Revista de Gastroenterología del Perú - Volumen 19, Nº2 1999

REVISIÓN DE REVISTAS

Dr. Samuel Muñoz M.

TRATAMIENTO ENDOSCÓPICO DEL DIVERTÍCULO DE ZENKER

Endoscopic treatment of Zenker's diverticulum

Hashiba K., de Paula A.L., da Silva J.G., Cappellanes C.A., et al. Gastrointestinal Endoscopy 1999; 49: 93-7

El divertículo faringoesofágico fue descrito por Ludlow en 1764, pero Zenker en 1877 reportó 27 casos por primera vez. El aspecto más importante en el manejo quirúrgico del divertículo de Zenker (DZ) es probablemente la miotomía cricofaríngea. La diverticulotomía endoscópica (DE) puede ser realizada con aguja-corte de papilotomía, lo cual con-lleva miotomía simultánea del esfínter esofágico superior. La DE fue realizada en 47 pacientes (28-H y 19-M, edad 51-81 años) con DZ. El síntoma principal fue disfagia, otros síntomas incluyen regurgitación, halitosis, tos nocturna, distress respiratorio. El diagnóstico se realizó por hallaz-gos clínicos, radiológicos, endoscópicos. La profundidad del DZ fue de 2.0 cm, rango (1 a 3 cm en 10 pacientes; y 3.0 a 7.0 cm en 37 pacientes) promedio de profundidad: 4.1 cm. 43 pacientes fueron tratados en forma ambulato-ría. La DE fue realizada con sedación monitorizada con Midazolam IV. Se utilizaron fibroscopios Olympus (mode-los GIF-Q, GIF-XQ, GIF-XV10). El primer paso de DE, consiste mediante videoendoscopía en introducir guía me-tálica de 0.035 pulg. (0.088 cm) hacia el esófago. Se usa para pasar 1 ó 2 tubos nasogástricos de 12F, con el objeto de optimizar exposición de la pared o septum entre el DZ y el lumen esofágico y proteger la pared esofágica anterior de injuria térmica durante sección de septum y músculo cricofaríngeo, la cual es usualmente localizada en el fondo de DZ. Se usa aguja-corte de papilotomía y caute-rio monopolar, graduando corte y coagulación (nivel 1-5). La incisión se inicia por arriba del septum y continua hacia el fondo, con pulsos cortos de corte y coagulación alterna-tivos. Las fibras transversales del músculo cricofaríngeo usualmente son observadas cruzando el fondo de campo visual. El procedimiento integral fue realizado con el lumen esofágico y divertículo bajo visión directa. Se prescribe Ce-falosporina 2 g IV antes de procedimiento y 2 g IV 12 horas después, analgésicos (dipirona y hioscina) condicio-nal. Pacientes recibieron líquidos orales 18 horas después de procedimiento y dieta regular según tolerancia. Tuvie-ron control endoscópico 1 mes después. Se realizó esofagografía con bario 15 días antes y después de DE. 17 de 47 pacientes (36%) tuvieron DE en una sola sesión, y 30 (64%) necesitaron más de una sesión (valor promedio 2.2). 22 pacientes (47%) en 2 sesiones, 7 (15%) en 3 se-siones, y 1(2%) en 4 sesiones. 45 pacientes (90%) eviden-ciaron marcada mejoría de síntomas después de primera sesión, todos experimentaron ausencia o mínima disfagia. Sangrado usualmente ocurre durante procedimiento, pero siempre es mínimo. Todos los pacientes presentan dolor durante deglución en los primeros días postratamiento. Hubo enfisema subcutáneo en 6 pacientes, siendo mínimo en 5. 39 pacientes (83%) comenzaron ingesta oral de lí-quidos en las primeras horas post-DE. 2 pacientes (4%) tuvieron recurrencia de disfagia. El rango de periodo de seguimiento fue de 1 día a un año. Evaluación endoscópica al 1 y 6 mes después de DE mostró pequeña bolsa rema-nente en el fondo de divertículo. 34 pacientes fueron exa-minados después de procedimiento. Una amplia abertura es evidenciada entre DZ y el esófago. La esofagografía en 5 pa-cientes confirman que el divertículo no desaparece, mostran-do pequeña bolsa remanente en el fondo de divertículo con una insignificante concentración de bario retenido.

