| Boletín de la Sociedad Peruana de
Medicina Interna - Vol.14 Nº 3 - 2001 |
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Existen diferencias sustanciales
entre los inhibidores específicos de la Cox-2?
Héctor Quevedo-Solidoro
Rev Per Soc Med Intern 2001; 14:173-7
La búsqueda de los recientes
antiinflamatorios no esteroides (AINE's) empezó poco después que Needleman y su grupo de
investigadores informaran en 1989 de la existencia de la ciclooxigenasa-2 (COX-2)(1),
enzima esencialmente inducible durante los procesos inflamatorios diferenciandose de la
ciclooxigenasa-1 (COX-1), isoforma constitutional, mediadora de funciones fisiológicas
como la síntesis de prostaglandinas PGI2 con efecto citoprotector de la mucosa gástrica.
Debido a las intensas investigaciones
para encontrar moléculas que inhiban principalmente a la COX-2, se ha acumulado una
importante cantidad de información de la cual es necesario extraer los resultados más
claros para responder a preguntas como los inhibidores específicos de la COX-2 son
igualmente benéficos desde el punto de vista de su seguridad gastrointestinal?
¿Es uno de
ellos más eficaz que los otros? ¿Rofecoxib se acompaña de una mayor mortalidad por
infarto del miocardio? Cuales son los AINE's del futuro?
En esta revisión pretendemos
aproximarnos a las respuestas con la mayor objetividad posible.
INHIBIDORES SELECTIVOS Y ESPECÍFICOS DE
LA COX-2
Para medir la capacidad inhibitoria de
los diferentes AINE's sobre las dos isoenzimas, se diseñaron experimentos con sistemas
enzimáticos diferentes. Estos sistemas fueron evolucionando hasta llegar a la
metodología más aceptada actualmente, la cual se realiza con sangre humana total y ex
vivo, expresando la afinidad por la COX-2 como la razón Cl50 COX-2 / Cl50 COX-1(2).
Cuando se evalúo la selectividad sobre
la COX-1 y COX-2 de los AINEs ampliamente usados hasta la década de los noventa,
destacaron tres de ellos: meloxicam, nimesulida y etodolac(3), los cuales
demostraron preferentemente inhibir la COX-2, oscilando la COX-2/ COX-1 de 0,1 a O,O1(4).
En 1994 comenzaron a aparecer los
resultados de los estudios preclínicos de rofecoxib y celecoxib, fármacos creados
específicamente para neutralizar a la COX-2 y preservar la COX-1(5,6).
Warner, empleando una variante de la
metodología convencional analizó la razón COX-2 /COX-1 de 40 AINE's y encontró que
celecoxib y rofecoxib tenían una razón de 0,7 y 0,013, respectivamente.(7)
La definición de los AINEs COX-2
selectivos y COX-2 específicos es que los primeros al ser empleados en dosis crecientes
pueden llegar a inhibir la COX-1; no sucede así con los COX-2 específicos (COXIBs). La
literatura actual incluye dentro de este grupo a celecoxib y rofecoxib. ¿Pero, estas
diferencias en la especificidad por la COX-2 en estudios in vitro o ex vivo correlacionan
con o que se halla en la practica clínica?
Cuando se trata de hacer un paralelo
entre esta distinta afinidad por el COX-2 de los AINE's y su riesgo de desarrollar
toxicidad gastrointestinal observamos que la correspondencia no es exacta. Considerando
los riesgos relativos (RR) de sangrado digestivo alto, como los referidos por García
Rodríguez(8), y los valores de selectividad medidos por la razón COX-2/ COX-1
mencionados por Wamer(7), se aprecia que piroxicam con una razón de 3,3 tiene
un RR = 18; naproxeno con una razón de 3,0 tiene un RR = 3,1; y, flurbiprofeno con una
razón de 73 tiene una RR = 2,9. Incongruencias semejantes se observan si se considera la
serie de Mac Donald de toxicidad gastro-intestinal por AINE's(9). Así
entonces, este beneficio que otorga la condición de AINE COX-2 específico, establecido
en el laboratorio, tenia que ser corroborado con estudios clínicos.
LOS INHIBIDORES ESPECÍFICOS DE LA COX-2
Y SU REDUCIDA TOXICIDAD GASTROINTESTINAL.
