Revista de Psicología - Año III Nº 5 Setiembre 1999

 

ACTITUDES HACIA LA DEMOCRACIA EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS PERUANOS

Carlos Ponce Díaz*, Jaime Aliaga Tovar**

 

El artículo presenta los resultados de la elaboración de una Escala de Actitudes hacia la Democracia realizada en la población de estudiantes que cursan el primer año de estudios en la UNMSM. La comparación de los promedios empíricos y teóricos de la escala muestra que la actitud hacia la democracia es de un nivel neutral y en análisis cualitativo muestra que esta neutralidad puede estar relacionada con la connotación negativa que la política y los políticos tienen para los estudiantes evaluados.

Palabras clave: Democracia, actitud, validez, confiabilidad.

 

This papers presents the results of applying an Attitudes Scale toward Democracy in a sample of 200 students coming from Universidad Nacional Mayor de San Marcos. It was generate a Likert Scale and then it was appraised the attitude doing comparisons between gender and studies area. The results show a scale with unidimensionality, validity and reliability characteristics. Besides, it shows there is not relation between gender and studies area with attitude toward Democracy.

Key words: Democracy, attitude, validity, reliability.

 


Psicología (Perú) 1999; III, (5): 113 - 34

 

INTRODUCCIÓN

A fines del siglo XX a las sociedades contemporáneas se les atribuye dos grandes tendencias: modernización y democracia, constituyéndose esta última en su característica más importante. Ahora se entiende que el desarrollo de un país no sólo se mide por criterios económicos, sino también de acuerdo a su cultura democrática y social.

¿Qué es la democracia? Una definición omnicomprensiva es imposible en vista de todos los matices que tiene el término pues a través del tiempo sus acepciones han estado vinculadas con distintas corrientes filosóficas e ideológicas que han generado grandes controversias y movimientos de opinión, por ser la democracia elemento fundamental en los sistemas de vida que los diversos conglomerados humanos se dan o les son impuestos en su nombre (Sule, 1988); lo cual por otro lado ha llevado a que se propongan varias definiciones mínimas de ella (Bobbio, 1984).

Reconociendo esta situación y con la visión que la interacción de la democracia representativa, en la que el pueblo no gobierna ni delibera sino por medio de sus representantes, y la democracia directa con sus mecanismos del referéndum, la rendición de cuentas, la revocación, la iniciativa legislativa, entre otros-; será la característica de las democracias modernas en los años por venir, la definimos como sistema de gobierno en el cual todos los ciudadanos son libres e iguales ante la ley y en el que el pueblo ejerce sus derechos ciudadanos, gobierna a través de representantes elegidos democráticamente mediante el voto universal, masculino y femenino, directo y secreto y, además, tiene canales de participación a través del referéndum, la iniciativa legislativa, la revocación de autoridades y el rendimiento de cuentas en la toma de decisiones en el ámbito político, económico, social y cultural.

Por la creciente comprensión de las personas que es el tránsito más racional para alcanzar un mundo más justo y más humano la democracia como sistema de gobierno se afianza y crece inexorablemente, sin embargo, es necesario reconocer que es un sistema frágil como consecuencia de su propio naturaleza, ya que se basa en la aceptación de la existencia de fuerzas e ideas diferentes en el seno de la comunidad social. Fuerzas e ideas que expresadas en el autoritarismo, las dictaduras y tiranías de toda laya atentan contra su existencia. De esa fragilidad emana el imperativo de formar ciudadanos con personalidad democrática, que mediante la participación la protejan de todo riesgo y la fortalezcan. Esto requiere de una cultura de la democracia, de una cultura cívica, íntimamente vinculada a la cultura de la participación, a una actitud política viva que se desarrolla y consolida cuando los ciudadanos asumen como parte de su vida política los valores y las instituciones democráticas (Almond y Verba, 1970; Miró Quesada, 1999).

La cultura de la democracia en la dinámica interactiva personalidad cultura se expresa en un comportamiento político democrático por medio de un conjunto de conductas individuales que reflejen los principios integradores de tolerancia, cooperación, aceptación de la diversidad, individualidad, variedad relativa de las ideas y las cosas, libre pensamiento y solidaridad.

En América Latina, por diversas razones que no es del caso analizar aquí, la democracia esta en proceso de construcción y no cabe duda que es y será difícil y complejo el camino a seguir para su conformación y consolidación y también para el logro de una cultura y personalidad con características democráticas.