Los autores concluyen, que la DE muestra ser una buena terapia de elección al menos para pacientes con enfermedades asociadas que incrementan riesgo quirúrgico.

Dr. Luis Castillo M.

 

COMPARACIÓN DE LA COLANGIOPANCREATOGRAFÍA RETROGRADA ENDOSCÓPICA CON LA COLANGIOPANCREATOGRAFÍA RESONANCIA MAGNÉTICA EN PACIENTES CON PANCREATITIS

Comparison of Endoscopic Retrograde Cholangiopancreatography with MR Cholangiopancreatography in Patients with Pancreatitis

Sica G., Braver J., Cooney M., et al. Radiology 1999; 210: 605-10

La colangiopancreatografía retrograda endoscópica (PCRE) es el patrón de referencia para estudio del conducto biliar y del conducto pancreático, suministrando imágenes con la más alta resolución y también ofreciendo la oportunidad para la intervención terapéutica. Este procedimiento no está exento de efectos adversos y tiene un alto costo. Los efectos adversos incluyen una tasa de morbilidad del 7% (pancreatitis inducida por el procedimiento, sepsis, sangrado o perforación gastroduodenal), una tasa de mortalidad del 1% y una canulación insatisfactoria de los conductos en el 39%.

La colangiopancreatografía resonancia magnética (CPRM) es un procedimiento de imagen relativamente simple, seguro y no invasivo. Su utilidad y exactitud han sido documentadas en varios estudios. La mayoría de los estudios, sin embargo, explora predominantemente la utilidad de la CPRM en pacientes con enfermedad del tracto biliar.

El propósito del estudio fue evaluar la utilidad de la CPRM en un grupo de pacientes específicamente referidos para obtención de imágenes pancreáticas, con un diagnóstico clínico de pancreatitis y comparar los hallazgos de la CPRM con los de la PCRE.

Se realizaron estudios de imágenes de resonancia magnética, con un sistema 1.5T, en 39 pacientes con pancreatitis crónica (n=30) o pancreatitis aguda (n=9), el rango etario fue de 30-86 años (promedio 52 años), comprendiendo a 17 mujeres y 22 varones. A todos se les realizó un protocolo de imágenes de resonancia magnética del páncreas que incluyó una secuencia de CPRM. Se efectuó una comparación de las imágenes de la CPRM con respecto a los hallazgos en la PCRE, realizada dentro de los 30 días previos al examen de la CPRM. Las imágenes de la CPRM y de la PCRE fueron interpretados separadamente, de una manera retrospectiva y oculta, por tres experimentados radiólogos, usando un sistema numérico para evaluar siete segmentos del conducto pancreático y del árbol biliar. La calidad de las imágenes de la CPRM fueron también evaluadas.

De 196 segmentos analizados, 17 segmentos no fueron vistos en la CPRM (sensibilidad=91%). De los segmentos visualizados en la CPRM, 14 fueron incorrectamente caracterizados (exactitud=92%). En la CPRM, los segmentos no detectados o mal definidos fueron conductos normales, ligeramente dilatados o estenosados. En la PCRE, 42 segmentos en 19 pacientes no fueron visualizados. Los hallazgos de la CPRM fueron considerados útiles en todos aquellos casos. La calidad de imagen de la CPRM no pudo ser interpretado en dos casos debido a artefactos.

Se concluye que existe una buena sensibilidad diagnóstica y una exacta caracterización de los segmentos ductales con la CPRM en la evaluación de pacientes con pancreatitis, teniendo a la PCRE como patrón de referencia de comparación. Los resultados sugieren que en los pacientes con pancreatitis, la CPRIVI ofrece información diagnóstica similar a la PCRE y puede ser usada para guiar el tratamiento del paciente.

Dr. Juan Alva H.

