Anales de la Facultad de Medicina
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Copyright© 1996
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ISSN 1025 - 5583
Vol. 57, Nº 2 - 1996
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Declaración de
Montevideo Políticas de Protección Integral al Envejecimiento y la Vejez Saludable
Organización Panamericana de la Salud
Oficina Sanitaria Panamericana
Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud
Parlamento Latinoamericano
Ministerio de Relaciones Exteriores, Uruguay
Ministerio de Salud Pública, y Programa Nacional de Solidaridad con el Adulto Mayor,
Uruguay
INTRODUCCIÓN
El Foro Internacional sobre
Envejecimiento fue convocado por el Parlamento Latinoamericano y la Organización
Panamericana de la Salud y se realizó en Montevideo, Uruguay, del 31 de julio al 2 de
agosto de 1997, con el auspicio de las autoridades sectoriales de salud del Uruguay.
Este primer Foro Internacional sobre
Envejecimiento Poblacional, celebrado en el país más envejecido del Hemisferio, se
honró con la presencia de la señora Marta Larraechea, Primera Dama de Chile y Presidenta
del Comité del Adulto Mayor, la señora Martha Canesa de Sanguineti, Primera Dama de
Uruguay, el Dr. Hugo Batalla, Vicepresidente de la República Oriental de Uruguay, y el
Diputado Juan A. Singer, Presidente del Parlamento Latinoamericano.
También estuvieron presentes autoridades
sectoriales de salud y seguridad social nacionales y regionales: el Dr. Raúl Bustos,
Ministro de Salud del Uruguay, el Dr. Enrique Samayoa, Ministro de Salud de Honduras, y el
Dr. José Miguel Uzcátegui, Ministro de la Reforma de la Seguridad Social de Venezuela.
Así mismo se contó con la participación de parlamentarios; representantes de los
ministerios de salud, trabajo y bienestar social; directores de programas nacionales para
los adultos mayores; encargados de las Cumbres en los ministerios de relaciones
exteriores; representantes de organizaciones no gubernamentales y representantes de
organismos internacionales, quienes acordaron examinar la situación de los adultos
mayores en la Región y hacer recomendaciones para los Gobiernos de América Latina. Los
115 delegados participantes representaron a 21 países de América Latina, el Caribe y los
Estados Unidos.
DECLARACIÓN
Las representantes de las autoridades
sectoriales, de los congresos, de los organismos internacionales y de la sociedad civil
reunidos en Montevideo, Uruguay, del 31 de Julio al 2 de Agosto de 1997.
CONSIDERANDO que, en el año
2000, 8,1% (42 millones) de la población en América Latina y el Caribe tendrá más de
60 años de edad y para el año 2020 la cifra será 12,4% (84 millones);
CONSIDERANDO que el proceso de
envejecimiento tiene un impacto considerable en varias de las características que
influyen en el funcionamiento normal de las sociedades y el bienestar relativo no sólo de
los adultos mayores sino también de las generaciones más jóvenes;
CONSIDERANDO que las más
importantes repercusiones se sentirán en los sistemas de pensión y jubilación, en la
composición de la fuerza laboral, en las estructuras familiares y domésticas, en las
transferencias intergeneracionales dentro de las familias y en los sistemas de salud;
CONSIDERANDO que las enfermedades
más sobresalientes de los adultos mayores son crónicas en vez de agudas y que ésto
acarrea un fuerte aumento de los costos de la asistencia sanitaria y de la atención
domiciliaria;
CONSIDERANDO que el problema de
salud relacionado con el crecimiento de la población de los adultos mayores también
incluye cuestiones importantes de equidad entre los niveles socioeconómicos, diferencias
de género y diferencias entre cohortes;
CONSIDERANDO que el
envejecimiento poblacional requiere un cambio de pensamiento acerca de lo que significa
ser adulto mayor; que los estereotipos de las personas de edad como improductivos y
dependientes son injustos y van en detrimento de la dignidad de los individuos; y
CONSIDERANDO que la Asamblea
General de las Naciones Unidas declaró 1999 como Año Internacional del Adulto Mayor,
ACUERDAN elevar por las vías
correspondientes ante los presidentes de América Latina y el Caribe las siguientes
recomendaciones sobre cinco áreas específicas: Seguridad Social; Protección y
Promoción a la salud; Vivienda y Servicios Comunitarios, Envejecimiento Productivo y
Relaciones Intergeneracionales y Preparaciones para el Año Internacional del Adulto
Mayor.
RECOMENDACIONES
Sobre la Seguridad Social y los
Servicios de Atención Médica, recomendamos:
Que los gobiernos asuman su
responsabilidad histórica de liderar el movimiento social por la solidaridad entre las
generaciones, para asegurar y garantizar el bienestar integral de los adultos mayores.
