| Rev. Gastroenterol. Perú
Vol. 22 Nº 4 2002 |
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REPORTE DE CASO CLINICO
HEPATITIS GRANULOMATOSA
TUBERCULOSSA COMO CAUSA
DE FIEBRE DE ORÍGEN DESCONOCIDO
*David Loja Oropeza, **Maricela Vilca Vásquez,
***Pierino Alvarez Bedoya
RESUMEN
Presentamos el caso clínico de una paciente con fiebre de origen desconocido por
hepatitis granulomatosa de etiología tuberculosa.
Se trata de una paciente de 50 años de edad con 50 dias de enfermedad caracterizada por
escalofríos,fiebre de 39 °C y diaforesis profusa.Antecedente de malaria en siete
ocasiones. Al examen de ingreso se encontró una paciente adelgazada y pálida. En la
evolución desarrolló pancitopenia, hepatoesplenomegalia masiva,ictericia y anasarca.Se
hicieron pruebas de tamizaje para infecciones, neoplasias,colagenosis y enfermedades
granulomatosas. Los exámenes de laboratorio mostraron disociación fosfatasa
alcalina-transaminasas y fue la pista que condujo al diagnóstico final de tuberculosis
mediante el estudio histológico del parénquima hepático.El tratamiento específico para
tuberculosis produjo remisión de la fiebre,ascitis y hepatomegalia, y normalización de
las pruebas hepáticas con evolución clínica satisfactoria
Palabras clave: 1.-Fiebre de origen desconocido 2.-Tuberculosis hepática
3.-Granulomatosis hepática 4.-Colestasis intrahepática
The clinical case of one patient with fever of unknown origin, due to granulomatous
hepatitis of tuberculous etiology was presented.
The patient was a a 50-year-old woman, with 50 days illness characterized by chills, 39°C
fever and heavy diaphoresis. She had a record of seven malaria cases. She looked thin and
pale at the initial physical examination. During the evolution, she developed
pancytopenia, massive hepatosplenomegaly, jaundice, and anasarca. The patient underwent
screening tests for infection, neoplasias, collagenosis, and granulomatous diseases. The
laboratory tests showed transaminase-alkaline phosphatase dissociation, which led to the
final diagnosis of tuberculosis, through the histological examination of the liver
parenchyma. The specific treatment against tuberculosis caused remission of fever,
ascites, and hepatomegaly and normalization of liver tests, with satisfactory clinical
evolution.
Key Words: Fever of unknown origin, hepatic tuberculosis, hepatic granulomatosis,
intrahepatic cholestasis
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INTRODUCCION
Uno de los mayors desafíos para el clínico lo constituye la fiebre de origen
desconocido (FOD) para cuyo discernimiento no existen algoritmos ni pistas
diagnósticas fiables (1). El enfoque se dificulta cuando las manifestaciones
clínicas son mínimas,sutiles o insuficientes para configurar una enfermedad o un grupo
de enfermedades.
Clásicamente se define FOD como aquella enfermedad de más de tres semanas de duración
con temperatura que supera los 38.3°C y cuyo diagnóstico permanezca incierto,luego de
una semana de estudios (1-3).
En las series de las dos últimas décadas se han reportado como 200 entidades clínicas
causantes de FOD,de ellos el 70% corresponden a procesos infecciosos,neoplasias o
colagenosis;siendo las condiciones más mencionadas: tuberculosis, endocarditis, linfoma,
tumores sólidos, enfermedad de Still del adulto, vasculitis, lupus eritematoso sistémico
y enfermedades granulomatosas (2-6).
A propósito del presente caso de FOD,ocasionado por una hepatitis granulomatosa de origen
tuberculoso, se realiza una revisión de la literatura sobre esta entidad con comentarios
sobre enfoques de diagnóstico y tratamiento.
