| Revista Peruana de
Reumatología : Volumen 7 Nº 2, Año 2001 LIMA-PERU |
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Tema de Revisión
Ecografía musculoesquelética
Alva Linares M.*, Bouffard JA**
* Médico Reumatólogo.
Hospital María Auxiliadora. Lima.
** Médico Radiólogo. Departamento de Radiología Musculoesquelética.Henry Ford Hospital
USA.
Los reumatólogos han estado buscando siempre una forma objetiva de evaluación de los
tejidos blandos y articulaciones que apoyaran su diagnostico clínico. Métodos
convencionales y nuevos tienen limitaciones técnicas o costos elevados que dificultan su
uso rutinario. La ultrasonografía musculoesquelética ha demostrado ser el método
idóneo para diagnóstico, guía en los procedimientos y seguimiento de este tipo de
patología. Es rápida, eficaz, inocua, de fácil acceso, es un estudio dinámico, en
tiempo real y comparativo, que se puede realizar como una extensión del examen
reumatológico 1,2. Además es de bajo costo, por lo que es más aplicable en
nuestro medio 3,4.
Entre las desventajas de la ecografía, tenemos la limitación en la visualización mas
allá de la cortical ósea, por lo que no es electiva en la evaluación del hueso.
Además, es técnico?dependiente y la fidelidad de los resultados dependen en gran medida
del entrenamiento del operador 3.
El uso de la ecografía en la evaluación de la patología musculoesquelética data desde
hace 10 años. Se inicia con la introducción de los transductores de alta frecuencia (7.5
a 20 MHz) que permiten la visualización clara de estructuras superficiales 3-7.
El fundamento de la ecografía es la emisión y recepción de ultrasonidos que son
emitidos por unos cristales contenidos en el transductor. La velocidad de propagación del
sonido en cada estructura del cuerpo es diferente y da lugar a una escala de grises que
nos da imágenes características 3,8,9.
Las estructuras más hiperecoicas (brillantes o blancas), son aquellas que reflejan los
ultrasonidos, como el hueso; mientras que el agua, que es el elemento del organismo que
mejor transmite los sonidos da una imagen totalmente anecoica (negra o gris oscuro) 3,9.
Usos de la ecografía musculoesquelética
1. Evaluación intrarticular
En enfermedades reumatológicas es frecuente la afección intrarticular y periarticular;
en algunos casos, es difícil la diferenciación clínica como en el hombro, cadera y en
muñeca, en este contexto la ecografía musculoesquelética puede ser muy útil 3,9.
Articulación: Normalmente, puede verse una delgada capa hipoecoica de
líquido sinovial en los recesos articulares. En caso de derrame existe un
contenido hipo o anecoico que desplaza la cápsula articular o llena bursas comunicantes
con la articulación. Su sensibilidad es muy alta, evitando procedimientos invasivos
innecesarios de ser negativo el estudio 3,10.
La ecografía intervensionista es una las principales aplicaciones de la
ecografía musculoesquelética en la reumatología, usándola como guía para aspiración,
infiltración y biopsia sinovial, disminuyendo la incidencia d procedimientos frustros 4,11,12.
Aunque por ultrasonido no se puede definir con exactitud la etiología del derrame, se
puede sugerir, por ejemplo; la presencia de ecos internos en artritis infecciosas e
inflamatorias, mientras que imagen anecoica se ven en artrosis o artritis
por cristales. En enfermedades inflamatorias articulares observamos la sinovia irregular
hiperecoica e hipervascularizada, que fluctúa en liquido (anecoico) pudiendo presionar y
reubicar este, midiendo la sinovia, valorando evolución de la enfermedad y respuesta al
tratamiento. Además existen estudios recientes sobre la medición de la vascularidad de
la sinovia como parámetro 3,12,13.
El uso de la ecografía en el diagnóstico de infecciones protésicas es importante por su
rapidez e inocuidad en comparación con la aspiración guiada por fluoroscopia (método
convencional). También se puede identificar la luxación del componente
radiolúcido de la prótesis, imposible de identificar con radiografías simples 8.