Apoyar, por medio de estudios
demográficos y económicos en cada país, las políticas de reformas que propendan a que
los sistemas de pensiones sean financieramente viables y distribuidos equitativamente para
los diferentes grupos y generaciones que componen la población.
Tomar en cuenta la interacción entre
las políticas gubernamentales, el envejecimiento de la población y el funcionamiento de
los mercados de trabajo.
Apoyar la investigación entre naciones
y el intercambio de información sobre las políticas y reformas orientadas a fomentar el
aumento de la productividad y los ahorros en la población.
Crear o designar entidades
supervisoras, ejecutoras y reguladoras para garantizar el libre acceso de los adultos
mayores a los servicios sociales y médicos ofrecidos por los prestadores de la seguridad
social y de atención del sector privado.
Dar alta prioridad a la satisfacción
de las necesidades básicas de los grupos vulnerables de la población, tales como niños,
jóvenes, desempleados y adultos mayores sin protección económica.
Fomentar oportunidades de aprendizaje a
lo largo de toda la vida; períodos flexibles de transición desde el empleo a la
jubilación; y programas de educación para la jubilación que incentiven el compromiso
individual de preparación económica, psíquico y social para el retiro.
Sobre la Programación de la Salud y el
Bienestar Social, recomendamos:
Que tanto los gobernantes como
los ciudadanos de todas las edades participen activamente en promover espacios saludables
para un envejecimiento saludable.
Orienten las políticas nacionales al
incremento de la calidad de vida de las poblaciones adultas mayores actuales y futuras y
que, tanto a nivel nacional como a nivel local, haya un organismo encargado de la
coordinación de actividades tendientes a promover y proteger la salud de los adultos
mayores.
Educar a la población, a través de la
comunicación social, sobre los aspectos de prevención y promoción para un
envejecimiento saludable a través del ciclo vital.
Crear la infraestructura, a nivel de
los sistemas de atención del estado y privados, para una atención de salud que garantice
el cuidado preventivo, progresivo, continuado e integral al adulto mayor. Para ésto se
necesita una inversión adecuada en salud como parte del presupuesto nacional y una
evaluación del comportamiento del sector privado con relación a la atención de salud
del adulto mayor.
Colaborar a nivel regional para apoyar
estudios longitudinales y de cohortes sobre las condiciones de salud y el bienestar de los
adultos mayores y con base a estos estudios generar programas que respondan a sus
necesidades.
Promover la educación gerontológica
de los profesionales de atención primaria en salud y la integración de un currículum de
atención médica al adulto mayor en las facultades de medicina.
Sobre la Vivienda y los Servicios
Comunitarios, recomendamos:
Garantizar a todos los adultos
mayores el acceso a la vivienda digna y adecuada, haciendo uso de políticas que promuevan
la participación del sector público y privado en la construcción y adecuación de
viviendas que respondan a las necesidades y posibilidades de los distintos grupos de
adultos mayores. Que los programas de vivienda sean diseñados con asesoría de los
adultos mayores y basados en conceptos gerontológicos.
Garantizar a los adultos mayores el
acceso a programas comunitarios tendientes a proteger su autonomía, a continuar viviendo
en sus propios hogares y evitar la necesidad de institucionalización.
Estimular por medio de incentivos
económicos el desarrollo de centros diurnos, establecimientos de atención intermedia,
centros de convivencia, viviendas asistidas, y otras modalidades. Estos programas
contribuyen a la disminución de la institucionalización innecesaria, aumentan la calidad
de vida para el adulto mayor y su familia y representan un ahorro al Estado y a la familia
en el costo de la atención a largo plazo.
Asegurar que los adultos mayores que
residen en viviendas colectivas, viviendas compartidas y otros tipos de residencias o
instituciones tengan acceso a una nutrición adecuada; a actividades físicas, sociales y
recreativas; a que se les respete su autonomía y a que sean atendidos por personal
capacitado en el cuidado de adultos mayores.
Sobre las Relaciones Intergeneracionales
y el Envejecimiento Activo, recomendamos:
Que los gobiernos junto a la
sociedad civil reduzcan y eliminen las barreras que impiden que los adultos mayores se
mantengan productivos, y que velen porque éstos no sufran discriminación por edad en los
sectores laborales.
Promover la educación y capacitación
a lo largo de la vida.
Crear mecanismos para que las personas
jubiladas puedan utilizar sus talentos a beneficio de niños, adolescentes y jóvenes en
situaciones de riesgo social. La creatividad del ser humano no expira con la edad de la
jubilación.
