| Revista de Gastroenterología del
Perú - Volumen 20, Nº2 2000 |
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EFICACIA DE LA LINFADENECTOMIA
EXTENDIDA EN LA SOBREVIDA
DE PACIENTES CON CARCINOMA GÁSTRICO AVANZADO
Dr. Juan Díaz-Plasencia*, Edgar Yan-Quiroz**, Edwin
Vilela-Guillén**, Adrián Rojas-Vergara**, Thierry Balmaceda-Fraselle**, Carola
Ventura-Chávez***,
RESUMEN
OBJETIVOS: Determinar la sobrevida
actuarial a 5 años, factores pronósticos de sobrevida, tasas de morbimortalidad
quirúrgicas y valor predictivo del programa computacional de Maruyama.
MATERIAL Y MÉTODOS: Este estudio prospectivo evalúo 32 pacientes con adenocarcinoma
gástrico avanzado sometidos a gastrectomía radical con linfadenectomía extendida D2
(n=13) o D3-D4 (n=19) en el Hospital Belén, Trujillo, Perú, entre 1990 y 1998.
RESULTADOS: La edad media de la serie total fue de 55.4 + 14.5 años (límites, 20 a 76
años). Hubo 20 mujeres y 12 hombres (razón, 1.6:1). Los pacientes con D3-D4 presentaron
con mayor frecuencia lesiones tipo Borrmann III-IV (p=0.03), N3 (p=0.04), M1 (p=0.04) e
indiferenciadas (p=0.04), en comparación con los casos D2. La sobrevida quinquenal en
cirugía curativa y paliativa fue de 48.9% y 10.7%, respectivamente (p<0.001). La
sobrevida actuarial 5 años en la disección D2 fue de 42.7% y en la D3-D4 fue de 27.6%
(p=NS). La sobrevida a 5 años en la serie total fue de 30.9%. Fueron factores
estadísticamente relacionados con la sobrevida a 5 años: localización (p<0.05) y
tamaño tumoral (p<0.01), metástasis a distancia (p<0.05), estadio clínico
(p<0.05), tipo de Borrmann (p<0.05) e intención de la cirugía (p<0.05). La tasa
de morbilidad con la disección D2 fue de 30.7% y con la D3-D4 fue de 57.8% (p=NS), siendo
en la serie total de 46.8%. La tasa de mortalidad en toda la serie fue de 3.1%. La
predicción de las metástasis linfáticas con el programa informático fue altamente
exacta (13-16:100%, 7-12: 75%, 1-6: 66%). CONCLUSIONES: La linfadenectomía extendida tuvo
una baja mortalidad pero alta morbilidad quirúrgicas y permitió que la tercera parte de
pacientes con cáncer gástrico avanzado resecable obtuvieran sobrevida quinquenal.
Palabras clave: Carcinoma gástrico
avanzado. Linfadenectomía extendida. Sobrevida. Morbilidad. Mortalidad quirúrgica.
Factores pronósticos.
SUMMARY
OBJECTIVES: Determine the 5-year survival
rate, prognostic factors, postoperative morbidity and mortality rates and the accuracy of
the Maruyama computer program.
MATERIAL and METHODS: This prospective study evaluated 32 patients with advanced gastric
adenocarcinoma underwent radical gastrectomy with D2 (n= 13) or D3-D4 (n= 19) extended
lymphadenectomy, at Belen Hospital, Trujillo, Peru, from 1990 to 1998.
RESULTS: Gastric cancer patients (20 F: 12 M) had a median age of 55.4 + 14.5 years
(range, 20 to 76 years). In D3-D4 patients there was a significant increased in the number
of cases with lesions type Borrmann III-IV (p= 0.03), N3 (p= 0.04), M1 (p= 0.04) and
undifferentiated type in histology (p= 0.04) compared with D2 cases. The 5-year survival
in curative and palliative surgery was of 48.9% and 10.7%, respectively (p<0.001). The
5-year survival in D2 surgery was of 42.7% and in D3-D4 was of 27.6% (p= NS). The 5-year
survival rate in the total series was of 30.9%. Location (p< 0.05) and size of the
tumor (p< 0.01), distant metastases (p< 0.05), clinical stage (p< 0.05),
Borrmann's type (p< 0.05) and curability (p< 0.05) were factors that influenced
long-term survival. The morbidity rate with D2 and D3-D4 disection was of 30.7% and 57.8%,
respectively (p= NS), and in the total series was of 46.8%. The mortality rate in this
series was of 3.1%. The prediction of the lymphs node metastases with the computer program
was highly exact (13-16: 100%, 7-12: 75%, 1-6: 66%).
CONCLUSIONS: Extended lymphadenectomy had a low surgical mortality but high morbidity and
permitted that one third of advanced gastric cancer patients underwent surgery obtains
5-year survival.
Key words: Advanced gastric
carcinoma. Extended Lymphadenectomy. Survival. Morbidity. Surgical mortality. Prognostic
factors.
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INTRODUCCIÓN
La cirugía constituye en la actualidad
la única modalidad con potencial curativo en pacientes con cáncer gástrico tanto precoz
como avanzado (1). Para el cirujano, el tratamiento de un paciente individual con cáncer
gástrico está basado en la evaluación pre-operatoria de las variables pronósticas que
influyen en la sobrevida, la extensión de la enfermedad, el conocimiento del resultado
derivado del análisis de cohortes de pacientes, así como de la disponibilidad de datos
de morbilidad y mortalidad (2).
Akoh y Macintyre (3) al revisar las tasas
de supervivencia a 5 años en 85 publicaciones de series no japonesas desde 1970,
encuentran una tasa media de supervivencia de 39.4 % tras resección curativa y de 20.7 a
28.4 % de sobrevida media tras resección. En países occidentales el tratamiento más
utilizado en cáncer gástrico es la gastrectomía convencional o estándar (4) a
diferencia del Japón, donde investigadores japoneses basados en estudios sobre la
diseminación locoregional del cáncer gástrico introdujeron la gastrectomía radical con
la linfadenectomía extendida, con la esperanza de resecar completamente todo foco maligno
(5)(6). Los resultados a largo plazo tras resección curativa, indican una ventaja en la
supervivencia a 5 años con la linfadenectomía extendida (mayor del 50%), respecto a la
linfadenectomía limitada (25%), además que no aumenta significativamente las tasas de
complicaciones y mortalidad (7-10). A pesar de estos estudios se mantiene la polémica de
la utilización de la linfadenectomía extendida, pues algunos autores (11) refieren no
encontrar ventajas en la sobrevivencia.