CASO CLINICO
Paciente mujer de 50 años de edad,natural de Bolivar,La Libertad,procedente de
Lima,Testigo de Jehová, admitida en el Hospital Arzobispo Loayza en junio de 1996 con 50
dias de enfermedad caracterizado por fiebre de 39°C,precedida de escalofríos y seguida
de diaforesis profusa.Un mes antes del ingreso había notado máculas hipercrómicas muy
pruriginosas,no confluentes,de 2 mm de diámetro,en todo el cuerpo,que mejoró con
sintomáticos.Una semana después le diagnostican fiebre tifoidea con aglutinaciones en el
límite superior recibiendo un curso de cotrimoxazol,sin mejoría.Fue investigada para
tuberculosis pulmonar y malaria,resultando negativa.Recibió cursos con amoxicilina y
luego ampicilina ante la presunción de infección respiratoria alta.Al persistir la
fiebre acude al Hospital donde es internada.
Funciones biológicas: Orinas oscuras.Sueño alterado por la fiebre.No
variación ponderal.
Antecedentes: Salpingo oforectomía bilateral 15 años atrás.Durante su
niñez padeció de paludismo en siete oportunidades con tratamientos incompletos.A los 40
años de edad fue diagnosticada de anemia.Un año después tuvo un nódulo tiroideo sin
evidencia de malignidad en su histología.
Examen físico:Febril, crónicamente enferma,adelgazada y pálida.Se
aprecian cicatrices queloideas en la cara anterior del cuello y en la línea media
infraumbilical.Pápulas hipercrómicas en piernas y pies.El abdomen dejaba palpar el bazo
a 5 cm debajo del reborde costal,de superficie lisa,bordes regulares y de consistencia
normal. El resto sin alteraciones.
Evolución
Desde el cuarto día de hospitalización se incrementa el tamaño del bazo hasta alcanzar
10 cm debajo del reborde costal.En el intercurso se documenta infección de vías
urinarias causada por E. Coli que fue tratada satisfactoriamente con ciprofloxacino, sin
embargo continúa con fiebre y desarrolla pancitopenia.Gota gruesa en varias ocasiones y
test de Marañón negativas.El mielograma fue informado como hiperplasia reticular leve.La
serología para HIV,fiebre tifoidea,brucellosis,mononucleosis y toxoplasmosis fueron
negativos.Las baciloscopías para tuberculosis,los hemocultivos y el mielocultivo no
fueron contributorios.Una ecografía abdominal mostró esplenomegalia moderada y
formaciones líquidas pequeñas en cabeza y cuerpo de páncreas.Se obtuvo líquido
ascítico tipo trasudado con adenosin deaminasa y Papanicolaou negativos.La bioquímica
hepática reveló hiperbilirrubinemia a predominio directo con disociación fosfatasa
alcalina-transaminasas incipiente.
En la segunda semana de hospitalización la paciente se torna ictérica,desarrolla
anasarca y el hígado se palpa a 14 cm debajo del reborde costal.Una TAC abdominal
evidenció hepatoesplenomegalia importante sin colecciones intraabdominales.También
fueron negativos las pruebas de alfa-fetoproteina,marcadores para hepatitis viral,
citomegalovirus y lues.
Fue diagnosticada de absceso periodontal y ascaridiasis mejorando con el tratamiento.Una
nueva ecografía abdominal demostró hepatoesplenomegalia,ascitis,vena porta dilatada y en
el perfil hepático de control se encontró inversión de la relación albúmina-globulina
y una acentuada disociación fosfatasa alcalina-transaminasas e hiperbilirrubinemia
indirecta.La endoscopía alta reportó várices esofágicas grado II.Se procedió a la
biopsia hepática por laparoscopía.El cultivo de tejido hepático fue negativo para
Mycobacterium tuberculoso y su histología resultó compatible con hepatitis granulomatosa
de origen tuberculoso (Fig. 1 y 2).Se inició el tratamiento para tuberculosis,la fiebre
cayó al octavo día y las pruebas hepáticas se normalizaron al segundo mes de
tratamiento con remisión de la ascitis y hepatomegalia.Seis años después el bazo no ha
disminuido de tamaño.Hay evidencia de hipertensión portal,persistencia de várices
esofágicas y ha desarrollado plaquetopenia.

