| Rev. Gastroenterol. Perú
Vol. 22 Nº 1 2002 |
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ERITROCITOSIS
ASOCIADA A CARCINOMA HEPATOCELULAR: REPORTE DE DOS CASOS
Enrique Argumanis*, Dolly Quispe**, Eloy Ruiz***
Resumen
La eritrocitosis es reconocida como uno de los síndromes paraneoplásicos asociados al
carcinoma hepatocelular (HCC), ocurre entre el 1% y 3% de los casos de esta neoplasia. En
este reporte describimos los casos clínicos de dos pacientes con HCC que presentaron
eritrocitosis. Ambos pacientes tuvieron un HCC gigante en el lóbulo derecho del hígado
así como concentraciones elevadas de hemoglobina y hematocrito, niveles séricos
incrementados de alfa feto proteína (AFP) y AgHBs positivo. Se les realizó hepatectomía
derecha, en el estudio histológico se encontró carcinoma hepatocelular de tipo
trabecular. Después de la cirugía la hemoglobina y el hematocrito retornaron a valores
dentro del rango normal.
Palabras Clave: Eritrocitosis, carcinoma hepatocelular, síndrome paraneoplásico.
Summary
Erythrocytosis is a well-known paraneoplastic syndrome of hepatocellular carcinoma (HCC),
occurring in 1% of cases of this neoplasm. This report describes two HCC patients who
manifested erythrocytosis in their clinical report. Similar features found in both
patients were a large tumour burden, high concentration of hemoglobin and hematocrit,
increased levels of serum alphafetoprotein (AFP) and positive HBsAg. Right lobectomy of
the liver was performed. Histological findings of the specimen showed HCC of trabecular
pattern. Hemoglobin and hematocrit returned to normal range after the operation.
Key Words: Erythrocitosis, hepatocellular carcinoma, paraneoplastic syndrome.
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INTRODUCCIÓN
Los síndromes paraneoplásicos por definición son el conjunto de manifestaciones clínicas
causadas por las neoplasias malignas que no pueden ser atribuidas a los efectos directos de
la invasión tumoral ni de las lesiones metastásicas. (1,2) Generalmente se producen
debido a la secreción de hormonas polipeptídicas o pro-hormonas similares a las
secretadas por las células endocrinas normales, esta producción ectópica es resultado
de la activación de genes en las células tumorales que normalmente se encuentran
suprimidos en las células somáticas normales (1).
Estos síndromes han sido descritos también en pacientes con carcinoma
hepatocelular (HCC) (2-6). Entre los más comunes se encuentran la hipoglicemia, la
hipercalcemia, la hipercolesterolemia y la eritrocitosis. (1-6)
Los mecanismos por los cuales se desarrollan estas manifestaciones ya
han sido estudiados previamente. A excepción de los casos de hipercolesterolemia en los
que se plantea una biosíntesis autónoma del colesterol, en los otros casos se ha
identificado la presencia de sustancias parecidas a las hormonas. (3)
La hipoglicemia es resultado de la sobreproducción de una sustancia
con actividad parecida a la insulina o IGF II, la hipercalcemia se relaciona a la
sobreproducción de una proteína relacionada con la paratiroides la cual interactúa con
los receptores de paratohormona. También se han descrito casos de pubertad precoz por la
secresión de gonodotropinas o por actividad trofoblástica del tumor y síndrome
carcinoide por la secresión de serotonina, vasopresina, péptido intestinal vasoactivo y
bombesina. (3)
La eritrocitosis vista en pacientes con HCC se explica por la
producción y secresión ectópica de eritropoyetina por las células tumorales, mediante
técnicas de inmuno- histoquímica se ha logrado identificar esta hormona en el citoplasma
y en las cisternas del retículo endoplasmático de las células tumorales (7,8).
La asociación de eritrocitosis y HCC es una entidad poco frecuente,
según reportes previos ocurre entre el 1% al 3% de los casos con HCC (2-6), sin embargo,
en nuestro medio no se dispone de ningún reporte de la coexistencia de estas entidades,
por lo que presentamos a continuación, dos casos clínicos de pacientes con eritrocitosis
asociada a HCC.
