REFLUJO
GASTROESOFÁGICO: CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS Y ENDOSCÓPICAS, Y FACTORES DE RIESGO
ASICIADOS
Jean Marcel Castelo Vega1 , Rogers Olivera
Hermoza1,
Héctor Páucar Sotomayor2 , Juan Carlos Flores
Aldea3
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. MATERIAL Y MÉTODOS
. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
. CONCLUSIONES
RESUMEN
Introducción y métodos: Hemos realizado un estudio de casos y controles con el
objetivo de describir las características clínicas y epidemiológicas, e identificar los
factores de riesgo más importantes asociados al reflujo gastroesofágico entre los
pacientes de la unidad de gastroenterología del HNSE EsSalud Cusco. Se incluyeron
645 pacientes con diagnóstico endoscópico de esofagitis por reflujo gastroesofágico,
entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de diciembre del 2000. Luego, seleccionamos una
muestra de 125 casos apareados con 124 controles no relacionados. Se revisaron los
perfiles estadísticos sobre reflujo gastroesofágico, los informes del archivo de
endoscopías digestivas y las historias clínicas de los pacientes; y se realizó una
entrevista anónima a casos y controles, en forma anónima y previo consentimiento de los
mismos.
Resultados: La esofagitis por reflujo gastroesofágico representa el 13% de las
endoscopías digestivas altas en el período en estudio, con ligero predominio del sexo
masculino (65%) y una edad promedio de 51,64 años. Un 39,8% de los casos tenía
profesión universitaria. El principal síntoma fue la dispepsia (84,18%) seguido de los
clásicos marcadores clínicos, pirosis (44%) y regurgitación (30%); y los síntomas
extradigestivos fueron infrecuentes (9%). El diagnóstico de esofagitis se realizó en
estadíos leves de la enfermedad (94% de casos) y demostramos una asociación estadística
importante entre esofagitis y hernia hiatal en el 32% de casos (p<0,05). Los factores
de riesgo que tuvieron asociación estadística significativa con reflujo gastroesofágico
fueron consumo de AINES (OR:19,36 IC: 2,65-396,73) y café (OR:4,39 IC: 1,72-11,65), y
obesidad (OR: 2,60 IC: 2,60-6,78). Los factores con asociación matemática fueron el
consumo de cigarrillos y alcohol, la posición en decúbito dorsal postprandial, el
consumo de grasas y menta, y la ingesta de benzodiacepinas, bloqueadores de canales de
calcio y nitratos. El resto de factores no tuvieron asociación de ningún tipo.
Palabras Clave: reflujo gastroesofágico, esofagitis, características clínicas,
características endoscópicas, factor de riesgo.
ABSTRACT
Background and methods : We performed a case control study to describe the clinical and
epidemiological characteristics, and identify the risk factors associated to
gastroesophageal reflux among patients of the gastroenterology unit at the HNSE EsSalud
Cusco. There were included 645 patients with endoscopic diagnosis of esophagitis
between january 1, 1999 and december 31, 2000. Afterwards, we selected a sample of 125
cases and 124 non related matched controls. The statistical profiles about
gastroesophageal reflux, the digestive endoscopy service digests and the clinic histories
of patients were reviewed; and the case and control samples were interviewed namelessly
with their previous consent. Results : Gastroesophageal reflux esophagitis was the
diagnosis in 13% of endoscopies at the study period, with a little predominance in males
(65%) and a middle age of 51,64. A 39,8% of cases concern of university proffesional
patients. The main symptom was dyspepsia (84,18%) followed by the clasic clinical markers
pirosis (44%) and regurgitation (30%), and nondigestive symptoms were unfrecuent (9%).
Esophagitis was diagnosted mainly at mild stages of the disease (94% of cases) and we
demonstrated an statistical association between esophagitis and hiatal hernia in the 32%
of cases (p<0,05). The risk factors with significative statistical association on
gastroesophageal reflux symptoms were consumption of AINES (OR:19,36 and IC: 2,65-396,73)
and coffee (OR:4,39 and IC: 1,72-11,65), and overweight (OR: 2,60 and IC: 2,60-6,78); the
math associated factors were consumption of cigarretes, alcohol, mint and fatty food,
postprandial liying position and taking of drugs such as benzodiacepines, calcium channel
blockers and nitrates. The remaining factors have had not any kind of relation.
