| Boletín de la Sociedad Peruana de
Medicina Interna - Vol.5 Nº 4 - 1992 |
|
Trabajos Originales
USO DE PLANTAS MEDICINALES EN EL
TRATAMIENTO
DEL ASMA BRONQUIAL
Autores: Martha Villar López*
&
Oscar Villavicencio Vargas*
* Miembros del Grupo de Asistencia e Investigación Médica del
Instituto Peruano de Investigación Fitoterápica (IPIFA) e integrantes del Área Médica
de la Asociación TARPUY Artes, Ciencias y Letras.
& Médica residenta, Medicina, Hospital Loayza de Lima.
SUMMARY
A retrospective study was carried out on a 100 patients with bronchial asthma treated with
medical herbs in the Peruvian Institute of Fitotherapic Research from Lima attended
between 1988 and 1991. Fifty one male and 49 female patients were treated with medical
herbs (depurative, curative, symptomatic and preventive ones). A total of 294 consults
were done, with an average of 3 per patient, with clinical evaluations. The 59.7% of
curative treatment's consults without depuration had good results and increase to 67.3%
(p<0.06) when depuration was added. The most used herbs were depuratives Desmodium
mollicum (manayupa) Tiquilia paronychioides (flor de arena), Berberis vulgaris (agracejo)
curatives: Müehlenbeckia vulcanica (mullaca), Eupatorium triplinerve (asmachilca),
Minthostachys setosa (muña muña), Culcitium canescens (huira huira) symptomatics:
Schinus molle + Allium sativum (molle + ajo), Eucaliptus globulus (eucalipto), Spartium
junceum (retama), Valeriana officinalis (valeriana) preventives Uncaria tomentosa (uña de
gato), Symphytum afficinalis (comfrey). We conclude that medical herbs could be an
alternative for the treatment of bronchial asthma, especially the curative-depurative
herbs.
Key words: Bronchial asthma, medical herbs, traditional medicine.
RESUMEN
Se realizó un estudio retrospectivo sobre 100 pacientes con asma bronquial tratados con
plantas medicinales en el Instituto Peruano de Investigaciones Fitoterápicas (IPIFA) de
Lima, atendidos entre 1988 y 1991. A 51 varones y 49 mujeres, con el 51% del total menor
de 20 años, se les administró plantas depurativas, curativas, sintomáticas y
preventivas. Se realizó un total de 294 consultas, con un promedio de 3 por paciente, con
evaluaciones clínicas. Se halló que el 59.7% de las consultas con tratamiento curativo
sin depuración tuvo una buena evolución, y que aumentó a 67.3% (p<0.06) cuando se
agregó el tratamiento depurativo. Las plantas más usadas fueron depurativas: Desmodium
mollicum (manayupa), Tiquilia paronychioides (flor de arena), Berberis vulgaris
(agracejo): curativas: Müehlenbeckia vulcanica (mullaca), Eupatorium triplinerve
(asmachilca), Minthostachys setosa (muña muña), Culcitium canescens (huira huira);
sintomáticas: Schinus molle + Allium sativum (molle + ajo), Eucaliptus globulus
(eucalipto), Spartium junceum (retama), Valeriana officinalis (valeriana); preventivas:
Uncaria tomentosa (uña de gato), Symphytum afficinalis (comfrey). Concluimos que el uso
de plantas medicinales, especialmente un tratamiento curativo con depuración puede ser
una alternativa en el tratamiento del asma bronquial.
Palabras claves: Asma bronquial, plantas medicinas, medicina tradicional.
INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud estima que casi el 80% de todos los habitantes de la
tierra, confían en medicinas tradicionales para resolver sus principales necesidades de
salud (15).
La medicina tradicional peruana, herencia de tiempos precolombinos, sigue siendo la
primera instancia de consulta y tratamiento en gran parte de nuestro país. En ella las
plantas medicinales ocupan un rol muy importante, con una variada flora de aproximadamente
80,000 especies (14), gracias a los diversos pisos ecológicos y microclimas que presenta
el suelo peruano.
En nuestro medio, volver la mirada a la sabiduría popular significa rescatar la medicina
de nuestro pueblo, tomar conciencia de ella, comprobando -con un criterio
multidisciplinario- la efectividad de las plantas. Esto es avalado por las estrategias de
Atención Primaria planteadas, en 1978, en Alma Ata, como "Rescate de la Medicina
Popular Tradicional y su integración al Sistema de Salud Oficial", para alcanzar la
meta: "Salud para todos en el año 2,000" (26,40).
El uso de plantas medicinales permitirá sustituir, en el plano local, los medicamentos
importados, y la población las aceptaría sin dificultad, tanto por la comodidad del
precio como por la fuerza de la costumbre. También podrían ser utilizadas juntamente con
los productos farmacéuticos, potenciando su acción o disminuyendo sus efectos
colaterales. Asimismo, podrían integrarse dentro de los programas oficiales de Salud, a
fin de aprovechar las características positivas de ambos enfoques terapéuticos (16).
