Rev. Gastroenterol. Perú        Vol. 21 • Nº 3  • 2001


REVISIÓN DE REVISTAS

Dr. Samuel Muñoz M.

 

IDENTIFICACIÓN DE 5 TIPOS DE PARÁSITOS CRYPTOSPORIDIUM EN NIÑOS DE LIMA, PERÚ
Identification of 5 Types of Cryptosporidium Parasites in Children in Lima, Peru
Xiao L, Bern C, Limor J, Sulaiman I, et al. J Infect Dis 2001; 183: 492-7

La criptosporidiosis es una causa común de enfermedad diarreica en humanos y animales. El Cryptosporidium Parvus (CP) es considerado como el único agente etiológico de criptosporidiosis en personas inmunocompetentes. Existe información, que solamente 2 genotipos de CP han sido identificados: genotipo humano (Genotipo 1 o anthroponotico) exclusivamente encontrado en humanos, y el genotipo bovino (Genotipo 2 o zoonótico), el cual infecta a humanos, rumiantes y algunos otros animales. Estudios recientes indican la existencia de múltiples especies de Cryptosporidium incluyendo varios que son morfológica y genéticamente relacionados a CP. Usando técnicas moleculares dos nuevos parásitos Cryptosporidium, C. Felis y C. Meleagridis, así como el CP genotipo canino, han sido detectados en pacientes con Sida. Posteriormente, oocistos con morfología sugestiva de C. Muris fueron encontrados en 2 niños indonesios sin gastroenteritis. Se realizó estudio entre Abril-95 a Diciembre98, en el Pueblo Joven de las Pampas de San Juan de Miraflores, a 25 km del centro de Lima, de 40,000 habitantes, inmigrantes de zonas rurales; 97% de casas tenían electricidad, 48% inodoro y 64% conexión de agua. Entre 1998-99, de 135 pacientes con TBC, solamente 5 (3.7%) tuvieron Sida. Se utilizaron muestras de heces y datos de un cohorte de niños que participaron en grupo longitudinal de enfermedad diarreica. Se define, un día con diarrea, como el periodo de 24h durante el cual el niño ha tenido > 3 deposiciones líquidas o semilíquidas; un episodio de diarrea, se considera finalizado cuando hay > 3 días sin reunir los criterios anteriores. Un episodio de criptosporidiosis, como > 1 muestra de heces positiva para Cryptosporidium, y su finalización como el último día de detección de oocistos, seguida por > 8 semanas sin su presencia. Las muestras de heces fueron recolectadas semanalmente de todos los niños desde el primer día de episodio diarreico y, cuando uno de los patógenos de interés fue detectado, diariamente hasta que los especímenes resultaron negativos. Las muestras son transportadas sin preservantes. Alícuotas de cada muestra fueron procesadas usando el procedimiento de concentración estándar formalina-acetilacetato, examen microscópico de oocistos con coloración de ZiehlNeelsen modificada en el laboratorio de patología de la Universidad Cayetano