El Perú es un país de niños, adolescentes y jóvenes, el porcentaje de peruanos por debajo de los 29 años es de más de 60%, uno de los más altos del continente (León & Zambrano, 1997), y con aproximadamente un 50% de su población en situación de pobreza critica. Es plausible suponer que la participación política de este segmento de la población tendrá (o tiene) fuertes implicancias para el desarrollo de la democracia. Es también de suponer que esta participación se encuentra en relación con la idea y/o la actitud que tal segmento tenga acerca de la democracia.

Muy pocas investigaciones se han realizado en el medio respecto a la elaboración de la idea de la democracia. Alarcón (1992) estudió la visión de la democracia que tienen los habitantes de los pueblos jóvenes y asentamientos humanos de Lima concluyendo que no es posible decir que los sectores populares urbanos sean democráticos o no, y que un contingente importante de pobladores sería proclive a posturas y actitudes autoritarias. Quiroz (1995), por su parte, encontró en jóvenes de diversos sectores de Lima que no hay una mayor identificación con la democracia y que poseen elevados niveles de escepticismo además de la creencia que la democracia o su ausencia no cambia su situación.

En este marco, creemos que el estudio de la actitud -entendida como la reacción evaluativa favorable o desfavorable hacia algo o alguien que organizada desde la experiencia se manifiesta en nuestras creencias, sentimientos y conducta proyectada (Myers, 1995; Mayneaud & Lancelot, 1965)-, focalizada en la democracia que tengan los jóvenes universitarios, parte minoritaria pero significativa de nuestra población entre otras razones por las posibilidades que tiene de contribuir dinámicamente a la formación de la opinión pública, dará más luces acerca de la cultura democrática en el país.

 

Objetivos

1. Elaborar una escala de actitud hacia la democracia valida, unidimensional y confiable.

2. Comparar los niveles de tal actitud teniendo en cuenta el sexo y carreras profesionales estudiadas.

3. Describir cualitativamente algunos aspectos puntuales de dicha actitud.

 

Definición de términos

1. Democracia. Delimitando el contenido de la definición que hemos dado en cinco aspectos esenciales, entenderemos por democracia al sistema que: a) acepta que todos somos iguales, b) es un cauce de participación ciudadana, c) busca el pluralismo por medio de los partidos políticos, d) permite menos corrupción, y e) rechaza a los sistemas autoritarios y dictaduras.

2. Actitud hacia la democracia. Es la organización duradera de creencias y cogniciones dotada de una carga afectiva a favor o en contra de la democracia y que predispone a una acción coherente con dichas cogniciones y afectos.

 

Método

Muestra. Participaron un total de 936 estudiantes de ambos sexos que cursan el primer año de estudios en las diversas facultades de la primera universidad nacional del país, divididos en dos grupos: muestra «A integrada por 200 alumnos (92 mujeres y 108 varones) y muestra 'B' formada por 736 alumnos (339 mujeres y 397 varones), con una mediana de edad de 18 años.

La primera muestra sirvió para generar la escala de actitudes, y la segunda para valorarlas en el conjunto de la población de referencia.

Procedimiento. Los aspectos esenciales que delimitaron el contenido de la definición de democracia orientaron la búsqueda de escalas con similar propósito (Morales, 1982) de las que se tomó varios reactivos y la redacción de otros que en una escala piloto tipo Likert de 45 ítemes fueron administrados a la muestra "A". Con los resultados se realizó el análisis de ítem para el logro del primer objetivo propuesto.

 

Resultados

1. Elaboración de la Escala de Actitudes hacia la Democracia.

1. 1. Análisis de la validez.

1. 1. 1. Contraste de grupos. Con base en el puntaje total se calculó los cuartiles superiores e inferiores (Q3-Q1) y, para apreciar la diferencia en la característica medida, se calculó la t de Student para cada uno de los ítemes. Se seleccionó 31 de los 45 los reactivos por tener diferencias estadísticas entre ambos grupos de contraste al nivel de significación del 0,05.

1.1.2. Indice de homogeneidad. Para mayor evidencia de la validez de los ítemes se calculó el índice de homogeneidad de los seleccionados en la etapa anterior mediante la correlación ítem-puntaje total. De los 31 reactivos quedaron 20 elementos que alcanzaron un coeficiente ítem test corregido de 0.20 o más, los mismos que constituyeron la versión definitiva de la Escala de Actitudes hacia la Democracia.