Cartílago articular: Esta estructura se presenta vecina al hueso
subcondral (Figura 1). El ultrasonido nos permite evaluar la calidad del cartílago y su
grosor de manera evolutiva, en el caso de osteoartrosis 14. Por otro
lado, en la condrocalcinosis vemos una imagen heterogénea del cartílago con
múltiples puntos hiperecoicos 4.

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FIGURA 1: Cartílago hialino humeral. se observa banda hipoecoica homogénea (flechas),
sobre cortical ósea (línea hiperecoica).
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El fibrocartílago se aprecia hiperecoico por lo que rupturas y desgarros, son
fáciles de diagnosticar por discontinuidad de la imagen.
En pediatría, la técnica ecografía ofrece la ventaja de poder evaluar el cartílago
de crecimiento, imposible de evaluar con radiología convencional 6.
Cortical ósea articular: Se pueden observar precozmente erosiones y
quistes subcondrales, antes de ser evidentes a la radiografía 15.
Los osteofitos característicos de la osteoartritis se observan como excrecencias bien
definidas de la cortical ósea articular 3.
Cuerpos libres: Se observan como imágenes hiperecoicas intrarticulares
de diversos tamaños, que cambian de posición al movimiento y no siempre están rodeados
de fluido 16.
2. Evaluación periarticular
En reumatología, la patología peri articular es frecuente y a veces difícil de
diagnosticar por su cercanía anatómica y su clínica similar, especialmente entre
tendinitis y bursitis.
Es posible hacerlo con exactitud por ultrasonografía músculoesquelética.
Tendones: Al ultrasonido nos dan una imagen de líneas hiperecoicas
paralelas (Figura 2) y en los que están envueltos por vaina sinovial se observa un halo
hipoecoico de 1-2 mm que los recubre 9-17. Se puede diagnosticar inflamación,
rotura y subluxación 5.

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FIGURA 2: Tendón del triceps (corte longitudinal): Estructura compuesta por líneas
hiperecoicas (flechas rectas), insertadas en el olécranon; que aparece hiperecoico
(flecha curva).
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La tendinitis aguda se caracteriza por el engrosamiento y la disminución de la
ecogenicidad (global o focal) y aumento de la distancia interfibrilar, mientras que en las
tendinitis crónicas puede haber un engrosamiento o adelgazamiento con una
hipogenicidad heterogénea, ocasionalmente con focos hiperecoicos correspondientes a
fibrosis o calcificaciones 4.
Las calcificaciones tendinosas se observan como una línea hiperecoica
intratendínea y pueden dar falsa imagen ecográfica de ruptura 8.
En la tenosinovitis, se evidencia un aumento hipo o anecoico del halo que rodea
al tendón mayor de 2 mm. (Figura 3).

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FIGURA 3: Tenosinovitis del tibial posterior (corte longitudinal): Se observa imagen
típica de líneas hipercoicas del tendón tibial posterior (TP), a la altura del maléolo
interno (MI). Rodeando el tendón, e aprecia un halo hipoecoico (flechas) correspondiente
a tenosinovitis.
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Las rupturas agudas se observan como li interrupción total de las fibras con un
defecto hipo o anecoico por el hematoma que ocupa el espacio del tendón, con alteración
del contorno de ser total. En los tendones con vaina, se observa el aumento anecoico del
halo peritendinoso 3.
En el caso de la ruptura crónica se puede ver una imagen hiperecoica por el
tejido fibroso de cicatrización. En las rupturas parciales la pérdida de
volumen del tendón no es total, con una parte del tendón conservada, siendo las más
pequeñas y difíciles de diagnosticar las rupturas parciales intrasubstancia que se
ubican en el medio del tendón, en quienes la ecografía puede ser más sensible que la
RMN 17.
La subluxación de tendones se observa al estudio dinámico, con el
desplazamiento de estos de sus lugares habituales.
