INVESTIGACIONES PECUARIAS : Enero - Junio 1993,  Vol. 6 Nº 1


EL VIRUS DE LA DIARREA VIRAL BOVINA (BVD)

Hermelinda Rivera Gª.

 

El presente artículo es una revisión de los datos disponibles sobre la Diarrea Viral Bovina (BVD) en lo referente a los conceptos actuales de la patogénesís, diagnóstico de laboratorio y control. Hermelinda Rivera, médico veterinario virólogo, discute y simplifica los variados y complejos conocimientos en busca de una ágil conceptualización de BVD y sus interrelaciones e implicancias en la salud animal bovina en general y peruana en particular.

 

El virus BVD (Bovine Virus Disease), causante de la enfermedad de la Diarrea Viral Bovina, es uno de los patógenos más comunes de los bovinos en el mundo, asociado a varias formas clínicas, que van desde una infección inaparente hasta una fatal denominada Enfermedad de las Mucosas.1,2,3

Para comprender el mecanismo de la enfermedad es esencial dos conceptos: el primero, existen dos biotipos del virus BVD, el biotipo citopatogénico (CP) y el no citopatogénico (NCP); el segundo concepto, existen dos poblaciones de bovinos, los bovinos infectados persistentemente y, los bovinos "normales" libres de la infección.

 

Ambos biotipos del virus se diferencian a nivel molecular y en el laboratorio por su característica en los cultivos celulares.4,5 Los dos biotipos producen la enfermedad de la Diarrea Viral Bovina en sus diversas formas clínicas, pero, el biotipo NCP es el que induce la infección persistente, con la condición que el virus pase al feto a través de la placenta durante los primeros 4 meses de gestación; cuando esto ocurre, el feto nace infectado con el virus NCP y quedará infectado de por vida.6

El virus BVD es miembro del género pestivirus conjuntamente con los virus del cólera porcino y de la Enfermedad de la Frontera (BD) que afectan al porcino y ovino respectivamente. Hasta hace poco, el género pestivirus fue uno de la Familia Togavidae, pero ala luz de los conocimientos en lo referente a la estructura molecular y modo de replicación de su genoma semejante a los virus de la familia Fiaviridae, fue propuesto ante el Comité Internacional para la Nomenclatura de los Virus para ser reubicado dentro de la familia Flaviridae.7 Recientemente ha sido aceptada la propuesta y el género pestivirus ahora pertenece a la Familia Flaviridae.8

 

La introducción del virus BVD al Perú al parecer fue con la importación de bovinos durante la década de 1960-1970. en 1962 - 1963 se presentaron en Lima y en el valle del Mantaro algunos animales hijos de vacas importadas con severos cuadros diarreicos. Los estudios anatomopatológicos realizados y el análisis serológico confirmaron el diagnóstico de diarrea viral bovina (De la Vega E, Samamé H, Rosadio R, Comunicación personal). Después posiblemente hubieron factores como el clima, tipo de explotación, etc. que hicieron posible una convivencia en equilibrio, pero, con la frecuente importación de ganado sin control sanitario en estos últimos años, pudo haber ingresado nuevas cepas del virus encontrando una población bovina susceptible; otra posibilidad es el estrés a que están frecuentemente sometidos los bovinos lecheros, favoreciendo el incremento de la patogenecidad del virus, y por último, podrían estar surgiendo nuevas cepas favorecidas por presiones antigénicas, cualquiera que sea el caso, el virus es prevalente en el país y está asociado a problemas reproductivos y respiratorios a nivel nacional.

 

1. PATOGENESIS

Unas de las características del virus BVD es la capacidad de producir múltiples expresiones clínicas, siendo las más comunes las siguientes:

 

a. Infección subclínica.

En USA y Canadá el 70 a 99% de los bovinos susceptibles desarrollan la forma subclínica o inaparente; sin embargo, si se observa con atención, los animales pueden tener fiebre, leucopenia y la recuperación es usualmente rápida y completa debido a la aparición e incremento de los niveles de anticuerpos neutralizantes, en 2 a 3 semanas posteriores a la exposición al virus; muchas veces este tipo de infección predispone además al animal a otras infecciones debido al carácter inmunosupresor del virus.1,9,10,11 La prevalencia superior al 50% de BVD encontrado en bovinos aparentemente normales hacen pensar que esta forma es también predominante en el Perú (Rivera, datos no publicados).