KEY WORDS: gastroesophageal reflux, esophagitis, clinical characteristics, endoscopic
characteristics, risk factor.
|
El reflujo gastroesofágico (RGE)
fisiológico o patológico es un trastorno muy frecuente en la consulta
clínica, y su valoración exacta es difícil por el gran espectro clínico de
sus manifestaciones y porque muchos pacientes son automedicados; por lo tanto su
verdadera incidencia es difícil de evaluar por una compleja relación patología /
síntoma y depende del perfeccio-namiento de los métodos y criterios diagnósticos1.
El esfínter esofágico inferior (EEI) regula el flujo de alimentos entre el esófago y el
estómago 2,3,4. Ahora está claro que tanto el músculo liso intrínseco del
esófago distal, como el músculo esquelético del diafragma crural constituyen el
mecanismo de esfínter en el extremo inferior del esófago2,3,4,5. Más aún,
en sujetos normales y pacientes con reflujo gastroesofágico la relajación transitoria de
ambos esfínteres, más que la disminución de la presión del EEI, es el principal
mecanismo fisiopatológico implicado3,4. Otros mecanismos asociados son:
factores ácidos2,3 (alteración del aseo esofágico, pH esofágico
inadecuado y factores gástricos), factores ambientales y constitucionales5,7,8,9
(obesidad y sobrepeso, posición corporal postprandial, hábitos alimentarios, tabaquismo,
consumo de fármacos relacionados al RGE), entre otros3,6,10 (infección por
Helicobacter pylori, estrés, embarazo, enfermedades del tejido conectivo, reflujo
postquirúrgico, etc).
El reflujo gastroesofágico puede originar la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico
(ERGE) que se constituye en un complejo de manifestaciones multisistémicas, llegando a
concitar inclusive la atención del estado psicoorgánico de los pacientes con un
importante impacto en su comportamiento social1,3,11. Un gran estudio clínico
epidemiológico realizado en Minessota, USA señala que la incidencia de los síntomas
indicadores pirosis y/o regurgitación ácida es de hasta un 60% en la población
estudiada9; aunque pueden presentarse signos y síntomas de la enfermedad sin
esofagitis, o viceversa, debido a que ésta última obedece a múltiples causas. Sin
embargo, se acepta que el reflujo ácido del estómago es la principal noxa 6. Finalmente,
en la evolución a la cronicidad pueden aparecer complicaciones como ulceración
esofágica, estenosis esofágica, hemorragia digestiva alta, esófago de Barret y cáncer
esofágico7,12.
La evaluación diagnóstica incluye la elaboración de una buena historia clínica y una
variedad de pruebas diagnósticas, entre las que se diferencian las que determinan la
existencia de reflujo patológico (pHmetría ambulatoria, gradiente de pH esofagogástrico13,14
y esofagomanometría) de las que ponen de manifiesto la repercusión del reflujo sobre el
esófago (endoscopía digestiva alta y biopsia de mucosa esofágica)1,6,11.
El presente estudio se justifica por dos razones. Primero, existen no muchos estudios
descriptivos epidemiológicos similares que permiten conocer el comportamiento del reflujo
gastroesofágico y los factores asociados más frecuentemente con su patogenia en nuestro
medio; considerando además que el pilar fundamental en su prevención y manejo es la
educación del paciente, para suprimir los hábitos nocivos higiénicos o dietéticos
identificados en la consulta. Segundo, es imperiosa la necesidad de realizar una mejor
evaluación del paciente con reflujo gastroesofágico a partir del binomio endoscopía /
pH metría (que no está disponible en el HNSE - EsSalud Cusco); lo que permitirá
considerar mejores alternativas terapéuticas.
El principal objetivo fue identificar los factores de riesgo más importantes asociados al
reflujo gastroesofágico, y en forma complementaria describir las características
nosográficas, clínicas y epidemiológicas de la enfermedad.
La investigación ha sido realizada
en el Hospital Nacional Sur Este - EsSalud Cusco, durante el período 2000 - 2001. La
población de estudio estuvo constituída por los pacientes con diag-nóstico de Reflujo
Gastroesofágico (clínico y endoscópico) entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de
diciembre del 2000 (N = 645).
a) Criterios de inclusión: (1) edad mayor de 18 años de edad, de ambos sexos; y (2)
pacientes con un primer diagnóstico de Reflujo Gastroesofágico (esofagitis según el
sistema de Savary-Miller), independientemente del motivo de consulta.
b) Criterios de exclusión: (1) edad menor de l8 años, de ambos sexos; (2) esofagitis
debida a otras causas (infecciosa [p.e. por cándida, etc], química [p.e. cáustica,
etc], inducida por píldoras [no relacionadas a reflujo gastroesofágico] o traumática);
(3) lesiones extraesofágicas o que no sean primarias del esófago; (4) pacientes
fallecidos o cuya historia clínica está extraviada; (5) enfermedad concomitante seria
que impida o límite el desarrollo de la entrevista y (6) negativa del paciente.
