Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Copyright© 2003
|
ISSN 1025 - 5583
Vol. 64, Nº 1 - 2003
|
DISFUNSIÓN ENDOTELIAL EN LA
PREECLAMPSIA
José Pacheco Romero
RESUMEN
Desconocemos aún la etiología de la preeclampsia, pero ahora sabemos que no es sólo una
hipertensión inducida por el embarazo, sino que existe interacción entre una perfusión
placentaria disminuida y la alteración en la función endotelial materna, probablemente
por razones inmunológicas de rechazo parcial a la placentación normal. La contribución
materna es de factores que anteceden al embarazo, influenciados por las adaptaciones
metabólicas usuales. No existe un gen único que pueda explicar la preeclampsia, pero
conocer la predisposición materna permite prevenir la preeclampsia en un grupo de
mujeres.
Palabras clave: Preeclampsia; eclampsia; endotelio; perfusión; placentación.
Endothelial dysfunction in pre-eclampsia
Summary
We still do not know the etiology of pre-eclampsia. We do know now that it is not only a
pregnancy induced hypertension, but an interaction between decreased placental perfusion
and deep maternal endothelial function alteration, probably due to immune reasons
favouring partial alteration of normal implantation. Maternal contribution is of factors
that predate pregnancy influenced by the usual metabolic adaptations. There is no single
gene to explain preeclampsia, but looking for maternal predisposition may prevent
pre-eclampsia in a group of women.
Key words: Pre-eclampsia; eclampsia; endothelium; perfusion; placentation.
|
Introducción
Hemos ingresado al Siglo XXI y seguimos sin conocer la etiología de la
preeclampsia-eclampsia. Por los nuevos conocimientos de la fisiopatología de la
enfermedad, la denominación de hipertensión inducida por el embarazo utilizada en
la última década- no se ajusta a los hallazgos clínicos de la enfermedad. Así,
mientras la hipertensión es un signo importante del proceso, ella es consecuencia de la
enfermedad y no la causa, y parecería tener el papel de compensar la disminución del
flujo sanguíneo materno fetal (1). Además, a pesar que la proteinuria no siempre ocurre
y el edema se presenta en muchas mujeres sin la enfermedad, se ha preferido regresar al
término de preeclampsia-eclampsia, por la presencia de estos signos en la enfermedad,
aunque todos ellos pueden estar ausentes. En algunas mujeres, la compensación a las
variaciones fisiológicas del embarazo se resquebraja y ocurre la enfermedad
multisistémica severa (2) que los ginecoobstetras, nefrólogos, inmunólogos,
cardiólogos entre otros- conocemos como preeclampsia.
La morbimortalidad materna asociada a la preeclampsia es por hemorragia intracerebral,
eclampsia o por disfunción de órgano terminal, siendo secuelas de la enfermedad la
hipertensión secundaria persistente, morbilidad neurológica y alteración renal.
La morbimortalidad perinatal es reflejo de la restricción del crecimiento intrauterino
(RCIU) y de prematuridad yatrogénica (25% de bebes con peso bajo nace con peso por debajo
de 1500 g) (3), debida al deterioro materno o de la condición fetal. Es así, que las
unidades de cuidados intensivos neonatales hoy están enriqueciendo su experiencia en la
atención de bebes de peso muy bajo, tanto pretérmino como con restricción en su
crecimiento, gracias a diríamos mejor a causa de- la mayor frecuencia de
preeclampsia-eclampsia en nuestros hospitales.
El conocimiento de la preeclampsia y eclampsia es importante en el Perú por la alta
morbimortalidad materna y perinatal que ocasiona. Para el año 2002, la incidencia de
hipertensión en el embarazo en Lima y Trujillo alcanzaba hasta 15% (4,5), la eclampsia
8%o (6,7) y el síndrome HELLP 3,7%o (8) (Tabla 1). Es decir, parece que la enfermedad
tiene cada vez mayor prevalencia, especialmente en los hospitales de tercer y cuarto
nivel, representando en EsSalud la primera causa de muerte materna y causa importante de
mortalidad perinatal.
