Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Copyright© 2001
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ISSN 1025 - 5583
Vol. 62, Nº4 - 2001
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Detección de Chlamydia pneumoniae en
lesiones ateroscleróticas asociadas a infarto miocárdico agudo
Orison Woolcott1, Luis Sánchez1, Eduardo
Ruiz2, Judith Maguiña3,
Rosa Carrera3, Shérmany Aronés3, Inés León1
1Instituto de Patología, Facultad de
Medicina, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 2Departamento de Patología, Hospital
Nacional Arzobispo Loayza. 3Instituto Nacional de Medicina Legal. Lima, Perú.
RESUMEN
OBJETIVOS: Determinar la asociación
entre Chlamydia pneumoniae y la aterosclerosis de arterias implicadas en el infarto
miocárdico agudo. MATERIAL Y MÉTODOS: Estudio de sujetos de 70 años de edad o menos,
cuya causa de muerte fue infarto miocárdico agudo (casos), y sujetos fallecidos por otra
causa (controles), necropsiados 12 a 48 horas después del deceso. La detección de C.
pneumoniae en la placa aterosclerótica se realizó con inmunohistoquímica. RESULTADOS:
Se incluyó 35 sujetos, de los cuales 30 eran varones. El número de casos de infarto
miocárdico fue 13 y el número de controles 22. La proporción de especímenes positivos
fue más alto en los casos, 69,2%, que en los controles, 22,7% (OR 4,8; 95% intervalo de
confianza [IC] 0,9-24,6, p =0,061). Chlamydia pneumoniae fue encontrado en 21% de los
casos de aterosclerosis leve y 62,5% en lesiones moderadas y severas (OR 3,8; IC 0,7-21,8,
p =0,129). CONCLUSIONES: Se encontró una asociación positiva entre C. pneumoniae e
infarto miocárdico agudo. Estos hallazgos sugieren que la C. pneumoniae estaría
implicada en la inestabilidad de la placa aterosclerótica.
Palabras claves: Aterosclerosis; Chlamydia pneumoniae; Infarto del miocárdico.
Detection of Chlamydia pneumoniae in atherosclerotic lesions involved in acute myocardial
infarction
SUMMARY
OBJECTIVES: To determine the association
between Chlamydia pneumoniae and atherosclerosis in arteries involved in acute myocardial
infarction. MATERIAL AND METHODS: Subjects 70 years old or younger whose cause of death
was acute myocardial infarction and subjects whose cause of death was not acute myocardial
infarction were studied, all of them necropsied 12 to 48 hours after death. Detection of
C. pneumoniae in atherosclerotic lesions was done by immunohistochemistry. RESULTS:
Thirty-five subjects were included, thirty of them males. There were 13 cases of
myocardial infarction, and 22 controls. The proportion of positive specimens was higher in
cases, 69,2%, than in controls, 22,7% (OR 4,8; 95% confidence interval [CI] 0,9-24,6, p
=0,061). Chlamydia pneumoniae was found in 21% of mild atherosclerosis lesions and in
62,5% in moderate and severe lesions (OR 3,8; CI 0,7-21,8, p =0,129). CONCLUSIONS: We
found a positive association between C. pneumoniae and acute myocardial infarction. These
findings suggest that C. pneumoniae is implicated in instability of the atherosclerotic
plaque.
Key words: Atherosclerosis; Chlamydia pneumoniae; Myocardial infarction.
Para determinar la presencia de la C. pneumoniae en el tejido. se usó el método
inmunohistoquímico de estreptovidina-biotina (20). Se empleó anticuerpos monoclonales
RR-402 (Washington Research Foundation, Seattle, Washington) específicos para C.
pneumoniae. Luego, las muestras fueron analizadas con un microscopio de luz. Los
resultados fueron reportados como positivo o negativo. Los cortes fueron analizados como
estudio ciego por un investigador.
Para el análisis estadístico, los resultados fueron expresados como promedio con
desviación estándar. El odds ratio (OR), con un intervalo de confianza de 95%, fue
calculado usando el análisis de Mantel-Haenszel. Se utilizó regresión logística para
determinar el OR ajustado para las variables intervinientes: edad y sexo.
RESULTADOS
Entre abril y noviembre de 2000, hubo 17 casos de muerte por infarto miocárdico agudo que
reunían los criterios de inclusión y 41 sujetos fallecidos por causa no asociada a
enfermedad cardiaca. De los 58 sujetos, en 13 fallecidos por infarto y 22 fallecidos por
otras causas se obtuvo muestras adecuadas de tejido miocárdico, las cuales fueron
incluidas finalmente (Tabla 1). La edad promedio en el momento del deceso fue 57,8 ± 12,3
años en los casos y 49,9 ± 8,3 en el grupo control. Los sujetos control fallecieron
por contusión cerebral, asfixia, heridas por arma blanca o arma de fuego, enfisema
pulmonar o encefalopatía aguda. Todos los casos fueron de sexo masculino y, en el grupo
control, hubo 5 de sexo femenino. Por otro lado, de acuerdo a la severidad de la
aterosclerosis, 19, 12 y 4 tuvieron aterosclerosis leve, moderada y severa,
respectivamente. Todos los casos de sexo femenino tuvieron aterosclerosis leve.
