Ginecología y Obstetricia - Vol. 43 Nº3 Diciembre 1997

 

ABSTRACTOS

 

Abstractos de Literatura seleccionada

 

  • Devine A, Dick IM, Heal SJ, Criddle RA, Prince RL. Estudio con seguimiento de 4 años sobre los efectos del suplemento de calcio sobre la densidad ósea en mujeres de edad postmenopáusica [A 4-year follow-up study of the effects of calcium supplementattion on bone density in elderly postmenopausal women]. Osteoporos Int 1997; 7(1): 23-8.

AB: Para determinar el efecto a largo plazo de la suplementación de calcio sobre la densidad ósea, se estudió 84 mujeres de edad (54 a 74 años) con más de 10 años de menopausia, durante 4 años, como parte de un estudio de seguimiento randomizado, a doble ciego, controlado con placebo. El grupo placebo no tomó calcio (n=21) y sirvió de comparación con el grupo de suplemento de calcio (n=14). También estudiamos sujetas tratadas durante 2 años con suplemento de calcio y que dejaron de tomarlo (n=49). Se monitorizó los cambios en densidad ósea en la columna lumbar, cadera y tobillo. El grupo que tomó calcio por 4 años (promedio de ingesta 1988 ± 90 mg/día) no perdió hueso en cadera y tobillo. El grupo control (ingesta promedio de calcio 952 ± 109 mg/día) perdió significativamente más hueso que el grupo con suplemento de calcio en cadera y tobillo. No se observó perdida de hueso en columna en los dos grupos. El grupo que ingirió calcio por 2 años (981 ± 75 mg/día) perdió más hueso que el grupo con suplemento. Como tal, el suplemento de calcio produce una reducción en la pérdida de densidad ósea en el tobillo y cadera en mujeres posrrienopáusicas de edad. El aumento de la ingesta de calcio, dietético en las mujeres deber ser una meta de la campaña de salud pública.

 

  • Montessori ML, Scheele WH, Netelenbos JC, Kerkhoff JF, Bakker K. Empleo de etidronato y calcio versus calcio solo en el tratamiento de la osteopenia postmenopáusica: resultados de tres años de tratamiento [The use of etidronate and calcium versus calcium alone in the treatment of postmenopausal osteopenia: results of three years of treatment]. Osteoporos Int 1997; 7(1): 52-8.

AB: El objetivo de este estudio abierto, prospectivo, controlado, randomizado fue el efecto del etidronato intermitente, cíclico, sobre la masa ósea de mujeres posmenopáusicas osteoporóticas, con o sin fracturas. Los sujetos elegibles fueron mujeres asintomáticas menores de 75 años que tenían amenorrea de por lo menos 1 año. Se excluyó a aquellas con osteoporosis secundaria. Los sujetos deberían ser ambulatorios, con densidad mineral ósea de la columna lumbar >1 DE por debajo de los controles comparables por edad (puntaje Z <-1 DE). Se ingresó 80 pacientes, de las que 65 fueron reclutadas por un programa de dos módicos generales. Las demás fueron referencias. Se randomizó las pacientes en dos grupos de 40 mujeres. Los regímenes de tratamiento fueron los siguientes. El grupo etidronato fue tratado con etidronato 400 mg diarios por 14 días, seguido de 76 días de calcio elemental 500 mg por día; este ciclo se repitió cada 3 meses. El grupo de calcio tomó 500 mg de calcio elemental una vez al día. No hubo diferencias de edad, talla, tiempo desde la menopausia, DMO de base y fracturas vertebrales prevalentes. En 50 pacientes (28 en el grupo etidronato y 22 del grupo calcio) no hubo fracturas vertebrales (67%). Sesenta y cuatro pacientes (35 en el grupo etidronato y 29 en el grupo calcio) completaron los 3 años de estudio. En el grupo etidronato, la DMO de la columna lumbar, cuello femoral, trocánter y triángulo de Ward aumentaron en 5,7%, 1,4%, 7,1% y 10,9% de las líneas de base, respectivamente (p<0,05, excepto en el cuello femoral). En el grupo de calcio no se encontró cambios significativos luego de los 3 años, excepto en el cuello femoral, donde la DMO a las 156 semanas disminuyó significativamente en 3% (p<0,003). En 3 pacientes, todas en el grupo de calcio, se encontró seis nuevas fracturas, concluimos que el tratamiento intermitente, cíclico, con etidronato causa un aumento significativo en la DMO en la columna lumbar y el fémur proximal en las mujeres osteopénicas posmenopáusicas, y que el tratamiento es seguro y no tiene efectos de consideración.

