| Rev Med Exp.
Vol. 14 Nº 2 1997 |
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PANORAMA EPIDEMIOLÓGICO DEL
LOXOSCELISMO EN EL PERÚ
Sanabria Hernán1, Zavaleta Alfonso2
Resumen.-
Se describen los principales aspectos epidemiológicos del loxoscelismo en el Perú. Las
arañas caseras L. laeta y L. rufipes son las responsables del
loxoscelismo en el país. Este envenenamiento se observa con mayor frecuencia en las
ciudades de la costa del Pacífico. El mayor número de accidentes ocurre en los meses de
verano, fundamentalmente en el interior del domicilio, en horas de la noche y primeras
horas de la mañana; algunas veces la mordedura pasa desapercibida. Se revisaron
casuísticas reportadas de hospitalizaciones ocurridas en el período 1943-1997
encontrándose 476 casos reportados. 74% correspondieron al síndrome cutáneo necrótico
y 26% al síndrome sistémico ó cutáneo víscero-hemolítico. La mortalidad se asoció
al síndrome sistémico con insuficiencia renal, siendo la letalidad mayor en pacientes
menores de 13 años. Se proponen medidas de control y prevención de este emponzoñamiento
y se postula que investigaciones epidemiológicas pudieran identificar otros tipos de
arañas como agentes de araneísmo necrótico en el Perú diferentes a las Loxosceles.
Palabras clave: Loxoscelismo, loxosceles, epidemiología, Perú, araña.
Abstract.-
We describe significant epidemiological features of loxoscelism in Peru. House spiders L.
Laeta and L. rufipes are the principal causes of this accidental
envenomation. Highest number of spider bites are recorded in the cities along the Peruvian
coast. Cases are more often observed in summer time, at home, at nigth and early morning.
Sometimes this envenomation has no symptoms at the time of biting 476 hospital cases
reported from 1943 to date are presented. Clinical course causes necrotic scars in skin in
about 74% and, sistemic symptoms in about 26%. Envenomation in adults have affected the
kidneys to a lesser degree than people below 13 years old, running this with letality.
Author's recommmendations for prevention and control of this spider envenomation are given
and it is postulated that epidemiological research shoud be updated to acknowledge causes
of necrothic arachnidism other than Loxosceles spp. in Perú.
Key words: Spider bite, loxosceles, epidemiology, Perú. |
Introducción.-
Se reconoce al loxoscelismo como un emponzoñamiento accidental secundario a la mordedura
por araña del género Loxosceles. Este aracnidismo necrótico es producido en el
Perú por las especies L. laeta (Figura 1) y L. Rufipes [1,2,3], sin
embargo, en otras latitudes pueden estar involucradas otras especies y géneros [4,5]. En
1996, el Center for Disease Control and Prevention-CDC-de los Estados Unidos de
Norteamérica, ha dado mayor significación a los casos de aracnidismo como problema de
salud pública [1]. En el Perú el loxocelismo ya fue considerado en 1983 como un problema
de salud pública por Zavaleta y col [6]. En ambos países no es obligatorio el reporte de
casos, de modo que la magnitud real del loxoscelismo se desconoce, particularmente en el
Perú. Esta falta de obligatoriedad de la notificación de estos accidentes y el escaso
número de investigaciones epidemiológicas en el país, contribuyen a que se desconozca
indicadores epidemiológicos básicos.
En el accidente loxoscélico y otros producidos por arañas, se precisa de la inoculación
del veneno a través de los quelíceros -dos pares de piezas bucales del arácnido
situados por delante de la mandíbula- para que se inicie una cadena de eventos que en
algunas ocasiones puede terminar en la muerte del sujeto mordido. Cada quelícero consta a
su vez de un pedúnculo alargado y cónico en cuyo extremo se conecta a un diente afilado
y curvo que es finalmente el aparato inoculador [7].
