| Ginecología y Obstetricia
- Vol. 47
Nº2
Abril 2001 |
|
Trabajos de revisión
PRECLAMPSIA Y ECLAMPSIA DE UNA
PRESENTACIÓN
José Pacheco
Seguimos sin conocer la etiología de la
preeclampsia-eclampsia. Incluso la denominación de hipertensión inducida por el embarazo
-utilizada en la última década- no se ajusta a las modificaciones fisiopatológicas que
ocurren en la enfermedad. Así, hoy conocemos que la hipertensión es un signo importante,
consecuencia de la enfermedad y no la causa, y que aparece posiblemente para compensar la
disminución del flujo sanguíneo que llega al feto1.
En algunas mujeres, la compensación se resquebraja y ocurre una enfermedad
multisistémica severa, que resulta en hipertensión inducida por el embarazo y
preeclampsia 2.
El conocimiento de la preeclampsia y
eclampsia es importante en el Perú por la alta morbimortalidad materna y perinatal que
ocasiona. Para el año 2000, la incidencia de hipertensión arterial (HTA) en el embarazo
en Lima y Trujillo alcanzaba el 14%3,4 la eclampsia 8%5,6 y el
síndrome HELLP 3,7% 7 . Es decir, parece que la enfermedad tiene cada vez
mayor prevalencia, especialmente en los hospitales de tercer y cuarto nivel, representando
en EsSalud la primera causa de muerte materna.
La morbimortalidad materna asociada a la
hipertensión es por hemorragia intracerebral, eclampsia o disfunción de órgano
terminal, siendo las secuelas la hipertensión secundaria persistente, morbilidad
neurològica y alteración renal.
La morbimortalidad perinatal es reflejo
del retardo de crecimiento intrauterino (RCIU) y de prematuridad yatrogénica (25% de
bebes con peso bajo nace con peso < 1500 g), por deterioro materno o de la condición
fetal8. Es así , que las unidades de cuidados intensivos neonatales hoy están
enriqueciendo su experiencia en la atención de bebes de peso muy bajo, tanto pretérmino
como con retraso en su crecimiento, gracias a -diríamos mejor a causa de- la mayor
frecuencia de preeclampsia-eclampsia en nuestros hospitales de referencia.
La presente actualización sobre la
fisiopatología y los (pocos) avances en su manejo no tienen la pretensión de mostrar
todo lo acontecido en los últimos años, sino incentivar, principalmente en los médicos
jóvenes, a realizar todos los esfuerzos para contribuir en determinar la causa de la
enfermedad, y así mejorar la morbimortalidad asociada.
¿QUÉ ES LA PREECLAMPSIA?
Para responder esta pregunta, es
conveniente actualizar algunas definiciones. La hipertensión durante el embarazo consiste
en una presión diastólica mayor igual 110 mmHg en cualquier ocasión o una presión
arterial diastólica (PAD) mayor igual 90 mmHg al menos en dos oportunidades y ³ 4 horas
aparte. La hipertensión severa es la PAD mayor igual 120 mmHg en cualquier ocasión o PAD
³ 110 mmHg al menos dos veces ³4 horas aparte. La proteinuria es la excreción de
proteína > 300 mg en orina de 24 horas o proteína ++ o más en prueba con cinta, en
dos orinas obtenidas de chorro medio o por catéter. Sin embargo, aún hay controversia
sobre los niveles de proteinuria que deben ser considerados patológicos9. El
edema no es actualmente criterio diagnóstico de la preeclampsia, porque aparece en muchas
gestantes normales. Además, tampoco se recomienda usar los aumentos de presión arterial
sistólica de 30 mmHg o de PAD de 15 mmHg10,11.
La última comunicación del Instituto
Nacional del Corazón, Pulmón, Sangre 10 recomienda que, al medir la presión
arterial durante el embarazo, se debe utilizar el sonido Korotkoff K5 (desaparición) en
lugar del K4 (atenuación). Además, la hipertensión gestacional12- debe ser
determinada, como se ha dicho en el párrafo anterior, sobre la base de por lo menos dos
lecturas.
En Tabla 1 se observa la clasificación
de las enfermedades hipertensivas en la gestación.
El Reporte del Grupo de Trabajo 2000 ha
considerado la categoría "hipertensión gestacional" para describir la
elevación de la presión arterial a partir de la mitad del embarazo y que no se acompaña
de proteinuria; el diagnóstico se actualiza en el puerperio, como hipertensión
transitoria del embarazo (la presión arterial regreso a la normalidad) o hipertensión
crónica (la presión arterial permanece elevada)10.
Es importante diferenciar entre
hipertensión arterial (presión arterial igual o mayor a sistólica de 140 mmHg o
diastólica 90 mmHg) e hipertensión con proteinuria -el mayor indicador de la
preeclampsia. La preeclampsia es un síndrome específico y sistémico del embarazo que
afecta a la placenta, riñón, hígado y cerebro. Puede desarrollarse gradualmente o
aparecer repentinamente, y puede variar entre leve y severa. En su forma mas seria, la
preeclampsia puede convertirse en eclampsia, que puede devenir en la muerte.