Korenaga et al. (12) han mostrado que el
pronóstico del cáncer gástrico está relacionado con su detección precoz y éste
empeora a medida que la lesión se extiende más allá de la muscular propia, pero el más
importante factor es el compromiso ganglionar. El programa informático de Maruyama (13)
basado en diversos factores pronósticos permite evaluar en forma individual el tiempo de
supervivencia y la frecuencia de las metástasis de los ganglios linfáticos en cáncer
gástrico, lo cual permitirá seleccionar de manera adecuada el tipo linfadenectomía a
seguir en estos pacientes y elevar su tasa de sobrevida.
En series occidentales (14) se informan
tasas de complicaciones que varían del 20% al 40%, con una mortalidad del 10% al 33%
luego de gastrectomía por cáncer gástrico, las cuales contrastan con las tasas de
mortalidad de 1.7% a 4.3% encontradas por autores japoneses (1)(5)(6)(12). En años
recientes, la mejor preparación preoperatoria, el progreso en las técnicas de anestesia,
de una mejora significativa en los cuidados post operatorios y la estandarización han
permitido disminuir las tasas de mortalidad quirúrgica (15). En Japón es frecuente el
manejo quirúrgico del cáncer de estómago por cirujanos que operan exclusivamente
pacientes con esta neoplasia (16), experiencia que ha permitido una reducción de la
mortalidad operatoria.
En un estudio previo realizado en el
Hospital Belén de Trujillo (17) se indica una sobrevida quinquenal de 16% en pacientes
con cáncer gástrico sometidos a gastrectomía convencional. El Servicio de Cirugía
Oncológica puso en práctica de manera prospectiva el uso de la gastrectomía radical con
linfadenectomía extendida desde 1990, luego de un entrenamiento previo realizado por el
autor en Chile y Japón, lo cual permitió estandarizar la técnica quirúrgica. Al no
existir en nuestro país estudios previos sobre la eficacia de la linfadenectomía
extendida y considerando la importancia de mejorar la sobrevida a largo plazo en pacientes
con carcinoma gástrico avanzado resecable, el presente estudio evalúa la experiencia con
esta técnica quirúrgica durante nueve años consecutivos, planteándonos los siguientes
objetivos:
1. Determinar la eficacia de la
linfadenectomía extendida en la sobrevida actuarial a 5 años en pacientes con carcinoma
gástrico avanzado.
2. Identificar algunos factores
pronósticos independientes y dependientes del tratamiento que influyen en la sobrevida a
5 años en estos pacientes.
3. Determinar las tasas de morbilidad y
mortalidad quirúrgicas por gastrectomía radical con linfadenectomía extendida en
cáncer gástrico avanzado.
4. Evaluar el valor del programa
computacional de Maruyama en la predicción del compromiso ganglionar regional en esta
cohorte de pacientes.
MATERIAL Y MÉTODOS.
El presente estudio cuasi-experimental, no aleatorizado y no controlado, analizó de
manera prospectiva información de una cohorte de 32 pacientes con adenocarcinoma
gástrico avanzado que fueron sometidos a gastrectomía radical con linfadenectomía
extendida (D2-D3-D4) y que tuvieron confirmación histológica de su enfermedad en el
Hospital Belén de Trujillo entre el 1° de enero de 1991 al 31 de diciembre de 1998.
Fueron excluidos del presente estudio aquellos que tuvieron diagnóstico diferente a
adenocarcinoma, carcinoma precoz o sólo se les realizó disecciones ganglionares D0 y D1.
Tamaño muestral. Para el cálculo del
tamaño muestral se estimó que la tasa de sobrevida a 5 años con linfadenectomía
extendida sería aproximadamente de 30% en pacientes con cáncer gástrico avanzado
resecable. Aplicando la fórmula para calcular n para una sola proporción poblacional y
considerando un valor Za=1.96 y un error de 5%, se obtuvo un valor n=322. Asumiendo que la
frecuencia de cirugía resectiva por cáncer gástrico en nuestra institución sería
aproximadamente de 32 casos en el período de estudio y aplicando la fórmula ajustada se
obtuvo un tamaño muestral final de 32 pacientes.
Para la obtención de la información,
los datos de cada paciente fueron incluidos en una ficha clínica, sobre los hallazgos
clínicos al momento de la admisión, exámenes auxiliares (ecográficos, endoscopias,
biopsias, otros), extensión de la enfermedad, fecha de la operación, tipo de cirugía, ,
hallazgos histopatológicos, localización, tamaño de la neoplasia, complicaciones
postoperatorias y mortalidad postoperatoria.
Etica. De acuerdo a las normas de
Helsinski II sobre investigación en seres humanos, antes de efectuar el procedimiento
quirúrgico se obtuvo el consentimiento informado de cada paciente. Además se consiguió
la aprobación del Comité de Etica hospitalario del Cuerpo Médico del Hospital de
Belén.
DEFINICIONES OPERACIONALES.
Los cánceres se clasificaron por
estadíos usando los criterios propuestos por la Unión Internacional Contra el Cáncer
(18). En la selección de las variables patológicas se siguieron las recomendaciones de
las Reglas Generales para el Estudio de Cáncer Gástrico en Cirugía y Patología de la
Sociedad de Investigación Japonesa para el Cáncer Gástrico (19). De acuerdo a estas
Reglas el cáncer gástrico precoz fue considerado cuando el carcinoma estuvo limitado a
la mucosa o submucosa sin considerar la presencia de metástasis ganglionares u otros
tipos de metástasis y se definió cáncer gástrico avanzado a aquel que invadió o
sobrepasó la muscular propia. La clasificación macroscópica del cáncer avanzado se
realizó de acuerdo los criterios de Borrmann(20).
Procedimientos operatorios. La resección
incluyó estómago, omento mayor, omento menor y los compartimientos ganglionares. La
resección combinada de órganos adyacentes (bazo, hígado, páncreas y colon transverso)
estuvo indicada cuando el tumor los invadió. El tipo de resección (total o subtotal
distal) fue seleccionado de acuerdo a la localización del tumor. La gastrectomía total
estuvo indicada si el margen proximal del tumor estuvo proximal a la línea entre el punto
de Demel en la curvatura mayor y a un punto 5 centímetros por debajo del cardias en la
curvatura menor. En la gastrectomía total, el bazo y el páncreas distal siempre fueron
resecados para permitir la disección completa del hilio esplénico (grupo 10) y de los
ganglios a lo largo de la arteria esplénica (grupo 11).
