Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol.10 Nº3 - 1997


Los cambios de clima y la aparición
de enfermedades: A propósito del
Fenómeno del Niño

Aldo Vivar Mendoza *

"...Desde que se proclamó el bando del cólera, en el alcázar de la guarnición local se disparo cañonazo cada cuarto de hora, de día y de noche, de acuerdo con la superstición cívica de que la pólvora purificaba el ambiente. El cólera fue mucho más encarnizado con la población negra, por ser la más numerosa y la más pobre, pero en realidad no tuvo miramientos de colores ni linajes..."

El amor en los tiempos del cólera

Gabriel García Márquez

La emergencia o resurgencia de algunas enfermedades infecciosas depende de una compleja interacción de múltiples factores, como los patrones de urbanización y migración, el comportamiento humano, el uso y abuso de antibióticos, la disminución de las actividades de control sanitario (que incluyen los sistemas de vigilancia epidemiológica), y también de las condiciones del medio ambiente, como el agua, el uso y abuso de pesticidas, la deforestación, el calentamiento global del planeta y las variaciones del clima.

Las estaciones climáticas imparten un ritmo vital al planeta, llegando una tras otra en forma pendular, modelando las costumbres del ser humano. Además, rigen los periodos de siembra y cosecha, pesca y cacería. La cultura asimismo, se ha acondicionado a los cambios de clima, existiendo temporadas para el uso de diferentes tipos de ropa y accesorios, vacaciones escolares, temporadas turísticas y hasta los patrones alimenticios. Sin embargo, en algunas ocasiones el clima en determinadas zonas parece marchar a un ritmo diferente, alterando los patrones normales de la flora, fauna y de los grupos humanos. Una de las expresiones más fuertes de la alteración en el ritmo climático es el llamado Fenómeno del Niño.

EL FENÓMENO DEL NIÑO

El término El Niño fue usado originalmente por los pescadores del norte del Perú para referirse a una corriente oceánica caliente que típicamente aparece cerca de la Navidad y que persiste por varios meses. La llegada de aguas calientes afecta adversamente a la pesca que normalmente es abundante por la presencia de aguas frías.

Además de las creencias populares, en la última década diversos estudios han revelado que El Niño afecta el clima globalmente, causando lluvias e inundaciones en áreas del planeta habitualmente secas, y ocasionando sequías en zonas que usualmente experimentan una adecuada precipitación fluvial.

Durante los pasados cuarenta años, nueve episodios de El Niño han afectado las costas de Sudamérica, calentando no sólo las costas continentales sino además las islas Galápagos y un cinturón oceánico mayor a 8,000 km. en el Pacífico ecuatorial. Los episodios más discretos aumentaron sólo unos cuantos grados la temperatura del mar, sin afectar las labores de pesca; el más fuerte de los conocidos fue El Niño de 1982-1983.

En mayo de 1982, sin ser detectado o notado oportunamente por los científicos del mundo, se iniciaron los cambios climáticos atribuibles a El Niño. Para octubre de ese año se comenzaron a apreciar sus efectos en la fauna, millones de aves marinas, dejando a sus crías, migraron desesperadamente en busca de alimento, ya que la biomasa de peces había disminuido notablemente. Por la misma razón, murió un 25% de la población adulta y las crías de lobos marinos y focas. Asimismo, en las costas del Perú aparecieron especies animales de aguas tropicales más calientes, entre ellas las conchas de abanico.

El Niño de 1982-1983 también tuvo efectos devastadores en las tierras: en la zona norte del país hasta 100 pulgadas de lluvia cayeron durante un período de 6 meses, transformando el desierto en un área de pastos y aguas estancadas. La vegetación y aguas en exceso atrajeron una gran cantidad de insectos, como mosquitos y saltamontes, motivo suficiente para aumentar la población de sapos y aves, sus predadores naturales.

 

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A estos cambios en la naturaleza se sumaron los efectos sobre la pesca y la agricultura, ocasionando serias consecuencias económicas para el país. Sólo por causa de las inundaciones se perdieron US$ 650'000,000 y en las sequías e incendios forestales US$ 240'000,000.