Las mujeres con hipertensión
preexistente (crónica) o temprana tienen mayor riesgo de desarrollar preeclampsia, y el
pronostico para la madre y el feto es peor que en los casos en los que la hipertensión se
desarrolla por primera vez durante el embarazo. Casi una de cuatro mujeres hipertensas
desarrollará preeclampsia durante el embarazo, típicamente durante la mitad del
embarazo. Aquellas con proteinuria precoz en la gestación tienen mayor riesgo de perdida
fetal y otras complicaciones, independientemente de la preeclampsial 10.
| Tala 1. Clasificación de las
enfermedades hipertensivas en la gestaciòn. |
| - Preeclampsia-eclampsia: Hipertensión con
proteinuria que se desarrollan durante el embarazo. A su vez comprende la preclampsia ,
eclampsia y el síndrome HELLP. |
| - Hipertensión crónica : Hipertensión
que está presente y se le detecta antes del embarazo o se le diagnostica antes de las 20
semanas de gestación. |
| - Hipertensión crónica (HTA) con
preeclampsia sobreañadida : Hiprtensiòn arterial crónica que se complica con
proteinuria y edema. |
| - Hipertensión tardìa y transitoria:
hipertensión leve, que ocurre en la segunda mitad del embarazo, parto o puerperio. |
La hipertensión crónica puede ser
primaria o esencial y secundaria a algún problema en el riñón, sistema endocrino,
enfermedades autoinmunes y otras causas (coartación de aorta, sistema nervioso central) 1.
¿QUÉ SABEMOS SOBRE LA
FISIOPATOLOGÍA DE LA PREECLAMPSIA?
La fisiopatología de la enfermedad
preeclampsia-eclampsia radicaría en una invasión trofoblástica defectuosa al miometrio
y a las arterias espirales, aparentemente por razones inmunológicas.
Durante el embarazo temprano normal, la
placentación ocurre en un ambiente de hipoxia relativa, que es esencial para el
desarrollo apropiado del embrión. El flujo intervelloso aumenta a las 10 a 12 semanas de
embarazo y resulta en exposición del trofoblasto a mayor tensión de 02 (P02).
Antes de esto, la provisión baja de oxígeno parece prevenir la diferenciación
trofoblástica a fenotipo invasivo14.
Normalmente, las células del trofoblasto
extravelloso invaden la pared uterina hasta el primer tercio del miometrio y sus arterias
espirales, rompen el endotelio y el músculo liso y reemplazan la pared vascular. Esto
distiende las arterias uteroplacentarias, lo que aumenta el flujo sanguíneo a la
placenta, la oxigenación y los nutrientes al feto14,15. La invasividad del
trofoblasto extravelloso es máxima en el primer trimestre de la gestación, con pico a
las 10 a 12 semanas, disminuyendo luego. La invasión insuficiente contribuye al
desarrollo de la preeclampsia, RCIU, HTA materna y proteinuria. En contraste, la invasión
no restringida se asocia con trastornos premalignos, como la mola invasiva, y el
coriocarcinoma maligno.
En la preeclampsia, por factores
genéticos y/o inmunológicos, existe falla de la invasión trofoblástica a las paredes
de arterias espirales durante la placentación. No se modifica la musculatura arterial a
material fibrinoide, la luz arterial está disminuida. Hay aterosis aguda, con agregación
de fibrina, plaquetas y macrófagos cargados de lípidos, trombosis e infartos, lo cual
puede bloquear las arterias. Por lo tanto, la perfusión placentaria disminuye hasta 50%,
con menor flujo al feto, desnutrición crónica y RCIU (Figura 1).
 |
| Figura 1. Invasión
trofoblástica presente en el embarazo normal, alterado en la preeclampsia-eclampsia |
La fisiología del endotelio se altera,
con disminución de sus sustancias relajantes (prostaciclina (PGI2), óxido nítrico y
factor hiperpolarizante del endotelio), aumento de las sustancias contractivas (aniones
superóxidos, peróxidos lipídicos, tromboxano A2 (TxA2) y péptido endotelina 1) y
modificaciones de las prostaglandinas vasodilatadoras (PgI 2, PgE 2) y vasoconstrictoras
(PgF2a, tromboxano A2). La PgI2 es un mediador relevante del flujo sanguíneo feto
placentario, teniendo su deficiencia un rol importante en la preeclampsia16.
| Tabla 2.
Diagnóstico diferencial de las enfermedades hipertensivas en la gestaciòn13 |
| Clínica |
Hipertensión
Crónica |
Hipertensión
gestacional |
Preeclampsia |
| - Inicio de hipertensiòn |
< 20 semanas de gestación |
Generalmente 3er
trimestre |
20 semanas |
| - Grado de hipertensión |
Leve o severa |
Leve |
Leve o severa |
| - Proteinuria |
Ausente |
Ausente |
Generalmente presente |
| - Urato de Sodio > 5,5 mg
|
Raro |
Ausente |
Presente casi siempre |
| - Hemoconcentración |
Ausente |
Ausente |
Enfermedad severa |
| - Trombocitopenia |
Ausente |
Ausente |
Enfermedad severa |
| - Difusión hepática |
Ausente |
Ausente |
Enfermedad severa |
Con respecto a la superoxidación, un
balance entre los mecanismos generadores y eliminadores de peróxido controlaría la
actividad de la ciclooxigenasa y por ende, la velocidad de generación de prostaglandinas.