Bursas sinoviales: La ecografía ha demostrado ser la técnica ideal para
visualizar la bursa y como guía para aspiración. Normalmente, la bursa es un espacio
virtual, una delgada línea hipoecoica de 1-2 mm de contenido líquido.
Aunque no se puede determinar la etiología, existen patrones sugerentes. Las bursitis
traumáticas y por microcristales se observan como un aumento homogéneo de fluido en
su interior de más de 2 mm. En la artritis reumatoide se pueden evidenciar
cuerpos riciformes en la pared bursal, así como una apariencia vellosa correspondiente a
pannus. En las bursitis crónicas o infecciosas se produce un engrosamiento de
paredes de contenido hipoecoico con puntos brillantes que representan acumulo de células
inflamatorias 10.
Ligamentos: Las rupturas ligamentosas son frecuentemente traumáticas,
sin embargo patología reumatológica también puede causarlas. La imagen ecográfica
corresponde a bandas hiperecoicas cercanas a contornos óseos, con apariencia mas compacta
que los tendones 5,10. En la ruptura parcial o esguince se evidencia
discontinuidad de un segmento; mientras que en la ruptura total, todo el volumen del
ligamento esta interrumpido por una zona anecoica. En lesiones crónicas ligamentarias se
observa engrosamiento con clisminución de ecogenicidad del ligamento 5.
Músculos: El músculo es mas hipoecoico que las demás estructuras antes
estudiadas por su alto contenido líquido. En corte transversal se aprecian con una
típica apariencia de cielo estrellado y en corte longitudinal n forma de penacho o pluma.
Las rupturas musculares pueden presentarse como hematoma (estructura organizada
hipo o anecoica de aspecto redondeado dentro del músculo o entre fascículos en la
aponeurosis) 4,5,10.
En las rupturas parciales existe una solución de continuidad que no abarca toda
la extensión del músculo y que interrumpe la habitual disposición de las fibras
musculares 4,11.
La miositis inflamatoria, infecciosa y la rabdomiolisis dan una imagen invertida,
donde los septos se observan distendidos e hipoecoicos y las fibras musculares aparecen
relativamente hiperecoicas, Los abscesos ubicados fácilmente como una colección
hipoecoica con ecos interiores (gas o detritus celulares) 5,10.
En la miositis osificante la ecografía puede detectar estadios tempranos, cuando
las radiografías son todavía negativas, observándose calcificaciones (líneas
hiperecoicas dentro de músculo edematoso hipoecoico).
En el caso de tumores, se puede determinar su existencia, extensión, compromiso
de otras estructuras y textura del mismo, mas no su malignidad 3,4,6.
Huesos: El sonido no se transmite a través del hueso, se refleja en su
superficie, por lo que solo se puede evaluar las alteraciones de la cortical ósea y del
periostio, apareciendo como una línea hiperecoica con sombra posterior.
En el diagnostico de la osteormielitis, ecografía musculoesquelética demuestra
precozmente una colección líquida en contacto con el hueso 10,15,18.
La ecografía permite diagnosticar fracturas ocultas en la radiografía, apareciendo
desnivel de la cortical. También es posible evaluar la reparación de las fracturas,
observando la formación del callo 5,15,19.
Nervios: Aparecen como estructura fibrilares, menos ecogénicos que los
tendones, con fibras continuas sin fasciculaciones (Figuras 4A y 4B).
Se usa la ecografía para diagnosticar neuromas, tumores benignos que aparecen como masas
hipoecoicas conectadas al nervio 3,10
En los síndromes de atrapamiento sirve como prueba diagnostica y se puede
sugerir la causa de ellos, si se identifica la estructura que comprime el nervio 20.
FIGURA
4: Nervio mediano en antebrazo
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A: Corte longitudinal : Aspecto fibrilar con paredes (flechas). |
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8: Corte transversal: Aspecto tubular con paredes (líneas cortadas). |
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TCSC y piel: En cuanto a la evaluación del grosor de la piel, existen
trabajos sobre su utilidad en el seguimiento de esclerodermia. Por otro lado en el TCSC,
es ideal para la búsqueda de cuerpos extraños que son radiolúcidos 6.