La primera causa de morbimortalidad en el Perú está constituida por las enfermedades
respiratorias (33), entre las cuales ocupa un lugar importante el asma bronquial. Esta
enfermedad se define como obstrucción episódica reversible de las vías aéreas, que
cursa con hiperactividad bronquial, inflamación de la mucosa y eosinofilia (12). En la
población en general, tiene una incidencia de 4.7%, de la cual 3 a 4 niños por cada
adulto acude a consulta. Es la enfermedad crónica más frecuente en edad escolar y la que
requiere más demanda de atención de urgencia (18,33).
Recientemente, a pesar del uso de agentes antiinflamatorios y de broncodilatadores en el
tratamiento del paciente externo con asma bronquial, la incidencia y la mortalidad de esta
enfermedad ha aumentado (9,20), provocando un importante nivel de estrés familiar y alto
gasto en medicamentos (12).
Es sabido que más del 50% de la población peruana resuelve sus enfermedades
respiratorias -y, entre éstas el asma bronquial- con plantas medicinales.
En el presente trabajo se busca verificar los efectos de las plantas medicinales de uso
tradicional en el tratamiento del asma bronquial, así como su efectividad terapéutica.
MATERIAL Y MÉTODOS
El presente trabajo se realizó en el Instituto Peruano de Investigación Fitoterápica
Andina (IPIFA), donde se revisaron 100 historias clínicas con el diagnóstico de asma
bronquial, comprendidas en el período 1988-1991; 51 varones y 49 mujeres, cuyas edades
fluctuaron entre 0-50 años con predominio de 0- 19 años.
Todas las historias clínicas tenían el diagnóstico clínico realizado por el Grupo de
Asistencia e Investigación Médica de IPIFA, definido por la presencia de tos productiva,
sibilancias y disnea. Los pacientes fueron atendidos en períodos de crisis e intercrisis.
Todos presentaban un tiempo largo de evolución y tratamiento farmacológico al inicio de
la consulta.
Las plantas medicinales usadas fueron todas de uso tradicional. En total, 35 plantas
clasificadas en 4 grupos:
I. Plantas depurativas: Son aquellas que ayudan a la remisión,
liberación y eliminación de toxinas del organismo por medio de un complejo mecanismo de
comando y de regulación, realizado, principalmente, por el hígado, riñones, intestino,
pulmones, piel y mucosas (8,46,47).
II. Plantas curativas o de sostén: Son aquellas que disminuyen la
hiperactividad e inflamación de la mucosa respiratoria y fluidifican las secreciones
bronquiales.
- Eupatroium triplinerve (asmachilca)
- Müehlenbeckia vulcanica (mullaca)
- Minthostachys setosa (muña muña)
- Culcitium canescens (huira huira)
- Borrago officinalis (borraja)
- Senecio tephrosioides (huamanripa)
- Perezia multipora (escorzonera)
- Piper alongatum (matico)
- Allium sativum (ajo)
III. Plantas sintomáticas: Son aquellas que actúan como
descongestionantes locales y disminuyen el estado de ansiedad, permitiendo mejor efecto
terapéutico de las plantas curativas o de sostén.
- Schinus molle (molle) +Allium sativum (ajo)
- Eucaliptus globulus (eucalipto)
- Spartium junceum (flor de retama)
- Valeriana officinalis (valeriana)
- Pimpinella officinalis (pimpinela)
- Matricaria chamomilla (manzanilla)
- Eugenia mirtomimeta (arrayán)
- Aloysia triphylla (cedrón)
- Melissa officinalis (toronjil)
- Citrus limon (limón)
- Capraria bifolia (té)
- Brassica napus (nabo)
- Caesalpinia spinoza (tara)
- Allium cepa (cebolla)
- (kión)
IV. Plantas preventivas: Son aquellas que incrementan las defensas del
organismo, estimulando el sistema inmunológico, incrementando la fagocitosis de los
macrófagos y favoreciendo la eliminación de los complejos inmunizantes. Aportan,
además, vitaminas y minerales, mejorando el estado nutricional del paciente.
-Uncaria tomentosa (uña de gato)
-Symphytum offícinales (comfrey)
-Tabebuya porliera (guayacán)
Se realizó un estudio descriptivo-retrospectivo, escogiéndose las historias clínicas en
forma aleatoria y en un número representativo, después de eliminar todas aquellas que no
tuviesen un mínimo de dos evoluciones o que no tuvieron un seguimiento adecuado.
Las plantas fueron usadas en cocimiento, en infusión, en inhalaciones y como frotaciones.
Cada paciente recibió un grupo de plantas depurativas, de sostén o curativas,
sintomáticas y preventivas, de acuerdo a la tipificación del cuadro clínico del
paciente.
