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Ginecología y Obstetricia
© Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología
 



Ginecol. obstet.  2004; 50 (2) : 101-105


PREVALENCIA DE VAGINOSIS BACTERIANA EN EL EMBARAZO

José Rojas, T. Ramírez, F Jaimes1


RESUMEN

OBJETIVO: Determinar la prevalencia de vaginosis bacteriana en el embarazo y su relacion con otras infecciones vaginales. MATERIAL Y METODOS: El trabajo se realizo en el Hospital Arzobismo Loayza desde noviembre de 1995 a febrero de 1996, en gestantes que acudieron a control prenatal8 primera consulta), sin uso de medicación vaginal y/o sistémica en los últimos 30 días y sin evidencia de patología cerviacal al momento del examen. La muestra se tomo en forma aleatoria. RESULTADOS: Se evaluó 174 pacientes, con edades de 16 a 40 años. Se encontró diagnostico de infección vaginal en 46,6% de pacientes, correspondiendo a vaginosis bacteriana 27,5%, candidiasis vaginal 29,3% y tricomoniasis 5,1%, respectivamente; existiendo infecciones asociadas, principalmente, vaginosis bacteriana y candidiasis en 10.3% de pacientes. CONCLUSIONES: La infección vaginal tiene alta prevalencia en nuestro medio con resultados similares a lo encontrado a nivel mundial; amerita al seguimiento de las pacientes para determinar complicaciones.

Palabras clave: Vaginosis bacteriana, Embarazo, Candidiasis vaginal.

ABSTRACT

OBJECTIVE.- To determine the prevalence of bacterial vaginosis in pregnant women and its relation with other vaginal infections. MATERIAL AND METHODS.- The study was performed at Arzobispo Loayza Hospital from November 1995 through February 1996 in pregnant women who attended their first pre natal control, not using vaginal and/or systemic medication during the last 30 days and without evidence of cervical pathology. The sample was taken in randomized tashion. RESULTS.- We studied 174 patients 16 to 40 year-o1d. Vaginal infection was found in 46,6% patients, including bacterial vaginosis in 27,5%, vaginal candidiasis in 29,3% and trichomoniasis in 5, 1 %, respectively associated infections included bacterial vaginosis with candidiasis in 10,3%. CONCLUSIONS: Vaginal infection is high1y prevalent in our Hospital, similar to findings at other latitudes; we should follow these patients to determine complications.

Key words: Bacterial vaginosis, Pregnancy, Vaginal candidiasis.

 

La vaginosis bacteriana es una enfermedad común que ocurre en aproximadamente 35% de las mujeres sexualmente activas1,2, en 15% a 20% de las mujeres gestantes y puede encontrarse hasta en 5 a 10% de pacientes en ginecología general1,5.

Desde 1955, existen reportes del diagnóstico de vaginosis bacteriana en gestantes, aproximadamente 10,1% en pacientes privadas; otras series
llegan hasta 23% e incluso a cifras superiores2,3. La incidencia se modifica de acuerdo al tipo de pacientes en estudio: pacientes privadas, pacientes de Salud Pública, pacientes con riesgo de enfermedades de transmisión sexual, pacientes obstétricas2,3,6,7. En nuestro medio, son pocos los estudios a este respecto, pero existe sospecha de parte de los ginecoobstetras que la vaginosis bacteriana puede tener una incidencia importante.

El objetivo del trabajo fue determinar la prevalencía de vaginosis bacteriana y su relación con otras infecciones vaginales en pacientes gestantes que acudieron a control prenatal en el Hospital Arzobispo Loayza.

PACIENTES Y MÉTODOS

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El trabajo se realizó en el Hospital Arzobispo Loayza desde noviembre de 1995 a febrero de 1996. Las pacientes fueron gestantes que acudieron por primera vez a control prenatal a los Consultorios Externos de Obstetricia, que no usaban medicación vaginal y/o sistémica en los últimos 30 días y sin evidencia de patología cervical al momento del examen (ulceraciones, sangrado).

La muestra fue tomada en forma aleatoria; el tamaño muestral fue determinado usando la fórmula n = Z2pqN/(N-1)E2 + Z2pq, donde Z = nivel de confianza (1,68 para 90%), p = proporción de vaginosis bacteriana esperada (25 a 30%), n = población de gestantes que acuden por primera vez (promedio de 250/ mes), q = (1 -p), y E = error de extracción (± 10%); n resultó = 169 pacientes.

A cada paciente incluida en el estudio se le elaboró una ficha de datos personales y se le tomó una muestra de secreción vaginal, la que fue estudiada en el Laboratorio Central del Hospital Arzobispo Loayza.

