Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol. 9 Nº 4 - 1996


Características clínicas de la meningoencefalitis tuberculosa

Luis Alberto Concepción Urteaga, Oscar Alquízar Horna, Juan Correa Aldave,
Francisca Zavaleta Gutiérrez,Jhon Zavaleta Gutiérrez, Robert Concepción Urteaga(*)


RESUMEN

Se realizó un estudio descriptivo-retrospectivo para conocer las características clínicas de la meningoencefalitis tuberculosa en pacientes adultos en el Hospital Regional de Trujillo, durante el período enero 1991-diciembre 1995. La muestra para el estudio fue de 40 pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión. Se halló que la población más afectada fue de jóvenes, solteros, migrantes de baja escolaridad y remuneraciones. Las formas de presentación más frecuentes fueron de inicio insidioso (90%), contacto TBC (30%), antecedente de TBC (40%), hipoglucorraquia (50%), hiperproteinorraquia (95%), pleocitosis (100%), BAAR directo (0%), con tuberculosis pulmonar (70%), PPD positivo (35%), estadío moderado de enfermedad (67.5%), tratamiento adecuado (75%), corticoterapia (80%); hospitalización mayor de 30 días (42.5%); fallecidos (20%).

SUMMARY

A descriptive-retrospective study was done to know the clinic characteristics of the tubercular eningoencephalitis in adult patients at Regional Hospital from Trujillo, during the period January 1991 December 1995. The sample for the study was of 40 patients who fulfil with the inclusion criterion.There were found that the population most affected were young people, singles, with low socioeconomic level. The most frequent presentation forms were of insidious beginning (90%), TBC contact (30%), TBC antecedent (40%), decreased sugar in cerebroespinal fluid (CSF) (50%), increased protein in CSF (95%), pleocytosis, (100%), direct BAAR (0%), with pulmonary tuberculosis (70%), PPD positive (35%), moderated state of illness (67.5%), adequated treatment (75%), corticotherapy (80%); more than 30 days hospitalization (42.5%); deaths (20%).

INTRODUCCIÓN

- La tuberculosis es un problema de salud importante en países en vías de desarrollo como el nuestro, que presenta altas tasas de riesgo de infección: 2.0%, y de incidencia: 200.0 por cien mil, con una mortalidad de aproximadamente 5 por cien mil, lo que sitúa al Perú entre los principales países de América del Sur en cuanto a gravedad del problema (27).

- La frecuencia de meningoencefalitis tuberculosa en una comunidad es directamente proporcional a la infección tuberculosa en general, la cual depende a su vez de condiciones higiénicas y socioeconómicas prevalentes en dicha comunidad, originando tasas de incidencia de impotancia para menores de 5 años y adultos jóvenes en series nacionales y extranjeras (14, 21, 28).

- Los síntomas iniciales son inespecíficos, lo que retarda el diagnóstico y el tratamiento, acudiendo los pacientes en estadíos clínicos neurológicos avanzados, lo que agrava el pronóstico (12, 17, 19, 20, 24, 26).

- Antes de la introducción de la quimioterapia antituberculosa la mortalidad para meningoencefalitis tuberculosa era de casi 100% en 1 a 8 semanas. Los fármacos antituberculosos han disminuido considerablemente la morbimortalidad. La literatura extranjera reporta una mortalidad global de 31% a 50%, siendo la mortalidad de entre el 60% al 70% para los mejores de 50 años. Asimismo, hallaron una morbilidad después del alta de 32% y mortalidad de 52% durante los doce primeros meses (10,16,26,29).

- La meningoencefalitis tuberculosa del adulto se diagnostica con cierta frecuencia en nuestros servicios de salud (12 a 25 casos/año). Los trabajos nacionales reportan una morbilidad global del adulto de 16% a 34%, más de 60% para los mayores de 50 años, y de 8% a 19% de secuelas invalidantes al alta (14, 18, 21).

- Al no tener trabajos de esta índole en el distrito y particularmente en el nosocomio de estudio, se realizó el presente trabajo con el objetivo de determinar las características clínicas de la meningoencefalitis tuberculosa en pacientes adultos hospitalizacos.

