FACTORES
PRONÓSTICOS DE SOBREVIDA QUINQUENAL DE PACIENTES CON CARCINOMA GÁSTRICO AVANZADO
RESECABLE CON SEROSA EXPUESTA
Edgar Fermín Yan-Quiroz*, Juan Alberto Díaz-Plasencia**,
Othoniel Abelardo Burgos-Chávez*,
Adrián Manuel Rojas-Vergara****, Juan Santillán-
Medina****, Edwin Stewart Vilela-Guillén***,
Thierry Balmaceda-Fraselle****.
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. MATERIAL Y MÉTODOS
. DEFINICIONES OPERACIONALES
. ANÁLISIS
ESTADÍSTICO
. RESULTADOS
. DISCUSIÓN
RESUMEN
OBJETIVOS. Identificar los principales factores pronósticos de sobrevida quinquenal en
pacientes con carcinoma gástrico avanzado resecable con serosa expuesta sometidos a
gastrectomía radical con linfadenectomía limitada y extendida.
MATERIAL Y MÉTODOS. Este estudio retrospectivo evalúo 137 pacientes con adenocarcinoma
gástrico avanzado resecable con serosa expuesta atendidos en el Hospital Belén,
Trujillo, Perú, entre 1991 y 2000.
RESULTADOS. La edad media de la serie total fue de 58.1± 14.8 años (límites, 20 a 84
años). La presente serie estuvo constituida por 137 pacientes, de los cuales 77 (56.2%)
fueron varones y 60 (43.8%) mujeres (proporción M:F, 1.3:1). En el análisis univariado,
usando el test de log-rank, las siguientes variables estuvieron asociadas
significativamente con la sobrevida quinquenal: ausencia de masa palpable (p= 0.0308),
hemoglobina sérica mayor o igual a 10 g/dl (p= 0.05), neoplasias ubicadas en el tercio
distal del estómago (p=0.0001), estado ganglionar regional N0-N1 (p=0.03), estadio
clínico II (p=0.0327), disección ganglionar D2-D3 (p= 0.0366) y cirugía con intención
curativa (p= 0.000). La tasa de sobrevida actuarial de toda la serie a los 5 años fue de
16.3%. En el grupo sometido a linfadenectomía D0-D1 (n= 105) la sobrevida a los 5 años
fue de 12.6%; en cambio en el grupo sometido a D2-D3 (n= 32) fue de 30.2% (p= 0.0366). En
los pacientes que tuvieron cirugía con intención curativa (n= 56) la sobrevida
quinquenal fue de 33.4% respectivamente y los que tuvieron resección paliativa (n= 81)
fue 3.1% (p< 0.0001).
CONCLUSIONES. La detección precoz, la disponibilidad de resección curativa y el uso de
linfadenectomía extendida son factores que influyen en la sobrevida; parámetros que
deberían ser considerados para la estratificación de pacientes y su posterior
tratamiento adyuvante postoperatorio.
PALABRAS CLAVE: Carcinoma gástrico avanzado. Serosa expuesta. Factores pronósticos.
Sobrevida.
SUMMARY
Purpose: To identify the main five-year survival prognosis factors in patients with
resectable advanced serosa exposed gastric carcinoma, who have undergone radical gastric
resection with limited and extended lymphadenectomy.
Material and methods: This restrospective study examined 137 patients with resectable
advanced serosa exposed gastric carcinoma, in the Belén Hospital, Trujillo, Peru, between
1991 and 2000.
