| Revista Peruana de
Cardiología : Setiembre - Diciembre 1995 |
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ENFERMEDAD DE EBSTEIN EN EL ADULTO
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DR. HUGO DEJO1
DR. GUSTAVO RIVARA2
DR. MARCO ALZAMORA3 |
1. Profesor Principal Facultad de
Medicina UNMSM.
2. Jefe De Servicio Cardiología Hospital
Rebagliati. Profesor Principal Facultad de Medicina UNMSM.
3. Servicio, de Cardiología Hospital
Rebagliati. Profesor de la Facultad de Medicina UNFV.
RESUMEN
El acceso al diagnóstico de esta
entidad es posible por el reconocimiento de signos dínicos y los principales exáme-nes
especiales entre los que destaca el ecocardiogroma. La casuística del presente estudio
consta de 11 pacientes adul-tos, 9 hombres y 2 mujeres, entre los 30 y 60 años de edad,
examinados en el Servicio de Cardiología del Hospital Na-cional Edgardo Rebagliati. El
diagnóstico se fundamenta en las características usuales conocidas en la población
in-fantil. Auscultación con ritmo de 4 a 5 tiempos, acompaña-do de soplo sistólico
prolongado, electrocardiograma con bloqueo de roma derecha y/o síndrome de
Wolff-Parkinson--White, deflexión en la onda S, onda Q amplia en defle-xiones
precordiales derechas; onda P acuminada amplia; cardiomegalia globulosa porouriculización
amplia y arriti-mia. El cateterismo intracavitario ha sido el dásico elemen-to
comprobatorio de la disociación del electrocardiograma ventricular con las presiones
introauricular y cavitaria ven-tricular; el cual no está exento de riesgos operativos. El
ecocardiograma constituye en la actualidad el examen es-pecializado que establece el
diagnóstico, sugerido por la signología semiológica y es suficiente comprobar con el
modo M, el cierre tricuspídeo retardado entre 0,05 a 0,12 s, la marcada amplitud atrial
derecho, el desplazamien-to exagerado de las deflexiones valvulares y la reducción
relativo ventricular izquierda.
SUMMARY
The diagnosis of Ebstein's disease
is posible by recogni-tion the dinical signs and the echocardiogram, which is the main
investigation. This study that was carried out in the Edgardo Rebagliati Hospital involved
11 adult, 9 male and 2 female, the ages of the patients ranked from 30 to 60 years old.
The diagnostic is based in the usual charac-teristics on childs. Ausculation with
quadruple and or quin-tuple cardiac rhythm and a prolonged systolic murmur, the EKG shows
right bundle beanch blocked and/or Wolff--Parkinson-White syndrome, the S wave with
deflection and wide Q waves in right precordial deflections; wide acumi-nate P wave;
cardiomegaly with large atrium size and arrythmia. The intracardiac catheterism has been
the clas-sic element to proof the unattached findings between the electrocardiogram and
intraatrial or ventricular pressure. The ecocardiogram is the outstanding exam for
diagnosis and is enough to proof with M mode, the dose of tricuspid valve late in 0,05 to
0,12 s, the big wide of right atria, the valvular deflections and the relative shortness
of left ventricule.
INTRODUCCIÓN
La anomalía congénita valvular
tricuspídea, descrita por Wilhelm Ebstein en 18661, se estima en 1% del total de
cardiopatías congénitas2. Exceptuando las formas in-fantiles complejas, es compatible
con un pronóstico de aceptable supervivencia3,5,13 y debe considerarse den-tro del
diagnóstico diferencial prevalente en adultos. En los últimos años, la posibilidad
diagnóstica ha aumen-tado por intermedio del ecocardiograma6-12, comple-mentando a los
fundamentales signos clínicos, electro, fono y radiográficos conocidos4-5,13-16.
Incentivados por la ausencia de publicaciones en nuestro medio, referi-das a la población
adulta, presentaremos sucintamente, basada en la revisión de once pacientes estudiados,
una apreciación integrada de los más importantes procedi-mientos clínicos que
actualmente faciliten el acceso diag-nóstico a la enfermedad de Ebstein.
