Revista de Gastroenterología del Perú - Volumen 19, Nº2 1999

Comparación de Albendazol con nitrofuranos y nitroimidazoles en el tratamiento de giardiasis en niños

Manuel Chan Del Pino*, Lina Cueva Cornejo*, Lucinda Troyes Rivera**

 

 

RESUMEN

Se realizó un estudio prospectivo, longitudinal, comparativo, abierto y aleatorio en Jaén (Cajamarca-Perú), desde noviembre de 1997 a enero de 1998. El objetivo fue demostrar la eficacia y tolerancia de Albendazol comparado con Metronidazol, Furazolidona, Tinidazol y Secnidazol en el tratamiento de giardiasis en niños.

Se evaluaron 79 niños con diagnóstico de giardiasis, confirmado parasitológicamente, distribuidos randomizadamente por código aleatorio en grupos A,B,C,D y E. El grupo A recibió Albendazol (5 días), el grupo B Metronidazol (1 dias), el grupo C Furazolidona (10 días), el grupo D Tinidazol (1día) y el grupo E Secnidazol (1día); realizándose controles clínicos y coproparasitológicos durante y después de los tratamientos.

La eficacia clínica en los grupos fue del 100% y la eficacia coproparasitológica de 94.1% con Albendazol, 93.3%con Secnidazol y 100% con Metronidazol, Furazolidona y Tinidazol. La eficacia global fue excelente con Albendazol en 64.7% y en menos de 40%con los demás fármacos, siendo la tolerancia farmacológica mayor con Albendazol (82.3%) y Secnidazol (80%).

Concluimos que Albendazol es tan eficaz como Metronidazol, Furazolidona, Tinidazol y Secnidazol pero más rápido en erradicar la Giardia lamblia en niños y con mejor tolerancia que Metronidazol, Furazolidona y Tinidazol. Consideramos necesario controlar factores epidemiológicos asociados, para erradicar permanentemente al parásito.

PALABRAS CLAVES: Albendazol, Giardiasis, Eficacia y Tolerancia Farmacológica.

 

SUMMARY

A prospective, longitudinal, comparative, open and aleatory study in Jaen (Cajamarca--Peru), was performed during November 1997 and January of 1998. The objective was to demonstrate the efficacy and tolerance of Albendazol compared with Metronidazol, Furazolidona, Tinidazol and Secnidazol in the treatment of giardiasis in children.

79 children with giardiasis, confirmed by parasitologic studies were evaluated and distributed randorrily for aleatory code in A,B,C,D and E groups. The A group received Albendazol (5 days), the B group Metronidazol (10 days), the C group Furazolidona (10 days), the D group Tinidazol (1 día) and the E group Secnidazol (1 día); Clinical controls and coproparasitologic studies were performad during and after the treatment.

The clínical efficacy in the groups was of 100% and the efficacy coproparasítological of 94.1% with Albendazol, 93.3% with Secnidazol and 100% with Metronidazol. Furazolidona and Tinidazol. The global efficacy was excel lent with Al bendazol in 64,7% and in less than 40% with the other drugs, being the biggest pharmacological tolerance with Albendazol (82,3%) and Secnidazol (80%).

We conclude that Albendazol is as effective as Metronidazol, Furazolidona, Tinidazol and Secnidazol but faster in eradicating the Giardia lambila in children and with better tolerance that Metronidazol, Furazolidona and Tinidazol. We consider necessary to control Epidemiological factor associated, to eradicate the parasite permanently.

KEY WORDS: Albendazol, Giardiasis, Efficacy and Tolerance Pharmacological.

 

INTRODUCCIÓN:

la giardiasis es una protozoosis cosmopolita que afecta a individuos de diferentes edades, siendo más frecuente en niños que en adultos (1,2). Los factores que mantienen y difunden la infestación se relacionan con malas condiciones de saneamiento ambiental, malos hábitos higiénicos, susceptibilidad individual, convivencia con animales domésticos, características propias de cada zona geográfica y pobre desarrollo socioeconómico (3, 4).

La prevalencia es variada en diferentes lugares del mundo, fluctuando entre 0.5 a 50% (2, 5, 6) y afecta a niños menores de 10 años en 15 a 20% (7). En Africa, Asia y América Latina esta parasitosis es considerada como una de las 20 enfermedades infecciosas de mayor morbilidad (8), siendo prevalente en América Latina en 15% (9). En el Perú la giardiasis tiene un carácter endémico y progresivo en diferentes zonas (10), alcanzando una prevalencia nacional del 15% (1 l).