Según la disposición de los quelíceros, las arañas se clasifican en subórdenes. En el
suborden Orthognata los quelíceros emergen verticalmente por debajo del extremo
anterior del cefalotórax en tanto que en el Labidognatha, los quelíceros se
encuentran en posición vertical; de suyo la posición de los quelíceros es importante
para la mordedura,
En general las del suborden Orthognata carecen de peligro porque su veneno es
inofensivo para el hombre. Como ejemplo tenemos a las arañas terrestres (Mygalidas),
muchas veces temidas por su gran tamaño y a las conocidas como arañas
"pollito", "tarántula" o "peludas". Por el contrario, las
arañas del suborden Labidognatha sí son capaces de producir enfermedad, es
decir, cuadros de intoxicación humana. Las familias y géneros más importantes en salud
pública se indican a continuación:
| Familia |
Género |
Theridiidae
Cicariidae
Ctenidae
Lycosidae |
Latrodectus
Loxosceles
Phoneutria
Lycosa |
Estas arañas poseen glándulas
especializadas en secretar sustancias principalmente proteicas. En general, las arañas no
son parásitas sino mas bien, animales depredatorios; los casos en que el hombre es
comprometido accidentalmente son de importancia médica y de salud pública. En el Perú
podemos encontrar hasta 3 géneros de éstas arañas peligrosas para el hombre, pero
particularmente Latrodectus y Loxosceles; el género Lycosa fue
encontrado hace algunos años en ciertas áreas de Arequipa [8]. A continuación se
revisan algunos aspectos epidemiológicos de relevancia, así como sugerencias para la
prevención y control de este accidente.
El Agente.-
Muchas de las características conocidas en la actualidad relativas a las arañas que
causan el loxoscelismo fueron estudiadas por eminentes parasitólogos chilenos [9]; así,
ahora sabemos que éstas arañas son de pequeña dimensión, de aproximadamente 0.75 a 1.5
cm de longitud, de color pardo café y cuyo cefalotórax muestra una mancha de forma que
recuerda a un violín invertido, esto último hace que en algunos lugares se las conozca
como "arañas violín", mientras que en otros lugares es conocida como
"araña casera" (Figura 1 ). Estas arañas no son agresivas y sólo muerden si
se las molesta. La mayoría de las arañas viven de manera solitaria y se alimentan
principalmente de insectos. Estos animales depredatorios como ya mencionáramos, capturan
a sus víctimas con el auxilio de las redes que producen; finalmente sus víctimas son
inmovilizadas por el veneno inyectado y les sirven de alimento. Estas arañas, desempeñan
pues un rol importante en el equilibrio ecológico.
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Fig. 1: Araña
casera, Loxosceles laeta, vista dorsal. |
De modo general se ha descrito alrededor
de una decena de especies de Loxosceles sobre un total de aproximadamente 70 como
causantes de loxoscelismo. Entre estas especies tenemos la L. Laeta, L.
rufipes, L. reclusa, L. gaucho, L. rufescens, L.
unicolor, L. spadicea, L. arizónica entre otras. Desde el punto de
vista toxicológico la L. laeta y L. rufipes son las especies
responsables del emponzoñamiento en el hombre peruano. Los efectos de su veneno han sido
estudiados en nuestro medio por varios investigadores [10,11,12].
En otras latitudes como en Estados Unidos de Norteamérica son otras las especies de Loxosceles
comprometidas; por ejemplo, L. reclusa continua siendo el arácnido que causa el
mayor número de accidentes [13]. A las Loxosceles se las encuentra
fundamentalmente en la costa y algunas zonas de la sierra del país. En otras zonas
costeras, particularmente en la del pacífico noroccidental, se ha señalado a Tegenasia
agrestis como causante de aracnidismo necrótico [5]. El veneno de las Loxosceles
es tan poderoso que puede matar a la persona mordida. Hay quienes consideran a estas
arañas como uno de los animales más peligrosos de la tierra si se tiene en cuenta la
cantidad del veneno que inocula para su tamaño (aproximadamente 0.5 a 1µL). En nuestro
medio, no se ha encontrado diferencias en la actividad tóxica del veneno de las arañas
de la especie de L. laeta encontradas en diversas localidades de los valles de
los ríos Chillón y Rímac respectivamente [14].
El hombre, el huesped.-
No se ha encontrado predominio de alguno de los sexos. En cuanto a la edad, el accidente
se puede presentar a cualquier edad, sin embargo, el mayor número de casos hospitalarios
se ha observado en la tercera y cuarta década de la vida conforme encontráramos en el
estudio realizado en el Hospital Cayetano Heredia de Lima; este estudio no incluyó
población pediátrica, siendo la edad promedio de 33 años en un rango entre 10 y 70
años [15]; en otro estudio realizado en el Hospital Regional Docente de Ica, que sí
incluyó las salas de pediatría, se encontró un 25% de casos menores de 10 años [16].