Tabla 1.- Prevalencia de
preeclampsia-eclampsia en algunos hospitales del Perú.
|
| Preeclampsia |
% |
| Hospital Nacional E Reblagliati
M, EsSalud (4) |
15,8 |
| Hospital Materno Infantil San
Bartolomé (9) |
11,1 |
| Instituto Materno Perinatal
(10) |
8,6 |
| Hospital Víctor Lazarte E
(5) |
13,8 |
| Eclampsia |
Por mil |
| Hospital Nacional E Reblagliati
M, EsSalud (11) |
0,4 |
| Hospital de Apoyo María
Auxiliadora (7) |
8 |
| Hospital Víctor Lazarte
Echegaray (5) |
3 |
| Hospital Cayetano Heredia Piura
(6) |
6,1 |
| Hospital Cayetano Heredia Lima
(12) |
4,1 |
| Instituto Materno Perinatal
(10) |
1,4 |
| Hospital Materno Infantil San
Bartolomé (9) |
0,9 |
| Síndrome
HELLP |
| Hospital de Huancayo III
(13) |
2,5 |
| Hospital Cayetano Heredia Lima
(8) |
3,7 |
| HELLP parcial |
13,5 |
| Hospital Nacional G Almenara I,
EsSalud (14) |
1,6 |
| Instituto Materno Perinatal
(10) |
0,4 |
Esta alta prevalencia de preeclampsia-eclampsia en el Perú, que al momento pasaría el
15% en varias instituciones hospitalarias en el país, nos obliga a conocer con mayor
profundidad su fisiopatología.
El endotelio
El endotelio ha sido visto por largo tiempo como una membrana inerte, semipermeable,
existente entre la sangre y la pared del vaso. Hoy día dicho concepto ha cambiado
totalmente y se observa al endotelio como un importante órgano endocrino, grande y muy
activo, responsable de un número de funciones fisiológicas vitales (15).
Se encuentra mensajero ARN (ARNm) y proteína del receptor de hormona gonadotropina
coriónica/hormona luteinizante (hCG/LH) en las capas del músculo liso endotelial y
vascular de las arterias del útero. La administración in vivo de hCG disminuye la
resistencia de flujo en el útero e, in vitro, aumentan los eicosanoides vasodilatadores
en la pared vascular. En la amenaza de aborto, se observa que la tasa de pacientes que
llegan al segundo trimestre aumenta y los pretérminos y bebes con restricción del
crecimiento intrauterino (RCIU) disminuyen cuando se administra hCG en el primer trimestre
(16).
El tono vascular depende del estímulo del nervio neurogénico periarterial y de la
secreción de sustancias endoteliales. La causa bioquímica más evidente del proceso
contracción/relajación del músculo liso vascular reside en la variación en la
concentración de Ca2+ citosólico. Así, el calcio libre intracelular es el mayor
determinante del tono vascular. La disfunción de la célula endotelial se acompaña por
disminución en la producción y/o secreción de óxido nítrico (NO) y aumento de los
factores contráctiles. Ello induce a la movilización de Ca2+ de los depósitos extra- e
intracelulares. La contracción del músculo liso ante la hipoxia es mediada por acúmulo
de Ca2+ intracelular. Es válido recordar que la preeclampsia se asocia en muchas
gestantes con ingesta dietética baja de calcio, que aparentemente mejora con la
administración de suplementos de calcio (17).
El endotelio intacto tiene propiedades anticoagulantes. Mientras tanto, el endotelio
dañado activa las células endoteliales y aumenta la sensibilidad a los agentes
vasopresores, promoviendo la coagulación (18).
Enseguida revisaré las sustancias producidas por el endotelio y cómo se alteran en la
preeclampsia la contractilidad vascular, la coagulación, activación del neutrófilo,
alteración de los lípidos, entre otros, para luego detenerme en lo que se conoce sobre
la placentación normal, incluyendo las modificaciones en endotelio y vasos uterinos, y
las variaciones en la preeclampsia.
