| Rev. Gastroenterol. Perú.
Vol. 22 Nº 3 2002 |
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ACTITUD DEL MÉDICO FRENTE A LA INFECCIÓN POR
HELICOBACTER PYLORI EN SU PRÁCTICA CLÍNICA
Pedro
Andrés Montes Teves*, Jaime Ismael Soria Medina*,
Zer-Ima Gamarra Espinoza*, Eduardo Monge Salgado**
RESUMEN
OBJETIVO: Analizar la actitud de los médicos generales (MG) e internistas (MI) con
relación a la infección por Helicobacter pylori (Hp).
MATERIAL Y MÉTODOS: Es un estudio observacional, analítico y de corte transversal,
realizado mediante encuesta a 170 médicos entre MG y MI. En el análisis se empleó la
prueba Z para proporciones. Resultados: Se analizaron un total de 152 encuestas, el 80.9 %
fueron MG y el 19 % restante MI. El 100% de MI y el 84.6% de MG señalaron como vía de
transmisión la fecal oral. La patología más asociada al Hp fue la úlcera gástrica
(60.8 % de MG y 72.4 % de MI), la menos asociada fue el linfoma MALT por los MG (8.1%). El
método diagnostico señalado principalmente fue la biopsia (54.0 % de MG y 72.4 % de MI).
Los MG principalmente señalaron que tratarían la infección por H. pylori en los
pacientes con úlcera gástrica(60.2%) y duodenal (48%) recurrente, en cambio los MI
señalaron la úlcera gástrica independientemente de si es su primera
presentación(51.7%) o es una recurrencia (48.3%). Respecto al tratamiento, el 60.2 % de
los MG y el 69.0 % de los MI, señalaron esquemas considerados inadecuados. La
combinaciones Omeprazol + Amoxicilina + Bismuto y Omeprazol + Amoxicilina + Claritromicina
fueron los esquemas más señalados.
CONCLUSIONES: Los conocimientos actuales en torno a
la infección por Helicobacter pylori no están suficientemente claros entre médicos
generales y médicos internistas.
Palabras Clave: Infección por Helicobacter pylori.
SUMMARY
AIM: To study the attitude of general practitioners and internists towards the infection
with helicobacter pylori.
METHODS USED: Interviews were conducted among 170 physicians. Proportions were compared
using the Z test.
RESULTS: Out of 170 interviewed, 152 questionnaires were completed correctly: 80.9% were
general practitioners and 19% internists. All of the GPs and 84.6% of internists chose the
oral-fecal as the route of transmission. Gastric ulcer was thought to be associated by
60.8% of GPs and 72.4% of internists. The least well known association was with MALT
lymphoma (8.1%). Biopsy was reported as the best way to make diagnosis (54 and 72.4%). GPs
reported they would treat recurring ulcers as Helicobacter pylori, while internists would
treat them since the first episode. Sixty point 2 percent (60.2%) of GPs and 69% of
internists are using inadequate schemes for treating Hp infections. The combination of
omeprazol, amoxicylin, bismuth salts or clarithromycin was the most frequently used.
CONCLUSIONS: Current knowledge regarding Helicobacter pylori infection among GPs and
internists is not sufficiently understood.
KEY WORDS: Helicobacter pylori infection
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INTRODUCCIÓN
La descripción de la asociación de la infección por Helicobacter pylori (Hp) con
ciertas patologías del tracto digestivo superior como son la enfermedad ulcerosa(1-4), el
cáncer gástrico(5-7), el linfoma tipo MALT (8) y los estados pre-neoplásicos como la
gastritis atrófica del antro (5,6) ha cambiado de manera importante el manejo de las
mismas.
A pesar de la facilidad actual de acceso a la información, o tal vez debido a esto,
existe una disparidad de criterios en cuanto a la forma adecuada de hacer el diagnóstico
y la terapéutica en esta situación clínica. Mas aún, diversos estudios han descrito
diferencias entre médicos especialistas y médicos generales en su actitud frente a la
infección por Hp y los estados patológicos asociados (9-15).