El grado de severidad de las arterias ateroscleróticas estuvo correlacionado con la
presencia de infarto miocárdico. La prevalencia de infarto miocárdico agudo fue 21% de
19, 50% de 12, y 75% de 4, en aterosclerosis leve, moderada y severa, respectivamente.
La proporción de especímenes positivos a C. pneumoniae fue más alta en los casos, 69,2%
de 13, que en los controles, 22,7% de 22 (OR 7,65; IC 1,6-35,8; p =0,02). Esta asociación
persistió después de la regresión logística para controlar las variables de edad y
sexo (OR 4,8; IC 0,9-24,6; p =0,061).
El 100% de los sujetos varones fue positivo para C. pneumoniae, mientras que ningún caso
positivo fue encontrado en el grupo de sexo femenino.
Hubo una correlación entre el grado de severidad de la aterosclerosis y el porcentaje de
especímenes positivos a C. pneumoniae. Esta bacteria fue encontrada en 4 de 19 (21%)
casos de aterosclerosis leve, en 6 de 12 (50%) lesiones moderadas y en 4 de 4 (100%) casos
de aterosclerosis severa (Tabla 2). Cuando los casos de aterosclerosis leve fueron
comparados con lesiones avanzadas (moderada y severa), la asociación con C. pneumoniae
fue mayor en el último grupo, 62,5% de especímenes (OR 6,25; IC 1,4-27,9; p =0,034).
Después de ajustar para las variables edad y sexo, el OR fue 3,8 (IC 0,7-21,8, p =0,129).
Todos los especímenes fueron considerados positivos sólo si la tinción positiva con
inmunohistoquímica había sido observada dentro de la lesión aterosclerótica (Figura
1).
Tabla
1.- Resultados del análisis inmunohistoquímico de las lesiones ateroscleróticas
coronarias en sujetos fallecidos por IMA (casos) y en sujetos fallecidos por causa no
asociada a IMA (controles). |
Control |
Caso
(n) |
Edad (años) |
Sexo |
Aterosclerosis |
Cp |
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13 |
58
58
60
59
62
63
71
69
21
55
53
55
67 |
M
M
M
M
M
M
M
M
M
M
M
M
M |
Mo
Le
Se
Mo
Le
Mo
Mo
Mo
Le
Mo
Se
Le
Se |
+
-
+
+
-
+
+
+
-
-
+
+
+ |
IMA = Infarto
miocárdico agudo
Cp = Chlamydia pneumoniae
Le = Leve
Mo = Moderado
Se = Severo |
| Controles |
Caso
(n) |
Edad
(años |
Sexo |
Aterosclerosis |
Cp |
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22 |
50
59
44
53
54
43
48
40
43
56
40
56
55
48
55
50
55
58
40
61
30
64
50 |
M
M
F
M
M
M
F
M
F
M
M
M
M
M
F
M
M
F
M
M
M
M |
Le
Le
Le
Le
Le
Mo
Le
Le
Le
Mo
Le
Se
Le
Le
Le
Mo
Mo
Le
Mo
Le
Le
Mo |
-
-
-
-
+
-
-
-
-
-
+
+
-
-
-
-
-
-
+
-
+
- |
Figura 1.
La placa
aterosclerótica teñida por el método de inmunohistoquímica muestra evidencia de
Chlamydia pneumoniae (ver flecha negra). Aumento del tamaño original X 400. |
 |
| Tabla 2.-
Detección
de Chlamydia pneumoniae en pacientes con infarto miocárdico agudo, según el tipo
de lesión aterosclerótica. |
| C. Pnemonieae |
casos
n= 13 |
Controles
n= 22 |
OR |
Arterosclerosis |
|
|
|
Crudo |
Ajustado |
95%IC |
Leve |
Moderda |
Severa |
Negativo
Positivo |
4(30,8)
9(69,2) |
17(77,3)
5(22,7) |
1
7,65 |
1
4,84 |
-
0,9-24,6 |
15(79)
4(21) |
6(50)
6(50) |
0(0)
4(100) |
IC =
Intervalo de confienza
EI porcentaje e expresado en paréntesis |
|
DISCUSIÓN
Los resultados encontrados en este
estudio son similares a los reportados por autores extranjeros. Usando
inmunohistoquímica, encontramos un alto porcentaje de positividad para C. pneumoniae en
las arterias coronarias con lesiones ateroscleróticas de diferente grado de severidad:
69,2% de todos los casos fueron positivos a C. pneumoniae; en cambio, sólo 22,7% fue
positivo en el grupo control. Resultados comparables fueron reportados por investigadores
alemanes en lesiones ateroscleróticas asociadas a angina inestable o infarto miocárdico
agudo, 84% de positividad comparado con 30% de los casos con angina estable (15). En otros
estudios, usando inmunohistoquímica, investigadores encontraron una positividad de 41,6%
(16), 21% (17) y 43% (18), en pacientes con enfermedad coronaria no asociada a
inestabilidad de la placa ateromatosa. En este trabajo, encontramos una asociación
significativa entre C. pneumoniae e infarto miocárdico agudo (OR 7,65; p=0,02). Después
de ajustar el OR para variables intervinientes, la asociación persistió; sin embargo, no
fue estadísticamente significativa (OR 4,8; p=0,061). Sin embargo, el odds ratio es mayor
que el obtenido en estudios previos en pacientes japoneses con sintomatología coronaria
[OR 2,2; IC 1,2-3,9 para IgG y 2,7; IC 1,7-4,3 para IgA] (19), así como, más alto que el
estudio prospectivo realizado en Helsinki [OR 2,7; IC 1,1-6,5, para títulos elevados de
IgA] (9).