Además es útil en el caso de duda diagnostica entre celulitis y formación de absceso
asociado, para decidir el drenaje 5,6,15.
Indicaciones de la ecografía musculoesquelética
En reumatología la asociación de patología intra y extraarticular es frecuente,
produciéndose además de artritis, inflamación y roturas tendinosas, tenosinovitis y
bursitis. En este contexto, ecografía músculoesquelética puede ayudar al diagnóstico
preciso de estos procesos.
Hombro: El síndrome de hombro doloroso es una consulta frecuente en
reumatología, siendo la más requerida en ultrasonografía 5,6,21. Su
etiología es diversa y a veces de difícil diagnóstico clínico. La utilidad de la
técnica ecográfica es de mayor importancia en síndromes crónicos, recurrentes y
refractarios al tratamiento.
En el hombro, se puede estudiar subluxación, tendinitis, tenosinovitis y ruptura del
biceps. En la subluxación del biceps, se aprecia el tendón desplazado
medialmente, fuera de la corredera bicipital (signo de la corredera vacía), el ligamento
transversal está interrumpido y frecuentemente se asocia a desgarros del tendón
subescapular 8,21,22.
Ecografía musculoesquelética es la técnica de elección en la ruptura del manguito
rotadores (Figura 5). Se ha demostrado sensibilidad y especificidad entre 94 y 100%
para la ruptura total y de 93-96% para la ruptura parcial, cifras comparables y superiores
a RMN 7. Se identifica la localización, el grado de retracción, el tamaño y
los componentes del manguito que están rotos, asimismo se sugiere la cronicidad del
proceso 2,22. En algunos casos, supera la sensibilidad de la artroscopía,
técnica invasiva de elección para el diagnóstico, que no identifica rupturas parciales
del lado bursal o intrasubstancia del tendón supraespinoso 8.

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FIGURA 5: Ruptura del tendón supraespinoso (Corte longitudinal = A y corte transversal =
B): Se aprecia área anecoica (flechas), dentro del tendón (S), que interrumpe sus
fibras, correspondiendo a hematoma por ruptura.
Reparos anatómicos: H = Húmero, TM = Tubeosidad mayor, D = Músculo deltoides.
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En las rupturas parciales se observa un defecto hipoecoico dentro de la masa
tendinosa con conservación del resto del tendón, en algunas ocasiones se presentan focos
heterogéneos hiperecoicos 6,21. Este tipo de rupturas se clasifican en
articulares, bursales e intrasubstancia (difíciles de diagnosticar por RMN e imposible
por artroscopía).
Las bursitis subacromiodeltoidea suele asociarse a ruptura del manguito de
rotadores, caso en el que se comunica con la articulación glenohumeral por ausencia de
tendón, sin embargo, puede presentarse como patología única en artropatía por
cristales o artropatías inflamatorias crónicas en las que se observa además un
engrosamiento de las paredes, abundante fluido y en ocasiones pannus de apariencia ya
antes descrita 21,22.
Por el receso posterior del hombro se puede diagnosticar derrame y sinovitis de la
articulación glenohumeral por la elevación del tendón infraespinoso de mas de 2 mm
por encima del rodete glenoideo 21. En la artrosis se observa
adelgazamiento del cartílago con consecuente disminución del espacio intrarticular. La degeneración
y ruptura del rodete glenoideo posterior se aprecia con claridad, siendo esto más
difícil en la parte superior y anterior. Las roturas del rodete pueden asociarse
a quistes de la escotadura escapular con consecuente compresión de vasos y nervios a este
nivel.
CRITERIOS DE RUPTURA TOTAL DEL
MANGUITO
DE ROTADORES
| Criterios directos |
Criterios indirectos |
Ausencia
del tendón (Ruptura masiva) |
| Imagen hipoecoica
(Hematoma) |
| Pérdida del volumen
tendineo (Ruptura crónica) |
Imagen hiperecoica
(Fibrosis)
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| Distensión de bursa
subacromiodeltoidea |
| Efusión glenohumeral y
alrededor del bíceps |
| Signo de la tuberosidad
desnuda (Irregularidad en la cortical y desinserción del tendón) |
| Signo de la prueba pinchada
(Pérdida de la convexidad del tendón) |
| Signo de interfase
(Cartílago como línea hiperecoidea por líquido sobre él) |
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Es posible detectar erosiones y osteofitos de la cortical ósea, tanto en la articulación
glenohumeral y como la acromio-clavicular.