Heredia. La intensidad de la infección es cuantificada por el número de oocistos contenidos en 20ul de muestra de heces concentrada: 1+ (1-50 oocistos), 2+ (51-150 oocistos) y 3+ (>150 oocistos). Las muestras de heces fueron guardadas en Lima-Perú por 1-4 años, a -20ºC antes de extracción de DNA, siendo examinadas por PCR-RFLP, la cual detecta y diferencia todas las especies corrientemente reconocidas de Cryptosporidium y genotipos de CP. La identificación de los genotipos diferentes a el genotipo humano de CP fueron confirmados por análisis progresivo de los productos de la PCR en un ABI 377 autosecuencial. En el subgrupo de niños con genotipos infrecuentes, las muestras de suero tomadas durante el período de seguimiento de cohorte, el HIV-1 y el HVI-2, son analizadas en el Centro de Prevención y Control de Atlanta. Un total de 271 muestras positivas microscópicamente de 119 niños fueron sometidas a análisis molecular; los genotipos de 132 muestras de heces de 80 niños representaron 85 episodios de infección. Cinco tipos de Cryptosporidium fueron identificados: 67 (79%) CP genotipo humano, en contraste 18 Cryptosporidium zoonóticos:8 CP genotipo bovino, 7 C. meleagridis, 2 CP genotipo canino, 1 C. Felis. No hubo infección simultánea de >1 tipo de Cryptosporidium. En 28 episodios de infección, los resultados genotípicos fueron obtenidos de múltiples muestras de heces (2-5), En todos los casos el genotipo permanece durante episodio. De los 119 niños, 13 (11%) tuvieron >1 episodio de criptosporidiosis detectada durante seguimiento longitudinal; 2 de los 13 tuvieron 3 episodios de infección. El tiempo promedio entre infecciones repetidas en la misma persona fue 10 meses (rango, 2.1-26 meses). Se realizaron estudios de HIV en 8 niños con infección por Cryptosporidium de genotipos infrecuentes zoonóticos: 6 con C. meleagridis, 1 CP genotipo canino, 1 con C. Felis. Las muestras sanguíneas fueron tomadas después de un promedio de 14 meses de criptosporidiosis (rango, 8 días -28 meses). Todos fueron HIV-1 negativos. Globalmente, 25 (29%) de 85 episodios de criptosporidiosis estuvieron asociados con diarrea y 19 (28%) de 67 con genotipo humano, 3 (43%) de 8 con genotipo bovino y 3 (43%) de 7 con C. meleagridis. Ninguno del escaso número de infección por CP genotipo canino o C. Felis tuvo diarrea. No hubo diferencia significativa en edad, antecedentes de desnutrición, porcentaje y duración de diarrea, en episodios con genotipo humano comparado con Cryptosporidium zoonóticos. La duración de eliminación de oocistos fue más prolongadas para el genotipo humano comparado con Cryptosporidium zoonóticos (promedio 139 días y 6.4 días respectivamente; p=0.004).