Los estudios endoscópicos doble ciego
comparando la gastrotoxicidad tanto de celecoxib como de rofecoxib contra un AINE
convencional y placebo(10-12) demostraron un efecto equivalente a placebo.
Pero es conocido que, entre los pacientes
que usan AINE's, aproximadamente 25% de los pacientes tendrá úlcera gástrica y 40 a 50%
tendrá ulcera gástrica o duodenal, pero solo el 1 a 4% de los pacientes tendrá
complicaciones gastrointestinales importantes(13). Además, reduciendo la
incidencia de úlceras endoscópicas no significa que ocurra una comparable reducción en
las complicaciones gastrointestinales importantes tales como sangrado o perforaciones(14).
Por esta razón se desarrollaron estudios para demostrar que los inhibidores específicos
de la COX-2 disminuyeran la incidencia de complicaciones gastrointestinales serias como
úlceras, sangrado o perforaciones (USP) que comúnmente requieren hospitalización.
En el estudio CLASS, en el cual se
incluyó pacientes con osteoartritis y artritis reumatoide, se comparó la incidencia de
USP en 3 987 pacientes que emplearon celecoxib 400 mg cada 12 h contra 3 981 pacientes
tomando AINE's convencionales (ibuprofeno o diclofenaco), se demostró que la incidencia
de úlcera complicada fue significativamente menor para celecoxib, pero en pacientes que
no tomaban aspirina profiláctica (p < 0,04), con un RR = 0,35; (IC: 0,14-0,98). Pero,
aquellos pacientes del grupo de celecoxib que usaban aspirina (ASA) por cardioprotección
tuvieron un RR = 4,5 (p = 0,01) de tener una úlcera complicada. Es decir, se pierde el
beneficio de su seguridad gastrointestinales(15).
En el estudio SUCCESS 1, ensayo clínico
realizado con 13 274 pacientes con osteoartritis quienes fueron tratadas con celecoxib, en
las dosis aprobadas, 200 a 400 mg diario o naproxeno 1000 mg diario o diclofenaco 100
mg/día, seguidos por 12 semanas, se comprobó que celecoxib estuvo asociado
significativamente con menos complicaciones ulcerosas o úlceras sintomáticas(16).
Asimismo, otra observación en este ensayo fue que los pacientes que emplearon celecoxib
mas ASA también redujeron significativamente dichos riesgos, aunque la reducción del
riesgo no fue tan marcada como aquellos que no tomaron ASA(17).
En un metaanálisis de ocho ensayos
clínicos realizado por Langman(18) se estudio la incidencia de úlcera,
sangrado o perforaciones (USP) en 5 435 pacientes con osteoartritis que recibieron
aleatoriamente rofecoxib o un AINE tradicional y se encontró una significativa menor
incidencia de USP en los pacientes tratados con rofecoxib, con un RR = 0,51 (IC:
0,26-1,00). El estudio VIGOR se realizo en 8 076 pacientes con artritis reumatoide para
comparar la incidencia de USP entre pacientes tratados con rofecoxib 50 mg diario o
naproxeno 500 mg cada 12 h. La tasa por 100 pacientes-año de USP fue de 0.6 para
rofecoxib y 1.4 para naproxeno, con un RR= 0,4 (1C: 0,2-0,8), p = 0,005. Lo cual
claramente indica una sustancial reducción de complicaciones gastrointestinales para
rofecoxib(19).
Para precisar la ubicación de los
inhibidores selectivos de la COX-2 como meloxicam, mencionaremos que Schoenfeld en una
revisión sistemática de la literatura reunió 12 ensayos clínicos donde se comparó la
frecuencia de efectos adversos gastrointestinales de meloxicam frente a AINE's no
selectivos (20), encontrando que meloxicam tiene menor incidencia de USP, odds ratio (OR)
= 0,52 (IC: 0,28-0,96) y una menor frecuencia de descontinuación del tratamiento debido a
eventos gastrointestinales adversos, OR = 0,59. Sin embargo, es posible que no se puedan
generalizar estos datos por la bajas dosis de meloxicam empleada en la mayoría de los
ensayos(21).