PRESENTACIÓN DE CASOS
CASO CLÍNICO 1
Paciente varón de 30 años de edad, natural y procedente de Junín,
con cuadro clínico progresivo de 4 meses de evolución caracterizado por pérdida de
peso, dolor y aparición de masa en hipocondrio derecho.
El examen clínico de admisión reveló una tumoración localizada en
hipocondrio derecho, dolorosa a la palpación que llegaba hasta 12 cm por debajo del
reborde costal derecho.
Los exámenes de laboratorio de ingreso incluyeron: hemoglobina 20.1
mg/dL, hematocrito 61%, leucocitos 6800 cel/mL3 y plaquetas dentro del rango normal.
Las pruebas de función hepática se encontraron dentro de límites
normales. La alfa feto proteína (AFP) estuvo en 271,000 ng/mL (Normal < 5 ng/mL). El
paciente era portador crónico de hepatitis viral B (AgHBs: positivo).
El estudio de TAC con contraste confirmó la presencia de una lesión
hipodensa de contornos lobulados, de 19 cm de diámetro mayor que comprometía los
segmentos hepáticos V, VI y VII.
Con el fin de reducir el riesgo de complicaciones tromboembólicas post
operatorias por el elevado hematocrito (61%), en el pre-operatorio se realizaron dos
sangrías terapéuticas (450 mL cada una) con lo que se redujo el hematocrito a 51%.
La resección quirúrgica comprendió una hepatectomía derecha,
encontrándose en el acto quirúrgico una tumoración multinodular de color blanquecino
con áreas hemorrágicas que comprometía los segmentos hepáticos: V, VI, VII y VIII,
infiltraba el epiplón mayor y la arteria hepática derecha, no se encontraron nódulos
satélites.
Microscópicamente se distinguió un carcinoma hepatocelular de tipo
trabecular, los bordes de sección se encontraron libres de neoplasia y no se encontró
cirrosis en el parénquima hepático circundante.
En el primer día postoperatorio el control de hematocrito fue de 54% y
el de hemoglobina de 17.5 mg/dL. El curso postoperatorio se desarrolló sin complicaciones
y el paciente fue dado de alta 7 días después de la resección. Un año después, el
hematocrito de control fue de 37%, la hemoglobina de 11.9 g/L y no se encontró evidencia
de enfermedad.
CASO CLÍNICO 2
Paciente varón de 23 años de edad, natural y procedente de Apurímac,
con un tiempo de enfermedad de un mes caracterizado por astenia, dolor abdominal y
sensación de masa en cuadrante superior derecho.
Al examen físico se encontró una tumoración dolorosa en hipocondrío
derecho palpable hasta 5 cm por debajo del reborde costal derecho.
Los exámenes de laboratorio mostraron: hemoglobina 19.3 mg/dL,
hematocrito 59%, leucocitos 4400 cel/mL3 y plaquetas dentro del rango normal. Pruebas de
función hepática sin alteraciones. AFP: 211 900 ng/mL y AgHBs: positivo.
En la TAC con contraste se observó una lesión sólida de contornos
lobulados e irregulares, con captación heterogénea de la sustancia de contraste, de 11
cm x 14 cm x 13 cm, diámetros: transversal, antero posterior y longitudinal,
respectivamente, que comprometía los segmentos hepáticos: VI, VII y VIII.
El paciente fue intervenido quirúrgicamente, se le realizó una
hepatectomía derecha, encontrándose una tumoración bien delimitada multinodular que
comprometía los segmentos hepáticos: V, VI, VII y VIII, en el segmento IV se halló un
nódulo satélite que fue cauterizado.
La evaluación histológica reveló carcinoma hepatocelular de tipo
trabecular, los bordes de sección estuvieron libres de neoplasia y el parénquima
hepático circundante no mostró cirrosis.
En el primer día postoperatorio el control de hematocrito fue de 47% y
el de hemoglobina de 15.5 mg/dL. El paciente evolucionó favorablemente en el
postoperatorio y salió de alta 8 días después de la cirugía. Nueve meses después el
paciente tenia un hematocrito de 40% y no presentaba evidencia de enfermedad.