Todos los pacientes recibieron una dieta hipoalergizante (disminuyendo sustancias
alergénicas), se mantuvieron en su mismo ambiente y, en algunas consultas, recibieron
otras terapias alternativas (hidroterapia y acupuntura), así como a otros fue necesario
seguir administrándoles fármacos.
La evolución del paciente fue valorada por los médicos tratantes como buena, cuando el
paciente mejoraba clínicamente en más del 50%; regular, si la mejoría clínica era del
20 al 50%; y, mala, si oscilaba en menos del 20%.
A los resultados se aplicó la prueba x2; se llevó a cabo la inspección y el análisis
de datos para valorar las probabilidades de intervención del azar, aceptando como
válidos aquellos resultados que presentaron p<0.05.
RESULTADOS
El total de historias clínicas revisadas con diagnóstico de asma bronquial fueron 100,
distribuidas así: 51 varones y 49 mujeres, oscilando entre las edades de 0 a más de 50
años, correspondiendo la mayoría al período de 0 a 19 años, de los cuales 34 fueron
varones y 17 mujeres.
De los 100 pacientes, presentaron buena evolución 64 (64%), de los cuales 30 (46.8%)
correspondieron al grupo de 0-9 años; 28 (28%) pacientes presentaron regular evolución,
de los cuales 10 pacientes (35.5%) pertenecieron al mismo grupo etario y 8 (8%) tuvieron
mala evolución; de éstos, 5 pacientes (68.5%) correspondieron al grupo etario de mayor
edad (+ de 50 años).
Las consultas totales fueron 294, con un promedio de 4 consultas por paciente, de las
cuales en 184 consultas (68.6%) se obtuvo buena evolución: en 16 consultas (25.9%),
regular evolución y, en 34 consultas (11.6%), mala evolución.
En 169 consultas (57.5%) se administró tratamiento depurativo y en 125 (42.5%) no se
administró, lo que corresponde a 85 pacientes (85%) que recibieron tratamiento depurativo
y 15 pacientes (15%) que no lo recibieron.
En relación al tratamiento curativo, el 100% de los pacientes lo recibió, pero, en
algunas consultas, no se les administró a 11 (3.7%).
Los pacientes que recibieron tratamiento sintomático fueron 89 (89%) y el total de
consultas en que se administró este tratamiento fueron 243 (82.7%). Los pacientes que no
lo recibieron fueron 11 (11%), y el número de consultas, 51 (17.3%).
El tratamiento preventivo fue recibido por 46 pacientes (46%), que corresponde a 106
consultas (36.1%); no lo recibieron 54 pacientes (54%), lo que equivale a 105 consultas
(63.9%).
| CUADRO N° 1 |
| Plantas depurativas
en Asma Bronquial |
| PLANTAS |
CONSULTAS |
| Desmodium sp. (manayupa) |
24.1% |
| Tiquilia paronychioides (flor de arena) |
22.4% |
| Berberis vulgaris (agracejo) |
19.7% |
| Gentianella alborosea (hercampuri) |
5.1% |
| Schkuria octoaristata (canchalagua) |
2.0% |
| Peumus boldus (boldo) |
1.7% |
| Baccharis crispa (carqueja) |
1.7% |
| Vaccinium crenatum (huamanpinta) |
1.7% |
CUADRO N° 2 |
Plantas
depurativas o de sosten en Asma Bronquial |
| PLANTAS |
CONSULTAS |
| Müehlenbeckia vulcanica (mullaca) |
59.2% |
| Eupatorium triplinerve (asmachilca) |
42.5% |
| minthostachys setosa (muña muña) |
33.3% |
| Culcitium canescens (huira huira) |
21.1% |
| Borrago officinalis (borraja) |
13.6% |
| Senecio tephrosioides (huamanripa) |
13.6% |
| Perezia multiflora (escorzoner)
|
9.9% |
| Piper alongatum (matico) |
7.8% |
| Allium Sativum (ajo) |
|
Los pacientes que recibieron tratamiento complementario fueron 6
pacientes: 3 de ellos (3%) fueron sometidos a hidroterapia en 9 consultas (3.06%); 1 de
ellos (0.34%) se sometió a acupuntura en 1 consulta, y a 2 pacientes se les administró
fármacos en un total de 13 consultas (4.46%).
Las plantas depurativas más usadas fueron Desmodium mollicum (manayupa), 71 consultas
(24.1%); Tiquilia paronychioides (flor de arena), 66 consultas (22.4%); Berberis vulgaris
(agracejo), 58 consultas (19.7%); Gentianella alborosea (hercampuri), 15 consultas (5.1%);
las demás plantas usadas como depurativas pueden observarse en el cuadro N° 1.