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FIGURA 1
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FIGURA 2
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DISCUSIÓN
Recientemente Durack y Street debido al incremento de pacientes con FOD asociada a
métodos invasivos,a neutropenia o a infección por VIH propusieron una nueva
clasificación que incluye FOD Clásica,FOD Nosocomial,FOD Neutropénica y FOD asociada al
VIH (3,7).Otras categorías a considerarse son FOD en Cáncer,FOD en ancianos,FOD en
niños.Ello permite elaborar un diagnóstico diferencial dirigido a cada grupo.
El caso en discusión corresponde al grupo de FOD Clásica.En este grupo algunas
consideraciones útiles a tenerse en cuenta para el diagnóstico serían: El patrón o la
duración de la fiebre no se relacionan con el diagnóstico final como por ejemplo no son
frecuentes como se espera el patrón característico de malaria,la neutropenia cíclica o
la fiebre de Pel-Ebstein del linfoma.Igualmente la disociación pulso-temperatura que
suele verse en fiebre tifoidea,brucellosis,enfermedad por Legionella,fiebre por
drogas,linfoma,fiebre facticia,por lo general está ausente y solo es útil cuando está
presente.Se sospechará de la presencia de tumores sólidos o de enfermedad de Still
cuando la prueba del naproxeno resulte positiva.La triada de fiebre alta,erupción
evanescente y artritis en un adulto joven con ferritina sérica elevada en 10 veces es
también indicadora de enfermedad de Still.Otra pista útil en caso de linfomas lo
constituye un marcado incremento de la b2-microglobulina o de la deshidrogenasa láctica
séricas por encima de 1000 UI asociada a la presencia de adenomegalias,esplenomegalia y
anemia o trombocitopenia.En ancianos con síntomas sistémicos,fiebre y
eritrosedimentación elevada considerar la posibilidad de biopsiar la arteria temporal
incluso en ausencia de signos específicos de arteritis (5,8).
De acuerdo al diagnóstico final las etiologías del FOD pueden agruparse en cinco
categorías:
1.-Infecciosas.
2.-Neoplasias.
3.-Colagenosis.
4.-Enfermedades granulomatosas.
5.-Misceláneas.
Un tercio de las FOD correlacionan con
infecciones siendo las más frecuentes tuberculosis,endocarditis subagudas,infecciones
intraabdominales,virosis y micosis sistémicas.De ellas la infección más común es la
tuberculosis,constituyendo el 40% de las infecciones en las series españolas(8)
El enfoque diagnóstico de las FOD debería ser secuencial:
1.-Historia clínica y examen físico
minucioso que permita una presunción diagnóstica y de no ser contributorio disponer
del hemograma,velocidad de sedimentación globular,examen completo de orina,pruebas de
función hepática,proteinograma electroforético,radiografía de tórax y
abdomen,PPD,serología para salmonella,brucella y VIH,cultivos (orina,sangre,heces),si es
mujer anticuerpos antinucleares,ecografía abdominal y rastreo corporal con galio-67 o
indio-111 si amerita el caso.
2.- Si aún no se tiene orientación diagnóstica hospitalizar al paciente para
exploración física diaria,buscando la aparición de algún nuevo signo y descarte de
fiebre facticia y por drogas.
3.-Realizar punción lumbar,biopsias (médula ósea,hígado,arteria temporal, piel,
músculo) arteriografía,laparoscopía y otras como ecocardiograma,TAC cerebral. 4.-Si no
se llega a una orientación diagnóstica quedan dos posibilidades.Si el estado general es
bueno y no hay pérdida ponderal se recomienda dar de alta y reevaluar en 3 y 6 meses.Si
el estado general es malo o existe deterioro progresivo evaluar la realización de una
laparatomía exploratoria, si cursa con síntomas abdominales persistentes,masa abdominal
palpable,ascitis de causa no determinada,radiografía o ecografía patológicas,hepato y/o
esplenomegalia,derrame pleural,aumento de fosfatasa alcalina o pérdida de peso mayor del
10%.
