| Revista Peruana de
Cardiología : Setiembre - Diciembre 1995 |
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ACETAZOLAMIDA EN EL MAL DE MONTAÑA
Efectos sobre la frecuencia de pulso y
la presión arterial a 4505 metros de altitud
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DR. FREDDY ESPINOZA MENDOZA
DRA. MÓNICA FLORES LUNA
DR. ALFONSO CARDENAS MERINO
DRA. FARM. BIOQ. LUZ OYOLA HERMOZO
DR. RAMIRO CARBAJAL NICHO
DR. JORGE ECHEVARRIA ALVARADO
DRA. F. BIOQ. HAYDEE ZUÑIGA CÁCERES |
RESUMEN
El mal de montaña agudo o
"soroche" sigue siendo un problema prevalente en el Perú, con grandes
repercusiones socioeconómica. En la búsqueda de una profilaxis farmacológica para las
personas que as-cienden a grandes; alturas, se investigó el efecto de la acetazolamida en
la resistencia al esfuerzo, eva-luado mediante la frecuencia de pulso y la presi6n
arterial a 4505 metros de altitud (Morococha, Cen-tro de Investigación Instituto de
Biología Andina -Universidad Nacional Mayor de San Marcos). Se realizó un estudio doble
ciego, con 16 sujetos dividi-dos en un grupo de tratamiento y otro de control, recibiendo
acetazolamida 250 mg tid y placebo res-pectivamente. Los participantes; se sometieron a
una prueba de esfuerzo standard un día antes del ascen-so y durante los tres; primeros
allas en la altura, re-gistrándose la frecuencia de pulso (FP) V la presión arterial
media (PAM). Para el análisis de los datos se utilizó la prueba t de Student para
muestras inde-pendientes con un nivel de significación de 0,05. Se observó que la FPy la
PAM aumentaron en la altura con respecto al plano en ambos grupos. Los valores de FPen el
grupo de tratamiento fueron siempre inferiores que los del grupo control, pero sin llegar
a ser estadísticamente significativo. Los registros de PAM también fueron siempre
menores en el grupo acetazolamida, existiendo diferencia estadísticamente significativa
antes e inmediatamente después del ejercicio y tras 15 minutos de descanso. Los
re-sultados muestran que la altura afecta la FP y la PAM, y que la acetazolamida atena el
aumento de la PAM durante el reposo y el ejercicio.
SUMMARY
Title:
Acetazolamide in acute mountain sickness:
effects on pulse rate and blood pressure at an altitude of 4505 meters.
The acute mountain sickness or commonly
know as "soroche", has been a continuous concern in Peru, bringing about
socioeconomical repercussions. In search of a pharmacological prophilaxis for those
persons who climb considerable heights, the effect of acetazolamide with regard to the
resistance to effort was studied. It was tested by the pulse rate an the blood
pressure at an altitude of 4505 meters (Morococha, Centro de Investigación Instituto de
Biología Andina-Universidad Nacional Mayor de San Marcos). Togo through the study, 16
subjects were divided in two groups, a experimetnal group and a control group. Both groups
received acetazolamide 250 mg tid and placebo respectively. The subjects of both groups
were tested for a day's standard effort before reaching heights and during the first three
days after having reached altitudes. Pulse rate (PR) and mean blood pressure (MBP) were
registred. To analyze the information, the student test was applied with 0,05 level of
significance. It was observed that the PR and the MBP increased in altitude with respect
to a plain in both group. The values of PR in the experimetal group were always inferior
than those of the control group, but without having any stadistical significance. The MBP
data were also always less in the acetozolamide group with a significant stadistic
difference before and inmediately after the exercise and after a 15 minute break. The
results show that altitude affects the PR and the MBP, an that the acetazolamide
diminishes the increase of the MBP while at rest and during the exercise.
INTRODUCCIÓN
El mal de montaña agudo o
"soroche" ocurre en per-sonas que ascienden bruscamente a alturas superio-res a
los 3000 msnm. La presentación puede variar desde una forma leve caracterizada por
cefalea, náu-seas, vómitos, disnea y debilidad, hasta una forma severa de edema pulmonar
y cerebral que puede com-prometer la vida. Su desarrollo está en relación a la hipoxia
tisular resultante de la reducida presión par-cial de oxigeno, atmosférico que existe a
grandes altu-ras(1). Además de los efectos sobre los tejidos, la in-adecuada saturación
de oxigeno deteriora la capaci-dad del ejercicio aeróbico(2).
