| Revista Peruana de
Reumatología : Volumen 7 Nº 2, Año 2001 LIMA-PERU |
|
Artículo Original
Síndrome de impacto subacromial
de hombro
Benavente Arce E *
* Médico Traumatólogo. Hospital
Alberto Sabogal Sologuren. EsSalud. Callao.
RESUMEN
El Síndrome de Impacto subacromial
constituye la principal causa de "hombro doloroso" intrínseco, se resalta la
importancia del diagnóstico etiopatogénico del síndrome de modo que permita aplicar un
tratamiento correcto y racional.
En el período de 1991 al 2000 se han tratado 1,872 pacientes con "hombro
doloroso" de los cuales 1,304 eran de origen intrínseco, y de ellos, 1,146 (83%)
correspondían a síndrome de impacto que para su tratamiento se dividen en 2 grupos: A y
B.
El primer grupo de 1,075 pacientes con lesiones de grados I,II y algunos de IIIº son
sometidos a tratamiento conservador con 91 % de resultados excelentes.
Un segundo grupo de 71 pacientes con lesiones de grado IIIº en los que se aplicó
tratamiento quirúrgico con 66%, de resultados excelentes.
ABSTRACT
The subacromial impingement syndrome constitutes the main cause of intrinsic painful
shoulder, the importance of the etiopathogenic diagnosis remarked so it allows to apply a
correct and rational treatment.
In the period of 1991 at the 2000 1,872 patients have been with "painful
shoulder", of wich 1,304 were of intrinsic origin, and of them, 1,146 (83%) they
corresponded to Impingement syndrome for their treatment they are dividede in 2 groups: A,
y B.
The first group of 1,705 patients withlesions of grades I, II, and some of IIIº are
subjected to conservative treatment with 91% of excellent results.
A second group of 71 patients with grade lesions IIIº in those that surgical treatment
was applied with 66%, of excellent results.
Palabras clave: hombro doloroso, impacto subacromial, tendinitis
supraespinoso, manguito rotador.
INTRODUCCION
El cuadro de Hombro doloroso tiene básicamente 2 causas: extrínsecas, en las que el
dolor en hombro es referido de un lugar distante, sea una patologia de columna cervical,
mediastino, tórax, etc. A diferencia de las causas intrínsecas en las que el dolor es
producido por una patologia originada en el hombro; y de ellos, el mayor porcentaje es
originado por el síndrome de impacto, pellizcamiento o pinzamiento subacromial 13,18,19,20,21,25,26,27,28,32.
La diversidad de causas de hombro doloroso hacen ver la necesidad de llegar al
diagnóstico etiopatogénito para poder realizar el tratamiento correcto y no el
sintomático ciego de infiltrar localmente, que lo único que hace es enmascarar el cuadro
y retardar el diagnóstico, haciendo que el tratamiento real sea establecido tardíamente
cuando los daños están más avanzados y con resultados menos satisfactorios 6,14,18,20,21.
El síndrome de impacto subacromial es producido por el impacto o atricción repetitivo de
los músculos del manguito rotador (supraespinoso, subescapular, infraespinoso, redondo
menor) y porción larga del bíceps contra el arco córaco-acromial (acromion
ánteroinferior, ligamento córaco-acromial y coracoides) en cada abducción del hombro
por encima de 90 grados 3,5,6,7,8,9,13,19,25,29.
El cuadro a través del tiempo ha recibido las siguientes denominaciones: bursitis
subacromial, periostitis húmero-escapular, periostitis, bursitis, bursitis cálcica,
bursolitis, apofisitis, coracoiditis, etc. 3, 12, 14, 19; hasta que en 1972
Charles Neer demostró que se trataba de un solo cuadro denominándolo síndrome de
impacto subacromial y que en su producción participarían 4 factores : 23,24,35
| 1 . Factor
vascular : |
hipo o avascularidad distal
del supraespinoso. |
| 2. Factor degenerativo : |
se presenta con la edad
avanzada. |
| 3. Factor mecánico
: |
acromion prominente o de
tipo ganchoso. |
| 4. Factor traumático
: |
microtrauma subacromial
por sobreuso. |
Pueden distinguirse 3 estadios o grados de este sindrome: en el primer estadío hay edema
y microhemorragia en manguito rotador, paciente menor de 25 años, reversible al controlar
los factores desencaden antes. El estadio 2 se caracteriza por tendinitis, fibrosis,
rupturas parciales de manguito rotador, en pacientes entre 25-40 años que responden a
tratamiento médico o quirúrgico. Finalmente en el estadio 3 ocurrer ruptura completa del
manguito, presencia de espículas óseas subacromiales. Paciente generalmente mayores de
40 años.