 

LIGADURA TRIPLE CON BANDAS ELÁSTICAS PARA HEMORROIDES. UN ESTUDIO PROSPECTIVO, RANDOMIZADO DEL USO DE INYECCIÓN DE UN ANESTÉSICO LOCAL

Triple Rubber Band Ligation for Hemorrhoids. Prospective, Randornized Trial of Use of Local Anesthetic Inyection

Wai-lun L., Kin-woh C. Diseases of the Colon Rectum 1999; 42: 363-66

La ligadura con bandas elásticas es uno de los procedimientos más comunes para el tratamiento de las hemorroides sintomáticas. La ligadura triple con bandas elásticas en una sola sesión ha sido reportada como una efectiva modalidad de tratamiento, con una baja tasa de complicaciones y con un tolerable malestar post-ligadura por parte de los pacientes. Sin embargo, el malestar post-ligadura no es infrecuente y se ha dedicado poca atención a este aspecto.

El objetivo del presente estudio fue valorar la efectividad de la ligadura triple con bandas elásticas y evaluar la utilidad de la inyección de un anestésico local en el tejido hemorroidal después de la ligadura con bandas elásticas en reducir el malestar post-ligadura mediante un estudio prospectivo y randomizado. Se evaluaron a pacientes atendidos en una clínica ambulatoria de proctología con hemorroides internas de grado I a grado III. Aquellos pacientes candidatos para ligadura con bandas elásticas fueron de manera randomizada, asignados a dos grupos. En el grupo de tratamiento se realizó una ligadura con bandas elásticas en tres columnas hemorroidales y posteriormente se inyectó 1 a 2 ml de lignocaina al 2% dentro del tejido hemorroidal ligado. En el grupo control se realizó similarmente ligadura triple con bandas elásticas pero no se efectuó inyección de anestésico local. Se utilizó un ligador Barron y la cola-ción de las ligaduras se efectuaron en una sola sesión en am-bos grupos.

Los pacientes fueron seguidos mediante llamadas telefónicas por una enfermera quién desconocía las formas de tratamiento que habían recibido los pacientes. Se registro información respecto al grado del dolor, severidad del tenesmo, cantidad de analgésicos consumidos y complicaciones del tratamiento. Los pacientes fueron evaluados en la clínica seis semanas después del procedimiento para evaluación de los síntomas. Para el análisis estadístico se utilizaron pruebas de chi-cuadrado y t de Student.

Desde Abril a Agosto de 1996, 101 pacientes entraron al estudio y fueron tratados con ligadura triple de bandas elásticas. 62 pacientes fueron aleatoriamente asignados al grupo de inyección de anestésico local y 39 pacientes al grupo control. Resultados promedios de buenos a excelentes ocurrieron en el 89% y no hubo ninguna diferencia significativa entre los dos grupos. El dolor post-ligadura ocurrió en el 26 y 20% de los pacientes de los grupos de tratamiento y de control respectivamente (p<0.05). El tenesmo post-ligadura ocurrió en el 32 y 41% de los pacientes de los grupos de tratamiento y de control respectivamente (p<0.05). Ningún paciente tuvo complicaciones sépticas o de sangrado que requirieron transfusiones.

Se concluye que la ligadura triple con bandas elásticas en una sola sesión es una modalidad efectiva, satisfactoria y económica en el tratamiento de hemorroides sintomáticas. El dolor y el tenesmo post-ligadura ocurrió en un 24 y 37% respectivamente. El malestar fue usualmente tolerable. La inyección de anestésico local al tejido hemorroidal ligado no ayudó a reducir el malestar postligadura.

Dr Waldo Tello H.