Sustancias endoteliales
El endotelio influye en el tono vascular produciendo sustancias relajantes o
vasodilatadoras prostaciclina (PGI2), óxido nítrico (NO, derivado de l-arginina) y
factor hiperpolarizante derivado del endotelio (probable metabolito del ácido
araquidónico)- y vasoconstrictoras endotelina, tromboxano (TxA2) y aniones
superóxidos-. También el tono vascular está muy ligado al vasodilatador péptido
natriurético atrial (ANP) y al sistema renina-angiotensina. Además, el endotelio expresa
ectopeptidasas, que convierten la angiotensina I en angiotensina II, inactivan la
bradiquinina y producen endotelina activa de la endotelina grande (18).
La prostaciclina y el óxido nítrico pueden inhibir la activación de las plaquetas,
neutrófilos y de sustancias, tales como el activador del plasminógeno tisular (TPA), que
previenen o limitan la coagulación y el daño vascular. Los glicosaminoglicanos de la
membrana plasmática de la célula endotelial son ricos en sulfatos de heparina y así se
unen a la antitrombina, aumentando su afinidad por la trombina, permitiendo su rápido
aclaramiento.
Óxido nítrico
En el embarazo, la presión arterial disminuye en el primer trimestre, hace nadir en la
mitad del embarazo y aumenta luego lentamente; el output cardíaco aumenta 40% y disminuye
la reactividad al estímulo presor. La disminución de la presión arterial es por
disminución de la resistencia vascular sistémica. En la segunda mitad del embarazo
aumenta la resistencia vascular. El óxido nítrico (NO) contribuye a modular el tono en
el árbol vascular de la villosidad placentaria. Recordemos que la circulación
fetoplacentaria no tiene inervación (19,20).
Es decir, el óxido nítrico tiene papel importante en el control de la presión arterial
sistémica. La sintasa del óxido nítrico endotelial (e-NOS) genera NO continuamente, que
se difunde en el músculo subyacente, aumenta la producción de cGMP y así media la
vasodilatación. Es inhibidor de la activación de las plaquetas y neutrófilos y, si no
se forma, activará los neutrófilos, habrá vasoconstricción, adhesión y agregación
plaquetaria y liberación de sustancias vasoconstrictoras.
Tratando de determinar la genética de la preeclampsia, se ha observado que las mujeres
con cambios en un gen que parte partículas de grasa tienen 4 veces el riesgo de
desarrollar preeclampsia (21). El gen de la sintasa del óxido nítrico de la célula
endotelial humana (eNOS) es candidata de la susceptibilidad a la preeclampsia/eclampsia.
Es posible que el locus resida en la región 7q36 (22).
Desde que el sincitiotrofoblasto delinea la superficie placentaria y está en contacto
directo con la circulación materna, el NO producido en el sincitiotrofoblasto puede
prevenir la adhesión de plaquetas y leucocitos en el espacio intervilloso (18).
Prostaciclina
La prostaciclina (PgI2) derivada del endotelio es un potente vasodilatador, antiagregante
plaquetario y estimula la secreción de renina. En contraste, el tromboxano A2 (TxA2),
liberado por las plaquetas y metabolizado de endoperóxidos por la sintasa de tromboxano,
es un potente vasoconstrictor y agregante plaquetario. Es decir, estos derivados
eicosanoides tienen efectos contrarios en la trombosis y la hemostasis (23).
La deficiencia de PgI2 encontrada en la preeclampsia puede resultar en la sensibilización
de la angiotensina II. La alteración del balance entre PgI2 y TxA2 contribuiría a una
mayor reactividad plaquetaria y a daño vascular. En el feto se reduce la producción de
PgI2 en los vasos del cordón umbilical. La placenta forma más TxA2 y menos PgI2. Las
arterias umbilicales no responden al estímulo para producir PgI2 (24).
La PgI2 puede inducir la secreción de angiotensina II uteroplacentaria, que aumenta la
presión y mejora la perfusión, lo cual es un estímulo extra para la secreción de PgI2
y NO por los vasos uteroplacentarios. Es decir, las necesidades del feto se cubren a costa
del incremento de la presión arterial materna. Como tal, los efectos sobre la madre y el
feto no se benefician con bajar la presión arterial con medicamentos, lo que debe ser
tenido muy en cuenta cuando pensemos en utilizar agentes antihipertensivos en la
preeclampsia.
