LEIMIOBLASTOMA MALIGNO DE ESTÓMAGO: RESUMEN El leiomioblastoma gástrico es una neoplasia benigna sumamente rara y potencialmente maligna que se origina en la tónica muscular del estómago. Presentamos el caso de un paciente varón de 21 años, quien súbitamente presentó manifestaciones de hemorragia intraperitoneal, y que al ser intervenido quirúrgicamente se le encontró un tumor nodular, ulcerado y sangrante dependiente de la cara anterior y curvatura menor del antro gástrico, por lo que se le realizó gastrectomía subtotal distal más gastroenteroanastomosis tipo Billroth II, variedad Hoff meister -Finsterer. El informe anatomopatológico de la pieza operatoria fue: "Leiomioblastoma gástrico maligno". Se discute las características clínicas y el manejo terapéutico empleado.PALABRAS CLAVES: Leiomioblastoma maligno, Cáncer gástrico.
SUMMARY The gastric leiomyoblastoma is a benign neoplasia -extremely uncommon and potentially malignant-, which arises from the muscular layer of the stomach. We present the case of a 21 year old male patient with this disease, who suddenly had intraperitoneal hemorrhage. He underwent an exploratory operation and the surgical findings showed an ulcerated and bleeding nodular tumor, located on the anterior wall and minor curvature of the gastric antrum, ulcerated and with active bleeding. A distal subtotal gastrectomy was performed, as well as a Billroth II-type gastroenteroanastomosis from the Hoffmeister-Finsterer variety. The anatomopathologic report was, "malignant gastric leiomyoblastoma". We discuss the clinical features and therapeutical options used.
INTRODUCCIÓN EI leiomioblastoma gástrico es una neoplasia benigna poco común proveniente del tejido muscular liso la cual generalmente es de crecimiento lento pero capaz de alcanzar un gran volumen 1-3. El tumor es potencial mente maligno por lo que es necesario realizar un diagnóstico preciso para realizar un tratamiento adecuado.Describimos el caso de un paciente portador de un leiomioblastoma gástrico maligno quien debutó clínicamente con hemorragia intrabdominal, con el propósito de revisar sus características clínicas y las opciones terapéuticas utilizadas en esta enfermedad.
CASO CLÍNICO Paciente varón de 21 años, mestizo, estudiante, soltero, natural y procedente de Moche, con fecha de ingreso al Hospital Belén de Trujillo el 28/09/1996. Doce horas antes de su admisión presenta súbitamente dolor abdominal difuso, tipo hincada de gran intensidad, asociado a distensión abdominal, lipotimia en tres ocasiones, mareo, vértigo objetivo, palidez progresiva, náusea y vómito bilioso. El inicio del cuadro coincide con el desarrollo de esfuerzo físico violento luego del cual siente "desgarro" intraabdominal. El paciente refería desde un año antes dolor episódico en cuadrante superior derecho del abdomen de carácter impreciso y de leve intensidad. Al examen clínico se encontró: PA en decúbito dorsal: 120/100 mmHg, sentado: 100/70 mmHg, P: 118x', FR: 20x', Tº: 36,4º C. En MEG, BEN, agudamente enfermo, palidez severa de piel y mucosas. Tórax y pulmones: normales. Abdomen: resistencia muscular y dolor a la palpación en epigastrio. Resto del examen físico no contributorio. De los análisis solicitados se obtuvo: Hemoglobina sérica: 4,5 g/dl, reticulocitos: 2,8%, hematíes: 1' 560,000/mm 3, plaquetas: 207,400 /mm3, hemograma: 7800 leucocitos/mm3 (J:2, Ab:20, S:44, E:0, B:0, M:0, L34), test de Elisa: HIV no reactivo. Glicemia sérica: 112 mg/dI, creatinina sérica: 0,98 mg/dl, amilasa sérica : 36 UA/dl. Examen de orina normal. Ecografía abdominal: ascitis a gran volumen y tumor en cuadrante superior derecho (Fig. 1). Urografía excretoria: normal. Gastroduodenoscopia: antro con mucosa de caracteres normales, cisura angularis no distensible con mucosa lisa y elasticidad disminuida. Se le realiza paracentesis y se obtiene 5 cc de sangre no coagulable. Durante el preoperatorio, el paciente recibió 3 paquetes globulares compensándose hemodinámicamente, y presentó fiebre en picos de hasta 38,9º C durante 4 días. Es intervenido quirúrgicamente el 10/10/1996, encontrándose sangre oscura libre en cavidad abdominal aproximadamente 1500 cc y tumor en cara anterior y curvatura menor del antro gástrico, de 6 cm de diámetro a 3 cm del píloro, adherido a cara inferior de lóbulo izquierdo del hígado (Fig. 2). Se le realizó Gastrectomía subtotal distal más omentectomía mayor y menor más gastroenteroanastomosis tipo Billroth II, variedad Hoffmeister-Finsterer retrocólica anisoperistáltica (Fig. 3, 4 y 5). El informe anatomopatológico indicó: Leomioblastoma maligno de estómago invasivo a momento menor (Fig. 6 y 7). La evolución postoperatoria del paciente fue favorable y en la actualidad se encuentra vivo sin evidencia de enfermedad.