La acetazolamida, sulfonamida inhibidora
de la anhi-drasa carbónica, se viene probando desde hace casi 25 años en la prevención
del soroche(3-9). A nivel re-nal origina pérdida de bicarbonato por la orina produciendo
acidosis metabólica leve, lo que estimula la ventilación pulmonar mejorando así la
saturación arterial de oxigeno contrarrestando más rápidamen-te los efectos de la
hipoxia tisular. Sin embargo, pese a los beneficios que ofrece la acetazolamida, sigue
exis-tiendo controversia sobre su utilidad para preservar el rendimiento físico, a
grandes alturas. En una publi-cación anterior(10), el grupo tratado tuvo menor
com-promiso de la capacidad de trabajo que el grupo de control cuando los sujetos fueron
sometidos a un ejer-cicio en bicicleta. En cambio, en otra comunicación(11) encontró que
el tiempo máximo que soportaban los sujetos sobre la bicicleta ergométrica fue menor
entre aquellos que tomaron acetazolamida, aunque el número reducido de la muestra no
permite sacar conclusiones definitivas de esta investigación.
En el Perú existen grandes núcleos de
desarrollo asen-tados sobre la cordillera. Las actividades económicas hacen necesaria una
comunicaci6n rápida entre la cos-ta y dichos núcleos, de tal manera que los viajeros se
ven sometidos a bruscos cambios de altitud que no permiten el proceso de aclimatación. La
persona que asciende se desenvuelve con marcado déficit de su ren-dimiento físico y
mental, perjudicando las actividades productivas y originando graves repercusiones
socioeconómicas para el país.
Ante la necesidad de una profilaxis
farmacológica para el mal de montaña agudo realizamos el presente es-tudio con el
próposito de determinar si la acetazolamida es útil para mejorar la resistencia del
sujeto el ejercicio, evaluado mediante la frecuencia de pulso (FP) y la presión arterial
media (PAM), y preve-nir el deterioro de su capacidad de trabajo durante los primeros
días de arribo a la altura.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio, doble ciego,
comparando aceta-zolamida 250 mg tid contra placebo, desde un día antes y durante los
tres primeros días en la altura. El grupo estudiado comprendía 16 personas, 12 hom-bres
y 4 mujeres, entre los 21 y 29 años de edad (25 años promedio), todos habían nacido y
residían a ni-vel del mar, a excepción de uno que vivía en Chosica (861 msnm). Doce
habían viajado alguna vez a gran-des alturas, pero no en los 6 meses previos al
experi-mento, y 6 tenían antecedentes de soroche. Cada uno de los sujetos fue informado
de los fines del estudio y dio su consentimiento por escrito. Los procedimien-tos
realizados estuvieron acordes a las "Recomenda-ciones para la Guía de
Investigaciones en el Hombre" emitidas por la XVIII Asamblea Médica Mundial en
Helsinki, Finlandia".
Tabla 1. Frecuencia de pulso promedio según grupo de estudio y dia de prueba
|
ACETAZOLAMIDA |
PLACEBO |
|
A |
I |
T |
A |
I |
T |
| Lima |
73,14 |
81,75 |
78,25 |
79,14 |
95,33 |
78,29 |
| Morococha, primer día |
94,57 |
120,57 |
92,71* |
97,50 |
131,25 |
103,00* |
| Morococha, segundo día |
92,50 |
115,75 |
97,00 |
92,5 |
127,25 |
94,50 |
| Morococha, tercer día |
93,00 |
121,38 |
90,25 |
93,5 |
126,50 |
96,75 |
A=Antes del ejecicio.
I=Inmediatamente después del ejercicio
T=Tras 15 minutos de descanso
*p<0,05, Morococha primer día comparado con Lima.
La frecuencia de pulso aumentó el primer día en la altura con respecto al llano para
ambos grupos antes e inmediatamente déspues del ejercicio y tras 15 minutos de descanso,
exixtiendo diferencia estadisticamente significativa en todos de los casos.
Los participantes fueron divididos en un
grupo de tratamiento y otro de control, de 8 componentes cada uno. Ambos
grupos eran homogéneos en su composición por sexo (6 hombres y 2 mujeres), anteceden-tes
de viaje a la altura (6 sujetos) y de mal de montaña agudo (3 sujetos). La edad promedio
fue de 24 y 25 años respectivamente. La composición de los grupos fue mantenida en
secreto hasta después de culmina-do el experimento.