Debido a que el objetivo del estudio fue determinar la asociación entre C. pneumoniae y
la lesión aterosclerótica implicada en el infarto miocárdico agudo, la positividad para
C. pneumoniae fue reportada sólo si la tinción había sido vista en la lesión
aterosclerótica, ya que hubo casos en el que la tinción se dio en la zona de la
adventicia. Previamente, algunos investigadores han detectado la presencia de C.
pneumoniae en la adventicia (20,21).
No se pudo analizar las diferencias entre los resultados del grupo de estudio con los
controles con relación al sexo de los sujetos, debido a que no hubo casos de sexo
femenino en el grupo problema. Sin embargo, la positividad para C. pneumoniae encontrada
en el estudio sólo en el grupo de varones puede ser debido a las lesiones
ateroscleróticas avanzadas encontradas en esta población, a diferencia de la población
femenina, en quienes se encontró aterosclerosis leve. Además, estudios epidemiológicos
muestran que hay una mayor prevalencia de infección por C. pneumoniae en varones que en
la población femenina adulta (22). ¿Por qué existe esta diferencia? Probablemente, el
depósito de hierro en sangre tenga que ver con este hallazgo. Las arterias
ateroscleróticas contienen cantidades mayores de hierro que las arterias no
ateroscleróticas. El depósito de hierro es una fuente importante para el crecimiento de
las bacterias gram-negativas en el torrente sanguíneo. Se conoce que el depósito de
hierro es mayor en varones que en mujeres; por lo tanto, el hombre podría ser más
susceptible a la infección por C. pneumoniae que la mujer (23).
Ya que el número de casos incluidos en el estudio fue pequeño, no permitió hacer un
análisis adecuado de la presencia de C. pneumoniae según el grupo etáreo.
La tasa de positividad para C. pneumoniae se correlacionó con el grado de aterosclerosis
y también con la presencia de infarto miocárdico agudo. La infección crónica por
Chlamydia está relacionada probablemente con mecanismos inflamatorios, los cuales son
llevados a cabo a través de una vía cíclica. Esta hipótesis es sostenida por muchos
estudios experimentales (24-26), donde un conjunto de mediadores moleculares -tales como
la interleuquina 6, el factor tisular, el inhibidor-activador del plasminógeno I (26) y
otros mediadores- han estado implicados en el rol patogénico de la C. pneumoniae en la
aterosclerosis y, consecuentemente, en la inestabilidad de la placa aterosclerótica (8).
En este estudio, todos los sujetos tuvieron arterias coronarias ateroscleróticas en
diferentes estadios. Estudios previos, por medio de inmunohistoquímica y reacción
en cadena de la polimerasa, han encontrado una tasa muy baja de positividad para C.
pneumoniae, sólo 1%, en arterias no ateroscleróticas (27,28).
En conclusión, no obstante la alta tasa de positividad para C. pneumoniae en infarto
miocárdico agudo y en aterosclerosis moderada y avanzada encontrada en este estudio, no
podemos aseverar que la C. pneumoniae es el agente causal de aterosclerosis; sin embargo,
estos hallazgos sostienen la hipótesis de que C. pneumoniae está implicada en la
inestabilidad de la placa aterosclerótica y, por lo tanto, su posible implicancia con el
desarrollo de futuros eventos de infarto miocárdico. Se requieren estudios experimentales
de seguimiento para confirmar esta hipótesis.
Agradecimientos
Los autores agradecen a los doctores Joel A. Ñufflo y Ronald Sotelo, por sus sugerencias
y ayuda en la discusión del artículo.
Trabajo financiado por el Consejo Superior de Investigaciones de la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos.
Ver Bibliografía
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