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OPINIÓN De medicina y exploradores: Aldo Vivar Mendoza* * Profesor auxiliar.
Universidad Peruana Cayetano Heredia. Director de Salud del Adulto de
A.B. PRISMA. "Venga, mire, vea, aquí tiene su capa de ozono... Pruébela sin compromiso, señor, señora, señorita, sienta la fina fibra de ozono importado de la atmósfera por los astronautas americanos del transbordador espacial Enterprise... Usted se pone la capa, se sube la capucha y no sólo se protege del frío, del calor, de la lluvia, sino que se cuida de los temibles rayos solares..." El libro de los ingenios PRÓLOGO El Fenómeno de El Niño ha inundado los titulares de los medios de comunicación a nivel global, así como nuestra vida diaria. El gran impacto en nuestra sociedad, economía y ecosistemas lo vemos a través de diversos reportes o experiencias personales, como por ejemplo viajar a zonas afectadas o simplemente observar la distorsión de los precios de los alimentos en los mercados. De una manera u otra, somos sorprendidos con nuevos hallazgos, que aparecen en forma rápida e inesperada. Ante esta situación cabe preguntarse: ¿estamos realmente preparados para afrontar las consecuencias de este fenómeno?; más aún, ¿para brindar apoyo a los damnificados?, ¿o simplemente, para contestar a las preguntas de nuestros pacientes? EL NIÑO - OSCILACIÓN SUR (ENOS) El Fenómeno de El Niño es el resultado del desplazamiento de aguas cálidas ecuatoriales desde Indonesia hasta las costas del Perú, producto del debilitamiento de los vientos alisios (que normalmente soplan de este a oeste). Debido a ello se da en nuestras costas un aumento del nivel del mar y una caída de las aguas frías ricas en nutrientes hacia zonas más profundas. La Oscilación Sur es como un columpio de presiones atmosféricas a ambos lados del Pacífico Sur. En condiciones normales, la atmósfera del este, zona de alta presión, empuja por una gradiente de presiones a los vientos alisios -adyacentes al mar hacia el oeste (Indonesia), zona de baja presión. Al mismo tiempo, muy arriba sobre el océano, existen vientos que viajan en sentido contrario cerrando el círculo. Esta convección de aire se llama Celda de Circulación de Walker. Durante El Niño, la celda colapsa y el juego de presiones se invierte, trayendo aguas cálidas y lluvias a nuestras costas. Ambos eventos pueden ocurrir en forma independiente o coincidir; en este último caso el Fenómeno de El Niño - Oscilación Sur (ENOS) resulta en cambios atmosféricos y oceánicos a nivel mundial. El ENOS por lo tanto es un evento periódico, altamente variable, que ocurre cada 2 a 7 años. A juzgar por la evidencia histórica, es independiente de la acción del hombre sobre la Tierra. Un ENOS típico dura entre 14 a 22 meses, terminando cuando no hay aguas cálidas en cantidad suficiente para sostener el ciclo. A pesar de tener claros los eventos que componen ENOS, sus consecuencias y las herramientas para su monitoreo, los científicos aún no pueden explicar completamente por qué ocurre. Una de las teorías más aceptadas está relacionada con las variaciones del clima y la longitud del océano Pacífico. De este modo, el calentamiento ambiental, las gradientes de presión y alteraciones en los vientos alisios deberían propagarse por el océano tomando un largo tiempo para cruzar toda su extensión. Este lento ajuste ocasionaría un desequilibrio en el sistema océano-atmósfera. El resultado final sería que el ENOS ocurrirla para poner nuevamente las cosas en equilibrio. Por otro lado, se sabe que cada evento del ENOS es singular y a pesar de tener ciertos patrones que se repiten de un evento a otro, como la presencia de picos de actividad entre los meses del verano austral, con lluvias en las costas del Perú, así como sequías en Indonesia, cada ENOS presenta características que lo hacen único e impredecible. Lo que siempre hay que recordar es que no sabemos qué producirá cada ENOS hasta que aparezcan los eventos climáticos. Es por eso que es necesario tomar las debidas medidas de prevención en todas y cada una de las localidades del país sin excepción. La experiencia reciente de Ica, Cusco y Lima demuestra la variabilidad de presentación de este fenómeno. ESTADO ACTUAL DE EL NIÑO - OSCILACIÓN SUR EN EL PERÚ Aspectos hídricos Hasta la primera semana de enero de 1998 persistía el sistema de baja presión atmosférica y un aumento en la temperatura del aire a lo largo de la costa del Perú. Asimismo, el espesor de la capa de aguas calientes sobre todo en la costa norte era mayor que los promedios históricos. Por estas razones, se continuaron presentando lluvias de intensidad moderada a fuerte, sobre todo en la costa norte del país. Este aumento de las precipitaciones hace que los caudales promedio de los ríos de la vertiente occidental