Lo frecuente de la sintomatología digestiva alta y la alta tasa de infección por Hp en
nuestro medio, que llega a un 80 % en la población general (16-19), hacen que el manejo
de esta infección sea de especial importancia en el Perú. La magnitud del problema
sobrepasa la posibilidad de ser manejado por especialistas y requiere de un adecuado
enfoque por parte de los médicos de atención primaria. El conocimiento inadecuado sobre
como y cuando tratar la infección por Hp entre MG y MI, podría condicionar un manejo
inadecuado de esta patología, que se traduciría en resultados sub-óptimos, alta tasa de
recurrencias y un incremento en los gastos de recursos.
La justificación del presente estudio esta dirigida a mejorar la calidad de atención de
los pacientes con infección por Hp, a través del análisis de la situación actual en
cuanto a la actitud y manejo de esta patología tanto por médicos especialistas como
generales. En la época actual en que el uso racional de los escasos recursos se hace
fundamental, la necesidad de planificar el uso de los mismos a través de la unificación
de criterios que permitan al médico de atención primaria manejar adecuadamente a los
pacientes con infección por Hp cobra vital importancia.
El objetivo de este trabajo fue analizar la actitud con respecto a la infección por Hp,
tanto de médicos internistas (MI) como médicos generales (MG), así como establecer si
habría diferencias entre ambos grupos en estos aspectos.
MATERIAL Y MÉTODOS
El diseño del presente estudio es observacional, analítico, de corte transversal. Se
distribuyeron 200 encuestas entre los médicos que participaron del Curso de Terapéutica
en Medicina Interna realizado en la ciudad de Lima por la Sociedad Peruana de Medicina
Interna en el mes de marzo del 2000. La encuesta fue autoaplicada.
La encuesta utilizada consta de 11 preguntas, de éstas 5 son de carácter demográfico y
las 6 restantes son referidas al conocimiento de la relación entre el Hp y las
enfermedades del tracto gastrointestinal, al método de diagnóstico empleado
principalmente, a los esquemas terapéuticos y al conocimiento de la existencia de la
vacuna contra el Hp.
Como criterio de inclusión para el análisis se consideró válida toda encuesta que
tuviera resueltas todas las preguntas.
Para la comparación de los resultados los encuestados fueron divididos en dos grupos de
médicos: Generales (MG) e Internistas (MI).
Para el análisis de los resultados respecto a los esquemas de tratamiento, consideramos
como no aceptados aquellos que no se encuentran dentro de las recomendaciones del American
College of Gastroenterology (20) y aquellos que contengan metronidazol según
recomendaciones realizadas por expertos en este campo en nuestro medio (21,22).
Para el análisis de los datos referentes a la vía de transmisión del Hp y de los
esquemas de tratamiento aceptados se empleó la prueba z para la diferencia de
proporciones. La significancia de esta diferencia se expresa mediante el valor p.
RESULTADOS
Se distribuyeron 200 encuestas, de las cuales 170 (85 %) fueron respondidas, de estas se
consideraron validas para el presente estudio, de acuerdo al criterio de selección, un
total de 152 (76 %), este total estuvo constituido en un 80.9 % por MG y en un 19.1 % por
MI.
De acuerdo a su centro de trabajo el mayor porcentaje de los MI laboraba en hospitales
(79.3%) y el mayor porcentaje de los MG lo hacía en centros de salud (39.8%).