DISCUSIÓN Martín y colaboradores 1, acreditaron la primera descripción de esta entidad clinicopatológica en 1960. En 1962, Stont2 describió una serie de 69 casos de leiomioblastoma gástrico. Desde el trabajo de Stont, casos adicionales de localización gástrica y en otros lugares han sido informados3-7. Aunque estos tumores pueden ser malignos, la mayoría son benignos. Lavin y colaboradores3, describen 44 casos en los archivos del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. La Tabla 1, muestra las localizaciones anatómicas en estos 44 pacientes, junto a datos de sobrevida.El estómago es el sitio de origen más común. En 1973, Abramson 7, recolectó 190 casos de leiomioblastoma gástrico y agregó 3 de su experiencia. Das Gupta8, ha tratado 3 casos en la Universidad de Illinois y en el West Side Veterans Administration Hospital. En nuestra institución es el primer caso que se presenta en los últimos 30 años. La triada de leiomioblastoma gástrico, paraganglioma y condroma pulmonar inicialmente descrita por Carney en 19779, es sumamente rara; sin embargo, desde esta primera descripción se han informado aproximadamente 33 casos a la fecha. Carney considera que estas neoplasias están relacionadas, basado en la improbabilidad de la aparición simultánea de tales tumores raros. En la mayoría de pacientes con este síndrome la lesión inicial ha sido un leiomioblastoma gástrico el cual tiene tendencia a recurrir y el pronóstico es poco favorable. El leiomioblastoma gástrico es usualmente visto en pacientes mayores de 40 años, ocurre casi igualmente en ambos sexos y representa alrededor del 0,3% de todos los tumores gástricos10. Los síntomas gástricos son variados siendo los mas comunes dolor epigástrico, náusea, vómito, además puede presentarse pérdida de peso y masa epigástrica palpable11. La Tabla 2 detalla algunos parámetros de presentación del leiomioblastoma y de otros tumores no epiteliales malignos del estómago y duodeno Zerbi12, describe el caso de una paciente que presentó como síntoma principal sangrado intraperitoneal masivo, al igual que nuestro caso, lo cual se produce debido a la ruptura del tumor por aumento progresivo, de volumen, y posterior necrosis con ulceración. Abramson7, encuentra que el estudio radiológico es la ayuda diagnóstica de mayor valor, sin embargo Karakaci13 y Zullo14, remarcan la utilidad de la ultrasonografía transabdominal debido al crecimiento prevalentemente exofítico del tumor, tal como sucedió en nuestro paciente descrito. Cuando el tumor se proyecta extrínsecamente de su sitio originario en la pared gástrica, el diagnóstico se le dificulta al clínico y al radiológico. Cerca del 70% de los tumores están localizados en el antro del estómago y en la mayoría de los pacientes puede ser visto un defecto polipoideo. La gastroscopia muestra una lesión umbilicada, y una biopsia gastroscópica debería proporcionar un diagnóstico preoperatorio con razonable efectividad. En nuestro paciente si bien es cierto el endoscopista sólo observó a nivel de la incisura angularis un drea, no distensible, soslayó la lesión debido al crecimiento predominantemente exofítico de la misma. De igual modo el estudio ecográfico, que permite evaluar algún grado de engrosamiento de la pared gástrica, en este caso no pudo detectar la localización primaria de la neoplasia. El uso de la ultrasonografía endoscópica seria muy útil cuando se sospeche esta lesión, estableciendo no sólo el grado de profundidad de invasión sino también su extensión local. La TAC contrastada y la laparoscopia diagnóstica además permitirían un mejor estadiaje en el preoperatorio precisando la presencia o no de metástasis intrabdominales. Al considerar el diagnósticode leiomioblastoma gástrico maligno desde el punto de vista clínico -patológico es necesario hacer el diagnóstico diferencial con una serie de tumores no epiteliales malignos que pueden aparecer a nivel gastroduodenal para planificar una mejor estrategia terapéutica (Tabla 3). El diagnóstico definitivo debe ser establecido por el examen histológico de la pieza operatoria. Histológicamente esta neoplasia está caracterizada por grupos de células poligonales con núcleo central y citoplasma abundante predominando sobre células fusiformes15.Los leiomioblastomas son lesiones localmente infiltrantes, un hecho que debería ser tornado en cuenta cuando se planifica el tratamiento. Adicionalmente, algunos leiomioblastomas gástricos pueden dar metástasis y por consiguiente deberían ser tratados como potencialmente malignos. Los principales elementos para determinar la malignidad son el índice mitótico y la celularidad. La cirugía es la terapia de elección y la gastrectomía subtotal es la forma mínima aceptable de tratamiento y si durante la operación o en el periodo postoperatorio se descubren metástasis, la quimioterapia combinada está indicada 16. La recurrencia con aparición de metástasis puede ser encontrada en el 10% de los pacientes afectados7. Lavin3, informó 10 casos, 9 de los cuales murieron por enfermedad metastásica en un tiempo promedio de 3 años después del tratamiento inicial y un año después de la evidencia clínica de recurrencia. El pronóstico es pobre en pacientes con metástasis. Zullo13, señala que la sobrevida a los cinco años es inferior al 50%. Con relación a nuestro caso consideramos la administración de quimioterapia adyuvante por el hecho de haberse producido ruptura del tumor con el riesgo potencial teórico de su diseminación intraperitoneal; actualmente el paciente, ocho meses después de la cirugía, se encuentra en buen estado.Dr. Juan Díaz Plasencia. VER BIBLIOGRAFÍA |