Las pruebas se realizaron en el
laboratorio del Centro de Investigación Instituto de Biología Andina (CIIBA) de la
ciudad de Morococha (4505 metros de altitud). El grupo partió desde Lima (nivel del mar),
y el ascenso, realizado en autobús, duró 5 horas. La alimentación fue la misma para
todos, aunque no se prohibió comidas adicionales, recomendándose que no fueran en exceso
ni de alto contenido de grasas. No existió restricción de actividades durante el tiem-po
que duró el estudio.
 |
Figura 1. Frecuencia de
pulso según día d prueba
A. Antes del ejercicio
B. Inmediatamente déspues del ejercicio
C. Tras 15 minutos de descanso
L: Lima
M1: Morococha, primer día
M2: Morococha, segundo día M3: Morococha, tercer día |
Se tomó una prueba de
esfuerzo consistente en cami-nar sobre una faja sin fin durante 5 minutos, a una velocidad
de 3,5 km/h y con un ángulo de elevación de 5 grados. El ejercicio se realizó un día
antes del ascenso (laboratorio del CIIBA del Hospital Arzobis-po Loayza, Lima), en la
tarde del primer y segundo día y en la mañana del tercer día en Morococha. En cada una
de las pruebas se registró la FP y la PAM antes e inmediatamente después del esfuerzo y
tras 15 minutos de descanso.
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ACETAZOLAMIDA |
PLACEBO |
|
A |
I |
T |
A |
I |
T |
| Lima |
81,04 |
88,09 |
81,24 |
79,29 |
86,19 |
82,13 |
| Morococha, primer día |
83,07 |
89,04 |
81,12 |
86,89 |
98,07 |
87,71 |
| Morococha, segundo día |
83,81 |
85,83 |
83,54 |
92,08 |
98,54 |
91,25 |
| Morococha, tercer día |
83,09 |
88,88 |
84,99 |
90,83 |
97,08 |
91,67 |
A=Antes del ejecicio.
I=Inmediatamente después del ejercicio
T=Tras 15 minutos de descanso
La presión arterial media fue mayor el primer día en la altura con respecto a Lima para
ambos grupos en todos los momentos del ejercicio, pero no existió diferencia
estadídticamente significativa en ninguno de los casos.
La FP se determinó por el número de ondas palpadas en la arteria radial en un minuto,
mientras que la PAM por la fórmula:
PAS + 2PA
PAM = ------------------
3
Los valores de la presión arterial
sistólica (PAS) y diastólica (PAD) se obtuvieron indirectamente a través de un
esfigmomanómetro y teniendo en cuenta los parámetros de Korotkoff de la I y V fase.
 |
Figura 2. Presión arterial
media según día de prueba
A. Antes del ejercicio
B. Inmediatamente después del ejercicio
C. Tras 15 minutos de descanso
L: Lima
M1:Morococha,primer día
M2: Morococha,segundo día M2:Morococha, tercer día |
Un sólo investigador
registró las funciones vitales en los tres momentos del ejercicio para cada sujeto,
evi-tando así errores en la obtención de datos por criterios de apreciación diferentes.
Cuando pese a todo se observaron discordancias (disminución del pulso c, presión
arterial con el ejercicio o aumento con el re-poso) se determinó el valor incongruente y
se eliminó de los cálculos estadísticos sin afectar los datos de los otros dos momentos
del ejercicio. Se excluyeron en total 2 valores de pulso (uno en acetazolamida y uno en
placebo) y 9 de presión arterial (cinco en acetazolamida y cuatro en placebo).
Los datos fueron analizados
estadísticamente a tra-vés de la prueba t de Student para muestras indepen-dientes con
un nivel de significación de 0,05 compa-rando los valores de acetazolamida contra placebo
antes e inmediatamente después del ejercicio y tras 15 minutos de descanso, tanto en Lima
como duran-te los tres días en Morococha.
RESULTADOS
El cumplimiento de la medicación fue
total, a excep-ción de la víspera del viaje, en la cual los sujetos reci-bieron las
tabletas para tomarlas bajo indicaciones pre-cisas en sus casas, la administración estuvo
a cargo de uno de los investigadores que las repartió y cons-tató su toma. Sólo uno de
los participantes (grupo de control) no se presentó a realizar la prueba en Lima y uno
(grupo de tratamiento) no pudo cumplir con el ejercicio el primer día en Morococha por
encontrar-se afectado por la altura.
Ningún otro participante tuvo
inconvenientes para cumplir con el ejercicio durante los cuatro días de prueba.