En relación con la pregunta de la encuesta, relacionada al conocimiento respecto a la
vía de transmisión del Hp, la vía fecal-oral fue señalada por el 100% de los MI y por
el 84.5% de los MG, siendo esta diferencia estadísticamente significativa (p=0.024); el
15.5 % restante considero otras vías de transmisión. (Tabla 1)
Tabla 1. Conocimiento acerca de la
vía de transmisión del helicobacter pylori según especialiadad del encuestado
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| Vía de Transmisión |
MG (n=123) |
MI (n=29) |
Fecal - Oral*
Flora Normal
Sanguínea
Sexual
No sabe |
104(84.6%)
6(4.9%)
1(0.8%)
1(0.8%)
11(8.9%) |
29(100%)
0
0
0
0 |
* P= 0.0244 |
La tabla 2 nos muestra que las patologías que más relacionan los
médicos encuestados a la infección por Hp son, en primer lugar la úlcera péptica,
seguida de la gastritis y las que menos relacionan fueron el linfoma MALT.
Tabla 2. Conocimientos acerca de las
patalogías asociadas a la infección por helicobacter pylori según especialidad
del encuestado
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| PATOLOGÍAS ASOCIADAS |
MG (n=123) |
MI (n=29) |
Ulcera Gástrica
Gastritis
Ulcera duodenal
Cáncer Gástrico
Dispepesia no Ulcerosa
Linfoma10 |
99(80.5%)
78(63.4%)
77(62.6%)
51(41.5%)
13(10.6%)
(8.1%) |
21(72.4%)
19(65.5%)
15(51.7%)
18(62.1%)
5(17.2%)
10(34.5%) |
En cuanto al método diagnostico considerado como adecuado por nuestros encuestados, en
ambos grupos, más de la mitad considero la biopsia, mientras que un bajo porcentaje
señalo la prueba terapéutica y el cultivo (Tabla 3).
Tabla 3. Método
diagnóstico de la infección por Helicobacter pylori según especiialidad del encuestado
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| MÉTODO DIAGNÓSTICO ADECUADOS |
MG
(n=123) |
MI (n =29) |
P |
Biopsia
Test Ureasa
Serología
Prueba de aliento
Cultivo |
68(55.3%)
10(8.1%)
10(8.1%)
2(1.6%)
5(4.1%) |
21(72.4%)
2(6.9%)
4(13.8%)
0
3(10.3%) |
0.784
0.833
0.168
0.2451
0.177 |
| INADECUADOS |
Cuadros clínicos
Prueba Terapéutica
Endoscopia
Sangre oculta en heces
Coprocultivo
No sabe
No lo realiza |
18(14.6%)
3(2.4%)
18(14.6%)
1(0.8%)
1(0.8%)
5(4.1%)
5(4.1%) |
1(3.5%)
0
4(13.8%)
0
0
2(6.9%)
0 |
0.049
0.401
0.912
0.3624
0.3624
|
En la pregunta referente a la indicación de tratamiento se observa que el mayor
porcentaje lo hace en caso de enfermedad ulcerosa, siendo para los MG la indicación más
importante la úlcera gástrica recurrente y para los MI la úlcera gástrica de primera
presentación. (Tabla 4).
Tabla 4. Indicación de tratamiento
de la infección por helicobacter pylori según especialidad del encuestado
|
INDICACIÓN PARA TRATAMIENTO
ADECUADOS |
MG
(n= 123) |
MI
(n = 29) |
p |
Ulcera Gástrica Recurrente
Ulcera Gástrica de primera presentación
Ulcera Duodenal recurrente
Ulcera Duodenal de primera presentación
Gastritis atrofica del antro
Historia familiar de Cáncer Gástrico
Dispepsia no ulcerosa
Presencia de Hp
No sabe |
74(60.2%)
38(30.9%)
59(48.0%)
25(20.3%)
27(22.0%)
18(14.6%)
16(13.0%)
2(1.6%)
6(4.9%) |
14(48.3%)
15(51.7%)
11(37.9%)
10(34.5%)
4(13.8%)
3(10.3%)
2(6.9%)
0
0 |
0.242
0.032
0.327
0.101
0.322
0.548
0.537
0.490
0.221 |
La Tabla 5 demuestra que no existe diferencia entre MG e MI respecto a la indicación del
tratamiento a un paciente ulceroso. En ambos grupos casi la totalidad de los encuestados
estuvo de acuerdo con esta indicación terapéutica.