Clínicamente se presentan casos asintomáticos en un 76% (12), siendo los casos sintomáticos de intensidad variada, dependiendo del estado inmunológico, nutricional, la edad y tiempo de enfermedad (13), constituyéndose la diarrea como el síntoma principal (9, 11l).

El tratamiento se fundamenta en el control de factores epidemiológicos y en la terapia farmacológica (6,12,14), utilizando fármacos como los derivados de la Acridina (1,15), Nitrofuranos (16,17), Nitroimidazólicos (18-22) y recientemente los derivados Benzoimizólicos (23,24) con espectro antihelmíntico demostrado (25,26).

La eficacia antigiardiásica de los benzoimidazólicos ha sido demostrada in vitro (27,28,29), en estudios experimentales en animales (30,31) y a través de ensayos clínicos en humanos (23,32,33); estableciendo para el Albendazol, un carbamato benzoimidazólico, su aplicación clínica mediante un esquema de tratamiento de cinco días en niños (34).

Investigaciones recientes hacen discutida la eficacia de los benzoimidazólicos como terapia alternativa en la giardiasis, al demostrar resistencia in vitro de la giardia frente al Albendazol y presentar a nitroimidazoles con mayor efectividad para erradicar a la Giardia Lamblia (35,36).

La falta de investigaciones que demuestren la eficacia y seguridad del Albendazol en el tratamiento de giardiasis en nuestro país, así como, la necesidad de conocer los factores epidemiológicos que pueden alterar la respuesta al tratamiento farmacológico; hizo necesario realizar un estudio para determinar dichos factores y demostrar la eficacia y tolerancia del Albendazol en el tratamiento de giardiasis en niños, comparándolo con otras drogas antigiardiásicas.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Se realizó un estudio prospectivo, longitudinal, comparativo, abierto y aleatorio a 79 niños con diagnóstico de giardiasis, confírmado por exámenes coproparasitológicos, evaluados en el Centro de Salud Magllanal perteneciente a la Sub Región de Salud I-Jaén (Cajamarca-Perú), desde noviembre de 1997 a enero de 1998.

 

SELECCÍON DE LA MUESTRA

Los 79 niños infestados por Giardia lamblia fueron detectados a través de un despistaje de enteroparásitos realizado a 418 escolares, seleccionados aleatoriamente por conglomerado proporcional y por método de lotería, de 14 centros educativos entre iniciales y primarios del distrito de Jaén. Los niños seleccionados fueron incluidos en el estudio al cumplir los siguientes criterios:

Criterios de inclusión:

  1. Niños infestados sólo por Giardia lamblia confirmado por exámenes coproparasitológicos.
  2. Niños de ambos sexos, de 3 años a 15 años de edad.
  3. Consentimiento de los padres o tutores de los niños en estudio de acuerdo a la declaración de Helsinki II.

Criterios de exclusión:

  1. Niños con edades menores de 3 años y mayores de 15 años.
  2. Niños con desnutrición de II o III grado.
  3. Niños que hayan recibido fármacos antigiardiásicos en los últimos dos meses.
  4. Niños que cursen con enfermedad febril aguda.

 

DISEÑO DEL ESTUDIO.

Inicialmente fueron 95 niños infestados por Giardia lamblia, los cuales fueron distribuidos en cinco grupos (A, B, C, D, E) por código aleatorio utilizando la tabla de números aleatorios. Posteriormente se asignó un fármaco a cada grupo mediante el método de lotería, recibiendo Albendazol el grupo A, Metronidazol el grupo B, Furazolidona el grupo C, Tinidazol el grupo D y Secnidazol el grupo E. Luego de la primera evaluación clínica previa al tratamiento; 13 niños fueron separados del estudio por presentar alguno de los criterios de exclusión y 3 por no asistir a las evaluaciones, quedando incluidos 79 niños en el estudio.

La evaluación clínica incluyó anamnesis, examen físico y valoración somatométrica, durante y post tratamiento, en los 7 primeros días, al día 14 y 21 de iniciado los tratamientos, asimismo, se investigó la aparición de efectos adversos.