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FIGURA 6:
Tenosinovitis infecciosa extensora de muñeca (corte transversal): Se observan tendones
extensores (TE) con halo hipoecoico alrededor (*), que indica tenosinovitis. Además puede
verse gran hipervascularidad (flechas), en paciente en la que se aisló Staphylococcus
aureus, luego de la aspiración guiada por ultrasonografía, que permitió no contaminar
la articulación estéril. |
Codo: En las epicondilitis laterales y mediales se observa
aumento del espesor del tendón, acompañado de irregularidad de la cortical en el lugar
de la inserción 5,6,23,24. La ruptura de tendones extensores y flexores se
evidencia por ausencia del tendón.
La ruptura distal del biceps puede diagnosticarse, identificando si es en
músculo o tendón, decidiendo así la necesidad quirúrgica.
En la zona posterior del codo se pueden observar bursitis olecraneana, así como tendinitis
y roturas del triceps que cuando son traumáticas suelen presentarse a 2-3 cm de su
inserción en el olécranon 3,6,23,25.
Podremos distinguir derrame por la distensión capsular de mas de 1 mm, así como
presencia de cuerpos libres intraarticulares 3,6,8,23.
A nivel nivel del codo puede descartarse tumores, neuritis y subluxación del cubital
24.
Muñeca y mano: Aunque son articulaciones superficiales, muchas veces es
difícil distinguir si hay tenosinovitis, artritis o ambas. Ultrasonido
musculoesquelético es de gran utilidad para guiar la aspiración extrarticular sin
contaminar la articulación esteril.
En el caso específico de quistes sinoviales y gangliones se aprecian imágenes
hipoecoicas bien definidas, donde se puede determinar con facilidad su origen y
localización, siendo mas frecuente en la articulación escafoide?semilunar 5,6.
En las tenosinovitis y ruptura de tendones, se puede identificar con exactitud de
que grupo se trata e individualizar el tratamiento, como en el caso de la tendinitis de
Quervain 23.
Otra aplicación interesante es la posibilidad de diagnosticar síndrome del túnel
del carpo, además de su probable etiología como masas, gangliones, tenosinovitis o
pinzamiento de los músculos lumbricales. El nervio mediano a nivel del retináculo flexor
debe ser igual o menor a 10-12 mm2 6,23,25. Ecografía ha mostrado
correlación con el estudio electromiográfico, usado actualmente como método
diagnóstico preferencial 26.
En artritis reumatoidea, la exploración ecográfica puede mostrar derrame sinovial y
erosiones óseas tempranas 8.
Ruptura de tendones y ligamentos con dedo en cuello de cisne y en martillo pueden
ser confirmados por esta técnica, en la misma forma, dedo en gatillo con el
respectivo engrosamiento del tendón flexor y tejido circundante. En la contractura de
Dupuytren, se puede observar los nódulos y cordones de colágeno en la aponeurosis
palmar 6,8.
