| Ginecología y Obstetricia
- Vol. 44 Nº 1 Abril 1998 |
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ABSTRACTOS
Abstractos de Literatura Seleccionada
Le Huong D, Wechsler B, Vauthier
Brouzes D, Seebacherj, Lefebvre G, Bletry O, Darbois Y, Godeau P, Piette JC. Resultado de
embarazos planificados en el lupus eritematoso sistémico: estudio prospectivo de 62
embarazos [Outcome of planned pregnancies in systemic lupus erythematosus: a prospective
study on 62 pregnancies]. Br j Rheumatol 1997; 36(7):772-7.
AB: Dirigimos un estudio prospectivo para
determinar el resultado de, embarazos planificados en el lupus eritematoso sistémico,
seguidos en un centro terciario, de referencia. Se autorizó el embarazo si la enfermedad
estaba inactiva, con 20 mg/día de prednisona o menos por lo menos por un año. Luego del
diagnóstico de embarazo, se inició corticosteroides sistemáticos que consistieron en
prednisona 10 mg/día o más. En el caso de anticuerpos antifosfolipidos, se añadió 100
mg/ día de aspirina, que se reemplazó por heparina en el periodo preparto. En el caso de
síndrome antifosfolípido complicado por episodios trombóticos previos o pérdidas
fetales a pesar de aspirina, se prescribió heparina. Una mujer con historia de bloqueo
auriculoventricular fue tratada con dexametasona. Las pacientes fueron monitorizadas por
examen médico y obstétrico, y las pruebas de laboratorio, fueron realizadas mensualmente
y una ecografía cada 3 meses. Entre 62 embarazos en 38 mujeres, el lupus se reagudizó en
27% de los casos, ó% de los cuales ocurrieron en el periodo posparto. Las reagudizaciones
fueron moderadas, excepto en un caso de compromiso renal en una mujer con
glomerulonefritis proliferativa difusa previa. La terapia no fue modificada en la mitad de
los casos. El embarazo terminó en aborto espontáneo temprano no relacionado a
reagudización del lupus (n=10), óbito fetal (n=2), aborto inducido (n=2), parto
pretérmino (n=29) y parto a término (n=19). Se realizó cesárea en 9 casos. Ocurrió
infección severa en dos neonatos prematuros. Otro prematuro, tuvo retardo de crecimiento.
Dos niños tuvieron lupus cutáneo, neonatal. Ningún bebe murió ni presentó bloqueo,
auriculoventricular. El óbito y la prematuridad severa fueron más comunes en madres con
el síndrome antifosfolipido. Después de excluir los abortos espontáneos e inducidos, la
tasa de sobrevida fue 96%, que es cercana a la de la población francesa en general. El
problema principal radicó en una tasa alta de prematuridad, pero sin muerte materna o
neonatal.
AB: El síndrome antifosfolipídico es
definido como la asociación entre la presencia de anticuerpos antifosfolípidbs
-detectados como anticuerpos anticardiolipinas y/o anticoagulante lúpico- y una historia
de trombosis arterial o venosa y/o pérdida recurrente de embarazos. Debido a que la
trombosis puede ocurrir en virtualmente cualquier órgano, el diagnosticar el síndrome
antifosfolipídico y tomar las medidas apropiadas de anticoagulación son importantes en
todas las especialidades médicas. La trombosis asociada a anticuerpos antifosfolipidos
tiende a recurrir Entonces, se necesita la profilaxis antitrombótica para prevenir las
recurrencias. La profilaxis en individuos con anticuerpos antifosfolipidos que no tienen
historia de trombosis es aún controvertida. Aunque aún falta evidencia directa para un
rol patogénico de los anticuerpos antifosfolipidos en el desarrollo de la trombosis,
estudios recientes sugieren que el rol es causativo mas que coincidente. Ha habido una
nueva visión sobre los posibles mecanismos que llevan a la trombosis, con el
descubrimiento del cofactor sérico beta2GPI, un inhibidor de la coagulación
que se requiere para unir los anticuerpos anticardiolipinas a la cardiolipina.