 

CURSO CLÍNICO Y FACTORES DE RIESGO DE LA ENFERMEDAD HEPÁTICA RELACIONADA AL VIRUS DE LA HEPATITIS C EN LA POBLACIÓN GENERAL: REPORTE DEL ESTUDIO DIONYSOS

Clinical course and risk factors of hepatitis C virus related liver disease in the general population: report from the Dionysos study

Bellentani S., Pozzoto G., Saccococio G., et al. Gut. 1999; 44: 874-80

Varios genotipos del virus de la hepatitis C (VHC) demuestran una gran variabilidad en la secuencia genómica. Un aspecto controversial es si la infección con el VHC genotipo 1b conduce a un pronóstico pobre para la enfermedad hepática crónica y si es más resistente al tratamiento con Interferon respecto a los otros genotipos. La mayoría de los datos publicados están basados sobre series selectas de pacientes referidos a centros del hígado.

Debido a que la severidad, el curso clínico y los factores de riesgo de la enfermedad hepática crónica relacionada al VHC están aún pobremente definidos, los objetivos del presente estudio son: Investigar la prevalencia, los factores de riesgo y la severidad de la enfermedad hepática relacionada al VHC en la población general, asimismo, determinar si la infección con un genotipo específico está asociado con un riesgo incrementado de cirrosis o carcinoma hepatocelular.

Se realizó tanto una determinación de ARN VHC mediante una reacción en cadena de la polimerasa (PCR), así como, una tipificación del genotipo del VHC en todos los sujetos con anticuerpos anti-VHC positivos pertenecientes al estudio Dionysos (6917 sujetos, entre 12 y 65 años de edad, de dos ciudades del norte de Italia). El diagnóstico de cirrosis y de carcinoma hepatocelular fueron establecidos mediante biopsia en todos los casos. Todos los datos fueron analizados mediante estadística univariada y multivariada en todo el cohorte. La investigación de la historia natural de la infección por el VHC en los sujetos con anticuerpos anti-VHC positivos fueron seguidos, cada seis meses y por 3 años, mediante pruebas de función hepática y ultrasonografía.

La prevalencia promedio de positividad del ARN VHC fue de 2.3%. Esta positividad se incrementó progresivamente con la edad y fue más alta en las mujeres (relación varón a mujer = 0.7). Los genotipos 1b y 2a fueron los más frecuentes (42 y 24% de los pacientes ARN VHC positivos), con una prevalencia de 1% y 0.6% respectivamente. El uso de drogas intravenosas, recepción de transfusiones sanguíneas antes de 1990, historia de hepatitis previa entre los cohabitantes e historia de mordedura de animal (principalmente perros) estuvieron significativamente asociados con infección por VHC (p<0.05), independientemente de la edad y del sexo. El análisis multivariante demostró que, independientemente de la edad, sexo o ingesta de alcohol, la infección con el genotipo 1b, con o sin coinfección con otros genotipos, es el mayor factor de riesgo asociado con la presencia de cirrosis y/o carcinoma hepatocelular.

Durante los 3 años de seguimiento, el 57 (35%) de los sujetos ARN VHC positivos tuvieron consistentemente valores normales de alanina aminotransferasa y de gamma-glutamiltransferasa. Dos de los 22 pacientes cirróticos ARN VHC positivos, todos con un consumo mayor a los 90 g de alcohol por día, desarrollaron carcinoma hepatocelular (tasa de incidencia = 3.0% por año).

Se concluye que en la población general del norte de Italia, la infección con VHC esta ampliamente diseminada pero solamente menos del 50% de los pacientes anticuerpos anti-VHC positivos, particularmente aquellos infectados con el genotipo 1b, están asociados con una enfermedad hepática más severa. El consumo de alcohol mayor a los 30 g por día agrava significativamente el curso natural de la enfermedad.

Dr. Santiago Mestanza V

 

INYECCIONES DE TOXINA BOTULÍNICA PARA ACALASIA SINTOMÁTICA PUEDEN APROXIMARSE A EFICACIA DE CORTO PLAZO DE DILATACIÓN PNEUMÁTICA SIMPLE: UNA PROPUESTA ANALÍTICA DE SOBREVIDA

Botulinum Toxin Injections for Achalasia Symptoms Can Approximate the Short Term Efficacy of a Single Pneumatic Dilation: A Survival Analysis Approach

Prakash C.H., Freedland K.E., Chan M.F., Clouse R.E.

