| Revista de Gastroenterología del
Perú - Volumen 20, Nº2 2000 |
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NEUMATOSIS
QUÍSTICA INTESTINAL: REPORTE DE UN CASO CLÍNICO
Y REVISIÓN DE LA LITERATURA
*** María Guzmán, * Virgilio Rosell,** Raúl Cantera,**** Violeta Guzmán,* Marco
Cadillo, * Nelly Amaya,** Augusto Aldave.
RESUMEN
Presentamos un caso de neumatosis quística serosa de intestino delgado, entidad
clínica rara. Se comenta el caso y revisa la literatura.
Palabras claves: Neumatosis quística, serosa, intestino delgado.
SUMMARY
We present a case of serous cystic pneumatosis of the small intestine,
infrequently clinical entity. The case is commented and it revises the literature.
Key words: Cystic pneumatosis, serous, small intestine.
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INTRODUCCIÓN
La neumatosis quística intestinal es una enfermedad rara, caracterizada por la presencia
de quístes llenos de gas en la serosa y submucosa del intestino grueso y delgado; sin
embargo, el mesenterio, el omento y el estómago pueden estar involucrados (1,2).
El diagnóstico es un hallazgo casual, usualmente las sospechosas surgen durante la
investigación de signos o síntomas gastrointestinales variados (1, 2), su etiología es
desconocida, planteándose hipótesis biológica, mecánica y química para explicarla (3,
4). Puede ser primaria o secundaria a múltiples condiciones asociadas (1,4).
El presente trabajo tiene como finalidad describir un caso de neumatosis quística y hacer
análisis y revisión bibliográfica respectiva.
REPORTE DEL CASO:
Paciente varón de 29 años, natural y procedente de Julcán, admitido el 4 de marzo del
2000 por dolor abdominal de 2 meses de evolución, localizado en cuadrante superior
derecho, tipo cólico, de moderada intensidad, no irradiado, asociado a distensión
abdominal difusa de instalación progresiva; eructos, regurgitación, ocasionalmente
náuseas y vómitos de contenido alimentario y alza térmica no cuantificada, molestias
que ceden total y parcialmente en forma espontanea, de curso episódico, uno de ellos de
instalación brusca con distensión abdominal a gran tensión y de dolor abdominal de gran
intensidad; un mes después del inicio de su enfermedad, acude al Hospital Regional
Docente de Trujillo donde se inicia hidratación parenteral se coloca sonda rectal y
nasogástrica y se solicita radiografía de tórax y abdomen simple que fueron informadas
como: Neumoperitoneo, niveles hidroaéreos y discreta distensión colónica; sin embargo,
paciente mejora clínicamente mas no radiológicamente, decidiéndose su alta. Por
persistir distensión abdominal, eructos y dolor abdominal, acude a consultorio externo de
gastroenterología donde se plantea como hipótesis diagnóstica TBC enteroperitoneal y se
decide su hospitalización al servicio.
EXAMEN FÍSICO:
- PA: 110/70 FC: 52/min FR:
18/min T: 36,8°C
- Paciente despierto, orientado, sin signos de deshidratación ni dificultad respiratoria,
en decúbito dorsal preferencial.
- Cadena linfática cervical posterior palpable, entre 1-3 mm.
- Aparato respiratorio: buen pasaje del murmullo vesicular en ambos campos
pulmonares.
- Aparato cardiovascular: ruidos cardíacos, rítmicos, regulares. No soplos.
- Abdomen: tinpánico, no se percute espacio hepático, matidez desplazable en
flancos, ruidos hidroaéreos de intensidad y frecuencia conservada, blando, depresible, no
doloroso a la palpación. No se palpa bazo ni hígado.
- Resto de examen: Normal
EXÁMENES AUXILIARES:
Glucosa: 69mg/dl Creat:1,0mg/dl Hto.:42%
Gs y Rh: ORh+
Hg: 5200 (1-65-0-0-0-34)
ECG: Bradicardia sinusal
Radiografía simple de abdomen: Se observa neumoperitoneo con elevación de hemidiafragma
izquierdo y signos de niveles hidroaéreos. Los pulmones y el corazón muestran caracteres
normales.
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Fig. 1 Radiografía
de Abdomen Simple Decúbito(13-01-00). Presencia de gas entre las asas intestinales y
discretas dilatación colónica |
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Fig.2. Radiografía
de Abdomen Simple de pie (13-01-00) niveles hidroéreos |
EVOLUCIÓN Y COMENTARIOS
Se indicó hidratación parenteral con dextrosa al 10% y electrolitos; y, suspensión de
la vía oral. Con todos los datos clínicos, laboratoriales y de imágenes de discute el
caso y se plantea las siguientes preguntas en relación a los hallazgos:
A. ¿Cómo explicar un neumoperitoneo recidivante crónico?
B. ¿Existe o no obstrucción intestinal?
Para la primera pregunta se planteó una lesión de naturaleza inflamatoria con
perforación que hace un mecanismo de válvula, lo que explicaría la presencia de gas
peritoneal; sin embargo, quedaba la interrogante ¿Porqué? Solo contenido gaseoso y no
líquido?. Para la segunda pregunta tampoco hubo una respuesta precisa; pues, si la
respuesta era afirmativa quedaba otra interrogante ¿Porqué si existía obstrucción
intestinal había perforación de viscera.