 

  • Wishart JM, Horowitz M, Need AG, Scopacasa F, Morris HA, Clifton PM, Nordin BE. Relaciones entre la ingesta de calcio, calcitriol, polimorfismos del gen receptor de la vitamina D y la absorción de calcio en mujeres premenopáusicas [Relations between calcium intake, calcitriol, polymorphisnis of the vitamin D receptor gene, and calcium absorption in premenopausal women]. Am J Clin Nutr 1997; 65(3): 798-802.

AB: Las relaciones entre la absorción de calcio, ingesta de calcio en la dicta, calcitriol (1,25 dihidroxivitamina D) y polimorfismos del gen del receptor de la vitamina D (RVD) fueron evaluadas en 99 mujeres que se acercaban a la menopausia (edad promedio 47 años, rango 43-53). Se determinó el calcio dietético por un cuestionario sobre frecuencia de alimentos y se impidió la absorción por una prueba de radiocalcio de isótopo simple. Los aleles RVD fueron clasificados de acuerdo a la presencia (b, t, a) o ausencia (B, T, A) de los sitios de corte de las enzimas de restricción Bsmi, Taql y Apal. La absorción radiocalcio se relacionó positivamente al calcitriol sérico (r=0,23, P<0,05) y se relacionó inversamente con la ingesta de calcio en la dicta (r=-0,26, P<0,01). Sin embargo, no hubo relación (r=0,10) entre las concentraciones de calcitriol sérico y el calcio de la dicta. La absorción de radiocalcio fue mayor en el haplotipo bbaaTT (p<0,05) y el genotipo aa (P<0,05), polimorfismos que parecen asociarse con una densidad ósea mayor. Concluimos que el calcitriol sérico y el calcio de la dicta son determinantes independientes de la absorción de calcio en mujeres premenopáusicas y que los poliformismos del gen VDR influyen en la absorción del calcio.

 

  • Keen RW, Nguyen T, Sobnack R, Perry LA, Thompson PW, Spector TD. Pueden los marcadores bioquímicos predecir la pérdida de hueso en la cadera y la columna?: Un estudio prospectivo de 4 años en 141 mujeres posmenopáusicas tempranas [Can biochemical markers predict bone loss at the hip and spine?: a 4-year prospective study of 141 early postmenopausal women]. Osteoporosis Int 1996; 6(5): 399-406.

AB: Un número de estudios recientes ha sugerido que las medidas no invasivas de la renovación de hueso están asociadas con perdida de hueso en el antebrazo en mujeres posmenopáusicas. El objetivo de este estudio prospectivo de 4 años fue establecer si los marcadores de renovación de hueso predicen la pérdida de hueso de sitios clínicamente importantes de la columna lumbar y cuello femoral. Ciento un mujeres posmenopáusicas (edad promedio 52 ± 3,3 años, duración de menopausia 20,4 ± 5,7 meses) fueron reclutadas para este estudio en 1988. Se obtuvo muestras de sangre en ayunas temprano en la mañana y de orina en la visita inicial, muestras que fueron conservadas a -20º C antes de su análisis. Se determinó en plasma osteocalcina, estradiol, estrona, sulfato de estronitestosterona, globulina ligadora de hormona sexual, sulfato de dehidroepiandrosterona y fosfatasa alcalina. En la orina se estudió calcio, hidroxiprolina, glucoronido de estrona, piridinolina y deoxipiridinolina, utilizando cromatografía liquida de alta performance. Se midió la densidad ósea en la columna lumbar y el cuello femoral, usando un absorciómetro de fotón dual a los 0, 12, 24 y 48 meses. El porcentaje de modificación anual de densidad ósea fue -1,41% (0,18) en la columna lumbar y -0,86% (0,22) en el cuello femoral. No hubo evidencia de bimodalidd o de un subgrupo de pérdida rápida cuando los promedios de cambio fueron distribuidos normalmente. Los análisis de regresión múltiple simple y múltiple no mostraron correlación significativa entre los promedios de modificación de densidad ósea con cualquier marcador bioquímico, individualmente o en combinación, a pesar que el estudio tuvo suficiente poder (80%) de detectar una correlación de 0,5 entre cualquier nivel del marcador bioquímico y la pérdida ósea. Concluimos que las mediciones individuales de estos marcadores de renovación ósea y de hormonas sexuales endógenas no parecen ser clínicamente útiles para predecir la pérdida de hueso en la columna o la cadera en la posmenopausia temprana.