De las investigaciones desarrolladas
hasta el presente, podríamos decir que celecoxib y rofecoxib reducen en niveles
semejantes el riesgo de toxicidad gastrointestinal. Los COXIB's, gracias a la principal
característica de su clase, es decir la reducción del riesgo de toxicidad
gastrointestinal, han sido incluidas en el año 2000 en las recomendaciones del
tratamiento medico de osteoartritis de cadera y rodillas del Colegio Americano de
Reumatología. La propuesta esta referida a los pacientes en riesgo para gastropatía por
AINE's, los cuales pueden emplear terapia combinada de un AINE tradicional mas misoprostol
o un inhibidor de la bomba de protones o, alternativamente, una monoterapia con un
inhibidor COX-2 especifico. En Inglaterra, el Instituto Nacional de la Excelencia Clínica
(National Institute for Clinical Excellence, NICE), en julio del 2001 emitió la
recomendación de emplear los "inhibidores selectivos", etodolaco, meloxicam,
celecoxib y rofecoxib para pacientes con osteoartritis y artritis reumatoide con alto
riesgo de desarrollar eventos adversos gastrointestinales serios(22).
LOS COXIB'S Y LOS AINE'S CONVENCIONALES
TIENEN EFICACIA SEMEJANTE.
La semejanza de la eficacia de los
COXIB's y los AINE's antiguos se sustenta en diversos trabajos.
Celecoxib 200 mg cada 12 h tiene eficacia
semejante a naproxeno 500 mg cada 12 h(23) y a diclofenaco 75 mg cada 12 h(24)
para controlar los síntomas y signos de artritis reumatoide, en estudios que empleando
las medidas estándar de eficacia. Asimismo, se evidenció eficacia clínica comparable
entre celecoxib y naproxeno en el tratamiento de osteoartritis(25).
La Administración de Drogas y Alimentos
(FDA) de los EE.UU. de NA aprobó el use de celecoxib para el tratamiento de artritis
reumatoide y osteoartritis.
Rofecoxib en sus dosis de 12,5 mg y 25 mg
diarios ha demostrado una eficacia semejante a ibuprofeno 2 400 mg diarios, prescritos por
un período de leis semanas, para el manejo de los síntomas de osteoartritis de rodillas
y cadera(26). De la misma manera, cuando se le comparó contra diclofenaco 150
mg diarios, se constató un efecto sostenido hasta por un año(27). La FDA
aprobó el use de rofecoxib para osteoartritis y dolor agudo pero no para el tratamiento
de artritis reumatoide.
Rofecoxib interactúa con el metabolismo
de metotrexato, incrementando en un 20 % su concentración plasmática en pacientes con
artritis reumatoide. Sin embargo, en un estudio posterior, empleando rofecoxib hasta una
dosis de 50 mg diarios no se alteró la concentración plasmática de rofecoxib(28).
En otro ensayo clínico, con 658 pacientes con artritis reumatoide seguidos durante un
año, comparando rofecoxib 25 mg y 50 mg contra naproxeno y placebo, se demostró una
eficacia similar entre rofecoxib y naproxeno con un perfil de seguridad similar a la
observada en sus ensayos con osteoartritis(29).
Se ha extendido el use de los inhibidores
específicos para otras afecciones reumáticas. Celecoxib 200 mg cada 12 h comparado con
naproxeno 500 mg cada 12 h en el control del dolor agudo del hombro, resultó con una
eficacia semejante(30). Rofecoxib fue estudiado en lumbalgia crónica, durante
cuatro semanas de tratamiento con 25 mg o 50 mg diarios, originando un alivio del dolor
significativamente superior a placebo(31). La escasez de estudios de eficacia,
comparativos entre celecoxib y rofecoxib es lo que impide afirmar sólidamente acerca de
la ventaja de uno de ellos sobre los otras. Schnitzer y col. en un estudio aleatorio en 1
082 pacientes con osteoartritis administraron rofecoxib 25 mg/día, celecoxib 200 mg/dia y
placebo, demostraron que rofecoxib produjo una mejoría estadísticamente significativa en
dolor nocturno, rigidez matutina, dolor al reposo y dolor al caminar, en relación a los
otras grupos. Rofecoxib fue superior a celecoxib en todas las subescalas del WOMAC(32).
