| Revista Peruana de
Reumatología : Volumen 7 Nº 2, Año 2001 LIMA-PERU |
|
Comunicación Corta
Otra propuesta: a cada paciente en
cada visita
Glave Testino C.*
* Servicio de Reumatología Hospital
Central FAP.
cglave@terra.com.pe
La artritis reumatoide (AR) es una
enfermedad inflamatoria crónica de causa desconocida. Afecta principalmente las
articulaciones y produce gran impacto en la esfera física de las personas, llegando a
reportarse un 50 % de incapacidad laboral a los 10 años de enfermedad, con un mayor nivel
de mortalidad entre las personas que la sufren, de acuerdo a múltiples estudios sobre
mortalidad en AR.
Varios tipos de mediciones se han desarrollado para valorar las tres fases de la AR,
actividad, daño y los resultados finales (en inglés "outcomes"), entre los que
se encuentran la mortalidad como el más significativo.
La actividad inflamatoria es medida por medio de cuenta de articulaciones inflamadas y
dolorosas, velocidad de sedimentación globular, entre otras, y son reversibles. Estas
mediciones son las que se usan frecuentemente en los ensayos clínicos controlados (ECC) y
estudios clínicos de corto plazo. Medición del daño, con estudios radiólogos y
deformidad articular, son generalmente irreversibles y no están incluidos en la mayor
parte de los ECC. Hay mediciones como capacidad funcional y el dolor, que son reflejo de
ambas, la inflamación y el daño, y que se han incorporado sistemáticamente a los ECC.
Los "outcomes", resultados finales, como incapacidad laboral, reemplazo
quirúrgico, costos, enfermedad extraarticular y mortalidad prematura, pueden no aparecer
sino hasta después de 10 a 15 años, y usualmente no se miden en los estudios de AR
temprana.
La AR se ha venido manejando en los últimos años en forma más agresiva, Esto tiene que
ver con la revisión de una serie de paradigmas, como lo anota Pincus en un artículo ya
clásico en relación con el nuevo enfoque de esta patología 1.
El uso más temprano de drogas modificadoras de enfermedad, la predominancia del uso de
metrotexato y su utilización como primer fármaco de acción lenta, el uso de
combinaciones en etapas tempranas entre otros nuevos esquemas de tratamiento de la AR, han
emergido de la observación clínica más que de los ECC. Y es que en éstos (los ensayos
clínicos controlados) se evalúa la eficacia de los medicamentos con los que se cuentan
para tratar esta enfermedad. Eficacia en el corto plazo y en la condición experimental
que significa el ECC. Pero la efectividad y posteriormente la eficiencia de las medidas
terapéuticas, requiere de la observación clínica al largo plazo, siendo ello más
relevante en una enfermedad crónica como la AR.
Por todo lo anterior es necesario tener Instrumentos de evaluación constante de los
pacientes con AR. Además de las mediciones clínicas tradicionales, los análisis de
laboratorio y los estudios de imágenes, se puede plantear racionalmente el uso de
cuestionarios autoadministrados como el "HAQ multidimensional" (MDHAQ).
Este instrumento consiste en un formato de 2 carillas, con un MHAQ, una dimensión de
evaluación psicológica, escalas visuales de dolor, fatiga y valoración global por parte
del paciente, además de preguntas sobre síntomas y variables demográficas.
En nuestro país hemos avanzado en tener una traducción y validación del HAQ, además,
está siendo práctica habitual el empleo de estos instrumentos en los estudios
nacionales. La propuesta que traigo a la comunidad reumatológica nacional es la de
aplicar este instrumento de evaluación clínica: "a cada paciente en cada
visita".
Esta práctica ha sido desarrollada por varios reumatólogos a nivel mundial, con
particular éxito y, lo más destacable, sin afectar la rutina de la consulta diaria. Por
el contrario, puede dar información valiosa para la misma consulta cotidiana y, en caso
de ser requerida, para estudios de observación clínica a largo plazo.
Primero se debe evaluar la factibilidad, reproducibilidad y sensibilidad al cambio. La
infraestructura requerida para la aplicación de esta técnica de evaluación clínica es
simple: la recepcionista, sin entrenamiento, entrega el cuestionario de 2 carillas a todos
los pacientes y en todas las visitas. Este es devuelto y el médico o una enfermera
califica y discute el cuestionario con el paciente. Posteriormente se procede a la visita
médica, que es apoyada por los resultados del cuestionario. Los 10 a 15 minutos que
toman, no afectan la rutina y contribuyen a un mejor conocimiento de parte del médico de
la evaluación que el paciente tiene de su propia enfermedad. En todas las enfermedades
reumáticas se ha probado este tipo de evaluaciones y, en algunos casos, permite
distinguir patrones de respuestas en algunas enfermedades como la fibromialgia. El
instrumento traducido y retraducido (por la Dra. Fresia Castro y el Dr. Roberto Salinas)
lovenso aplicando en la práctica personal. Es importante anotar que al introducir el
instrumento, hay alguna dificultad de interpretación por parte de los pacientes al
inicio, que se supera rápidamente con una corta instrucción.
VER
REFERENCIAS
|