Los pacientes fueron clasificados de
acuerdo a la extensión de la linfadenectomía en: D2, si se efectuó disección
ganglionar de los compartimientos N1 y N2; D3 si se incluyó además los ganglios
linfáticos N3; y D4 si se incluyeron todos los grupos ganglionares. De acuerdo al
protocolo de la línea de investigación el tipo gastrectomía radical con
linfadenectomía extendida (D2/D3/D4), incluyó remoción hasta de un grupo ganglionar por
encima del macroscópicamente afectado tal como el cirujano consideró durante el acto
operatorio. Así, se realizó linfadenectomía D2 si hubo compromiso sólo del
compartimiento N1; y D3 o D4, si hubo afectación de los compartimientos N2 y N3,
respectivamente.
Operación curativa.La efectuada en
pacientes sin diseminación peritoneal o metástasis hepática o en quienes no se
encontró ninguna invasión por cáncer, tanto macroscópica como microscópicamente en el
borde de sección proximal o distal y en quienes una resección combinada fue efectuada
aún si el cáncer invadió estructuras adyacentes. Se consideró curabilidad definitiva
si el estudio histopatológico de la pieza operatoria mostró casos T2 (muscular propia o
subserosa); N0 tratado por D1,2,3,4; N1 tratado por D2,3,4; ausencia de metástasis a
distancia (M0), metástasis peritoneal (P0) o de metástasis hepática (H0).
Operación paliativa. Cuando hubo
evidencia al momento de la laparotomía de diseminación a distancia o de cáncer
residual, o perforación de la pared gástrica antes o durante el procedimiento (con el
riesgo teórico de diseminación de células tumorales en la cavidad peritoneal), si se
dejó enfermedad residual grosera al término de la misma o con márgenes positivos.
Morbilidad quirúrgica. Cociente entre el
número de complicados hasta los treinta días del postoperatorio después de la primera
intervención y el número de pacientes operados por cáncer gástrico.
Mortalidad quirúrgica. Cociente entre el
número de muertos observados hasta los treinta días del postoperatorio después de la
primera intervención y el número de pacientes operados por cáncer gástrico avanzado.
Programa informático (13).
"Estimación de la tasa de supervivencia, tipo de recidiva y estado de los ganglios
linfáticos en pacientes con cáncer gástrico". Se obtuvo analizando los datos de
3040 pacientes sometidos a resección por cáncer gástrico en la División de Cirugía
Gástrica del National Cancer Center Hospital (NCCH), Tokyo entre el 4 de enero de 1969 y
el 31 de diciembre de 1983. Se analizaron los factores que influían sobre la
supervivencia y el número y localización de las metástasis en los ganglios linfáticos
mediante análisis multivariado. Los factores pronósticos más importantes fueron el
sexo, la edad, la clasificación de Borrmann, la profundidad de penetración mural, la
localización, el tamaño y la histología del tumor. Maruyama diseñó un programa
informático para la evaluación individual del pronóstico que fue investigado
prospectivamente en 1000 pacientes más.
ANALISIS ESTADÍSTICO. Los datos
continuos fueron expresados como medias + DE. La evaluación estadística de los datos
para variables categóricas fue realizada mediante el test de X2 o el test exacto de
Fisher cuando las frecuencias esperadas fueron menores de 5 en una tabla de contingencia
de 2x2 y la "t" de Student para diferencia de dos medias en variables continuas.
Los datos de sobrevida actuarial a 5 años fueron analizados usando el método de
Kaplan-Meier y el punto de corte del estudio fue hasta el 31 de diciembre de 1999
(período de seguimiento mínimo de 24 meses). Los datos de seguimiento fueron obtenidos
de las visitas domiciliarias a los pacientes o de sus familiares, médicos de la
localidad, registros de nuestro hospital o del Registro de Defunciones del Concejo
Provincial de Trujillo, con el propósito de averiguar si los pacientes estaban vivos o
fallecieron con o sin enfermedad neoplásica.
En esta serie el seguimiento fue completo
en todos los pacientes y un deceso ocurrido en el sétimo día del postoperatorio fue
considerado como muerto con enfermedad neoplásica. Para la comparación de las curvas de
sobrevida de los factores pronósticos se utilizó el test de log-rank. Se consideró un
valor p < 0.05 como estadísticamente significativo.
Las predicciones concernientes a las
metástasis de los ganglios linfáticos en el programa Computacional de Maruyama fueron
analizadas retrospectivamente. La exactitud diagnóstica (sensibilidad, especificidad, y
valores predictivos) fue calculada para el método. Todos los cálculos fueron realizados
utilizando el software estadístico SPSS versión 9.0.
RESULTADOS.
Población de pacientes. La presente
serie estuvo constituída por 32 pacientes, de los cuales 13 fueron sometidos a disección
D2, 18 a disección D3 y uno a disección D4. La edad promedio fue de 61.2 + 10.3 años
para D2 y 51.4 + 15.9 años para D3 - D4 (límites, de 37 a 73 años y de 20 a 76 años,
respectivamente).
Características clínicas basales de los pacientes D2
comparadas con los D3 - D4. Las diferencias encontradas entre los parámetros clínicos de
entrada con relación a sexo, tiempo de enfermedad, síndrome de obstrucción de salida
gástrica, hemorragia digestiva, hemoglobina sérica, localización tumoral y tamaño del
tumor no fueron estadísticamente significativas entre los dos grupos, sin embargo la edad
fue un parámetro con tendencia a la significancia estadística (p=0.059) (Cuadro 1).
Al comparar los parámetros patológicos entre ambos grupos con relación a forma
macroscópica (p=0,03), estado ganglionar regional (0,04), metástasis a distancia
(p=0,049) y grado histopatológico (p=0,04) hubo diferencia estadísticamente
significativa; mientras que con relación al tumor primario, estadio clínico (UICC),
presencia de metástasis hepática o peritoneal no se encontró diferencia
estadísticamente significativa (Cuadro 2). Así los pacientes del grupo D3 - D4
presentaron con mayor frecuencia lesiones tipo Borrmann III - IV, compromiso ganglionar N3
y metastásico a distancia (M1) que los pacientes del grupo D2.