Respecto a ocupación de las personas que fueron afectados por el loxoscelismo en las
áreas rurales, el mayor número se observó en agricultores, lo cual es concordante. Sin
embargo el mayor número de agricultores es superado por la suma de estudiantes y amas de
casa. En la ciudad, los casos fueron mayoritariamente amas de casa y estudiantes como se
reportó en la ciudad de Ica [16]. En Trujillo el 60% de los casos fueron escolares [17].
Estas observaciones justificarían intervenciones en educación para la salud en
escolares.
La mayor gravedad de la persona mordida se debe a el desconocimiento de los signos y
síntomas iniciales del accidente, esto condiciona la llegada tardía de las personas
mordidas a los diversos centros de atención hospitalaria. Así, menos del 50% acude a la
primera consulta antes de las 24 horas de producida la mordedura de la araña [15,18,10].
En el caso de niños, atendidos en dos hospitales Nacionales de cuarto nivel de la ciudad
de Lima (Instituto Nacional del Niño y Hospital Nacional Cayetano Heredia), sólo el 38%
de ellos o sus familiares observó la araña [19]. De otro lado, un cuadro cutáneo
inicial que aparentemente no significa problema médico alguno, puede finalmente llegar a
ser un problema de vida o muerte por compromiso renal, debido a que menos del 50% de los
pacientes acuden a la primera consulta antes de las 24 horas [20], tiempo en que el
paciente afín puede beneficiarse del suero antiloxoscélico producido por el Instituto
Nacional de Salud. En las demás circunstancias la llegada al centro de atención es
tardía y en otras circunstancias el suero no está a disposición.
La persona mordida puede presentar fundamental mente 2 tipos de síndromes, el cutáneo
(Figura 2 y 3) y el sistémico, también denominado cutáneo viscero-hemolítico (Tabla
1).
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Fig. 2: Loxoscelismo
cutáneo. Se observan flictenas hemorrágicas y equimosis. (Foto cortesía, Dr. C.
Maguiña). |
Los síntomas y signos cutáneos tienden
a aparecer durante las primeras 24 horas. Los signos más frecuentes que están presentes
antes de las 48 horas son: edema (95%), eritema (93.2%), dolor (77.5%) y flictenas
(41.6%); las manifestaciones generales observadas son fiebre (61.8%), hematuria (40.4%),
malestar general (35.9%) ictercia (33.7%), náuseas y vómitos (25.8%) y compromiso de
conciencia (19.1%). El cuadro puede llevar a la muerte.
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Fig. 3: Loxoscelismo
cutáneo. Se observan flictenas con contenido seroso y hemorrágico sobre una placa
equimótica con bordes entomatosos. (Foto cortesía, Dr. C. Maguiña). |
Con relación a la mortalidad de los
sujetos mordidos, Kemper [21] encontró en mayores de 13 años que el 18% de los casos de
loxoscelismo con insuficiencia renal, falleció; en este estudio también se encontró una
letalidad del 50% en menores de 13 años. Así, la impresión que tenía Izu [22] hace
casi 50 años de que los niños parecen tener mayor riesgo de muerte que los adultos,
continúa siendo válida; Gonzáles [21] corroboró una mayor letalidad en niños. En
algunas circunstancias el aracnidismo necrótico puede dejar secuelas cicatriciales en
aproximadamente un 10% de los pacientes (Figura 2 y 3). La mortalidad es variable en las
diferentes casuísticas [4]. El manejo de este accidente a pesar de todos los adelantos de
la ciencia médica, y fluctúa entre 4% y 50% dependiendo de la edad del paciente, y la
ocurrencia de insuficiencia renal aguda oligúrica El manejo terapéutico sigue siendo
controversial.
En Perú se ha observado buena respuesta con el uso de dapsona en el manejo terapéutico
del loxoscelismo cutáneo [24,25], sin embargo, es preciso señalar también que en otras
latitudes se prefiere el tratamiento conservador sin la utilización de fármacos [25,26].