La FP aumentó el primer día en la
altura con res-pecto al llano para ambos grupos antes e inmediatamente después del
ejercicio y tras 15 minutos de des-canso (Tabla 1), existiendo diferencia
estadísticamente significativa en todos los casos. Cuando se comparó ambos grupos
(figura 1A, IB y 1C, se observó que las curvas del grupo de tratamiento siempre
estuvie-ron por debajo del grupo de control. Sin embargo, sólo existió significancia
estadística inmediatamente después del ejercicio en la prueba realizada en Lima.
La PAM también fue mayor el primer día
en la altura con respecto a Lima para ambos grupos en todos los momentos del ejercicio,
pero no existió diferencia estadísticamente significativa en ninguno de los ca-sos
(Tabla 2), al igual que lo observado, en la FP, las curvas del grupo de tratamiento
estuvieron siempre por debajo de las del grupo de control (figuras 2A, 2B y 2C, existiendo
diferencia estadísticamente signifi-cativa el día del arribo y el segundo día en la
altura en todos los momentos del ejercicio.
DISCUSIÓN
El presente estudio muestra como
varían la FP y la PAM ante la exposición aguda a grandes alturas y como el uso
profiláctico de acetazolamida altera en grado, diferentes dichas variaciones.
 |
 |
Figura3. Mecanismo de elevacióne la
frecuencia de pulsos a grandes alturas.
En la altura ocurre pérdida delvolumen plasmático que causa caída del débito
cardiáco, ante lo cual la frecuencia de pulso se incrementa para compensar
hemodinámicamente al organismo. Esta adaptación está mediada por el sistema
simpáticoadrenal en dos fases: en los primeros dias actúa la médula adrenal para luego
en los dias siguientes dar paso al sistema simpático. |
Figura 4. Mecanismo de
elevación de la presión arterial media a grandes alturas.
El aumento de la presión arterial está mediado por estimulación quimiorreceptora y un
efecto presor central, los cuales actúan dependiendo del grado de hipoxía. |
La FP aumentó el día del arribo en ambos grupos (Ta-bla 1), para luego descender al
segundo día, insinuan-do una rápida adaptación a la altura. Cuando se es-peraba que en
el tercer día la FP siguiera disminuyen-do o en todo caso se estabilizara, ésta
nuevamente se incrementó, aunque sin alcanzar los valores del pri-mer día. Esta
fluctuaciones evidencia lo complejo del ajuste de la FP a grandes alturas y reflejarían,
como se discutirá más adelante, la participación de más de un mecanismo de
adaptación. La corta duración del estudio no permitió observar como prosiguieron es-tas
modificaciones en los días siguientes, pero exis-ten informes(12) en los cuales la FP
pico se obtuvo al sétimo día de exposición a la altura, para luego des-cender
moderadamente.
Los valores del grupo tratado fueron
menores que los del grupo de control durante los días de prueba en Morococha, pero las
diferencias no fueron marcadas. Resulta inesperado que la única ocasión en que exis-tió
significación estadística fue en Lima (figura 2B, es decir cuando aún no había
exposición a la altura y no se esperaba ningún efecto de la acetazolamida. Esto
indicaría la existencia de algún factor no controlado en el estudio que favoreció al
grupo de acetazolamida, pero que no tuvo gravitación en los resultados, pues el grupo
tratado no volvió a mostrar un rendimiento notoriamente superior en la altura.
La PAM también aumentó el día del
arribo en ambos grupos, siendo menor la elevación en el grupo de tra-tamiento que en el
de control (Tabla 2). En los días siguientes el comportamiento de la PAM continuó siendo
diferente en ambos grupos. Mientras que en el de control la tendencia fue de seguir
incremen-tándose, entre los que tomaron acetazolamida los promedios fueron comparables a
los del primer día en Morococha.
La diferente forma de adaptación de la
PAM con acetazolamida explicaría que la diferencia entre los promedios de ambos grupos
tuviera significación es-tadística desde el primer día en la altura. El mínimo aumento
de la PAM en el grupo tratado el día del arribo en comparación con el incremento propio
de la ex-posición a grandes alturas en el grupo control, deter-minó una diferencia
estadísticamente significativa in-mediatamente después del ejercicio y tras 15 minu-tos
de descanso (Figura 2B y 2C). De igual manera, la tendencia del grupo placebo de seguir
aumentando sus promedios en los días siguientes, distanció pro-gresivamente los valores
de ambos grupos, alcanzan-do su mayor diferencia el segundo día de exposición a la
altura, en el cual existió significación estadística en, todos los momentos del
ejercicio (Figuras 2A, 2B y 2C).