MATERIAL Y MÉTODOS

El presente estudio (descriptivo-retrospectivo) se llevó a cabo en el Hospital Regional Docente de Trujillo, tomando como unidad de análisis los pacientes adultos hospitalizados con diagnóstico de meningoencefalitis tuberculosa en el Servicio de Neurología durante el período 1 de enero 1991 al 31 de diciembre de 1995.

a) Criterios de inclusión: (28)

a.1 Todo paciente de ambos sexos mayor de 18 años con diagnóstico de meningoencefalitis tuberculosa hospitalizado durante el período mencionado, en base a: cuadro clínico compatible, características de líquido cefalorraquídeo (pleocitosis preferentemente a predominio linfomonuclear e hipoglucorraquía o hiperproteinorraquía), además de presencia de tuberculosis en otros organos extraneurales.

a.2 Todo paciente que además del cuadro clínico demostró presencia del bacilo tuberculoso en líquido cefalorraquídeo al examen directo y/ o cultivo, o cuya necropsia era compatible con meningoencefalitis tuberculosa.

b) Criterio de exclusión

Todos aquellos cuadros catalogados en algún momento como meningoencefalitis tuberculosa, pero que tuvieron presencia definida o presuntiva de otras infecciones del Sistema Nervioso Central.

c) Definiciones operacionales

Adultos: De acuerdo a las normas establecidas, se considera como tal a toda persona mayor de 18 años.

Clasificación clínico-neurológica al ingreso

Se valoró siguiendo la clasificación modificada del Medical Research Council (21, 26). 

Estadio I Pacientes con síntomas inespecíficos, con escasos o ningún signo clínico de meningitis, sin signos de focalización, en buena condición general, lúcidos y orientados.

Estadio II-a Pacientes orientados en tiempo, espacio y persona con algunos signos de focalización.

Estadio II-b Pacientes desorientados en tiempo, espacio o persona con algunos signos de focaliación.

Estadio III Paciente con alteración profunda del sensorio (coma o estupor profundo) o signos neurológicos mayores.

Clasificación clínico-neurológica al alta. 

Se valoró siguiendo la clasificación empleada por Kennedy (19).

Categoría 1 Pacientes completamente recupera dos sin secuela o con anormalidad física leve no interfiriendo con el estilo de vida.

Categoría 2 Pacientes con secuelas menores (nivel mental alto, educable, deficiencias neurológicas menores).

Categoría 3 Pacientes con secuelas mayores (nivel mental muy comprometido, deficiencias neurológicas mayores, dependencia importante).

Categoría 4 Fallecidos.

Buen pronóstico: Categorías 1 y 2 (C. Kennedy).

Mal pronóstico: Categorías 3 y 4 (C. Kennedy).

d) Selección de la muestra

Desde el 1º de enero de 1991 al 31 de diciembre de 1995 se han hospitalizado en el Servicio de Neurología del Hospital Regional Docente, 50 pacientes mayores de 18 años con diagnóstico de meningoencefalitis tuberculosa.

De 50 historias clínicas registradas con el diagnóstico de meningoencefalitis tuberculosa, 6 estuvieron ausentes del archivo y 4 fueron excluidas por no cumplir con los criterios de inclusión. De esta manera, 40 historias cumplieron los criterios de inclusión de la siguiente manera:

38 casos (95.0%) cumplieron los criterios indicados en a.1, incluyéndose 5 pacientes fallecidos sin respuesta al tratamiento, 1 paciente (2.5%) tuvo necropsia y 1 paciente (2.5%) tuvo presencia de BK en L.C.R. cumpliendo el criterio de a.2.

RESULTADOS

1.Filiación

a) Edad y sexo: (Tabla N.°1).

Tabla N.°1
EDAD Y SEXO

 Edad(años) Masculino  Femenino Totales
 

N(%)

N(%) N(%)
20-29 17-53.1 4-50.0 21-52.5
30-39 6-18.8 2-25.0 8-20.0
40-49 4-12.5 1-12.5 5-12.5
50-59 3-9.4 1-12.5 4-10.0
60-69 2-6.2 - - -- 2-5.0
Totales  21.4 8-100.0 40-100.0

b) Ocupación: 12 pacientes (30%) fueron obreros, 8 (20%) trabajadores independientes, 10 (25%) estudiantes, 6 (15%) amas de casa y 4 (10%) tuvieron otras ocupaciones.

c) Estado civil: 20 pacientes (50%) eran solteros, 14 casados (35%) y 6 convivientes (15%).

d) Grado de instrucción: 4 pacientes (10%) fueron analfabetos, 18 (45%) tuvieron educación primaria, 16 educación secundaria (40%) y 2 (5%) educación superior.

e) Lugar de procedencia: (Tabla N.º 2).

