Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol. 12 Nº1 - 1999

 

OPINION

Entre el sanatorio y el BACTEC:
recuerdos del futuro en el umbral del 2000

    Aldo Vivar Mendoza*

* Director de Salud del Adulto de A. B. PRISMA

"...solo el ángel de la phitis encajaba en el ideal romántico de las mujeres: joven, pálido, delgado, con los ojos brillando por la fiebre, discretamente tosiendo sangre en un pañuelo blanco, antes de su inevitable pero redentora muerte... pero para Franz Kafka, la tuberculosis no fue una enfermedad ordinaria sino el germen mismo de la muerte..."

                            Historia de la Medicina
                                    Lois Magner

La Tuberculosis acompaña al ser humano desde tiempos inmemoriales, como lo sugieren los hallazgos arqueológicos de las culturas griega y romana. Hipócrates fue uno de los primeros en describir esta enfermedad a la que puso el nombre de pthisis (consumo). A lo largo de la historia se conoce que la tuberculosis diezmó poblaciones, sin embargo por alguna razón desconocida la mortalidad comenzó a declinar en la Edad Media para aumentar luego de modo considerable a partir de los 1700. Fue Oliver Wendell Holmes quien acuñó el término la "Peste Blanca" en 1861 para describir el impacto que tuvo la tuberculosis en esas épocas.

Justamente es durante el siglo XIX que ocurren descubrimientos importantes en la patogénesis de la tuberculosis pulmonar, probablemente debidos a la gran cantidad de casos:

  1. En 1804, Laennec luego de una serie de autopsias dedujo que los infiltrados y cavidades pulmonares eran la expresión de la pthisis.

  2. En 1839, Schonlein descubrió que el tubérculo fue la lesión patológica fundamental de la pthisis, a partir de entonces se le denominó Tuberculosis

  3. En 1882 Koch hizo público el monumental descubrimiento de la bacteria que provocaba la enfermedad, Mycobacterium tuberculosis

  4. En 1946, Hinshaw reportó los resultados del tratamiento de los primeros 100 pacientes tuberculosos con Estreptomicina iniciando la era de la quimioterapia.

Pero atribuir los progresos del mundo industrializado solo a los avances en la clínica y la microbiología es analizar la historia parcialmente. Entre 1800 y la Primera Guerra Mundial ocurrieron grandes cambios en las sociedades de occidente como:

  1. Mejora en el estándar de vida atribuible a mejores condiciones socioeconómicas

  2. La aplicación de efectivas y simples medidas de salud pública

  3. La introducción de medidas de aislamiento asumiendo que la tuberculosis es una enfermedad contagiosa.

Luego de la Segunda Guerra Mundial otro declive dramático en la morbilidad y mortalidad en la Tuberculosis son debidos a la introducción de métodos de diagnóstico y tratamiento efectivo. Sin embargo, un problema permaneció latente, la exposición ocupacional al bacilo de Koch, que trajo altas tasas de infección en el personal de salud., los cuales tuvieron que ser internados en Sanatorios en la etapa más productiva de sus vidas.

Hacia finales de los 70, los casos reportados fueron declinando ostensiblemente hasta la aparición de la epidemia del SIDA. Debido a que la baja prevalencia de tuberculosis en los Estados Unidos, hace que los casos nuevos observados por exposición sean improbables. La inmunodeficiencia observada por la infección por VIH hace que los casos observados ocurran por reactivación de focos primarios latentes.

La impresión para un frío observador proveniente de zona endémica de tuberculosis es que los médicos norteamericanos fueron tomados por sorpresa con el resurgimiento de esta enfermedad, extensos artículos de revisión en revistas médicas y prensa cotidiana pusieron nuevamente en la opinión pública y en la especializada el tema del diagnóstico, tratamiento y control de la infección por el bacilo de Koch. El punto más alto de esta discusión llegó a partir de 1993, con la aparición de brotes epidémicos nosocomiales de Tuberculosis multirresistente en los centros urbanos más poblados como New York o San Francisco.

Tuberculosis Multirresistente (TB MR)

La TB MR es causada por una cepa de M tuberculosis que es resistente a 2 o más drogas antituberculosas, algunos investigadores requieren que esta definición sea aplicada a las cepas resistentes a isoniazida y rifampicina. La aparición de la técnica de cultivo conocida como BACTEC simplificó los medios de cultivo y susceptibilidad antimicrobiana haciendo más sencilla la detección de los cepas resistentes.

En la aparición de estas cepas resistentes, la exposición previa de un paciente a drogas antituberculosas es muy importante pues se sabe que 100% de los organismos en una población originalmente compuestas de bacterias susceptibles y resistentes, pueden tomarse resistentes si la exposición a una de las drogas es descontinuada.

Además de lo expuesto existen predictores importantes a tomar en cuenta en la aparición del TB MR:

  1. Historia de tratamiento antituberculoso inadecuado

  2. Presencia de lesiones pulmonares cavitarias, debido a que pueden almacenar una gran cantidad de organismos.

  3. Personas infectadas con VIH

  4. Personas que viven en zonas urbanas y con bajo nivel socioeconómico

Se sabe actualmente que la resistencia a las drogas es primaria (ocurre espontáneamente) o secundaria (por presión selectiva frente al uso de drogas previamente). Los mecanismos de resistencia al parecer se encuentran codificados en los genes de la micobacteria. Históricamente el pronóstico de las personas con TB MR es pobre y con un alta mortalidad.