La prostaciclina es un vasodilatador extremadamente potente y agente antiagregante
plaquetario sintetizado en el endotelio vascular. Sus acciones son generalmente
delicadamente balanceadas por aquellas del tromboxano, un potente vasoconstrictor que
actúa localmente y es agente proagregante. Los peróxidos inhiben la sintasa de
prostaciclina, pero no influye sobre la sintasa del tromboxan 17. Temprano en
el embarazo normal, la excreción de un metabolito mayor de la prostaciclina, la
6-cetoprostaglandina F1(alfa), aumenta masivamente, pero no lo hace en mujeres que más
adelante desarrollan hipertensión inducida por el embarazo o preeclampsia18.
El efecto mayor es una disminución clara del efecto vasodilatador. La inhibición de la
síntesis de prostaciclina
ocasiona la formación de células
espumosas, el acumulo de esteres colesteril y aterogenesis. La aterosis aguda, incluyendo
la presencia de células espumosas, es un hallazgo característico en los especimenes de
biopsia del lecho placentario, en mujeres que han tenido preeclampsia19.
Además, hay alteraciones de la
coagulación, por aumento del inhibidor del activador de plasminógeno, disminución de la
deformabilidad del eritrocito y de la velocidad de los hematíes en la microcirculación,
hemólisis microangiopática y anemia hemolítica, aglutinación de plaquetas por aumento
de TxA2 y disminución de Pg12 trombocitopenia por disminución del óxido nítrico; por
otro lado, hay aumento del antígeno del factor VIII, de la actividad mitogínica
(trombos, fibrosis, calcificación) y de los péptidos natriuréticos atrial y cerebral,
así como disminución de buffers antioxidantes.
Consecuentemente, es muy importante para
el manejo de la preeclampsia o hipertensión inducida por el embarazo (HIE) conocer que
ella no es primariamente una enfermedad hipertensiva, sino un trastorno plurisistémico
inducido por factores dependientes de la presencia de la placenta, cuyo blanco es el
endotelio vascular. Por ello, las complicaciones son en el sistema vascular
(hipertensión, coagulación intravascular diseminada-CID-, hemorragia y falla orgánica)
y mala perfusión (RCIU, hipoxia fetal). De tal modo, sólo se prefiere tratar la
hipertensión cuando la presión diastólica se eleve en el ámbito de riesgo de
complicaciones cerebrales vasculares (PAD > 105-110 mmHg), debiéndose terminar además
el embarazo lo antes posible20.
Otros hallazgos en la fisiopatología de
la preeclampsia-eclampsia se presentan a continuación. La actividad de la enzima
convertidora de angiotensina (ACE) y la cantidad de aldosterona en la HIE es menor que en
las gestantes normotensas. La presión arterial media (PAM) se correlaciona negativamente
con la actividad de ACE y la concentración de aldosterona. El sistema
renina-angiotensina-aldosterona circulante está suprimido en la HIE 21.
Por citofluorimetría, las mujeres con
HIE tienen mayor numero de trofoblastos (p < 0,005) en sangre venosa que las gestantes
normotensas22 y mayor nivel de moléculas de adhesión celular vascular-1
(VCAM-1), lo que es evidencia de activación endotelial23.
En la preeclampsia se encuentra
disminución de la sintasa de óxido nítrico (cNOS), la que se localiza
inmunológicamente en los trofocitos y en el citoplasma de las células endoteliales
vasculares24,25.
En la preeclampsia severa hay mayor
expresión de IgA, IgG, IgM y C3 en la pared vascular de la vellosidad placentaria y lecho
placentario uterino que en la gestante normal (P < 0,05). Se encuentra engrosamiento y
estenosis vascular, necrosis fibrinoide y aterosis arterial aguda en los sitios de
expresión positiva, siendo mayor la expresión cuando hay RCIU26.
La hiperuricemia, que puede aparecer
antes de la proteinuria, puede predecir RCIU y muerte intrauterina.
Las preeclámpticas muestran niveles
menores de hormona somatomamotrófica (HPL) y estriol (E3)
séricos, mientras en las diabéticas se elevan estas hormonas. Hay correlación positiva
entre el E3 a las 32 y 36 semanas y el peso al nacer27.
La flujometría Doppler con variación
Laplace muestra mayor rigidez de las paredes de las arterias cerebrales en las gestantes
con hipertensión, en especial en la preeclampsia, lo que no se detecta con el Doppler
convencional. Además, en la preeclampsia habría vasoconstricción cerebral28.
La concentración materna de péptido C e
insulina en la HIE es mayor que en el grupo control, lo que tiene relación con los
resultados perinatales adversos29 .Las mujeres que desarrollan HIE
tienen niveles de insulina y de glucosa mas elevados, con la prueba postingesta de 50 g de
glucosa oral. Así mismo, las pruebas de tolerancia oral son anormales, existiendo
intolerancia relativa a la glucosa desde el segundo trimestre. La resistencia a la
insulina también ha sido vinculada al RCIU.
Un estudio de 24 290 embarazos únicos
encontró asociación entre la HIE y la edad materna mayor (OR 1,04, p < 0,0001) y el
índice de masa corporal materno al momento del parto (OR 1, 14, p < 0,0001). Asimismo,
encontró un riesgo de HIE residual entre las gestantes que tenían tolerancia a la
glucosa.