Results: The average age of the total series was 58.1 °" 14.8 year (ranging from 20
to 84 years). This series was formed by 137 patients, of which 77 (56.2%) were male and 60
(43.8%) were female (M:F ratio = 1.3:1). The univaried analysis using the log-rank test,
showed that the following variables were significantly associated with five-year survival:
lack of palpable mass (p=0.0308), serum haemoglobin concentration of 10 g/dl or higher
(p=0.05) neoplasias located in the distal third of the stomach (p=0.0001) regional
ganglionic condition N0-N1 (p=0.03), clinical stage II (p=0.0327) ganglionic dissection
D2-D3 (p=0.0366) and curative intended surgery (p=0.000). The actual survival rate of the
entire series after 5 years was of 16.3%. In the group subjected to lymphadenectomy D0-D1
(n=105) survival rate after 5 years was of 12.6%, while in the group subjected to D2-D3
(n=32) it was of 30.2% (p=0.0366). Five-year survival rate in patients who underwent
curative intended surgery (n=56) was of 33.4% and those who had palliative surgery (n=81)
had a five-year survival rate of 3.1% (p=0.000).
Conclusions: Early detection, availability of curative surgery and the use of extended
lymphadenectomy are factors that have an influence on the survival rate. These parameters
should be considered for the staging of patients and their subsequent post-surgery
assisting treatment.
KEY WORDS: Advanced gastric carcinoma, serosa exposed, prognosis factors, survival.
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El carcinoma gástrico
ocupa ,en Trujillo, el primer lugar en la tabla de incidencias de enfermedades
neoplásicas que se presenta en varones y el tercer lugar en mujeres (1). En la
actualidad, la cirugía constituye la única modalidad con
potencial curativo en pacientes con esta enfermedad tanto en su forma precoz como avanzada
(2). Para el médico en general, y el cirujano en particular, el estudio de factores
pronósticos mejora nuestro conocimiento de la historia natural de la enfermedad, ayuda a
comprender mejor sus mecanismos y permite predecir el lapso de sobrevida luego del
tratamiento quirúrgico (3).
Diversos estudios (4-5) muestran que el pronóstico del carcinoma gástrico está
relacionado con su detección precoz y empeora a medida que la lesión se extiende más
allá de la muscular propia. Rochelle (7) señala que la profundidad de la invasión
tumoral y el compromiso de ganglios regionales son componentes igualmente importantes en
la determinación del pronóstico y que deberían ser examinados en combinación. Los
hallazgos por separado del compromiso ganglionar linfático y la penetración del tumor en
la pared gástrica tienen una acción independiente pero aditiva como indicadores del
pronóstico de sobrevida (8,9). Maruyama (10) en un análisis multivariado evalúa 25
variables en pacientes con carcinoma gástrico e identifica 5 factores estadísticamente
significativas en la sobrevida: profundidad de la invasión, metástasis ganglionar, forma
macroscópica, localización de la lesión y tipo histológico. De las 11 variables
investigadas por Curtis et al (11) en 4785 pacientes con carcinoma gástrico, la
profundidad de la invasión, compromiso ganglionar regional y metástasis a distancia
constituyen los 3 factores más significativos. Nakazato et al (12) también señalan que
los factores pronósticos más importantes en dichos pacientes eran la metástasis a
distancia, compromiso ganglionar regional y compromiso de la serosa.
Boku et al (13) en una serie de 521 pacientes, encuentran una mejor tasa de sobrevida a 5
años en aquellos pacientes sin compromiso de la serosa (So) en comparación con aquellos
que si presentaron serosa expuesta (Se) (75.9 % vs 47.1%; p<0.01) y que cuando la
lesión se extiende verticalmente o va más allá de la muscular propia el compromiso
ganglionar se hace notablemente evidente (So: 18.4% vs Se: 80.0%; p<0.01). Además el
mismo estudio señala que el pronóstico de pacientes que presentan invasión de la serosa
(Se) es más favorable cuando no existe metástasis ganglionar (n0) y que la tasa de
sobrevida quinquenal decae progresivamente cuando hay compromiso de este último factor
(n+) (67.9% vs 32.8%, p<0.01).
Diversos estudios (11-15) demuestran por análisis univariado y de regresión multivariado
que el compromiso de la serosa es el factor pronóstico negativo de mayor impacto en la
sobrevida ya que si la neoplasia infiltra la serosa, el impacto de la disección
ganglionar en la sobrevida se reduce porque la cirugía no puede controlar la
diseminación peritoneal transcelómica, principal causa de recurrencia y muerte de
pacientes gastrectomizados por esta neoplasia.