Alteraciones climáticas causadas por El Niño

Desde 1920 se conoce que existe una conexión entre las presiones atmosféricas a ambos lados del océano Pacífico: al aumentar la presión en el este, disminuye en el oeste, y viceversa. Este efecto de sube y baja en los barómetros fue denominado como Oscilación Sur (OS), el cual determina la dirección de los vientos y las condiciones del clima en el Pacífico Sur. La conexión entre la presencia de aguas calientes (El Niño) y los cambios en las presiones barométricas a ambos lados del océano como parte de un mismo fenómeno son referidos por el acrónimo ENOS (El Niño - Oscilación Sur).

Para entender lo que sucede con El Niño, primero debemos conocer la dinámica de los vientos, el mar y las presiones barométricas en condiciones "normales".

1.Por efectos de una presión atmosférica alta en el este y baja al oeste del Pacífico Ecuatorial, los vientos alisios soplan en dirección al oeste, arrastrando las superficies marinas en el mismo sentido; de este modo la superficie del mar es 50 cm más alta en Indonesia que en el Perú.

2. Los alisios tienen además la propiedad de afectar las aguas más profundas (ver figura). En ausencia de vientos la interfase (termodeclive) entre las aguas calientes superficiales y las frías de la profundidad debería ser plana, pero gracias a los alisios, el termodeclive se eleva en las costas del Perú y se deprime en Indonesia. Por ello, la temperatura de la superficie del mar es 8 grados centígrados más caliente en el oriente que en las costas de Sudamérica (donde el afloramiento de aguas frías es mayor).

3. El afloramiento de aguas frías permite un ingreso continuo de nutrientes a las superficies marinas. La combinación de nutrientes y exposición a la luz solar permite al phytoplankton realizar la fotosíntesis. Este efecto tiene dos consecuencias: un aumento en la densidad de clorofila en el océano, la cual es detectada por el satélite y provee de un sustrato alimenticio al zooplankton, enriqueciendo la base de la cadena alimenticia y de los diversos ecosistemas marinos.

4. La suma del efecto de los vientos alisios y el afloramiento de aguas frías en el lado este del Pacífico Ecuatorial, enfría el aire haciéndolo muy denso para ascender y condensar el vapor de agua. Como resultado de ello, las costas del Perú permanecen libres de nubes durante los años "normales" y las lluvias en el cinturón ecuatorial quedan confinadas al Pacífico Oriental, cerca a Indonesia.

En presencia del ENOS, ocurren los siguientes cambios climáticos :

1. La presión atmosférica disminuye al este del Pacífico y aumenta en el oeste, promoviendo un debilitamiento de los vientos alisios. Por tal efecto, los vientos desaparecen en Indonesia y provocan un descenso en el nivel del mar en esas costas. Consecuentemente el nivel del mar aumenta en las costas del Perú.

2. Un aplanamiento del termodeclive a lo largo del Ecuador, con una elevación en el Pacífico Oriental y una profunda depresión de la misma en las costas del Perú. Esto reduce la eficiencia del afloramiento de aguas profundas para enfriar la superficie marina, llevando a un rápido calentamiento de la temperatura del mar.

3.Un menor afloramiento de aguas frías, produciendo una disminución del aporte de nutrientes fundamentales para mantener la cadena alimenticia. Dichos eventos deterioran la productividad de las aguas, incluyendo la pesca artesanal e industrial.

4. Un desplazamiento de aire caliente hacia el centro del Pacífico y las costas del Perú, con una mayor presencia de nubes y aumentando las probabilidades de actividad pluvial e inundaciones.

Estos cambios climáticos afectan una gran porción del planeta ocasionando:

1. Tormentas tropicales (monzones) en el Pacífico central (Hawaii y Tahití).

2. Sequías e incendios forestales en Indonesia y Australia.

3. Tormentas invernales e inundaciones al sur de los Estados Unidos.

4. Invierno tenue y con poca nieve al norte de los Estados Unidos y el Canadá.

5. Lluvias e inundaciones en el norte del Perú.

6.Sequías en el sur del Perú y Bolivia.

7. Lluvias en Chile.

El impacto biológico de El Niño

El impacto biológico puede ser estimado de acuerdo a dos variables: los efectos sobre la producción de alimentos y la presencia de enfermedades cuya incidencia se ve afectada por los cambios de clima.