 

CUADRO 1
Valores T de Sudent y coeficientes de correlación ítem-test (rit)
Item T Rit
D1 -4,059 ,2624
D5 -3,777 ,2352
D6 -5,379 ,2299
D7 -5,442 ,2408
D9 -6,237 ,4338
D10 -4,498 ,2758
D11 -5,223 ,2516
D12 -4,597 ,3067
D13 -4,963 ,2891
D14 -4,964 ,2589
D15 -6,213 ,3408
D16 -4,735 ,2928
D17 -6,277 ,3627
D18 -3,716 ,2410
D19 -5,676 ,4068
D33 -3,431 ,3110
D34 -3,338 ,3349
D35 -6,091 ,4046
D36 -2,458 ,2363
D38 -2,342 ,2071

 

El cuadro 1 muestra los valores de la prueba t de Student y los coeficientes de correlación ítem-test de los 20 reactivos de la Escala.

1.1.3. Análisis factorial. Para obtener la validez de constructo y analizar la unidimensionalidad de la escala se realizó un análisis factorial de componentes principales con rotación varimax. Se seleccionaron 7 factores con valores eigen mayores a 1, que en conjunto explicaron el 60% de la varianza. Antes de la rotación el factor 1 (denominado Bondad de la democracia) tuvo un valor eigen de 3,388 y explicó el 16,94 de la varianza. Después de la rotación, para cada factor se eligieron los reactivos que tuvieron un peso o carga factorial igual o mayor a 0,30, cuando un ítem tuvo cargas de ese nivel en dos o más factores, se le agrupo en el factor en el que tenía la saturación más alta.

Con base en los análisis de tipo semántico y estadístico, se procedió a identificar los factores y así denominar a las subescalas correspondientes.

1.2. Análisis de la Unidimensionalidad

El cotejo de los resultados obtenidos hasta aquí más los concernientes a la consistencia interna (véase 1.3) con criterios relacionados con la unidimensionalidad (Morales, 1984) arrojó lo siguiente:

1.2. 1. La varianza explicada por el primer factor (Bondad de la democracia) es de 17% (redondeando), valor cercano al 20% exigido como mínimo para garantizar un primer factor suficientemente explicativo.

1.2.2. La razón entre los valores Eigen (valor propio) de los factores 1 y 2 es 1,53, esto es, mayor a 1.

1.2.3. Antes de la rotación 18 de los 20 ítems saturan en el primer factor (cargas de 0,30 o más).

1.2.4. Cada factor, considerado como subescala independiente no es mucho mejor que toda la escala si se trata de medir por separado cada subconstructo (cf. consistencias internas, cuadro 3)

Estos resultados indican que la Escala elaborada tiene características que apuntan hacia la unidimensionalidad.

 

CUADRO 2
cuadro2
(#) Entre paréntesis la numeración en la Escala definitiva

 

1.3. Análisis de la consistencia interna

Se estimó la confiabilidad de la escala por medio del método de la consistencia interna calculándose el coeficiente alpha de Crombach.

 

CUADRO 3
Consistencia interna de la escala de actitud hacia la democracia
FACTOR

Nº DE REACTIVOS

ALPHA
1. Bondad de la democracia 4 0.5806
2. Partidos y elecciones 4 0.5547
3. Validez relativa de la democracia 3 0.6326
4. Manipulación y política 2 0.6497
5. Escepticismo político 2 0.5901
6. Eficacia de la democracia 2 0.4527
7. Autoritarismo o dictadura 3 0.4285
Total 20 0.733

 

Estos coeficientes alpha señalan que la Escala total tiene una consistencia interna (0,733) que si bien no es muy elevada puede considerarse como satisfactoria; indican asimismo que las subescalas tienen consistencias bajas, especialmente las subescalas 6 y 7, que hemos denominado como eficacia de la democracia y autoritarismo, debido probablemente al poco número de sus reactivos.

 

2. Comparaciones de las actitudes hacia la democracia por áreas de estudio y sexo

Los estudiantes de la muestra 'B' fueron agrupados por facultades afines en las siguientes áreas.

Area A: Ciencias básicas: Química, Ciencias biológicas, Física, Matemáticas, Estadística e investigación operativa.

Area B: Ciencias de la salud: Medicina humana, Veterinaria, Odontología, Farmacia y Bioquímica, Obstetricia, Enfermería, Tecnología medica Nutrición, Psicología.

Arca C: Ingeniería: Química, Mecánica de fluidos, Geológica, Geográfica, de Minas, Metalurgia Industrial, Electrónica, de Sistemas.

Area D: Administración, Turismo, Negocios Internacionales, Contabilidad y Economía.