TABLA N° 1
Casos reportados de Loxoscelismo en el Perú (1943-1997). |
Autores |
Lugar |
Periodo |
Casos |
| Cutáneo |
Sistémico |
Total |
Yzu
Pesce y Lumbreras
Vellard
Vellard
Cuadra Calle
Montoya
Burga
Naquira y col
Maya
Chavez
Landazuri y col
Delgado
Mendoza
Barrantes
Gonzales
Salazar y col
Zavaleta A. y col
Gonzales y col
Zavaleta A
Zavaleta R**
Kemper
Maguiña y col
Maguiña y col
Maguiña y col
Mangiante** |
Lima
Lima
Lima
Lima
Lima-Ica
Camana
Lima
Arequipa
Lima
Trujillo
Lima
Lima
Trujillo
Trujillo
Lima
Lima
Lima
Lima
Lima
Trujillo
Lima
Lima
Lima
Lima
Lima |
1943-52
1954
1954
1955
1956
1954-59
1956-60
1959-62
1961-62
1960-63
1957-64
1962-69
1963-70
1964-70
1973
1975-76
1971-80
1969-81
1981
1983
1985
1984-86
1985-86
1987-91
198-90 |
18
00
00
02
00
10
21
06
00
03
05
49
00
07
01
00
28
11
02
11
75
16
13
39
39 |
13
01
01
01
03
11
00
00
03
03
00
03
01
07
01
04
05
03
00
04
25
00
00
00
05 |
31
01
01
03
03
21
21
06
03
06
05
52
01
04
33
14
02
15
100
16
13
39
89 |
* Modificado del reporte de Sanabria
y Zavaleta [31]
** Estudios en que sólo se incorporaron niños. |
Ambiente y Accidente.-
El accidente está relacionado a proceso de urbanogénesis. Para nadie es extraño
reconocer la existencia de una gran concentración de personas en las viviendas de los
grandes centros urbanos de la costa del Perú.
Un estudio realizado en Trujillo [17] que tomó en cuenta los casos atendidos en el
Hospital Regional Docente, reveló que un 74% de ellos procedían del casco urbano y el
resto lo hacía del área rural.
Estas arañas del género Loxosceles habitan fundamentalmente las casas; por esta
razón se le denominan también "arañas caseras". Viven de modo solitario como
la mayoría de arañas. Habitan en algunos lugares de las viviendas, donde se ocultan y
tejen telas irregulares. Sus lugares predilectos son los rincones de las habitaciones,
guardarropas, detrás de armarios, vitrinas, aparadores y por debajo de otros muebles y
enseres que suelen movilizarse con relativa frecuencia.
También se las encuentra en altillos, desvanes así como en áreas de oscuridad como tras
los cuadros de pared. Desde cualquiera de tales sitios salen o caen y aparecen en las
ropas colgadas en la pared, sillas o en la cama junto a la pared.
Una característica epidemiológica se refiere a la variación estacional. Se ha
encontrado en trabajos nacionales y extranjeros que la mayor incidencia de casos se
produce en verano y la menor en invierno. Se ha sugerido además que la estación calurosa
influye en la biología de la araña y que la toxicidad del veneno aumenta.
Estudios realizados en Lima y Arequipa han demostrado que la mayoría de accidentes
ocurren entre los meses de diciembre y mayo. En el estudio de Mangiante en niños, el
mayor número de mordeduras se produjo en el mes de marzo. La mordedura de araña en
humanos produce un envenenamiento o emponzoñamiento de modo accidental, en la mayoría de
casos la mordedura pasa desapercibida en un primer momento. Suele observarse que la
persona mordida lo relaciona con la picadura de algún insecto u otra causa no conocida.
Así, el momento de la mordedura puede pasar desapercibido. Sin embargo, en la mayoría de
casos el hombre es fiel testigo de su propio accidente.
En los adultos, aproximadamente entre 50 y 60% de los pacientes ve la araña; en niños
sólo el 38% de las personas mordidas o sus familiares observan la araña [19]. De hecho,
es mejor que la araña sea capturada viva o muerta para facilitar el diagnóstico clínico
y su identificación taxonómica correspondiente, lo que será relevante para iniciar
oportunamente el manejo terapéutico.
Prevención y Control.-
Este aspecto es de suma relevancia toda vez que este envenenamiento ha sido considerado
como un problema de salud pública en el país [6]. En primer lugar, presentaremos pautas
para prevenir el accidente. En este sentido, periódicamente se debe efectuar una limpieza
cuidadosa de las habitaciones, en forma particular de los lugares donde habita la araña
casera como por ejemplo en rincones oscuros, interior de closets, divanes y detrás de
cuadros en las paredes de las habitaciones. Hay que tener especial cuidado de no aproximar
ni unir las camas o sillas con ropa a las paredes. En general, mantener los muebles y
enseres alejados de la pared, evitando colgar vestidos en dichas paredes; sacudir las
ropas de cama antes y después de acostarnos de manera muy especial la de la cama de los
niños; sacudir los vestidos antes de usarlos.
Cuando se hace la limpieza, se debe evitar la introducción de las manos detrás de
cuadros ó debajo de muebles sin haber mirado y descartado previamente la presencia de las
arañas. Se debe evitar el uso de percheros o clavos colocados en la pared para colgar la
ropa.