Entre algunas actitudes terapéuticas a pesar de no tener un diagnóstico de certeza,son
el uso de tuberculostáticos como prueba terapéutica durante seis semanas,la fiebre suele
caer en la primera semana.Asimismo, el uso de antibióticos a dosis altas por la
posibilidad de endocarditis con cultivos negativos;corticoides en caso de polimialgia
reumática con biopsia de arteria temporal normal,si hay respuesta en horas es casi
diagnóstica; ácido acetilsalicílico en caso de fiebre reumática o enfermedad de
Still,aunque en ésta suele ser necesario administrar corticoides para que caiga la
fiebre; y cloroquina ante la sospecha de absceso hepático amebiano (5,8)
A pesar de los procedimientos diagnósticos un 5-10% quedan como auténticos FOD con buena
evolución y resolución espontánea de la fiebre en la mayoría de los casos.De este
grupo solo un 10% tendrá un diagnóstico definitivo en el seguimiento a 5 años y la
mortalidad alcanza solo un 3% (5,8,9)
Como podemos apreciar nuestra paciente no presentaba cuadro clínico característico de
alguna enfermedad y precisamente las FOD son eso,enfermedades comunes pero de
presentación atípica.Secuencialmente el estudio del caso incluyó hasta el tercer
estadío.
Cuando tenemos un paciente con fiebre,ictericia y hepatoesplenomegalia ,algunos
planteamientos diagnósticos a tomarse en cuenta incluyen SIDA,lupus eritematoso
sistémico,artritis reumatoidea, sarcoidosis, malaria, tuberculosis,
mononucleosis,hepatitis citomegálica,leucemias mielocíticas y linfocíticas crónicas
entre otros,que fueron posibilidades que se alejaron de acuerdo al cuadro clínico y los
exámenes solicitados, quedando como prioridades enfermedad tuberculosa y neoplasia
hematológica.
En relación a la enfermedad tuberculosa,el espectro clínico es variado,pudiendo afectar
a cualquier órgano de la economía.Una de estas formas es la tuberculosis hepática que
tiene cuatro modalidades de presentación: Tuberculoma, abscesos tuberculosos, colangitis
tuberculosa y hepatitis granulomatosa tuberculosa (10-13)
La tuberculosis hepática localizada comprende a los tuberculomas y abscesos que cursan
con un cuadro general de fiebre, pérdida de peso, anorexia y sobre todo dolor abdominal
(14).Hasta 1994 se había reportado 29 casos de abscesos hepáticos tuberculosos en la
literatura inglesa y 14 en la japonesa;ello traduce su baja frecuencia,la que alcanza
0.34% (13)
De otro lado, las enfermedades granulomatosas que cursan con FOD incluyen la sarcoidosis,
la colitis ulcerativa, la enfermedad de Crohn, la enfermedad de Whipple y las hepatitis
granulomatosas (3).Las causas más frecuentes de hepatitis granulomatosa se listan en la
(Tabla 1).
TABLA 1.
