METABOLISMO
POSPRANDIAL EN ADULTOS MAYORES NORMALES DE NIVEL DEL MAR
Fausto Garmendia1,2, Rosa
Pando1,2, Wiliam Torres1,2, Wuilli Valqui1,2,
Carlos Jamieson3, Nathan Blufstein3
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. MATERIAL Y MÉTODOS
. RESULTADOS
. DISCUSIÓN
RESUMEN
OBJETIVO: Determinar las modificaciones normales del metabolismo después de la ingestión
de alimentos. MATERIAL Y MÉTODOS: Se ha estudiado a 33 personas de ambos géneros,
adultos mayores, de nivel del mar, tanto en ayunas como después de la ingesta de una
mezcla alimenticia consistente en 730 kcal, con 55,4% de grasas, 37,2% de hidratos de
carbono y 7,4% de proteínas. Se ha medido el perfil metabólico en ayunas y luego de la
ingesta alimentaria, la glucosa, triglicérido (Tg), ácidos grasos no esterificados
(AGNE), insulina por métodos convencionales hasta la 6a hora; se ha calculado las
concentraciones de colesterol LDL y VLDL utilizando la fórmula de Friedewald; el
colesterol no-HDL, mediante la sustracción del valor del colesterol HDL al valor de
colesterol total (CT). RESULTADOS: La glicemia se elevó discretamente, regresando a
valores basales a la 2a hora; la insulinemia se incrementó durante 4 horas; los
triglicéridos comenzaron a elevarse en sangre a partir de la 2a hora y llegaron al
máximo a la 4a hora, para luego iniciar el descenso no completo en la 6a hora. Los AGNE
disminuyeron a partir de los 30 minutos, llegando al máximo de caída a las 2 horas;
luego se apreció un rebote máximo a la 6a hora, inclusive mayor al valor basal.
CONCLUSIONES: Estos resultados demuestran que no es suficiente obtener información del
metabolismo intermediario en ayunas, sino que el estudio posprandial permite mayor
información. Es la primera vez en nuestro país que se obtiene información sobre el
metabolismo intermediario en fase posprandial en una muestra de la población normal que
se encuentra en una edad de mayor riesgo cardiovascular.
Palabras clave: Metabolismo; ingestación de alimentos; población urbana; costas;
ayuno.
POSPRANDIAL METABOLISM IN OLDER ADULTS AT SEA LEVEL
SUMMARY
OBJETIVE: To determine normal metabolism variations following food ingestion. MATERIAL
AND METHODS: A total of 33 normal middle-aged and old adults, 16 female and 17 male, 45-70
years old (average 56,3 ± 7,32), were studied both after a 12-14 hours nocturnal fast and
following ingestion of a food mixture containing 730 kcal, 55,4% fat, 37,2% carbohydrates
and 7,4% protein, an almost standard breakfast. Blood samples were obtained at fasting
state and during 6 hours after the ingestion of the meal described before. Glucose,
triglycerides, total cholesterol and HDL cholesterol were measured by enzymatic methods,
insuline by radioimmune assay and non-esterified fatty acids (NEFA) by the method of
Duncombe. RESULTS: Blood glucose rose from 30 minutes to the 2nd hour; insulin from 30
minutes to the 4th hour, triglycerides rose from the 2nd to 4th hour and then began to
decline at the 6th hour without achieving basal value, NEFA diminished from 30 minutes to
the 2nd hour and then a rebound was observed even higher than the basal terms at the 6th
hour. CONCLUSIONS: The results obtained are considered as a normal pattern for middle-aged
and old persons living at sea level and demonstrate that a posprandial study gives a
greater information about the metabolism than the carried out only at basal state.
Key words: Metabolism; eating; urban population; coasts; fasting.
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En el momento actual
existe una corriente de investigación dirigida a estudiar las variaciones de los lípidos
durante el período posprandial, basada en la idea que en estas condiciones habría una
mejor correlación entre los resultados de los lípidos y la aparición de eventos
cardiovasculares (ECV), que cuando uno mide los lípidos en ayunas, habida cuenta que las
personas no están en un estado permanente de ayuno y mas bien ingieren alimentos varias
veces al día. Por otro lado, permite conocer las fluctuaciones de otros metabolitos, como
la glucosa, insulina y ácidos grasos no esterificados (AGNE).