| Tabla
1. EVOLUCION CLINICA |
| Caso |
Sexo |
Edad |
Onda P(mm)
acuminada |
Intervalo
PR |
QRS |
QS/Qr
"der" |
S/S'
*** |
WFW |
Taquicardia
paroxística |
Eco-M
cM-cT |
Control
(años) |
| 1 |
M |
32 |
4,5 |
0,20 |
BRD |
- |
- |
|
FA |
0,06 |
4 |
| 2 |
M |
45 |
2,0 |
0,20 |
BRD |
+ |
+ |
|
Flutter |
|
5 |
| 3 |
M |
30 |
2,0 |
0,23 |
BRD |
+ |
+ |
|
auricular |
|
8 |
| 4 |
M |
40 |
(1,8) |
0,24 |
BRD |
+ |
+ |
|
|
0,06 |
5 |
| 5 |
M |
43 |
2,0 |
0,20 |
BRD |
- |
+ |
|
|
0,11 |
4 |
| 6 |
M |
43 |
1,5(V1) |
0,23 |
BRD |
+ |
+ |
|
|
0,05 |
3 |
| 7 |
M |
40 |
2,0(V1) |
0,11 |
WPW |
- |
- |
B |
TP auricular |
0,05 |
3 |
| 8 |
M |
30 |
4,0 |
0,19 |
BRD |
+ |
+ |
|
Flutter yTP
auricular
TV*FV** |
0,12 |
9 |
| 9 |
M |
60 |
1,5(V2) |
0,24 |
BRD |
- |
- |
|
|
0,07 |
3 |
| 10 |
F |
40 |
2,5 |
0,17 |
BRD |
+ |
- |
|
TP auricular. |
|
8 |
| 11 |
F |
30 |
2,5 |
0,20 |
BRD |
+ |
- |
|
Flutter y
TP auricular
FV** |
0,07 |
25 |
TP=taquicardia paroxística
*Taquicardia ventricular **Fibrilación ventricular ***"S" adicional
MATERIAL Y MÉTODOS
Once pacientes fueron estudiados en
el Servicio de Car-diología del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins-IPPS, de
Lima. Se realizó examen físico com-pleto y cardiovascular. Además se efectuó
electrocar-diograma, fonomecanocardiograma y teleradiografía de tórax. Se realizó
cateterismo cardíaco y electrogra-ma intracardíaco, en 6 pacientes. Se practicó
ecocardiografía -modo M- en 8 pacientes, en los últimos años. Las edades establecidas
al inicio del examen diagnósti-co de cada paciente, fueron entre 30 y 60 años. Por sexo
se dividieron en 9 hombres y 2 mujeres. Todos fueron de raza mestiza. Las observaciones
clínicas han ocurrido en un periodo de 25 años, con variaciones individuales de
seguimiento entre 2 y 8 años.
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Figura 1. Fonocardiograma:
Desdoblamiento del primer y segundo ruido. Tercer ruido. Soplo holosistólico decreciente
irregular. |
RESULTADOS
Evolución clínica
Seis pacientes presentaron
taquicardia paroxística su-praventricular con repetidos episodios prolongados y rebeldes
a la terapia antiarrítmica habitual. En algunos episodios se diagnosticó estado de shock
cardiogénico, especialmente (casos 3, 8, 11) cuando las crisis se pro-longaban. En 2
pacientes (casos 8, 11) ocurrió paro cardiaca, por fibrilación ventricular,
recuperándolos con desfibrilación de 400 w/s. En un paciente (caso 2) se realizó
intervención quirúrgica, pero, falleció en la fase transoperatoria. Dos pacientes
tuvieron muerte súbita, presumiblemente por arritmia maligna, no llegaron a ser
hospitalizados (casos 3, 8). Ninguno de los pacientes presentó manifestaciones de
insuficiencia car-diaca congestiva, cianosis, ni otros signos de cardiopatía asociada. La
mayoría vive en la actualidad. El seguimiento del caso 11, ya va en 25 años, muestra,
periódicos episodios de taquicardia paroxística supraventricular y, en una de las
estancias hospitalarias, presencia de fibrilación ventricular de la cual se recuperó
favorablemente. El desarrollo físico, no ha sufrido alteraciones en ninguno de los casos.
No ha sido un signo destacado la ingurgitación venosa cervical.
 |
Figura 2.
Electrocardiograma: Bloqueo de rama derecha de Haz de His. Complejos de menor voltaje con
onda q conspicua en precordiales V1-V3. |
Auscultación y fonocardiograma
Los aspectos predominantes fueron: el
primer ruido cardiaco presentó disminución de intensidad, con doble componente o
desdoblamiento que en conjunto amplia la duración, conforme se adscribe el componente
"tardío" a la dinámica retardada tricuspídea. El segundo ruido estuvo
desdoblado, fijo, mayor de 0,04 se sin aumento o reducción de amplitud, acompañando a
bloqueo de conducción de rama derecha (BRD), en todos los casos en que se observó,
excepto uno (caso 7) El ruido auricular fue reconocido en 9 casos. El conjunto de los
ruidos permite registrar un ritmo con 4 y hasta 5 ruidos. El soplo sistólico estuvo,
presente en todos los pacientes, entre grados I y III, en el área ventricular derecha,
con amplitud que se extiende al mesocardio y región esternal baja; de tono grave más que
agudo, timbre algo rasposo, siendo, meso u holosistólico, decreciente con variable
respuesta de tipo derecha a las maniobras de Rivero Carvalho y Valsalva (Figura 1).