The American Journal of Gastroenterology 1999; 94. 328-33

La inyección de toxina botulínica (ITB) fue descrita para el tratamiento de acalasia en 1994, sin embargo cerca del 40% aparentemente necesitan algún tipo de retratamiento durante el primer año; tiene baja morbilidad, con reconocidos resultados adversos esencialmente relacionados a el riesgo endoscópico, con rol potencial en el manejo de pacientes con pobre tolerancia a perforación por dilatación pneumática o complicaciones por esofagomiotomía. Entre Octubre-94 y Octubre-97, se evalúa la respuesta a ITB en 42 pacientes con acalasia idiopática que no habían recibido ningún tratamiento previo, comparado con el seguimiento de 26 pacientes consecutivos con tratamiento inicial de dilatación pneumática. Se utiliza el tiempo de retratamiento como el principal parámetro de seguimiento. La técnica usada de ITB, implica la inyección de un total de 80 unidades en cuatro cuadrantes a nivel del esfínter esofágico inferior bajo visión directa endoscópica. No hubo alteración en técnica para inyecciones subsecuentes de pacientes sometidos a tratamientos repetidos. La dilatación pneumática fue realizada con balon dilatador Rigiflex de 3.0-3.5 cm de diámetro externo, colocado por fluoroscopía sobre guía metálica durante la endoscopia, el dilatador es inflado hasta 30 PSI por 30 segundos. El retratamiento (de cualquier tipo) fue requerido en 50% de sujetos durante 265 días (0.73 años) después de la primera ITB. Se demuestra que la recaída sintomática temprana en £ 25% de pacientes tratados por este método, seguido por una reducción de promedio de recaída en meses subsiguientes. Durante el 12 año después de la inyección inicial, 24 pacientes (58.6%) requirieron retratamiento. En contraste, retratamiento después de dilatación pneumática inicial fue requerida en 40% de pacientes después de 2-5 años de seguimiento. El bajo promedio de recaída que ocurre después de dilatación pneumática continua de tal modo que solamente 9 (34.6%) tuvieron necesidad de retratamiento en 5 años. Las curvas son significativamente separadas <0.05) dentro del primer año de tratamiento inicial; de aquellos tratados solamente con ITB, repetida según necesidad, solamente 46% necesitaron dilatación pneumática o cirugía en 2 años. Curvas de análisis de sobrevida para inyecciones repetidas y dilatación pneumática inicial no difieren estadísticamente al 12 y 22 año (p=0.5 y p=04 respectivamente), El análisis correlacional indica, que de los parámetros clínicos observados, solamente el grado de disfagia para líquidos fue útil en seleccionar a los que mejor responden a ITB, con síntomas menores pronosticando mayor tiempo de retratamiento.

Los autores concluyen que las inyecciones de toxina botulínica, repetidas cuantas veces sea necesaria, pueden aproximarse a los beneficios de la dilatación pneumática simple por £ 2 años desde el punto de vista de factores comunes que conducen uso adicional.

Dr Benjamín Olivera B.

 

CIRUGÍA MENOS INVASIVA PARA CÁNCER GÁSTRICO TEMPRANO BASADO EN LA MENOR PROBABILIDAD DE METÁSTASIS A GANGLIOS LINFÁTICOS

Less invasive surgery for early gastric cancer based on the low probability of lymph node

Tsujitanis S., Oka S., Saito H., Kondo A., et al. Surgery 1999; 125: 148-54

En el Japón, el procedimiento quirúrgico convencional para el cáncer gástrico temprano (CGT) incluye resección de más de 2/3 de estómago y extirpación de ganglios linfáticos grupo 1 y grupo 2, raramente asociada a complicaciones. Sin embargo no siempre es necesaria, debido a que la mayoría no tienen ganglios linfáticos metastásicos (GLM). Se incluye en estudio a 890 pacientes sometidos a resección standard de CGT entre 1968 a 1992; 441 con cáncer mucoso y 49 con cáncer submucoso, extirpación de ganglios del grupo 1 y 2 se realizó en la mayoría de casos, y solamente el grupo 1 en pacientes ancianos o con complicaciones preoperatorias. Hubo seguimiento durante 5 años después de operación. Siguiendo criterios establecidos por Clasificación Endoscópica Japonesa, se determinó exhaustivamente características de cada tumor.