Tabla 5. Tratamiento de la
infección por helicobacter pylori en pacientes con ulcera peptica según la especialidad
del encuestado
|
| INDICA TRATAMIENTO |
MG(%) |
MI(%) |
P |
sí
no |
116(94.3)
7(5.7) |
29(100)
0(0) |
0.186 |
En la Tabla 6 se analiza la indicación de terapia de acuerdo a la
localización en la úlcera. Se observa que no existe diferencia entre las especialidades;
sin embargo ambos grupos reportaron una mayor inclinación a tratar úlceras gástricas, a
pesar que la asociación con úlcera duodenal es mayor.
Tabla 6. Indicación de
Tratamiento de la infección por helicobacter pylori según la localización de la ulcera
|
| LOCALIZACIÓN |
MG(%) |
MI(%) |
P |
Ulcera gástrica
Ulcera Duodenal |
100(81.3)
71(57.7) |
25(86.2)
15(51.7) |
0.509
0.562 |
La Tabla 7 presenta las actitudes respecto a la indicación de
tratamiento de acuerdo al episodio clínico. Tratándose de recurrencias ulcerosas se
observa una actitud similar en ambos grupos. Por el contrario sí encontramos diferencias
entre ambos grupos en la indicación de terapia en las úlceras en primera presentación,
ya que los MI la indican con mayor frecuencia.
Tabla 7. Indicación del tratamiento
para la infección por helicobacter pylori de acuerdo al episodio ulcera.
|
| EPISODIO |
MG(%) |
MI(%) |
P |
1.a Presentación
Recurrencia |
51(41.5)
90(73.2) |
21(72.4)
19(65.5) |
0.0026
0.4066 |
Con respecto a la vacuna para el Hp, casi el total de médicos encuestados de ambos grupos
tienen conocimiento que todavía no se ha desarrollado una vacuna (Tabla 8).
Tabla 8. Conocimiento acerca de
eistencia de vacuna para la infección por helicobacter pylori
|
| VACUNA EXISTENTE |
MG(%) |
MI(%) |
SÍ
NO
NO SABE |
9(7.32%)
112(91.06%)
2(1.63%) |
0
28(96.55%)
1(3.45%) |
En el ítem referente al tratamiento utilizado ambos grupos
de médicos encuestados citaron una gran variedad de esquemas (Tabla 9). El 31% de los MI
y el 39.8% de los MG indicaron alguno de los esquemas considerados adecuados para nuestro
medio, no encontrándose diferencia (p=0.384) entre ambos (Tabla 10).
Tabla 9. Esquemas de
tratamiento reportados por los encuestados
|
| Omeprazol + Amoxicilina +
Claritromicina |
Amoxicilina +
Omeprazol |
| Omeprazol + Amoxicilina +
Bismuto |
Eritromicina + Bismuto |
| Lanzoprazol + Amoxicilina
+ Claritromicina |
Omeprazol + Claritromicina |
| Omeprazol + Amoxicilina +
Bismuto |
Metronidazol + Amoxicilina +
Bismuto |
| Furazolidona + Tetraciclina +
Bismuto |
Tinidazol + Amoxicilina |
| Omeprazol + Amoxicilina +
Metronidazol |
Metronidazol + Amoxicilina |
| Amoxicilina + Tetraciclina +
Bismuto |
Amoxicilina |
| Amoxicilina + Furazolidona +
Bismuto |
Amoxicilina + Bismuto +
Ciprofloxacino |
| Metronidazol +
Bismuto |
Metronidazol + Bismuto |
Tabla 10. Esquemas utilizados por
los encuestados para tratar la infección por helicobater pylori
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| ESQUEMAS |
MG(n=123) |
MI(n=29) |
Total (n=152) |
Aceptados*
No Aceptados |
49(39.8%)
74(60.2%) |
9(31.0)
20(69.0) |
58(38.2%)
94(61.8%) |
* p: 0.3844 |
En la tabla 11 referente a la fuente de información encontramos
que ambos grupos emplean como fuente de información principal las revistas científicas
(la mayor parte de ellas de circulación internacional y en idioma inglés), aunque el
porcentaje de MI que las emplea es mayor que el de MG, siendo esta diferencia
estadísticamente significativa (p=0.03), los MG reportan una mayor proporción de
asistencias a congresos, como medio para estar actualizados, que los MI; sin embargo esta
diferencia no fue significativa.