 

b. Diarrea Viral Bovina.

Es la forma aguda de la infección. En 1946, cuando BVD fue descrito por primera vez, esta fue la forma más prevalente y uno de los signos más saltante fue la diarrea, de allí el nombre de diarrea viral bovina, aunque, en la actualidad se estima que solamente 1 a 5% de los animales de 6 meses a 2 años de edad pueden presentar esta forma clínica. Brownlie12 han sugerido que en lugar de Virus de la Diarrea Viral Bovina" debe denominarse virus de la Enfermedad de las Mucosas. Clínicamente los animales que desarrollan la forma aguda presentan: fiebre de 41 - 42 ºC, aumentada leucopenia, descarga nasal y ocular, erosiones en la mucosa oral y a veces diarrea.1,6,10,13

 

c. Infección neonatal.

El ternero puede infectarse en la etapa perinatal, es decir en el último período de la gestación o después de nacer, desarrollando luego una severa enteritis a veces fatal; 14 por lo tanto, es posible que BVD juegue un rol en la presentación de la enfermedad entérica en terneros recién nacidos. Los anticuerpos que el ternero recibe de la madre a travésdel calostro y leche se agotan entre los 105 a 230 días de edad, después del cual el incremento del título de anticuerpos puede ser debido a una infección natural o a la vacunación.1

 

d. Infección venérea.

El semen del toro infectado durante la etapa fetal o de toros con infección aguda, contiene virus BVD. En este caso, los espermatozoides tienen una motilidad disminuida y puede también presentar anormalidades morfológicas.15 Sin embargo, el virus afecta la fertilización y no a la concepción, caracterizándose por repeticiones de celo e incrementando entonces el número de servicios por concepción. Este problema puede ser pasajero y eliminarse cuando la vaca adquiere inmunidad contra el virus.1

La comercialización de germoplasma y la transferencia de embriones fueron en sus inicios potenciales medios de transmisión de BVD pero actualmente estos riesgos son mínimos si el germoplasma proviene de industrias con buen control sanitario.

 

e. Infección Transplacentaria.

El impacto económico de la infección fetal por el virus BVD es de gran significancia en el ganado lechero10,16. Si una vaca preñada susceptible es infectada por el virus BVD, puede desarrollar la forma subclínica o la aguda, existiendo la gran posibilidad que el virus atraviese la placenta e infecte al feto. El efecto del virus en el feto depende del período gestacional y del biotipo de virus infectante.1,17 Los efectos del virus en el feto pueden ser:

1) Reabsorción embrionaria, si la infección ocurre antes de los 45 días aproximadamente.

2) Si la infección es entre los 50 a 100 días de vida puede ocurrir muerte fetal seguida por aborto o momificación fetal y la expulsión del feto es frecuentemente semanas o meses después.

3) Si la infección es entre los 100 a 150 días de vida fetal ocurren los defectos congénitos debido a que en este período de vida fetal está completándose el desarrollo del sistema nervioso central y la capacidad de la respuesta inmunológica del feto; algunas de las lesiones teratogénicas son microftalmia, catarata, hidrocéfalo, hipoplasia del cerebelo, aplasia del timo, hipoplasia pulmonar, alopecía, etc.

4) Inmunotolerancia al virus BVD (ausencia de respuesta inmune del feto), esta condición ocurre cuando el feto es infectado dentro de los 125 días de la gestación, es decir, antes del completo desarrollo del sistema inmunológico.

La inmunotolerancia, al virus BVD conlleva a una infección persistente y está asociada a la infección con el biotipo NCP

5) Una infección con el virus BVD puede también dar lugar a terneros con crecimiento retardado que se manifiesta por debilidad y falta de desarrollo corporal.

6) La infección con el virus BVD en el último período de la gestación puede no causar daño al feto, ya que entonces es inmunocompetente y puede responder con los anticuerpos neutralizantes. El ternero entonces, es normal y tiene anticuerpos contra el virus BVD al momento de nacer.