Recientemente se encontró que los pacientes con anticuerpos antifosfolipidos tienen
autoanticuerpos dirigidos contra otros factores de coagulación, incluyendo la
protrombina, proteína C y proteína S. Los estudios futuros aclararán si estas
especificidad antigénicas se asocian con eventos clínicos particulares y aseguran el
riesgo de trombosis asociado con la presencia de anticuerpos antifosfolipidos en
individuos asintomáticos.
AB: El empleo de inmunosupresores durante
el embarazo está indicado para terapia anti-rechazo en pacientes transplantados y en el
tratamiento de enfermedades autoinmunes. Los efectos colaterales matemos incluyen
nefrotoxicidad y hepatotoxicidad. Todos los inmunosupresores cruzan la placenta. En el
primer trimestre no tienen fuerte asociación con un aumento de anormalidades congénitas,
aunque algunos agentes (v.g. azatrioprina) pueden asociarse con ligero aumento de defectos
congénitos. La exposición a esta clase de drogas durante el segundo y tercer trimestres
afecta el sistema inmune del feto. El resultado es un infante con un sistema inmune
transitoriamente comprometido y un aumento del riesgo de menor peso. Se informa de otros
efectos tóxicos directos de las drogas sobre el páncreas, hígado y linfocitos fetales.
Algunos agentes (v.g. penicilamina, cloroquina) deben ser evitados. durante el embarazo,
si es posible. Sin embargo, su empleo no puede ser descontinuado durante el embarazo, dada
la naturaleza de peligo de vida de la indicación de inmunosupresores.
Unkila-Kallio L, Leminen A, Tiitnen A,
Lehtovirta P, Washistrom T, Ylikorkala O. Tumores malignos del ovario o de la mama en
asociación con infertilidad: una comunicación de trece casos [Malignant tumors of the
ovary or the breast in association with infertility: a report of thirteen cases]. Acta
Obstet Gynecol Scand 1997;1 76(2): 177-81.
AB: ANTECEDENTES: Existen muchas
interrogantes recientes sobre la relación entre infertilidad, drogas fertilizantes y
c5ncer. Esto nos indujo a evaluar nuestras pacientes con cáncer ovárico o de mama con
historia conocida de infertilidad. METODOS: Comunicamos sobre trece mujeres que fueron
examinadas y/o tratadas ,por infertilidad antes de la ocurrencia de tumores malignos del.
ovario o la mama a una edad por debajo de los 50 años, en nuestra unidad entre 1990-1995.
RESULTADOS: La edad media de las pacientes fue 35 años (DE 5,9 años, rango 28-47 años).
De los II tumores ováricos, uno era un teratoma maligno, dos fueron tumores de células
de la granulosa y 8 cánceres ováricos epiteliales. Diez mujeres habían recibido citrato
de clomifeno solo o con gonadotropinas, una había usado sólo gonadotropinas y en dos
pacientes el cáncer ovárico fue detectado, durante la investigación por infertilidad,
antes de cualquier tratamiento. Cuatro mujeres habían usado clomifeno por más de 12
ciclos. Dos pacientes tenían cáncer ductal de la mama. CONCLUSIONES: Se hace énfasis en
la necesidad de seguimiento y estudios
Shushan A, Paltiel O, Iscovich J,
Elchalal U, Peretz T, S.chenkerjG. Gonadotropina menopdusica humana y el riesgo de cáncer
ovárico epitelial [Human menopausal gonadothropin and the risk of epithelial ovarian
cancer]. Fertil Steril 1996;65(l): 13-8.