Uno de los factores fundamentales en la aparición de brotes epidémicos de TB MR con los descritos es el retardo en obtener datos rápidos acerca de los cultivos y susceptibilidad a drogas. Los métodos tradicionales como el cultivo Lowenstein Jensen y las pruebas bioquímicas de diferenciación toman entre 6 a 10 semanas. La introducción de BACTEC, método radiométrico de detección del Bacilo de Koch acortan mas del 30% el tiempo regular del reporte microbiológico. Técnicas más recientes como la Cromatografía líquida de altas performance y el PCR (Polymerase Chain Reaction) ofrecen nuevas ventajas no solo en la detección de micobacterias sino además en la identificación de la cepa infectante lo que los hace muy versátiles al realizar estudios epidemiológicos sobre las dinámicas de transmisión de tuberculosis.

La Situación Local

La Tuberculosis en el Perú continua siendo uno de los mayores problemas de salud pública, a diferencia de los países industrializados, las tasas de prevalencia de TB permanecieron altas, acaso mantenidas por los altos niveles de pobreza existentes en nuestras sociedades. Con una prevalencia de infección estimada entre 300 a 400/100,000 y una prevalencia de casos activos con BK positivo de 150/100,000, la forma pulmonar representa el 95% del total de los casos reportados.

A pesar de los esfuerzos del Prograrna Nacional de Control de Tuberculosis, el cual provee de diagnóstico por frotis de esputo y tratamiento gratuito supervisado con cuatro drogas; la tasa reportada de abandono bordea el 20%, lo que lo hace potencialmente peligroso para la aparición de cepas resistentes a drogas.

Asimismo, sabemos por los reportes hospitalarios que la tuberculosis pulmonar constituye no solo la primera causa de hospitalización en los servicios de Medicina Interna, así como una causa importante de mortalidad e incapacidad en la población entre 15 a 35 años.

En un ensayo reciente realizado en un hospital de Lima (Vivar, Gilman et al) se evaluaron muestras de esputo de mas de 300 pacientes que se presentaban con síntomas respiratorios. La particularidad de este ensayo es que se trabajó con:

  1. Inactivación y concentración del esputo mediante inactivación.

  2. Uso de la técnica decoloración de Auramina (además del Ziehl-Neelsen).

  3. Empleo de cultivos de Lowenstein Jensen.

  4. Empleo de cultivos alternativos como Middlebrook 7H11 (placas a agar) y MGIT (medio líquido), los que permiten una identificación más rápida de la presencia de micobacterias.

  5. Los cultivos positivos fueron enviados a un laboratorio de referencia fuera del país para pruebas de susceptibilidad por medio del BACTEC.

M. tuberculosis fue aislado de 104 pacientes, de ellos 82 tuvieron datos clínicos completos. De estos el 38% (31/82) tuvieron una historia previa del TB pulmonar y un 71 % de los reincidentes referían haber completado tratamiento, 6/82 tuvieron SIDA y se vieron cavidades en la Rx tórax en 47% (38/82).

Sin embargo los hallazgos más importantes fueron:

  1. Un 30% de todos los cultivos positivos fueron resistentes 2 o más drogas antituberculosas, lo que cumple con la definición de TB MR

  2. Un 13% de estos cultivos fueron resistentes a Isoniazida y Rifampicina

  3. Un 7.6% de los cultivos fueron resistentes a las 4 drogas usadas por el Programa Nacional

  4. Existió una correlación entre la presencia de TB MR y el antecedente de recaídas, así como la presencia de cavidades en la Rx de tórax

Estos hallazgos a pesar de tratarse de una muestra aparentemente sesgada por la población hospitalaria (más enferma que la población general), al hecho que las pruebas como el BACTEC tienen un costo aproximado de instalación de $60,000 así como debido a la evidencia indirecta de la existencia de casos de infección nosocomial de tuberculosis por parte del personal de salud, el cual incluye estudiantes de medicina, médicos, enfermeras y personal de laboratorio que manipula las muestras de esputo, nos llevan a la siguientes reflexiones:

  1. Empleo de la tinción de auramina, sumada a la técnica de concentración de esputo, en laboratorios de referencia que cuenten con un microscopio de luz ultravioleta.

  2. Empleo de cultivo y susceptibilidad antibiótica en pacientes internados con historia deVIH, recaída, falla del tratamiento o con presencia de cavernas en la Rx tórax.

  3. Empleo de técnicas de aislamiento respiratorio para pacientes con sospecha o confirmación de TB pulmonar.

Epílogo

En países con escasos recursos como el nuestro el retorno a las técnicas de aislamiento respiratorio llámese salas especiales (antiguamente Sanatorios) y empleo de máscaras, así como de técnicas de laboratorio similares al BACTEC pero asequibles permitirán mejorar el rendimiento de los programas de control de tuberculosis.

* Vivar A, Gilman R, et al. MDR tuberculosis in an urban hospital en Lima, Perú.
Abstract, 45th Annval Meeting of the American Society of Tropical Medicine and Hygiene, Baltimore, 1996.