Así mismo fue seleccionada una muestra poblacional de 125 casos según los criterios
asignados, excluyendo a los pacientes de procedencia rural (método probabilístico
aleatorio sistemático); y otra de 124 controles, semejantes en edad y sexo, sin
diagnóstico previo de patología digestiva en el mismo período de tiempo (método no
probabilístico de voluntarios).
Las variables implicadas en el estudio fueron: características clínicas (síntomas
marcadores pirosis, regurgitación, esofagodinia, disfagia, dispepsia- y relación
de parentesco), características endoscópicas, factores de riesgo, obesidad, hábitos
alimentarios (consumo de menta, cítricos, grasas, chocolate, café), consumo de alcohol y
cigarrillo, consumo de fármacos (bloqueadores de canales de calcio, benzodiacepinas,
xantinas, AINES, nitratos), hábitos higiénicos (posición DCD postprandial, uso de ropa
ajustada) y defectos anatómicos (hernia hiatal).
Las fuentes de información fueron : (1) fichas de entrevista estructuradas, (2) historias
clínicas del servicio de Admisión-HNSE e (3) informes del archivo de endoscopías
digestivas de la unidad de Gastroenterología-HNSE. La ficha de entrevista fue validada en
una prueba piloto realizada en 20 pacientes al azar, y luego sometida a un juicio de
expertos de la Especialidad de Gastroenterología del HNSE EsSalud Cusco.
El estudio es de tipo Casos y Controles, cuya finalidad cognoscitiva es retrospectiva,
transversal, descriptiva y comparativa, y observacional. Se revisaron los perfiles
estadísticos sobre reflujo gastroesofágico, los informes del archivo de endoscopías
digestivas y las historias clínicas de los pacientes de la población de estudio, para
conocer las características clínicas y epidemiológicas de la enfermedad. Posteriormente
se realizó una entrevista estructurada dirigida a los pacientes de las muestras de casos
y controles, en forma anónima y previo consentimiento de los mismos, para identificar los
factores de riesgo asociados al reflujo gastroesofágico.
Con el fin de describir las características nosográficas de la enfermedad, se utilizaron
tablas y modelos de distribución de frecuencias y porcentajes (cuadros, barras y
pasteles); mientras que para interesar los factores de riesgo asociados, se utilizaron
medidas de impacto (odds ratio e intervalo de confianza) y pruebas de hipótesis con
significancia estadística (prueba de Chi-cuadrado [con corrección de continuidad de
Yates] por tratarse de variables cualitativas y no paramétricas). La información fue
procesada en los programas de datos informáticos y estadísticos SPSS 10.0 y EPIINFO
2000.
CARACTERÍSTICAS NOSOGRáFICAS
DEL REFLUJO GASTROESOFÁGICO
De un total de 4938 endoscopías digestivas altas realizadas durante el período de
1999 a 2000 en el servicio de Gastroenterología del HNSE EsSalud Cusco, el 13% (645)
correspondieron al diagnóstico de Esofagitis por Reflujo Gastroesofágico; este valor
puede compararse con el hallazgo de Peralta G.15 en una serie estudiada en el Hospital PNP
de la ciudad de LIMA, encontrando una incidencia del 12,8% en dicha población.
Tabla 1.
Distribución de casos según GRUPO ETÁREO
|
| Grupo etáreo (años) |
Frecuencia |
% |
| 18 a 20 |
4 |
0,6 |
| 21 a 30 |
47 |
7,3 |
| 31 a 40 |
134 |
20,8 |
| 41 a 50 |
124 |
19,2 |
| 51 a 60 |
135 |
20,9 |
| 61 a 70 |
125 |
19,4 |
| 71 a 80 |
62 |
9,6 |
| > 81 |
14 |
2,2 |
| Total |
645 |
100 |
A) CARACTERÍSTICAS
EPIDEMIOLÓGICAS
El grupo etáreo más afectado fue el de la 4ta a 6ta décadas de la vida, que
representan un 61% de los casos, que coincide con una revisión peruana de Caricela et al.