Procedimientos quirúrgicos. La mayoría
de las lesiones estuvieron localizadas en el tercio inferior del estómago (Cuadro 1) y
todos los casos correspondieron a cáncer gástrico avanzado. Las resecciones con
intención curativa fueron posibles en el 76.9% de los pacientes D2 y en el 42.1% de los
pacientes D3-D4 (p=NS) (Cuadro 3). Los procedimientos curativos (n=18) incluyeron 2
gastrectomías totales (11.1%) y 16 gastrectomías subtotales (88.9%) y de los
procedimientos paliativos (n=14), 4 fueron gastrectomías totales (28.6%) y 10 subtotales
(71.4%). En uno de los procedimientos paliativos se realizó resección del colon
transverso por compromiso de la arteria cólica media y en otro hubo resección del
segmento hepático III en bloque.
La comparación de los parámetros
quirúrgicos es mostrada en el Cuadro 3. No hubo diferencias significativas entre los dos
grupos de estudio con respecto al tipo de gastrectomía. En el grupo D2 se obtuvo un
tiempo operatorio de 5.5 + 1.5 horas y en el grupo D3-D4 de 6.7 + 1.8 horas (p=NS).
Morbimortalidad quirúrgica. Las
complicaciones encontradas incluyeron neumonia (n=4), atelectasia (n=4), infección de
herida operatoria (n=1), obstrucción intestinal (n=2), dehiscencia de muñón duodenal
(n=2), deshiscencia de esofagoyeyunoanastomosis (n=1), absceso intraabdominal (n=1),
pancreatitis (n=1) y fístula quilosa (n=1). Un paciente presentó absceso subhepático y
posterior al drenaje fue nuevamente intervenido por haber desarrollado un linfoquiste.
Cuatro (30.7%) de los 13 pacientes del grupo D2 y 11 (57.8%) de los 19 pacientes del grupo
D3-D4 (p=NS), desarrollaron algún tipo de complicación. La morbilidad quirúrgica de
toda la serie fue de 46.8% (Cuadro 4).
Ningún paciente falleció en el grupo
D2, sin embargo uno de los 19 pacientes en el grupo D3-D4 falleció al sétimo día
postoperatorio por dehiscencia de muñón duodenal y sepsis de origen intraabdominal. La
tasa de mortalidad operatoria de toda la serie a los 30 días fue de 3.1%.
Factores pronósticos de sobrevida.
Usando el test de log-rank fueron factores estadísticamente relacionados con la sobrevida
actuarial a 5 años la localización del tumor (p<0.05), diámetro mayor de la
neoplasia (p < 0.01) estadio clínico (p<0.05), metástasis a distancia (p <
0.05), tipo de Borrmann (p<0.05) y la intención de la cirugía (p<0.01). Así, los
casos con lesiones localizadas en los dos tercios superiores del estómago, mayores de 10
centímetros de diámetro mayor, con metástasis a distancia, en estadíos III-IV,
Borrmann III-IV y tratados con intención paliativa, tuvieron un peor pronóstico en
relación con aquellas que tuvieron neoplasias ubicadas en el tercio inferior, menores de
10 centímetros de diámetro mayor, sin metástasis a distancia, en estadíos I-II,tipo
Borrmann II y manejados con intención curativa. El compromiso ganglionar regional tuvo
tendencia a la significancia estadística (0.05<p<0.1) y otros factores como edad,
sexo, tumor primario, tipo histológico, tipo de gastrectomía y de linfadenectomía no
estuvieron estadísticamente relacionados con la sobrevida quinquenal (Cuadro 5).
Sobrevida actuarial a 5 años. La
sobrevida media a diciembre de 1999 (periodo de seguimiento mínimo de 12 meses), para los
casos D2 y D3-D4 fue de 35.2 + 31.8 meses y 25.6 + 26.5 meses, respectivamente. En los
pacientes que tuvieron cirugía con intención curativa (n=18) la sobrevida media a
diciembre de 1999 fue de 40.8 + 32.7 meses y los que tuvieron resección paliativa (n=14)
fue de 14.9 + 12.6. La sobrevida actuarial de toda la serie a los 5 años fue de 30.9%;
siendo a los 12 meses de 62.5% y a los 24 meses de 48.9% (Fig 1).
En el grupo sometido a D2 (n=13) la
sobrevida actuarial a 1,3 y 5 años fue de 76.9%, 56.9% y 42.7%, respectivamente; en
cambio en el grupo sometido a D3-D4 (n=19) fue de 57.9% ,36.8% y 27.6%, respectivamente
(p=NS). De acuerdo a la intención, en la cirugía curativa se encontró una sobrevida de
77.8% al año, 65.3% a los 3 años y de 48.9% a los 5 años y en el grupo de cirugía
paliativa la sobrevida actuarial a 1, 3 y 5 años fue de 42.9%, 10.7% y 10.7%,
respectivamente (p<0.01 )(Fig 2). La sobrevida a 5 años para los casos D2 en la
cirugía con intención curativa fue de 51.4% y para los casos D3 - D4 de 46.8% (p=NS).
(Cuadro 6).
Evaluación del Programa Informático
Maruyama. Las localizaciones, profundidades de invasión, estadíos tumorales y tipos
macroscópicos están representados en el Cuadro 7.
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Figura 1.- Sobrevida
a 5 años de acuerdo a la intención de la cirujía (p<0.05) |
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Figura 2.-
Sobrevida a 5 años en la serie total |
Los pacientes con carcinoma gástrico
avanzado del Hospital Belén de Trujillo (HBT), presentaron con mayor frecuencia lesiones
ubicadas en el tercio inferior del estómago, tipo T3, en estadíos IV (UICC, 1997) y
Borrmann tipo IV que su contraparte del National Cancer Center Hospital, Tokyo, Japón
(NCCH).
Clasificación patológica de las
metástasis ganglionares: Hubo significativamente menos pacientes sin metástasis en los
ganglios linfáticos (GL) en el HBT (p N0 : 21.8%) en comparación con el NCCH ( pN0 :
50%) (p<0.001); para las metástasis en los grupos 13-16 (M1 según la clasificación
de la UICC,1997), la situación fue inversa (p<0.001). Las frecuencias de las
estaciones 2 no difirierón significativamente en los dos Departamentos (Fig 3).