Los síntomas principales son dolor en región deltoidea, sin causa aparente, muchas veces
de presentación o agravación nocturna. Limitación a la movilización del hombro y
crujido subacromial audible y palpable.
En el exámen se encuentra limitación a la movilización del hombro sobre todo en la
abducción en el arco de 80 a 120 grados, signo de impacto positivo (dolor agudo a la
elevación al llegar a los 90 grados aproximadamente.
Entre los exámenes complementarios mas útiles destaca la evaluación por imágenes 2,4,19,2,25,26.
A. RADIOGRAFÍA SIMPLE:
En las posiciones: anteroposterior verdadera, lateral escapular, con las que se evalúa:
Características de los componentes
óseos de la articulación.
Ubicación y altura de la cabeza
humeral en relación a glenoides.
Disminución del espacio subacromial a
menos de 9 mm.
Signos de esclerosis en tuberosidad
mayor, en región subacromioclavicular,
Características del espacio
gleno-humeral.
B. ULTRASONOGRAFÍA:
Describe las características de partes blandas, integridad o ruptura de manguito rotador.
C. TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA: Que permite evaluar la arquitectura y
características de los componentes óseos.
D. RESONANCIA MAGNÉTICA: Que permite ver características en detalle de
los componentes articulares, sobre todo de partes blandas.
El objetivos del presente trabajo fueron:
Determinar la frecuencia del síndrome
de impacto subacromial según edad edad sexo, severidad de la lesión y lado del
cuerpo afectado
Comparar los resultados del tratamiento
conservador respecto al manejo quirúrgico
MATERIAL Y MÉTODOS
Evaluamos 1146 pacientes con 1193 hombros
con Síndrome de Impacto subacromial tratados en el Hospital IV Alberto Sabogal del Callao
y particulares en el período de 1991 al 2000.
Para el diagnóstico se emplearon los siguientes criterios: 2,4,6,13,14,15,18,19,20,21,25,26,27, 29,33.
A. EVALUACION CLÍNICA:
paciente con dolor en región acromial sin antecedente traumático de presentación
generalmente nocturno agravado con la abducción del hombro, que no ha respondido a
tratamiento sintomático ni infiltraciones, con signo de impacto positivo.
B. EVALUACIÓN
RADIOGRÁFICA: mínimo en 2 posiciones (anteroposterior verdadera, lateral
escapular), en las que se encuentra: esclerosis en tuberosidad mayor, esclerosis y
espículas subacromio-claviculares, dismnución del espacio subacromial, asenso relativo
de cabeza humeral.
C. EVALUACIÓN ULTRASONOGRÁFICA O CON RESONANCIA MAGNÉTICA: En algunos
casos en los que fue posible realizar. En ambos examenes se ha confirmado con mayor
detalle los signos de ruptura parcial o total del manguito rotador.
Al final se ha determinado el grado probable de lesion.
GRUPO A (1,075 PACIENTES)
- Pacientes con grados I y II
- Pacientes con grado III sobre todo con lesión leve a moderado de manguito.
Se ha empleado tratamiento conservador: reposo fisico con cabestrillo por unos 3 a 5 dias
seguido de un programa de terapia fisica.
GRUPO B (71 PACIENTES)
- Pacientes con grado III que no han respondido a tratamiento conservador.
- Pacientes con grado III con lesión grave de manguito rotador.
Se ha empleado tratamiento quirúrgico abierto o artroscópico. 1,3,7,8,9,10,11,12,13,17,22,23,24,30,31,32.
La evaluación post tratamiento se ha realizado empleando la escala de calificación de la
Sociedad Americana de Cirujanos de Hombro 30, considerando: dolor, función, actividad, deporte y
satisfacción del paciente:
EXCELENTE: No hay dolor, función
normal, actividades normales, realiza todo tipo de deporte, satisfacción completa del
paciente.
BUENO: Puede haber dolor con
actividades extremas pero tolerable, función y actividades sin restricción, realiza la
mayoria de deportes, refiere satisfacción con el tratamiento.
REGULAR: Hay dolorcon actividades
fuertes, ligera restricción en función y actividades, pero las cotidianas las realiza a
satisfacción, puede realizar deportes con moderación, aún refiere sentirse satisfecho.
MALO: Persisten las molestias y
limitaciones iniciales, refiere completa insatisfacción con el procedimiento.