16, en la cual se encuentra un predominio en la 4ta y 5ta décadas con un 50% de los casos
aproximadamente. Así se establece una relación aceptable entre ambos trabajos
habiéndose realizado el último, a nivel del mar. La edad media de la población de
estudio fue de 51,64 años (DE +/- 15,27 [19<X<88]).
Existe un ligero predominio del sexo masculino (65% casos), como también lo señala la
revisión de Peralta G.15, en cuyo estudio otorga un 56,8% de los casos al sexo masculino.
Aunque la literatura mundial 17 refiere que no existe una predominancia de alguno de los
sexos 17, los datos peruanos (incluida nuestra serie) demuestran un predominio razonable
del reflujo gastroesofágico entre los varones; y comparándolos con estudios semejantes
18,19 a nivel del mar representan una diferencia significativa. No obstante, no sabemos si
en efecto las condiciones geográficas de altura puedan explicar dichos resultados.
Se consideran actividades diversas a las que desempeñan los pacientes con múltiples
labores como amas de casa, mozos, ambulantes, obreros, etc.; y representan una cuarta
parte de la distribución (25%). Así mismo, se consideran indeterminados a los casos en
cuya historia clínica no estaba registrada la información respecto a su ocupación. El
39,8% de los casos corresponden a profesionales universitarios que debido a su condición
de asegurados en el HNSE EsSalud, representan la población de mayor demanda al hospital.
Este grupo podría tener factores de riesgo propios para desarrollar reflujo
gastroesofágico, en relación a las condiciones de su actividad laboral, física o sus
posibilidades económicas (p.e. tener más sobrepeso, consumir más café o fármacos
asociados a reflujo que otros grupos poblacionales). Sin embargo ese es el comportamiento
en la población de estudio, y si bien la bibliografía refiere que la pirosis o
regurgitación son síntomas frecuentes en general, hacen falta más estudios regionales
que permitan identificar las variables expuestas en el cuadro. Por este motivo no ha sido
comparado con alguno similar, si es que existe, y se constituye en información
epidemiológica inédita válida para futuros estudios de corte similar.
Tabla 2.
Distribución de casos según SEXO
|
| Sexo |
Frecuencia |
% |
Masculino
Femenino |
417
228 |
64,65
35,35 |
| Total |
645 |
100 |
La dispepsia, que se
define como síntomas distintos y muy variados como eructos, flatulencia, dolor
epigástrico urente, cólico o mal definido (sordo), pesadez o llenura
postprandial, náuseas o hipo por más de 3 meses de duración, se presenta en un 84,1 %
de los casos, sola o acompañada de otros síntomas; mientras que el porcentaje de los
síntomas marcadores típicos como pirosis y regurgitación no alcanzan la mitad de los
casos (44 y 30 % respectivamente, en relación con el 60 % de incidencia de pirosis según
Locke 9) y juntos llegan apenas al 5,74 %. Se consideran otros a las manifestaciones
digestivas inespecíficas que fueron reportadas pero que no representan una proporción
estadística importante del total; estas fueron hipo, disminución de peso, melena,
vómitos porráceos, entre otras. Un estudio nacional revela que los síntomas de
presentación más frecuentes, como regurgitación y pirosis juntas, se encuentran sólo
en un 18 % de los casos y un 70 % de los pacientes presentan manifestaciones
extraesofágicas, pudiendo corresponder al concepto general de dispepsia (Peralta G.15).
Estos datos no se corresponden con los resultados de nuestra revisión, donde los
síntomas atípicos como melena, síndrome consuntivo y faringitis, entre otros. ocupan un
porcentaje menor del 6 % en la distribución. Al respecto, y como se había señalado
antes, es probable que las diferencias obedezcan a características propias de la
enfermedad en la población de estudio y su ámbito geográfico. Finalmente, mientras que
DeMeester 2 señala que un 10% de la población norteamericana padece de pirosis cada
día, hacen falta nuevos estudios regionales que permitan conocer la verdadera incidencia
de dichos síntomas según su frecuencia de presentación en nuestro medio.
