Ginecología y Obstetricia - Vol. 39 Nº15 Setiembre 1993


Dr. José A. PACHECO B.


Hijo de campesino, nació en Huacho el 1 de diciembre de 1901. Tuvo desde pequeño el grato sabor de la práctica médica, ya que su padre fue el "médico" de los lugareños, atendiendo sus problemas de salud con la ayuda de una hermosa enciclopedia médica y un atento sentido de la observación.

Vino a Lima para hacer sus estudios secundarios en el Colegio Guadalupe, para después seguir la carrera de medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cubriendo los gastos de sus estudios con los ingresos que le rindió sus cualidades de pianista, Su afición y conocimiento de la música devino en la conformación de hasta dos orquestas que animaron muchas reuniones familiares.

Culminó sus estudios con la promoción "Petrozzi", una promoción médica muy unida, conformada por personalidades que tuvieron trayectoria académica, asistencia¡ y política, y que continuó reuniéndose varias veces al año hasta muy recientemente, momentos en los que estos "muchachos" recordaban sus años de preparación y maduración y las anécdotas que matizan la historia de toda promoción médica.

El, Dr. Pacheco realizó su actividad profesional como ginecoobstetra en el Ministerio de Salud, donde primero colaboró en la atención de los barrios marginales y luego en el Hospital de Maternidad de Lima, donde ascendió con tesonera labor hasta Jefe de Servicio y, como final de su carrera médica, fue el primer Jefe de Departamento de dicho nosocomio. Profesor de Obstetricia en la Universidad de Mayor de San Marcos, lo que fue más adelante de la flamante Universidad Peruana Cayetano Heredia, teniendo activa participación en la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología. Participó en eventos internacionales, en los que presentó trabajos de su experiencia personal y de su institución.

Su labor asistencial y docente es recordada por sus médicos asistentes y el personal médico y paramédico que le rodeó, por su labor activa, exigente, disciplinada, leal, desinteresada y trascendente, que se gráfica en su andar rápido e infatigable por todo el Hospital. Se le admiró por sus esfuerzos en preservar la salud materna y en la prevención del trauma obstétrico, aspirando el desarrollo de la persona en las perspectivas profesional, intelectual y humana. Estuvo en la intervención de la precoz madre una Medina, fue uno de los maestros que dominó el fórceps, realizó brillantes y exitosas versiones externas y vivió y difundió la obstetricia moderna de entonces, haciendo hincapié en el amor a la profesión, la entrega al prójimo y la preservación de la ética profesional. Su constructiva influencia continuará percibiéndose y su presencia seguirá recreándose con la misma vigencia y claridad.