Es probable que no exista un COMB más
eficaz que el otro sino que suceda una situación parecida a los AINE's tradicionales, es
decir, la falta de ventaja clínica de uno ellos(33) es debido a la existencia
de una respuesta individualizada que puede deberse a diferentes factores como variaciones
fisicoquímicas o farmacocinéticas de los AINE's, variabilidad interpersonal en la pato
fisiología de varias enfermedades reumáticas, etc.(34-35)
EL PERFIL DE LA SEGURIDAD RENAL Y
CARDIOVSCULAR DE LOS COXIBS
El edema y la retención de sodio son
efectos adversos frecuentes por el use de AINE's. Generalmente son leves pero
clínicamente evidentes en el 3 a 5% de los pacientes(36). Los AINE's también
pueden incrementar la presión arterial, particularmente en los pacientes hipertensos.
En el estudio VIGOR, realizado con mas de
8 000 pacientes, se encontró una incidencia de efectos adversos renales de 1,2% para
rofecoxib y 0,9% para naproxeno, sin alcanzar diferencias significativas(19).
Para evaluar el compromiso de la función renal en ancianos se desarrolló una
investigación en la cual los pacientes recibieron una dosis única de rofecoxib 250 mg o
indometacina 75 mg, hallándose que ambos causaban una reducción significativa en la
depuración de creatinina en relación a placebo (p = 0,002 y p = 0,05, respectivamente).
Rofecoxib no se diferenció de indometacina(37).
En el estudio CLASS al comparar celecoxib
contra ibuprofeno se detectó edema periférico en el 3,7% y 5,2%, respectivamente (p <
0,05), hipertensión arterial en el 2,0% y 3,1 %, respectivamente (p < 0,05). Cuando se
comparó celecoxib contra diclofenaco la variable con diferencia significativa entre ambos
fue el incremento de creatinina y/o nitrógeno ureico en el grupo usando diclofenaco(38).
El estudio SUCCESS 1 confirmó que el
celecoxib no produce mas edema, hipertensión arterial o insuficiencia cardiaca que los
AINE's antiguos(39). Al investigar el efecto nefrotóxico de celecoxib contra
naproxeno en un grupo de 29 ancianos, quienes recibieron tratamiento por dos semanas, se
halló que al sexto día la función renal se redujo en el 9% de los pacientes con
naproxeno y en 1% de los pacientes con celecoxib (p = 0,004). La disminución de la
excreción tanto del sodio urmario como de la PGE2 fue semejante en ambos grupos(40).
Geba realizó un estudio comparativo de
celecoxib contra rofecoxib para analizar el efecto sobre la presión arterial en 1082
pacientes con osteoartritis tratados durante seis semanas, no encontrando diferencias
significativas en las proporciones de pacientes afectados, tanto para la elevación de la
presión sistólica como para el incremento de la presión diastólica(41).
Acerca de la información del perfil de
seguridad renal de los COXIB's podemos concluir que deberían ser emplearlos con las
mismas precauciones con las cuales se prescriben los AINE's antiguos, esto es considerando
los factores de riesgo como enfermedad renal previa, hipertensión arterial, insuficiencia
cardiaca, use de diuréticos o inhibidores de la ECA(42).
LA SEGURIDAD CARDIOVASCULAR DE ROFECOXIB
La evaluación de la seguridad
cardiovascular de rofecoxib contra naproxeno en el estudio VIGOR detectó que la tasa de
muertes cardiovasculares fue 0,2% en cada grupo, pero los infartos de miocardio fueron
0,4% con rofecoxib y 0,1 % con naproxeno, lo cual tuvo diferencia significativa(19).
En este estudio, no fue permitido el empleo de aspirina como cardioprotección. Sin
embargo, los autores refirieron que el 4% de los pacientes resultados necesitaban aspirina
para profilaxis y que dentro de este subgrupo estuvo el 38% de los pacientes que
desarrolló infarto de miocardio. En esta situación surge la pregunta la incidencia
incrementada de infarto encontrada se puede asociar a que naproxeno tiene un efecto
cardioprotector o porque realmente rofecoxib es riesgoso?.
Existen evidencias demostrando que
naproxeno tiene una vida media prolongada y puede completamente suprimir la capacidad de
las plaquetas de producir tromboxano A2 a través de su intervalo de dosis(43).
El efecto de prevención de infarto de miocardio ha sido reportado para flurbiprofeno(44).