 

f. Infección persistente.

La mayoría de los terneros con infección persistente nacen de vacas normales susceptibles que fueron infectadas con el biotipo NCP durante los 4 primeros meses de gestación (120-125 días), pero también las vacas con infección persistente dan crías con la misma condición; pudiendo generarse en un hato clones de animales persistentemente infectados. Un ternero que nace con infección persistente se caracteriza por el aspecto prematuro; estos terneros son vulnerables por los procesos respiratorios y entéricos, y el 50% usualmente mueren durante el primer año de vida. Sin embargo, algunos pueden tener apariencia normal y llegar hasta la edad reproductiva. Estos animales son los reservorios y diseminadores del virus y son particularmente susceptibles a desarrollar la forma clínica de Enfermedad de las Mucosas, de carácter fatal. Afortunadamente la ocurrencia de estos terneros no es muy frecuente; en USA por ejemplo, es de 1 a 2%, aunque puede ser mayor en algunos hatos20.

Los animales con infección persistente pueden ser identificados mediante pruebas serológicas y por aislamiento del virus a partir de leucocitos y/o suero sanguíneo colectados a intervalos de 3 ó más semanas.20,21,22,23

 

g. Enfermedad de las mucosas (EM).

La enfermedad de las mucosas es una forma de la BVD no muy frecuente y se presenta usualmente en animales de 6 meses a 2 años de edad. La forma severa se caracterizada por diarrea sanguinolenta y mucus, deshidratación, severa leucopenia y muerte dentro de los pocos días de presentar los signos clínicos. Las lesiones macroscópicas mas saltantes en este caso son las úlceras y erosiones de la mucosa del tracto digestivo. La mortalidad puede alcanzar al 50%.1,4,9,17

Esta forma clínica ocurre cuando hay coinfección o superinfección con el biotipo CP. La fuente del virus CP coinfectante puede ser un virus de campo o virus vacuna¡ o un virus que resulta por mutación del virus NCP (dentro del animal), causante de la infección persistente. Esta condición al parecer ocurre cuando el virus CP coinfectante o superinfectante y el virus NCP se combinan perfectamente. Se debe puntualizar que no siempre las asociaciones de los biotipos NCP y CP dan como resultado la enfermedad de las mucosas, concepto que ha sido demostrado experimentalmente.24,25

En el Perú últimamente se reportó 2 casos clínicos compatibles con la enfermedad de las mucosas, desafortunadamente los estudios realizados no permitieron establecer el diagnóstico (Andresen H. y Perales R. datos no publicados). Invoco a los veterinarios clínicos realicen todos los esfuerzos a fin de llegar a un diagnóstico definitivo.

 

h. Diarrea viral bovina Crónica.

Esta forma es una secuela de la E.M. o de la forma aguda de BVD y se caracteriza porque el animal presenta una diarrea intermitente, ulceraciones en la cavidad buconasal, en los espacios interdigitales, debilitamiento y muerte, después de semanas o meses de sufrir la enfermedad.'

 

i. El virus BVD y el Complejo Respiratorio bovino.

El virus BVD es parte importante del Complejo Respiratorio Bovino, por ser un agente inmunosupresor debido a la afinidad por el tejido del sistema inmunológico. En general el virus produce atrofia del tejido linfoide, profunda leucopenia, alteración en la función de las células polimorfonucleares, supresión de la producción de interferon y otras disfunciones que favorecen la invasión y sinergismo de otros microorganismos neumotrópicos: Pasteurella, Herpes Bovino 1 (IBR), Mycoplasma, etc. que dan lugar a un proceso respiratorio agudo.1,2,10,11,25,26

En un estudio reciente en terneros de 2 días a 6 meses de edad con problemas respiratorios en diferentes hatos del Valle de Lima, se encontró al virus BVD como uno de los agentes asociados al complejo respiratorio con 54% de prevalencia, sugiriendo que el virus por ser inmunosupresor pudo haber iniciado o potencializado el efecto patogénico de otros virus como el HBV-1.