Tabla 2
  PROCEDENCIA

Distritos

N

%
Trujillo 15 37.5
La Esperanza 6 15.0
Salaverry 2 5.0
Porvenir 5 12.5
Laredo 2 5.0
Virú 1 2.5
Simbal 1 2.5
Paijan 5 12.5
Chocope 3 7.5
TOTAL 40 100.0

2.Enfermedad actual

a. Tiempo de enfermedad: En 12 pacientes (30.0%) fue menor de 2 semanas, en 24 (60%) fue       de 2 a 4 semanas y en 4 (10%) mayor de 4 semanas.

b. Forma de inicio: Insidioso en 36 pacientes (90%) y brusco en 4 (10%).

c. Síntomas: (Tabla N.º 3)

d. Signos neurológicos: (Tablas 4 y 5).

Tabla N°3
SÍNTOMAS AL INGRESO

A)GENERALES

N

%
Malestar General 40 100.0
Fiebre 38 95.0
Disminución de peso 36 90.0
Vómitos 36 90.0
Tos 34 85.0

A)NEUROLÓGICOS

Cefalea

36 90.0
Alteración del sensorio 34 85.0
Alteración del Comportamiento 34 85.0
Ateración del Lenguaje 6 15.0
Fotofobia 3  7.5
Convulsiones 2  5.0

 

Tabla N°4
SIGNOS NEUROLÓGICOS AL INGRESO

N

%
Signos meníngeos 38/40 95.0
Compromiso de la conciencia 28/40 70.0

Sopor

21
Estupor 6
Coma 1

Compromiso de nervios craneales

         17/40 42.5

III nervio craneal

8
VII nervio creneal 9
VI nervio craneal 7
II nervio craneal
-papiledema.
5
Signo de Babinsky 17/40 42.5
Pupila anormal 6/40 15.0**

Paresia/plejía de miembros

-hemiparesia 3
-hemiplejía 1
-paraparesia 2  5.0
**Incluidos en los casos con compromiso del III nervio craneal

3. Exámenes auxiliares

a) Estudios de LCR

En todos los 40 pacientes (100%) se realizaron punciones lumbares. El valor promedio de glucosa fue de 42.1 ± 20.5 mgr%: 12 pacientes (30%) tuvieron entre 25 y 29 mgr%, 8 (20%) entre 30 y 45 mgr% y 20 (50%) entre 46 y 86 mgr%. Estas mediciones no fueron realizadas con glicemias simultáneas.

El promedio de proteinorraquia fue de 216.8 mgr% y 38 de 40 pacientes (95%) tuvieron hiperproteinorraquia (> 55 mgr%) distribuidos de la siguiente manera: 3 pacientes (7.5%) de 55 a 99 mgr%, 32 (80%) de 100 a 499 mgr% y 3 (7.5%) de > 500 mgr%.

El promedio de leucocitos fue de 234.6 células/mm3 y el porcentaje promedio de linfomononucleares fue de 69.5% en 95% de pacientes. 20 de 40 pacientes (50%) tuvieron valores entre 6 y 99 células/mm3, 14 (35%) entre 100 y 399, y 6 (15%) igual o mayor de 400 células / mm3.

Tabla N°5
SIGNOS NEUROLÓGICOS Y ESTADIO CLÍNICO AL INGRESO

Signos Neurológicos I (N=5) II-a (N=7) II-b (N=20) III (N=8)
  N (%) N (%) N (%) N (%)
Compromiso de la conciencia     4/7 57.1 16/20 80.0 8/8 100.0
-sopor
-estupor
-coma




4
-
-
16
-
-




1
6
1


Signos meníngeos 3/5 60.0 7/7 100.0 20/20 100.0 8/8 100.0
Compromiso de nervio craneal(s)     3/7 42.9 8/20 40.0 6/8 75.0
III nervio craneal
VII nervio craneal
II nervio craneal
*papiledema
IV nervio craneal
    1/7
3/7

1/7
1/7
-
-

-
-
4/20
2/20

2/20
4/20
-
-

-
-
3/8
4/8

2/8
2/8
-
-

-
-
Signo de Babinsky     3/7 - - -
-unilateral
-bilateral
    2
1
-
-
5
4
-
-
2
3
-
-
Paresia/plejía de miembros     1/7 14.3 2/20 10.0 3/8 37.5
-hemiparesia
-hemiplejía
-paraparesia
    1
-
-
-
-
-
1
-
1
-
-
-
1
1
1
-
-
-
Pupila anormal**     1/7 14.3 3/20 15.0 2/8 25.0
-Uni/bilateral     1 - 3 - 2 -

** incluidos en los casos con compromiso del III nervio craneal

b) Estudios bacteriológicos

En todas las muestras de LCR de los 40 pacientes (100%) se realizaron tinciones de Ziehl-Neelsen resultando todos negativos y en 20 pacientes (50.0%) se realizaron cultivos, siendo positivos sólo en 1 (2.5%).