Es de resaltar que la patología motivo de nuestro estudio corresponde sólo a cerca del
30% de los diagnósticos por los cuales fueron realizadas las endoscopías. Esto significa
que la sensibilidad diagnóstica de los síntomas es muy baja y que los parámetros
clínicos no son buenos indicadores para definir la existencia de reflujo
gastroesofágico, lo que confirma lo establecido por la literatura3,10,11,13,20.
Por tanto, se precisa de la endoscopía como método diagnóstico estándar y
complementario2,3,10.
Tabla 3.
Distribución de casos según ocupación del paciente
|
| Ocupación |
Frecuencia |
% |
| Profesional Universitario |
257 |
39,84 |
| Empleados |
76 |
11,78 |
| Profesional Técnico |
35 |
5,43 |
| Comerciante |
16 |
2,48 |
| Indeterminado |
92 |
14,26 |
| Actividades diversas |
169 |
26,20 |
| TOTAL |
645 |
100 |
En nuestra serie, el
estadío de diagnóstico de la esofagitis por reflujo se define principalmente en sus
fases iniciales (grados I y II), que representa el 94% del total de casos. En una
revisión de Arango y cols. 21 se muestra que cerca del 80% de casos se encuentran en los
estadíos I y II de la enfermedad, y en el estudio de Peralta G.15 se encuentra un 84,7%
de casos sólo en el estadío I de la enfermedad. En el HNSE EsSalud Cusco, se clasifican
las lesiones esofágicas directas según el sistema de Savary Miller, pero
ciertamente la diversidad de criterios entre cada uno de los endoscopistas podría
comportarse como un elemento de sesgo en la investigación. Sin embargo al comparar los
resultados con aquellos estudios referidos y en los cuales la endoscopía digestiva fue
realizada por un mismo especialista, se demuestra que la mayor parte de la población,
independientemente de los síntomas, no posee lesiones de severidad importante evidentes
al examen esofagoscópico en el momento del diagnóstico. Probablemente la diferencia de
casi el 10 a 12% a favor, en nuestra serie, se relacione con las características propias
de la enfermedad a 3400 msnm (Cuzco) o a la participación de diferentes endoscopistas en
la caracterización de las lesiones.
Tabla 4.
Distribución de casos según frecuencia de SÍNTOMAS DIGESTIVOS
|
Síntoma |
Frecuencia |
% |
| Dispepsia |
543 |
84,18 |
| Pirosis |
288 |
44,65 |
| Regurgitación |
194 |
30,07 |
| Waterbrash |
38 |
5,89 |
| Disfagia |
17 |
2,63 |
| Odinofagia |
7 |
1,08 |
| Asintomáticos |
4 |
0,62 |
| Otros síntomas |
61 |
9,45 |
| No registrados |
19 |
2,94 |
Tabla 5.
Distribución de casos según GRADO DE ESOFAGITIS
|
| Síntoma |
Frecuencia |
% |
| I |
435 |
67,44 |
| II |
174 |
26,97 |
| III |
24 |
3,72 |
| IV |
12 |
1,86 |
| Total |
645 |
100 |
Se encontró la presencia
de hernia hiatal en el 32 % de los casos revisados, de manera similar a los hallazgos de
un estudio prospectivo local paralelo realizado por Ochoa 36, quien reporta un 29% de
incidencia de hernia hiatal en una serie de 138 endoscopías altas. Sin embargo el estudio
a nivel del mar de Peralta G.15 refiere una incidencia en sólo 13,5% de los casos, y si
bien se trata de una diferencia significativa en poblaciones diferentes, los resultados de
Ochoa y los nuestros son semejantes y hablan a favor de un posible rol de la altura como
factor relacionado. Entonces se concluye que la hernia hiatal es un importante hallazgo
asociado a la esofagitis, aunque no inferimos que representa un factor de riesgo en
relación con el reflujo gastroesofágico, puesto que no es objetivo del estudio demostrar
el efecto del reflujo sobre la mucosa sino la mayor o menor probabilidad de tener la
enfermedad entre los pacientes expuestos a determinados factores considerados como tales.
