HEPATITIS VIRAL A COMO
FACTOR DESENCADENANRE DE HEPATITIS AUTOINMUNE. REPORTE DE UN CASO Y REVISIÓN
DE LA LITERATURA
Martin Tagle Arrospide* Raúl León Barúa**
. RESUMEN
. CASO CLÍNICO
. DISCUSIÓN
RESUMEN
Se reporta el caso de una paciente de 61 años que desarrolla un cuadro de hepatitis viral
tipo A con curso clínico no complicado. Sin embargo, nueve meses después del
diagnóstico las aminotransferasas aún se mantenían discretamente elevadas (AST 78 UI/L
y ALT 95 UI/L). En ese momento la paciente comienza a presentar artralgias transitorias y
se solicita marcadores de hepatitis autoinmune, siendo positivos, además de presentar
hipergammaglobulinemia. Una biopsia hepática realizada mostró cambios compatibles con
hepatitis autoinmune leve. Se consideró que el caso no ameritaba tratamiento con
corticoides o inmunosupresores y se continúa observando a la paciente, que se encuentra
asintomática hasta el momento de esta publicación.
Hasta donde tenemos conocimiento éste es el primer reporte en nuestro medio de hepatitis
autoinmune desencadenada a partir de una hepatitis viral tipo A. Se reporta el caso y se
realiza una revisión de la literatura.
PALABRAS CLAVES: Hepatitis Viral A, Hepatitis Autoinmune
SUMMARY
The case of a 61-year-old woman who developed a picture of viral Hepatitis A with an
uncomplicated clinical course is reported herein. However, nine months after the
diagnosis, the aminotransferases still remained discretely elevated (AST 78 UI/L, ALT 95
UI/L). At that moment, the patient started to present transient arthralgias and markers
were requested for autoimmune hepatitis, which turned out positive, besides presenting
hypergammaglobulinemia. A liver biopsy was performed showing changes consistent with mild
autoimmune hepatitis. It was considered that the case did not warrant treatment with
corticosteroids or immunosuppresants and continued to observe the patient, who is
asymptomatic until the publishing of this report.
To our knowledge, this is the first report in our country of autoimmune hepatitis
triggered by a viral Hepatitis A. The case is reported and the literature is being
reviewed.
KEY WORDS: Viral Hepatitis A, Autoinmune
Hepatitis
|
Paciente femenina de 61
años, sin antecedentes de importancia, quien presenta cuadro de malestar general,
ictericia leve y coluria, haciéndose el diagnostico de hepatitis viral aguda
tipo A con marcador serologico IgM anti-HAV positivo. El examen clínico se
encontraba dentro de limites normales excepto por discreta ictericia. En ese momento los
marcadores serologicos para hepatitis B y C fueron negativos, y los análisis iniciales
fueron los siguientes: Hb 14.2 g/dL, Leucocitos 5,300/mm3, Bilirrubina total 2.6 mg/dL a
predominio directo, ALT 1200 UI/L, AST 1530 UI/L, Fosfatasa Alcalina y tiempo de
Protrombina dentro de limites normales.
La paciente presento rápida recuperación clínica y bioquímica de su cuadro, y un mes
después los controles bioquímicos mostraron una AST de 219 UI/L , ALT de 80 UI/L, y
Bilirrubina total de 1.45 g/dL. Sin embargo, los controles periódicos de
aminotransferasas mostraban siempre una elevación persistente aunque de bajo grado,
siendo los valores de ALT 57 UI/L y AST 69 UI/L a los 6 meses y ALT 95 UI/L y AST 78 UI/L
a los nueve meses.
Entre el séptimo y octavo mes del diagnostico inicial, la paciente comienza a presentar
cierta fatigabilidad y artralgias migratorias de ambos hombros y codos, sin objetivarse
signos de flogosis en el examen físico. En ese momento se solicita algunos análisis de
laboratorio con los siguientes resultados: anticuerpos anti-nucleares (+) 1/40,
anticuerpos anti-músculo liso (+) 1/20, albúmina 3.9 g/dl, globulinas totales 4.51 g/dl
(normal hasta 3.5 g/dl), y una cuantificación de inmunoglobulinas que mostró
hipergammaglobulinemia de 2.71 g/dl (normal hasta 1.6 g/dl). En este momento se enfoca el
caso como una paciente con hepatitis autoinmune leve, y se decide realizar una biopsia
hepática para definir mejor el estadio histológico. Dicha biopsia (Foto 1) revelaba leve
infiltrado linfomonocitario en espacios porta sin necrosis en sacabocado, escasos
infiltrados lobulares, esteatosis leve y colestasis leve. No se encuentra fibrosis en la
tinción tricrómica. Con esta información se decide simplemente observar a la paciente y
realizar controles periódicos. Hasta el momento de esta publicación la paciente se
encuentra en excelente estado general aunque siempre con mínima elevación de
aminotransferasas.