Es decir, las pacientes con intolerancia
a los carbohidratos tienen mayor riesgo de desarrollar HIE, pudiendo haber una etiología
común 30. Las enfermedades asociadas a aumento de la resistencia a la
insulina, como diabetes gestacional, síndrome de ovario poliquístico y obesidad, pueden
predisponer a la enfermedad hipertensiva en el embarazo. Además, se observa anormalidades
metabólicas, como intolerancia a la glucosa, hiperinsuline-mia, hiperlipidemia y niveles
altos del inhibidor del activador del plasminógeno-1, leptina y factor de necrosis
tumoral alfa31,32.
De gran trascendencia es el hallazgo de
que, al estudiar 15 años después a mujeres que habían tenido preeclampsia, 43% tenía
hipertensión versus 4%, en el grupo control. En mujeres con HIE y más de un embarazo
hubo mayor prevalencia de HTA si la HIE se repitió. También estas mujeres presentaron
mayor relación cintura/cadera y más insulina en plasma33. El ginecoobstetra
debe mostrar preocupación sobre estos hallazgos, desde el punto de vista de premención.
Una revisión interesante sobre
hipertrigliceridemia en la HIE como una forma de resistencia a la insulina ha sido
publicada recientemente en nuestra Revista34.
Genética de la Preeclampsia
Las mujeres tienen una predisposición
genética a desarrollar preeclampsia35, aunque el modo de herencia es incierto.
El mapeo por exclusión no ha encontrado evidencia de relación a la región HLA e indica
que el «gen de la preeclampsia) estaría en el cromosoma 1, 3, 9 ó 1836. En
1993, Ward y col describieron una mutación en el gen de angiotensinógeno (cromosoma 1),
que parecía estar asociado con una mayor tendencia a la preeclampsia37. Las
mujeres con cambios en un gen que divide las partículas de grasa tienen cuatro veces el
riesgo de desarrollar preeclampsia38.
El gen de la sintasa de óxido nítrico
de la célula endotelial humana (eNOS) es candidata de la susceptibilidad a la
preeclampsia/eclampsia (PE/E). Es posible que el locus resida en la región 7q3639.
¿Se puede predecir la ocurrencia
de la preeclampsia?
Se conoce que la mujer que ha sufrido
preeclampsia tiene un mayor riesgo de 20% a 25% de repetir la enfermedad en un siguiente
embarazo. La eclampsia puede recurrir en 1 a 2% y el síndrome HELLP en cerca de 5%40.
Ya se ha visto que la mujer hipertensa tiene mayor riesgo de sufrir preeclampsia. Por lo
tanto, la anamnesis es de suma importancia, desde el punto de prevención, la que además
deberá establecer si hay historia familiar de HTA o preeclampsia-eclampsia. Ahora podemos
decir que será preciso extender el interrogatorio personal y familiar para averiguar
sobre síndrome de ovario poliquístico, mala historia obstétrica, diabetes mellitus,
obesidad.
Para la predicción diagnostica de la HIE
se utiliza la prueba del rodamiento, fibronectina celular elevada (disfunción vascular),
homocisteinemia (estrés oxidativo), aumento de la activina A e inhibina A (flujo
maternofetal), menor excreción de calcio urinario, hendidura típica de la onda de flujo
diastólica de la arteria uterina en la flujometría Doppler (aumento de la resistencia
vascular). Desdichadamente, a estas pruebas les falta sensibilidad y especificidad y son
de valor limitado en la práctica clínica41-43.
Exámenes auxiliares y mal pronóstico
Los hallazgos en los siguientes exámenes
auxiliares pueden indicar un mal pronóstico: bilirrubina > 5 mg/ dL (> 20 mml/L),
dehidrogenasa láctica LDH > 600 U/ L, transaminasa oxalacética SGOT >70 U/L,
fosfatasa alcalina aumentada 2 a 3 veces, aumento del hematócrito o anemia por
hemólisis, ácido úrico > 6 mg/dL, proteinuria > 5 g/24 h, disminución del
estriol, plaquetopenia <100,000.
En el estudio del feto, el mejor método
auxiliar es la ecografía, la que da datos del crecimiento, desarrollo y actividad del
feto, de la maduración de la placenta, la cantidad de líquido amniótico y el perfil
biofísico. La cardiotocografía anteparto no es totalmente fiable, y conduce a
intervenciones innecesarias o medidas conservadoras sin garantía44,45. Una
variabilidad pobre predice mejor un mal resultado neonatal que la prueba no estresantes.
Mas bien, el perfil biofísico fetal tiene poco falsos negativos y predice el riesgo de
parálisis cerebral46.
¿Se puede prevenir la hipertensión gestacional?
Desde que no conocemos la causa exacta de
la preeclampsia, no sabemos como prevenirla. Se ha dicho que podrían reducir la
incidencia de hipertensión, especialmente de la HTA con proteinuria, el suplemento de
calcio (2 g/d), el Ácido acetil salicílico a dosis baja (en el riesgo de HIE temprana),
el suplemento de aceite de pescado, administración de antioxidantes (vitamina C y
vitamina E). No parecen recomendables, por no haber demostrado beneficios, una mayor
ingesta energética y proteica, disminución de la ingesta de sal, reducción de peso en
las gestantes obesas, suplemento de magnesio, zinc, hierro y folato, aeróbicos y evitar
factores estresantes47-50(Tabla 3).