En la evaluación coproparasitológica se utilizó el método directo por microscopía, mediante el examen directo en lámina y de concentración por flotación según la técnica de Willis. Las muestras fueron depositadas por cada niño en frascos de plástico limpios de 20 cc, entregados durante sus evaluaciones clínicas previas, recolectándose al día siguiente de cada evaluación durante los 7 primeros días, al 14 y 21avo día. El procesamiento y análisis se realizó en el Laboratorio Central Referencial de la Sub Región de Salud I-Jaén por personal profesional calificado.

El tratamiento se inició luego de completar la primera evaluación clínica, considerando el ler día como el inicio del tratamiento. Los fármacos se administraron en suspensión de la forma siguiente: grupo A, Albendazol 400 mg en una dosis diaria por 5 días, grupo B, Metronidazol 15 mg/kg/día tres veces al día por 10 días, grupo C, Furazolidona 5mg/kg/día cuatro veces al día por 10 días, grupo D, Tinidazol 50 mg/kg/ día en dosis única y grupo E, Secnidazol 30 mg/kg/día en dosis única.

En la evaluación de la eficacia clínica, coproparasitológica y en la apreciación global de la eficacia no se tomó en cuenta a los niños que abandonaron el estudio. La eficacia clínica fue evaluada considerando los siguientes criterios:

1.- La evolución de los síntomas y signos clínicos de cada niño en estudio según los términos de:

a. CURACIÓN.- Desaparición de todas las manifestaciones clínicas de infección previas al tratamiento.

b. MEJORÍA.- Desaparición parcial del cuadro clínico inicial.

c. FRACASO.- Cuadro clínico invariable o agravado.

d. RECAÍDA.- Reaparición o agravamiento del cuadro clínico posterior a una mejoría inicial.

2.- La evolución de los parámetros antropométricos de los niños al inicio y al final del estudio.

La eficacia colproparasitológica fue evaluada considerando el siguiente criterio:

1.- Tiempo de desaparición de trofozoítos o quistes de Giardia lamblia en las muestras fecales de cada niño, calificando de acuerdo a los términos de:

a. ERRADICACIÓN.- Desaparición total del agente patógeno parasitario encontrado al inicio del tratamiento.

b. PERSISTENCIA.- Cuando el agente patógeno parasitario encontrado al inicio del tratamiento permanece aún al final del tratamiento indicado.

c. REINIFESTACIÓN.- Erradicación transitoria del agente patógeno parasitario inicial seguido por la reaparición del mismo agente patógeno.

d. SUPERINFESTACIÓN.- Aparición de uno o más agentes patógenos parasitarios distintos a Giardia lamblia durante o al final del tratamiento.

La eficacia global fue valorada al final del estudio calificándola como:

1. EXCELENTE.- Erradicación del parásito hasta el 3er día de iniciado el tratamiento asociado o no a curación o mejoría clínica.

2. BUENO.- Erradicación del parásito después del 3er día hasta el 7mo día de iniciado el tratamiento asociado o no a curación clínica.

3. REGULAR.- Erradicación del parásito después del 7mo día de iniciado el tratamiento asociado o no a curación o mejoría clínica descartando una reinfestación.

4. MALO.- Persistencia del parásito asociado o no a fracaso clínico.

La evaluación de la tolerancia se realizó en los niños que hayan recibido al menos una dosis de la droga asignada, considerándose la aparición o exacerbación de síntomas y signos adversos durante y después del tratamiento. La tolerancia global fue evaluada al final del estudio calificándola como:

a. EXCELENTE: Ausencia de efectos adversos o indeseables.

b. BUENO: Un solo efecto adverso, leve y transitorio que no motivó la suspensión del tratamiento.

c. REGULAR: Varios efectos adversos que no motivaron la suspensión del tratamiento.

d. MALO: Efecto (s) adverso (s) que motivaron la suspensión del tratamiento.

 

RECOLECCIÓN DE LOS DATOS.

Los datos de cada niño fueron registrados en una ficha preelaborada, constituida por datos generales, datos antropométricos, datos epidemiológicos, datos clínicos y coproparasitológicos pretratamiento, evolución clínica, evolución coproparasitológica, descripción de efectos adversos y evaluación de eficacia clínica, coproparasitológica y tolerancia de los fármacos.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO.

