A la Memoria del Dr. Pedro Domínguez Mejía
DON PEDRO
Su figura delgada, enjuta contrastaba con el vigor de su espíritu y su alegría total.
Como nos alentaba; nosotros inicios de médicos, éramos todo para él; eso nos hacía sentir.
Aliento constante ejemplo eterno; su hablar pausado, elegante, moderado, consolante y dulce para todos.
Nos mostraba, sin decir, cómo debíamos ser.
Todos los que pasamos a través de su alma nos llevamos algo de él.
Frente al paciente siempre, quisimos; ser como él, tranquilo, sabio, seguro, talentoso, alegre, apacible, rogábamos conseguir un espíritu que nos guíe por el camino que nos enseñó.
Ahora lo tenemos, en la seguridad que almas como la de Don Pedro transmutan en ángeles guardianes de los simples médicos mortales que permanecemos por aquí todavia.
Lucano
(A LA MEMORIA DE DON PEDRO DOMÍNGUEZ MEJÍA)
La Sociedad Peruana de Cardiología cumple con el penoso deber de participar el sensible fallecimiento del Dr. Pedro Dominguez Mejia, prestigiado miembro de nuestra sociedad.
Q. E. P. D.
Al testimoniar su recuerdo póstumo, hacemos llegar a su familia, amigos y condiscípulos, nuestras sentidas condolencias.
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