EDITORIAL LA CARDIOLOGÍA PEDIÁTRICA EN EL
PERÚ La cardiología infantil como especialidad tiene sus orígenes históricos en el tratado de Cardiopatías Congénitas de Laubry y Pezzi en 1921, en el Atlas de Cardiopatias Congénitas de Maude Abbou sobre la base de 1,000 autopsias de cardiopatias congénitas con su correlato clínico en 1936. Con criterio fisiopatológico aplicado a la Clínica, Helen Taussig publica su libro Enfermedades Cardiacas Congénitas en 1939 y a partir de entonces son numerosas las publicaciones sobre Cardiología Pediátrica. La Cirugía Cardiovascular Pediátrica se inicia con la cirugía del Conducto Arterioso con Gross en 1938, la anastomosis subclavio-pulmonar por BlalockTaussig, técnica realizada por primera vez el 29 de noviembre de 1944 con éxito en Johns Hopkins Hospital, y la primera publicación describiendo esta técnica realizada en tres niños azules en The Journal of the American Medical Association 16,129, may 19, 1945. La cirugía de la Coartación Aórtica por Craford en 1945 y el comienzo de la circulación extracorórea con Lilliehei y Kirklin en 1955. La contribución de la escuela latina es igualmente importante, con la iniciación de la angiocardiografía por Agustín Castellano, Pereira y García en 1937, la angiocardiografía selectiva mediante el osteterismo cardiaco por la escuela mexicana con Chávez, Dorbecker y Celis en 1947. Luego se desarrollan las escuelas Argentina, Brasilera y Cubana de Cardiología Pediátrica. En nuestro país Augusto Mispireta Dibarbout fue el pionero, su nombramiento como Cardiólogo del Hospital del Niño el 1 de Marzo de 1945, por gestión de los doctores Max Gonzales Olaechea y Segio Bernales, siendo Director del Hospital del Niño el Dr. Jorge Alarco Carderón, puede otorgar el crédito de ser la partida de nacimiento del Servicio de Cardiología del Hospital del Niño, hoy Instituto de Salud del Niño. El Dr. Mispireta luchó por brindar
atención completa al niño cardiópata, fue el primer cardiólogo que trabajó y fomentó
el desarrollo de la especialidad, creándose el servicio de Cardiología bajo su jefatura
en 1945 en el Hospital del Niño, para este trabajo contó con cardiólogos clínicos,
hemodinamistas, cirujanos cardiovasculares, y un grupo selecto de enfermeras. Formó un
servicio con funciones de verdadera Unidad Cardiológica-Quirúrgica Pediátrica para
atención de los niños con cardiopatía congénita o adquirida. El Servicio de Cardiología sólo contaba
con dos habitaciones dedicadas a la consulta y los registros electocardiográficos, por
las tardes los mismos ambientes servían para cirugía experimental. Los estudios
hemodinámicos se realizaban por la tarde cuando ya había terminado la labor de los
radiológos. Los angiocardiogramas se realizaban utilizando un dispositivo casero que por
un sistema de clavijas y sincronizados asistentes, se lograban tomar cuatro placas a la
mayor velocidad humana posible. De esta manera se realizaron numerosos estudios
hemodinámicos que nos permitieran precisar los diagnósticos y realizar la cirugía. En esta época nos visitaron eminentes cardiólogos y cirujanos extranjeros, entre ellos el Dr. Albanese y el profesor Agustín Catellanos creador de la angiografía, los doctores Pedro Cosio y Eduardo Kreutzer, iniciadores en Argentina de la escuela Cardiológica Pediátrica. El Dr. Albanese introdujo la técnica de colocar polvo de asbesto en la pleura para provocar el desarrollo de circulación colateral que mejoraría la saturación de oxigeno en los pacientes cianóticos con flujo pulmonar disminuido. Esta ténica fue pronto descartada y reemplazada años más tarde por la anastomosis de Blalock-Taussig, realizada por primera vez en el Perú por el Dr. Ricardo Tola en 1951 en el Hospital del Niño, en un paciente portador de Tetralogía de Fallot. El Dr. Ricardo Tole fue pionero de la Cirugía Cardiovascular Infantil, entrenado en cirugía cardiovascular en Francia. En 1945 se inicia la Cirugía