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| Figura 3. EKG. A: Bloqueo de rama derecha de
Haz de His, con onda q prominente en V1, V2, V3. Melladura sobre la onda S como inflexión
tardía, en D1 a VL, V5, V6. Onda P acuminada. B:Sindrome de preexcitación con intervalo
PR corto, onda delta, complejo Qr prominent en DII, DIII, aVf, correspondiente a
Wolf-Parkinson-White tipo B. |
Figura 4. Cateterismo
intracavitario derecho. Discordancia electrotensional por registrarse ventrículo con
tensiometría auricular derecha. |

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| Figura 5.
Telerradiografía. Marcada cardiomegalia con morfología globulosa. |
Electrocardiograma
En la Tabla 1 se resume los items
principales. BRD en 10 casos. En un paciente (caso 7) se registró síndrome de
preexcitación (Wolff-Parkinson-White) tipo B. La onda P fue acuminada en 10 casos, con
una altura hasta 4,5 mm (caso 1), siendo en un caso de morfología y voltaje normal (caso
4). El intervalo PR fue de 0,20 s en 8 casos y normal en 3 casos. Se observó un
predominio del complejo de BRD de proporciones más an-cho que alto relativamente en V1,
V2, precedido de onda q, con variante desde qR hasta una onda QS/r o s Qr, conforme se
registró en 6 casos. Se comprobó en 6 casos el signo de "doble" onda S o
muesca tardía, o melladura en la onda como complejo "suspendido" o QRS
secundario. Un paciente (caso 7) tuvo síndrome de preexcitación, Wolff-Parkinson-White
tipo B
 |
| Figura 6. Inflexiones de veloe de tricúspide con amplio
desplazamiento y cierre tardío. La cavidad izquierda es sensiblemente menor(inferior). |
Arritmia cardíaca
En 6 pacientes se produjeron
episodios frecuentes y periódicos de taquicardia paroxística supraventricular que se
prolongaron durante varios días, y recurrentes en plazos indefinidos. Dos pacientes
tuvieron fibrilación ventricular (casos 8, 11) cuando estuvieron hospitaliza-dos,
recuperándose con desfribrilación de 400 w/s; presentaron episodios de flutter,
taquicardias auricula-res, y aisladamente taquicardía ventricular.
 |
| Figura 7. La amplitud de las inflexiones de la válvula
tricúspide con cierre tardío, estando enmarcadas cronologicamente con el
esfigmomanómetro carotideo. |
En dos pacientes no
hospitalizados se produjo muerte súbita (casos 3: 37 años; caso 8: 38 años),
presumible-mente por taquiarritmia maligna, debido a que habían pre-sentado episodios
recurrentes de arritmia paroxística.
Electrograma intracavitario
Se realizó en los 6 primeros casos
observados, se con-firmó la discordancia electrotensional y se registró va-riaciones de
potencial originados en miocardio ventri-cular derecho simultáneamente con curva de
presión de tipo auricular (Figura 3).
En 3 casos hubo signos de shunt de
izquierda a dere-cha arteriovenoso interauricular relacionado a la dila-tación del
foramen oval. Las presiones pulmonares y ventriculares derecha, fueron normales en todos
los ca-sos. La presión auricular derecha fue elevada entre 6 a 10 mm de Hg de presión
media.
En todos los casos se produjo
exacerbación o reaparición de taquiarritmia que persistió en dos casos, ambos
aso-ciados a shock cardiogénico reversible (casos 8 y 11).
Radiografía
En 9 casos fue característica el
área cardiaca aumenta-da, predominó el aspecto globuloso con pedículo vascular discreto
y oligohemia pulmonar; en dos casos fue de menor magnitud. El volumen cardiaco calcula-do
promedio fue 1400 + 200 mL/m2 verosímilmente influido por el crecimiento auricular
derecho que alcan-zó considerable dimensión (Figura 4).
