Boletín Cultural de la Sociedad Peruana de Cardiología : Agosto-Setiembre 2000

AL FINAL DE UN DIA DE LLUVIA

¡Cómo vivir asido de un arco iris, 
tañir colores, 
escuchar melodías!

Desde el cenit, admirar: el nirvana 
Al hato de fuerzas enmudecidas, 
Oler tierra mojada 
Asombrarse de la nueva algarabía, 
bailar entre tonos, 
escaparse al infinito, y 
con ansias e idolatrío alcanzar su maravilla.... 
a cortas distancias 
en las profundidades de una garganta profusa de poesía.

Deberíamos jugar, formarla entre los dedos, 
Lanzarla en lontananza y 
Regalar un poco de alegría.

¿Cómo, estando atados, 
con sed de matices, de luces, caminar, 
por las vías lácteas de¡ Universo entero?

Algún día, sí... un día, treparemos el caballo alado. 
Recomenzaremos a vivir y, 
Nuevamente a vivir y, 
sólo a vivir.