Disponibilidad de alimentos

1. A partir del segundo trimestre de 1997, los cultivos de papa, algodón, arroz, maíz duro y frutales han frenado su producción por las altas temperaturas de El Niño, la escasez del agua y las heladas de la sierra, esperándose una pérdida de 2% en la producción nacional.

2.El sector pesca está sufriendo una apreciable contracción a raíz de menores volúmenes de captura para uso industrial y de consumo directo. La presencia de aguas cálidas y la profundización y desplazamiento de los cardúmenes de anchoveta (la principal especie de captura) explican este resultado. La reducción de casi un 20% en el desembarque industrial no ha sido compensada por la presencia de nuevas especies provenientes de aguas cálidas.

La disponibilidad de alimentos se verá afectada directamente por una disminución en la producción, e indirectamente por una perturbación en su comercialización, producto de daños en la infraestructura, interrupción de los servicios y abastecimiento. Estas condiciones podrían disminuir el aporte de proteínas y micronutrientes a poblaciones enteras, con el potencial de un empeoramiento en los niveles de desnutrición en las zonas del país más afectadas por El Niño.

Aparición de enfermedades

La variabilidad climática tiene efectos profundos sobre la vida de la Tierra al producir cambios en las enfermedades de los seres humanos, animales y plantas. Debido a los efectos del clima, la salud de las personas puede verse afectada a través de tres vías interconectadas:

1. Distribución y calidad de las aguas superficiales.

2. Ciclo vital de vectores y relaciones hopedero/vector.

2. Dinámica ecológica entre presas y predadores que controlan la población de vectores.

Los cambios en la temperatura, precipitación pluvial, inundaciones y tormentas, como consecuencia del ENOS, están asociados a un aumento de: a) las enfermedades transmitidas a través del agua, tales como hepatitis, shigelosis, tifoidea y cólera; b) enfermedades transmitidas por vectores, tales como malaria, dengue, fiebre amarilla, encefalitis y peste; y, c) plagas en la agricultura como roedores, insectos, bacterias, hongos y virus.

Enfermedades transmitidas por agua

Durante la década pasada, los científicos marinos han reportado una floración inusitada de algas en el mar. Este incremento de las algas (phytoplankton) ocurre por la desaparición progresiva de los pantanos y un aumento en la polución del mar, la cual es provocada por un pobre control de la erosión de los suelos, el drenaje de los desagües al mar, el abuso de fertilizantes en los sembríos y la lluvia ácida.

Este aumento del phytoplankton en superficies marinas calientes desprovistas de nutrientes (como podría ocurrir con el ENOS) puede llevar al crecimiento de especies dañinas de phytoplankton (como diatomías, cianobacterias y dinoflagelados), las cuales son tóxicas para crustáceos, algunos peces y mamíferos marinos. Asimismo, este phytoplankton no es apetecible al zooplankton, cortando de esta manera la cadena alimenticia.

Cólera.- Estudios en la ecología del V. cholerae han demostrado que esta bacteria puede colonizar la superficie de las algas (phytoplankton), copépodos (zooplankton) y las raíces de plantas acuáticas. Condiciones tales como un aumento en la temperatura del agua y nutrientes activan el crecimiento y desarrollo de la bacteria. Este efecto biológico puede provocar un aumento de la transmisión del V. cholerae a través del agua de mar y/o alimentos de origen marino. Estas hipótesis han sido corroboradas por observaciones del brote epidémico ocurrido en Perú en 1991, el cual estuvo ligado a un ENOS.

Enfermedades transmitidas por artrópodos

Las infecciones transmitidas por insectos tienden a ser silentes cuando la transmisión es estable y de largo plazo. El aumento en la incidencia sigue a un cambio en el clima que promueve la abundancia del vector (como es el caso de las lluvias, que proveen de un ambiente favorable a la reproducción de mosquitos) o un cambio en la densidadde la población humana o de otros vertebrados (por ejemplo, migraciones, urbanización o el aumento poblacional de otros reservorios). Debido a su extrema transmisibilidad, los brotes de infecciones adquiridas por insectos tienden a resurgir de modo explosivo.