Cinco de 40 pacientes (12.5%) tuvieron presencia de BK en otros órganos diferentes al Sistema Nervioso Central: 4 (10%) en esputo y 1 (2.5%) en una muestra de ganglio.

c) Estudios radiológicos

Veintiocho de 40 pacientes (70%) tuvieron diagnóstico radiológico compatible con TBC pulmonar: 15 (37.5%) con lesiones de tipo infiltrados apico/subclaviculares, 8 (20%) de tipo miliar, 4 (10%) con secuelas de enfermedad previa y 1 (2.5%) de tipo bronconeumonía tuberculosa.

d) Intradermorreacción al PPD

Catorce de 40 pacientes (35%) tuvieron PPD mayor de 10 mm.

e) Otros exámenes

Test de aglutinaciones: 10 de 40 pacientes (25%) tuvieron aglutinaciones tífico = "0" positivas (> 1/160).

4. Condición clínico-neurológica a la admisión: tabla 6

Cincopacientes (12.5%) ingresaron en estadío I, siete (17.5%) en estadío II-a, veinte (50%) en estadío II-b y ocho (20%) en estadío III.


Tabla N.°6
SIGNOS NEUROLÓGICOS AL INGRESO

Condición
Clínica
al ingreso

Condición Clínica al Alta

Totales

Buen
pronóstico
1 y 2
Mal
pronóstico
3 y 4
ESTADIO I y II
ESTADIO III
20
6
26
12
2
14
32
8
40

p < 0.005 con corrección de Yates

 

5. Tratamiento

a. Antituberculoso

El inicio del tratamiento en promedio fue a los 2.3 días de hospitalización:

- 20 de 40 pacientes (50%) lo iniciaron el día del ingreso, 15 (37.5%) entre el segundo al cuarto día, 5 (12.5%) después del quinto día.

- Al ingreso 20 pacientes (50%) recibieron tratamiento adecuado (régimen terapéutico con 3 y 4 fármacos antituberculosos), 6 (15%) recibieron tratamiento inadecuado (con 1 y 2 fármacos) y 14 (35%) no recibieron tratamiento.

- Durante el período de hospitalización 30 pacientes (75%) recibieron tratamiento con 4 drogas (INH -RFP - PZA - EMB), 6 pacientes (15%) recibieron tratamiento con 3 drogas (INH RFP - PZA) y 4 pacientes(10%) recibieron tratamiento sólo con dos drogas (INH - RFP).

b. Corticoides

Treinta y dos pacientes (80%) recibieron corticoides con una dosis promedio de 23.7 mgr/día dedexametasona (rango= 12-48mgr/ día) durante la primera semana de hospitalización, disminuyéndose gradualmente la dosis. La corticoterapia se inició en promedio a los 3.8 días de hospitalización: 16 pacientes (40%) recibieron entre 17 y 24 mgr/día, 12 (30%) entre 30 y 32 mgr /día, 10 (25%) entre 12 y 16 mgr/día, 2 (5%) 48 mgr por un día de permanencia intrahospitalaria. La duración del tratamiento en promedio fue de 15.3 días. Entre los tratados con corticoides y sin ellos no hubo diferencia estadísticamente significativa con respecto a la mortalidad.

c. Antibioticoterapia asociada

Veinte pacientes (50%) recibieron otros antibióticos antes y/o durante el tratamiento anti TBC, ya sea por sospecha de meningitis piógena, infección respiratoria, fiebre tifoides y/o infección urinaria asociada.

Los antibióticos más usados fueron: cefalosporinas, cloramfenicol, aminoglucósidos.

6. Días de hospitalización

El período de hospitalización promedio fue de 43.8 días: 7 pacientes (17.5%) permanecieron menosde7días,5 (12.5%) de7 a l4 días, 11 (27.5%) de 15 a 29 días, 7 (17.5%) de 30 a 44 días, 4 (10%) de 45 a 59 días y 6 (15%) de 60 a más días.