Ecocardiograma
El signo fundamental fue el retardo
del cierre valvular tricuspídeo respecto al cierre valvular mitral, el cual, al ser mayor
de 0,04 s es sugestivo, y en caso de ser mayor de 0,06 s tiene alta. definición y
especificidad diagnóstica de enfermedad de Ebstein7. En 8 de los ca-sos los valores
fueron: en 2 (casos 6 y 7) 0,05 s; en 2 (casos 1 y 4) 0,06 s; en 2 (casos 9 y 11) 0,07 s;
en 1 (caso 5) 0,11 s; y en 1 (caso 8) 0,12 s. Ade-más, se observó gran amplitud y
dinámica de las deflexiones valvulares anterior e inferior tricuspídeas dentro de una
cavidad agrandada auricular derecha que supera en tamaño a las deflexiones de la válvula
mitral. Asimismo, la cavidad ventricular izquierda fue com-parativamente de menor
amplitud. En 6 casos el sep-tum interventricular tuvo, movimiento paradojal (Figuras 5 y
6).
COMENTARIO
Parecería que acceder al
diagnóstico de enfermedad de Ebstein ha devenido en difícil por tener que referir-se
dásicamente al cateterismo y electrograma intracardíaco, cuya performance cruenta no
exonera al paciente de riesgos secundarios7,5,23-25. Asimismo la incidencia generalmente
ha sido atribuida a la pobla-ción infantil2,13,16,20.
El advenimiento del ecocardiograma modo
M, al alcan-ce de cualquier centro hospitalario promedio, ha faci-litado detectar la
enfermedad en correlación al método clínico y cardiográfico común, sin exponer al
paciente a procedimientos agresivos. El ecocardiograma bidimensional permite
precisar las posiciones anató-micas anormales de los velos tricuspídeos; sin embar-go,
su costo es elevado y no siempre está disponible en los hospitales generales7-12. En la
población adulta debe plantearse la posibilidad de enfermedad de Ebstein cuando los
elementos clínicos más importantes son in-tegrados con el ecocardiograma. Son
fundamentales los signos fonocardiográficos y auscultatorios, electrocardiográficos y
radiológicos simples.
En la práctica clínica puede precisarse
algunos signos destacados: el soplo sistólico tricuspídeo con ritmo de 4 hasta 5 ruido22
que escapa a la semiología común de los procesos valvulares frecuentes y cuando el
pa-ciente no refiere antecedentes de patología adquirida; la cardiomegalia radiológica,
que corresponde a la aurícula derecha, que adquiere dimensiones volumino-sas; los signos
electrocardiográficos de BRD con PR largo, crecimiento auricular derecho muy marcado,
acompañado muchas veces de distintivos signos como la melladura-retardo en onda S15,18; y
el síndrome de preexcitación, aunque reportado solamente con una incidencia del 10%, es
contribuyente16,18,19.
El ecocardiograma modo M aporta al
diagnóstico con el signo del retardo del cierre valvular tricuspídeo res-pecto al de la
válvula mitral, en más de 0,04 s y que puede tener una duración mayor, como en los
casos que hemos observado, hasta 0,12 s Adicionalmen-te, las deflexiones tricuspídeas
muestran un aspecto hiperdinámico dentro de una cavidad auricular dere-cha aumentada.
En nuestro medio, las referencias de
enfermedad de Ebstein corresponden a pacientes menores de edad. Las referencias en adultos
son escasas5,16,18. En la lite-ratura disponible no hay casuística descrita formalmente
de población adulta en nuestro medio. La longevidad es posible cuando no existen
complicaciones como cianosis y cuadros mixtos de cardiopatías asociadas. Los casos que
hemos revisado tenían entre 30 a 60 años de edad y el seguimiento nos ha permitido
observar que superan los 35 años de edad y uno alcanza 55 años (caso 11). Ninguno de los
pacientes ha tenido cianosis. Las arritmias han sido el signo más importante, con
episodios repetidos espontáneamente; ocurrió muerte súbita en dos casos (casos 3 y 8)
fuera del hospital. La incidencia de muerte súbita, se ha informado hasta en un 20% de
casos. La revisión que presentamos excluye completamente, aspectos de orden anatómico y
fisiopatológico que corresponden a estudios perfectamente difundidos en la literatura
especializada de cardiopatías congénitas.
CONCLUSIONES
En la población adulta que
concurre a un hospital general, el diagnóstico de enfermedad de Ebstein es accesible, al
integrar el aporte del ecocardiograma a las características clínicas,
electrocardiográficas, fonocardiográficas y radiológicas.
Los pacientes estudiados, en
número de once, tie-nen en la actualidad más de 35 años de edad, la ma-yor edad es de
55 años; fallecieron dos pacientes en la modalidad de muerte súbita.
Excepto la presencia de arritmia
paroxística, no se observó complicaciones clínicas asociadas.
Se contribuye con la divulgación,
en nuestro medio, de la incidencia de la entidad descrita y su reconoci-miento
diagnóstico en pacientes adultos.
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