra profesión que es de investigación y docente por naturaleza.

La calidad de la medicina que se practica en un país no solo se mide con índices de morbilidad o mortalidad, sino también por el nivel de producción científica la cual se traduce en el número de artículos publicados en revistas científicas. Pero solo puede haber producción científica si existe la posibilidad de hacer investigación y para ello las Instituciones son responsables de promover el desarrollo de investigación de calidad que permita luego que se traduzca en publicaciones que muestren la calidad de trabajo que realizan nuestros profesionales en el país.

Esfuerzos como el de la Revista de la Sociedad Peruana de Cardiología son invalorables porque son un significativo impulso a ser mejores profesionales y que se nos reconozca como tales en el contexto nacional e internacional. Sin embargo, los esfuerzos aislados no son suficientes y existe, aun, un inmenso campo de oportunidad de desarrollo. Pero sólo será posible si existe un sincero compromiso con la docencia y la educación, un apoyo real y efectivo a la investigación de calidad y un claro interés en concretar los esfuerzos científicos en artículos publicados para lograr el sitial internacional que merece nuestra Cardiología.

Dr. Jorge L. Vices


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