La evaluación del impacto en la sobrevida actuarial del compromiso de la serosa, en un
contexto clínico, tiene serios inconvenientes ya sea porque es compleja o no ha sido
objeto de un análisis estadístico suficiente. Por ello el presente trabajo se plantea el
siguiente problema de investigación: ¿Qué factores predicen la sobrevida de pacientes
con carcinoma gástrico avanzado resecable con serosa expuesta?
Los objetivos trazados fueron:
Objetivo General:
Objetivo Específico:
El presente estudio con
diseño empírico, de una sola casilla, descriptivo, longitudinal y observacional,
analizó de manera retrospectiva información de una serie de 137 pacientes (censo
muestra) con adenocarcinoma gástrico avanzado resecable con serosa expuesta (T3)y que
tuvieron confirmación histológica de su enfermedad en el Hospital Belén de Trujillo
entre el 1° de enero de 1966 al 31 de diciembre del 2000. Fueron excluidos del presente
estudio aquellos pacientes con diagnóstico de cáncer precoz del estómago (n=10) y
aquellos con neoplasias gástricas primarias diferentes a las de carcinoma (n=13).
Para la obtención de la información, los datos de cada paciente fueron incluidos en una
ficha clínica obtenida de las historias clínicas de los Archivos de Estadística, Sala
de Operaciones y del Registro de Cáncer del Hospital Belén de Trujillo. Para efectos del
presente estudio se confeccionó una base de datos con el Software estadístico SPSS V.
10.0, que incluyó datos sobre los hallazgos clínicos al momento de la admisión,
exámenes auxiliares (ecográficos, endoscopias, biopsias, otros), extensión de la
enfermedad, fecha de la operación, tipo de cirugía, hallazgos histopatológicos,
localización, tamaño de la neoplasia, complicaciones y mortalidad postoperatorias.
Las neoplasias se
clasificaron por estadios usando los criterios propuestos por la Unión Internacional
Contra el Cáncer (Anexo 1) (16), macroscópicamente según la clasificación de Borrmann
(17) y de las Reglas Generales para el Estudio de Cáncer Gástrico en Cirugía y
Patología de la Sociedad de Investigación Japonesa para el Cáncer Gástrico (Anexo 2)
(18) y por tipos histológicos de acuerdo a la clasificación de Laurén y Jarvi (19).
Los pacientes se consideraron RESECABLES cuando presentaron lesiones S0, S1, S2 ó S3
(cuando se extirpó en bloc el órgano removido); P0 ó P1 ; H0 , H1 (cuando no fue
posible resecar la metástasis única); N0 ó N(+).
Los pacientes fueron divididos de acuerdo a la extensión de la linfadenectomía en los
siguientes grupos: D0, cuando no se efectuó o hubo remoción incompleta del grupo
ganglionar N1; D1, si la disección incluyó sólo los ganglios N1; D2, si incluyó los
grupos ganglionares N1 y N2 ; D3 si además incluyó los ganglios linfáticos N3. La
gastrectomía radical convencional o estándar (D0/D1), incluyó a las denominadas
gastrectomías subtotales radicales para los tumores distales (lesiones pilóricas o
antrales), resecciones subtotales altas para las lesiones gástricas medias o pequeñas y
gastrectomías totales para tumores gástricos proximales o en lesiones más grandes
ubicados en el tercio medio. Estas operaciones incluyeron resección del omento mayor y
menor y remoción de los ganglios acompañantes de la arteria gástrica izquierda hasta su
origen en el tronco celíaco. La gastrectomía total también incluyó en su mayoría
esplenectomía y pancreatectomía distal.
La gastrectomía radical con linfadenectomía extendida (D2/ D3), incluyó remoción hasta
un grupo ganglionar por encima del macroscópicamente afectado tal como se consideró
durante el acto operatorio. Así, si hubo compromiso ganglionar aparente del grupo N1 Se
realizó una disección D2 , y si se advirtió afectación del grupo N2 se efectuó una
disección D3.