Se concluye que contrariamente a lo que se creía, nuevas especies de Cryptosporidium y genotipos de C.Parvum, pueden infectar a niños HIV-1 negativos.

Dr. Jorge Cachay C.

 

RESECCIÓN MUCOSA ENDOSCÓPICA PARA EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER GÁSTRICO TEMPRANO
Endoscopic mucosa resection for treatment of early gastric cáncer

Ono H, Kondo H, Gotoda T, Shirao K, et al. Gut 2001; 48: 225 9

El cáncer gástrico temprano (CGT) es definido como el confinado a la mucosa o submucosa al margen de la presencia o ausencia de nódulos linfáticos regionales metástasicos. En el Japón, esta patología alcanza aproximadamente el 60% de todos los cánceres gástricos resecados en el Hospital Nacional del Cáncer (HNC), Tokio. La incidencia de ganglios metástasicos del CGT de mucosa y submucosa llega al 3% y 20% respectivamente. Se ha demostrado que la invasión de vasos linfáticos, ulceración histológica del tumor y un diámetro >30 mm, son factores de riesgo independientes para metástasis a ganglios linfáticos regionales. Los pacientes con ausencia de estos factores de riesgo pueden ser candidatos apropiados para una resección mucosa endoscópica (RME) del CGT. Han transcurrido quince años desde la introducción de la RME en el Japón, no obstante, existen aún problemas no resueltos respecto a sus indicaciones, técnicas, evaluación de la curabilidad y el seguimiento. En el presente estudio se presentan los resultados de la RME para el CGT en un periodo de 11 años. Se realizó un análisis prospectivo de 479 CGTs en 445 pacientes resecados mediante RME en el HNC, Tokio, entre Marzo-87 a Diciembre98. Estos fueron 413 tumores solitarios, 17 dobles, 1 triple, 1 cuádruple y 13 metacrónicos, con edad promedio de 67.6 años (rango 34-92), la proporción de H/M de 4/13 y periodo de seguimiento de 3-125 meses. Los criterios para indicación de RME fueron: (1) adenocarcinoma tipo moderado o bien diferenciado, (2) apariencia macroscópica superficial, elevada o deprimida (tipos I, IIa, IIc), (3) no ulceración, (4) diámetro <30 mm, (5) no hallazgos aparentes de invasividad. En este trabajo, la mayoría de la RME se realizó con el denominado "strip biopsy method" (Tada) y desde 1997 se utilizó la técnica "IT knife" (Hosokawa). 69% de cánceres intramucosos (278/405) fueron resecados con un claro margen (resección completa). De los 127 cánceres sin "resección completa", 14 fueron sometidos a una operación adicional y luego tratados endoscópicamente. Los restantes tuvieron un seguimiento riguroso. La recurrencia local en el estómago ocurrió en 17 lesiones seguidas conservadoramente, en 1 lesión tratada endoscópicamente y en 5 lesiones con resección completa. Todos los tumores fueron diagnosticados mediante el seguimiento endoscópico y subsecuentemente tratados mediante cirugía. No hubo muertes relacionados al cáncer gástrico durante un seguimiento promedio de 38 meses (3-120 meses). El sangrado y la perforación (5%) fueron las 2 mayores complicaciones de la RME pero no hubo muertes relacionados al procedimiento.

Los autores concluyen, que la RME puede otorgar la misma tasa de sobrevivencia a largo plazo que la terapia tradicional y es ahora el nuevo tratamiento de elección para el CGT mucoso.

Dr. Jorge Mauricci C.

 

VALOR DEL ENEMA DE BARIO DOBLE-CONTRASTE REALIZADO INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA COLONOSCOPIA INCOMPLETA
Value of Double-Contrast Barium Enema Performed Immediately After Incomplete Colonoscopy
Brown AL, Skehan SJ, Greaney T, Rawlinson J, et al.AJR 2001;1 76:943-5