Cardiovascular Infantil, integrada al Servicio de Cardiología bajo la Jefatura del Dr. Mispireta. Se realizaron ligaduras del Conducto arterioso, la primera en 1945, la primera anastomosis de Bialock-Taussig en 1951 como paliativa en los pacientes cianóticos con flujo pulmonar disminuido y el bandaje de la pulmonar en las cardiopatías con flujo pulmonar aumentado. En esta época el Dr. Cordero anestesiólogo de la Clínica Americana daba anestesia a nuestros pacientes voluntariamente. Casi paralelamente en octubre de 1946 el Dr. Carlos Peschiera jefe de Cirugia de Torax del Hospital Obrero de Lima operó su primer caso de Conducto Arterioso, años más tarde en 1950 fue incorporado a la Academia de Cirugía como Miembro Titular presentando 22 casos de ligadura del Conducto Arterioso entre los que se incluyen 3 niños menores de 10 años. Años después el Dr. Marino Molina también en el Hospital Obrero realizó el cierre de la comunicación interauricular sin circulación extracorpórea, técnica que siguió desarrollando en los años siguientes. En 1957 el Servicio de Cardiología-hospitalización ya contaba con 12 camas, además salas de operaciones y un ambiente para terapia intensiva posoperatoria en el pabellón 6, la consulta externa y gabinetes funcionaron en el ala administrativa del 2 piso, contando con un gabinete de RX para los estudios radiográficos y hemodinámicos. En estas condiciones en 1960 se realiza en el Servicio de Cardiología del Hospital del Niño y por primera vez en el Perú las primeras cirugías con circulación extracorpórea en una niña portadora de comunicación interventricular y en un niño con estenosis pulmonar y más adelante uno con Tetralogía de Fallot, actuando como cirujanos el Dr. Inge Rigg de Dinamarca, el Dr. Ricardo Tola y Rodrigo Castro de la Mata, anestesiólogo el Dr. Freddy Ayala, cardiólogos clínicos: doctores Augusto Mispireta, Guido Cornejo, Angélica Corvacho, en los controles hemodinámicos el Dr. Miguel Escudero, gasometría y laboratorio los doctores César Calvi y Enrique Shumaker, el manejo de la máquina corazón-pulmón diseñada por Inge Rigg a cargo de los doctores Rodrigo Castro de la Mata y Freddy Ayala. Los pacientes en poco tiempo fueron dados de alta en buenas condiciones asegurando con estos resultados el éxito operatorio. De esta manera se marca el inicio de la
Cirugía con Circulación Extracorpórea que continuó sin interrupciones, dando paso al
desarrollo de nuevas técnicas y el manejo de patología cada vez más compleja. Se
fortalece el manejo cardio-quirúrico pediátrico con cardiólogos y cirujanos formados en
las escuelas europea, americana y brasilera de cardiología y cirugía cardiovascular
infantil con la incorporación de los doctores Ida Arciniega (1960-1989)
Fonocardiografista con estudios en Alemania y Dinamarca, Eduardo Chuquiure (1962-1968)
Cardiólogo Pediatra y Electrocardiografista con estudios de posgrado en el Instituto
Nacional de Cardiología de México, los doctores César Campos, Ricardo Carranza,
Salomón Pardo (cirujano) (1963), Dra. Luis Pospisil (1964-1982) con posgrado en
Procedimientos invasivos en Montreal, Canadá con el profesor Paul David, introduce la
Escuela Hemodinámica Canadiense en el Servicio y junto con el Dr. Escudero (1960-1989)
entrenado en Francia forman la escuela hemodinámica pediátrica en la que se formaron los
doctores César Salinas (1982) y Odorico Belzusarri (1983). Completan la planta
profesional los doctores Luisa Mispireta (1970-1975) con estudios en embriología con la
Dra. Maria Victoria de La Cruz y Jorge Mispireta (1975-1991) Cardiólogo Pediatra con