OBJETIVO: Determinar si las mujeres con
cáncer ovárico epitelial tienen más posibilidades de haber estado expuestas a drogas de
fertilidad, en particular a hMG, que los controles sanos. DISEÑO: Estudio caso-control
nacional. PACIENTES: Se enroló a doscientas mujeres vivas de 36 a 64 años de edad con
diagnóstico comprobado histológicamente de cáncer ovárico epitelial primario invasivo
o borderline, primeramente diagnosticado o comunicado al Registro de Cáncer de Israel
entre el I de enero de 1990 y el 1 de setiembre de 1993. Hubo 164 (82%) tumores ováricos
epiteliales invasivos y 36 (18%) borderline entre 200 casos. Los controles fueron 408
mujeres de las mismas áreas seleccionadas al azar llamadas por teléfono. Los casos y los
controles fueron interrogados por medio de un cuestionario estándar. Un modelo logístico
multivariado fue usado para determinar la asociación del empleo de droga de fertilidad y
el cáncer ovárico, controlando por variables estadísticamente asociadas con este
resultado en análisis univariado. RESULTADOS: Veinticuatro mujeres con cáncer ovárico
epitelial (12%) y 20 controles sanos (7,1%) comunicaron que habían usado drogas para
fertilidad (OR ajustado 1,31; 95% intervalo de confianza IC 0,63 a 2,74). Entre los casos
y los controles, 22 y 24 respectivamente informaron que habían usado hMG solo o en
combinación con citrato de clomifeno (OR ajustado 3,19,95% IC 0,86 a 11,82). El riesgo
aumentó particularmente en el subgrupo de mujeres con tumores ováricos borderline que
habían usado hMG (OR ajustado 9,38, 95% IC 1,66 a 52,08). CONCLUSIONES: Concluimos que el
empleo de agentes inductores de la ovulación, en particular hMG, puede incrementar el
riego de tumores ováricos epiteliales.
Rossing MA, DalingjR, Weiss NS, Moore
DE, Self SG. Tumores ováricos en un cohorte de mujeres infértiles (Ovarian tumors in a
cohort of infertile women). N Engl J Med 1994; 331(12): 771-6.
ANTECEDENTES: Comunicaciones de casos y
resultados de un estudio caso-control reciente han levantado interrogantes sobre los
efectos neoplásicos potenciales de medicamentos utilizados como tratamiento de
infertilidad. METODOS: Examinamos el riesgo de tumores ováricos en un cohorte de 3837
mujeres evaluadas por infertilidad entre 1974 y 1985 en Seattle. Se empleó comunicación
computarizada con un registro de tumores basada en la población, para identificar las
mujeres en quienes se diagnosticó tumores antes del I de enero de 1992. Se obtuvo los
datos sobre estudios y tratamiento de infertilidad de las historias médicas de mujeres
que tenían cáncer ovárico y de un grupo comparativo seleccionada al azar. El riesgo de
tumores ováricos -asociado con la exposición a medicinas inductoras de la ovulación fue
obtenido por comparación estandarizada por edad con la tasa de tumores ováricos en la
población general, y se empleó el análisis de regresión Cox para comparar el riesgo de
cáncer entre mujeres que recibieron estos medicamentos y el riesgo entre mujeres
infértiles que no los recibieron. RESULTADOS: Hubo II tumores ováricos invasivos o
borderline, comparado con un numero esperado de 4,4 (relación de incidencia estandarizada
2,5; 95% intervalo de confianza, 1,3 a 4,5). Nueve de las mujeres con tumores ováricos
habían tomado clomifeno; el riesgo relativo entre estas mujeres, al compararlo con las
mujeres infértiles que no habían tomado la droga, fue 2,3 (95% IC, 0,5 a 11,4). Cinco de
las 9 mujeres habían tomado el medicamento durante 12 ciclos mensuales o más. Este
periodo de tratamiento se asoció con un aumento del riesgo de tumores ováricos entre las
mujeres con anormalidades ováricas como en aquellas sin aparente anormalidad (RR 11,2;
95%IC, 1,5 a 82,3), mientras que el tratamiento con la droga por menos de un año no se
asoció con un aumento del riesgo. CONCLUSIONES: El empleo prolongado de clomifeno puede
aumentar el riesgo de tumor ovárico borderline o invasivo.
Arriaga M, Flores R, Díaz R, González
ME. Valoración de riesgo genotóxico de exposición a citrato de clomifeno, con
diferentes sistemas de prueba bacterianos. Ginecol Obstet Mex 1996; 6401): 490-7.