Si bien la restricción de
energía/proteína reduce la ganancia de peso materno semanal y el peso al pacer, no hay
efecto claro sobre su ventaja en la HTA o preeclampsia, y mas bien puede ser dañino para
el feto en desarrollo51-54. La administración de hierro reduce el número de
mujeres con hemoglobina menor de 10 ó 10,5 g/dL al final del embarazo. El suplemento con
folatos en el embarazo parece mejorar la hemoglobina y el folato en sangre, pero sin
efecto, beneficioso o dañino, en los resultados clínicos de madre y bebes55,56.
El aceite de pescado no tiene efecto en
el RCIU o la HIE57 y la dieta restringida de sodio para prevenir o tratar la
preeclampsia no es efectiva58,59.
Se ha dicho que la única posibilidad de
prevenir la preeclampsia sería la anticoncepción40.
| Tabla 3. Sugerencias para reducir
la ocurrencia o empeoramiento de la preeclampsia |
| Probables |
| - ácido acetil salicílico 80 a 100 m/g
día |
| - suplemento de calcio 2 g/día |
| - adminìstraciòn de óxido nítrico |
| No han demostrado beneficios |
| - mayor ingesta enrgética y proteica |
| - sumplemento de aceite de pescado |
| - administración de antioxidantes
(vitamina C y vitamina E) |
| - disminución de la sal ( salvo en caos de
hipertensión arterial crónica) |
| - suplemento de magnesio, zinc, hierro y
folato |
| - reducción de peso en la gestación de
obesas |
| - aeróbicos |
| - eviatr factores estresantes |
Antiplaquetarios en la preclampsia
Un estudio aleatorio realizado en 1822
gestantes entre 12 y 32 semanas a quienes se administró aspirina 75 mg y en 1825
gestantes que recibieron placebo, no se encontró diferencia en lo que respecta a la
presencia de preeclampsia proteinúrica, parto pretérmino, peso al pacer mayor de 1500 g
o muerte perinatal. Tampoco hubo mayor sangrado materno o fetal 60. Sin embargo,
un estudio de 42 ensayos bien diseñados, que incluyó mas de 32 000 mujeres, y ensayos de
prevención en 30 563 gestantes, los agentes antiplaquetarios redujeron en 15% el riesgo
de preeclampsia [RR 0,85, 95% ICO, 78, 0,92]. El riesgo de parto menor de 37 semanas se
redujo en 8%, hubo 14% menos muertes perinatales, pero no varió la frecuencia de
pequeños para la edad gestacional (PEG). Se reportó bebes pequeños para la edad
gestacional en 25 ensayos (20 349 mujeres), sin diferencia mayor entre los grupos (RR
0,92, 0,84 a 1,01). A pesar que la Librería Cochrane no pudo sacar conclusiones sobre los
posibles efectos del tratamiento con el ácido acetil salicílico a dosis baja en la
preeclampsia12,61, parece tener beneficios pequeños a moderados en la
prevencion de la preeclampsia62,63. Personalmente, creo que su use se
justifica, especialmente si hay historia de HTAo preeclampsia, mala historia obstetricia o
sospecha de existencia de anticuerpos antifosfolípidos64.
Calcio, preeclampsia e hita
En la preeclampsia, la excreción de
calcio se reduce proporcionalmente a la severidad, mientras aumentan las concentraciones
de calcio libre intracelular, lo que contribuye a una mayor respuesta presora. Por dichos
hallazgos, se ha sostenido que la administración de calcio durante la gestación pudiera
disminuir la posibilidad de desarrollar preeclampsia.
En un estudio multicéntrico, aleatorio
doble ciego, en cinco hospitales de maternidad de Australia, se administró a 456
nulíparas calcio 1,8 g/día vía oral, desde antes de las 24 semanas de gestación hasta
término. Disminuyeron el riesgo de preeclampsia (RR 0,44 [IC, 0,21-0,90], p = 0,02) y el
riesgo de parto pretérmino (RR 0,44 [95% IC, 0,21-0,90], p = 0,02), pero sin diferencia
en la frecuencia de HTA65.
En la revisión Cochrane, sólo
encontraron 10 estudios sobre administración de calcio que merecieron ser incluidos en la
evaluación. En ellos, la PA disminuyó con la suplementación con calcio (RR 0,81, 95% IC
0,74 a 0,89), más en las mujeres con riesgo de HTA y con calcio dietético bajo. El
riesgo de preeclampsia disminuyó poco y no hubo efecto en el riesgo de parto pretérmino66.
Un estudio latinoamericano concluye que el calcio no previene la preeclampsia si la
ingesta es mayor de 900 mg/día67.
El dobesilato de calcio (Doxium ®)
2 g desde las 34 semanas hasta el parto, disminuyó la presión arterial media (PAM) de
118 a 99 mmHg, la proteinuria no varió, la fibronectina disminuyó, la cantidad de
plaquetas, viscosidad sanguínea y deformabilidad del eritrocito fueron favorables. Parece
que el dobesilato de calcio influye favorablemente sobre la PA y disminuye la necesidad de
medicación y hospitalización en la HTA leve a moderada68.
Como conclusión, aun existe controversia
en el empleo de suplemento de calcio para prevenir la preeclampsia. Creo que es más
conveniente orientar a la gestante a una dieta adecuada y balanceada, que incluya calcio,
y que la administración exógena de calcio se justificaría en las dietas pobres en
calcio y cuando hay intolerancia a los productos lácteos.