Entonces, los sesgos encontrados retrospectivamente en el estudio VIGOR son: haber usado
como comparador un AINE con potente efecto antiagregante plaquetario y haber reclutado
pacientes con factores de riesgo cardiovascular que por el protocolo del estudio no
podían emplear aspirina.
El estudio Advantage corrigió los segos
del VIGOR, se desarrolló con 5 597 pacientes con osteoartritis, aleatorizados para
recibir naproxeno 500 mg cada 12 horas rofecoxib 25 mg diario por tres meses. Estuvo
permitido la incorporación de pacientes con bajas dosis de aspirina como profilaxis
cardiovascular. No se reportó un aumento de la frecuencia de eventos coronarios en el
grupo con rofecoxib(45)
Shapiro realizó un metaanálisis con 19
ensayos clínicos, que incluyó a 28 000 pacientes, los cuales fueron distribuidos al azar
para usar rofecoxib, naproxeno u otros antiinflamatorios sin potente efecto
antiplaquetario (diclofenaco, ibuprofeno o nabumetona). El punto primario fue determinar
el riesgo relativo de efectos adversos serios cardiovasculares de tipo trombótico. Los
resultados confirmaron que el riesgo de los pacientes tratados con rofecoxib fue similar a
aquellos que emplearon placebo o AINE's sin efecto antiplaquetario(46). De esta
manera, queda definido que rofecoxib no está asociado a un riesgo incrementado de eventos
coronarios.
LOS COXIBS DEL FUTURO
Actualmente están siendo investigados
otros coxib como valdecoxib y etoricoxib(21).Sobre valdecoxib, en el Congreso EULAR
del 2001 se presentó los resultados de un ensayo clínico, Fase 1. El estudio compara los
efectos de valdecoxib contra ibuprofeno en la función plaquetaria de ancianos sanos.
Valdecoxib, 40 mg cada 12 h, no afectó la función plaquetaria, los niveles de tromboxano
B2 o el tiempo de sangria a diferencia de ibuprofeno(47). Otro coxib que se
dispondría en el futuro es el COX 189. En un ensayo para titular su dosis efectiva en el
manejo de osteoartritis por un periodo de cuatro semanas, demostró ser efectivo y mejor
tolerado que diclofenaco a dosis plenas(48).
Etoricoxib tiene elevada especificidad,
su Cl50 COX-1/COX-2 es 106, comparado con 35, 30, 7,6, 7,3, 2,4 y 2,0 para rofecoxib,
valdecoxib, celecoxib, nimesulida, etodolaco y meloxicam, respectivamente. Etoricoxib no
inhibe la adhesividad plaquetaria o la COX-1 recombinante humana en la mayoría de modelos
evaluados, y tiene un potente efecto inhibidor en el modelo del edema de la pata del
cobayo inducida por Carrageenan(49). En ensayos clínicos de fase II para
titular dosis de etoricoxib en el tratamiento de osteoartritis de rodilla, seguidos por
estudios a largo plazo ha demostrado ser mejor que placebo. La dosis de 90 mg parece ser
la más efectiva. La incidencia de descontinuación no fue diferente de placebo durante la
primera parte del estudio, seis semanas, y el perfil de seguridad y eficacia se mantuvo
las 52 semanas siguientes(50). En otro ensayo clínico fase II en 581 pacientes
con artritis reumatoide, en la primera parte de 8 semanas, la dosis de 90 mg de etoricoxib
demostró ser más eficaz que placebo y no hubo diferencia entre ambos en la incidencia de
efectos adversos serios y la descontinuación por efectos adversos. En la segunda parte de
52 semanas, los pacientes fueron distribuidos a etoricoxib 90 mg, 120 mg o diclofenaco 150
mg; se demostró el mantenimiento de su eficacia a largo plazo(51).
CONCLUSIONES
Celecoxib y rofecoxib reducen
sustancialmente el riesgo de toxicidad gastrointestinal por AINE's, poseen eficacia
semejante a los AINE's convencionales e incrementan el riesgo de toxicidad renal e
hipertensión arterial en magnitud semejante a los AINES convencionales. Rofecoxib no
está asociado a un riesgo incrementado de infarto de miocardio u otros eventos
coronarios. No hay estudios que sustenten que un COXIB es mss eficaz que el otro. De los
coxib del futuro, etoricoxib y valdecoxib destacan por su alta especificidad COX-2.
Ver Bibliografía
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