Se consideró RESECCIÓN CURATIVA, cuando no se encontró metástasis hepática, ni
compromiso peritoneal, los límites de sección oral y caudal fueron efectuados a más de
10 mm de la infiltración macroscópica del tumor, el compromiso de la serosa fue S0 - S1
- S2 y la resección gástrica se acompañó de una disección y extirpación del grupo
ganglionar siguiente o más allá al compromiso macroscópico. Además cuando cumplidas
las condiciones antedichas, la resección ganglionar fue de todas las barreras con
infiltración tumoral (N1 , N2 y N3) o cuando el tumor fue S3 pero se pudo resecar en
bloc.
La resección se consideró PALIATIVA, si hubo compromiso de órganos por vecindad y no se
pudo resecar en bloc el órgano invadido o la totalidad de los grupos ganglionares
comprometidos o los márgenes fueron positivos.
Los datos numéricos
fueron presentados en medias + DE. Las tasas de sobrevida actuarial a 5 años fueron
calculadas usando el método de Kaplan-Meier. Los decesos en el post-operatorio fueron
considerados como muertos con enfermedad neoplásica. Hubo 6 pacientes (4.4%) perdidos de
vista durante el seguimiento los cuales junto con los decesos por causas intercurrentes
fueron considerados como censurados a partir del último control registrado en la historia
clínica o al momento del fallecimiento. La evaluación de los efectos de las variables
discretas en la sobrevida fue realizado usando el test de log-rank. Se consideró un valor
p < 0.05 como estadísticamente significativo. En el análisis de los datos se utilizó
el paquete estadístico SPSS versión 10.0 y EpiInfo versión 2000.
Población de
pacientes: La edad media de la serie total fue de 58.1± 14.8 años (límites, 20
a 84 años). La presente serie estuvo constituida por 137 pacientes, de los cuales 77
(56.2%) fueron varones y 60 (43.8%) mujeres (proporción M:F, 1.3:1).
Factores pronósticos de sobrevida. En el análisis univariado, usando el
test de log -rank, las siguientes variables estuvieron asociadas significativamente con la
sobrevida quinquenal: masa palpable (p= 0.0308), hemoglobina sérica (p= 0.05),
localización del tumor (p= 0.0001), estado ganglionar regional (p=0.03), estadio clínico
(p=0.0327), tipo de disección ganglionar (p= 0.0366) y la intención de la cirugía (p=
0.000). Así, la ausencia de masa palpable, hemoglobina sérica mayor o igual a 10 g/dl,
neoplasias ubicadas en el tercio distal del estómago, estado ganglionar regional N0 - N1,
estadio clínico II, disección ganglionar D2-D3 y la cirugía con intención curativa
tuvieron mejor sobrevida comparado con aquellos pacientes que tuvieron presencia de masa
palpable, hemoglobina sérica menor a 10 g/dl, lesiones neoplásicas localizadas en el
tercio superior y medio del estómago, estado ganglionar N2 y N3, estadio clínico III-IV,
disección ganglionar D0-D1 y cirugía con intención paliativa. Otros factores evaluados
como edad, sexo, tiempo de enfermedad, síndrome de obstrucción de salida gástrica,
hemorragia digestiva, tamaño tumoral, forma macroscópica, tumor primario, metástasis a distancia, tipo
histológico y tipo de gastrectomía no alcanzaron significancia estadística con
relación a la sobrevida actuarial quinquenal (Cuadros 1, 2 y 3).
Tasas de sobrevida. La tasa de sobrevida actuarial de
toda la serie a los 12, 36 y 60 meses fue de 63.7%, 23.9% y 16.3% respectivamente (Fig. 1).