El análisis descriptivo de los datos generales, antropométricos, clínicos y epidemiológicos fue hecha mediante frecuencias absolutas, relativas, rangos, medias y desviación standard. Realizándose el análisis inferencial entre los grupos mediante pruebas paramétricas y no paramétricas (Test ANOVA, T de Student y Chi Cuadrado) según corresponda. Para comparar la evolución de la respuesta clínica, coproparasitológica, la eficacia y la tolerancia farmacológica entre cada grupo, los datos se presentaron en frecuencias absolutas y relativas, determinando significancia estadística mediante pruebas no paramétricas (Chi Cuadrado). El análisis de los efectos adversos se realizó mediante el Test Exacto de Fisher.

Todos los datos estadísticos se analizaron a través del paquete de programas estadísticos SPSS; considerando un valor de p<0,05 para indicar significancia estadística y un valor de p<0.01 para indicar una alta significancia. Un valor de p mayor o igual a 0.05 se consideró como no significativo (N.S).

 

RESULTADOS

Inicialmente fueron 95 niños infestados por Giardia lamblia, detectados por un despistaje de enteroparásitos a 418 escolares del distrito de Jaén, de los cuales 13 fueron excluídos por presentar desnutrición de II o III grado y 3 por no asistir a las evaluaciones médicas, quedando 79 niños que fueron distribuídos randomizadamente en 5 grupos. La edad promedio fue de 7.83 ±2.66 años, el peso y la talla promedios de 24.06±7.48kg.y 117.8± 14.47cm respectivamente, 30 niños fueron pre-escolares (37,97%) y 49 niños escolares (62,03%), siendo eutróficos 26 (32,9 1%) y desnutridos de ler grado 53 (67,09%), la ingesta de agua cruda fue mayor en colegios (70 niños) que en domicilios (37 niños), siendo los niños que recibieron Albendazol y Secnidazol los que continuaron ingiriendo agua cruda en mayor número al final del estudio. Las características generales, antropométricas y epidemiológicas previas al tratamiento, no mostraron diferencias significativas entre los grupos. Las manifestaciones clínicas fueron principalmente dolor abdominal (89,87%), diarrea (81,01%), hiporexia (70,88%) y distensión abdominal (59,49%) y en menor frecuencia cefalea (32,91%), pálidez (16,45%), mareos (7,59%), soplo cardiaco (3,79%), palpitaciones (2,53%), pica y náusea (1,26% cada una).

Tabla 1

Tabla 1

La evolución clínica mostró que el dolor abdominal disminuyó a partir del 2do día en todos los grupos, pero fue mayor y temprana con Tinidazol a un 46,1% y con Secnidazol a un 46,7%, en comparación con Furazolidona (57,1%) y Albendazol (60%), disminuyendo al 4to día con Metronidazol a un 61,5%; el dolor abdominal desapareció al 5to día con Secnidazol, al 6to día con Furazolidona, Tinidazol y Albendazol, quedando un niño con dolor abdominal en el grupo de Metronidazol. La diarrea disminuyó marcadamente en los cinco grupos, logrando el Secnidazol, Albendazol y Tinidazol disminuirla con mayor rapidez al 2do día de tratamiento a 30% el primero y a 46,15% los dos últimos; comparados con Furazolidona (50%) y Metronidazol (62,5%), sin embargo, al 3er día el Metronidazol logró disminuirla a un 18,8%; desapareciendo tempranamente al 4to día con Secnidazol, Albendazol y Tinidazol. La hiporexia disminuyó paulatinamente en todos los grupos, siendo mayor con Tinidazol al 3er día (37,5%), remitiendo al 7mo día, a excepción de un niño en el grupo de Furazolidona. La distensión abdominal decreció al 3er día de tratamiento en más del 60% en todos los grupos, desapareciendo al 4to día con Tinidazol. La fatiga decreció con Tinidazol al 3er día a un 12,5%, desapareciendo rápidamente al 4to día seguido de Albendazol al 5to día y de los demás grupos a partir del 6to día. La cefalea disminuyó al 3er día con Tinidazol a un 50% y al 4to día con los demás fármacos entre 50% a 60%, desapareciendo a partir del 6to día a excepción de un niño en el grupo de Furazolidona. La disminución de la intolerancia grasa y láctea fue lenta, desapareciendo ambas entre el 6to al 14avo día. Los demás síntomas fueron escasos y no trascendentes en la evolución clínica.

Tabla 2.