Dentro del grupo de plantas curativas o de sostén de mayor uso, tenemos la Müehlenbeckia
vulcanica (mullaca), 164 consultas (59.2 %); Eupatorium triptinerve (asmachilca), 125
consultas (42.5%), Minthostachys setosa (muña muña), 98 consultas (33.3%); Culcitium
canescens (huira huira), 62 consultas (21.1%); otras plantas que fueron usadas se pueden
observar en el cuadro N° 2.
| CUADRO N° 3 |
| Plantas
sintomáticas en Asma Bronquial |
| PLANTAS |
CONSULTAS |
| Schinus molle (molle) + Allium Sativum (ajo) |
62.9% |
| Eucaliptus globulus (eucalipto) |
38.1% |
| Spartium junceum (flor de retama) |
37.1% |
| Valeriana officinalis (valeriana) |
20.1% |
| Pimpinela officinalis (pimpinela) |
18.4% |
| Matricaria Chamomilla (manzanilla) |
18.0% |
| Eugenia mirtominmeta |
12.0% |
| Aloysa triphylla (cedrón) |
7.8% |
| Melissa officinalis (toronjil) |
5.1% |
| Citrus Limón (limón) |
2.4% |
| Capraria bifolia L. (té) |
1.7% |
| Brassica napus (nabo) |
1.0% |
| Caesalpina spinoza (tara) |
1.0% |
| Allium cepa (cebolla) |
0.3% |
| (Kión) |
0.3% |
Las plantas sintomáticas más empleadas fueron "Wira
Sacha" (Schinus molle + Allium sativum), con 185 consultas (62.9%); Eucaliptus
globulus (eucalipto), con 112 consultas (38.1%); Spartium junceum (retama), con 109
consultas (37.1%); Valeriana officinalis (valeriana), con 59 consultas (20.1%); Pimpinella
officinalis (pimpinela), con 54 consultas (18.4%) y Matricaria chamomilla (manzanilla),
con 53 consultas (18%), entre otras. Ver cuadro N° 3.
En el tratamiento curativo por evolución -sin depuración-, observamos que el 100% de
consultas sin tratamiento curativo tuvo mala evolución; el 59.7% de consultas, 74, que
recibió tratamiento curativo tuvo buena evolución, mientras que el 14.5%, 19, de las
consultas tuvo mala evolución.
| CUADRO N° 4 |
| Plantas preventivas
en Asma Bronquial |
| PLANTAS |
CONSULTAS |
| Uncaria tomentosa (uña de gato) |
24.5% |
| Symphytum officinalis (comfrey) |
13.3% |
| Tabebuya porliera (guayacán) |
1.4% |
En el tratamiento curativo por evolución -con depuración-, se
evidenció que el 67.3% de las consultas, 107, que recibió tratamiento curativo tuvo
buena evolución, y sólo el 30% de las consultas, 3, sin tratamiento curativo tuvo
también buena evolución.
En lo correspondiente al tratamiento curativo por evolución sin plantas preventivas, se
observa que el 42.9%, 3, de las consultas que no recibió tratamiento curativo tuvo buena
evolución, y el 64.1%, 116, de las consultas que recibió tratamiento curativo también
tuvo buena evolución.
En cuanto a la evolución de las consultas que recibieron tratamiento curativo: en total,
en el 64%, 181, fue buena, mientras que en el 11.3% fue mala. De las consultas que no
recibieron tratamiento curativo, en el 27.3% fue buena, mientras que en el 18.2%, 2, fue
mala.
La evolución de las consultas que recibieron tratamiento sintomático fue la siguiente:
del total, en el 63.8%, 155, fue buena, mientras que en el 10.3%, 25, fue mala. De las
consultas que no recibieron tratamiento sintomático, en el 56.9%, 29, fue buena y en el
17.6% fue mala.
DISCUSIÓN
El asma bronquial es una enfermedad que, si bien afecta al sistema respiratorio por tener
un factor inmunológico importante, también compromete otros órganos y sistemas de la
economía humana (18). Por esta razón al paciente asmático se lo enfoca como un
organismo que rompió su homeostasis, expresándose a través de la sintomatología
respectiva (24).
Su etiología está relacionada con múltiples factores, desde los hereditarios,
inmunológicos, hormonales, neurológicos, bioquímicos, hasta los ambientales. Sin
embargo, existen aún otros psicológicos, hasta los ambientales. Sin embargo, existen
aún otros tipos de factores que son los desencadenantes, tanto inhalables como
ingeribles; de acuerdo al tipo de factor que intervenga, se usarán las diversas plantas
estudiadas.
Es menester observar que esta enfermedad no respeta ni sexo ni edad, aunque muestra una
notable preferencia por la población joven. Probablemente, ello se deba a los niveles
bajos de hormonas sexuales y corticosteroideas (18). Estos resultados coinciden con los
encontrados por diversos autores (10,24,28).