La falla en producir PgI2 en respuesta al estímulo fisiológico, puede resultar en mayor
resistencia de la arteria umbilical debida a vasoconstricción, especialmente por aumento
en la producción de TxA2 por la placenta; tampoco existe reconocimiento de que hay daño
vascular. Esta alteración del balance ha promovido el empleo de ácido acetilsalicílico
para el tratamiento y la prevención de la preeclampsia, con beneficio limitado (25,26).
Los factores vasoconstrictores liberados por las células endoteliales son el péptido
endotelina, el tromboxano A2 y los aniones superóxidos.
Endotelinas
Las endotelinas representan los factores vasoconstrictores más potentes existentes.
Ejercen la acción vasoconstrictora vía receptores endotelina A (ETA) de los músculos
lisos. Al actuar vía receptores ETB permiten que el endotelio libere NO y PgI2,
inhibiendo la activación de las plaquetas.
Las endotelinas pueden liberar el activador de plasminógeno tisular (tPA) y aumentar la
actividad fibrinolítica. Aumentan en la preeclampsia, en correlación con el factor von
Willebrand y la fibronectina (27). Además, los niveles de endotelina se encuentran
elevados en otras complicaciones obstétricas, como la insuficiencia orgánica múltiple
de la preeclampsia grave, el síndrome HELLP (hemólisis, enzimas hepáticas elevadas,
plaquetopenia), la hipertensión resistente al tratamiento, en el aumento del péptido
natriurético atrial. Su elevación se asocia a una menor síntesis de PgI2 tisular en los
casos de hipertensión, insuficiencia placentaria, RCIU, disfunción renal.
La alteración de la invasión trofoblástica y la consecuente alteración de la
perfusión placentaria liberarían factores que activan la célula endotelial
universalmente, originando la disfunción multisistémica de la preeclampsia. Este factor
puede ser liberado por la placenta o por el neutrófilo activado y desaparece con el
parto. La incubación de las células endoteliales de las mujeres con preeclampsia in
vitro aumenta los niveles de fibronectina celular, que media la agregación y activación
de las plaquetas (28). La lenta normalización de la fibronectina circulante refleja la
también lenta recuperación del daño endotelial en la preeclampsia, lo que tendría un
papel en mantener alta la presión arterial en el puerperio. Por otro lado, la
endotelina-1 declina a la normalidad en el tercer día posparto, por lo que no sería el
mayor agente vasoconstrictor en la fisiopatología de la preeclampsia (29).
Endotelio y coagulación
El endotelio también controla la coagulación, por expresión en superficie de la
trombo-modulina, que se une a la trombina, disminuyendo en simultáneo su afinidad por el
fibrinógeno y aumentando su habilidad en activar la proteína C. En efecto, la proteína
C es un anticoagulante que inactiva al factor Va, al factor VIII y al inhibidor del
activador del plasminógeno. También segrega el cofactor de la proteína C la
proteína S- y los nucleótidos de la adenina (vasodilatadores específicos)
Pero, el endotelio puede ser trombogénico, al activar el factor von Willebrand, que
estabiliza al factor VIII y actúa como cofactor en la adherencia de las plaquetas.
Segrega el factor activador de plaquetas, que es un mediador importante en la producción
plaqueta/fibrina. Estos factores normalmente promueven la coagulación local y la
reparación en el sitio de daño (28) (Tabla 2).
El endotelio puede actuar en la trombosis liberando el inhibidor del activador del
plasminógeno 1 (PAI-1), que contrarresta los efectos fibrinolíticos del activador del
plasminógeno de tipo tisular (t-PA) y previene o limita la coagulación y el daño
vascular (18,30). Se ha observado que las células citotrofoblásticas aisladas de la
placenta y del lecho placentario crecimiento fetal (RCIU) expresan aumento de PAI-1, así
como menor actividad del activador de plasminógeno, comparado con las células
trofoblásticas en el embarazo normal. El aumento en la producción de PAI-1 restringiría
la invasión endovascular del trofoblasto, muy temprano en el embarazo, al aumentar el
depósito de fibrina y disminuir el flujo uteroplacentario en los embarazos con RCIU
(31).