 

  • Reid IR. Terapia de la osteoporosis: calcio, vitamina D y ejercicio [Therapy of osteoporosis: calcium, vitamin D, and exercise]. Ak J Med Sci 1996; 312(6): 278-86.

AB: La suplementación de calcio ha sido desde hace tiempo considerada como parte fundamental en la prevención y tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica. Es sólo en años recientes que ha emergido una clara evidencia que demuestra su impacto en la masa ósea. La suplementación de calcio no detiene completamente la pérdida de hueso, pero disminuye la declinación en 30 a 50%. No se ha establecido el efecto del suplemento de calcio en la incidencia de fracturas en la mujer posmenopáusica. La deficiencia de vitamina D es común en la anciana frágil, particularmente en países donde la fortificación o la alimentación con esta vitamina no se practica. El tratamiento de la deficiencia de vitamina D ha sido asociado con reducciones significativas en el número de fracturas de cadera. El rol de los metabolitos potentes de vitamina D, calcitriol y alfacalcidiol, en el manejo de la osteoporosis posmenopáusica no es claro. Aunque algunos estudios muestran beneficios sustanciales en la densidad ósea o tasa de fracturas por el empleo de estos compuestos, los datos publicados no son consistentes. En general, la terapia hormonal de reemplazo y los potentes bifosfonatos producen efectos mayores en la densidad ósea y hay mayor consistencia entre los resultados de los estudios publicados. Los ensayos controlados de intervención del ejercicio en las mujeres posmenopáusicas muestran que el ejercicio puede influir positivamente en la densidad ósea, por un porcentaje bajo. Las intervenciones de ejercicio en las mujeres mayores disminuyen la frecuencia de caídas por 10%, lo que puede tener gran impacto en la frecuencia de fracturas, que los beneficios modestos del ejercicio sobre la densidad ósea.

 

  • Heaney RP. Fisiopatología de la osteoporosis [Pathophysiology of osteoporosis]. Am J Med Sci 1996; 312(6): 215-6.

AB: Como en muchas enfermedades crónicas que se expresan tardiamente en la vida, la osteoporosis es multifactorial, tanto en etiología como en fisiopatología. Las fracturas osteoporéticas ocurren por una combinación de daño y de fragilidad ósea intrínseca. El daño proviene generalmente de una combinación de caídas, reflejos posturales pobres, que no protegen las partes óseas del impacto, y tejidos blandos reducidos que no protegen las prominencias óseas. La fragilidad ósea es una composición de geometría, densidad de masa baja, alteración de las conexiones microarquitecturales en las estructuras trabeculares y daño por fatiga acumulada. La masa osea reducida, a su vez, es causada por varias combinaciones de deficiencia hormonal gonadal, la ingesta inadecuada de calcio y de vitamina D, la actividad física disminuida, comorbiliclad y los efectos de drogas usadas para tratar varias condiciones módicas w relacionadas. Finalmente, el pobre pronóstico de las fracturas de cadera en la vejez es en parte causada por malnutrición proteico-calórica asociada. Un programa preventivo de fractura osteoporética debe estar dirigida a tantos de estos factores como sea posible, es decir, debe ser multifáctico, así como la enfermedad es multifactorial.