El diagnóstico de vaginosis bacteriana se realizó al cumplir 3 de los siguientes criterios:1,5,6,21 1) descenso vaginal homogéneo; 2) pH mayor a 4,5; 3) olor a aminas (KOH); 4) presencia de células clave. El descenso homogéneo fue definido como secreción blanco grisácea que podía ser removida fácilmente de la pared vaginal, con el hisopo. El examen de aminas es positivo cuando, al alcanzar el descenso vaginal (muestra) con KOH, se liberan aminas, produciéndose un típico olor a pescado.

La célula clave es aquella célula epitelial vaginal de aspecto granular, cuyo borde celular es difícil de identificar por la gran cantidad de bacterias adheridas a su superficie; se acepta como positivo el criterio si se observa por lo menos una célula clave por campo, en 10 campos.

El diagnóstico de candidiasis vagínal se hizo por la presencia de hífas y/o pseudohifas y/o levaduras9,18,41.

El diagnóstico de tricomoníasis vaginal fue hecho al identificar Trichomonas vaginalis al examen microscópico, en forma directa 34,37,41 .

El análisis estadístico de los datos se realizó con el programa SPSS versión 6.

Se evaluó un total de 174 pacientes, cuyas edades fluctuaron entre 16 y40 años, con una media de 27 años (DE = 6).

Se encontró diagnóstico de infección vaginal en 81/174 (46,6%) pacientes; de ellos correspondieron a vaginosis bacteriana como infección única 27 (15,5%); a candidiasis vaginal igualmente 27 (15,5%) y tricomoniasis 3 (1,7%). Existieron infecciones asociadas que incrementaron estos porcentajes, principalmente vaginosis bacteriana más candidiasis vaginal en 18 pacientes (10,3%) (Ver Tabla).

Las infecciones fueron más frecuentes en multigestas; así, candidiasis vaginal se presentó en 36/50 (70,6%), tricomoniasis en 9/9 (100%) y vaginosis bacteriana 31/48 (64,5%). El promedio de tiempo de relaciones sexuales previo al diagnóstico fue de 9 años, no encontrándose diferencia con respecto a los tres principales diagnósticos; las que presentaron 
tricomoniasis fueron las que tuvieron un promedio mayor de relaciones sexuales (14 años); hubo pacientes con vaginosis bacteriana que tuvieron relaciones sexuales sólo un año como promedio.

Dentro de los síntomas principales, 99 pacientes (56,9%) mencionaron tener "descensos"; existiendo 18 pacientes que refirieron dicha sintomatología sin presentar infección vaginal. Cabe destacar que en el caso de tricomoniasis, la refirió el 100% de pacientes, 79% en el caso de vaginosis y 66,6% en el caso de candidiasis. Así mismo, refirieron prurito o escozor vaginal 57 pacientes (32,7%), incluyendo 9/9 (100%) de pacientes con tricomoniasis, 2 7/51 (52,9%) de pacientes con candidiasis vaginal y sólo 15/48 (31,3%) de pacientes con vaginosis bacteriana.

Se encontró flujo vaginal anormal en 114/174 (65,5%) de pacientes, pero, 33 presentaron dicho flujo sin infección vaginal, a pesar que en el examen fueron calificadas como portadoras de flujo vaginal anormal; cabe destacar que las pacientes con vaginosis bacteriana presentaron flujo vaginal anormal 45/48 (93,8%) y en 3 el flujo fue calificado normal; las 9 pacientes con tricomoniasis presentaron flujo vaginal anormal y en el caso de candidiasis vaginal se encontró en 48/51 (94,1 %)de pacientes. 

La vaginosis bacteriana constituye un problema importante en la mujer sexualmente activa1,2, pues su prevalencia fluctúa entre 15 y 60%, dependiendo de la población estudiada1-3,6,13. Recientemente se ha visto que está asociada a otras infecciones del aparato genital superior y aún en gestantes 5,6.12,29.

Existen descripciones de infecciones vaginales desde 1824, cuando Doderlein8 describe la presencia de lactobacilos en la flora vaginal normal; los lactobacilos juegan un rol central en la homeostasis vaginal por su producción de ácido láctico, que inhibe el crecimiento de otros microorganismos vaginales, al mantener un bajo pH vaginal, que mantiene el nicho ecológico4,6,9.

En 1921, Schroder10 catalogó la flora vaginal utilizando la tinción de Gram, encontrando predominio de lactobacilos; así mismo, describió un estado de flora vaginal anormal altamente patógena conocida como vaginosis bacteriana, donde múltiples morfotipos de bacterias están presentes en ausencia de lactobacilos6,10.