Area E: Letras: Derecho, Ciencias Políticas, Literatura, Filosofía, Comunicación Social, Arte, Bibliotecología, Ciencias de la Información, Educación, Educación Física, Trabajo Social, Geografía.

Antes de efectuar las comparaciones por áreas de estudio y sexo, se determinó la homogeneidad de la muestra previa al análisis de varianza. En ambos análisis se evidencio homogeneidad.

2. 1. Comparaciones por áreas de estudios.

 

CUADRO 4
Análisis de varianza: puntajes totales por área de estudios
AREA N Media D.S F Sig
A 88 61,3068 7,7584 ,1600 ,9580
B 193 60,9378 9,0586
C 97 60,6186 7,9954
D 209 61,3780 8,5387
E 149 61,1611 9,1209
Total 736 61,1101 8,6232

 

2.2 Comparaciones por sexo

 

CUADRO 5

Análisis de varianza: puntajes totales por zexo

Sexo N Media D.S F Sig
Varones 397 60,8010 9,0681 1,1070 ,2930
Mujeres 339 61,4720 8,0693
Total 736 61,1101 8,6232

 

Como se observa, tanto en las comparaciones por áreas de estudio y por sexo el estadístico F no alcanza valores significativos. Similares resultados se obtuvieron al hacer las comparaciones por subescalas. Estos resultados indican que ni el sexo ni el tipo de carrera seguida se relacionan con la actitud hacia la democracia; los estudiantes de la muestra conforman una población homogénea en esta actitud.

Habiéndose determinado esta homogeneidad actitudinal, estimamos conveniente comparar el nivel medio de la actitud, indicado por el promedio en la escala total (X= 61,11) con el promedio teórico. Para ello, elaboramos un gráfico teniendo en cuenta que el puntaje mínimo a alcanzar en la escala (20 reactivos) es 20 y el máximo 100. Ubicamos en el continuo TD (Totalmente en desacuerdo) a TA (Totalmente de acuerdo) el referido puntaje medio de la población en la escala:

 

GRÁFICO 1

pag122a.jpg (9312 bytes)

 

El gráfico nos indica que el promedio del grupo se ubica ligeramente en el lado positivo, situándose la masa media de estudiantes en la categoría «Neutral» (ni acuerdo ni en desacuerdo) respecto de la actitud hacia la democracia.

2.3 Análisis cualitativo

En vista de este resultado realizamos en cada reactivo un análisis de tipo cualitativo utilizando la frecuencia porcentual por cada alternativa para intentar tener una visión más detallada de la actitud hacia la democracia de estos estudiantes. Para este análisis nos ajustamos a dos criterios.

1. No tomar en cuenta a la categoría N (neutral)

2. Analizar los ítems cuyas alternativas de respuesta Total Desacuerdo (TD) y Desacuerdo (D) agrupadas en la categoría DESACUERDO, y las alternativas Acuerdo (A) y Total Acuerdo (TA) agrupadas en la categoría ACUERDO, fueron escogidas por lo menos por el 50% de la muestra.

 

análisis cualitativo

 

Los resultados notorios de este análisis indican que los estudiantes de la población investigada se muestran en su mayoría:

1. DE ACUERDO con lo siguiente:

a) Los partidos políticos protegen los intereses de unos pocos; el mejor método de gobiernos es el democrático; con democracia o sin ella siempre mandan los más listos o poderosos (amplitud de 71 a 79% de acuerdo).

b) Los partidos políticos hacen escaso bien al país; en democracia se puede cambiar realmente la sociedad por medio de los votos; los políticos profesionales se preocupan de sí mismos; las elecciones libres permiten la participación de todos; la democracia es un sistema más ético que los sistemas autoritarios (amplitud de 62 a 68% de acuerdo).

c) Las elecciones realmente libres son un mito, son manipuladas por unos pocos; igualmente es un mito el que los gobiernos democráticos se preocupen más de los ciudadanos que los gobiernos autoritarios (amplitud de 48 a 56% de acuerdo).

2. En DESACUERDO con lo siguiente:

a) Poco importa el que uno vote o no; la democracia es para países de nivel cultural y educativo más alto que el nuestro (amplitud 56 a 58%).

 

DISCUSIÓN

El producto de la investigación es una escala actitudinal que apunta a ser unidimensional y que presenta evidencias de validez y confiabilidad para el logro de su propósito: medir aceptablemente la actitud hacia la democracia, aunque es claro que su contenido por ajustarse a la definición operacional que hemos dado no refleja toda la complejidad del constructo y en tal razón es una escala perfectible y sujeta a nuevos estudios.