 

  • Fujita T. Guías clínicas para el tratamiento de la osteoporosis en el Japón [Clínical guidelines for the treatment of osteoporosis in Japan]. Calcif Tissue Int 1996; 59 Suppl 1:34-7

AB: A diferencia de EE. UU y Europa, en el Japón, donde la osteoporosis es sinónimo de osteoporosis posmenopáusica, la necesidad de tratamiento de la osteoporosis ha sido enfatizada sólo en la mujer de edad con enfermedad establecida. Esto puede ocurrir porque las japonesas están virtualmente libres de síntomas en el periodo posmenopáusico inmediato, tales como lumbago y signos de fractura de comprensión vertebral. La osteoporosis típica no se manifiesta hasta la edad de 65; por lo tanto, la fractura vertebral por debajo de los 60 es muy rara en Japón. Formas diferentes de tratamiento de la osteoporosis en el Japón incluyen el raro empleo de TRH, el uso común de derivados de la vitamina D (especialmente 1 alfa (OH) vitamina D sin efectos secundarios notables y el empleo de calcitonina, casi exclusivamente en el régimen de dosis baja intermitente (20 U/semana). De manera similar el empleo de ipriflavona es común, y el suplemento de calcio, especialmente con calcio absorvible activo de alga con alta bioactividad (AAACa), es efectivo y popular. El énfasis en el empleo de calcio, vitamina D y calcitonina en el tratamiento de osteoporosis puede ser explicado por una ingesta baja de calcio en la dieta en el Japón. Otros factores que pueden favorecer el enfoque en el calcio y la restricción del estrógeno es un punto de vista fatalista y naturalista hacia la menopausia; inseguridad con la TRH; una población femenina mayor que busca tratamiento de osteoporosis porque tuvo periodos posmenopáusicas inmediatos sin problemas, y una absorción deficiente de calcio del intestino con respuesta favorable a la vitamina D exógena, debido a la deficiencia de calcio de larga data y, posiblemente, una incidencia baja de anormalidades del receptor de la vitamina D.

 

  • Anderson JJ, Rondano P, Holmes A. Rol de la dieta y de la actividad física en la prevención de la osteoporosis [Roles of diet and physical activity in the prevention of osteoporosis]. Scand J Rheumatol SuppI 1996; 103; 65-74.

AB: En años recientes, la atención ha sido dirigida a la prevención de la orsteoporosis, desde que la enfermedad es una causa principal de morbimortalidad en las mujeres de edad. La investigación ha demostrado que la prevención de la osteoporosis y de las fracturas relacionadas puede ser mejor si se inicia conductas de salud temprano en la vida y se las continúa siempre. La evidencia sugiere que la osteoporosis es más fácil de prevenir que de curar. Debe haber consumo adecuado de la mayoría de nutrientes, actividad física regular y otras conductas de salud que contribuyen a mayor cantidad mineral ósea y picos óptimos de masa ósea en la cuarta década de vida de las mujeres y, quien sabe, también en los hombres. Varias comunicaciones han mostrado que el consumo adecuado de nutrientes, calcio en particular, durante los años prepuberales y pospuberales inmediatos de las mujeres contribuye a picos mayores, prácticamente en cada periodo del ciclo de vida. La vitamina D, que puede ser consumida o producida endógenamente por acción del sol, promueve la absorción de calcio y, como tal, promueve la mineralización del hueso. Entonces, el consumo adecuado de calcio, conjuntamente con la vitamina D, en la vida temprana optimizó el pico de masa ósea; ambos deben ser continuados de por vida. Por otro lado, el consumo excesivo de fósforo puede ser negativo para el mineral óseo, por la elevación de la hormona paratiroidea sérica resultante. Adicionalmente, la mayor ingesta de proteína, sodio y cafeína puede disminuir la masa mineral ósea por aumento de la excreción urinaria de calcio. La vitamina K también puede tener un efecto positivo importante en el desarrollo y mantenimiento del hueso, per medio de su rol de promover la carboxilación de la matriz proteica, osteocalcina. En conclusión, la prevención de la osteoporosis necesita empezar en los años prepuberales y debe ser continuada de por vida. La masa ósea puede ser mantenida mejor más tarde en la vida por el consumo de varios nutrientes con roles específicos en el metabolismo del calcio y de hueso, actividad física regular y la práctica de estilo de vida saludable.