RESULTADOS
En el período de 1991 al 2000 se han tratado 1872 pacientes con "hombro
doloroso" de los cuales 1304 eran de origen intrínseco, y de ellos, 1146 (83%)
correspondían a síndrome de impacto que para su tratamiento se dividen en 2 grupos: A y
B (Tabla 1).
TABLA 1
Pacientes según grado de lesión y tipo de tratamiento
GRUPO
DE PACIENTES |
TIPO DE
TRATAMIENTO |
N.° DE
PACIENTES |
PORCENTAJE
% |
|
| GRUPO A |
CONSERVADOR |
1,075 |
93.8 |
|
| GRUPO B |
QUIRÚRGICO |
71 |
6.2 |
|
|
La mayoría de pacientes en el grupo A tuvieron edades entre 25 y 40 años mientras que
los pacientes en el grupo B en su mayoría fueron mayores de 40 años (Tabla 2). La
distribución según sexo fue similar en ambos grupos (Tabla 3).
TABLA 2
Distribución según edad
| EDAD |
< 25 años |
25 a 40 años |
> 40 años |
|
| GRUPO A |
18 (2%) |
635 (59%) |
422 (39%) |
|
| GRUPO B |
0 (0%) |
2 (3%) |
69 (97%) |
|
TABLA 3
Distribución de pacientes según sexo
|
| GRUPO A |
472 (44%) |
603 (56%) |
|
| GRUPO B |
32 (45%) |
39 (54%) |
|
Las tres cuartas partes de los pacientes
con lesiones mas severas (Grupo B) tenían antecedentes de infiltración con corticoides,
mientras que la mayoría de pacientes en el grupo A no tenían antecedentes de
infiltración en mas del 50% (Tabla 4).
TABLA 4
Antecedentes de infiltración con corticoides
| ANTECEDENTE |
CON
FILTRACIÓN |
SIN
FILTRACIÓN |
|
| GRUPO A |
387 (36%) |
688 (64%) |
|
| GRUPO B |
52 (73%) |
19 (27%) |
|
El hombro dominante fue el
mas afectado en ambos grupos (Tabla 5)
TABLA 5
Distribución de pacientes según hombre afectado
| HOMBRO AFECTADO |
DOMINANTE |
NO DOMINANTE |
|
| GRUPO A |
764 (71%) |
311 (29%) |
|
| GRUPO B |
55 (77%) |
16 (23%) |
|
El primer grupo de 1075 pacientes con lesiones de grados I,
II y algunos de III son sometidos a tratamiento conservador con 91% de resultados
excelentes. Un segundo grupo de, 71 pacientes con lesiones de grado III en los que se
aplico tratamiento quirúrgico con 66% de resultados excelentes (Tabla 6).
TABLA 6
Resultados según tipo de tratamiento
| CALFICACIÓN |
EXCELENTE |
BUENO |
REGULAR |
MALO |
|
| GRUPO A |
975 (91%) |
57 (5%) |
43 (4%) |
0 (0%) |
|
| GRUPO B |
46 (65%) |
14 (20%) |
8 (11%) |
3 (4%) |
|
DISCUSIÓN
En el periodo de 1991 al 2000 hemos tratado 1872 pacientes portadores de "hombro
doloroso", de los cuales se descartan 568 cuyo origen era extrínseco y/o
triumático, quedando 1304 pacientes con hombro doloroso de origen intrínseco, en éste
grupo 1146 (88%) eran portadores de síndrome de impacto, que constituye el material de
nuestro trabajo; la cifra obtenida nos demuestra que se trata de la etiología más
frecuente de dolor de hombro en nuestro medio, similar a la descrita por otros autores 13,11,21,22,25,27,29.
Los pacientes fueron divididos en grupos de tratarniento según la severidad de la
lesión. El Grupo A con 1,075 pacientes con tratamiento conservador, y el segundo grupo B
con 71 pacientes que han requerido de tratamiento quirúrgico. La mayoría de pacientes en
nuestro caso el 93.85% responden satisfactoriamente a tratamiento conservador, no
requeriendose infiltraciones ni cirugía. Esto se contrapone con lo que se suele realizar
írecuentemente por algunos en la práctica: infiltración de corticoides muchas veces
ignorando la verdadera causa del cuadro doloroso o el planteamiento casi de inicio de una
solución quirúrgica lo cual tampoco es correcto; puesto que nuestros resultados muestran
que solo el 7,3 % de éstos pacientes necesitaron de tratamiento quirúrgico sea ello a
cielo abierto o artroscópico. Resultados que se aproximan a los reportados por otros
Hammond 17 quien realiza tratamiento quirúrgico en el 5 %, de pacientes con
síndrome de impacto, Masen 21 en el 8 % y Post 27 en el 2%.