PRINCIPALES INDICACIONES EN
MIEMBRO SUPERIOR
| Hombro |
| Tendinitis y ruptura del manguito rotador |
| Bursitis subacroniodeltoidea |
| subluxación del biceps |
| Codo |
| epicondilitis |
| Cuerpos libres |
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| Muñeca |
| Tenosinovitis vs. artritis |
| Síndrome del tunel del carpo |
| Gangliones |
| Mano |
| Dedo en gatillo |
| Erosiones |
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Cadera: La cadera es una articulación profunda difícil de examinar. La
ecografía cumple un rol fundamental para diferenciar con alta confiabilidad, la
patología intraarticular de la extraarticular [8]. Esta técnica nos permite detectar efusiones
tan bajas como 1 ml. por lo que de ser negativo el estudio, se evita un procedimiento
invasivo no necesario. Por otro lado, de ser positivo con una distensión hipoecoica de la
cápsula mayor de 5 mm o asimetría de 2 mm, permite guiar la aspiración, realizar una
evaluación inmediata posterior y evitar el alto índice de aspiraciones frustras del
procedimiento a ciegas. Las características del derrame pueden orientarnos hacia
la etiología sin embargo, para el diagnóstico definitivo es indispensable el estudio
microscópico del líquido obtenido 27. En el caso de sinovitis transitoria
es más frecuente las características anecoicas en la distensión. En la artritis
séptica, generalmente se observa una imagen hipoecoica con ecos en su interior con
extensión periarticular [6,28]. Las prótesis de cadera representan un problema por la
dificultad en el uso de RMN y TAC. El método convencional de estudio ha sido la
aspiración guiada por fluoroscopía, ecografía puede ser una técnica inocua que evita
intervenciones cuando es negativa, evitando además el riesgo asociado al procedimiento 29.
Otra aplicación interesante es el diagnóstico precoz de la subluxación congénita
de cadera cuando aun no se puede evaluar adecuadamente con la radiología
convencional 30.
Una común y olvidada patología es la bursitis trocanterea, que se observa como
una masa curvilínea alrededor del trocánter femoral, que de presentar engrosamiento de
la pared sugiere patología inflamatoria 6.
Rodilla: La segunda articulación más estudiada en ecografía
musculoesquelética. Se puede usar para el diagnóstico de lesiones musculares,
tendinosas, ligamentosas, meniscales, cartílago, bursitis, derrame, sinovitis, cuerpos
libres y quistes de Baker.
En el caso de patología intrarticular es fácil diferenciar derrame puro (Imagen
anecoica) de sinovitis (Imagen hipoecoica). Existe la posibilidad de medir el grosor de la
sinovia (Por compresión se distribuye el líquido sinovial), para seguimiento y
evaluación de terapéutica. Ultrasonido con doppler?color esta siendo usada para
demostrar la vascularidad de la sinovia en pacientes con artritis reumatoide 31,32.
Podemos hacer el diagnóstico de quiste de Baker, con su típica imagen de
herradura de caballo en corte transversal, diferenciándolo de la trombosis venosa
profunda y de otras masas del hueco popliteo, que presentan un cuadro clínico similar. Se
puede evaluar su tamaño, evolución, respuesta a la terapéutica e integridad del quiste
observándose un borde inferior romo, a diferencia de la ruptura en la que se aprecia
afilamiento de sus extremos, en corte longitudinal.
Los cuerpos libres se ubican en la bursa suprarotulianana, recesos laterales y
quiste de Baker 31.
El cartílago articular puede ser evaluado por ecografía, para el diagnóstico de artrosis.
Algunos autores mencionan la importancia de la medida de su grosor entre 1-2 mm 31,32,
nuestro grupo mostró en un estudio aun no publicado, que además de las mediciones, es
importante evaluar la calidad del cartílago de acuerdo a sus características
ecográficas.
En el caso de las lesiones meniscales aún la RMN es el método de elección,
porque con la ecografía no se puede observar el área total meniscal, pero en el área
más superficial se observa claramente trazos de fisuras anecoicas en la estructura
hiperecoica meniscal y muchas veces quistes sinoviales asociados 32.
Tendinitis y rupturas tendinosas generalmente pueden ser localizadas y medidas
con exactitud dinámicamente. La ruptura del cuadriceps ocurre mayormente a 2 cm
de la inserción en la rótula o en la unión musculotendinea. Tendinitis rotuliana distal
o Osgood-Schlatter y tendinitis rotuliana proximal o Sinding-Larsen-Johansen
en el niño y rodilla del saltador en el adulto (Figura 7), se aprecian con una
aumento de volumen del tendón acompañado o no de epifisitis (irregularidad en la
cortical ósea) 5,6,33.

