Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol.14 Nº 1 - 2001

DISCURSO DE ASUNCIÓN A LA PRESIDENCIA DE LA
SOCIEDAD PERUANA DE MEDICINA INTERNA

Oscar Pamo Reyna (*)

(*) Presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Interna

Deseo empezar esta breve alocución agradeciendo a todos aquellos que han depositado su confianza, expresado con su voto en el caso de los miembros y con su presencia en el caso de todos ustedes, para que asuma la presidencia de nuestra sociedad, que en su género es una de las más importantes del país.

El asumir hoy tan importante cargo, me confiere una gran responsabilidad: la de preservar lo logrado a través de muchos años y con mucho esfuerzo por las juntas Directivas anteriores.

Pero, existe un reto natural que es el de mejorar lo que se ha logrado. Ese va a ser un gran reto, nuestro gran reto. El país, en general, no está atravesando por un buen momento por lo que tendremos que esforzarnos para afrontar nuestro reto y de esta manera conseguir nuestros objetivos.

No es el momento de hacer ofrecimientos ni de prometer cosas y hechos. Existe un plan básico que cumplir. Mas, debemos exigirnos. Esto significa innovar, buscar cambios, buscar nuevas formas de alcanzar las metas que nos hemos fijado. Y, para ello creo contar, confío en ello, con un grupo selecto de profesionales y amigos que me deben ayudar cercanamente en la conducción de nuestra sociedad durante los siguientes dos años. Por supuesto que también debo contar con el apoyo de todos ustedes. La presencia y activa participación de ustedes en nuestras actividades de Educación Médica Continua será también muy importante.

Debo decir que ocupar tan distinguido cargo, la presidencia de la SPMI, un gran honor para mí. Sé también que muchos colegas, sobre todo algunos de nuestros distinguidos profesores no accederán a este cargo a pesar de tener mayores méritos que mi persona. Diremos que las circunstancias hicieron que ello ocurra así. Es precisamente por esto que debo rendir un sincero homenaje a ellos, en especial a mis profesores, y a todos aquellos que de una u otra manera me han ayudado a alcanzar este sitial. Todo cambio tiene sus sinsabores. Uno de ellos es el de llevar a cabo la promoción de nuevos miembros en reemplazo de otros para conformar la junta Directiva y sus comités. Esto suele ser muy delicado. Los cambios no deben ser vistos como un reemplazo obligado de personas que no cumplieron sus asignaciones sino todo lo contrario. Los cambios deben ser vistos como un proceso por el cual infundimos nueva vida a la institución. En síntesis, diría yo, es la ley natural de la vida. Estoy seguro que estoy preparado para el cambio, una vez alcanzado el momento.

He llegado aquí luego de muchos años de continua actividad societaría y así como prometí ante Dios y la Patria cumplir con mis obligaciones en el cargo actual, también reitero esa promesa ante ustedes.

Como detrás de uno siempre hay otras personas, quiero agradecer a mi familia, a mi madre que por razones de salud no está aquí esta noche, a mi esposa y mis hijos por las muchas horas de vida familiar que les he quitado; a mis amigos, mis colegas y profesores que siempre me apoyaron con su confianza; a todos aquellos que me han alentado a persistir en la adversidad. Quiero también agradecer a una gran aliada nuestra: la industria farmacéutica, que de manera permanente ayuda a la SPMI a conseguir sus objetivos.

Gracias también a Eduardo Penny, past- presidente de la SPMI y a todos los ex presidentes con sus respectivas Juntas Directivas por entregarme una institución vigorosa, pujante, saneada y en crecimiento.

Gracias a todos ustedes por su atención.