En el grupo sometido a linfadenectomía D0-D1 (n= 105) la sobrevida actuarial a 1, 3 y 5
años fue de 64.1%, 19.7% y 12.6% respectivamente; en cambio en el grupo sometido a D2-D3
(n= 32) fue de 62.5%, 38.8% y 30.2% respectivamente (p= 0.0366). En los pacientes que
tuvieron cirugía con intención curativa (n= 56) la sobrevida actuarial a los 12, 36 y 60
meses fue de 73.2%, 47.2% y 33.4% respectivamente y los que tuvieron resección paliativa
(n= 81) fue 56.9%, 7.7% y de 3.1% respectivamente (p= 0.000) (Cuadro 3)
Según la historia natural
del carcinoma gástrico las células neoplásicas se originan en el epitelio glandular de
la mucosa, propagándose en su evolución hasta la luz del estómago y/o invadiendo en
profundidad las diferentes capas de la pared gástrica (submucosa, muscular propia,
subserosa y serosa) e inclusive llegando a infiltrar estructuras vecinas (20). La
profundidad de la invasión tumoral en la pared gástrica determina dos estadios
evolutivos: el carcinoma gástrico precoz si la neoplasia comprende hasta la submucosa y
el carcinoma gástrico avanzado si la neoplasia invade más allá de ésta comprometiendo
a la muscular propia, subserosa, serosa expuesta o infiltrando órganos vecinos
observándose que a medida que el adenocarcinoma penetra en la pared gástrica invade los
vasos linfáticos y sanguíneos condicionando la posibilidad de metástasis linfática y
hematógena (20).
El análisis de factores pronósticos en una serie de pacientes proporciona información
más útil que la experiencia clínica en las decisiones terapéuticas ya que identifica
de manera objetiva que variables inciden significativamente en la sobrevida. Quien decida
la atención de manera anárquica sin considerar estos factores probablemente pueda
resolver los casos de carcinoma gástrico que le toque atender; sin embargo es más alta
la probabilidad que su performance esté siendo ejecutada de manera empírica y sujeta al
azar. En esta serie de pacientes, el análisis estadístico de los parámetros clínico
patológicos de pacientes con carcinoma gástrico avanzado resecable con serosa expuesta
mostró diferencias significativas con respecto a masa palpable, hemoglobina sérica,
localización del tumor, estado ganglionar regional, estadio clínico, tipo de
linfadenectomía e intención de la cirugía, factores que afectaron las tasas de
sobrevida a 5 años.
En el presente trabajo, los pacientes con edades menores de 40 años presentaron una
sobrevida quinquenal de 9% en comparación con aquéllos que presentaron edad mayor de 40
años cuya tasa de supervivencia quinquenal fue de 18% aunque no hubo diferencia
estadísticamente significativa. Con relación a la edad, existe cierta evidencia que los
pacientes jóvenes con carcinoma gástrico tienen un peor pronóstico en relación con los
de mayor edad y esto se deba tal vez a que los adultos jóvenes presentan comúnmente
tumores clínicamente avanzados que poseen actividad biológica incrementada ya que en su
mayoría son carcinomas difusos y además en éstos existe un bajo índice de sospecha,
por parte del clínico, para considerar la enfermedad como maligna (21). En la presente
serie las tasas de sobrevida quinquenal en varones y mujeres fue de 17.1% y 18.9% (p=NS).
Allgayer et al (22) refieren que el sexo femenino se encuentra asociado a un mejor
pronóstico en pacientes sometidos a disección D0 con intención curativa; aunque algunos
autores (23, 24) coinciden en que no encuentran relación del género con la supervivencia
quinquenal. El tiempo de historia digestiva registrada en el presente trabajo mostró que
los pacientes con menos de 6 meses de enfermedad tuvieron un similar pronóstico de
sobrevida en comparación con los que presentaron mayor tiempo de molestias (16.4% vs
18.7% respectivamente). Por otro lado, se evidenció un mayor porcentaje de pacientes con
menos de 10 g/dl de hemoglobina sérica (54%) quienes alcanzaron tasas de sobrevida
quinquenal de 12.5% cifra inferior a la encontrada en pacientes que presentaron niveles
séricos de hemoglobina mayor o igual a 10 g/dl en la observó una tasa de supervivencia
de 26.2% siendo estadísticamente significativo (p= 0.05). Estos bajos niveles de
hemoglobina se explicarían porque la mayoría de pacientes con anemia tuvieron lesiones
ulceradas (78.1%) que erosionan los vasos sanguíneos lo cual ocasionó pérdida crónica
de sangre (25).