En el presente trabajo se encontró que los pacientes asmáticos seguidos durante 4 meses
tuvieron una favorable evolución en un 92%, posiblemente debido al tratamiento integral
que se les brindó tanto a nivel nutricional como fitoterápico.
Se ha observado que la malnutrición y la enfermedad respiratoria frecuentemente
coinciden, y que los defectos inmunológicos causados por la malnutrición pueden afectar
las respuestas clínicas. Estos defectos incluyen una maduración y función alteradas de
los linfocitos T, disminución en las respuestas inmunosecretorias, pobre respuesta de
anticuerpos humorales a los antígenos polisacáridos, actividad del complemente
deficiente (especialmente de la vía alternativa) y un deterioro de los mecanismos
antimicrobianos de las células fagocíticas.
Además, la malnutrición calórico-proteica a menudo lleva a niveles muy altos de IgE
-como resultado de la alteración de la regulación por los linfocitos T y de la
producción de IgE- y puede contribuir a las respuestas patológicas mediadas por la IgE,
como se observa en el asma bronquial (45).
Desde otro punto de vista, al revaluar la respuesta alérgica en su papel de
desintoxicación del organismo humano, ésta queda definida como una reacción anormal de
un sistema de desintoxicación interna sobrecargado.
Los materiales tóxicos pueden ser transformados por una amplia variedad de mecanismos
mediados celular o bioquímicamente y que tienen como fin la desintoxicación. Estos
mecanismos dependen estrechamente del soporte nutricional de vitaminas, minerales y otros
elementos.
Un soporte nutricional inadecuado causa una actividad desintoxicante interna insuficiente
y, hasta cierto punto, el nivel de toxinas se vuelve crítico, bloqueándose en este caso
las superficies tisulares que se relacionan con el medio ambiente externo: pulmones, piel,
mucosas, aparato genitourinario y aparato digestivo (19).
Existen plantas, tradicionalmente conocidas, que actuarían estimulando la función
desintoxicante de estos sistemas de drenaje e emuntorios; según nuestra clasificación,
las catalogamos como plantas desintoxicantes o depurativas. Estas plantas fueron
administradas a la mayoría de los pacientes y en gran número de consultas.
De las plantas depurativas, las más usadas fueron Desmodium mollicum, Tiquilia
paronychioides, Berberis vulgaris y Gentianella alborosea, observándose que el 67.3% de
las consultas con tratamiento depurativo, pero si recibió tratamiento curativo, tuvo
buena evolución, con una diferencia casi significativa de p<0.06. Esto nos lleva a
afirmar que es necesario la depuración para obtener mejor respuesta al tratamiento.
Se postula que estas plantas lograrían la desintoxicación del organismo valiéndose de
todo un complejo mecanismo de respuesta, dependiente de su centro de comando y de
regulación. Este último cuenta con órganos de reconocida acción eliminadora (riñones,
pulmones, piel, mucosas, aparato digestivo), sin olvidar que es el cuerpo quien selecciona
el medio más adecuado para cumplir tan importante función, tratando de buscar el
equilibrio con su entorno y haciendo un manejo apropiado de las toxinas, respetando así
su propio orden. De esta manera, las plantas desintoxicantes comienzan a actuar buscando
la remoción, liberación y eliminación de desechos tóxicos por los medios usuales
(47,48).
Es así como el Desmodium mollicum, considerada una planta depurativa, tiene su acción
principal en el sistema urinario, produciendo incremento de la diuresis y, en forma
secundaria, en el sistema gastrointestinal por su leve acción catártica (47). Los
esteroides y ácidos orgánicos encontrados en ella le confieren su acción
antiinflamatoria, propiedad que contribuye a la disminución del edema bronquial (31).
Tiene, además, una acción antialérgica, como se ha comprobado en ensayos
antianafilácticos del extracto de la especie en cobayos sensibilizados, demostrando que
disminuye significativamente las manifestaciones propias del shock anafiláctico. Al
parecer, su acción antialérgica se debe a su efecto protector sobre la pared de la
célula cebada, evitando así la salida de histamina (34,47).
La Tiquilia paronychioides tiene acción depurativa sobre el sistema nervioso por su leve
acción sedante, regulando el sistema neurovegetativo alterado en algunos pacientes
vagotónicos, con sudoración excesiva y ansiedad. Elimina, además, el exceso de ácido
úrico en la sangre -a menudo producido por el excesivo consumo de proteínas animales-,
otro de los factores desencadenantes de la crisis asmática (8,22,47,48).
La Berberis vulgaris es una planta cosmopolita que tiene acción depurativa
hepato-vesicular por su efecto colerético y colagoso. Además, tiene acción
desinflamante sobre la mucosa gastrointestinal y carminativa. Contiene sustancias amargas
antiflogísticas y antipiréticas, que ayudan a eliminar síntomas en el asmático
(2,8,17).