de los Andes superen los valores históricos, provocando ya sea inundaciones y/ o deslizamientos (huaycos) desde Tumbes hasta Ica. En la costa sur todavía hay deficiencias de lluvias en las alturas de Arequipa, Moquegua y Tacna. Los desbordes de los ríos han provocado interrupción de carreteras, destrucción de puentes y aislamiento de algunas zonas pobladas. De modo indirecto se ha afectado el transporte de alimentos de las zonas de producción a los centros de abasto, así como el movimiento migratorio de la población. En la selva, salvo Pucallpa, no son importantes los aumentos de la temperatura ambiental. Se viene prolongando la deficiencia de lluvias en la mayor parte de la región, en la selva norte la escasez llega a 90% y en la selva central a un 60%, debido a que allí ya comenzó la época de precipitaciones de magnitud superior al promedio. Situación del agro De lejos, la campaña agrícola 1997-1998 puede ser calificada como la más complicada en muchos años por lo adverso de sus condiciones y lo incierto de sus perspectivas. Las lluvias intensas en la costa norte postergan el período de siembras, así como las fuertes lluvias y la presencia de "veranillos" (temporada seca) en la sierra central no despejan la eventualidad de una sequía en los meses siguientes. Otros factores que afectan los cultivos son: altas temperaturas ambientales, mayor radiación solar, mayor erosión de las riberas de los ríos, inundaciones, huaycos o menores volúmenes de agua disponible en la costa sur. Por lo mencionado, de acuerdo a los estimados de expertos, se espera una disminución de la calidad y/o cantidad de los productos agrícolas en las tierras cultivables de la costa y sierra del país. Debido a ello, se sugiere la provisión de una adecuada asistencia técnica a los agricultores para que puedan adaptar los cultivos a los retos que imponen los cambios de clima. Las principales amenazas para la agricultura las constituyen las altas temperaturas y humedad del ambiente, así como la presencia de plagas, como se puede apreciar en el cuadro 1. Sin embargo, existen cultivos que pueden adaptarse a las condiciones que ha impuesto El Niño, tales como quinua, kiwicha, zapallo, melón, sandía, caigua y pepinillo. Asimismo, los cultivos de arroz debido a la acumulación de agua en la costa norte son de potencial aprovechamiento. Situación de la pesquería Actividad de índole extractiva, sujeta de manera casi exclusiva a los cambios de clima. El Niño es un evento de tropicalización, con elevación de la temperatura del mar, copiosas lluvias cesteras, manglares, gran cantidad de materia orgánica y agua dulce aportada al mar por los ríos. Esto conlleva un cambio en la presencia de especies marinas de peces de origen pelágico (superficie marina), bentónicas (fondo marino), así como en la disponibilidad de crustáceos y moluscos a lo largo de la costa del país, como se puede apreciar en el cuadro 2. CUADRO 1
Cuadro 2
Debido al potencial peligro en la transmisión de enteropatógenos causantes de enfermedades diarreicas, tifoidea e incluso infecciones parasitarias de origen marino (como el Diphyllobothrium latum que parasita al perico), se recomienda el consumo de productos marinos luego de una adecua da cocción o desinfección. Situación ganadera La situación del ganado está básicamente relacionada a
la presencia de pastizales; se prevé que por efectos de la sequía en la sierra sur
éstos van disminuir con el consiguiente impacto en la cantidad de la población de
vacunos, ovinos y auquénidos. Situación de salud Al momento actual no existe información oficial y completa sobre el impacto de El Niño en k salud de las poblaciones afectadas. De acuerdo ¿reportes aislados, sobre todo los de las zonas afectadas en el norte del país, se ha observado un in cremento de las enfermedades diarreicas y por ente ropatógenos como tifoidea, debido a deficiencias en el saneamiento ambiental. Asimismo, se han reportado casos de cólera en diversas zonas afectadas como Tumbes, Piura, Chimbote y Lima, pero sin llegar todavía a la magnitud de la epidemia de 1991-1992. El aumento en la incidencia de infecciones respiratorias agudas que se registra en diversas zonas afectadas como Tumbes, Piura, Chiclayo, Talara e Ica, estaría ocasionado básicamente por el hacinamiento y contagio mano a mano, más que por la humedad y cambios de temperatura que se sindican como culpables en los medios de comunicación. Igualmente, aunque su origen no ha sido aclarado, la epidemia de conjuntivitis estaría relacionada al contagio mano a mano de virus y probablemente a la contaminación de las aguas (mar, ríos e incluso piscinas). Las condiciones ambientales como estancamiento de aguas y aumento de temperatura favorecen la proliferación de mosquitos, lo que potencialmente pone en riesgo a las poblaciones