Debido a que el tipo más común de CGT es IIa+IIc con GLM, debe ser estrictamente diferenciado de IIa. La extensión de extirpación de ganglios linfáticos fue clasificado: DO no resección, D1 resección de grupo 1, D2 resección de grupo 1 y 2. La cirugía menos invasiva, se define como el procedimiento que reduce el área de resección de estómago, al ser comparada con resección standard (la cual incluye resección de más de 2/3 de estómago); incluyendo resección mucosa endoscópica, en cuña, gastrectomía segmentaria, gastrectomía proximal reducida, hemigastrectomía distal. De 37 pacientes sometidos a cirugía menos invasiva: 26 hemigastrectomía distal, 6 resección gástrica en cuña, 3 gastrectomía proximal reducida y 2 gastrectomía segmentaria. El promedio específico de sobrevida a 10 años fue 98.3% en casos de cáncer mucoso y 94.5% en cáncer submucoso. El promedio de sobrevida en pacientes con resección D1 y D2 fue 94.6% y 99.1% en cáncer mucoso; y 88. 1 % y 95.4% en casos de cáncer submucoso respectivamente. GLM se encontró 5 (1,1%) y 71 (15,8%) en pacientes con cáncer mucoso y submucoso respectivamente. El promedio de GLM fue: 1,4% en pacientes con lesiones menores de 1 cm de diámetro, 3,4% en lesiones entre 1,1-2,0 cm, 9,0% en lesiones entre 2.1-3.0 cm, 11,1% en lesiones entre 3.1-4.0 cm, y 11.8% en casos de >4.1cm de diámetro. Los 4 casos de cáncer mucoso con compromiso ganglionar fueron de tipo deprimido, en cáncer submucoso la mayoría fueron de tipo deprimido. GLM en CGT tipo elevado se encontró en >3 cm de diámetro. En casos de cáncer submucoso de 1 cm no hubo compromiso ganglionar. En cáncer submucoso el promedio de compromiso ganglionar fue: 9.0% lesiones entre 1.1-2.0 cm de diámetro, 18.6% entre 2.1-3.0 cm, 19% entre 3.1-4.0 cm y 18.3% en >4 cm. El examen histopatológico demostró que promedio de GLM hubo en: 85% en adenocarcinoma papilar, 57% en adenocarcinoma tubular, 3. 5% en carcinoma de células en anillo, 15,6% en adenocarcinoma pobremente diferenciado y 12,5% en adenocarcinoma mucinoso. En pacientes con cáncer submucoso, el promedio de compromiso ganglionar fue de 7% (22 de 324) en casos sin invasión de vasos linfáticos, 29% (18 de 63) en casos con mínima invasión, 41 % (15 de 37) en casos con moderada invasión y 63% (15 de 24) en casos con marcada invasión. Los factores de riesgo independientes para el compromiso ganglionar fueron invasión de ganglios linfáticos y invasión submucosa. Este estudio revela que la resección extensa de ganglios linfáticos no mejora sobrevida de pacientes con CGT. La resección submucosa endoscópica es apropiada para cáncer de tipo deprimido de menos de 1 cm de diámetro y el tipo elevado de menos de 2 cm de diámetro. La gastrectomía proximal reducida, segmentaria, y en cuña fue adecuada para el tipo elevado de 2 a 3 cm de diámetro. El tipo elevado de más de 3 cm de diámetro y el deprimido de 13 cm de diámetro algunas veces tienen metástasis en grupo ganglionar. El tipo deprimido de más de 3 cm algunas veces tienen metástasis en grupo 2. Estos casos pueden ser tratados con gastrectomía con resección de ganglios linfáticos potencialmente metastásicos.

Los autores concluyen que reducción de la extensión de gastrectomía y resección de ganglios linfáticos puede ser posible, dependiendo del tipo y tamaño de tumor.