Óxido nítrico en la HIE
Cuando se estudia el óxido nítrico
(NO), la relación N02-/NO3_ es
mayor en el embarazo normal que en el control (P < 0,01), especialmente en el segundo
trimestre. En la HIE severa, la relación N02-/NO3 en la vena umbilical es menor que en el
embarazo a término normal (P < 0,01) y la endotelina ET-1 es mayor69.
En la HIE disminuye la sintasa del óxido
nítrico (cNOS). La cNOS se localiza inmunológicamente en los trofocitos y en el
citoplasma de las células endoteliales vasculares70-72
Los niveles de L-citrulina y la relacion
L-citrulina/L-arginina (que refleja la producción de NO) son mayores en las mujeres con
preeclampsia severa que en los controles, HIE y preeclampsia leve. La producción de NO
esta aumentada en la preeclampsia severa, posiblemente como fenómeno compensatorio por la
mayor síntesis y liberación de vasoconstrictores y de agentes agregantes plaquetarios73.
Con relación al empleo del óxido
nítrico en el tratamiento y en la prevención de la HIE, la administración de dinitrato
de isosorbida 5 mg vía sublingual provocó la disminución de la PA materna-de 103 a 90,5
mmHg en 14 minutos-, aumento de la frecuencia cardiaca materna(de 97,3 a 115,7 látidos/
minuto en 12 minutos (P <,0001)) y disminución de la relación sistólica/diastólica
de la arteria umbilical (de 3,07 a 2,58 en ocho minutos) y de la arteria uterina (de 3,27
a 2,38 en 10 minutos (P <,0001)). En siete de dote mujeres, la muesca diastólica
temprana de la arteria uterina disminuyó o desapareció en seis minutos74.
Estos estudios abren una perspectiva en el manejo de la preeclampsia, pues la
administración del óxido nítrico permitiría mejorar la condición de madre y feto.
¿Cuáles son las novedades en el
manejo de la hipertensión en el embarazo?
No conociéndose a cabalidad la causa de
la hipertensión del embarazo, el tratamiento de la enfermedad continúa siendo el mismo,
el nacimiento del bebe y la placenta. Cuando tenemos un feto maduro, se debe terminar el
embarazo lo antes posible. Si el feto está bien y el cérvix es favorable, se puede
inducir el parto, indicándose la cesárea si hay sufrimiento fetal o RCIU. Cuando el feto
es inmaduro, se determinara la condición del feto y de la madre. No se ha encontrado
algún efecto de la restricción de actividad, con o sin admisión al hospital, sobre los
resultados maternos o perinatales.
Se termina inmediatamente el embarazo si
la hipertensión severa persiste postratamiento por 24 a 48 horas, si hay trombocitopenia,
enzimas hepáticas elevadas, disfunción renal progresiva, signos premonitorios de
eclampsia, ascitis materna determinada por ecografía o evidencia de sufrimiento fetal.
La prevención del daño de la sustancia
blanca del feto y recién nacido, con o sin hemorragia intra-ventricular (HIV) severa, es
critica para reducir la parálisis cerebral (PC) en prematuros. Los tratamientos
antenatales de neuroprotección son los glicocorticoides (reducen la HIV severa por
acción directa sobre cerebro, mejor función respiratoria y PA y hemodinámica mas
estables) y el magnesio (reduce la PC, sin conocerse el mecanismo)75.
Manejo de la hipertensión crónica
El empleo de agentes antihipertensivos es
más efectivo que el no usar terapia para disminuir la incidencia de hipertensión severa.
La metildopa (500 a 3000 mg/día en dos a cuatro dosis) y el labetalol (200 a 1200 mg/día
en dos a cuatro dosis) son los más empleados, a pesar que todos los antihipertensivos
parecen ser igualmente efectivos. No se ha encontrado efectos de este tratamiento en el
resultado perinatal y no parece afectar la incidencia de pequeños para la edad
gestacional, salvo con el atenolol. El tratamiento antihipertensivo de la hipertensión
crdnica leve a moderada beneficia a la madre, pero el impacto en el resultado perinatal es
menos claro76. El tratamiento antihipertensivo administrado en el prenatal
probablemente debe ser continuado en el posnatal.
En 30 ensayos revisados, al emplear
betabloqueadores para tratar la hipertensión crónica o la HIE leve a moderada, no queda
claro si los beneficios perinatales son mejores que los riesgos. Para la hipertensión del
embarazo severa de aparición tardía, el labetalol endovenoso es más seguro que la
hidralazina o el diazóxido endovenoso76. En el manejo de la HTA del embarazo
de inicio temprano, la ketanserina produce una reproducción temprana y gradual de la
presión arterial, así como la disminución moderada de la resistencia vascular
sistémica, sin modificación del gasto cardíaco. La dihidralazina causa taquicardía
marcada, con aumento considerable en el gasto cardíaco77. Y en el tratamiento
medicamentoso rápido de la HTA en el embarazo, el diazóxido 75 mg en bolo inyectable
parece asociarse con hipotensión profunda que requiere tratamiento. La ketanserina es
menos efectiva en bajar la presión arterial que la hidralazina; ambas no son buenas
elecciones78.
Es bueno saber que, cuanto mayor es la
cada en la presión arterial medía por un tratamiento antihipertensivo, hay mayor número
de bebes pequeños para la edad gestacional (r2= 0,48, p= 0,006, 14 ensayos) y con menos
peso al pacer. Se necesita elucidar los beneficios y riesgos maternos y fetales por el
empleo de antihipertensivos orales en el tratamiento de la HIE79.