El porcentaje de ganglios disecados de
las diferentes áreas fue similar en ambos centros, con algunas excepciones; los grupos
ganglionares 1, 5, 7, y 9 fueron resecados con mayor frecuencia en el NCCH que en el HBT
(Cuadro 8), en cambio en nuestra serie hubo mayor disección de los grupos 13, 14 y 15.
La frecuencia de metástasis en las
posiciones ganglionares 1,2,8,10,12 y 14 no fue significativamente diferente en los dos
Centros. La frecuencia de metástasis en las posiciones ganglionares 3,4,5,6,7,9,11,13 y
15 en el HBT fue superior a la del NCCH (Cuadro 8).
La frecuencia de metástasis a distancia
(pM1) incluye las metástasis en los grupos ganglionares 13 - 16. En el NCCH el 16% de los
pacientes tenían metástasis ganglionares a distancia en el momento de la operación
quirúrgica, en comparación con el 46% del HBT.
Localización tumoral en 1/3 distal (A) y
patrón metastásico: En los pacientes con cáncer avanzado del tercio distal del
estómago operados en el HBT, las frecuencias de afectación ganglionar para los grupos
3,4,5,6 y 15 fueron superiores en comparación con el estudio Japonés. La situación fue
inversa para el grupo 1 (Cuadro 9).
Exactitud de la predición preoperatoria
de la localización y frecuencia de metástasis en los ganglios linfáticos: Solamente el
21.8% de los pacientes tratados en el HBT está libre de metástasis ganglionares. En el
28.2% se detectaron metástasis en los ganglios linfáticos en las posiciones 7-12 y en el
50% en la posición igual o superior a 13.
El programa proporciona información
sobre la frecuencia esperada de metástasis en las diferentes posiciones linfoganglionares
de los pacientes sometidos a cirugía. Para las posiciones 13-16, se calculó una
sensibilidad del 50% y una especificidad del 100%. De acuerdo a los valores predictivos
positivos y negativos, para las áreas 1-16 de ganglios linfáticos, la infiltración pudo
predecirse correctamente. El programa, mediante la evaluación de los factores relevantes,
fue exacto (valor predictivo total) en su predicción para la incidencia de metástasis en
las posiciones 13-16; en cambio la validez del programa con respecto a las posiciones 1-6
fue inferior (Cuadro 10).
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| Figura 3.- Frecuencia de
las metástasis en los ganglios linfáticos entre el National Cancer Center, Tokio 8NCC) y
en el Hospital Belén de Trujillo (HBT) |
DISCUSIÓN
El tratamiento quirúrgico para el
cáncer gástrico es la única opción de cura en el presente. Algunos estudios (8, 22)
han sugerido un incremento en la sobrevida de pacientes luego de disección radical
ganglionar en el tratamiento de cáncer gástrico; sin embargo, la operación ha sido
criticada por algunos autores (23) por ser demasiado mórbida para los beneficios que
ofrece. Los avances en el cuidado perioperatorio del paciente quirúrgico y el
adiestramiento de los cirujanos en los diferentes paises del mundo, especialmente en
Japón, han reducido marcadamente el riesgo de morbilidad en los últimos tiempos (24).
Aunque los estudios prospectivos
aleatorizados representarían la mejor manera (la "prueba de oro") de evaluar
las modalidades de tratamiento, tienen que ser considerados algunos aspectos en los
ensayos quirúrgicos. Hay procedimientos quirúrgicos que difieren de aquellos realizados
generalmente, y hay también el factor "cirujano", quien por sí mismo puede ser
un parámetro pronóstico como se evidencia en otros estudios (25) (26). Estos aspectos
son las principales razones para los resultados controversiales obtenidos en los ensayos
de Bonenkamp et al. (27) y del Medical Research Council de la Gran Bretaña (28), quienes
mencionan que los pacientes en el grupo D2 tienen tasas significativamente más altas de
complicaciones que aquellos en el grupo de D1 (43% - 46% vs. 25% - 28%, respectivamente).
De un lado, las complicaciones postoperatorias fueron causadas por la pancreatectomía
distal asociada realizada de manera innecesaria en cada operación D2 con el subsecuente
incremento de la morbilidad postoperatoria debido a fístulas pancreáticas, especialmente
en el ensayo Británico. De otro lado, las razones para la evolución postoperatoria son
influenciadas por la inexperiencia relativa de los cirujanos que realizan la operación,
aunque en el estudio Alemán fueron supervisados por expertos Japoneses. Los cirujanos
involucrados en el estudio Alemán realizaron sólo una resección D2 por año sin ninguna
curva de aprendizaje.
En nuestra serie prospectiva la
morbilidad quirúrgica en la linfadenectomía D3 D4 fue comparativamente mayor a la D2
(57.8% vs. 30.7%, p= NS) y también a la tasa de 36% obtenida en un estudio previo en
nuestro hospital con D1 (17); no obstante sólo el 10.6% y el 0%, de los casos D3 y D2
respectivamente desarrollaron complicaciones directamente asociadas con la disección
ganglionar (absceso intraabdminal y fístula quilosa) y ninguna de éstas fue
potencialmente fatal; lo cual es similar al 3.2% de complicaciones señalada por Meyer
(29).
Benavides y col. (30) informan una tasa
de morbilidad quirúrgica de 61% en pacientes con cáncer gástrico avanzado y disección
D4. Wu y col. (31) señalan que la D3 es 2.13 más mórbida que la D2. La morbilidad
operatoria de la serie total fue de 46.8% semejante a la encontrada por Smith (10); sin
embargo, otros autores (8)(32) encuentran cifras menores, entre 20.1% a 22.3%.
La neumonia postoperatoria, una de las
complicaciones más frecuentes se la encontró en el 7.7% de pacientes D2 y en 15.8% de
pacientes D3-D4, y la atelectasia en el 15.8% de pacientes D3- D4. Diversos autores
(8)(10)(15)(32) informan una tasa de neumonia entre el 4% a 30% de los casos
gastrectomizados. Se describen complicaciones pulmonares postoperatorias en el 3% de todas
las operaciones, en el 15% de las abdominales y en el 25% a 40% de las abdominales
superiores debido a que durante el acto operatorio los gases anestésicos ocasionan un
incremento en la producción de secreciones respiratorias las que al evaporarse se hacen
mas viscosas y aunadas a la reducción del reflejo tusígeno, a la disminución de la
actividad ciliar y al dolor postoperatorio que superficializa la respiración, se forma un
tapón mucoso que obstruye las vias aéreas menores y predisponen a infecciones pulmonares
(33).