El hecho de no haberse hallado relación entre la actitud hacia la democracia y el sexo en los estudiantes universitarios refleja a nuestro modo de ver una constante psico-socio-cultural independiente del nivel socieconómico y del nivel educativo en nuestro país, que puede rastrearse desde la década de 1980. En efecto, avala esta aseveración los resultados del estudio de Alarcón, realizado en 1989, quien en pobladores de PPJJ de Lima con una media de edad de 40 años y un nivel educativo medio correspondiente al de primaria completa, encontraba que el sexo no era una variable diferencial en la referida actitud. (Alarcón, 1992)

Por otro lado, la no-relación de las áreas de estudio profesionales y la actitud hacia la democracia implicaría, aún teniendo en cuenta que la muestra estudiada se encuentra en el primer año de la carrera profesional, que el seguir estudios con diferentes contenidos y orientación y que exigen de sus estudiantes poner en juego aptitudes, intereses y características de personalidad diferentes (Holland, 1992) no configuraría diferencias en los niveles de la referida actitud. Más bien, indica que estos son independientes del tipo de estudios seguido.

El agrupamiento de los ítemes en factores permite sinterizar y un mejor análisis en globo de los resultados. En términos generales, puede decirse que los estudiantes tienen una actitud favorable a la democracia. En efecto, el primer factor Bondad de la Democracia define a la Escala e implica que los estudiantes creen en la democracia como el mejor método de gobierno y en el cambio de la sociedad por los votos en elecciones libres. A este respecto, Alarcón encontraba en su población investigada la misma visión (Alarcón, 1992). El tercer factor Validez relativa de la democracia implica la creencia que la democracia también es válida para nuestro país y no sólo para los países de nivel sociocultural y educativo más altos. El sexto y séptimo factores Eficacia de la democracia y Autoritarismo respectivamente, refieren el no percibir a la democracia como un sistema que trae diversos males sociales y a la dictadura como. sistema de gobierno, y el creer en la democracia como el sistema de gobierno más ético.

Sin embargo, esta actitud favorable tiene algunas aristas, La ambivalencia simultánea no en cuanto a la democracia como forma de gobierno pero si en cuanto a las elecciones, los partidos políticos y los políticos. Los factores II Partidos y elecciones, IV Manipulación y política y V Escepticismo político refieren a algunos reactivos que hablan del escaso bien que hacen al país los partidos políticos, la manipulación de las elecciones y de los intereses particulares que protegen los partidos, la preocupación de los políticos profesionales por sí mismos y la creencia que con democracia o sin ella siempre mandan los listos y poderosos.

Esta ambivalencia se gráfica en la neutralidad del grupo -ni a favor ni en contra de la democracia tal como la hemos medido (Fig. 1) -neutralidad que se debería principalmente a los ítemes relacionados con los «partidos políticos» y los «políticos» que son calificados negativamente por los encuestados.

El análisis de los reactivos con los porcentajes más elevados de respuestas DE ACUERDO confirma desde otra vertiente esta aseveración: el mejor método de gobierno es el democrático, los partidos políticos protegen a unos pocos y, con democracia y sin ella siempre mandan los más poderosos.

Esta ambivalencia puede observarse ya desde la década de 1980 (Alarcón, 1992) y Quiroz (1995) también la observó en su muestra de jóvenes de Lima aunque en ésta con matices de tinte autoritario; es muy probable que la consolidación de esta ambivalencia referente a los partidos políticos y los políticos se haya reforzado por la constante propaganda del presente régimen («políticos tradicionales»), especialmente antes y después del golpe del 5 de abril de 1992. Sin embargo, en cualquier caso, va quedando claro que los partidos políticos -que como instituciones son necesarias para la democracia- y los políticos actuales con sus comportamientos políticos no están integrados en la visión que los jóvenes universitarios tienen de la democracia a la luz de la escala elaborada.

Finalmente, creemos que los resultados conseguidos permiten decir que vivimos un lento proceso de conformación de una cultura y personalidad democráticas que puede dinamizarse en la medida en que hagamos nuestros y practiquemos cotidianamente comportamientos democráticos.

_______________________
*Decano de la Facultad de Psicología de la UNMSM. 
**Profesor Auxiliar de la Facultad de Psicología de la UNMSM.
 Miembro colaborador Jonan Pecho Galarza.

 

Ver Referencias