 

  • Guzick DS, Silliman NP, et al. Predicción de embarazo en mujeres mútiles, basada en la clasificación revisada de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva [Prediction of pregnancy in infertile women based on the American Society for Reproductive Medicine's revised classification]. Fertil Steril 1997; 67, N.º5: 822-9.

AB: OBJETIVO: Estimar la relación empírica entre la clasificación revisada de endometriosis de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva y las tasas de embarazos después de tratamiento. DISENO: Análisis retrospectivo. PACIENTES: Pacientes vistas por cuatro médicos practicantes. INTERVENCIONES: Terapia médica y/o quirúrgica para endometriosis. MEDIDAS PRINCIPALES DE RESULTADOS: Embarazo definido como en curso o terminado en parto. RESULTADOS: No hubo diferencias significativas en tasas de embarazos en los diferentes estadios de endometriosis. Hubo una ligera disminución de embarazos en las pacientes con endometriosis estadío IV, pero sin significancia estadística. CONCLUSIONES: El empleo de un sistema con peso arbitrario que asigna puntajes a categorías individuales de enfermedad, o al computar un puntaje total, ha limitado la efectividad del sistema de clasificación en predecir embarazo.

 

  • Porcu E, Venturoli S, et al. Evolución cronobiológica de la secreción de la hormona luteinizante en la adolescencia: patrones de desarrollo y especulaciones sobre el inicio el síndrome de ovario poliquístico (Chronobiologic evolution of luteinizaing hormone secretion in adolescence: developmental patterns and speculations on the onset of the polycystic ovary syndrome]. Fertil Steril 1997; 67, N.º5: 842-8.

AB: OBJETIVO: Investigar la evolución a largo plazo del perfil circadiano de la LH en mujeres adolescentes con ciclos anovulatorios y niveles normales o elevados de LH en la primera evaluación. DISEÑO: Estudio clínico prospectivo controlado. PACIENTES: Doce niñas adolescentes anovulatorias y saludables de 12 a 17 años (5 sujetos con niveles de LH altos y 7 sujetos con niveles normales de LH) y 4 sujetos ovulatorios de control. INTERVENCIONES: Se tomó la muestra de sangre cada 20 minutos durante 24 horas, empezando a las 10:00 am en edades ginecológicas tempranas y tardías. PRINCIPALES MEDICIONES DE RESULTADOS: Hormona luteinizante, FSH, E2, T, androstenediona, volumen ovárico. RESULTADOS: En la primera evaluación, los niveles mayores de LH y con mayor amplitud de pulso fueron encontrados temprano en la mañana en el grupo con LH normal y tarde en el grupo con LH alta. Los controles no mostraron variación circadiana en la secreción de LH. La segunda evaluación mostró ciclos ovulatorios en 6 de 7 sujetos (85,7%) en el grupo con LH normal, con desaparición del ritmo circadiano. Dos de cinco (40%) pacientes con LH alta en la primera evaluación se volvieron ovulatorias, con una disminución significativa de los niveles de LH y la desaparición del ritmo circadiano. Las niñas de ambos grupos que se mantuvieron anovulatorias aún mostraron los perfiles circadianos acentuados que fueron vistos en la primera evaluación. CONCLUSIONES: Una periodicidad acentuada de LH de 24 horas es típica de la pubertad, pero desaparece en la adultez. La persistencia de estos ritmos en adolescentes anovulatorias persistentes puede indicar una detención en la maduración. En particular, la persistencia del perfil circadiano de LH alta, con los valores más altos durante el día, es muy similar a aquel encontrado en el síndrome del ovario poliquístico.