En el presente trabajo se encontró que el tamaño tumoral no fue un factor pronóstico
significativo aunque su significancia práctica es evidente ya que aquellos pacientes con
lesiones menores de 10 centímetros alcanzaron una sobrevida quinquenal de 19.5% en
comparación con aquéllas que alcanzaron diámetros tumorales mayor o igual a 10
centímetros quienes solamente obtuvieron tasas de supervivencia de 9.5%. Haugstvedt et al
(26) consideran que el valor pronóstico del tamaño del tumor no está bien esclarecido
aunque Moriguchi et al (27) señalan que el tamaño del tumor es un factor pronóstico
independiente. La masa palpable reconocida en la admisión en el 26.3% del total de
nuestros pacientes constituyó un factor de mal pronóstico con respecto a los que no
presentaron masa palpable (6.5% vs. 21.8% ; p= 0.0308). Moriguchi et al (28) indican que
su presencia muy a menudo está relacionada con enfermedad no curativa ya que al parecer
la masa tumoral produce sangrado periulceroso o del lecho neoplásico con la subsecuente
disminución de los niveles séricos de hemoglobina. En el presente estudio el 30.6% de
los pacientes con masa palpable tuvieron cirugía paliativa.
En la presente serie las lesiones tipo Borrmann I-II presentaron un mejor pronóstico con
un tasa de sobrevida quinquenal en comparación con la observada en las lesiones tipo
Borrmann III-IV (30.9% vs 14.5% respectivamente; p= NS). Las lesiones ulceradas tienen un
mejor pronóstico debido tal vez que síntomas como dolor y hemorragia son bastante
comunes en este tipo de lesiones. El pobre pronóstico de lesiones tipo Borrmann IV
generalmente está asociado a un carcinoma histológicamente indiferenciado, que
compromete extensas áreas de la pared gástrica llegando a ser rígida, con metástasis
ganglionares y diseminación peritoneal (29).
Anatómicamente se encontró un mejor pronóstico de sobrevida con aquellas lesiones
localizadas en el tercio inferior en comparación con el tercio superior y medio (19.4% vs
% 0.0 y 4.4, respectivamente; p= 0.0001) tal vez debido a que los síntomas precoces
causados por una obstrucción de salida gástrica condujo a un diagnóstico más temprano
el cual se presentó en el 75.9 % de los casos. Algunos autores (30, 31) sugieren que
mientras más proximal el tumor peor es la tasa de sobrevida, situación que ha
permanecido invariable durante los últimos 35 años. Para explicar esta diferencia, León
Barúa et al (32) refieren que esta situación se observa en poblaciones con elevado
riesgo para carcinoma gástrico como el Perú donde es bien conocido que al descubrir una
lesión neoplásica maligna en la región antropilórica, ésta se da de preferencia en
pacientes de mayor edad, generalmente de sexo masculino, el tipo histológico predominante
es el intestinal y tiene un relativo mejor pronóstico tal como se evidenció en nuestros
resultados.
Cuando estratificamos la sobrevida de nuestros pacientes de acuerdo al compromiso
metastásico ganglionar (N) encontramos que los pacientes que no tienen metástasis
ganglionar tienen mejor sobrevida (N0: 36.7%); esta sobrevida disminuye progresivamente a
medida que el compromiso ganglionar es mayor (N1: 19.6%, N2 y N3: 0%; p= 0.03) lo cual nos
muestra que la metástasis ganglionar es un factor pronóstico a tener en cuenta cuando
compromete la serosa, hallazgo similar a los informado por Karpeh et al (33) quienes
señalan que el número de ganglios positivos es el indicador que mejor define el
pronóstico del compromiso ganglionar en la sobrevida actuarial de pacientes con carcinoma
gástrico.