Tabla 11. Fuente utilizada para
obtener información acerca del helicobacter pylori
|
| FUENTE DE INFORMACIÓN |
MG(n=123) |
MI(n=29) |
P |
Revistas
Libros
Congresos
Internet |
76(61.8%)
33(26.8%)
27(21.9%)
7(5.7%) |
24(82.8%)
9(31.0%)
2(6.9%)
0 |
0.030
0.65
0.61
0.18 |
DISCUSIÓN
El presente estudio fue motivado por la observación de las diversas maneras con que los
médicos diagnostican y tratan la infección por Hp. Nuestro objetivo fue analizar la
actitud tanto del MI y del MG frente a la infección del Hp dada su alta prevalencia en
nuestro medio.
La vía de transmisión del Hp mayormente aceptada es la fecal - oral (16,23). El
conocimiento respecto a esta fue adecuado en ambos grupos.
La asociación del Hp con la úlcera péptica, el cáncer gástrico, la gastritis
atrófica y el linfoma MALT, ha sido reconocida en gran cantidad de estudios (1,5,8). En
nuestra encuesta tanto MI como MG conocían la asociación con las patologías más
comunes como son la enfermedad ulcerosa y el cáncer gástrico, sin embargo el
conocimiento acerca de la relación con patologías menos frecuentes como el linfoma MALT
fue limitado, siendo muy pocos los que conocían esta asociación. Es importante mencionar
que la mayoría de los médicos de ambos grupos asocia la infección por Hp con úlcera
gástrica mas que con úlcera duodenal, a pesar de que la asociación principal es con
esta ultima (4). También es de importancia resaltar el hecho de que parte de ambos grupos
consideraron que existía asociación entre la infección por Hp y dispepsia no ulcerosa.
En realidad hasta el momento no se ha llegado a establecer claramente esta asociación,
existiendo estudios contradictorios respecto al tema, aunque la mayor parte de consensos
mencionan que no debería considerarse a la infección por Hp como causante de dispepsia
no ulcerosa (24).
Del gran número de métodos diagnósticos que existen los que han probado tener una mayor
utilidad en la practica clínica son la biopsia de mucosa gástrica y el test de la prueba
de aliento(2,25). En nuestro estudio, la biopsia fue señalada como el más utilizado
tanto por MI (72.4%) como los MG (55.3%), similares porcentajes son reportados en Alemania
por Breuer y col. (13) con cifras que varían del 80 al 90 % y en EE.UU. por Sharma y col
(11) quienes reportan un 83%. Debemos señalar que esta respuesta puede estar en parte
condicionada por la disponibilidad de los métodos. Al momento de realizar el presente
trabajo no se encontraba disponible el test de aliento. Dentro de las formas inadecuadas
de diagnosticar destacan el cuadro clínico señalado por MG y el cultivo en los MI; a
pesar de tener ambos bajos porcentajes esto reflejó una variedad de criterios dentro de
los médicos para seleccionar el método correcto o el más efectivo y eficiente.
Respecto de cuando tratar la infección por Hp, observamos que la mayoría de los médicos
indicarían el tratamiento en caso de enfermedad ulcerosa, no encontrándose diferencia
entre MI y MG. Esto es similar a estudios realizados en otros países, en los cuales el
porcentaje de médicos que trataría la infección en caso de úlcera oscila entre el 93 y
100 % (9,10,15). En lo referente a las otras situaciones como son: historia familiar de
cáncer gástrico y gastritis atrófica del antro, el porcentaje de médicos que los
trataría es menor. Si se compara con estudios realizados en otros países, como Estados
Unidos o España, el porcentaje de médicos que trataría estas situaciones es mayor, sin
embargo la tendencia a que este porcentaje sea menor al de los que tratan en caso de
úlcera péptica se mantiene (9,11).