La acetazolamida fue eficaz atenuando de
manera evi-dente la PAM, no obstante su efecto fue más discreto sobre la FP. Esta
distinta forma de actuar sobre am-bas funciones vitales resulta inesperado, si se acepta
que los incrementos de la FP y la PAM son respues-tas adaptativas a la exposición aguda a
grandes altu-ras. Sin embargo, estos resultados concuerdan con la posibilidad de que cada
una de estas funciones vitales respondan a diferentes formas de descompensación.
Durante la aclimatación a la altura
existe pérdida de volumen plasmático que puede alcanzar los
900 ml un par de semanas después de la
exposición(13). Esta disminución del intravascular causa caída del débito cardiaco,
ante lo cual la frecuencia cardiaca, y conse-cuentemente la FP, se incrementa para
compensar hemodinámicamente al organismo. La adaptación está mediada por el sistema
simp6tico-adrenal (Figu-ra3), el cual actuaría en forma disociada. El sistema nervioso
simpático es el principal implicado en la com-pensación, pero es lento en desarrollarse
y tarda en aparecer de tal manera que durante los primeros días la médula adrenal
jugaría un rol predominante en el ajuste circulatorio(14). Esta teoría se basa en
trabajos que han reportado aumento de la liberación de epinefrina, reflejo de la
actividad adrenal, tan pronto como 4 horas después de la exposición a la hipoxia(15)
mientras que la liberación de norepinefrina, neurotransmisor del sistema nervioso
simpático, recién se incrementa a partir del tercer día de ascenso(16). Estos
resultados concuerdan con los hallazgos obtenidos por Johnson y colaboradores(14). En el
estudio que reali-zan comparando dexametasona contra placebo como profilaxis del mal de
montaña agudo, observaron FP menores en el grupo tratado asociado a disminución de la
excreción urinaria de epinefrina. Como la aceta-zolamida no ejerce acci6n sobre el
volumen plasmático ni sobre la actividad adrenal, se comprende que su efecto sea mínimo
sobre la FP.
En cambio, la variación sobre la
presión arterial se ha relacionado con la disminución de la presión de oxi-geno
atmosférico. Heinstad y Abboud(17) en una revi-sión de los ajustes circulatorios a la
hipoxia, señalan que el incremento de la presión arterial está mediado por
estimulación quimiorreceptora y un efecto presor central (Figura 4). Es conocido que ante
una situación de hipoxia tisular, los quimiorreceptores arteriales se estimulan lo que
trae como consecuencia dos efec-tos: primero, redistribución del flujo sanguíneo hacia
el lecho cerebral y coronario a expensas de otros te-rritorios, en los cuales se produce
vasoconstricción, y segundo, esta vasoconstricción generalizada determi-na un incremento
de la presión arterial. Por otro lado, la intervención del sistema nervioso central es
más compleja y s6lo se da bajo condiciones severas de hipoxia. Durante la hipoxia leve c,
moderada, los vasos cerebrales están dilatados para mantener el flujo sanguíneo cerebral
dentro de limites normales, pero, cuando ésta es más severa, los vasos pierden su
ca-pacidad de dilatarse aún más y la isquemia cerebral sucede. El daño tisular sufrido
estimula los centros vasomotores en la médula, los cuales elevan la pre-sión arterial
sistémica, mejorando la perfusión cere-bral y evitando que se siga produciendo mayor
lesión. La participación de este efecto presor central se ha reportado a partir de
presiones arteriales de oxigeno de 46 mm de Hg(17). A 4505 msnm, altitud a la cual se
realizó nuestro estudio, la presión arterial de oxi-geno es de aproximadamente 40 mmHg,
lo que su-giere que este efecto tomó parte en el aumento de la PAM observado en nuestro
grupo de control.
La acetazolamida, como ya se explicó,
favorece una pronta mejoría de la hipoxia tisular, ante lo cual la esti-mulación
quimiorreceptora y el efecto, presor central moderarían su acción, lo que se refleja en
un aumento poco pronunciado de la PAM en el grupo tratado.
De nuestro estudio se desprende que la FP
y la PAM aumentan ante la exposición aguda a grandes alturas, siendo más marcado en el
caso de la FP. La aceta-zolamida atenúa el incremento de la PAM tanto en reposo como en
el ejercicio y posterior a éste (espe-cialmente en los dos primeros días en la altura),
mien-tras que su efecto sobre la FP es de menor magnitud. El beneficio de la acetazolamida
se debería a la com-pensación de la hipoxia tisular, lo que favorece una aclimatación
mas rápida del sujeto a la altura y evi-tando así que los mecanismo adaptativos se
desarrollen completamente.
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