En nuestra serie encontramos una tasa
global de infección de herida operatoria de 3.1% comparable con la cifra de 1% a 10%
encontrada por otros autores (8)(10)(31)(34). La herida de la gastrectomía por cáncer
gástrico es considerada limpia contaminada y el riesgo global de infección de herida
operatoria (IHO) es de 7.7% a 10% (35). En los sujetos con cáncer gástrico a menudo se
incrementa el pH gástrico y ello predispone a colonización bacteriana. En cultivos de
contenido gástrico de pacientes con cáncer se han aislado Estreptococos viridans,
Estreptococos faecalis, E. Coli, especies de Clostridium, Bacteroides y Estafilococos
albus (36). Además existen otros factores que contribuyen a IHO como son la flora
exógena que puede controlarse con medidas de asepsia y antisepsia, la duración del
tiempo operatorio, la edad, el grado nutricional, la antibioticoprofilaxis y la técnica
quirúrgica adecuada (35).
La fístula quilosa se presentó en un
paciente sometido a gastrectomía con linfadenectomía D4. Benavides (30) comunica un caso
de peritonitis quilosa (5.5%) en un estudio de 18 casos D4. Wu y col. (31) informan la
presentación de fístula quilosa en un 4.6%. La acumulación de linfa intraabdominal es
ocasionalmente encontrada en el curso de operaciones en la base del mesenterio o en
retroperitoneo. La excesiva disección de los ganglios linfáticos alrededor de la aorta
abdominal puede lesionar a la cisterna quilosa o sus tributarias intestinales ocasionando
un derrame quiloso (37).
La linfadenectomía extendida deja
grandes áreas disecadas en la superficie peritoneal con la consecuente acumulación de
grandes cantidades de secreción serosanguinolenta (10) la cual es inicialmente estéril
pero se invade secundariamente por bacterias que puede desencadenar un absceso. Wu y col.
(31) encuentran un porcentaje de absceso intraabdominal de 4.6% comparable con el 3.1%
encontrado en nuestra serie y similar al encontrado por otros autores (8)(10).
En la patogenia de la pancreatitis
postquirúrgica se describe la lesión mecánica del tejido pancreático, lesión
vascular, lesión de los conductos pancreáticos y estancamiento del contenido duodenal
con posible reflujo del contenido pancreático. Los cuadros de pancreatitis
postgastrectomía se han descrito entre el 6.8% y el 16.6% (38) lo cual es superior al
3.1% encontrado en nuestro estudio; no obstante otros (31) la encuentran en el 0.4%.
La dehiscencia del muñon duodenal tras
gastrectomía resulta de una falla en la técnica quirúrgica (39); pero, su incidencia
disminuye conforme se incrementa la experiencia del cirujano. En nuestra serie la
encontramos en un 6.3%; sin embargo, Pacelli y col. (8) la señalan en el 1.84% con la
gastrectomía convencional y otros autores (10)(31) no la encuentran en gastrectomías con
linfadenectomía extendida. En nuestro estudio la obstrucción intestinal se presentó en
el 5.3% de los casos D3-D4 en contraste, otros investigadores (8)(10)(31) no la encuentran
en gastrectomías con linfadenectomía extendida.
La mortalidad operatoria global del
presente estudio fue de 3.1%. Wu y col. (31) en un estudio prospectivo de 474 pacientes
sometidos a gastrectomía radical con linfadenectomía extendida encuentran una tasa de
mortalidad de 3%, semejante a la de otros (8)(22) quienes obtienen en linfadenectomía
ampliada tasas de mortalidad postoperatoria de 4.8% para gastrectomía total y 3.3% para
gastrectomía subtotal; sin embargo, otros trabajos (6)(8)(28)(29) indican tasas de
mortalidad postoperatorias que oscilan entre 0.4% y 1.1%. Autores japoneses (40) muestran
que la linfadenectomia D2 es un procedimiento seguro que comporta una mortalidad
postoperatoria de 2% o menos. Tales excelentes resultados no han podido ser replicados en
países occidentales (27) (28) que señalan tasas de hasta 13%.
Los factores pronósticos en cáncer
gástrico son materia de controversia en algunas series (41-44). Uno de los objetivos del
presente estudio fue identificar algunas variables que influyeron en el pronóstico de
pacientes con adenocarcinoma gástrico después de linfadenectomía extendida. Algunos
autores (45) consideran que la edad per se tiene valor pronóstico dado que los pacientes
jóvenes con cáncer gástrico tienen peor pronóstico que aquellos de edad avanzada. Tal
vez en los pacientes jovenes se presentan con enfermedad más avanzada debido a un bajo
índice de sospecha de enfermedad maligna que permitiría que los síntomas progresen
durante un mayor periodo de tiempo antes que la investigación sea considerada; ó que en
estos pacientes puede haber una mayor actividad biológica del tumor, pues es más
probable que sea de tipo difuso de Laurén. Sin embargo otros estudios (17) (46) (47) han
mostrado que la edad y el sexo no influyen en la sobrevida a largo plazo, lo cual
concuerda con nuestros resultados.
Varios autores (44) (48) han sugerido que
mientras más proximal el tumor peor es la tasa de sobrevida, situación que ha
permanecido invariable durante los últimos 35 años. En la presente serie, las neoplasias
localizadas en el antro tuvieron un mejor pronóstico, tal vez debido a que los síntomas
precoces causados por una obstrucción de salida gástrica condujo a un diagnóstico más
temprano.
En cuanto al tamaño tumoral un análisis
multivariado (49) no indica que éste sea un factor pronóstico independiente y plantea la
improbabilidad que el tamaño tenga alguna relación en la sobrevida como un factor
independiente. En el presente estudio univariado el tamaño tumoral fue un factor que
influyó en la sobrevida, lo cual es acorde con algunos trabajos (47) (50) que sugieren
que los pacientes con tumores más pequeños tiene un pronóstico superior.
Todos los análisis estadísticos
multivariados muestran que el estadio clínico es el único y más importante determinante
pronóstico (43) (49) (51). Los datos presentes mostraron que el estadio clínico fue un
factor relacionado con el pronóstico, en la medida que los pacientes con estadíos I y II
tuvieron significativamente una mayor sobrevida que aquellos con estadíos III y IV.