De los análisis cualitativos de la Gentianella alborosea, conocida como té amargo, se ha
podido identificar la eritaurina, glucósido característico de las plantas de la familia
Gentianácea. Es una planta apta para la depuración hepato-vesicular con acción
colerética y colagoga (2,8,22,35,47,48).
La Berberis vulgaris y la Gentianella alborosea tienen acción, fundamentalmente, sobre el
hígado, órgano depurador por excelencia, que se relaciona con casi todas las reacciones
metabólicas del organismo.
Es frecuente encontrar parasitosis intestinal crónica en los niños con asma bronquial,
cuyos tóxicos actuarían como alergenos y, de manera indirecta, producirían disfunción
hepática. Por ello, también se recomiendan plantas antiparasitarias (Chenopodium
ambrosioides, Mentha viridis, semillas de Cucurbita maxima, entre otras).
Los pacientes que recibieron tratamiento curativo fueron el 100%, correspondiendo al 93.3%
de consultas (283).
Las plantas más usadas fueron: Müehlenbeckia vulcanica está dada por mucílagos, gomas
y glucósidos, entre otros. Sus principios activos producen en el organismo una gran
reacción calórica. Tiene acción descongestionante, antialérgica y broncodilatadora
(7,26,28,35,42).
El Eupatoriam triplinerve es una planta que, entre sus compuestos, contiene el glucósido
cupatorinósido, además de taninos, mucílagos y sustancias pectorales. Se usa como una
planta broncodilatadora, administrándose en períodos de intercrisis o cuando se está
iniciando la crisis asmática.
Ensayos biológicos y estudios experimentales refieren su acción hipotensora e
hipotérmica. Los mecanismos que producen sus efectos benéficos no se conocen, pero
podrían relacionarse con la relajación de la musculatura lisa, por lo que explicaría
también una acción broncodilatadora.
Sin embargo, también es importante considerar la vía de administración. Los trabajos
mencionados anteriormente utilizaron la vía endovenosa, pero el uso tradicional es por
vía oral. De ello se infiere la posibilidad de que exista un paso previo en la
farmacocinética de la planta en el tracto gastrointestinal, por lo cual sufriría
biotransformaciones que tal vez originarían el principio activo responsable del efecto
broncodilatador que se le atribuye en la Medicina Tradicional (13,48).
De la Minthostachys setosa se ha observado que el aceite esencial tiene efectos
inhibitorios sobre las bacterias enteropatológenas y estafilococos. Al parecer, este
efecto antibiótico se extiende a las vías respiratorios, sumándose a su efecto
descongestionante y antiinflamatorio. Por esta razón se utiliza esta planta en crisis de
asma bronquial desencadenada por un proceso infeccioso. No es recomendable usarla en
sobredosis ni por tiempo prolongado porque tiene efectos colaterales, tales como
disfunción hepática.
La Culcitiun canescens es una planta considerada antiséptica, expectorante, antitusígena
y antipirética. Su composición química aun se encuentra en estudio.
Unido al tratamiento depurativo y curativo, existe otro tipo de plantas que contribuye a
aliviar algunos síntomas y signos de la enfermedad. A éstas se les ha denominado plantas
sintomáticas y fueron administradas en 243 consultas, cuando el cuadro clínico lo
ameritaba.
Se observó que con tratamiento sintomático la evolución es mejor, sin que la diferencia
sea estadísticamente significativa. Entre las plantas más usadas, se tiene el Schinus
molle y el Alliun sativum, ambas de uso tópico; además, el Eucaliptus globulus y el
Spartiun junceum, por vía inhalatoria.
El Schinus molle, considerado por los incas como " árbol de la vida ", es un
arbusto con efectos antiinflamatorio y antitusígeno, por lo que se explica su uso en
procesos asmáticos. Cabe resaltar que esta planta se usa combinada con el Allium sativum,
ya que al cortar el bulbo del ajo que contiene numerosos compuestos azufrados-, actúa un
fermento hidrolizante (alinasa) y la allina se desdobla en una esencia que contiene
allicina, con acción equivalente al 1% de la penicilina (22).
Experiencias "in vivo" demostraron que el ajo tiene acción antibacteriana y
antimicótica, expectorante y antitusígena.
Se administra crudo y por vía tópica; es de fácil absorción (22,48,49).
El Eucalotus globulus contiene esencia de eucalipto, compuesta por eucaliptol y cineol,
sustancias bacteriostáticas y bactericideas. Tiene efecto sedante y antitusígeno, por lo
que es usado en forma inhalatoria combinado con las flores de Spartium junceum, de efectos
descongestionantes, que a su vez contienen asparteína, escoponina y genisteína, de las
cuales probablemente algunas actúan como Beta agonistas, produciendo broncodilatación.
Entre los efectos colaterales del Spartium junceum se tiene taquicardia y diaforesis -
más frecuente cuando se administra en forma oral- por lo que debe ser usado con
precaución (22,30,35).