Respecto a edad, observamos que el mayor porcentaje de pacientes del grupo A (59%) están
en el grupo elario de 25 a 40 años; en cambio el mayor porcentaje de pacientes del grupo
B (97%) están en el grupo etario de más de 40 años, lo que significa que a menor edad
la respuesta a tratamiento conservador ha sido bastante efectiva; en cambio en los
pacientes mayores de 40 años las posibilidades de tratamiento quirúrgico han sido
mayores; reporte que también es concordante con lo reportado por otros autores: Neer 23,25,
realiza sus acromioplastías quirúrgicas en mayores de 45 años, Rockwood 28,29
en mayores de 40 años, Skoff 30 en promedio de edad de 46 años. Matsen 21
en edad promedio de 58 años.
En cuantro a sexo, hemos tenido un ligero predomnio del sexo femenino en ambos grupos que
no es muy significativo y no ha influido mayormente en los resultados ni en el pronóstico
del cuadro.
Con respecto al antecedente de infiltraciones con esteroides; observamos que en el grupo A
el 80% ha tenido el antecedente de una sola infiltración y el 20% 2 a 3 infiltraciones
sin ningún éxito definitivo. En el grupo B por la gravedad del dolor todos los pacientes
han tenido más de 2 infiltraciones de ellos 70%, refieren mejoría que duró entre 1 a 6
meses y el 30%, ninguna mejoría significativa de modo que todos han consultado por dolor
rebelde a tratamiento conservador e infiltración, al respecto no he encontrado en la
literatura algún reporte que este procedimiento haya llevado a una represión o mejora
documentada de un cuadro de síndrome de impacto debidamente diagnosticado, en cambio
existen múltiples reportes de los efectos contralaterales de los esteroides en partes
blandas y en las articulaciones, puesto que hay que considerar que unainfiltración en la
bursa o espacio subacromial se convierte generalmente en articular por la comunicación
que existe debido a los diferentes grados de ruptura del manguito rotador, pero si hemos
observado en los pacientes intervenidos quirúrgicamente mayor grado de lesión en
cartílago y partes blandas en los pacientes que han recibido mayor número de
infiltraciones, dificultando la reparación del manguito debido a la gran friabilidad del
músculo lesionado y la marcada osteoporosis en la zona de reinserción muscular.
En ambos grupos el hombro afectado ha sido el del lado dominante en el 71 a 77%, lo cual
puede ser explicado por la etiopatogenia del cuadro, considerando que el miembro mas
utilizado está expuesto más al microtrauma repetitivo con cada elevación del hombro por
encima de 90 grados completando asl el complejo etiopatogénico del cuadro.
En cuanto a los resultados del tratamiento, en el grupo A se logró un 91% de excelentes y
en el grupo B un 66%; resultado que nos demuestra que en el síndrome de impacto los
mejores logros se observan en los estadios iniciales I y II, de ahí la necesidad del
diagnóstico precoz y tratamiento correcto puesto que el tratamiento y aceptación del
paciente es mejor con menor pérdida de tiempo laboral, en cambio en estadios avanzados la
necesidad de tratamiento quirúrgico aumenta la complejidad del manejo del paciente, con
mayor periodo de incapacidad laboral y mayor incomodidad del paciente así como con
resultados inferiores.
Se puede concluir entonces que: el síndrome de impacto subacromial es un cuadro doloroso
por impacto del manguito rotador contra el arco coracoacromial debido en parte a la
elevación repetida del hombro por encima de 90°. En todo "hombro doloroso" hay
que llegar al diagnóstico etiológico para realizar el tratamiento correcto. El síndrome
de impacto subacromial con un 88% es la causa más frecuent de "Hombro doloroso"
intrínseco en nuestro medio. El 93% de nuestros casos han respondido satisfactoriamente
al tratamiento conservador y solo en un 7% hubo necesidad de tratamiento quirúrgico. La
edad predominante en el grupo A fue entre 25 a 40 años, en cambio la edad predominante de
los tratados quirúrgicamente fue en mayores de 40 años. El ligero predominiodel
sexofemeninoen ambosgrupos notuvo significación en el pronóstico del cuadro. La
infiltración previa con corticoide solo fue un sintomático en algunos pacientes y en
ninguno constituyó un tratamiento definitivo. El hombro mayormente afectado en ambos
grupos fue el del lado dominante debido al mayor riesgo de exposición al síndrome. Los
mejores resultados se han obtenido en el primer grupo con tratamiento conservador de ahí
la recomendación de su detección precoz y su tratamiento correcto.
VER
REFERENCIAS
|