Apoyar la transmisión de las
capacidades y habilidades de los mayores a las otras generaciones, a través de programas
sociales, laborales, culturales y recreativos que aumenten la autoestima de los mayores y
la solidaridad intergeneracional al interior de la familia, la escuela y otras
instituciones.
Combatir el viejismo mediante la
divulgación de imágenes positivas de adultos mayores que se mantienen saludables,
productivos e integrados en el desarrollo de la sociedad.
Sobre los Preparativos y Actividades para
el Año Internacional del Adulto Mayor, recomendamos:
Instrumentar plenamente el
documento E/CN.5/1997/L.7 del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas que versa
sobre la celebración de 1999 como Año Internacional del Adulto Mayor.
Actividades nacionales y regionales
para la celebración de 1999 como Año Internacional del Adulto Mayor: Hacia una Sociedad
para todas las Edades.
Celebrar el 1 de octubre de 1998, el
Día Internacional del Adulto Mayor y primer día del Año Internacional.
Adoptar los Principios de las Naciones
Unidas en Favor de las Personas Mayores.
Promover el intercambio de
información, experiencias nacionales y la cooperación internacional en favor de los
adultos mayores.
Auspiciar estudios, talleres,
seminarios y conferencias internacionales sobre la problemática del adulto mayor,
aprovechando y articulando los esfuerzos de investigación que realizan en la materia los
países de la Región en colaboración con la OPS.
Incorporar en las agendas legislativas
de los congresos nacionales de los países Iberoaméricanos el Anteproyecto de Ley Marco
sobre Promoción Integral de los Adultos Mayores, con el objeto de que se considere la
posibilidad de promulgar o mejorar la normalidad en la materia.
Incorporar en forma sistemática y
prioritaria las políticas y programas relativos a los adultos mayores en las estrategias
nacionales de desarrollo.
Crear comisiones con responsabilidades
específicas en el área de los adultos mayores, en el seno de los distintos organismos
del sistema interamericano.
Propender por la suscripción de un
tratado a nivel de cooperación internacional horizontal que contemple en forma integral
la atención del adulto mayor.
RESOLUCIONES:
Solicitar al Excelentísimo Señor
Ministro de Salud de Honduras, Dr. Enrique Samayoa, quien honró con su presencia los
debates del Foro, que tramite ante la OPS la inclusión del tema en el Consejo Consultivo
de Ministros de Salud reunidos en la sede de la OPS en setiembre de 1997, a los efectos de
que se revise el presente documento y de que se explore la posibilidad de obtener su
aceptación y apoyo en la consecución de políticas y en la tramitación de la iniciativa
ante los Presidentes reunidos en la Cumbre Iberoamericana.
Solicitar al Excelentísimo Señor
Ministro de Estado para la Reforma de la Seguridad Social de Venezuela, Dr. José Miguel
Uzcátegui, quien también enriqueció el Foro con la presentación de su experiencia, que
realice gestiones de seguimiento y apoyo al trámite indicado por la cancillería de
Uruguay para que el tema de "Políticas de Protección Integral al Adulto Mayor"
ingrese a la Agenda de la Cumbre Iberoamericana en Caracas, Venezuela.
Solicitar a las autoridades del
Parlatino, a través de su Presidente, Señor Juan A. Singer, que difunda los resultados
de este Foro entre los parlamentarios miembros y que instruya, a través de los mecanismos
correspondientes, a sus vicepresidentes a trabajar en el seguimiento de estos acuerdos en
pos de lograr que sean considerados en la Agenda de los Presidentes de la Cumbre
Iberoamericana.
Solicitar al Dr. Ramón Crespo,
Presidente de la Comisión de Salud del Parlatino, que reúna las leyes en discusión o ya
aprobadas por los congresos y asambleas legislativas de los países miembros que tratan
sobre la atención y protección de la salud del adulto mayor para analizarlas a los
efectos de facilitar la armonización de instrumentos legales de este campo.
Solicitar al Parlatino que, con el
auspicio de la OPS, apoye e impulse actividades tendientes a realizar en el seno de cada
país reuniones conjuntas de ambas Cámaras de las Comisiones relacionadas con la
temática salud, seguridad social, familia y otras para que revisen y para que promuevan
el diálogo con los representantes de la sociedad civil.
Solicitar a la OPS que apoye, a nivel
nacional y regional, las actividades de los legisladores, autoridades sectoriales y
Cancillería tendientes a tramitar la inclusión del tema en la Agenda de la Cumbre
Iberoamericana y en la adopción de pautas de Atención y Promoción de la Salud Integral
del Adulto Mayor.
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