docente y una tradición que la hace una de las más prestigiosas y prestigiadas en el ámbito nacional e internacional; por lo tanto constituye un deber ineludible de cada uno de los socios que la integran conservar e incrementar éstas a través de una genuina, franca e incondicional actitud fraterna y corporativa que se traduzca en participación de todas aquellas tareas programadas. Las convocatorias a las diferentes reuniones científicas, culturales o de diversa índole que la Sociedad prepara con meticulosidad y esfuerzo deben tener una asistencia mayoritaria. La presencia de todas las personalidades que la integran constituye un estímulo. De ningún modo se puede menospreciar la experiencia y los logros ganados por anteriores gestiones, estos son los pilares básicos que sostienen a la Institución. Hay cambios profundos y que hay que adaptarse a ellos, sería peligroso quedarse anclados a épocas y sistemas que han sido superados. Lo que no cambia y no debe suceder por ninguna razón y, de ello estoy totalmente convencido, es que la Sociedad se debilite, escinda o se fraccione, so pretexto del gran avance de subespecialidades que según ciertas consideraciones, deben ser motivo para apartar a distinguidos profesionales. Que bueno sería que ellos se unieran con gran espíritu societal a trabajar para engrandecer y fortalecer nuestra Sociedad. De ningún modo pretendo con estas reflexiones conculcar el derecho de las personas de ir o estar donde les plazca. Este es un derecho inalienable. Necesitamos el consejo oportuno, la crítica que construye y el aliento constante. Las circunstancias actuales y las que se vislumbran para el próximo milenio exige un manejo dinámico, ágil y moderno para lo cual se requieren gran entrega, sacrificio y dedicación. Agenciar recursos, trazar normas y tomar decisiones es tarea delicada. También es bueno insistir en el gran papel promotor que tiene la Sociedad dentro de la especialidad de Cardiología. Invitamos a todos los cardiólogos jóvenes a incorporarse a nuestra Sociedad. Ellos a través del tiempo serán los nuevos pilares que fortalezcan a nuestra Sociedad, siempre en el pensamiento de cuánto podamos dar y no cuánto podríamos recibir. Nuestra revista requiere de vuestro apoyo. Los trabajos científicos, artículos de revisión, abstractos, protocolos, casos clínicos y otras de interés serán recibidos para su publicación y divulgación oportunas. Se está estructurando un ambicioso programa científico que colme las expectativas de los socios y satisfaga las inquietudes por lo nuevo y vigente. Esto se logrará con el activo concurso de los Consejos Científicos que están presididos y conformados por distinguidos socios, en coordinación estrecha con el Comité Científico y la Presidencia. En cumplimiento de lo dispuesto por el Colegio Médico del Perú en relación a la recertificación, su reglamentación y aplicación, así como para estructurar el reglamento de Educación Médica Continua y su ejecución en el futuro, está a cargo de un Comité ad hoc presidido por un destacado educador y ExPresidente. Se dará prioridad al XVIII Congreso Peruano de Cardiología el año 2001, a fines del mes de abril, al X Curso Internacional de Cardiología para el Consultor que se realizará del 25 al 28 de mayo en la ciudad de Trujillo, en el Hotel El Golf, y en marzo el Mes del Corazón. La Biblioteca entrará en una clara y definida reestructuración operativa, funcional y de servicios conectada a redes internacionales de información científica. Deseo que todos estos proyectos se hagan realidad para bien de nuestra querida Institución.
Dr. Luis Fernández-Dávila
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