Tabla 2.- Productos de la célula
endotelial y homeostasis vascular.
|
| Producto |
Secretado a
superficie |
Expresado/unido |
Función |
| Prostaciclina |
+ |
+ |
Inhibición plaqueta y
neutrófilo Vasodilatador |
| Óxido nítrico |
+ |
Vasodilatador |
Inhibición plaqueta y
neutrófilo |
| Endotelina |
+ |
Vasodilatador |
Vasoconstricción |
| Ectonucleotidasas |
+ |
+ |
Tono vascular, función
plaquetaria |
| Factor activador plaquetas |
+ |
+ |
Activación plaquetas, función
leucocitaria |
| Factor Von Willebrand |
+ |
+ |
Promueve coagulación,
adherencia de plaquetas |
| Factor tisular |
+ |
+ |
Promueve coagulación |
| Sitios unión para factores Va,
Xa, IXa |
+ |
+ |
Promueve coagulación |
| Trombomodulina |
+ |
+ |
Promueve coagulación |
| Glicosaminoglicano |
+ |
+ |
Promueve coagulación |
| Activador plasminógeno tisular |
+ |
+ |
Promueve coagulación |
| Inhibidor activada plasminógeno |
+ |
+ |
Aumenta fibrinólisis |
| Moléculas adhesión celular
VCAM-1, selectina P |
+ |
+ |
Aumenta fibrinólisis |
| ICAM-2, selectina E, PECAM-1
Citoquinas, ej. IL-1, IL-6, |
+ |
+ |
Promueven adhesión leucocitos |
| IL-8, fact estimulantes colonia |
+ |
+ |
Numerosos efectos en sistema
inmune |
VCAM: Molécula
de adhesión de la célula endotelial vascular
ICAM: Molécula de adhesión intercelular
PECAM: Molécula de adhesión de la célula endotelial plaquetaria |
Normalmente, el endotelio, las plaquetas y los neutrófilos interactúan en homeostasis.
La denudación del endotelio ocasiona trombosis. De manera similar, la disfunción del
endotelio lo transforma de no trombogénico a una superficie trombogénica. También puede
regular los neutrófilos y la adhesión y activación plaquetaria, ello por medio de la
expresión y secreción de moléculas de adhesión celular.
La coagulación sanguínea consiste en una serie compleja de eventos que culminan en una
fibrina insoluble. El sistema enzimático fibrinolítico es el mecanismo fisiológico que
extrae esta fibrina. La alteración del balance puede acarrear trombosis. En la
preeclampsia se activa la cascada de coagulación asociada a la activación del sistema
fibrinolítico (32).
La adaptación anatómica, fisiológica y bioquímica en el embarazo normal ayuda a la
madre al reto hemostático de la separación placentaria en el tercer período del parto;
es decir, favorece la hipercoagulabilidad. La hipercoagulabilidad es también estimulada
en la preeclampsia y eclampsia por disfunción de la célula endotelial, en respuesta a
factor o factores desconocidos. Así, puede originar coagulación intravascular diseminada
(CID), compensada o no, responsable de gran morbimortalidad materna y fetal (33).
Se ha encontrado que la activación de una nueva protrombinasa procoagulante, la
protrombinasa fg12, por citoquinas tipo Th1, puede ocasionar aborto o preeclampsia y/o
RCIU. El estrés o la acción de la endotoxina y de antígenos que ocasionan una respuesta
de la citoquina Th1 aumentan los niveles de protrombinasa Fg12 en el trofoblasto y la
decidua, resultando en aborto espontáneo de los embriones inmunogenéticamente más
débiles» (34,35).
Activación de los neutrófilos
Los neutrófilos activados liberan sustancias que pueden mediar el daño vascular,
incluyendo el contenido de los gránulos de neutrófilos, como las elastasas y otras
proteasas. Se liberan especies de oxígeno tóxicas, que producen peroxidación lipídica
de membrana, lisis de células endoteliales y aumento de la permeabilidad y reactividad
vascular (2).
Cuando los neutrófilos son activados, ruedan por la superficie endotelial de la pared
vascular y, en sitios específicos, se aplanan para pasar al espacio subendotelial. La
adherencia de los neutrófilos al endotelio es mediada por moléculas de adhesión celular
expresadas en el endotelio y en los leucocitos circulantes; en estas moléculas se
encuentran las de la superfamilia de las inmunoglobulinas, las integrinas, selectinas,
cadherinas (36).