Cuando el componente del estadio clínico, tumor primario (T) fue considerado de manera
aislada en el análisis univariado se observó una progresiva disminución de la sobrevida
al incrementarse el compromiso vertical de la pared gástrica, sin embargo no fue un
factor estadísticamente significativo, por lo que sería necesario un mayor número de
pacientes para evaluar el real impacto de este factor en la sobrevida. Lo anterior difiere
de otros estudios que señalan que a mayor profundidad de invasión de la pared gástrica
peor pronóstico y mayor posibilidad de metástasis a distancia , especialmente cuando hay
una mayor área de la serosa comprometida (49) (52). En este estudio hubo relación
inversa con tendencia a la significancia estadística entre el número de ganglios
linfáticos comprometidos y la sobrevida quinquenal, siendo ésta más notoria en los
casos con más de 15 ganglios metastásicos (N3: sobrevida de 0%). Respecto a este último
parámetro, y al igual que ocurre en los cánceres de mama y colorrectal, en los últimos
años se han presentado diversos estudios (51) (54-56) que señalan que no sólo es
importante el nivel de afectación, sino que también el número de ganglios implicados
posee valor pronóstico. Así, Shen (57) confirma la importancia del número de ganglios
afectados en el pronóstico del adenocarcinoma gástrico resecable con una supervivencia a
los 5 años del 91%, 67%, 37% y 14% para los casos con 0, 1-4, 5-8, o más de 8 ganglios
metastásicos, respectivamente.
Al interrelacionar la sobrevida con el
tipo macroscópico, como en otra serie (49) se observó una mejor sobrevida en pacientes
con neoplasias ulceradas, tipo Borrmann II y III, probablemente relacionado con el hecho
que estos casos debutan inicialmente con síntomas como dolor y hemorragia digestiva. Con
respecto al grado de diferenciación celular no hubo diferencia estadísticamente
significativa entre este parámetro y la sobrevida quinquenal, lo cual coincide con los
resultados de otros (58). Algunos investigadores (44) (48) 53) han encontrado que los
adenocarcinomas intestinales se relacionan con una mayor sobrevida a 5 años que los
carcinomas difusos, sin embargo la diferencia en las tasas de sobrevida entre ambos grupos
parece depender más del estadio del cáncer.
En la presente serie no hubo diferencia
entre las tasas de sobrevida obtenidas con la gastrectomía total y subtotal y esto es
esperable porque la indicación de estas dos técnicas quirúrgicas depende principalmente
de la relación de la neoplasia con la línea de Demel e interesa dejar un margen mayor de
5 centímetros del borde macroscópico del tumor para evitar bordes de sección
infiltrados.
La pregunta sobre que subpoblación de
pacientes con cáncer gástrico se puede beneficiar terapéuticamente de la
linfadenectomía extendida es más compleja. Estudios prospectivos realizados no han
podido demostrar algún impacto positivo de la resección D2 a los 5 años después de la
operación (11) (27). Este hallazgo puede ser debido a la mortalidad elevada que se ve
reflejada en una disminución de la sobrevida calculada en general y en los diferentes
subgrupos, así como también a otros parámetros no concluyentes e inciertos (29). Por
ejemplo en el ensayo Británico (28) en algunos subgrupos puede evidenciarse un beneficio
en la sobrevida para el grupo D2 a 5 años del orden del 10%. El diagnóstico temprano del
cáncer gástrico es esencial para incrementar la supervivencia. En Japón los programas
extensos de detección de cáncer gástrico han incrementado la incidencia de cáncer
gástrico precoz sobre el 40% y la linfadenectomía radical en las últimas tres décadas
ha permitido mejorar sustancialmente las tasas de sobrevida sobre el 40% (24).
Estudios retrospectivos (8)(16) han
sugerido un beneficio del 20-30% en la tasa de sobrevida a 5 años para la
linfadenectomía extendida sobre la resección limitada convencional en cáncer gástrico
en estadíos II-III (16). Csendes (59) en Chile muestra que el agregado de disección
ganglionar a los compartimentos N2 y N3 a más que duplicado la sobrevida a 5 años en
pacientes con cáncer gástrico avanzado comparadas con las cifras de sobrevida con
resección solamente del compartimento N1 (25.8% y 9.9% respectivamente). En nuestra serie
encontramos una sobrevida a 5 años de 48.9% en las gastrectomías con intención
curativa, la cual es notablemente superior a la de 33% encontrada en un estudio previo
realizado en nuestra institución (17) con gastrectomía radical convencional (D1) con
intención curativa. En el presente estudio, la sobrevida a 5 años tras resección en la
serie total fue de 30.9% siendo tras resección curativa en D2 de 51.4% y en D3·-D4 de
46.8%. Pacelli y col. (9) encuentran una tasa de sobrevida a 5 años después de
resección curativa de 65.4% después de disecciones D2 o D3 comparadas con disecciones D1
(50%); sin embargo, las tasas de sobrevida en la resección paliativa se han mantenido de
10.4% a 11.2% (32). En nuestra serie la tasa de sobrevida a 5 años en resección
paliativa fue de 10.7% , la cual se encuentra dentro del intervalo descrito. La mayor tasa
de sobrevida a 5 años encontrada en nuestros pacientes sometidos a D2 respecto a D3-D4 se
explica por que en D2 el 53.7% de la cirugía fue curativa, en cambio en la D3-D4 fue de
42.1%. Los resultados de nuestro estudio con disección D2/D3 mostraron una mejora del 14%
en la sobrevida a 5 años en comparación con un grupo control histórico con
linfadenectomía D1 realizado en nuestra institución (17) y esto fue más evidente en las
lesiones N0 (57.1% vs. 36%), estadio III (44.4% vs. 9%) y localizadas en el tercio
inferior (40.5% vs. 16%), lo cual concuerda con otras investigaciones (11)(27)(44)(48).
Aunque el efecto de la migración de estadio (Fenómeno de Will Rogers) puede alterar la
curva de sobrevida relacionada con el estadio por sobre-estadiaje, la influencia de este
fenómeno es menos importante si más de 15 ganglios linfáticos son removidos en cada
subgrupo como fue demostrado por los resultados del German Gastric Cancer Study (11). Los
resultados del estudio Alemán muestran un mejor impacto en la sobrevida después de
resección D2 para los pacientes en estadíos II o IIIA. Esta ventaja en la sobrevida fue
más remarcable en la subpoblación de pacientes clasificados como pN0 o pN1 en un examen
histopatológico de rutina. A primera vista, este efecto no fue claro, pero usando
técnicas inmunohistoquímicas, pudieron ser detectadas células neoplásicas malignas en
los ganglios linfáticos con una frecuencia de hasta 45% en ganglios aparentemente no
afectados. El fenómeno de micrometástasis, por consiguiente, es un factor importante en
determinar el pronóstico y puede explicar el impacto positivo de la linfadenectomía en
la "fase precoz" de compromiso metastásico de los ganglios linfáticos.