estudios de posgrado ambos en el Instituto Nacional de Cardiología de México. Por los años 70 terminada la construcción del monobloc, el Servicio de Cardiología-hospitalización fue trasladado al ala oeste del tercer piso contando ya con 24 camas de las cuales, 4 fueron adecuadas para la UCI Cardiológica encargada al Dr. Ricardo Carranza (Cardiólogo). El Dr. Rodrigo Castro de la Mata sucedió al Dr. Ricardo Tola en la conducción de la cirugía. Antes de finalizar esta década se transformó la UCI cardiológica en UCI general siendo jefe de dicha Unidad el Dr. Carranza y cirugía gestionó su asignación como Servicio de Cirugía Tórax y Cardiovascular, asumiendo la jefatura el Dr. Castro de la Mata, trabajando junto con él los doctores Pompeyo Gallardo y Pablo Díaz inicialmente y más adelante los doctores Eduardo Esqueche y Eneida Melgar. En 1981 a raíz del sensible fallecimiento del Dr. Rodrigo Castro de la Mata el Dr. Pompeyo Gallardo asumió la jefatura del servicio de Cirugía incorporándose nuevos cirujanos los doctores Alfredo Hernández, Jorge Jáuregui y Carlos Gamarra. Esta configuración permanece hasta la actualidad siendo jefe la Dra. Eneida Melgar desde 1991. El Servicio de Cardiología lamenta la pérdida de varios compañeros, nos duele su ausencia, el Dr. Augusto Mispireta nuestro jefe por muchos años, el Dr. Mayta, la Dra. Pospisil, los doctores César Calvi, Castro de la Mata y Freddy Ayala. El Dr. Augusto Mispireta reconocido en el mundo cardiológico fue Presidente del VIII Congreso Interamericano de Cardiología realizado en Lima en 1968, Presidente de la Sociedad Peruana de Cardiología. En 1968 fue condecorado con la Orden del Sol. En 1980 recibió la condecoración de Gran Comendador, condecoración póstuma que le otorgara el Instituto Hipólito Unanue y mereció muchos galardones más en reconocimiento a su labor. El Servicio de Cardiología que Don Augusto fundó, formó y guió, con su trabajo diario, rinde tributo al maestro y amigo de entonces y de siempre. Sucedió en la jefatura al Dr. Mispireta el Dr. Guido Cornejo (1980-1981), el Dr. César Calvi (1982), la Dra. Angélica Corvacho (1986-1997). En 1987 se implementa el Servicio con un gabinete de ecocardiografía contando con un ecocardiógrafo Toshiba, bastante sofisticado para entonces con modo M. Bidimensional y Doppler. Los estudios ecocardiográficos ya se realizaban desde 1983 con un ecocardiógrafo modo del donado por el Ingals Memorial Hospital por gestión de los doctores Augusto Paredes y Angélica Corvacho, dada la información limitada de este procedimiento y contando con el generoso apoyo del Dr. Luis Segura se realizaron numerosos estudios a su cargo en su servicio del Hospital Naval que contaba con un ecocardiógrafo modo M y Bidimensional, hasta 1987 en que recibimos el ecocardiógrafo Toshiba, donación gestionada ante el gobierno japonés por ADANC (Asociación de Ayuda Al Servicio de Cardiología del Hospital del Niño), grupo de señoras identificadas con los problemas del niño cardiaco en estrecha relación con el Servicio de Cardiología. En 1993 contamos con otro ecocardiógrafo más acorde al avance tecnológico, inicialmente los estudios ecocardiográficos estuvieron a cargo de la Dra. Corvacho y poco a poco con el esfuerzo de todos se forma un grupo de cardiólogos pediatras ecocardiografistas que en la actualidad ya constituyen una prestigiada escuela ecocardiográfica pediátrica. Paralelamente siempre gracias a ADANC se implementó un Gabinete de Prueba de Esfuerzo y Holter y se dotó de monitores a la sala de Cuidados Intensivos. Durante la gestión de la Dra. Virgina
Baffigo como Directora General del Instituto se constituyeron ambientes especiales para la
consulta externa y gabinetes en el tercer piso del monobloc cercanos a hospitalización,
haciéndose posible un adecuado manejo del paciente. La indicación quirúrgica se realiza
frecuentemente con estudio clínico y ecocardiográfico, reservándose el estudio,
