Revista Peruana de Radiología.       Vol. 5  •  Nº 13 • 2001

RESONANCIA MAGNÉTICA

Ayuda diagnóstica por resonancia diagnóstica por resonancia magnética
en la degeneración Hepatocerebral

Conrado Castro-Magluff1, Rosa Velasco-Valderas2, Néstor Tenio-Obregón3.

 

RESUMEN

Se observó en seis pacientes hiperseñales en T1, en zona de ganglios basales y cápsula interna, bilateral y simétrica en relación con cuadro de encefalopatía hepática como hallazgo, ya que fueron referidos por otras razones. La utilización de resonancia magnética para el estudio de estos casos es relevante, ya que en forma no invasiva se puede obtener una correlación con los cambios metabólicos, como también seguir la evolución del proceso. El síndrome hepatocerebral adquirido es un cuadro neurodegenerativo que ocurre como consecuencia de enfermedades que afectan a la función hepática. Generalmente, por procesos toxicometabólicos, como: la ingesta de alcohol, por hepatitis aguda o crónica, por derivaciones portosistémicas, con la administración de nutrición parenteral en forma crónica y por intoxicación con manganeso5,18,19. En imágenes de resonancia magnética, Inoue8 y colaboradores en 1991 destacaron la presencia de hiperseñales, en protocolos ponderados en T1, en zona de ganglios basales en relación con pacientes cirróticos. Estas observaciones fueron ampliadas por otros autores10 en insuficiencia hepática crónica3,11,12,15, por derivación portosistémica sin insuficiencia hepática4, en pacientes sometidos a tratamiento parenteral de sustitución22, en encefalopatía portosistémica asociada a esquistosomiasis2 y en infectados con VIH14, entre otros. La extensión de la señal también se le ha observado en: la glándula hipófisis, en el núcleo caudado, en al región subtalámica y en el mesencéfalo alrededor del núcleo rojo1.

Palabras clave: Resonancia magnética. Degeneración hepatocerebral. Hiperseñales.


MATERIAL Y MÉTODOS

Pacientes

Se encontró la presencia de hiperseñales en seis pacientes referidos por disturbios mentales difusos como bradipsiquia, confusión y trastornos de la conciencia.

Imágenes de resonancia magnética

Los exámenes se realizaron en tres de ellos con equipo Philips de 0,5 T con protocolo sagital y axial ponderados en T1 con TR de 434 msec y TE de 15 msec; Turbo T2 en coronal TR de 5000 msec y TE de 120 msec y FLAIR axial con TR de 6000 msec, TE de 120 msec y T1 de 2000 msec. Los otros pacientes se les estudio en equipo Siemens de 1,5 Tesla con cortes sagitales y axiales en T1 con TR de 500 msec y TE de 14 msec; Turbo T2 en coronal con TR de 4250 msec: TE de 99 msec y FLAIR en axial con TR de 9000 msec, TE de 110 msec y TI de 2500 msec.

RESULTADOS

A seis pacientes enviados para examen de resonancia magnética, como hallazgo se les hizo el diagnóstico de encefalopatía hepática para después ser comprobados con la revisión de la historia clínica y exámenes de laboratorio. Fueron cuatro del sexo masculino y dos del femenino. Los varones con evidencia de antecedente de ingesta alcohólica crónica. A una paciente se le encontró hepatotoxicidad a fármacos y a la otra no se le pudo correlacionar con una etiopatogenia conocida. A uno de los pacientes también se le practicó prueba de difusión, no encontrándose alteración alguna. Las hiperseñales sólo se encontraron en zona de ganglios basales y cápsulas internas. No hubo diferencias de imágenes entre un equipo y otro.

DISCUSIÓN

La encefalopatía hepática es un complejo cuadro de complicación neurológica descrita por Adams24 en 1949.

Scherlot y Someski23 en 1954 lo denominaron como encefalopatía portosistémica.

Cuadro que se caracteriza por un estado de confusión mental, agitación psicomotriz, somnolencia progresiva y deterioro del estado de conciencia hasta el estupor y el coma.

 

Tabla 1. Pacientes con hiperseñal en TI, difusa, en zona de ganglios basales y cápsulas internas relacionadas con encefalopatías hepática.

Sexo

Edad

Relacionado con

M

65

Ingesta de alcohol

F

59

Insuficiencia hepática de causa desconocida

M

64

Ingesta de alcohol

M

51

Ingesta de alcohol

F

74

Insuficiencia hepática por fármacos

M

50

Ingesta de alcohol

 

El amonio se encuentra elevado en casi 90% de los pacientes con encefalopatía hepática. Por lo que se estima que el 10% de los pacientes tienen niveles normales de amonio (valores normales oscilan entre 60 y 90 ug/ 100 mL). Al parecer no hay correlación directa entre el nivel de amonio y la intensidad del síndrome.

En 1991, Inoue8 y colaboradores publicaron por primera vez en un estudio de resonancia magnética de encéfalo, la presencia de un área de hiperseñal en T1, difusa, en la zona de la cápsula interna que se extendía por el núcleo lenticular de cada hemisferio cerebral. Estas observaciones fueron encontradas en nueve de 16 pacientes con cirrosis hepática. Pujol y colaboradores,20 en 1991, demostraron que las imágenes tenían una relación directa con la evolución favorable del cuadro hepático como en el caso de trasplante de hígado o con el tratamiento médico6,21 o con la discontinuación de administración parenteral de manganeso17.

En el estudio anatomopatológico, el cerebro muestra una necrosis seudolaminar con cambios microvasculares en la unión de la sustancia gris con la blanca10. Cambios directamente correlacionados con niveles elevados del amonio plasmático. También se encuentra degeneración esponjosa, a base de pequeñas cavitaciones que ocurren principalmente en corteza cerebral y putamen por lo que surge una proliferación astrocitaria seguida de desmielinización y muerte neuronal.

La etiopatogenia del proceso estaría asociada con el depósito intracelular de manganeso5,7,9,13. Pero a ciencia cierta, aún todavía no se le conoce su fisiopatología.

Hiperseñales en T1 se puede encontrar en muchos procesos como: depósito de lípidos, sangre en fase de metahemoglobina e implantes secundarios de melanoma. Pero la disposición asimétrica o unilateral, la definición o regularidad de los bordes, aleja a lo observado en la encefalopatía hepática. Sin embargo, cuadro parecido se puede encontrar en vasculitis secundaria a procesos infecciosos, generalmente virales, pero obviamente se acompaña de alteración de la señal en los otros protocolos. A diferencia de la encefalopatía hepática en la que sólo se encuentra la hiperseñal difusa y simétrica en T1, la que puede tener una intensidad leve o suave, por lo que se requiere de la experiencia y manejo del nivel y ancho de ventana para resaltarlo.

 

Ver bibliografía

 

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1. Médico de Resomasa y del Instituto de Ciencias Neurológicas.
2. Médico del Instituto de Ciencias Neurológicas.
3. Tecnólogo Médico de Resomasa.