Manejo de la preeclampsia
El manejo de la preeclampsia leve puede
hacerse ambulatoriamente o con estadía corta en el hospital -en unidades obstétricas de
día-, de manera de evaluar la hipertensión y el bienestar fetal. En la preeclampsia, las
gestantes con preeclampsia temprana severa tienen mejor resultado perinatal si son
manejadas de manera "expectante" pero los datos son insuficientes para estimar
los riesgos a la madre. Para la hipertensión aguda severa mas adelante en la gestación,
se ha sugerido por muchos años el empleo del sulfato de magnesio, de hidralazina como
droga de elección y el nifedipino, al que tienen mucha reticencia en su empleo los
nefrólogos, cardiólogos y médicos internistas.
No hemos tenido hidralazina para use
parenteral en el Perú, y sólo hemos contado con las tabletas para empleo vía oral, cuyo
uso no ha sido exitoso en disminuir la presión arterial, en nuestras manos. Recientemente
hemos conocido que la hidralazina parenteral tampoco es una droga de elección, pues se
asocia con mas efectos maternos y perinatales adversos. Así, la revisión de 11 ensayos
relevantes con 570 participantes80,81 no respalda las recomendaciones de
utilizar hidralazina. Estos ensayos compararon hidralazina EV (5 a 10 mg en bolo,
infusión 3 a 10 mg/hora -máximo 15 a 80 mg/hora- 6 20 a 40 mg IM) con otros agentes
antihipertensivos, especialmente labetalol EV (10 a 20 mg en bolo en dos minutos, cada 10
minutos si es necesario) o nifedipino oral o sublingual (5 a 10 mg P0, cada 30 minutos
según necesidad). Comparados con la hidralazina EV, los otros agentes se asociaron con
menos hipotensión materna, menos cesáreas, menos desprendimiento prematuro de placenta y
menos Apgar bajos; la bradicardia neonatal aumentó con labetalol, pero sólo uno de cada
seis neonatos afectados requirió tratamiento76.
En la preeclampsia severa, el tratamiento
agudo de la HTA se efectúa con sulfato de magnesio (S04g) o nifedipino, de
manera de prevenir las convulsiones; el S4 Mg puede ser asociado a agentes
antihipertensivos. En nueve estudios, al comparar el sulfato de magnesio con placebo o no
empleo de anticonvulsivante, el RR de eclampsia fue 0,33, 95% IC 0,11 a 1,02, sin
diferencia en el riesgo de cesárea. El sulfato de magnesio es mejor que la fenitoina en
reducir el riesgo de eclampsia (RR 0,05, 95% IC 0,00 a 0,84), pero hay mayor riesgo de
realizar una cesárea28. Al comparar, para el control de la PA, 48 horas de
infusión de sulfato de magnesio seguido de tabletas de magnesio vía oral hasta tres
días posparto vs metildopa 250 mg cuatro veces al día en período similar, tanto la
sistólica (138 vs 148 mmHg; p < 0,0001) como la diastólica (92 vs 94 mmHg; p <
0,05) fueron menores en el grupo con magnesio. No hubo efectos adversos en la madre o el
neonato83.
Comparado con la fenitoína, el sulfato
de magnesio para el tratamiento intraparto de la HIE no afecta los resultados de la
estimulación con oxitocina, el intervalo desde la admisión hasta el parto, la
prolongación del segundo período del parto, el parto con forceps y la cesárea 84.
Por otro lado, contamos con una amplia
experiencia en el Perú con el empleo del nifedipino vía oral. Diversos estudios han
demostrado sus beneficios al disminuir la hipertensión materna, sin ocasionar alteración
del bienestar fetal1. Desde luego, este medicamento debe ser administrado sólo
cuando la presión diastólica señala cifras mayores de 100 a 110 mmHg, de manera de
evitar problemas vasculares y convulsiones. Además, una ventaja clínica del nifedipino
es que, debido a que se lo indica vía oral, las enfermeras u obstetrices lo pueden
administrar de acuerdo a la necesidad (cada 20 a 30 minutos), en ausencia de un médico.
Con relacion al nifedipino en el
tratamiento de la hipertensión leve del embarazo, un estudio aleatorio en gestantes de 12
a 34 semanas con PAD 90 a 110 mmHg, el nifedipino de liberación lenta 10 mg dos veces al
día hasta el parto no rindió beneficio en el resultado del embarazo. En la práctica, el
tratamiento de la hipertensión en el embarazo puede ser diferido hasta que la
hipertensión se vuelva severa85.
La interacción entre nifedipino y
sulfato de magnesio produce debilidad muscular profunda de la madre86,
hipotensión materna y sufrimiento fetal, lo que también ha sido encontrado con la
hidralazina87. Aunque la magnitud del riesgo es probablemente pequeña, cuando
se emplea sulfato de magnesio como profilaxis de la eclampsia se puede usar otros agentes,
como labetalol, en lugar de nifedipino.
El parto será inmediato si el estado
materno o fetal no se estabiliza. Debe haber un seguimiento posparto para determinar otras
enfermedades hipertensivas o cardiovasculares coexistentes88.