RESUMEN: Empleando el sistema de prueba
de Salmonella typhimurium de Ames, se muestra que los metabolitos del citrato de clomifeno
(CC), inducido in vitro con la fracción hepática de rata S91 producen mutaciones por
corrimiento de formato, en las cepas de S. Typhimurium TA1538, TA97 y TA98. Utilizando la
prueba de Escherichia coli PoIA-/PoIA+ se demostró que el fármaco o sus derivados son
capaces de inducir daños genoletales. Estos daños inducen la depresión del sistema SOS,
lográndose la expresión de los genes de profago en la prueba de Marini o la expresión
de genes de estructurales de colicina El. Estos datos sugieren que el CC puede actuar como
un formador de grandes aductos, induciendo daños de distorsión de la doble hélice y
mutaciones por corrimiento de formato, así como lesiones severas que impiden la
replicación cuando hay deficiencia de DNA polimerasa, pudiendo inducir los genes
regulados por 1exA. Consecuentemente, el empleo de CC puede constituir un riesgo
genotóxico para el paciente, por lo que es aconsejable realizar una evaluación de
riesgo-beneficio, en cada caso particular.
AB: Una búsqueda sistemática de la
región no recombinante del cromosoma Y humano (YNR) identifico 12 nuevos genes o
familias, 10 con secuencias de DNA complementarias completas. Todos los 12 genes, y seis
de ocho genes o familias YNR previamente aislados por medios menos sistemáticos,
recayeron en dos clases. Los genes en el primer grupo se expresaban en muchos órganos;
estos genes cuidadores de casa tienen homólogos X que escapan a la inactivación X. El
segundo grupo consistió de familias de genes de cromosoma Y expresadas específicamente
en los testículos, que pueden explicar la infertilidad entre hombres con deleciones Y. La
coherencia del contenido de genes YNR contrasta con el aparente casual contenido de la
mayoría de cromosomas eucarióticos.
De Vries JJ, Christians GC, van der
Sijs Bos CJ, van Kooij RJ, Kortman M. Subfertilidad masculina, técnicas de reproducción
modernas y transmisión de anormalidades genéticas (Male subfertility, modem reproduction
techniques and transmission of genetic abnormalities). Ned Tijdschr Geneeskd 1997;
141(23): 1138-41.
AB: Se ha encontrado que las células
somáticas de hombres con azoospermia u oligozoospermia (densidad espermática < 20
millones de células espermáticas/mL) contienen aumento de porcentajes de anormalidades
cromosómicas. Los hombres subfértiles con un cariograma somático normal tienen aumento
de aneuploidía en el esperma. Esto crea riesgos para la descendencia Después de la
fertilización con inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Ciertas
mutaciones de genes del cromosoma Y causa oligo-o azoospermia severa y, en caso de ICSI
exitoso, serán transmitidas a la descendencia masculina en 100% de los casos. Lo mismo es
verdad, sin diferencia de sexo, de las mutaciones responsables de fibrosis quística. En
grupos no randomizados de embarazos ICSI, se ha encontrado mayor proporción de
anormalidades de novo de los cromosomas sexuales. Además, hay mayor proporción de
anormalidades autosómicas estructurales heredadas del padre. Sin embargo, la
extrapolación de los hallazgos aún no es posible.
Fleischer Ac, Vasquez JM, Cullinan JA,
Eisenberg E. Sonohisterografia combinada con sonosalpingografía: correlación con
hallazgos endoscópicos en pacientes infértiles (Sonohysterography combined with
sonosalpingography: correlation with endoscopic findings in infertility patients). J
Ultrasound Med 1997; 16(6): 381-4.
AB: Se evaluó la precisión diagnóstica
de la sonohisterografia combinada con la sonosalpingografia o la sonohisterosalpingograria
en 100 pacientes infértiles, quienes también fueron sometidas a procedimientos
endoscópicos (histeroscopia con o sin laparoscopia) En pacientes con biopsia endometrial
normal, el grosor endometrial varió entre 3 y 5 mm, con variaciones de hasta 2 mm en
algunas áreas. La precisión diagnóstica fue 98% para fibromas submucosos, 96% para
pólipos y 81% para sinequias. Las lesiones fallidas tenían menos de 2 mm en diámetro.
Se diagnosticó la permeabilidad tubárica satisfactoriamente con solución salina en 79%
de mujeres y en 92% de las que recibieron sustancia de contraste. Este estudio demuestra
la eficacia del uso combinado de SHG y SSG en pacientes infértiles con trastornos
uterinos o tubáricos.