Al analizar la indicación de tratamiento según la localización de la úlcera
encontramos que casi la mitad de médicos en ambos grupos no trataría la infección
asociada a úlcera duodenal, esto llama la atención ya que la úlcera duodenal es una de
las indicaciones para iniciar el tratamiento (20). Asimismo es de notar el hecho que ambos
grupos indicarían el tratamiento mayormente en el caso de úlcera gástrica que en el de
la duodenal, siendo la asociación mas fuertemente establecida con esta última.
En lo referente a la indicación de tratamiento de acuerdo al episodio clínico, no
encontramos diferencias entre ambos grupos en lo referente al tratamiento en caso de
recurrencia. Merece ser destacado el hecho que aproximadamente un 30 % no trata la
enfermedad ulcerosa a pesar de la recurrencia. En el caso del tratamiento de la úlcera de
primera presentación observamos que a diferencia de los MG, los MI indican en un mayor
porcentaje el tratamiento, siendo esta diferencia significativa ( p=0.0026), esto debido
tal vez a un mayor grado de conocimiento, lo que evita la postergación del tratamiento
hasta una recurrencia como al parecer hacen los MG.
Un punto de gran controversia hasta el presente es el manejo de la dispepsia no ulcerosa.
La recomendación de los Institutos Nacionales de Salud de los EEUU (24) ha sido el no dar
tratamiento. Sin embargo muchos otros autores sugieren que podría ser una alternativa
adecuada de manejo. Nuestros resultados muestran que entre un 6 y 10% de encuestados
manejan esta situación con terapia antimicrobiana. Cifras similares reportan
Martínez-Sánchez y col. quienes encontraron que el 15% de los MG trataban esta
condición (10). Sin embargo este porcentaje es menor con respecto a lo reportado en otros
trabajos; en Alemania el Hp es erradicado en caso de dispepsia no ulcerosa por un 26.7 %
de gastroenterólogos y por un 40.8 % de MG (13), en EEUU se ha reportado que un 43 % de
gastroenterólogos y un 66 % de MG trata la infección en este caso (9). En Suiza el 78.7
% de médicos tratarían la infección por Hp en caso de dispepsia no ulcerosa que no
responde a terapia. Este punto es de especial importancia en un país como el nuestro en
el cual la venta de medicamentos sin receta es un problema frecuente. La indicación de
tratamiento en caso de dispepsia no ulcerosa puede llevar a que se interprete que en todo
caso de dispepsia se deba tratar la infección. Esto llevaría a automedicación, mal uso
de antibióticos y el consiguiente desarrollo de resistencia bacteriana a los
antibióticos. El hecho de que sea un tratamiento costoso es probablemente el factor que
ha hecho que este mal uso de la antibiótico terapia no se haya generalizado.
Respecto al esquema de tratamiento, solo la tercera parte de los médicos de ambos grupos
señalaron que emplean esquemas considerados como adecuados. Esto refleja una falta de
actualización por parte de nuestros encuestados, en comparación con otros estudios donde
se señalan porcentajes mayores dentro de sus médicos (9,11,13). Estudios realizados por
Breuer y col. señalan que el 31% de los MG en EEUU (9) y el 21.5% de los médicos del
mismo grupo en Alemania (13) indican tratamientos inefectivos. Ha de resaltarse el hecho
de que no encontramos diferencia significativa entre los MG y MI en este ítem; contrario
a lo que uno podría esperar, dada la mayor formación académica de los MI, estos tienen
un grado de desconocimiento similar al de los médicos generales en cuanto a la terapia
que han de emplear para tratar la infección por Hp.