La mortalidad y morbilidad relacionadas a
la prematuridad permanecen como problemas importantes cuando la hipertensión aguda severa
se presenta antes de las 34 semanas de gestación, se estabiliza la PA y se difiere el
parto. En dos ensayos se ha hecho un manejo "expectante"89,90 en 133
mujeres. El promedio de prolongación del embarazo fue 2,0 semanas (95% IC 1,4 a 2,6). El
manejo "agresivo" comparado con el "expectante" resultó en morbilidad
materna equivalente, menos pequeños para edad gestacional y más marcadores de morbilidad
neonatal seria. Los ensayos, sin embargo, han tenido poco poder estadístico para
descartar un exceso de morbilidad (por ejemplo, el síndrome HELLP) o mortalidad maternal76.
Manejo de le eclampsia y el síndrome de Hellp
La eclampsia consiste en convulsiones
epileptiformes asociadas a la HIE. Es causada por hipoxia cerebral debida a intenso
vasoespasmo asociado a edema cerebral. La tomografía axial computadorizada (TAC) muestra
isquemia cerebral por trombosis y edema91.
Las medidas a tomar en el manejo de la
eclampsia son una supervisión adecuada en el control pre-natal, referencia oportuna al
tercer nivel, reducir el intervalo entre convulsiones y el parto, cesárea temprana y
administración rutinaria de S04Mg92.
El gel intracervical de prostaglandina E2
utilizando oxitocina inmediata, acorta la inducción del parto vaginal (14,3 horas de
diferencia), mejor que el dispositivo vaginal de liberación controlada de prostaglandina
E2 93
El siguiente es el manejo de la
preeclampsia severa, eclampsia y síndrome HELLP que se realiza en el Hospital Nacional
Edgardo Rebagliati Martins 94 Cuando la gestación está a término, se trata
de controlar la hipertensión, revisándose el perfil fiepítico, la coagulación,
presencia de hemólisis. La ecografía o TAC abdominal son indicados para descartar
hemorragia subcapsular hepática. Se administra plasma fresco congelado en 30 minutos a
una hora y concentrado de plaquetas, para reposición a < 50 000 plaquetas, recordando
que 1 U eleva 10 000 plaquetas. Se indica paquete globular si la hemoglobina es menor de 8
g/dL, hemodiálisis en la insuficiencia respiratoria aguda (IRA) hipercatabólica,
plasmaferesis en caso se sospeche la presencia de anticuerpos antiendoteliales. Mejorado
el cuadro, se mantiene a la paciente en observación hasta el cuarto día posparto,
momento cuando regresa al servicio de puerperio.
Algunos autores consideran el tratamiento
conservador en el síndrome HELLP parcial, con el empleo de corticoides, los cuales
mejoran las plaquetas, estabilizan clínicamente a la paciente, aceleran la madurez fetal,
pero no mejoran AST y LDH 95. Cuando la cesárea esta indicada en el síndrome
HELLP, se sugiere la anestesia general, 10 unidades de concentrado de plaquetas si el
número es menor de 50 000/mL, transfusiones en el postoperatorio -según necesidad- y
vigilancia intensiva durante 48 horas después del parto.
Anestesia general en le preclampsia severa
La disminución en mortalidad materna se
debe, en parte, a mejores medios anestésicos empleados en obstetricia. Tanto la anestesia
regional como la general tienen riesgos: la anestesia regional con sobrecarga de líquidos
e hipotensión, y la anestesia general con aspiración de contenido gástrico. Un ensayo
aleatorio, en 80 mujeres con preeclampsia severa encontró que la anestesia general se
asoció con menos hipotensión materna e infusión de cristaloides, pero la anestesia
espinal-epidural (no la epidural) se asocio con menos admisiones de recién nacidos a la
unidad de cuidados especiales96.
Definitivamente, algunas mujeres no son
candidatas para anestesia regional, por plaquetas bajas o cardiotocografía fetal pobre,
que requieren parto inmediato. Un ensayo en 25 mujeres preeclampticas con anestesia
general encontró que el labetalol endovenoso dado en forma profiláctica atenuó la
respuesta hipertensiva (y taquicárdica) a la intubación 97.
Asímismo, se ha encontrado que la
velocidad de flujo de la arteria cerebral medía (Vm) aumenta después de la inducción
con pentotal 4 a 5 mg/kg, seguida rápidamente de succinilcolina 1,5 mg/kg (para facilitar
la intubación endotraqueal), en mujeres con preeclampsia severa. La secuencia rápida de
inducción de anestesia general e intubación traqueal puede causar hipertensión severa 98.
Legrado uterino en el posparto inmediato
En un grupo de 60 parturientas con
preeclampsia severa, el legrado uterino en el posparto inmediato disminuyó la PAM a las
16 horas posparto (p < 0,0002), mejoró la cantidad de orina (p < 0,0002) y el
recuento de plaquetas aumentó entre las 12 y 24 horas poscuretaje, mientras los controles
mostraron disminución de las plaquetas en el mismo período (p < 0,02). Así, el
legrado uterino parece acelerar la recuperación de la enfermedad, sin secuelas adversas 99.
Queda aún mucho por conocer. Pero, los
que estamos inmersos en la atención ginecoobstétrica estamos obligados a revisar
continuamente los avances en los problemas que causan mayor morbimortalidad materna y
perinatal en nuestro país, dentro de los cuales tiene un sitial importantísimo la
preeclampsia-eclampsia.
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