Tabla 2

La evolución coproparasitológica mostró, una progresiva negativízación a partir del 2do día en todos los grupos tratados, de tal modo, que al 3er día el 64,7% de las muestras fueron negativas a la presencia de quistes de Giardia lamblia con Albendazol, el 40% con Furazolidona, el 29,4% con Metronidazol, el 20% con Secnidazol y el 15,4% con Tinidazol. La erradicación del parásito fue del 100% al 6to día en todos los grupos, apareciendo casos positivos a partir del 7mo día en los grupos de Albendazol, Secnidazol y Furazolidona, de manera que al 2lavo día, 6 casos fueron positivos en el grupo de Albendazol, 4 en el de Secnidazol y 1 caso en el de Furazolidona. Gráfico 1.


TABLA 3
Comparación de los parametros antropométricos antes y al termino del estudio en los grupos tratados
Farmaco PESO P TALLA P
  INICIO FINAL   INICIO FINAL
A 21.47+- 6.38 22.24+-6.24 P<0.05 113.76+-13.33 113.88+-13.34 n.s.
B 26.11+-6.51 26.77+-6.82 n.s. 125.07+-11.84 125.42+-11.78 n.s.
C 22.72+-5.31 22.97+-5.22 P<0.05 117.47+-12.60 118.40+-12.33 n.s.
D 25.29+-9.68 25.85+-10.17 n.s. 120.46+-18.17 120.85+-18.06 P<0.05
E 24.90+-9.93 25.95+-10.69 n.s. 116.47+-16.99 117.20+-16.86 n.s.
NOTA: A: Albendazol, B Metronidazol, C: Furazolidona, D: tinidazol, E: Secnidazol.
          P: significancia estadística (T de Student pareada)

 

Gráfico Nº 1

Los parámetros antropornétricos promedios se incrementaron en todos los grupos al final del estudio, pero fue estadísticamente significativo (p<0.05) en los grupos de Albendazol (de 21.47±6.38 a 22.24±6.24 Kg) y Furazolidona (22.72±5.31 a 22.97±5.22 Kg) con relación al peso promedio y en el grupo de Tinidazol (de 119.73±17.36a 120.85±18.06 Kg) con relación a la talla promedio. Tabla 3.

En la respuesta clínica al tratamiento, se observó curaciones al 3er día con Albendazol (11.8%) y Tinidazol (23.1%), comparables estadísticamente. La mejoría en cambio fue mayor del 80% en todos los grupos, siendo del 100% con Furazolidona y Secnidazol, no hallando diferencia significativa en relación con Albendazol. La curación clínica fue mayor del 80% al 7mo y al 14avo día en todos los grupos, no hallando diferencias significativas entre ellos. Al término del estudio, las curaciones clínicas con Albendazol y Tinidazol fueron del 100%, Metronidazol 92,3%, Furazolidona 86,7%y Secnidazol 73,3%, siendo la curación con Secnidazol significativa mente menor (p<0.05) al compararlo con Albendazol. A partir del día 14 se presentaron recaídas, una en el grupo de Albendazol y 3 en el de Secnidazol, asimismo, durante la evolución se produjeron 2 abandonos en el grupo de Tinidazol y 4 en el de Metronidazol. A las 24 horas de iniciado el tratamiento, el Albendazol produjo una significativa erradicación (p<0.01) (47,1%) al compararlo con Metronidazol (5,9%); asimismo, la persistencia fue significativamente menor con Albendazol (52.9%) a diferencia de los otros grupos que presentaron persistencias mayores del 75%. Al 3er día, las erradicaciones con Albendazol (64,7%) y Furazolidona (40%) fueron mayores y comparables estadísticamente, siendo la erradicación con Albendazol significativamente mayor (p<0.05) comparada con Metronidazol (29,4%) y Secnidazol (20%), y altamente significativa (p<0.01) comparada con Tinidazol (15,4%). Al 7mo día la erradicación fue mayor del 90% en todos los grupos y al día 14 disminuyó en el grupo de Albendazol a un 88,2%, resultado no significativo al compararlo con los demás grupos. Al término del estudio, la erradicación con Albendazol (64,7%) fue significativamente menor (p<0.05) que con Metronidazol (100%) y Tinidazol (100%), pero comparable estadísticamente con Secnidazol (73,3%) y Furazolidona (93,3%). Durante el estudio se presentaron 6 reinfestaciones en el grupo de Albendazol, 4 en el de Secnidazol y 1 en el de Furazolidona a partir del 7mo día de evaluación. Finalmente se detectaron dos superinfestaciones, uno por Ascaris lumbricoides en el grupo de Albendazol y otro por Uncinaria en el grupo de Tinidazol. Tabla 4.