Se analizaron posibilidades diagnósticas y sin ser muy fundamentadas se pensó en TBC
enteroperitoneal y Enfermedad de Crohn. Se cursó interconsulta a cirugía quienes
coincidieron con el diagnóstico probable y decidieron la intervención quirúrgica, cuyos
hallazgos fueron: En ileon lesiones bulosas y vesiculares transparentes, nacaradas y
rojizas de diferentes tamaños (2-15mm), muchos conglomerados desde 20 cm de la válvula
ileocecal (1m). Apéndice cecal de caracteres normales. Resto de ileon y yeyuno con áreas
blanco nacaradas formando bandas de distribución irregular. Líquido libre en cavidad ±
100cc. Se envió la pieza operatoria a Patología y fue informada como: Neumatosis
quística intestinal + apéndice cecal sin alteraciones significativas.
DISCUSIÓN:
La neumatosis quística es una enfermedad caracterizada por la presencia de bulas en el
espesor de la pared intestinal específicamente en la submucosa y serosa (5-7). Puede ser
primaria en un 15% de los casos y depende de los cambios de la flora intestinal del colon,
y secundaria en un 85% a diversa patologías, entre las que se citan enfermedades del
colágeno, enfermedades infecciosas, inflamatorias, oncológicas, parasitarias,
traumatismos, entre otros (7,9). Nosotros presentamos un caso que compromete la serosa del
intestino delgado (Fig. ,1,2). Probablemente de origen secundario, dada la ubicación de
las lesiones y frecuencia de presentación. Se descartó a través de la historia
clínica, exámenes auxiliares y patología, causas inflamatorias, traumáticas,
infecciosas, oncológicas; sin embargo, no se descart causas dependientes de enfermedades
del colágeno y parasitosis, debido a que no se sospechó de esta entidad clínica y
perdimos al paciente en el seguimiento.
La etiología es desconocida; pero, se han planteado tres teorías que intentan
explicarla. La primera denominada mecánica, la cual sugiere, que dada una lesión
anatómica (úlcera, cirugía, biopsia, etc.); el gas luminal ingresa a la submucosa y/o
serosa produciendo quistes de contenido gaseoso. La segunda es la teoría biológica donde
se asume que existe una colonización por bacterias formadoras de gas (H2) por alguna
enfermedad subyacente con daño de mucosa que determina formación de quístes de
contenido gaseoso, fundamentalmente a nivel de submucosa, por el paso del gas producido a
través de las lesiones; y, la tercera es la llamada teoría química que supone un exceso
de gas producido por fermentación de carbohidratos (H2), con presión luminal alta, lo
cual favorece la difusión del gas a los tejidos, formando el quiste (3-4, 10-12, 13). El
gas (H2) del quiste extrae hacia él N2, C02, 02 de los capilares (2-4, 7, 13). Nuestro
caso parece deberse a la colonización del intestino delgado por bacterias productoras de
gas, por su ubicación y por el daño de la pared intestinal observado en la pieza
operatoria; sin embargo puede ser ubicada como caso raro, ya que generalmente esta teoría
explica la formación de quistes gaseosos en la submucosa. Descartamos un origen mecánico
dado que el paciente no padeció ningún daño anatómico del tejido intestinal ni
enfermedad bulosa intestinal, y también descartamos la teoría química pues ésta
explica la neumatosis quistica intestinal primaria.
La neumatosis quistica clínicamente suele presentarse con dolor y distensión abdominal,
sangrado rectal, esteatorrea, diarrea y muy discutida la frecuencia de complicación con
peritonitis y obstrucción intestinal (7,12). El diagnóstico si bien es un hallazgo
casual suele confirmarse cuando se sospecha, con un examen radiográfico contrastado y/o
tomografía axial computarizada (7,14). El tratamiento depende de la forma de
presentación, generalmente es médico y radica en el uso de 02 hiperbárico, dieta y
antibióticos (Metronidazol); en caso de presentarse como peritonitis u obstrucción
intestinal el manejo debe ser quirúrgico (5,12). En nuestro paciente observamos una
presentación caracterizada fundamentalmente por dolor y distensión abdominal, de leve a
moderada intensidad; radiológicamente neumoperitoneo y presencia de niveles hidroaéreos
que sugirieron obstrucción intestinal (Fig. 3,4,5,6,7,8,9), explicable por la presencia
de ileo adinámico secundario a la reacción inflamatoria que produce la neumatosis
quistica intestinal; sin embargo, lo insospechable del diagnóstico determinó una
decisión quirúrgica a través de la cual se realizó el diagnóstico definitivo,
confirmado en la anatomía patológica.
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Fig 3. Pared
Intestinal: Reacción inflamatoria predominante alrededor del quiste, donde se aprecia
dilatación capilar marcada |
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Fig 4. Quiste
seroso |
Bibliografía
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Médicos asistentes del Servicio de Gastroenterología del Hospital Regional Docente de
Trujillo
* * Médico asistente del Servicio de Cirugía General del H.R.D.T.
* * * Médicos residentes del servicio de Gastroenterología del H.R.D.T.
* * * * Médico Cirujano.
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