Cuando uno estudia el metabolismo posprandial, está midiendo principalmente las
variaciones de las lipoproteínas ricas en triglicéridos (Tg) y de los AGNE. Los Tg
tienen 2 orígenes, los quilomicrones que contienen Tg de origen exógeno y las VLDL
producidas por el hígado, cuya participación es variable de acuerdo al estado
metabólico en el que se encuentre una persona. La forma más exacta de diferenciarlos es
mediante la ultracentrifugación diferencial cuantitativa, debido a que son partículas de
tamaño y densidad diferentes; sin embargo, esta metodología es complicada y onerosa. Los
quilomicrones son lipoproteínas grandes y muy poco densas, que son transportadas por la
apoproteína B48, en tanto que las VLDL son más pequeñas, más densas, con un contenido
mayor de colesterol y son transportadas por la apoproteína B100. Se puede utilizar la
adición de vitamina A en la alimentación para medirlas por métodos bioquímicos; esta
vitamina aparece con los quilomicrones, que pueden entonces ser medidos como retinil
palmitato.
En el momento actual no se cuenta con una prueba de sobrecarga alimenticia estándar; lo
cual entorpece la evaluación de los resultados obtenidos por diferentes autores.
Pese a la diversidad de resultados, los aspectos generales más aceptados son los
siguientes:
Tanto más alta sea la cifra basal de Tg, la respuesta a la sobrecarga es mayor.
Tanto mayor sea el contenido de lípidos de la sobrecarga, más alta es la curva; con 5 g
de grasa, la respuesta es nula. Se ha utilizado sobrecargas de 5 a 90 g y cada vez la
respuesta ha sido mayor (1).
El tiempo de observación después de la ingestión alimenticia es así mismo variable. La
mayoría utiliza un tiempo de 6 a 8 horas (1-5).
La adición de otros nutrientes, como carbohidratos, proteínas y fibra modifica la
magnitud de la respuesta (2-4).
El pico de elevación de los Tg se ha encontrado entre 2 a 6 horas; depende del contenido
de grasas y carbohidratos.
El contenido del tipo de ácidos grasos de la sobrecarga modifica la respuesta. Los
ácidos grasos saturados producen una mayor elevación de triglicéridos.
El ejercicio disminuye la respuesta lipémica posprandial (5).
Hemos tomado en consideración todos estos hechos y, además, nos hemos ubicado en un
nivel más fisiológico para utilizar la técnica de sobrecarga alimenticia del presente
trabajo, que en nuestro conocimiento es la primera vez que se realiza en nuestro país.
Se ha estudiado a 33
personas presuntas normales del nivel del mar (Lima, 150 m sobre el nivel del mar), 16
mujeres y 17 varones, de 41 a 72 años, promedio 56,3±7,32 años; todas las
mujeres eran posmenopáusicas y no recibían tratamiento hormonal de reemplazo, cuyas
características aparecen en la Tabla 1.
Se ha utilizado los siguientes criterios de inclusión: Personas aparentemente normales de
40 a 70 años de edad, de ambos géneros, con el índice de masa corporal (IMC) menor de
27, circunferencia abdominal (CA) <100 cm en varones y <90 cm en mujeres, glicemia
en ayunas <110 mg/dL, colesterol total <240 mg/dL, colesterol LDL <160 mg/dL,
triglicéridos <250 mg/dL.
Los criterios de exclusión fueron: Diagnóstico de hipertensión arterial, diabetes
mellitus, dislipoproteinemias, obesidad, enfermedades tiroideas, hepáticas, enfermedades
cardio-vasculares, renales, síndrome de mala absorción intestinal, antecedentes
familiares de diabetes mellitus, hipertensión arterial y dislipoproteinemia. Presión
arterial >140/90, colesterol total >240 mg/dL, colesterol LDL superior a 160 mg/dL,
colesterol No-HDL >190 mg/dL o Tg >250 mg/dL.
Después de un ayuno nocturno de 12 a 14 horas, se les tomó una muestra basal de sangre y
luego ingirieron un desayuno consistente en 80 g de pan, 30 g de mantequilla y 1 huevo con
una infusión de té o de manzanilla con 10 g de azúcar, que contiene 730 kcal, 45 g de
grasa (55,4% del valor calórico total), 68 g de carbohidratos (37,2%), 13,4 g de
proteínas (7,34%); posteriormente se tomó muestras de sangre a los 30, 60, 120, 240 y
360 minutos después de iniciada la ingesta alimenticia.
Se ha medido glucosa, triglicéridos (Tg), colesterol total (CT) y el colesterol HDL, por
métodos enzimáticos (Merck, Darmstadt), insulina por radioinmunoensayo (Diagnostic
Products, Davis, California); los ácidos grasos no esterificados por el método de
Duncombe (6). En la muestra basal se ha calculado las fracciones LDL y VLDL utilizando la
fórmula de Friedewald. El colesterol No-HDL se calculó restando el valor del colesterol
HDL a la cifra del colesterol total.