En la superficie endotelial, las moléculas de adhesión celular que reclutan los
leucocitos al endotelio son la selectina E y la selectina P, las moléculas de adhesión
celular 1 y 2 (ICAM-1, ICAM-2) y la molécula de adhesión celular del endotelio vascular
1 (VICAM-1). La selectina E y las ICAM-1 y VCAM-1 se expresan nada o poco en las células
endoteliales, pero aumentan por acción de las citoquinas proinflamatorias TNFa e IL-1
(37-40).
Las citoquinas proinflamatorias (IL-6, TNFa, la antagonista del receptor de IL-1 que
contrarresta a la IL-1) pueden activar los leucocitos y aumentar la expresión de las
moléculas de adhesión celular en las células endoteliales (Figura 1).
Existe aumento de la producción de superóxidos de los neutrófilos, que pueden inhibir
la síntesis de ciclooxigenasa y de sintasa PgI2. El aumento de las especies reactivas de
O2 puede reorientar la vía del ácido araquidónico celular de la PgI2 a TxA2. Además,
disminuyen los antioxidantes (41,42).
 |
Figura 1.- Activación de los neutrófilos y
aumento de expresión de las moléculas de adhesión originadas por citoquinas
proinflamatorias.O2 puede reorientar la vía del ácido araquidónico celular de la PgI2 a
TxA2. Además, disminuyen los antioxidantes (41,42). |
La alteración de la
apoptosis de los neutrófilos puede explicar la neutrofilia asociada al embarazo normal.
En las preeclámpticas, los neutrófilos activados permanecen en la circulación y pueden
contribuir a la persistencia de la preeclampsia posparto. Los neutrófilos parecen modular
la variación en la respuesta materna (43).
Como resumen sobre la activación de los neutrófilos, podemos decir que factores
producidos por la placenta pueden activar los neutrófilos, al aumentar la generación de
superóxidos y modular la expresión de las moléculas de adhesión. El incremento de
expresión de la molécula de adhesión de superficie CD11 puede ser responsable de la
mayor adhesión neutrófilo-endotelio inducida por factores derivados de las placentas en
las mujeres con preeclampsia (44).
Lípidos, daño endotelial y preeclampsia
Además, las citoquinas que actúan sobre las células endoteliales o son liberadas por
ellas pueden afectar muchos otros aspectos de la función del endotelio. Las células
endoteliales pueden modificar el colesterol LDL, originando LDL oxidado dañino. Y las
células endoteliales dañadas son fuentes de factores de crecimiento (18).
El metabolismo lípido anormal puede tener rol en la etiopatogenia. Hay aumento de los
peróxidos lipídicos, lo que puede inhibir la síntesis PgI2, pero no de TxA2. También
hay aumento de autoanticuerpos a LDL oxidado. Los vasos deciduales muestran necrosis
fibrinoide de la pared vascular y acumulación focal de macrófagos cargados de lípidos
-similar a lo que ocurre en la ateroesclerosis-, por peroxidación lipídica (45-47).
El plasma de las mujeres con preeclampsia puede alterar la relajación del miometrio
vascular, actividad dependiente de endotelio. Una relación entre la apolipoproteína A1 y
el comportamiento endotelial respalda la idea de que el metabolismo lípido alterado pueda
estar involucrado en la disfunción endotelial característica de la preeclampsia (48),
Se ha visto que la melatonina protege la producción de NO en el endotelio de las arterias
umbilicales contra la inhibición inducida por el LDL oxidado, seguramente por su
habilidad de eliminar los radicales hidroxilo (49).
Sistema renina-angiotensina en la unidad fetoplacentaria
Las células endoteliales de las venas en el tejido villoso de placenta y del ombligo
pueden regular el sistema renina-angiotensina de la unidad fetoplacentaria. En respuesta a
condiciones de hipoxia, la unidad fetoplacentaria induciría la actividad de la enzima
convertidora de angiotensina (ACE) en la placenta, lo que permitiría regular la
circulación fetal (50).