Malaria.- Existen varias zonas endémicas en el país, una de ellas es la costa norte. La forma predominante de malaria en esa zona es la producida por P. vivax, pero ya se ha reportado la presencia de P. falciparum. La transmisión de malaria está determinada por: a) la densidad poblacional del vector, b) el cuadrado del número de picaduras/día/mosquito; y, c) la probabilidad de que el mosquito sobreviva por un día. La malaria se transmite cuando el mosquito hembra infectado inyecta el plasmodium mientras pica y succiona sangre para alimentarse. Varios factores pueden aumentar las probabilidades de un rebrote de malaria en las zonas afectadas por el ENOS: a) la presencia de humedad, b) el período de incubación extrínseco (definido como el periodo entre la ingesta de sangre infectada por el vector hasta el punto que puede transmitir nuevos plasmodiums) se acorta dramáticamente a temperaturas entre 20° y 27°; y, c) la aceleración en la eclosión de huevos de los mosquitos debido al aumento de temperatura. Asimismo la malaria, debido a su potencial de rebrotar cuando la inmunidad de horda disminuye y su capacidad para "acompañar" los movimientos migratorios humanos, puede propagarse rápidamente hacia zonas no endémicas que presenten un ambiente favorable.

Dengue.- Los virus del dengue (tipos 1-4) son transmitidos a los seres humanos en las urbes a través del Aedes aegyptti. Existe además una forma silvestre transmitida a través de mosquitos de la floresta y primates. Asimismo, el virus puede ser transmitido verticalmente dentro de la población de mosquitos. Los cambios en el comportamiento humano juegan un rol fundamental en la emergencia de esta infección, en una zona determinada. La prevalencia de dengue aumenta al incrementarse la urbanización y mejorar las condiciones económicas. El almacenamiento de agua en contenedores y/o el que se deposita en cualquier tipo de envase descartado (incluyendo llantas viejas), sumado a la materia orgánica proveniente de los desechos sólidos proveen de una inusitada cantidad de sitios de reproducción para los mosquitos del tipo Aedes. Por otro lado, las altas temperaturas que se esperan producto del ENOS pueden favorecer la explosión de una epidemia de dengue. Por efecto del calor, los mosquitos adultos desarrollarán con un menor tamaño. Estos mosquitos más pequeños tendrán que alimentarse con mayor frecuencia para poder reproducirse, doblando así la tasa de picaduras. Como en el caso de la malaria, el virus del dengue puede utilizar reservorios humanos para movilizarse a otras áreas.

Propuestas para el control

De acuerdo a la evidencia histórica y científica es necesaria la aplicación de medidas de salud pública a gran escala y a nivel local. Estas acciones deberán formar parte de un esfuerzo coordinado de la comunidad científica internacional, las autoridades locales y la población informada.

Las medidas propuestas son:

1.Monitoreo de la floración de las algas en el mar a través del satélite, con el fin de identificar tempranamente potenciales zonas de riesgo epidémico. Esto se puede lograr incluso solicitando información a través de Internet.

2. Prevención de las enfermedades transmitidas por agua, a través de las siguientes medidas: lavado de manos, consumo de agua hervida, manejo apropiado de alimentos, clorinación de aguas de consumo humano, vigilancia epidemiológica de los casos de cólera.

3.Prevención de las enfermedades transmitidas por insectos, de la siguiente manera: rociado con insecticidas, uso de repelentes, uso de mosquiteros impregnados con insecticidas, destrucción de los reservorios de mosquitos al eliminar las aguas estancadas, vigilancia epidemiológica de los casos de malaria y dengue.

EPÍLOGO

El conocimiento, así como la capacidad de predicción de los determinantes y consecuencias del ENOS, permitirá no sólo ejecutar acciones de prevención de desastres naturales, tales como lluvias o inundaciones, sino además poder alterar la cadena de transmisión de las infecciones.

La información oportuna a la población, la vigilancia epidemiológica de la malaria, dengue, cólera, así como medidas específicas para su control, tales como: uso de mosquiteros impregnados con insecticidas, sistemas de drenaje de charcos, higiene adecuada en el proceso de manipulación de alimentos y agua para consumo humano permitirán atenuar en gran medida los costos del ENOS en la salud pública, costos que lamentablemente aún no son tomados en cuenta por nuestros expertos en economía.