hemodinámico para las patologías complejas o controversiales. Actualmente el Servicio de Cardiología cuenta con la siguiente planta profesional: doctores Maria Lapoint, Jefe del Servicio (1998) y los doctores Carlos Alvarez (1989), Geem Huaringa (1986), Edilberto Estela (1990), Lucy Calderón (1992). Más adelante los doctores Cecilia Hinostroza y Silvia Alegre (Cardiólogos), el Dr. César Salinas sucedió al Dr. Miquel Escudero en las encargatura de hemodinámica desde 1990. Desde la creación del Servicio de Cardiología a la fecha se han atendido 39,840 pacientes portadores de cardiopatía congénita y adquirida de diverso grado de complejidad y cuya documentación completa se encuentra en nuestros archivos. Esta diversidad patológica ha atraído a grupos de expertos de diversos países como el grupo Ohio, Tennessee, UCLA y otros que nos visitan periódicamente para cambiar conocimientos y experiencia en el manejo clínico-quirúrgico ampliando el tratamiento a patologías cada vez más complejas como las atresias, ventrículos únicos, transposición de grandes vasos, troncoarterioso común, valvulopatías congénitas y adquiridas, adecuado manejo de las complicaciones y emergencias médico-quirúrgicas. El cardiópata recién nacido y lactante es el que más apoyo requiere y para quienes la tecnología ha desarrollado un grado increible de sofisticación, acorde a la complejidad de las cardiopatías que exigen un grado paralelo de complejidad de atención. La presentación cada vez más frecuente de Endocarditis Infecciosa complica la cardiopatía de base y dificulta su manejo. Nuestro niño cardiópata es generalmente sintomático y requiere apoyo médico y quirúrgico. Presenta junto con sus cardiopatía: desnutrición, infecciones respiratorias, renales, oticas de piel, entre las más frecuentes que incrementan la morbimortalidad. Su ambiente familiar -económico-social de escasos recursos para la supervivencia, desnutrición materna, hacinamiento, desempleo, promiscuidad, analfabetismo, defectuosa constitución familiar, etc, son hallazgos frecuentes en la población que atendemos y debemos señalar que existe un volumen desconocido de niños cardiópatas cuyos recursos son aún tan precarios, que no les permite llegar al Instituto para reclamar algún grado de atención. Hemos avanzado en el desarrollo de los
procedimientos de los diagnóstico: el desarrollo progresivo de la ecocardiografía a
través de la ecocardiografía bidimensional, doppler, color, nos permiten una gran
aproximación diagnóstica, para el tratamiento adecuado, control evolución
postoperatoria y evaluación ajustada de los resultado. En breve nuestro Instituto
contará con un laboratorio de henodinámica, indispensable para fines Dx y terapeúticos. Es prioritario: 1) Definir la población
enferma en el país, 2) Desarrollar un programa de prevención de las CARDIOPATÍAS
INFANTILES sobre la base de los trabajos de investigación realizados, 3) Incentivar y
apoyar la investigación en Áreas epidemiológica, clínico-quirúrgica, tecnológica,
tratando de alcanzar el nivel de los conocimientos actuales subrayando la población
infantil más joven, los recién nacidos. Fomentar la investigación en ciencias básicas
afines en su modalidad experimental, destacamos la embriología, morfología genetical,
etc. De Alemania: Dr. Ziemer (Cirujano). Nuestro servicio está integrado por cardiólogos pediatras, hemodinamistas, ecocardiografistas, enfermeras técnicas auxiliares de enfermería, tecnólogas, personal técnico administrativo. Contamos con un Patronato de ayuda al niño cardiópata con indicación operatoria. Los Cardiólogos Pediatras y Cirujanos Cardiovasculares Pediatras sabemos de nuestra gran responsabilidad. La supervivencia del niño cardiópata y la mejora de sus condiciones de vida, son un reto prioritario que supera nuestras posibilidades, se requiere incrementar el personal profesional y técnico, equipamiento, insumos para el manejo médico y quirúrgico realizar campañas de prevención y educación, apoyar la investigación. Se hace necesaria la participación de las autoridades hasta los más altos niveles, recordarles que el niño, "El futuro del País" debe ser sano y sin desventajas. Dra.Angélica Corvacho de Campos
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