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FIGURA 7: Rodilla del saltador (corte longitudinal): Aumento de volumen del tendón
rotuliano (TR). Esta alteración es más marcada en la región inferior y proximal del
tendón (entre aspas).
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Se pueden diagnosticar bursitis anserina, prerotuliana, suprarotuliana, infrarotuliana
superficial y profunda, observándose una imagen hipoecoica o anecoica con o sin
engrosamiento de pared, en vez del espacio virtual normal en el lugar correspondiente.
Las artritis inflamatorias crónicas avanzadas pueden producir lesiones ligamentarias.
Se identifica ecográficamente como interrupción o engrosamiento hipoecoico de los
ligamentos colaterales 3,33.
Tobillo y pie: Poliartritis crónicas inflamatorias son causantes de
tendinitis e incluso rupturas del tendón de Aquiles y el tendón tibial posterior 34-37.
En la ruptura del tendón de Achiles aparece como un defecto hipoecoico a nivel
del maleolo que se debe medir dinámicamente, así como evaluar la herniación de la grasa
de Kager, por su capacidad de interrumpir la curación espontánea del tendón 6,37.
En la lesión crónica o tendinosis del Achiles se aprecia un agrandamiento
fusiforme del tendón con hipoecogenicidad heterogénea 6,34,35,37.
Podemos diagnosticar tenosinovitis del tibial anterior (Figura 8), posterior y peroneos
cuando el halo hipoecoico que los rodea es mayor a 1 mm 34. El tendón tibial
posterior ha mostrado ser especialmente suceptible en pacientes con artritis reumatoidea,
siendo la causa de pie plano secundario cuando se rompe 38,39.

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FIGURA 8: Tendinitis y tenosinovitis de tibial anterior (corte longitudinal): Paciente con
artritis reumatoidea, con el tendón tibial anterior aumentado de tamaño,
hipervascularizado (flecha curva), con halo hipoecoico alrededor (flechas rectas). Reparos
anatómicos: Ti=Tibia, T=Tarso.
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En general, para todos los tendones del pie y tobillo por su tamaño, distribución, la
posibilidad del estudio dinámico y en especial para las lesiones intrasubstancia la
ecografía musculoesquelética ha mostrado su superioridad con respecto a la RMN).
La bursitis retrocalcánea se observa como imagen sacular hipoecoica debajo del
tendón de Aquiles.
Esguinces de tobillo con desgarro parcial o total de ligamentos se aprecian como
engrosamiento hipoecogénico o interrupción de las fibras ligamentarias, respectivamente.
Derrame, sinovitis y cuerpos intraarticulares pueden ser diagnosticados con
claridad a pesar del tamaño de los recesos articulares 34.
PRINCIPALES INDICACIONES EN
MIEMBRO
INFERIOR
| Cadera |
| Derrame |
| Subluxación congénita de cadera |
| Rodilla |
| Sinovitis vs. derrame |
| Quiste de Baker |
| Lesión ligamentosa |
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| Tobillo |
| Ruptura de Aquiles y tibial posterior |
| Tenosinovitis de tibiales y peroneos |
| Lesión ligamentaria |
| Pie |
| Fasceitis plantar |
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En la fascitis plantar, causa común de talalgia, se visualiza un engrosamiento
mayor de 4 mm o diferencia contralateral mayor de 1 mm y pérdida fusiforme de la
ecogenicidad 37,39. Fibromatosis plantar se observa como imágenes
nodulares hipo e hiperecogénicas adheridas a la aponeurosis 6,34,40.
Los neuromas de Morton deben buscarse como imágenes hipoecoicas conectadas a los
nervios interdigitales, a la altura de las cabezas de los metatarsianos, siendo mas
frecuentes en los espacios interdigitos tercero y cuarto 34,37.
Agradecimientos:
Deseo agradecer a mis maestros en ecografía musculoesquelética, mi co?autor Dr. J.A.
Bouffard y a los Drs. J Craig, K. Shirazi y M van Holsbeeck por sus enseñanzas.
VER
REFERENCIAS
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