Dr. Carlos Nuñez A.

 

COMPARACIÓN DE LIGADURA ENDOSCÓPICA Y PROPRANOLOL EN LA PREVENCIÓN PRIMARIA DE SANGRADO VARICEAL

Comparison of endoscopic ligation and propranolol for the primary prevention of variceal bleeding

Sarin S.K., Lamba G.S., Kumar M., Misra A., et al. The New England Journal of Medicine 1999; 340: 988-93

Gran número de terapias han sido evaluadas en profilaxis primaria de sangrado en pacientes con cirrosis y várices grandes, la más efectiva es el uso de betabloqueadores no selectivos, los que reducen la incidencia de un primer episodio de sangrado, y por tanto disminuyen la hemorragia relacionada a mortalidad. La Escleroterapia Endoscópica (EE) no se recomienda comúnmente en terapia profiláctica de várices esofágicas debido a resultados contradictorios en estudios iniciales.

Se realiza un estudio controlado, randomizado, prospectivo para comparar la eficacia y seguridad de Ligadura Endoscópica (LE) con propranolol en la prevención primaria de sangrado variceal en pacientes con várices esofágicas con un alto riesgo de sangrado. Entre Setiembre-94 a Julio-97, fueron controlados 322 pacientes con hipertensión portal que no habían tenido sangrado por várices esofágicas, eligiéndose aquellos con várices grandes grado-3 y grado-4. El tamaño de várices fue determinada de acuerdo a criterios de Conn. El riesgo de sangrado en várices grandes (> 5 mm) catalogado por la observación de por lo menos un "signo rojo" como son SRCH, WR, SH. La severidad de enfermedad hepática fue clasificada de acuerdo a criterios de Child's. De los 105 pacientes con alto riesgo de sangrado que fueron seleccionados, 90 fueron randomizadamente asignados a LE (46 pacientes) o terapia con propranolol (44 pacientes). En grupo-LE, se siguieron criterios técnicos establecidos en procedimiento para lograr obliterar várices, sesiones semanales, seguimiento hasta Julio-97 con controles endoscópicos cada mes en los primeros tres meses, y luego cada 3 meses hasta finalizar seguimiento. El grupo-propranolol recibieron inicialmente una dosis oral de 40 mg, ajustándose con incrementos de 20 a 40 mg por día hasta una reducción del 25% en frecuencia cardiaca. La dosis media de propranolol fue 70±35 mg/día y el tiempo requerido para alcanzar una adecuada reducción de la frecuencia cardiaca fue 2.5 ± 1.7 días.

En el grupo-LE la obliteración de las várices fue lograda en 3.2±1.1 sesiones endoscópicas sobre un periodo de 4.1 ± 2.0 semanas. Durante periodo de estudio hubo sangrado en 12 pacientes de grupo-propranolol y 4 en grupo-LE (27% y 7% respectivamente); y durante periodo de seguimiento hubo 43% en el grupo-propranolol y 15% en grupo-LE. 3 de los 4 pacientes en el grupo-LE, tuvieron sangrado antes que las várices hayan obliterado. 9 pacientes en grupo-LE tuvieron recurrencia de várices, un promedio de 3.7 meses después de tratamiento inicial. Los 4 pacientes de grupo-LE y 10 de los 12 pacientes de grupo-propranolol, que habían sangrado, tuvieron enfermedad hepática avanzada (Child's B o C). Ulceras variceales post-ligadura, generalmente superficiales, desarrollaron 36 pacientes (80%) una semana después de la primera sesión de ligadura. 16 pacientes en el grupo-propranolol (36%) tuvieron uno o más efectos indeseables relacionados a la droga.

Los autores concluyen que en pacientes con várices esofágicas de alto riesgo, LE de las várices es más efectiva y segura que propranolol para la prevención primaria de sangrado variceal; con rol particular en pacientes con contraindicación de b-bloqueadores o que deban ser descontinuados por efectos secundarios.

Dr. Samuel Muñoz M.


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