DISCUSIÓN
La eritrocitosis es el incremento patológico de la masa de eritrocitos
en la sangre circulante por encima del rango normal que generalmente se acompaña de una
elevación en la cantidad de la hemoglobina y en el hematocrito. (9)
Se ha demostrado que cuando el hematocrito es mayor de 60%, la masa de
células rojas siempre está incrementada y estudio adicionales resultan innecesarios (9)
La hormona encargada de regular la producción de glóbulos rojos es la
eritropoyetina que estimula la replicación y la maduración de los eritrocitos
funcionales mediante la unión a receptores específicos en la superficie de los
progenitores eritroides. (10)
Durante la vida fetal es sintetizada por los hepatocitos, después del
nacimiento las células endoteliales de los capilares peritubulares son las principales
productoras de eritropoyetina sin embargo, en adultos sanos pequeñas cantidad son
producidas por los hepatocitos. (10,11).
Se plantea que la cantidad de eritropoyetina secretada es regulada por
un sensor de la oxigenación tisular localizado en el riñón, sin embargo, el mecanismo
exacto aún no ha sido del todo explicado (10).
En consecuencia los niveles séricos de eritropoyetina pueden
incrementarse por dos tipos de señales fisiológicas: apropiadas e inapropiadas. Las
primeras se deben a un hipoxia tisular e intentan incrementar la capacidad de transporte
de oxígeno mientras que las segundas ocurren por isquemia renal o secreción autónoma de
eritropoyetina (9).
Varios tumores malignos han sido asociados con la elevación sérica de
eritropoyetina la cual origina la eritrocitosis, entre estas neoplasias se encuentran el
carcinoma de células renales, carcinoma adrenal y el carcinoma hepatocelular (HCC). (7,
8, 12).
Generalmente, el reconocimiento de los síndromes paraneoplásicos
resulta importante porque estas manifestaciones pueden anteceder a la clínica propia del
tumor y su reconocimiento temprano permite un tratamiento precoz.
Lamentablemente para el HCC esto parece no cumplirse, Luo (2) en su
serie de 1197 pacientes con HCC halló que el volumen tumoral mayor del 30% y el nivel
sérico de alfa fetoproteina (AFP) mayor de 50 000 ng/mL eran factores predictores de
manifestaciones paraneoplásicas entre las que se encontraba la
eritrocitosis.
Hwang, (6) en su serie de 792 pacientes con HCC encontró eritrocitosis
en 20 casos los cuales, a diferencia de los que no presentaron eritrocitosis, tenían
tumores que comprometían más del 50% del parénquima hepático así como una elevación
de AFP significativamente mayor.
También en nuestras pacientes encontramos las mismas características,
una gran masa tumoral y una elevación importante en el nivel sérico de AFP. Luo (2)
planteó que el gran volumen tumoral visto en pacientes con HCC y síndromes
paraneoplásicos era necesario para la mayor actividad biológica de las células
tumorales lo que se relacionaba con el nivel elevado de AFP.
La eritrocitosis paraneoplásica usualmente se resuelve después del
tratamiento efectivo para el HCC, así en nuestros pacientes observamos que los controles
postoperatorios de hematocrito se reducen a cifras dentro del rango normal, lo cual
concuerda con reportes previos (6-8).
Debido a que la resección quirúrgica es el único tratamiento
potencialmente curativo para el HCC y por el estado de hiperviscosidad sanguínea que
presentan estos pacientes, como parte del manejo preoperatorio deben realizarse sangrías
terapeúticas con el fin de reducir el riesgo de complicaciones tromboembólicas y
asegurar un flujo sanguíneo cerebral adecuado. Esta conducta terapeútica fue realizada
en uno de nuestros pacientes cuya evolución postoperatoria se desarrolló sin
complicaciones.
La eritrocitosis paraneoplásica si bien puede ser una manifestación
tardía del HCC, en algunos casos puede ser una clave para detectar la presencia de un
tumor en un estadío potencialmente curable; por lo tanto dentro de la evaluación inicial
de todo paciente con eritrocitosis, debe realizarse una ecografía abdominal para
descartar neoformaciones hepática y/o renales.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
* Médico Hematólogo, Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN).
** Médico-Cirujano, Rotación Externa.
*** Cirujano, Departamento de Abdomen del INEN.
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