Todos los análisis estadísticos multivariados muestran que el estadio clínico es el
único y más importante determinante pronóstico (34) (35) (36). Al analizar la tasa de
sobrevida encontramos un empeoramiento gradual del pronóstico en relación con el estadio
clínico encontrándose mayor sobrevida en el estadio clínico II (46.3%) en comparación
con los estadios III y IV (14.5% vs. 11.8%; p=0.0327). Además en nuestro estudio la
clasificación histológica de Laurén, no modificó la tasa de supervivencia a 5 años,
aunque se apreció una mejor sobrevida en pacientes con lesiones de tipo intestinal en
comparación con las que presentaron el tipo difuso (22.3% vs 13.9%; p= NS), ya que los
cánceres difusos, a diferencia de los intestinales, a menudo infiltran la pared gástrica
extensamente (37). Esto resultados se correlacionan con un estudio de Haraguchi et al (38)
quienes encuentran, independientemente del tipo histológico sea del tipo intestinal y/o
difuso, una relación inversa entre la extensión de la invasión serosa del carcinoma y
el tiempo de sobrevida postoperatorio.
En la presente serie, la tasa de sobrevida a 5 años de 30.2 % conseguida en los pacientes
sometidos a linfadenectomía extendida (D2-D3) en pacientes con serosa expuesta, es una
cifra comparativamente notable respecto a la de solamente 12.6 % obtenida en aquellos en
quienes sólo se efectuó linfadenectomía limitada (DO-D1). El objetivo principal del
procedimiento paliativo es liberar al paciente de complicaciones como infección,
sangrado, obstrucción, perforación y/o dolor intratable. En la presente serie la tasa de
sobrevida a 5 años en el grupo de pacientes con sometidos a cirugía con intención
paliativa (n= 81) fue de 3.1 %, en cambio en aqueéllos con resección curativa (n= 56)
fue de 33.4%; sin embargo, las tasas de sobrevida en la resección paliativa se han
mantenido de 10.4% a 11.2% (39). Akoh y Macintyre (40), al realizar un estudio de la
literatura sobre las tasas de sobrevida a 5 años, encuentran una tasa media de 60.5% para
los trabajos japoneses y de 39.4% para los no japoneses. Sin embargo, hay controversias
sobre la influencia del tipo de resección y linfadenectomía en la supervivencia. Adachi
et al (41), no encuentra diferencia significativa en la sobrevida a 5 y 10 años; por el
contrario Kodama et al (42) señalan que la tasas de sobrevida luego de disección
ganglionar D2-D3 es más alta que la linfadenectomía limitada D0-D1 (39% vs 18%
respectivamente; p<0.001).
En vista de la influencia de ciertos factores pronósticos en la sobrevida de pacientes
con carcinoma gástrico avanzado con serosa expuesta, los únicos factores que estuvieron
estadísticamente relacionados con la sobrevida a largo plazo en el análisis univariado
fueron: la ausencia de masa palpable, hemoglobina sérica mayor o igual a 10 g/dl, lesión
neoplásica localizada en el tercio distal del estómago, estado ganglionar regional N0 -
N1, estadio clínico II, disección ganglionar D2-D3 y la cirugía con intención
curativa; parámetros que nos permitirá seleccionar a un determinado grupo de pacientes
con las características ya descritas para su estratificación y su posterior tratamiento
adyuvante postoperatorio.
Bibliografía
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* Médico Cirujano.
Docente Jefe de Prácticas del Curso de Morfofisiología I de la de la Facultad de
Medicina de la Universidad Privada Antenor Orrego.
** Doctor en Medicina. Médico Jefe del Departamento de Cirugía del
Hospital Belén de Trujillo. Coordinador del Curso de Cirugía I de la Facultad de
Medicina de la Universidad Privada Antenor Orrego
*** Médico Cirujano. Docente del curso Informática Médica de la
Universidad Privada Antenor Orrego.
**** Médico Cirujano
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