 

2. DIAGNOSTICO

Los avances en el conocimiento de la naturaleza biológica del virus, la capacidad de producir múltiples manifestaciones clínicas, llevó a una confusión en la comunidad veterinaria en relación al diagnóstico e interpretación de los resultados de laboratorio; afortunadamente el desarrollo y la utilización de la biotecnología ha despejado muchas de éstas dudas.2,27,28

En el laboratorio, BVD puede ser diagnosticado mediante los siguientes procedimientos:

 

a. Aislamiento del virus.

En principio este método no ofrece dificultades siempre y cuando, la colección y transporte del espécimen (bazo, ganglios, riñón, sangre con EDTA) al laboratorio sea adecuada, y que el laboratorio disponga con células susceptibles y libres de BVD endógeno, y por último que cuente con reactivos de buena calidad. 27,29,30

Dado que los 2 biotipos del virus (NCP y CP) pueden dar lugar a los mismos signos clínicos, se supone que puede aislarse cualquiera de los 2 biotipos. Si el biotipo es CP (menos común) se observa la lesión característica en el cultivo celular o efecto citopatogénico; si se trata del biotipo NCP (el más común en el campo) no se produce ninguna lesión cítopática, por lo tanto es necesario una prueba adicional, la prueba de inmunofluorescencia o la inmunoperoxidasa.

El método de aislamiento viral es caro y requiere de varios días o semanas para obtener el resultado; pero es muy sensible.

 

b. Detección de antígenos virales en muestras de tejidos.

Este procedimiento es rápido y disponible en la mayoría de los laboratorios. Consiste en la visualización de antígenos del virus (proteínas) directamente en una pequeña muestra del espécimen, mediante técnicas como la inmunofluorescencia o la inmunoperoxidasa; este último útil también en muestras fijadas en formol. Ambas técnicas o métodos son sensibles y específicas sobre todo si se usan anticuerpos monoclonales y los resultados son obtenidos en pocos minutos.31,32.33,34

 

C. Detección de anticuerpos contra el virus BVD (diagnóstico serológico).

Cuando un animal inmunocompetente es infectado por el virus BVD responde produciendo anticuerpos, que tienen la finalidad de neutralizar y eliminar al virus del organismo. Estos anticuerpos pueden ser detectados en el laboratorio mediante la prueba de virus neutralización (método estándar). Este método requiere el uso de cultivo celular y una cepa de BVD de laboratorio citopatogénico, para facilitar la observación de la neutralización viral o como un sistema indicador de la neutralización de virus, por los anticuerpos presentes en las muestras de suero o fluidos fetales en investigación.

El diagnóstico de BVD a través de esta prueba en un animal o grupo de animales necesita de un doble muestreo (suero pareado) obtenidos en la fase aguda y en la fase de convalecencia; ambas muestras son trabajadas en el laboratorio en las mismas condiciones para comparar los títulos de anticuerpos en ambas muestras. Un incremento de título de anticuerpos definirá el diagnóstico de infección por BVD.

El método de Virus neutralización es muy específico y sensible pero costoso y laborioso.27,30,35,36

Estos tres métodos se realizan rutinariamente en el Laboratorio de Virología de la Facultad de Medicina Veterinaria de 1 a UNMSM. En nuestro medio no es frecuente contar con fetos bovinos, por lo que muchas veces el cultivo primario es preparado de tejidos de fetos ovinos en este caso también es recomendable descartar BVD/BD endógenos y de preferencia se debe usar a partir del tercer cultivo.

 

d. Otras pruebas diagnósticas recientes.

Estas pruebas ofrecen un gran futuro, aunque muchas de ellas aún no están disponibles. Algunas son:

- ELISA, sirve para la detección de anticuerpos o antígenos de BVD. Solo requiere anticuerpos monoclonales y antígeno purificado. La ELISA permite procesar gran número de muestras en corto tiempo.

En nuestro laboratorio estamos estandarizando la prueba para uso en estudios epidemiológicos de HBV-1 y posiblemente también para BVD.