Se ha observado que, tanto el factor nutricional como el inmunológico, son importantes en
la patología respiratoria, principalmente en aquellas en que las IgE aumenta, como en el
caso del asma bronquial. Por esta razón, en el esquema del tratamiento se consideran
plantas que actuarían sobre estas dos variables, como son: Uncaria tomentosa y Symphytum
officinalis.
El presente trabajo es simplemente un primer alcance, dentro del conocimiento científico
de nuestra Medicina Tradicional andina. En lo sucesivo, un estudio más profundo y
detallado permitirá que aquellos conocimientos de nuestra sabiduría popular enriquezcan
nuestra terapéutica y nos permitan comprender que la Medicina es una.
La Uncaria tomentosa posee glucósidos de ácido quinóvico y alcaloides que actúan como
inmunoestimulantes e influyen sobre los macrófagos, aumentando significativamente su
fagocitosis y, por lo tanto, favoreciendo la eliminación de los complejos inmunizantes,
lo que llevaría a evitar la crisis asmática. Asimismo, su composición de triterpenos y
esteroides le dan su característica antiinflamatoria, disminuyendo así el edema
bronquial (4,5,6,25,35,49).
El Symphytum officinale es una planta distribuida mundialmente, que contiene numerosas
vitaminas y minerales. Es usada en los países asiáticos como alimento de alto valor
nutritivo (2,35,39).
Si bien es cierto que esta revisión carece de un esquema de seguimiento mayor de 4 meses,
nos permite inferir que la fitoterapia tiene efectos benéficos en el tratamiento del asma
bronquial. Muchas especies de plantas han sido estudiadas específicamente en cuanto a su
acción, y los resultados confirman las propiedades que antiguamente se les atribuía.
Naturalmente, existen muchas otras plantas en las que no se ha podido demostrar relación
entre su uso tradicional y los efectos de sus principios activos, ya que resulta difícil
reproducir muchos de los resultados registrados en la literatura sobre la actividad
biológica de los extractos de tales plantas (15). De allí que se busque una serie de
explicaciones, entre las cuales se señala algunas dependientes del animal del
laboratorio, de la planta en sí y también del entorno (medio ambiente) (15,17).
Así, por ejemplo, infecciones de escasa patogenecidad -como infestaciones parasitarias,
que pueden o no manifestarse en forma visible- dependerían del animal de laboratorio; los
cambios en los constituyentes químicos dependerían de la edad, época del año,
estación o área geográfica en que fueron recolectadas las plantas y de su forma de
administración; finalmente -como ya lo refieren repetidos estudios de cronotoxicología
llevados a cabo con principios activos derivados de plantas-, dependerían de su medio
ambiente (27,36,37,47, 48).
Sin duda, la variabilidad fitoquímica es un hecho bien documentado, aún cuando todavía
no se cuenta con datos experimentales fiables que indiquen su causa, por la imposibilidad
de reproducir los efectos biológicos de los extractos de las plantas.
Es evidente que en la investigación de plantas medicinales se cumple aquello de que, si
bien la suma de las partes da como resultado el todo, no siempre el todo resulta ser igual
a la suma de las partes, sino mucho más que la suma de éstas (47,48).
En nuestra cultura aborigen, ello era perfectamente entendido, a lo cual se agregaba el
concepto de cálido-frío, variando el uso de una u otra planta en relación a la
fisiopatología de cada enfermedad. Así las plantas frías eran administradas en casos de
inflamación o fiebre (calor) y, las plantas cálidas, en casos de hipotensión o
vasoconstricción (frío) (23,47,48).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Albornoz, A. Productos Naturales: Estudio de las Sustancias y Drogas extraídas de las
Plantas, Publicaciones de la Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1980.
2. Aldave, A. Botánica Farmacéutica. 1° Ed. Editorial Libertad EIRL, Lima-Perú, 1988.
3. Alarco de Zacha, A., El Libro de las Plantas Mágicas, CONCYTEC, Perú, 1988.
4. Aquino R, Simone, F., Pizza, C., Contic., Stem. L.. J. of Nat. Prod. 52,679, 1989.
5. Aquino R., De Simone F., Vincieri, F.R., Pizza, C., Gacs-Baitz, E., J. of Nat. Prod.
53,559, 1990.
6. Aquino R., De Simone F., Vincieri, F.R., Pizza. C., Cirino, G., de Rosa, M., V Congreso
Nacional de la Sociedad Italiana de Fitoquímica, 1990.
7. Arellano. P. El Libro Verde-Guía de Recursos Terapéuticos Vegetales. INMETRA,
Lima-Perú, 1992.
8. Instituto Peruano de Investigación Fitoterápica Andina (IPIFA), Asocie Sanamente sus
Alimentos y Aprenda a Desintoxicarse con Plantas Medicinales, Lima-Perú, 1991.