afectadas por lluvias e inundaciones a sufrir de brotes epidémicos de malaria y dengue. Sin embargo, estas epidemias podrían presentarse como efectos post Niño si no se toman las medidas preventivas adecuadas. Un análisis histórico hecho en Venezuela, entre el aumento de incidencia de malaria y los eventos de El Niño durante 1991-1992, reveló que las epidemias ocurren al año siguiente de los cambios climáticos; una situación similar podría ocurrir en el Perú. Aún no reportadas en las estadísticas oficiales y en los medios de comunicación existen dos condiciones de salud sobre las cuales El Niño tiene gran impacto: el estado nutricional y los desórdenes por calor. Ambos atacan directamente a poblaciones más vulnerables, como son los niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas. Los daños en el sector agrícola, las dificultades en la distribución de alimentos y una inadecuada manipulación y almacenamiento de los mismos, coloca a las poblaciones de damnificados en un riesgo potencial de desnutrición de macro y micronutrientes. En el caso de los desórdenes por calor, la situación es similar: debido al bajo grado de alerta y conocimiento por parte de la población y personal de salud, es poco probable que se tomen medidas de prevención y reconocimiento temprano. La contaminación del agua para beber se constituye en un factor agravante. Miscelánea El Niño trae además otras "epidemias" como una excesiva proliferación de insectos, anfibios y roedores, los cuales en muchos casos pueden constituirse en vectores de enfermedades o en plagas de los almacenes de alimentos. GUÍA PRACTICA DE SUPERVIVENCIA En vista de ello, sea porque vivimos en zona de desastres o acudimos a ellas en las brigadas de ayuda, es necesario adoptar ciertas medidas de seguridad personal y de prevención comunitaria que mitiguen el impacto de los eventos climáticos. Seguridad personal Al acudir a una zona de desastre no olvidar: 1. Utilizar una mochila (esto da
libertad a los miembros superiores). Una vez en la comunidad debemos ponernos en contacto con
las autoridades locales, el personal de Defensa Civil, policía, bomberos y personal de
Salud, para tomar conocimiento de la magnitud del desastre, el estimado del número de
damnificados, el estado de los servicios básicos y del funcionamiento de los sistemas de
comunicación dentro y fuera de la comunidad afectada.
Como regla general, considerar siempre a los terrenos sin vegetación como los más propensos a deslizamientos y huaycos, así como no aventurarse a atravesar inundaciones o ríos sin estar provistos de amarras de seguridad, ya que es imposible predecir dónde habrá un hoyo. Para el caso de la prevención de enfermedades transmitidas por agua, es importante tomar las siguientes acciones: Control de enfermedades diarreicas
Otro grupo de enfermedades cuya prevención es importante son las transmitidas por mosquitos, con mayor intensidad en las horas del atardecer y de acuerdo a sus costumbres alimenticias el insecto puede picar durante la noche. Las medidas a adoptarse son: Control de las enfermedades por mosquitos 1. Drenaje de estanques y charcos para
eliminar criaderos de mosquitos. Finalmente, es importante ofrecer información pertinente sobre los desórdenes por calor, los cuales pueden presentarse en su forma clásica como golpe de calor o en su forma de ejercicio como agotamiento por calor. Ambas presentaciones clínicas son importantes a considerar en las zonas afectadas por temperaturas ambientales mayores de 32° C, sobre todo el golpe de calor que constituye una emergencia médica. Desórdenes por calor Agotamiento por calor: Daño agudo provocado en
atletas, producto del ejercicio en condiciones de alta temperatura. Se presenta con:
fatiga, letargo, mareos, náuseas y vómitos, mialgias, cefaleas, sudoración profusa,
taquicardia e hipertermia > 39.4° C.
Factores de riesgo
Tratamiento de emergencia
Prevención
EPÍLOGO El Niño - Oscilación Sur es un fenómeno que está
afectando al planeta en forma global. No sólo es una gran masa de agua caliente que baña
nuestras costas, sino que está cambiando nuestra manera de entender el clima y la
estrecha interrelación entre seres humanos, flora, fauna y ecosistemas. El ENOS está
retando nuestra capacidad preventiva frente a los desastres naturales y está provocando
cambios en todo tipo de actividades humanas. Una gran cantidad de información inunda el
conocimiento actual sobre este fenómeno, el más importante de finales de siglo. Sus
consecuencias aún están por ser evaluadas, sobre todo el año siguiente post-Niño,
donde se producen los mayores efectos de la crisis y queda por conocer que producirá La
Niña, el enfriamiento de las zonas del planeta que estuvieron calientes y la reversión
del ENOS.
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