- Sondas de DNA (DNA Probes)

La sonda de DNA, son copias clonadas molecularmente de un segmento del genoma del BVD y marcadas con una molécula radioactiva o un grupo químico que puede ser identificada con una sustancia cromógena; cuando esta pieza marcada se añade a un espécimen conteniendo el virus BVD se une en su porción complementaria y dicha unión o alineamiento se denomina hibridización.26,27,40 Pero debido a una amplia variabilidad entre las cepas de BVD, al parecer este método a la fecha no es muy confiable.27,41

- La Reacción de la Polimerasa en Cadena (PCR) y Citometría de Flujo, son métodos que al parecer ofrecen una gran alternativa por su velocidad, sensibilidad y la posibilidad de ser usadas en numerosas muestras, por ejemplo, para la detección de los animales persistentemente infectados dentro del hato.42,43,44

 

3. CONTROL.

Los recientes avances en el conocimiento de la patogénesis y epidemiología del BVD indican que es poco factible mantener hatos libres de BVD; por lo que el objetivo debe ser la prevención y control a través de 3 aspectos fundamentales.

 

a. Buen control sanitario.

La finalidad es evitar el ingreso del virus al hato. Con este propósito deben evitarse una serie de factores: el uso múltiple de la aguja hipodérmica, contacto con otros rumiantes que pueden ser portadores del virus, el uso de germoplasma de dudosa procedencia, el uso de vacunas a virus vivo modificado, el libre ingreso de animales al hato sin previo análisis, el estrés, etc.1,12,30

 

b. Identificación y remoción de los animales persistentemente infectados.

Esta es una de las medidas de enorme trascendencia 20 puesto que los animales con infección persistente (inmunotolerantes) son los principales diseminadores del virus. Afortunadamente estos animales no superan al 2%, pero en algunos hatos pueden alcanzar porcentajes superiores.41

Este procedimiento debe hacerse cuando existen sospechas de tener la infección en el hato; por ejemplo: incremento de la frecuencia de abortos, nacen terneros débiles o con malformaciones congénitas, incremento en el número de vacas que repiten el celo. En tal situación, debe muestrearse todos los animales mayores a 6 meses. Si en el hato hay BVD, la prevalencia debe ser alta y los negativos deben ser considerados sospechosos y eliminados del hato, si el porcentaje de estos animales es mínimo.

La otra posibilidad de encontrar a estos animales es después de la vacunación con vacuna a virus muerto a todos los animales mayores a 6 meses, incluyendo la segunda dosis al tiempo recomendado, y posteriormente se realiza el análisis serológico a todos los animales vacunados, aquellos que no responden a la vacunación serán eliminados del hato lo más pronto posible. Esta medida será repetido periódicamente para el chequeo de aquellos animales que no fueron muestreados (terneros menores a 6 meses).1,12,21

 

c. Vacunación.

En la actualidad existen dos tipos de vacunas: a virus vivo modificado y a virus muerto o inactivado.

La vacuna a virus vivo modificado tiene la ventaja de producir altos niveles de anticuerpos sin la necesidad de una segunda dosis, por esta razón es adecuada para el ganado de crianza extensiva pero, tiene la desventaja de producir inmunosupresión predisponiendo al animal a otras infecciones, por ejemplo en animales estresados se incrementa la mortalidad por problemas respiratorios; no puede usarse en animales gestantes y puede revertir a la virulencia causando serios problemas.46

La vacuna a virus muerto tiene la desventaja de requerir una segunda dosis para inducir los anticuerpos a niveles protectivos, pero es segura, no es inmunosupresora y puede usarse en vacas gestantes. Por las facilidades del manejo esta vacuna es recomendada en bovinos de explotación intensiva. En la actualidad existen muchas marcas comerciales y la tendencia es el empleo de vacunas a virus muerto polivalentes con dos o más cepas de virus BVD.1,20,23,30,47

 

LITERATURA CITADA

1. Baker J. Bovine Viral diarrhoea virus: A review. JAVMA. 1987; 190: 1449-1458.

2. Brownlie S. The pathogenesis de bovine virus diarrhoea virus infections. Rev Sci Tech (France). 1990, 9: 43-59.

3. Horzinek MC. Bovine virus diarrhoea virus: An introduction. Rev Sci Tech (France). 1990; 9: 13-33.

4. Bolin S. The current understanding about the pathogenesis and clinical forms of BVD. Symposium on Bovine Viral Diarrhoea. Veterinary Med. October 1990: 2-8.