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| Foto 1: Bioxia
Hepática que revela infiltrado linfomocitario en espacio porta, esteatosis leve y
colestasis leve.Foto 1: Bioxia Hepática que revela infiltrado linfomocitario en espacio
porta, esteatosis leve y colestasis leve. |
La hepatitis viral A es un
problema importante de salud pública especialmente en países en desarrollo. En los
Estados Unidos de Norteamérica se reporta una incidencia anual de 200,000 casos y una
prevalencia baja, del orden del 10%1. En contraste, en países latinoamericanos, la
incidencia es variable, y según un reporte reciente2 es de 89% en Republica Dominicana,
81% en Mexico, 64.7% en Brasil, 58% en Chile y 55.7% en Venezuela. En nuestro medio
Vildosola y col3 estudiaron 859 sujetos entre 1 y 39 años, encontrando una prevalencia de
84% en población adulta y de 46.3% en población infantil. Al analizar la prevalencia por
grupos socio-económicos, se encontró que esta era menor en grupos medio-altos (35.6%)
que en los estratos bajos (55.2%), que refleja una diferencia notoria en las condiciones
de salubridad entre ambos grupos y al mismo tiempo una susceptibilidad mayor en el estrato
medio-alto.
Esta infección es por lo general transmitida por la ruta fecal-oral, y es en la mayoría
de casos asintomática u oligosintomática, sobre todo en la población pediátrica. Sin
embargo, hasta un 85% de los adultos infectados suelen cursar con un cuadro ictérico y de
malestar general que puede durar varias semanas e incluso requerir hospitalización4.
Menos del 0.1% desarrollan una forma fulminante que tiene un 50% de mortalidad pese a los
avances en transplante hepatico5, pero la regla es la recuperación clínica y bioquímica
hepática ad integrum, no habiéndose descrito en la literatura hepatitis crónica o
cirrosis secundaria al virus de la hepatitis A6.
Si bien el curso clínico de la hepatitis viral A es benigno, un porcentaje importante de
pacientes puede presentar variantes atípicas, tales como formas recurrentes (en las
cuales durante la convalecencia el paciente presenta sintomatología similar a la del
inicio del cuadro con una elevación concomitante de las aminotransferasas) 7 o formas
prolongadas, que pueden tener una duración de mas de 12 semanas 8. Mas infrecuentes aún
son las manifestaciones extrahepaticas de carácter autoinmune, habiéndose descrito
vasculitis cutánea con depósitos de IgM 9, crioglobulinemia 10, síndromes neurológicos
diversos como Guillain-Barre, mielopatía, mononeuritis, y exacerbaciones de esclerosis
múltiple 11. Tambien se ha descrito recientemente otros fenómenos autoinmunes
sistémicos desencadenados por hepatitis viral A como Lupus Eritematoso Sistémico 12 ,
Enfermedad de Still del adulto 13, Púrpura Trombocitopenica Autoinmune 14 y edema
angioneurotico 15 .
Una de las explicaciones más atractivas para la activación de fenómenos autoinmunes por
virus es la teoría de la mimetizacion molecular. Según esta hipótesis, el individuo
susceptible adquiere una infección por un agente, que exhibe antigenos inmunológicamente
similares a los del sujeto 16 . Estos antigenos tienen la capacidad de inducir una
respuesta inmune cuando son presentados a los linfocitos T. Puede haber secuencias de
aminoácidos idénticos, y como consecuencia de esto, la respuesta inmune genera una
reacción cruzada con los tejidos del paciente llevando al daño tisular potencial.
La hepatitis autoinmune es una enfermedad inflamatoria crónica del hígado caracterizada
por una perdida de tolerancia hacia el epitelio hepatocelular. Es una hepatitis periportal
crónica asociada con hipergammaglobulinemia y autoanticuerpos circulantes 17 , que suele
responder a tratamiento inmunosupresor. El diagnostico se basa en la exclusión de otras
causas de hepatitis crónica y existen criterios recientemente revisados para establecerlo
18. Los autoanticuerpos son utilizados para clasificar la enfermedad, siendo la mas
frecuente la hepatitis autoinmune tipo 1, de predominancia en el sexo femenino,
caracterizada por la presencia de los anticuerpos antinucleares (ANA) y anti-músculo liso
(ASMA). La hepatitis autoinmune puede ocurrir en un sujeto genéticamente predispuesto que
se expone a un agente ambiental el cual desencadena una reacción de mimetizacion
molecular contra el hepatocito. Sin embargo, para la mayoría de virus no se ha
establecido evidencia concluyente al respecto, aunque la literatura describe algunos casos
en los cuales un cuadro de hepatitis viral A es seguido por hepatitis autoinmune, como
parece ser el caso de la paciente que reportamos.