7. Categoría al alta

- Dieciséis pacientes (40%) fueron dados de alta con categoría 1, 10 (25%) con categoría 2, 6 (15%) con categoría 3 y 8 (20%) con categoría 4 (fallecidos), los cuales tuvieron un tiempo de hospitalización promedio de 55.2 días.

- De los 8 pacientes en la categoría 4, en 4 de ellos (50%) la causa probable de muerte se atribuyó a hipertensión endocraneana, en 2 (25%) a hipertensión endocraneana más infecciones respiratorias, en 1 (12.5%) a infecciones respiratorias y en 1 (12.5%) a septicemia.

- Cuatro pacientes (50%) con un tiempo de hospitalización en promedio de 3.5 días fallecieron en menos de 7 días y los otros 4 (50%) fallecieron luego de 7 a más días de hospitalización con una sobrevida al alta de 80.0% (ver gráfico N.º 1).

- El análisis estadístico reveló que la categoría al alta correlacionó directa y significativamente con la condición clínica al ingreso p < 0.005 (tabla N.º 6). Los valores citológicos y bioquímicos del LCR, el régimen de tratamiento específico con 2, 3 o 4 drogas, el retardo en el tratamiento específico y uso de corticoides no tuvieron relación con el pronóstico al alta.

DISCUSIÓN

La meningoencefalitis tuberculosa es un proceso patológico cada vez más frecuente en nuestro medio en la medida que la incidencia de tuberculosis pulmonar aumenta y ésta lo hace en relación con el deterioro socioeconómico de la población, más evidente en los últimos años (31).

Además, debemos considerar el incremento ocasionado por los casos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) cuya principal complicación infecciosa en nuestro medio es precisamente la tuberculosis, y que alcanza al 40% (3,32). Un estudio nacional ha encontrado que el 4.2% de portadores del virus de inmunodeficiencia humano había desarrollado tuberculosis del Sistema Nervioso Central (13).

No son muchos los reportes que se han ocupado de la MEC TBC en adultos en nuestro país y no obstante, en las diferentes modalidades de servicios de salud que tenemos (ministerio de Salud, Seguridad Social, hospital de las Fuerzas Armadas, clínicas privadas, etc.), podemos apreciar un común denominador de la población afectada: adultos jóvenes, baja escolaridad, trabajos que suponen escasa remuneración, migrantes y que habitan en los sectores periféricos o margin4es de Trujillo. Nuestra población tiene precisamente esas características, similares a las halladas en estudios previos (14,18,21,31).

La forma de presentación clínica más frecuente fue laí de un proceso subagudo y de inicio insidioso con síntomas generales, cefalea y compromiso del sensorio. Debemos resaltar que en la casi totalidad de casos la anamnesis fue de índole indirecta debido a que el sensorio de los pacientes se encontró afectado. En cuanto a los signos neurológicos, la gran mayoría presentó signos meníngeos al ingreso (95%) y los restantes los desarrollaron en los días siguientes. La baja frecuencia del compromiso del VII par craneal observada en el grupo II-b probablemente guarda relación con el mayor compromiso de conciencia al ingreso, lo que dificultó la evaluación o, tal vez, aumentaría en los días siguientes.

El estudio de los LCRs mostró los hallazgos característicos en la mayoría de los pacientes: pleocitosis a predominio de linfomononucleares e hiperproteinorraquia. En 50.0% se demostró valores de glucosa en LCR inferiores a los normales (<45 mg%), probablemente debido a que no suelen realizarse glicemias simultáneamente.

En nuestros casos no se halló ningún BK en el examen directo y sólo en 1 (2.5%) el cultivo fue positivo. Estos hallazgos son similares a los de trabajos nacionales: Gurmendi (14) con 2.4% y Li (21) con 5.0%; contrastando con los trabajos foráneos que reportan positividad en el examen directo de 15.0% a 87.0% (5,17,28). No se ha determinado hasta qué punto estos hallazgos guardan relación con deficiencias técnicas. Si bien es cierto que algunos autores han encontrado que a mayor número de muestras de LCR estudiadas de punciones diferentes aumenta la posibilidad de encontrar el BK en el examen directo, ello sólo es válido en sentido retrospectivo y es poco aplicable en nuestro medio (por razones de índole cultural de los pacientes y familiares que impiden la repetición de las punciones, costo de materiales y de laboratorio).