5. Kirkbride C. Laboratory diagnosis of livestock abortion. In: Kirkbride C. ed. 3th edition. USA: Iowa State University Press. 1990; 121-128.

6. Moenning V. Pestivirus: A review. Vet Microbiol. 1990; 23: 35-54.

7. Collet M, Moenning V, Horzinek M. Recent advances in pestivirus research. J Gen Virol. 1989; 70: 253-266.

8. Thiel HJ, Stark R, Meyers G, Emilie W, Rümenapf T. Proteins encoded in the 5' region of the pestivirus genome -considerations concerning taxonomy. Vet Microbiol. 1992; 33: 213-219.

9. McClurkin AW. Bovine virus diarrhoea. 1. Clinical signs and diagnosis. Norden (USA) Laboratories: Bovine Veterinary Forum. 1985; 4-6.

10. Potgieter L. Pathogenesis of viral infections. Veterinary clinics of North America: Small Animal Practice. 1986; 16: 1049-1073.

11. Richer L, Marrois P, Lamontagne L. Association of BVD with múltiple viral infectious in bovine respiratory disease outbreaks. Can Vet J. 1988; 29: 713-717.

12. Brownlie J, Clarke MC. Bovine virus diarrhoea: Speculation and observations on current concepts. Rev Sci Tech (France). 1990, 9: 223-230.

13. Bolin SR, Ridpath JF. Specificity of neutralizing and precipitating antibodies induced in healthy calves by monovalent modified-live bovine viral diarrhoea virus vaccines. Am J Vet Res. 1990; 50: 817-821.

14. Ames TR. The causative agent of BVD: Its epidemiology and pathogenesis. Vet Med. 1986; 81: 848-869.

15. Grahn TC, Fahning ML, Zenjanis R. Nature of early reproductive failure caused by Bovine Viral diarrhoea virus. JAVMA. 1984; 102: 429-432.

16. Thurmond M, Picauso J. A surveillance system for bovine abortion. Preventive Vet Med. 1989; 8: 41-58.

17. Shimizu M, Saton K, Vishiota N, Yoshino T, Mamotani E, Ishikawa Y. Serological characterization of virus isolated from experimental mucosal disease. Vet Microbiol. 1989; 19: 13-21.

18. Fernández A, Hewicker M, Trautwein G, Pohlenz J, Liess B. Viral antigen distribution in the control nervous system of cattle persistently infected with BVD virus. Vet Pathol. 1989; 26: 26-32.

19. Fenner F, Bachamann PA, Gibbs EP, ot al. Veterinary Virology. New York: Academic Press. 1987; 462-467.

20. Ames T, Backer J. Management practices and vaccination programs that help control BVD virus infection. Symposium on bovine viral diarrhoea. Veterinary Medicine. October. 1990; 15-24.

21. Bolin S.R. Control of bovine virus diarrhoea virus. Rev Sci Tech (France). 1990; 9: 163-171.

22. Bolin SR, McClurkin AW. Frequency of persistant bovine viral diarrhoea virus infection in selected cattle herds. Am J Vet Res. 1985; 46: 2385-2387.

23. Meyling A, Hone H, Jensen AM. Epidemiology of BVD virus. Rev Sci Tech Tech (France). 1990; 7: 75-93.

24. Greiser-Wilke L Dittmar KE, Liess B, Moenning V. Heterogeneous expression of the nonestructural protein P80/P125 in cells infected with different pestivirus. J Gen Virol. 1992; 73: 47-52.

25. Larsson B, Fossum C, Alenius S. A celular analysis of immunosuppession in cattle with mucosal disease. Res Vet Sci. 1988; 44: 71-75.

26. Jensen J, Hiken J, Schultz RD. Detection of bovine viral diarrhoea virus genome in leucocytes; from persistently infected cattle by RNA-cDNA hybridization. Can J Vet Res. 1990; 54: 256-259.

27. Dubovi E. The diagnosis of bovine viral diarrhoea infections: A laboratoryview. Symposium of bovine viral diarrhea. Veterinary Medicine. October. 1990: 9-14.