También se establece una relación entre el hallazgo de hernia hiatal y el grupo etáreo
estudiado; en el que a pesar de observarse un mayor incidencia en las etapas medias de la
vida (y un mayor porcentaje en el grupo de 60 a 70 años), no hay un predominio
diferencial importante. La distribución porcentual es proporcional entre varones y
mujeres ante la presencia de hernia hiatal, con un coeficiente próximo a 2:1. No se
encontró una asociación estadística significativa entre dichas variables, pues como se
observa la contingencia establece una probabilidad de error muy amplia (p>0,05). La
literatura médica mundial sostiene que la incidencia de la hernia hiatal entre los
pacientes con esofagitis endoscòpica está entre 25 a 35%2,23,24, rango que
comprende nuestros datos; pues en función de comorbilidad con algún grado de esofagitis
por reflujo se presentó hasta en un 32% de los casos revisados, con un nivel estadístico
de significancia importante (p<0,05). Esto se pudo verificar sobre todo en los grados
de mayor severidad (III y IV), lo cual confirma que la mayor parte de la población con
esofagitis por reflujo gastroesofàgico moderado a severo tienen hernia hiatal 2,3 ; y
corresponde en nuestro estudio a 19 de 24 pacientes para el grado III (79,1%) y 11 de 14
para el grado IV (78,5%). Dichos hallazgos trascienden desde el punto de vista
epidemiológico pues aunque no representa un factor de riesgo establecido, en el 21%
restante de los casos con esofagitis moderada a severa, las manifestaciones esofágicas
del reflujo podrían deberse a la combinación de otros factores.
Tabla
6. Distribución de casos según presencia de HERNIA HIATAL
|
| Hernia Hiatal |
Frecuencia |
% |
Sí
No |
207
438 |
32,09
67,91 |
| Total |
645 |
100 |
Solamente en un 42,8% de
casos se indicaron como parte del tratamiento, las modificaciones en el estilo de vida.
Sin embargo esta cifra puede no ser exacta debido a que se constituye en el pilar
fundamental de la terapia antirreflujo, y es probable que en un buen nùmero de historias
simplemente no haya sido registrada.
B) FACTORES DE RIESGO
Tabla 7.
Distribución de casos según HERNIA HIATAL vs GRUPO ETÁERO
|
| |
Hernia Hiatal |
Grupo
Etáreo
años |
Sí |
No |
| Frecuencia |
% |
Frecuencia |
% |
| < 20 |
0 |
0 |
4 |
0,9 |
| 21 a 30 |
4 |
1,9 |
43 |
9,8 |
| 31 a 40 |
29 |
14,0 |
105 |
24,0 |
| 41 a 50 |
26 |
12,6 |
98 |
22,4 |
| 51 a 60 |
40 |
19,3 |
95 |
21,7 |
| 61 a 70 |
64 |
30,9 |
61 |
13,9 |
| 71 a 80 |
35 |
16,9 |
27 |
6,2 |
| > 81 |
9 |
4,3 |
5 |
1,1 |
| Total |
207 |
100 |
438 |
100 |
Tabla 8.
Distribución de casos según HERNIA HIATAL y GRADO DE ESOFAGITIS
|
| Grado de
Esofagitis |
Hernia
Hiatal |
| Sí |
No |
| Frecuencia |
% |
Frecuencia |
% |
I
II
III
IV |
88
89
19
11 |
42,72
43,20
9,22
4,85 |
346
84
5
3 |
79,36
19,27
1,15
0,23 |
| Total |
207 |
100 |
438 |
100 |
X2 = 98,15 ; gl = 3 ; p < 0,05 |
Tabla 9.
Distribución de casos según terapia con MEDIDAS ANTIREFLUJO (MHD)
|
| MHD |
Frecuencia |
% |
Sí
No |
276
369 |
42,8
57,2 |
| Total |
645 |
100,0 |
Según la definición
operacional se tienen : Obesidad y sobrepeso 9 (IMC > 30 kg/m2). Se encontró una
asociación estadísticamente significativa (p<0,05) entre obesidad y reflujo
gastroesofágico, semejante a los resultados del autor mencionado (OR = 2,8 ; 1,7<IC
< 4,5).
Consumo de café 9 (ingesta de > 3 tazas de café / día). Existe una asociación
causal impor-tante, con un elevado valor del X2 para un p estadísticamente
significativo, que permite inferir que el consumo periódico de café representa un factor
de riesgo válido para el desarrollo del reflujo gastroesofàgico.
Consumo de alcohol (consumo de > 7 vasos de alcohol o sus derivados / semana). La
probabilidad de error absoluto es muy grande y no representa una fuerza de asociación
importante entre dichas variables para el desarrollo de reflujo gastroesofágico. Locke et
al.9 obtuvieron un OR de 1,9 (1,1 < CI < 3,3) con una débil fuerza de asociación
entre las variables.