Tabla 4

La eficacia clínica (Curación o Mejoría) evaluada al 7mo día, fue del 100% en los cinco grupos tratados, así también, la eficacia parasitológica fue del 100% con Metronidazol, Furazolidona y Tinidazol comparables estadísticamente con Albendazol (94. 1 %) y Secnidazol (93,3%). Gráfico 2.

Gráfico Nº2

En el estudio se registraron 31 efectos adversos en 21 niños (26,6%); no hallando diferencias significativas entre los grupos. Con Albendazol se presentaron un total de 5 efectos adversos en 3 niños (17,7%), con Metronidazol 10 efectos adversos manifestados por 5 niños (29,4%), con Secnidazol 4 efectos adversos en 3 niños (20%), asimismo, Furazolidona y Tinidazol provocaron 6 efectos adversos cada uno en 5 niños (33,3%).

Los efectos adversos se relacionaron principalmente con síntomas gastrointestinales (náusea, vómitos, diarrea y epigastralgia), presentándose con Tinidazol en 3 niños y con Furazolidona y Metronidazol en 5 niños cada uno, comparados con Albendazol en 1 niño y ninguno con Secnidazol. Los efectos adversos asociados al sistema nervioso (mareos y cefalea) se dieron con Albendazol, Metronidazol, Secnidazol (2 niños cada uno) y con Tinidazol (1 niño). La fiebre como efecto adverso se presentó en todos los grupos, pero en mayor número con Metronidazoi y Albendazol (ambos en 3 niños) comparados con Furazolidona, Tinidazol y Secnidazol (I niño cada uno), que además presentaron alopecia transitoria en ígual) número, finalmente el Secnidazol provocó erupción cutánea en un niño. Los efectos adversos no motivaron la suspensión o el abandono a los tratamientos, sin embargo, recibieron tratamiento sintomático adicional, 2 niños con fiebre y diarrea por Albendazol, uno con fiebre por Metronidazol, otro niño con náuseas por Furazolidona, 3 niños con fiebre, cefalea y náuseas por Tinidazol, y finalmente 1 niño con erupción cutánea debido al Secnidazol. Tabla 5. En la apreciación global de la eficacia farmacológica, el tratamiento con Albendazol fue excelente en 64,7%, con Furazolidona en 40%, con Metronidazol en 38,5%, con Tinidazol en 15,4% y Secnidazol con 20%, siendo menor en forma altamente significativa (p<0.01) la eficacia farmacológica de estos 2 últimos, al compararlos con Albendazol, pero catalogados como buenos en forma también altamente significativa (p<O. 0 1) (84,6% y 80% respectivamente).

Tabla 5

Con respecto a la apreciación global de la tolerancia farmacológica, se catalogaron como excelentes al Albendazol en 82,3%, al Secnidazol en 80,1%, al Metronidazol en 70,6%, Furazolidona y Tinidazol en 66,7% respectivamente, calificándose como tolerancias buenas y regulares en menos del 30% en cada grupo, resultados que no mostraron diferencias significativas entre ellos. En el estudio se presentaron un total de 6 abandonos (7,6%), los cuales no se relacionaron al tratamiento farmacológico. Tabla 6.

Tabla 6

 

DISCUSIÓN

La giardiasis en el Perú tiene un carácter endémico y progresivo en sus diferentes regiones (10), en cuyo tratamiento se ha incluido recientemente el uso de benzoimidazólicos (34); el presente estudio demuestra y compara la eficacia de Albendazol, un carbamato benzoimidazólico, con drogas antígiardiásicas alternativas y de elección en niños en nuestro medio. En el distrito de Jaén, ubicado en zona tropical, se presentan condiciones que mantienen y difunden esta parasitosis (37); razón por lo que además, se estudió los factores epidemíológicos que pueden influir en la respuesta farmacológica.