HEPATITIS GRANULOMATASA
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1. INFECCIONES
A.- Bacteriana:
B.- Micóticas:
C.- Parasitarias:
D.- Virales:
E.- Ricketsias: |
TBC, Lepra, Brucellosis, Lues
Salmonellosis, Tularemia, Granuloma inguinal
Histoplasmosis, Cocciodiodomicosis, Blastomicosis, Nocardiosis, Candididasis
Esquistosomiasis, Toxoplasmosis, Toxocariasis
Mononucleosis, Citomegalovirus, Psitacosis, Linfogranuloma venéreo, Fiebre por arañazo
de gato
Fiebre Q |
2. DROGAS
Berilio, Alopurinol, Sulfonamidas, Clorpropamida,
Quinidina Metildopa, Hidralacina, Cefalexinas,
Fenitoína, Procainamida
Halotano, Penicilina, Diltiazem, Oro, Carbazepina |
3. OTRAS
Sarcoidosis, Cirrosis Biliar Primaria, Enfermedad de Crohn
Linfomas; Granulomatosis de Wegener, Polimialgia
Reumática, Hipogammaglobulinemia |
La tuberculosis hepática difusa, miliar o hepatitis granulomatosa tuberculosa se presenta
con sintomatología escasa e inespecífica como malestar general, fiebre, escalofríos,
anorexia, astenia o pérdida ponderal (12). Se caracteriza por la presencia de granulomas
microscópicos en lobulillos hepáticos cercanos a la vena centrolobulillar;y en el 90% de
los casos de TBC diseminada existe compromiso hepático (14).En diversas series de
granulomas hepáticos la etiología tuberculosa oscila en rangos de 1.8 a 62% (Tabla 2).
TABLA 2.
GRANULOMATOSIS HEPATICA TUBERCULOSA
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BIOPSIAS HEPATICAS |
GRANULOMAS HEPATICOS (%) |
TUBERCULOSIS HEPATICA (%) |
Wagoner (1953)
Gulkian (1966)
Hughes (1972)
Mir-Madjlessi (1973)
Klatskin (1976)
Grases (1983)
Satti (1990)
Mc Cluggage
Bussalleu
Sabharwal
Salcedo (1996) |
1100
2520
1182
2083
742
6100
404
4124
1813
1234
141 |
38 (3.5)
63 (2.5)
33 (2.8)
50 (2.4)
565 (76.1)
109 (2)
59 (14.6)
163 (4)
123 (6.78)
51 (4.13)
13 (9.2) |
13 (34)
33 (53)
9 (27.3)
5 (10)
70 (12.4)
20 (18.3)
19 (32.2)
3 (1.8)
25 (20.32)
28 (55)
8 (62) |
En nuestro caso el hallazgo que permitió inferir el diagnóstico fue la evidencia de
colestasis que como se sabe, con la ecografía o la tomografía axial computarizada se
define si es intrahepática o extrahepática.El estudio se complementa con una biopsia
hepática en el primer caso,y con una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica en
el segundo.
El otro evento que ayudó en el diagnóstico fue la disociación fosfatasa
alcalina-transaminasas que es un aumento de fosfatasa fuera de proporción en relación
con el aumento de la transaminasa glutámica oxalacética.Este hallazgo suele corroborarse
con un incremento en el valor de gammaglutamiltransferasa y se ve en pocas entidades, como
cirrosis biliar primaria, Fiebre Q, absceso hepático,neoplasia hepática y hepatitis
granulomatosa entre otras.
Ciertamente el diagnóstico diferencial de la granulomatosis hepática no es sencillo.En
la mayoría de las series alrededor de 50 a 70% de los casos corresponden a sarcoidosis y
tuberculosis (14,15).La diferencia fundamental radica en que en la sarcoidosis los
granulomas son más numerosos que en la TBC,siendo necesario en ocasiones repetir la
biopsia.Además,en TBC puede o no haber necrosis caseosa, presencia de BAAR y los pocos
granulomas tienden a coalescer.En general el 25% de pacientes con TBC pulmonar y el 80% de
casos de TBC extrapulmonar tienen hepatitis granulomatosa (16-19).
Como si esto no fuera suficiente el rendimiento de las pruebas para el diagnóstico de
tuberculosis hepática son bajas.Así en la serie de Gilinsky de 116 casos el 50% (58
casos) fueron portadores de TBC hepática,se encontraron BAAR en 7 pacientes,necrosis
caseosa en 10 y el cultivo fue positivo unicamente en 2 casos. (14).