Para los cálculos estadísticos de los promedios de hombres vs. mujeres se ha empleado la
prueba "t" de Student.
En la comparación por
géneros, los varones tuvieron un peso y talla mayores que las mujeres, pero el IMC fue
semejante; la presión arterial sistólica fue ligeramente superior en los varones, dentro
de los límites normales. No se encontró diferencias en la edad, IMC, concentraciones de
glucosa, Tg, insulina, AGNE, perfil lipídico, por lo que los cálculos estadísticos
subsecuentes han sido efectuados reuniendo los valores de hombres y de mujeres.
En la Tabla 2 se muestra los resultados del perfil metabólico
en ayunas, que corresponde a un rango para personas de la edad correspondiente. Tres
personas del sexo femenino fueron eliminadas para los cálculos estadísticos, por tener
colesterol LDL superior a 160 mg/dL, colesterol No-HDL >190 mg/dL o Tg >250 mg/dL.
Luego de la ingesta alimenticia, la glicemia se elevó en una forma menos pronunciada que
cuando se administra glucosa pura, llegando al máximo entre los 30 a 60 minutos; en
ningún caso superó 154 mg/dL; a las 2 horas, la glicemia en todos los casos permaneció
debajo de 126 mg/dL (Tabla 3).
La concentración de Tg muestra inicialmente un ligero descenso durante la primera hora
posprandial, para luego elevarse y llegar al máximo en la 4a hora, después de lo cual se
observa descenso en la 6a hora, que no llegó al nivel de los valores basales.
La concentración máxima de insulina se observó a los 30 minutos, que coincide con el
pico de glucosa. La insulinemia se mantuvo alta hasta la 4a hora, que responde a los
valores tanto de glicemia como de los triglicéridos.
Los AGNE mostraron una movilización inmediata; desde los 30 descendieron
signifi-cativamente hasta llegar al valor más bajo a los 120 minutos; luego se observa un
repunte, que inclusive supera el valor basal a la 6a hora.
Los resultados de esta
investigación muestran las modificaciones metabólicas que ocurren en un grupo de
personas normales mayores de 40 años de edad, de ambos géneros. Se aprecia una
elevación moderada de la glicemia, menor a la que se suele observar cuando se administra
una sobrecarga de glucosa y que está vinculada al hecho de tratarse de una mezcla de
nutrientes (3). Las concentraciones de insulina corresponden a las elevaciones de la
glicemia, desde que la glucosa es un estimulante de la secreción pancreática de
insulina. Por otro lado, en normales, se observa que las concentraciones de Tg se elevan
recién después de una hora de la ingesta de alimentos y llegan al máximo en la 4a hora,
para luego descender lentamente; a la 6a hora están aún por encima de lo basal.
Esta prueba, tal como la estamos estandarizando, servirá de patrón para estudiar otros
grupos de pacientes con factor de riesgo cardiovascular, como son los obesos, diabéticos,
hipertensos, con alteraciones primarias de los lípidos y otras condiciones similares (7).
Se ha investigado el comportamiento lipídico posprandial en sujetos normales parientes de
personas que a edad temprana tuvieron enfermedad arterial coronaria (8). Los descendientes
con antecedentes de enfermedad cardiaca coronaria de edad superior a los 40 años tuvieron
una elevación mayor que los descendientes con antecedentes familiares pero de edad menor,
lo que hace ver que la edad es importante, además del antecedente familiar.
El ejercicio es una actividad importante para evitar el desarrollo de enfermedades como la
obesidad y la diabetes mellitus y además tiene un efecto favorable en la regulación del
metabolismo lipídico (5,9), por lo que será muy valioso estudiar el metabolismo
posprandial en condiciones de actividad física de diversa magnitud.
Por lo anteriormente expuesto, consideramos que el estudio posprandial del metabolismo,
particularmente lipídico, permitirá en el futuro tener una apreciación mucho mejor y
más temprana para el diagnóstico y tratamiento de los trastornos metabólicos innatos o
adquiridos, que la simple determinación basal.
Por otro lado, el esquema de sobrecarga alimenticia que se propone intenta inducir a
efectuar una prueba más fisiológica, que en el futuro pueda ser considerada como una
prueba estándar.
Estudio realizado con financiamiento del Fondo de Desarrollo Universitario (FEDU), UNMSM,
1998.
Bibliografía
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1Instituto de
Investigaciones Clínicas, UNMSM.
2Hospital Nacional Dos de Mayo.
3Laboratorio Blufstein.
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