Invasión trofoblástica y modificación de vasos uterinos
La invasión trofoblástica y la modificación de vasos uterinos son características
importantes en la placentación de los mamíferos. Las arterias del endometrio son
invadidas por el trofoblasto y así se establece el flujo sanguíneo placentario
definitivo (51).
En la placenta en desarrollo del roedor, las células trofoblásticas gigantes terciarias
(tGTCs) invaden profundamente las arterias y el estroma decidualizado del endometrio. Las
células trofoblásticas, en su diferenciación a tGTCs, se separan de la zona apical de
las células del endotelio (CE), se redondean y muestran un citoplasma muy basofílico y
núcleos redondos (Figura 2). Estas tGTCs se muestran por primera vez a los 10 días
posconcepción. Las tGTCs migran desde la zona de unión de la placenta a la superficie
interna de la laguna central, migración que puede ser asimétrica, en un lado más
rápido que en el otro (en el otro se ve endotelio libre de tGTCs). La migración se
restringe inicialmente por la laguna central y más tarde por el canal arterial central.
En los días subsiguientes, la migración de tGTC es a lo largo del canal arterial central
de la parte fetal de la placenta a la zona de miometrio, es decir, va en sentido contrario
al flujo sanguíneo arterial. La mayoría de tGTCs endovasculares se muestran en los vasos
dentro del endometrio decidualizado y a tres cuartas partes de la interfase
endometrio-miometrio. Pero, también pueden ser vistas en la parte miometrial de la
arteria (Figura 3).
Desde el día 13 posconcepción, las tGTCs varían el endotelio de estos vasos. Mientras
en la parte fetal de la placenta, las tGTCs pueden formar una multicapa en la arteria, en
la parte materna de la placenta con más frecuencia forman una capa adosada a la pared
interna de la arteria. En algunos casos, se ve grupos de tGTCs que llenan parcialmente el
lumen arterial, pero no parecen afectar el flujo sanguíneo.
La placentación en la placenta hemocorial se caracteriza por invasión extensa de las
células trofoblásticas en el endometrio. Las tGTCs invaden más profundamente. La
invasión de la pared arterial trae cambios fisiológicos sustanciales para que haya un
flujo sanguíneo apropiado a la placenta en desarrollo. Por otro lado, la ausencia de
modificación de la pared arterial puede traer complicaciones del embarazo, como
hipertensión, restricción del crecimiento del embrión, preeclampsia, entre otros
(Figura 4).
Hay dos tipos de invasión de tGTC en la rata: a) la endovascular es la principal, que la
realiza a lo largo de la superficie interna de la pared arterial, contra el flujo
sanguíneo; y b) la intersticial, vía el espacio extracelular de la decidua basalis hacia
el canal arterial central. En las placentas humana y del macaco existen ambos tipos,
mientras en varias especies de roedores (ratón, rata, hamster) predomina la invasión
tipo endovascular (51).
Invasión y respuesta inmune
No puede descartarse que la invasión profunda del endometrio por el trofoblasto prevenga
la reacción de rechazo del embrión antigénico por el organismo materno. Probablemente,
las células trofoblásticas invasoras producen hormonas que controlan la respuesta inmune
del endometrio (51).
En la respuesta inmune activa en el embarazo hay mayor actividad de anticuerpos
antiendoteliales (AECA). Ello sugiere el papel de los autoanticuerpos como factor que
contribuye a la tolerancia fetal. La alteración de la regulación inmune, como la
disminución de IgM-AECA en el suero de pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES),
puede contribuir a alterar la función reproductiva (52).
Adhesividad de célula trofoblástica
La capacidad de adhesividad es esencial para prevenir la descamación de la célula
trofoblástica por el flujo sanguíneo contracorriente, así como, su diseminación por la
sangre a sitios ectópicos del organismo materno. Existe cadherina-E en los trofoblastos
que se diferencian a fenotipo invasivo. Se ve Figura 2.- Las células trofoblásticas se
separan de la zona apical de las células del endotelio.cadherina-E en los
citotrofoblastos villosos y trofoblastos intermedios que no proliferan (IT), en las
columnas e islas celulares de las placentas intrauterina, ectópica y en la mola parcial.