Estas consideraciones son parte de una buena educación en salud, muchas veces contrarias
al conocimiento popular (v.g. uso de insecticidas). A la luz de los aportes de connotados
expertos y las conclusiones de eventos académicos y científicos sobre el tema [17,28,29]
se puede recomendar la adopción de las siguientes medidas de control y prevención en el
loxoscelismo:
Implementación de campañas educativas
de tipo preventivo sobre el problema, dirigidos a los grupos poblacionales en riesgo; por
ejemplo, es importante que la gente conozca los peligros de la convivencia del hombre con
estos arácnidos.
Realización de campañas educativas en
el ámbito profesional (médicos, enfermeras, paramédicos etc.) para su propia formación
así como para servir de elementos reproductores de las medidas educativas; por ejemplo,
es importante que estos profesionales reconozcan y exijan traer la araña viva o muerta
para facilitar el diagnóstico en casos de picaduras.
Realización de investigaciones
dirigidas hacia la búsqueda de medios simples y de bajo costo para el control de la
población de Loxosceles en las zonas de mayor prevalencia. Por ejemplo, como
hacer para disminuir el crecimiento poblacional en las épocas calurosas.
Ejecución de investigaciones
epidemiológicas para determinar el grado de infestación de las viviendas con las
Loxosceles; esto permitirá conocer la extensión del agente y su consiguiente riesgo para
la población. En estos casos también se debería considerar a las áreas rurales.
Realización de estudios
epidemiológicos que identifiquen otros tipos de arañas como agentes de araneismo
necrótico en el Perú. Esta actividad nos parece de suma relevancia ya que pudiera
llevarnos a considerar otros géneros diferentes de las Loxosceles como agentes causantes
del aracneismo necrótico en el país.
Ejecución de Investigaciones sobre la
seguridad y eficacia de anticuerpos antiveneno en personas con loxoscelismo, dadas las
controversias reconocidas ya desde la década pasada por Zavaleta [30].
Antes de terminar recordemos que hasta
1986 [31] dimos cuenta de poco más de 300 casos de loxoscelismo reportados en el ámbito
nacional. Ahora damos a conocer 144 casos más de este accidente reportados en los
últimos años; de este total, 89 corresponden al estudio de Mangiante [19] en niños y 55
a los estudios de Maguiña y colaboradores [24,25] en adultos; los casos correspondieron
en casi la totalidad de la población hospitalizada. Es probable que los casos sean muchos
más; en este sentido se reítera la necesidad de tener un centro de control de
envenenamientos como sucede en los Estados Unidos de Norteamérica [13].
Por todo lo expuesto, es preciso llamar la atención a las autoridades responsables para
que se cree una estructura o un programa encargado del manejo integral de este
emponzoñamiento; cabe mencionar que aproximadamente 10 años atrás hicimos ya un llamado
similar [31]. Desde el punto de vista clínico y terapéutico el manejo no ha tenido mayor
variación con respecto a lo señalado a inicios de la década [32].
En cuanto a la prevención primaria, la educación para la salud tiene contenidos claros y
sólo requiere contar con las mejores estrategias para llegar a la población. Al
respecto, es satisfactorio mencionar que el tema del loxoscelismo ha sido abordado en
medios de comunicación masiva peruanos contando como editor a la Organización
Panamericana de la Salud [33]. Desde el punto de vista epidemiológico, es menester que
las autoridades en salud dicten normas dirigidas a la obligatoriedad de la notificación
para tener un verdadero conocimiento del problema del loxoscelismo en el Perú.
AGRADECIMIENTO:
Este trabajo se desarrolló en el marco del Convenio para Investigación Científica y
docencia suscrito por el Instituto Nacional de Salud y la Universidad Peruana Cayetano
Heredia.
Bibliografía
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1. Médico Cirujano. Centro Nacional de Control de Calidad,
Instituto Nacional de Salud; Profesor Asociado del Departamento de Medicina Preventiva y
Salud Pública, Facultad de Medicina Humana de San Fernando, Universidad Nacional Mayor de
San Marcos.
2. Médico Cirujano. Dr. Farmacología. Director General del Centro Nacional de Control de
Calidad Instituto Nacional de Salud; Profesor Principal del Departamento de Ciencias
Fisiológicas, Facultad de Ciencias y Filosofía, Universidad Peruana Cayetano Heredia,
A.P 4314, Lima 100 - Perú.
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