Un tema de confusión lo constituye la interpretación del examen bioquímico del líquido
ascítico en el cual la precisión de estar frente a un exudado o trasudado dependerá de
ciertos parámetros de uso clínico como la concentración de proteínas en líquido
ascítico cuyo punto de corte es 2.5 g/dl, la gradiente de albúmina con límites en 1.1,
y el índice proteico (Proteína ascitis/Proteína sérica) con valores de 50% que
muestran especificidades de 73.3, 93.3 y 73.3, y valores predictivos positivos de 85.7,
96.5 y 86.6 respectivamente mostrados en la serie de 40 pacientes de Paré (20,21).Con una
casuística de 60 pacientes,Valdivia en su tesis doctoral al modificar los límites de
estos parámetros a 2.94 g/dl para la concentración de proteínas en líquido ascítico,a
1.5 para la concentración de albúmina en líquido ascítico y a 47% para el índice
proteico obtiene especificidades de 100, 81.5 y 92.6% y valores predictivos positivos de
100, 85.3 y 94.1 respectivamente.(22-24).
Otro comentario que motivó este caso fue el desarrollo de hiperesplenismo que como se
sabe cursa con esplenomegalia,anemia,bicitopenia o pancitopenia,médula ósea normal o con
hiperplasia compensadora, reticulocitosis, incremento de macroplaquetas, que se resuelven
con la esplenectomía,hallazgos que aquí se observaron casi en su totalidad.Sin embargo
llamaba la atención la esplenomegalia masiva que reduce el diagnóstico diferencial a
entidades como talasemias, trombosis de la esplénica, hipertensión portal, leucemias
mielocíticas y linfocíticas crónicas,leucemia a células velludas,linfoma No Hogkin ,
tuberculosis, amiloidosis, leishmaniasis visceral, histoplasmosis brucellosis y paludismo
crónico.
Creemos que esta paciente tuvo además,esta última condición,llamada también Síndrome
de Esplenomegalia Tropical o Esplenomegalia Hiperreactiva Malárica que según los
criterios establecidos por Fakunle se caracteriza por: Esplenomegalia masiva y persistente
(mayor de 10 cm), residencia prolongada en área malárica,títulos elevados de
anticuerpos antimaláricos ( mayor a 2 DE Ig M de la zona) y reducción del tamaño
esplénico con profilaxis para malaria (cloroquina 10 mg/Kg/semanal).En estos casos el
incremento en el tamaño del hígado y bazo se ven estimulados por la gran cantidad de
inmunocomplejos de alto peso molecular formados por Ig M.Se considera que existe malaria
crónica en casos de paludismo de larga duración,causados por recaídas o
recrudescencias, desencadenados a su vez por: Tratamiento insuficiente,cambios de clima o
exposiciones al frio,alteración de la resistencia individual por
desnutrición,inmunosupresión,intervenciones quirúrgicas y enfermedades debilitantes. El
cuadro clínico característico incluye dolor abdominal,escalofríos,fiebre y sudoración
asociadas a anemia,leucopenia y esplenomegalia (25-27).
Se sabe que en algunos casos refractarios a la terapéutica puede aparecer una
proliferación linfoide clonal que más tarde puede evolucionar hacia un trastorno
linfoproliferativo maligno (27).Nuestra paciente en el seguimiento ha cursado con
eventuales síndromes purpúricos asociado a plaquetopenia sin variación del cuadro de
hipertensión portal.
En conclusión, la hepatitis granulomatosa es una causa poco frecuente de fiebre de origen
oscuro.Su diagnóstico requiere una alta sospecha clínica, en el contexto de colestasis
intrahepática con notable incremento de fostasa alcalina que no se acompaña de
movilización proporcional de transaminasa oxalacética.En nuestro medio la etiología
tuberculosa es la más común, su confirmación depende de los hallazgos
anatomopatológicos y la respuesta a la terapia suele ser satisfactoria.
Bibliografía
* Departamento de Medicina Interna. Hospital
Arzobispo Loayza.Lima-Perú
** ESSALUD
*** Departamento de Patología. Hospital Arzobispo Loayza.Lima-Perú
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