Consumo de cigarrillos (consumo de > 6 cigarrillos / día en forma períodica). Locke
et al25 han reportado una historia pasada de hábito tabáquico (OR 1,6 ; 1,1 < CI <
2,3) relacionada con una mayor probabilidad como factor de riesgo, que contrasta con los
resultados obtenidos en el presente estudio donde no existe una asociación que permita
inferir dicha relación.
Consumo de chocolate (ingesta de > 3 veces / semana de alimentos o productos que
contengan chocolate o sus derivados [p.e. chocolate en taza, chocolatillos, etc]). Los
resultados de muestran que no existe una relación significativa entre el consumo de
chocolates y la mayor probabilidad del desarrollo de reflujo gastroesofàgico. (OR = 0,89
; p = 0,84).
Consumo de grasas (ingesta de > 3 veces / semana de alimentos o productos que contengan
grasas). Se ha encontrado una débil fuerza de asociación estadística entre el consumo
de grasas y el desarrollo de la enfermedad (OR = 1,43).
Tabla 10. ANÁLISIS
FACTORIAL CON MEDIDAS DE IMPACTO Y PRUEBAS DE HIPÓTESIS
|
| Factor de Riesgo |
OR (IC) |
X2 |
p |
| AINES |
19,36 ( 2,65 396,73 ) |
13,34 |
0,00009 |
| Consumo de Café |
4,39 ( 1,72 11,65 ) |
11,15 |
0,0008 |
| IMC |
2,6 ( 1,02 8,78 ) |
4,06 |
0,043 |
| Consumo de Cigarrillos |
2,07 ( 0,63 7,20 ) |
1,10 |
0,29 |
| Consumo de Alcohol |
1,68 ( 0,34 9,09 ) |
0,12 |
0,72 |
| Consumo de Grasas |
1,43 ( 0,83 2,46 ) |
1,55 |
0,21 |
| Decúbito Dorsal PP |
1,16 ( 0,68 1,96 ) |
0,20 |
0,65 |
| Consumo de Menta |
1,11 ( 0,40 3,11 ) |
0,01 |
0,98 |
| Uso de Ropa Ajustada |
0,99 ( 0,48 2,05 |
0,02 |
0,88 |
| Consumo de Cítricos |
0,92 ( 0,52 1,81 ) |
0,03 |
0,83 |
| Consumo de Chocolate |
0,89 ( 0,44 1,79 ) |
0,04 |
0,84 |
| Benzodiacepinas |
5,13 ( 0,57 117,66 ) |
1,51 |
0,21 |
| Nitratos |
3,02 ( 0,28 76,52 ) |
0,25 |
0,61 |
| Bloqueadores Canales de Ca2+ |
2,05 ( 0,54 8,35 ) |
0,76 |
0,38 |
| Xantinas |
0,99 ( 0,03 36,71 ) |
0,50 |
0,48 |
| Relación de Parentesco |
0,89 (0,52 1,54 ) |
0,10 |
0,75 |
Consumo de menta (ingesta
de más de 3 veces a la semana de alimentos o productos que contengan menta). No se ha
demostrado una asociación estadística importante que la relacione con una mayor riesgo
de desarrollo de reflujo gastroesofàgico (OR = 1,11 ; p 0,9).
Consumo de cítricos (ingesta de más de 3 veces a la semana de alimentos o productos que
contengan cítricos). Tampoco se ha relacionado estadísticamente demostrado una
asociación estadística importante que la relacione con un mayor riesgo de desarrollo de
reflujo gastro-esofàgico (OR = 1,11 ; p 0,9).
Posición decúbito dorsal (posición en decúbito dorsal que adopta el sujeto
inmediatamente después de la ingesta de sus alimentos o durante las 3 primeras horas
[postprandial] posteriores a la misma). La fuerza de asociación no fue importante, con un
p demasiado elevado y un valor de probabilidad de riesgo alternativamente bajo
(OR = 1,16).
Uso de ropa abdominal ajustada (uso frecuente de prendas de vestir ceñidas a la cintura o
el abdomen [p.e. cinturones apretados, fajas, licras, etc]). El análisis factorial
muestra un p demasiado elevado para un valor correspondientemente bajo del OR.