En 1955, Gardner y Dukes publicaron su estudio clásico epidemiológico clínico, donde describen un nuevo microorganismo al que llaman Hemophylus vaginalis; causante de un flujo homogéneo en presencia de células clave4,6. Hubo dificultad en la clasificación de este microorganismo; existía confusión sobre su taxonomía, tal que fue clasificado primariamente como Corynebacterium y luego en el género Hemophylus; fueron necesarios estudios del ácido desoxirribonucleico para clasificar este organismo en un género separado, y se le denominó Gardnerella vaginalis en honor al Dr. Gardner6,11.

La vaginosis bacteriana tiene una prevalencia que va desde 5 hasta casi 40%, dependiendo de la población estudiada2,3,6,7. En pacientes obstétricas, la prevalencia ha sido variable en estudios realizados a nivel mundial; desde el clásico estudio de Gardner y Dukes4 , en 1957, donde encuentran una prevalencia de 10,1% en 1041 pacientes privadas, a las series de Hill2 con 23% y Minkoff7 en 31,8% pacientes. Nosotros encontramos una incidencia de vaginosis bacteriana de 27,5%; concordante con lo encontrado a nivel mundial al presente2,4,12,14-16
Cabe destacar que se hizo diagnóstico de infección vaginal en 46.6%, muy semejante a lo encontrado por Gardner y Dukes (47,2%), pero inferior a lo obtenido por otros autores, que llegan incluso hasta 70%13

La candidiasis vaginal fue más frecuente en este estudio, aunque por poco margen (29,3%), y la tricomoniasis se presentó en 5,1% de las pacientes en estudio,

La vaginosis bacteriana como diagnóstico único fue encontrada en l5,5%; concordante con otros estudios14-16, valor que se incrementa por su asociación con candidiasís vaginal en 10,3%, llevando al valor ya mencionado de 27,5%, Estos hallazgos pueden probablemente Incrementarse en poblaciones más definidas1,3,6,17, como poblaciones de muy bajos recursos que no tienen posibilidad de atención médica; o disminuir sí el estudio se realiza en otros estratos socioeconómicos. Es importante tener en cuenta factores como higiene, vivienda y conducta sexual de riesgo en estas parejas18,19,44. Así mismo, encontramos 
una mayor frecuencia en pacientes multíparas, tal como lo informado en la literatura17,20. La vaginosis bacteriana tiene una manifestación clínica variada, puede ser muy florida, pero en otros casos pasar inadvertida1,7,14,21 . Existen estudios donde esta entidad es asintomática en casi 80% de las afectadas, especialmente si se trata de pacientes gestantes22.

En nuestro estudio se encontró como síntoma referido "descensos" en 56,8% del total de pacientes, situación subjetiva, pues depende en realidad de la idiosincrasia de cada paciente21,23. Otros estudios la reconocen como síntoma principal de vaginosis bacteriaría1,24,25 o no le asignan mucho valor.

También refirieron prurito o escozor vaginal, 32,7% del total de pacientes, que en el caso de las pacientes con vaginosis bacteriana se presentó en 15/48 (31,3%). Existe pues dos tercios de pacientes con esta entidad que prácticamente no manifestaron sintomatología, concordante con lo encontrado en la literatura 27-29 , a diferencia de lo encontrado en el examen como flujo vaginal anormal, situación objetiva que fue catalogada en la mayoría de las pacientes, presentándose en 93,7% de pacientes con vaginosis bacteriana. Quizá dicho dato podría estar aumentado por el afán de búsqueda del observador; de todos modos, este flujo anormal está relacionado con infección vaginal en la mayoría de casos 1,25.

Se encontró candidiasis vaginal en 15,5% de pacientes, que asociada a otra infección vaginal (13,7%) se presenta en 29,2% del total de pacientes, concordante con lo encontrado en la literatura9,30,31 . Esta relación está bien establecida y depende de factores propios del embarazo y puede presentarse con cuadros leves o severos en gestaciones avanzadas30.32,33.

En nuestro estudio se encontró tricomoniasis como diagnóstico único en 1,7% de pacientes, que asociado a las otras dos infecciones subieron hasta el 5,l % ; estos hallazgos y asociaciones se las encuentra también en la literatura34,35,41. Esta infección puede tener relación con problemas socioeconómico-culturales, aunque faltan mayores estudios al respecto36-39.

Probablemente los cambios en el ecosistema vaginal son los que condicionan la aparición de estas infecciones42,43, muchas veces de poca importancia para el médico general. Es necesario hacer el seguimiento de estas pacientes obstétricas, pues existe relación entre vaginosis bacteriana con otras patologías del embarazo y puerperio12,20,22,40,43,45,46 e iniciar la terapia más adecuada a la brevedad posible 14,47-49.

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1 Departamento de Ginecología y Obstetricia, Hospital Nacional Arzobispo Loayza


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