9. Postgraduate Medical Journal. Asma: Mortalidad y Uso de Fenoterol - Avances en
Farmacoterapia, Marzo 1990.
10. Barnes. P.J., A New Approach. The Treatment of Asthma, New England Journal Medical,
321:1517-27, 1989.
11. Cerrate de Ferreyra. E., Plantas Medicinales, Editorial Los Seasonal Mood Cycle, Ann.
J. Psychiat. 139, 1. 496-98, 1982.
12. Mac Donald, J., Nocturnal Asthma, BMJ Volunien 304. April 18, 1992.
13. Manrique, J., Actividad Antimicrobiana de Winthostachys mollis (muña) frente a
Bacterias Enteropatógenas y staphylococus del Aceite Esencial. Sexto Congreso Peruano de
Microbiología y Parasitología, Cusco-Perú, 1984.
14. Pallar del T., Plantas Útiles para Emergencia y Primeros Auxilios, II Congreso
Internacional de Medicinas Tradicionales. Área Farmacognosia, Lima-Perú, Junio 2629,
1988.
15. Pstor, G., Estudio Morfohistológico y Microhistoquímico de Desmodium vargassanum
Sch, tesis Facultad de Farmacia y Bioquímica, Trujillo, 199 1.
16. Peralta, K., Las Plantas al Servicio de la Salud y la Belleza, II Congreso
Internacional de Medicinas Tradicionales, Área Farmacognosia, Junio 26-29, 1988,
Lima-Perú.
17. Ministerio de Salud, Programa de Vigilancia Epidemiológica. Perú, 1990.
18. Rosas, L.. Yon, M., Estudio Fitoquímico y Ensayo Antioanafiláctico del Extracto de
la Especie Desmodium mollicum (M13K) D.C. en Cavia porcellus, tesis Facultad de Farmacia y
Bioquímica, Trujillo. 1991.
19. Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de Farmacia y Bioquímica, Recursos
Vegetales de Uso Medicinal, 2a Ed., Lima-Perú, 1991.
20. Repetto, M., Crono-Cosmotoxicología, Sandorama. Instituto Nacional de toxicología,
Sevilla, 1985.
21. Reinberg, A., l_i Cronofiarmacología, Mundo Científico 2, 15, 634-646, 1982.
22. Schmitt, W., Tratamiento Antitumoral con Plantas Medicinales. II Congreso
Internacional de Medicinas Tradicionales, Área Farmacognosia, Lima-Perú, Junio 2629,
1988.
23. Soukup, J. Vocabulario de los Nombres Vulgares de la Flora Peruana, Ed. Colegio
Saleciano, Lima-Perú, 1970.
24. Séptimo Programa General de Trabajo para el Período 1984-89 - Resumen de la
Estrategia Mundial de Salud para Todos, 24, pág. 16, Serie "Salud para Todos"
No. 8, OMS, Ginebra. 1982.
25. Symposium über die Chenie. Pharmakologie und Medizinisch Anwendung Lunedung 23-25,
Febrero 1989.
26. Szeliga, E., Relación de Plantas Medicinales, Instituto Peruano de Investigación
Fitoterápica Andina(IPIFA), Piura, 1991.
27. Szeliga, E., Plantas Peruanas con Propiedades Medicinales, I Simposium Nacional
ICABB-86. Lima-Perú. 1989.
28. Valdizán, H., La Medicina Popular Peruana, TOMO II. Consejo Indio de Sudamérica,
Lima-Perú. 1992.
29. Vio del Rio, F.. Alimentos y Aditivos en la Patogenia del Asma. Enfermedades
Respiratorias circulatorias y toráxicas: 6(1): 38-45. Enero-Marzo 1990.
30. Villar, R., Estudio Fitoquímico de la Especie Schkuria ostoaristata (canchalagua),
tesis Facultad de Farmacia y Bioquímica, Trujillo, Perú, 1991.
31. Villavicencio, O., Desintoxicación con Plantas Medicinales Andinas, III Coloquio
Nacional y I Latinoamericano sobre Medicinas Alternativas y Sociedad, Ediciones FUNCOOP,
Popayán - Colombia, 1991.
32. Villavicencia, O., Fitoterapia, en la Medicina Tradicional, Curso-Taller de Medicina
Tradicional Andina. Instituto de Salud Comunitaria "Paz Soldán", Lima-Perú.
Febrero-Marzo 1992.
33. Villavicencio, O., Fitoterapia y Reumatología, III Coloquio Nacional y I
Latinoamericano sobre Medicinas Alternativas y Sociedad, Ed. FUNCOOP, Popayán-Colombia,
1991.
Correspondencia a:
Dra. Martha Villar López y Dr. Oscar
Villavicencio Vargas. Instituto Peruano de investigación
Fitoterápica Andina (IPIFA).
Calle Pedro Venturo #440.
Lima 18. telf - 458624.
fax (5114) 453374.
|