Los niños incluídos en el estudio presentaron características generales, epidemiológicas y antropométricas pretratamiento similares entre ellos. Epidemiológicamente el grupo etáreo más comprometido fue el escolar (62%) y el estado nutricional preponderante en los niños fue la desnutrición de primer grado (67%), resultados reportados también en otros estudios (2,5). El compromiso del estado nutricional, se debe a que la giardiasis produce y agrava la desnutrición, aumentando la susceptibilidad a esta infestación en niños desnutridos (38,39). Otro factor considerado como uno de los principales mecanismos de infección, es la ingesta de agua contaminada con quistes de Giardia lamblia (8,40,4l), debiído a que en el lugar de estudio, existe en su mayoría un abastecimiento de agua no potable a través de reservorios, contaminada con quistes de Giardia lamblia, así como una insuficiente aplicación de medidas higiénicas del agua (37). La ingesta de agua no hervida se produjo mayormente en colegios (70 niños) que en domicilios (37 niños) antes de iniciar los tratamientos, observándose que un mayor número de niños que recibieron Albendazol (7 niños) y Secnidazol (6 niños) continuaron con esta conducta durante o después del tratamiento, a pesar de las medidas sanitarias impartidas. La importancia de conocer y controlar los factores epidemiológicos también es expresada por otros autores (4,6) y contribuye a reducir las altas tasas de prevalencia en zonas endémicas (10,11,37) complementando al tratamiento farmacológico en esta parasitosis.

Las manifestaciones clínicas se relacionaron principalmente a síntomas gastrointestinales, siendo las más frecuentes el dolor abdominal, diarrea e hiporexia, reportadas también en otras investigaciones (33,38), asimismo, se asoció un síndrome anémico explicado por la lesión mecánica que produce el parásito en la mucosa intestinal causando mala absorción (2,7,38,39), responsable también de la desnutrición en estos niños (2,9).

 

La evolución clínica de los grupos en estudio, mostró disminución de los síntomas gastrointesnales a partir 2do día de tratamiento, desapareciendo rápidamente el dolor abdominal y la diarrea, y tardíamente la hiporexía, intolerancia grasa y láctea. La diarrea desapareció precozmente al 4to día con Albendazol, Tinidazo) y Secnidazol, de igual manera ocurrió con la distensión abdominal al 4to día con Tinidazol y el dolor abdominal al 5to día con Secnidazol, desapareciendo el dolor abdominal con Albendazol al 6to día de tratamiento; finalmente la hiporexia, la intolerancia grasa y láctea desaparecieron tardíamente en todos los grupos de tratamiento. Las manifestaciones del síndrome anémico disminuyeron paulatinamente, estando ausentes al 14avo día en la mayoría de los grupos. Este síndrome refleja el carácter crónico de esta enfermedad (7,39), siendo necesario asociar un suplemento hematínico a la terapia especifica para una rápida remisión de estos síntomas (38).

La negativización parasitaria se inició a partir del 2do día en todos los grupos, destacándose una mayor negativización con Albendazol al 3er día de tratamiento (64.7%) comparado con los otros fármacos que lograron negativizaciones menores del 45%. La negativización se completó al 6to día en todos los grupos, sin embargo, al 7mo día se presentó un caso positivo en el grupo de Albendazol y otro en el de Secnidazol, resultando al término del estudio, 6 casos positivos en el grupo de Albendazol, 4 en el de Secnidazol y 1 en el de Furazolidona; explicado por la ingesta de agua contaminada por algunos de estos niños durante y después del tratamiento, debido a que la eliminación quística en heces es posible a los pocos días de producida la ingesta (7,8).

La mejoría de los parámetros antropométricos es evidente en respuesta al tratamiento antigiardiásico, siendo significativo con Albendazol y Furazolidona en el peso promedio y con Tinidazol en la talla promedio de los niños; mejoría que se debe a la recuperación de la función absortiva de la mucosa intestinal y a la normalización enzimática progresiva, después de erradicada la giardia (1,2).

La respuesta clínica durante la Ira semana, mostró un cambio progresivo de mejoría a curacíón, precoz en algunos niños tratados con Albendazol y Tinidazol, y tardío con Metronidazol, Secnidazol y Furazolidona, sin embargo, durante la 2cla y 3era semana se presentaron recaídas en los grupos de Albendazol y Secnidazol, debido a la continua ingesta de agua no hemida por algunos de estos niños, aumentando el riesgo de reinfestaciones.