La predisposición genética parece estar en relación a la herencia de ciertos haplotipos
de antigenos de histocompatibilidad HLA, que en caso de la hepatitis autoinmune tipo 1 se
asocia a las variantes A1, B8, DR3 y DR4 19. Estas variantes tienen valor pronostico, ya
que los pacientes con haplotipos HLA A1, B8 y DR3 se presentan a una edad menor y
responden menos a la corticoterapia que los pacientes con el tipo DR4 20. En
Latinoamérica ha habido algunos estudios sobre prevalencia de haplotipos HLA en hepatitis
autoinmune. Marcos y col 21 señalan que en Argentina los haplotipos más comunes son el
DR4 y el A11. En Brasil la frecuencia de haplotipos HLA es similar a la de Argentina 22
mientras que en población mestiza mexicana la principal asociación de haplotipos HLA con
hepatitis autoinmune tipo 1 es el DRB1 0404 (DR4) 23 . Fainboim y col. de Argentina 24 en
un trabajo recientemente publicado, describen a asociación de otro haplotipo HLA, el DRB1
1301, con un curso prolongado luego de hepatitis viral A en 39 niños .
Vento y col 25 describieron los dos primeros casos de hepatitis viral A como detonante de
hepatitis autoinmune al estudiar a 58 familiares sanos de 13 pacientes con hepatitis
autoinmune seguidos durante 4 años. Los autores detectaron 3 casos de hepatitis viral A
en estos familiares, y dos de estos 3 sujetos mostraron autoanticuerpos durante el cuadro
viral desarrollando además hepatitis autoinmune tipo 1 antes de los 5 meses.
Rahaman 26 posteriormente describe el caso de una mujer de mediana edad con presentación
similar al caso que reportamos.
En la última década, otros autores han reportado casos aislados y en pacientes de
distintas edades y sexos en pacientes con hepatitis viral A que desarrollaron
posteriormente hepatitis autoinmune. Hilzenrat y col 27 describen una paciente femenina de
55 años con cuadro similar al de nuestra paciente , mientras que Huppertz 28 reporta un
niño de 7 años que 10 semanas después de un cuadro no complicado de hepatitis A
presenta hiperbilirrubinemia marcada y presencia de hipergammaglobulinemia y títulos
altos de ANA y ASMA. Muñoz Bertrán y col 29estudiaron recientemente a un varón de 27
años que desarrollo un cuadro florido de hepatitis autoinmune con necrosis portal en la
biopsia hepática, respondiendo a terapia con inmunosupresores.
El tratamiento de la hepatitis autoinmune en general consiste en la administración de
corticosteroides y en muchos casos inmunosupresores como Azatioprina. Las estrategias,
criterios de selección y esquemas terapéuticos deberán ser individualizados, y el
detalle de estas consideraciones escapa al objetivo de esta revisión, existiendo
publicaciones recientes que tratan este tema con amplitud 30 . Si bien el ácido
Ursodeoxicolico (UDCA) no constituye una droga de elección para la hepatitis autoinmune,
Kocak y col 31 documentan la respuesta bioquímica en dos pacientes de 11 y 15 años con
hepatitis A de curso colestasico prolongado que desarrollaron anticuerpos anti-músculo
liso, en quienes se administró UDCA a una dosis de 15 mg/kg. Sin embargo, no se comenta
sobre niveles de globulinas en este reporte, y los títulos de anticuerpos anti-músculo
liso eran de solo 1/20 en ambos casos, lo cual puede observarse en hepatitis viral aguda
como epifenómeno 32 por lo cual no se puede concluir fehacientemente que se trataba de
hepatitis autoinmune en estos casos.
En el caso de nuestra paciente, la histología hepática mostraba mínima alteración
portal sin signos de agresividad, los niveles de globulinas eran menores de 2 veces lo
normal y las aminotransferasas menores a 5 veces el valor normal. El análisis de todos
estos parámetros nos llevo a tomar la decisión de no iniciar tratamiento alguno y
simplemente controlar a la paciente en forma periodica, tal como se recomienda en
revisiones del tópico 30 . Hasta el momento de la publicación del presente reporte, la
paciente se encuentra en excelente estado de salud y no ha habido empeoramiento desde el
punto de vista bioquímico.
Este es el primer caso de hepatitis autoinmune desencadenada por hepatitis A descrito en
nuestro medio. Debemos conocer las manifestaciones atípicas y de tipo autoinmune de las
hepatitis virales, y estar alerta ante la posibilidad de una hepatitis autoinmune cuando
no ocurre la normalización esperada de aminostransferasas durante una hepatitis viral A.
En muchos casos, el pronto reconocimiento de este fenómeno dará lugar a una terapia
oportuna que evite el deterioro hepatico significativo que puede ocurrir con una hepatitis
autoinmune no tratada.
Bibliografía
* Profesor Asociado de
Medicina, Universidad Peruana Cayetano Heredia
** Profesor Investigador, Universidad Peruana Cayetano Heredia
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