Consumo de fármacos relacionados. Se refiere la información bibliográfica de libros y
revistas de texto actualizadas, así como el trabajo original de Locke et al.9
(modificado) que definen como riesgo al consumo de los siguientes fármacos relacionados
con reflujo gastro-esofágico con una frecuencia de más de 6 tabletas por semana, dosis
relacionada, durante los últimos dos años previos a la endoscopía en la cual se
realizó el diagnóstico endoscópico.
Bloqueadores de canales de calcio:
baja fuerza de asociación estadística con un elevado valor proporcional del error
absoluto.
Benzodiacepinas : no se define una fuerza de asociación importante entre un mayor
riesgo de reflujo gastroesofágico y el consumo periódico de benzodiacepinas, con un OR
de 5,13 pero un p estadísticamente inconveniente (p > 0,05).
Xantinas: la asociación estadística entre el riesgo de reflujo y el consumo de
xantinas fue poco significativa, y no ha representado un factor de riesgo en la población
de estudio.
AINES: existe una gran fuerza de asociación entre el riesgo de reflujo y el
consumo periódico de AINES a la frecuencia definida previamente, con un p
altamente significativo. Así pues, se constituye en un factor de riesgo importante para
el desarrollo de la enfermedad, como lo refiere también el estudio de Locke et al.9.
Nitratos: el valor OR 3,02 para un p = 0,61 definen un grado de asociación poco
significativa para establecer el consumo de nitratos como factor de riesgo.
Relación de parentesco (presencia de un
miembro de la familia en línea genealógica directa inmediata [p.e. padre, madre,
hermanos, esposo(a), hijo(s), etc] o que comparte el resto de hábitos sociales o
alimentarios que el sujeto caso o control, que padece de enfermedades esofágicas o
gástricas con síntomas semejantes a los evaluados). Locke G.9 ha definido una
asociación significativa entre pacientes que reportaron algún miembro de la familia
relacionada con síntomas esofágicos o gástricos (OR = 2,6 ; 1,8 < CI < 3,7); sin
embargo, no fue posible establecer una asociación semejante en el presente estudio.
Se entiende que los valores de 3 primeros factores de la tabla resumen poseen la
combinación estadística perfecta por la cual la oportunidad de riesgo (OR = odds ratio)
de los pacientes expuestos a dichos factores es mayor respecto a los no expuestos, con
niveles de confiabilidad elevados (límites del intervalo de confianza [IC] mayores que
1). Asì mismo, la distribución porcentual del número de casos expuestos a dichos
factores tiene una probabilidad de error menor al 5% (p < 0,05) luego de haber inferido
su valor de la prueba del Chi cuadrado para variables independientes con la correcciòn de
continuidad de Yates. Sin embargo, desde el punto de vista matemático, también se
consideran factores de riesgo aquellos cuya oportunidad es mayor de 1 sin un valor X2
significativo, aunque los que se muestran en la tabla presentan límites de confianza poco
confiables.
1. La esofagitis por reflujo
gastroesofágico representa el 13% de las endoscopías digestivas.
2. La edad promedio fue 51,6 años y el grupo etáreo de mayor incidencia 30 a 50 años
(40%).
3. El sexo masculino fue el predominante (65%)
4. La actividad poblacional más relacionada fue la profesión universitaria (40% )
5. Los síntomas digestivos fueron más frecuentes (91%) : dispepsia, pirosis y
regurgitación.
6. La esofagitis por reflujo gastroesofágico se detectó en sus estadíos leves hasta en
el 94% de casos (esofagitis leve I y II Savary Miller). La hernia hernia hiatal estuvo
presente en un 32% (diagnóstico endoscópico).
7. Se indicaron medidas higiénico-dietéticas en el 42,8% de los casos.
8. Los principales factores de riesgo asociados a reflujo gastroesofágico fueron:
a) Consumo de AINES
(OR= 19,36; IC: 2,65 - 396,73 y p < 0,05)
b) Consumo de café
(OR = 4,39; IC: 1,72 - 11,65 y p < 0,05)
c) Obesidad
(OR = 2,60; IC: 1,02 - 6,78 y p < 0,05)
d) El resto de factores no se relacionó con un nivel de asociación estadística
significativa
9. Se definió una asociación individual
inversa entre el grado de esofagitis y la presencia de hernia hiatal (p<0,05).
Bibliografía
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1 Médico
Cirujano - Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco
2 Médico Gastroenterólogo - Hospital Nacional Sur Este
EsSalud Cusco
3 Médico Internista - Hospital Nacional Sur Este EsSalud Cusco
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