La respuesta coproparasitológica demostró una rápida y mayor erradicación con Albendazol incluso a las 24 horas de iniciada la terapia en 47,1%, a diferencia de los demás fármacos que presentaron erradicaciones menores del 45% al 3er día. Sin embargo, al 7mo día todos los fármacos superaron el 90% de erradicación, a pesar de la presencia de reinfecciones y superinfestaciones, producto de un saneamiento básico deficiente y de las características biológicas propias del huésped (4,9,13), observándose que las recaídas clínicas hacen su aparición entre una a dos semanas de la reinfección coproparasitológica, tiempo considerado como periodo de latencia en esta parasitosis (7).

Considerando estas condiciones epidemiológicas se valoró la eficacia clínica y parasitológica al 7mo día, encontrándose un 100% de eficacia clínica con los cinco fármacos y 100% de eficacia parasitológica con Tinidazol, Metronidazol y Furazolidona, obteniendo el Albendazol y Secnidazol, el 94,1% y 93,3% respectivamente; no hallando diferencias significativas entre ellos. Similar eficacia con Albendazol fue hallada en otro estudio (34), mientras que otros reportan hasta un 97% (32,33). En otras investigaciones, en cambio, encuentran eficacias menores con Furazolidona y Metronidazol (15-17,36), no así con Tinidazol, con el que otros autores encuentran una alta eficacia (15,18).

Los efectos adversos que se presentaron en el estudio no motivaron la suspensión o el abandono al tratamiento en ninguno de los grupos, estos ocurrieron con una intensidad de leve a moderada, requiriendo algunos niños un tratamiento sintomático adicional de corta duración; la mayoría de los efectos adversos estuvieron relacionados principalmente a síntomas gastrointestinales y a manifestaciones del sistema nervioso central, además de fiebre, alopecia transitoria y erupción cutánea. El Albendazol (17,7%) y el Secnidazol (20%) fueron los fármacos que produjeron menos efectos adversos comparados con Metronidazol (29,4%), Furazolidona y Tinidazol (33,3% cada uno). Los efectos adversos con Albendazol fueron diarrea, mareos, cefalea y fiebre, que contrastan con lo hallado por otros investigadores, que no reportan efectos colaterales (23,34), mientras otros coinciden al describir escasos efectos gastrointestínales (33). A pesar que los efectos adversos fueron mayores con Metronidazol, Tinidazol, Furazolidona y en menor grado con Secnidazol, no existieron diferencias significativas al compararlos con Albendazol, sin embargo, existen reportes de efectos adversos significativos con Metronidazol relacionados principalmente a síntomas gastrointestinales (23,33,34).

En la apreciación global de la eficacia farmacológica ninguna droga fue mala o regular, catalogándose como excelente al Albendazol y como buenos a los nitroimidazoles y Furazolidona en el mayor número de los casos; encontrando diferencias significativas entre la eficacia de Albendazol comparada con las de Secnidazol y Tinidazol, con la ventaja que Albendazol es administrado una vez al día por 5 días comparado a 10 días de tratamiento y un mayor número de tomas con Metronidazol y Furazolidona. La tolerancia farmacológica fue catalogada como excelente con Albendazol en 82,3% y con Secnidazol en 80% comparado con Metronidazol en 70,6%, Furazolidona y Tinidazol en 66,7% cada uno; calificándose la tolerancia como regular en menos del 20% en todos los grupos de estudio, resultados que no mostraron significancia estadística.

Concluimos que el Albendazol, es eficaz y bien tolerado en el tratamiento de la giardiasis en niños en nuestro medio, administrado en dosis de 400mg diarios por 5 días, igualmente efectivo que Metronidazol, Furazolidona, Tinidazol y Secnidazol al mostrar eficacias clínicas del 100% y coproparasitológicas superiores al 90%. Sin embargo, el Albendazol logra una rápida erradicación al 3er día de tratamiento (64,7%), asimismo, la eficacia farmacológica de Albendazol fue catalogada como excelente en 64,7%, comparada con los demás fármacos que fueron excelentes en menos del 40%; siendo catalogados el Tinidazol y Secnidazol como buenos en más del 80%. El Albendazol y Secnidazol presentan excelentes tolerancias farmacológicas en 82,3% y 80% respectivamente, brindando un mejor perfil de seguridad en relación con los demás fármacos. Un mal saneamiento básico e inadecuados hábitos de higiene sanitaria, modifican el éxito de la respuesta farmacológica, factores que son necesarios controlar para lograr una erradicación completa y duradera de esta parasitosis.

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