Ayida G, Chamberlain P, Barlow D,
Koninckx P, Golding S, Kennedy S. ~Se justifica aún la laparoscopia diagnóstica
rutinaria en infertilidad? Un estudio piloto que determina el empleo de la
sonohisterosalpingografia de contraste e imagenologia por resonancia magnótica [Is
routine diagnostic laparoscopy for infertility still justified? A pilot study assessing
the use of hysterosalp ingo- contrast sonography and magnetic resonance imaging]. Hum
Reprod 1997; 12(7): 1436-9.
AB: Determinamos el valor de la
sonohisterosalpingografía por contraste (HyCoSy) y la resonancia magnética (MRI) como
alternativas a la laparoscopia y a la insuflación por colorante con o sin histeroscopia
en la investigación de infertilidad. Un total de 19 mujeres tuvo los tres procedimientos,
y una gestó Después de sólo HyCoSy. Los hallazgos fueron: fibromas uterinos (n=5),
endometriosis minima-leve (n=4) y endometriosis moderada-severa (n=3), incluyendo un caso
de endometriomas bilaterales, pólipo endometrial (n=1) y adherencias mínimas (n=3). A la
laparoscopia, 31/37 trompas estaban permeables y había 84% de concordancia con los
hallazgos de permeabilidad tubárica con HyCoSy. Los fibromas uterinos y los quistes
ovdricos fueron detectados vía transvaginal; el pólipo endometrial y la anormalidad
uterina congenita fueron identificadas usando HyCoSy. Estos hallazgos fueron detectados
empleando MRI, pero, además la técnica diferenció los quistes dermoides de los
endometriomas, identificó los otros dos casos de endometriosis moderada-severa, fibromas
<2 cm(n=2) y adenomiosis (n=5), e interpretó el cuerpo lúteo hemorrágico como un
endometrioma. Nuestros datos sugieren que las mujeres con HyCoSy y MRI normales tienen una
pelvis normal y pueden no necesitar investigación quirúrgica rutinaria.
Meyer WR, Castelbaum AJ, Somkuti S,
Sagoskin AW, Doyle M, Harris JE, Lessey BA. Los hidrosMpinx afectan negativamente los
marcadores de receptividad endometrial [Hydrosalpinges adversely affect markers of
endometrial receptivity]. Hum Reprod 1997,- 12(7): 1393-8.
AB: Mientras que la fertilización
in-vitro (FIV) se desarrolló inicialmente en mujeres con infertilidad de factor
tubárico, estudios clínicos recientes han sugerido que la presencia de hidrosálpinx
disminuye la implantación y las tasas de embarazo. Postulamos que estos hidrosálpinx
comprometen la receptividad endometrial. Un total de 103 mujeres con hidrosálpinx fueron
evaluadas prospectivamente y comparadas con controles, 55 infértiles y 44 fértiles.
Todas las mujeres tuvieron biopsia endometrial durante la ventana de implantación,
analizadas con criterios histológicos convencionales, y también coloreadas para tres
marcadores de integrina de receptividad endometrial (alfa1beta1, alfa4beta1 y alfa
vbeta3). Las mujeres con hidrosálpinx (casos) expresaron significativamente menos
integrina alfa vbeta3 comparadas con los controles. No hubo diferencia en la expresión de
alfa1betal o alfa4beta1 entre los grupos. Un número significativo mayor de casos tuvo
histología fuera de fase, ausencia de alfa vbeta3 (defectos tipo 0 y ausencia de
expresión de integrina, a pesar de maduración histológica normal (defectos tipo II),
comparado con los controles. De 20 mujeres con receptividad endometrial alterada a quienes
también se tomó biopsia Después de cirugía por hidrosálpinx, 70% demostró aumento de
la expresión de alfa vbeta3. Setenta y siete por ciento de los defectos del tipo I y 57%
del tipo II se corrigieron Después de la operación. Usando marcadores de receptividad
endometrial, este estudio demuestra que los hidrosálpinx inflamatorios tienen un efecto
adverso sobre la receptividad endometrial, la que en algunos casos puede mejorar con el
tratamiento quirúrgico de los hidrosálpinx.
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