Observaciones adicionales acerca de características histológicas de aquellas células
positivas a la citoqueratina o de células libres de neoplasia son necesarias así como
periodos de observación más prolongados (29).
Otro aspecto luego de la disección
ganglionar extensa es notable, por ejemplo, el parámetro pronóstico dependiente del
número de ganglios linfáticos afectados, hizo posible que la relación ganglios
positivos total de ganglios linfáticos removidos superior a 0.2 sea considerado un factor
pronóstico (54). Aunque algunos estudios Japoneses (1) (5) (12) (16) (24) (32) (45) (46)
(51) han mostrado una ventaja en la sobrevida después de la resección D3/D4, un
beneficio terapéutico, en general, parece ser cuestionable dado que el pronóstico del
compromiso ganglionar del compartimiento III es idéntico al de la categoría M1 (UICC).
En general, en la actualidad, se recomienda la disección de los grupos 12 y 13 para los
carcinomas localizados en el tercio distal del estómago, mientras que los ganglios a lo
largo de la vena renal izquierda y del hilio esplénico incluyendo la realización de
esplenectomía con preservación de páncreas- deberían ser disecados en aquellos tumores
localizados en el tercio superior del estómago (29). La linfadenectomía limitada parece
estar indicada en la resección tumoral incompleta y en pacientes con alto riesgo
quirúrgico incluyendo alta comorbilidad, edad mayor a 75 años y resección paliativa
(61). En estadíos avanzados de compromiso ganglionar metastásico la linfadenectomía
sistemática sólo reducirá las recurrencias locorregionales sin mayor influencia en la
sobrevida, y esto fue evidente en nuestros pacientes sometidos a disección D3-D4 quienes
presentaron mayormente lesiones N3 (>15 ganglios metastásicos) o M1 en comparación
con el grupo D2 lo cual impidió una mejora de la sobrevida a 5 años (42.7% vs. 27.6%,
respectivamente; p=NS). Adicionalmente, Inokuchi (62) y Kodama (63) han informado que la
tasa de sobrevida a 5 años fue significativamente más alta después de la resección D2
o D3 comparada con la resección D0 o D1 (39% vs. 18%, respectivamente; p< 0.0001).
En relación a la evaluación del
programa informático Maruyama, el número de ganglios linfáticos resecados en los grupos
13-15 (especialmente los retropancréaticos) fue mayor en los pacientes del HBT en
comparación con los del NCCH probablemente debido a que en nuestra serie se puso mayor
énfasis en esta disección ya que la mayoría de casos presentó neoplasias del tercio
inferior en las cuales hay una mayor frecuencia de metástasis a la estación N3,a
diferencia de la experiencia Japonesa en la cual hubo mayormente lesiones en los dos
tercios superiores, localizaciones en las que la afectación ganglionar de esta estación
oscila entre el 3.3 % y 3.5% y por tanto usualmente no consideró la realización de esta
disección (64). La incidencia de metástasis en los grupos ganglionares perigástricos
(N1) en las neoplasias del tercio inferior fue mayor en el HBT en comparación con las del
NCCH, debido a que la mayoría de nuestros pacientes presentaron lesiones tipo Borrmann IV
y en estadio IV que estan relacionadas con mayor frecuencia de afectación ganglionar (49)
(51).
La medida más importante de la validez
del programa informático de Maruyama es el valor predictivo negativo, que indica el
número de pacientes con metástasis en los grupos ganglionares no predichos observadas
durante la exploración quirúrgica, es decir, el número de pacientes a los que se
practicaría una linfadenectomía inadecuada si la extensión del tratamiento quirúrgico
que recibieran se basara exclusivamente en las predicciones informatizadas. En nuestra
serie esta circunstancia no ocurrió en ningún paciente. Se ha demostrado que la
evaluación de las metástasis en los ganglios linfáticos, en las diferentes posiciones
utilizando el programa Maruyama es un método muy exacto (65).
El programa Maruyama se desarrolló
utilizando datos recogidos después de la operación quirúrgica. El análisis de
parámetros tales como la profundidad de la infiltración, número de ganglios linfáticos
infiltrados, histología, etc., fue útil para desarrollar un programa efectivo. Para
aplicar este método después de la operación quirúrgica con la misma exactitud, debe
disponerse de la misma información. Otra información es también esencial: sexo y edad;
la endoscopia ofrece datos fidedignos sobre el tipo, clasificación de Borrmann y
localización y tamaño del tumor; la histología se puede determinar asumiendo que la
biopsia ha sido representativa; sigue siendo difícil obtener información fidedigna sobre
la profundidad de la infiltración (pT); con la endoecografía se obtiene una exactitud
del 82% en términos de predicción del estadio T (65).
Solamente los pacientes N0 o en estadios
II se beneficiarían de la linfadenectomía extendida (11). Después de la disección
ampliada de los grupos ganglionares la morbilidad (fístula pancréatica, infección
abdominal y hemorragia) aumenta. En el Hospital Belén de Trujillo, la tasa de morbilidad,
más no de la mortalidad, aumentó después de la linfadenectomía más radical, lo cual
ha sido confirmado en otros estudios (27)(28).Adicionalmente, la disección de los
ganglios linfáticos no es muy eficaz para las resecciones paliativas (29). Todo lo
anterior nos permite señalar que la gastrectomía radical con linfadenectomía extendida
es una técnica quirúgica con una mortalidad aceptable y que a expensas de una morbilidad
reconocida puede ser realizada en un Hospital general por un equipo de cirujanos que haya
recibido entrenamiento en la técnica quirúrgica.
Ver cuadros
Ver
Bibliografía
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*
Médico Jefe del Departamento de Cirugía del Hospital Belén. Profesor de Cirugía de la
Facultad de Medicina Humana de la Universidad Privada Antenor Orrego, Trujillo, Perú
** Estudiante de Medicina de la Universidad Universidad Privada Antenor Orrego.
*** Médico Especialista en Cirugía General.
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