Los trofoblastos que se transforman en mesénquima epitelial (EMT) y se separan de las
columnas de células distales y de los trofoblastos extravillosos intersticiales (EVT)
aislados más profundos no tienen cadherina-E.
 |
Figura 2.- Las células trofoblásticas se
separan de la zona apical de las células del endotelio. |
Los trofoblastos intraluminales, endovasculares y perivasculares adyacentes a los vasos
maternos son también cadherina-E positivos, pero con un patrón muy variable según la
edad gestacional. Esta variación temporal en la expresión de cadherina-E en los
trofoblastos extravillosos les permite tener un potencial migrante e invasivo. La
cadherina-E funcional puede restaurarse cuando los trofoblastos se agregan en la decidua y
en la pared vascular, al completar su migración (53).
Factores angiogénicos
El desarrollo de la villosidad placentaria requiere la acción coordinada de factores
angiogénicos en las células endoteliales y trofoblásticas. Un símil al factor de
crecimiento del endotelio vascular (VEGF), el VEGF-C, Figura 3.- La mayoría de células
trofoblásticas gigantes se muestran dentro de los vasos del endometrio decidualizado.
aumenta la permeabilidad vascular y la proliferación/migración de la célula del
endotelio. Existen receptores de VEGFR-2 y VEGFR-3 funcionales en el trofoblasto. La
disminución en la expresión de VEGF-C y VEGFR-3 contribuirían al desarrollo anormal de
la villosidad en la placenta de fetos RCIU (54-56).
 |
Figura 3.- La mayoría de células trofoblásticas gigantes se muestran dentro de los
vasos del endometrio decidualizado.
|
El factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) induce aumento de la PgI2, pero no de
NO, Las células estimuladas con plasma de Figura 4.- Alteración de la inavsión
trofoblástica en la preeclampsia.gestantes con preeclampsia aumentan la producción de
PgI2 y NO. El incremento en PgI2 por el suero de mujeres con preeclampsia no ocurre en
presencia de anticuerpo anti-VEGF. El VEGF altera la función de la célula endotelial de
manera análoga a la del plasma de mujeres con preeclampsia (57,58).
 |
Figura 4.- Alteración de la inavsión
trofoblástica en la preeclampsia. |
Conclusiones
La preeclampsia no es sólo una hipertensión inducida por el embarazo, sino es
secundaria a interacciones que provienen de una perfusión placentaria disminuida así
como de la alteración en la función endotelial materna. La contribución materna es de
factores que anteceden al embarazo, influenciados por las adaptaciones metabólicas
usuales. El endotelio y otros blancos de los efectos de estas interacciones son más
sensibles a las grandes modificaciones del embarazo, por activación de la cascada
inflamatoria normal del embarazo.
Parte de la respuesta a la disminución de la perfusión placentaria puede ser por
adaptación del feto a la menor cantidad de nutrientes recibidos, lo que debe tenerse en
cuenta al elegir medicamentos a ser usados, así como, nos obliga a un seguimiento
meticuloso del feto y del recién nacido. El punto de convergencia de esta interacción es
a nivel del estrés oxidativo.
No hay un gen único que explique la preeclampsia, pero conocer la predisposición materna
permite prevenir la preeclampsia en un grupo de mujeres (1,59).
Dada la prevalencia importante de la enfermedad, creo que es necesario que representantes
de las diversas instituciones maternoperinatales del país nos sentemos a revisar la
realidad de la preeclampsia-eclampsia en nuestro medio, incluyendo la verdadera incidencia
de esta entidad, ya que un reciente estudio prospectivo nacional en Ecuador encontró una
incidencia de preeclampsia y eclampsia de 22% en dicho país (60), lo cual duplicaría los
hallazgos de algunos puntos del Perú (Tabla 1).
Espero contribuir con esta revisión a los avances en el conocimiento de la
fisiopatología biomolecular de la preeclampsia.
Bibliografía
Profesor Principal de Obstetricia y
Ginecología, Facultad de Medicina San Fernando, UNMSM.
Jefe de la Unidad de Reproducción Humana, Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins,
EsSalud.
Correspondencia:
Dr. José Pacheco Romero
Calle Venecia 225
Lima 41, Perú
E-mail: jpachecoperu@viabcp.com
|