Fueron más importantes otros datos y estudios que nos guiaron indirectamente hacia el diagnóstico. El antecedente con contactos TBC o de enfermedad antigua o reciente fue frecuente y la radiografía pulmonar mostró lesiones características de tuberculosis activa o secuelas en 70.0% de los casos; en el 10.0% de aquellos en quienes se logró obtener una muesra de esputo, éste fue positivo. La reacción al PPD mostró una baja positividad (35%), debido probablemente a que depende de otros factores como edad, hipoalbuminemia, anergia, etc., limitando su valor diagnóstico.

La mayoria de los pacientes (67.5%) ingresó con un estadío moderado de enfermedad, como también ha sido observado por otros autores. En nuestros casos ello suele deberse a razones culturales (uso de la medicina folklórica, tendencia a la automedicación), economías (limitaciones para costear gastos de hospitalización, medicinas y exámenes auxiliares) y manifestaciones inespecíficas de la enfermedad. Con respecto a esto último citaremos que encontramos falsa positividad para el antígeno tífico "0" en un porcentaje relativamente importante (25.0%), lo cual hizo que fiebre tifoidea fuera el primer diagnóstico en muchos de los casos con MEC TBC. Esta confusión diagnóstica ha sido descrita en nuestro medio en reiteradas ocasiones (4, 15, 21), no hallándosela en la literatura extranjera. Además, 50% de pacientes con MEC TBC recibieron otros antibióticos antes o al inicio de la terapia antituberculosa debido a la sospecha de otras enfermedades como causantes del cuadro actual y/o a complicaciones infecciosas durante los días de hospitalización. En los primeros días se usaron antibióticos por la sospecha de MEC piógena y posteriormente por complicaciones como infecciones intercurrentes (respiratorias y urinarias) y latentes.

Es importante resaltar que sólo la mitad de los pacientes recibió tratamiento específico el día de ingreso y el 37.5% en los siguientes tres días, y que el tratamiento fue adecuado en sólo 50.0%. Esto es explicable por razones económicas, pues los pacientes, o sus familiares, corren con los gastos derivados de la atención hospitalaria en el momento del ingreso. En los días siguentes, tan pronto como son incluidos en el Programa de Control de Tuberculosis, los tratamientos adecuados aumentan hasta el 90.0%.

El uso de corticoides ha sido recomendado desde los inicios del tratamiento específico para la MEC TBC y algunos trabajos apoyan su eficacia reduciendo básicamente la mortalidad por su efecto antiedematoso cerebral (9).

En el presente trabajo administramos corticoides por un tiempo promedio de dos semanas, sin embargo no hallamos diferencia estadísticamente significativa con el uso de corticoides respecto a la morbilidad y concordamos con lo observado por Gurmendi (14).

Los pacientes tuvieron una estadía prolongada muy por encima del promedio general del hospital que es de tres semanas, así alrededor del 42% de nuesros casos excedió dicha norma.
Los resultados de los tratamientos no son de los mejores esperados. Al alta, 65% de los pacientes estuvo completamente recuperado o con secuelas menores, y un 15.0% salió con secuelas mayores. La mortalidad durante la hospitalización fue del 20.0%, especialmente durante la primera semana. Las muertes fueron atribuidas a complicaciones intrínsecas de la enfermedad (hipertensión endocraneana), para las muertes tempranas, y a infecciones intercurrentes para las muertes tardías. La sobrevida de los pacientes al alta fue de 80.0% (ver gráfico N.º 1).

GRÁFICO N.° 1
TABLA DE SOBREVIDA INTRAHOSPITALARIA

CONCLUSIONES

  1. La población más afectada fue la de adultos jóvenes con bajo nivel socioeconómico y cultural (72.5%).

  2. La forma clínica de presentación más frecuente fue de inicio insidioso (90%), con contacto TBC (30%) y antecedente de TBC pulmonar (40%).

  3. Las manifestaciones generales, signos meníngeos, compromiso de conciencia y nervios craneales constituyen la sintomatología más frecuente, con 80% de estadío moderado de enfermedad a la admisión.

  4. El estudio del líquido cefalorraquídeo reflejó hiperproteinorraquía y pleocitosis en más del 90%.

  5. La mortalidad de los pacientes hospitalizados con meningoencefalitis tuberculosa es considerable (20%).

  6. La mortalidad al alta tuvo correlación estadís tica directa y significativa con la condición
    clínica al ingreso de los pacientes; no así con los valores citológicos y bioquímicos del LCR, los regímenes de tratamiento, esquema con 3 o 4 drogas, retardo en el inicio del tratamiento específico y el uso de corticoides.

 

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