Las combinaciones de Omeprazol + Amoxicilina + Bismuto o Omeprazol + Amoxicilina +
Claritromicina fue la mas señalada por ambos grupos de médicos. Este resultado es
similar al de otros estudios. Sharma y col.(11) señalaron Amoxicilina + Omeprazol +
Claritromicina, como el mas utilizado entre especialistas en EE.UU., así mismo
Martínez-Sánchez y col. (10) en España también señalaron este esquema como el más
utilizado entre sus MG. Esto difiere de lo reportado por Breuer y col.(13) quienes
señalaron como el esquema mas utilizado por MG en Alemania fue Amoxicilina + Omeprazol.
En un estudio similar realizado en Suiza, Binek y col.(14) encontraron que el esquema
mayormente empleado por especialistas era la terapia triple basada en un inhibidor de
bomba de protones + macrolido + derivado imidazolico.
Dentro de los esquemas considerados como inadecuados una gran mayoría consideraba al
Metronidazol como componente de la terapia anti Hp. Como se sabe el Metronidazol no esta
recomendado para el tratamiento de la infección por Hp en nuestro medio, ya que en este
es alta la tasa de resistencia que llega a mas del 50% (22,26,27). El grupo restante
eligió esquemas dobles y monoterapia.
La variedad de esquemas citados por los encuestados refleja la gran cantidad de
información producida sobre el tema, información que en el momento actual es de fácil
acceso para todos, ya sea a través de revistas de amplia difusión o de paginas
electrónicas. En nuestro estudio, si bien encontramos alguna discreta diferencia entre MG
y MI; la mayoría de encuestados considero a las revistas como su principal fuente de
información. Esta información es en su mayor parte producida en el extranjero y puede
inducir a errores al querer aplicarlos en nuestro medio como es el caso del Metronidazol
que puede tener efectividad en otros lugares, pero carece de esta en nuestro medio
(21,28,29), y que como se observó fue frecuentemente citado como la terapia que muchos
médicos darían a sus pacientes. El empleo de estos esquemas inadecuados, entonces, no se
debería solo a una desinformación sobre el tema, sino también a una mala depuración o
un mal manejo de la información a la cual tienen acceso. También esto es evidencia de la
necesidad de producir experiencia nacional en este campo, como en muchos otros. Por
último, estudios recientes han mostrado que podrían existir factores individuales de
resistencia a ciertos antibióticos y que debería racionalmente indicarse la
susceptibilidad antibiótica en determinados casos (30).
Debemos de tener en cuenta que el presente estudio tiene que ser interpretado a la luz de
las limitaciones en cuanto a su validez externa debido a que es generalizable solo a la
población que ha sido estudiada y debemos reconocer que son generalmente aquellos
médicos que asisten a eventos de este tipo los que están más al tanto de los avances
científicos en la profesión pero que no necesariamente representan el nivel de
conocimientos real de la población medica peruana en general. Para llegar a tener un
conocimiento del verdadero nivel de información en el médico peruano se requerirían de
mayores estudios que abarquen a una muestra representativa del total del universo.
CONCLUSIONES
El análisis de los resultados obtenidos en el presente estudio, nos permite llegar a las
siguientes conclusiones:
1. Existe un deficiente
conocimiento sobre las patologías asociadas a la infección por Hp. Los métodos
diagnósticos, la indicación a quien tratar y los esquemas de tratamiento de la
infección por Hp no han sido bien definidos por el grupo encuestado en este estudio.
2. Tanto los MG como MI
emplean en su mayoría esquemas de tratamiento inadecuados, no encontrándose diferencias
entre ambos grupos.
3. La principal fuente de
información respecto al Hp, su diagnóstico y tratamiento es proveniente de revistas
extranjeras.
* Médico SERUMS
** Médico Asistente. Servicio de Gastroenterologia Meilach Burstein Hospital
Nacional Daniel Alcides Carrión
VER BIBLIOGRAFÍA
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