28. Ohmann HB. Electron Microscopy of bovine virus diarrhoea virus. Res Sic Tech. 1990; 9: 61-73.

29. RaeAG, Sinclair JA, Nettleton PF.Survival of bovine virus diarrhoea virus in blood from persistently infected cattle. Vet Rec. 1987; 120: 504.

30. Radostis OM, Littlejohns IR. New concepts in the pathogenisis, diagnosis and control of diseases caused by bovine viral diarrhoea virus. Can Vet J. 1988; 29: 513-527.

31. Smith GH, CollinsJK, Carman J. Useof an immunoperoxidase test for the detection of bovine Herpes virus-1 in aborted fetal tissue. J Vet Diagn Invest. 1989; 1: 39-44.

32. Lucas ME, Westcott GF, Edawards S, Newman RH, Swallow C. Immunofluorescence and cell culture techniques in the diagnosis of viral Infection of aborted bovine fetuses. Vet Rec. 1986; 118: 242-243.

33. FernAndez A, Hewicker M, Trautwein G, Pohlenz J and Liess B. Viral antigen distribution in the central nervous system of cattle persistently infected with bovine viral diarrhoea virus. Vet Pathol. 1989; 26: 26-32.

34. Onisk DV, Srikumaran S, Kelling CL, Frey ML. Bovine viral diarrhoea virus-specific bovine monoclonal antibody. Arch Virol. 191; 121: 219-225.

35. Hsiung GD. Diagnostic Virology. 3th ed. New Haven: Yale University Press. 1982: 38-46.

36. Edwards S. The diagnosis of bovine virus diarrhoeamucosal disease in cattle. Rev Sci Tech (France). 1990, 9: 115-130.

37. Behymer DE, Riemann HP, Utterback W, D-Elmi C, Franti CE. Mass screening of cattle sera against 14 infectious disease agents, using an ELISA system for monitoring health in livestock. Am J Vet Res. 1991; 52: 1699-1705.

38. Howard Q Clarke MC, Brownlie J. An enzyme-liked immunosorbent assay for the detection of antibodies to BVD in cattle sera. Vet Microbiol. 1985; 10: 359-369.

39. Roberts PC, Etchison JR, Bond CW. A rapid, quantitative assay for titration of bovine vir-al diarrhoea virus. Vet Microbiol. 1988; 18: 209-217.

40. Murray A, Moriarty K. A new diagnostic apportunity: DNA probes. N Z Vet J. 1989; 37: 45-46.

41. Ridpath JF, Bolin SR. Hybridization analysisof genomic variability among isolates of bovine viral diarrhoea virus using cDNA probes. Mol Cell Probes. 1991; 5: 291-298.

42. Ward P, Misra V. Detection of bovine viral diarrhoea using degener-ate oligonucleotide primers the polymerase chain reaction. Am J Vet Res. 1991; 52: 1231-1235.

43. Qvist P, Hasted B, Buchardt B, Meyling A, Hone H. Flow cytometric detection of bovine viral diarrhoea virus in peripheral blood leucocytes of persistently infected cattle. Can J Vet Res. 1990; 42: 469-472.

44. Hooft Van, Iddekinge Bj. Application of the polymerase chain reaction to the detection of bovine viral diarrhoea virus infectious in cattle. Vet Microbiol. 1992; 30: 21-34.

45. Wentink GH, Van Exsel AC, De Goey I, Van Lieshout JA. Spread of bovine virus diarrhoea virus in a herd of heifer calves. Vet Q (Netherlands). 1991; 13: 233-236.

46. Roth JA, Kalberle ML. Suppression of neutrophiland lynphocytefuntion induced byvaccinal strainof bovine viral diarrhoea virus with o withoutthe administration of ACTH. Am j Vet Res. 1983; 44: 2366-2372.

47. Carlsson U, Alenius S, Sundquist B. Protective effect of an ISCOM bovine virus diarrhoea virus vaccine against an experimental BVD infection in vaccinated and non-vaccinated pregnant ewes vaccine. Rev Sci Tech (France). 1991, 9: 577-580.


back.gif (71 bytes) Regresar home.jpg (5523 bytes)