Existe controversia respecto a la investigación inicial apropiada en sospecha de patología del colon, se propugnan la colonoscopía, enema de bario doble contraste (EBDC), combinación de sigmoidoscopía flexible con EBDC y colonografía CT helicoidal. En cualquier hospital, el método elegido esta influenciado por la indicación clínica, calidad, disponibilidad y costo de la investigación. La colonoscopía es a menudo el único método usado para la evaluación del colon, sin embargo el 6-26% de exámenes colonoscópicos realizados por endoscopistas experimentados son incompletos y fallan en llegar al ciego, y la colonoscopía repetida tiene solamente un promedio posterior completo de 50%. El EBDC alcanza más altos promedios de evaluación de la región cecal que la colonoscopía, lo cual contribuye a su ventaja en examen del colon derecho y proporciona información complementaria. Durante un periodo de 30 meses, desde Enero-96 a Junio-98, de 3404 pacientes sometidos a colonoscopía, se realiza estudio prospectivo de 103 pacientes (3%) sometidos a EBDC realizada el mismo día después de colonoscopía incompleta (CI), siendo referido según criterio de endoscopista. Hubo 79 mujeres, 24 varones, entre 18-88 años (promedio, 62 años). La facilidad con la cual el EBDC fue realizado es catalogado como 1 (fácil) a 10 (difícil). El nivel anatómico alcanzado en la CI en los 103 pacientes fueron: rectosigmoides, descendente, ángulo esplénico, transverso, ángulo hepático y colon ascendente respectivamente en 44(43%), 12(12%), 13(12%), 13(12%), 17(17%) y 4(4%) pacientes respectivamente. Las razones dadas por los colonoscopistas en no lograr colonoscopía completa fueron: redundancia o tortuosidad del colon en 54 pacientes (52%), dolor o espasmo en 29 pacientes (28%), asa intestinal fija en 21 pacientes (20%), diverticulosis en 13 pacientes (12%), estenosis o obstrucción colónica en 11 pacientes. En 30 pacientes (29%) hubo múltiples razones para fracaso. La preparación intestinal inadecuada fue la causa solitaria de CI en 1 paciente. 57 pacientes (55%) fueron sometidos a cirugía pélvica o abdominal y 46 pacientes (45%) no la tuvieron. De los pacientes en quienes las asas intestinales fijas contribuyen a falla de colonoscopía, 17 (81%) de 21 fueron sometidos a cirugía previa. El EBDC realizado inmediatamente de CI revelaron el colon completo en 97 pacientes (94%), el ciego en 91 pacientes y la región íleo-cólica en 6 pacientes remanentes. El EBDC fue incompleto en 6 pacientes (6%). El bario alcanzó el colon rectosigmoides en 3 pacientes (3%), y colon descendente, esplénico, transverso, en 1 paciente (l%) respectivamente. La falla del bario en alcanzar el ciego es el resultado de obstrucción colónica (n=3), incontinencia de bario (n=3). La facilidad con la cual se realiza el EBDC fue calificada en 88 de 103 pacientes. Significativa adicional información diagnóstico fue proporcionada por hallazgos del EBDC en 14 pacientes (14%) y excluye patología en los segmentos colónicos no examinados endoscópicamente en los remanentes. En 8 pacientes, las anormalidades reveladas en el EBDC no fueron observadas o sospechadas en la colonoscopía: 5 neoplasias malignas (2 carcinomas colorectales, 2 tumores carcinoides sincrónicos en 1 paciente, y 1 linfoma), 1 masa diverticular estenosante, 2 masas extrínsicas en sigmoides, 1 estenosis múltiple por enfermedad de Crohn. En 4 pacientes, sospechado anormalidades colonoscópicas fueron excluidas por hallazgos de EBDC y en 2 pacientes precisadas. Hubo complicación en 1 paciente (perforación de sigmoides). El promedio de facilidad de realización del EBDC fue 5.0.

Se concluye, que el EBDC inmediato después de CI permite evaluación colónica total en mayoría de casos y a menudo proporciona importantes hallazgos complementarios adicionales, los cuales pueden agilizar evaluación diagnóstico y reducir costos. No es más dificultosa que el EBDC rutinario, y es conveniente para pacientes, ya que evita una nueva preparación intestinal y el innecesario retardo en el diagnóstico.

Dr. Pedro Ríos Y.

 

MARCADORES BIQUÍMICOS DE FIBROSIS HEPÁTICA EN PACIENTES INFECTADOS POR HCV: UN ESTUDIO PROSPECTIVO
Biochemical markers of liver fibrosis in patients with hepatitis C virus infection: a prospective study
Imbert-Bismut F, Ratziu V, Pieroni L, Charlotte F, et al. Lancet 2001;357:1069-75

La biopsia hepática está considerada como mandatoria en el manejo de los pacientes infectados con virus hepatitis C (HCV), particularmente para el estadiaje de la fibrosis. Sin embargo el 30% de los pacientes refieren dolor después de la biopsia, el 0.3% tienen complicaciones severas y el 0.03% fallecen. Existen varios marcadores con un sustancial valor predictivo para el diagnóstico de la cirrosis pero no se dispone de ningún marcador para estadios más tempranos. Los objetivos del presente estudio prospectivo fue valorar el valor predictivo de una combinación de marcadores bioquímicos serológicos básicos para el diagnóstico de fibrosis clínicamente significativo (incluyendo estadios tempranos). Se realizó una evaluación de las biopsias hepáticas de pacientes con HCV detestable mediante reacción en cadena de la polimerasa, por eligibilidad y se tomó una muestra sanguínea el mismo día de la biopsia. Once marcadores fueron evaluados: alfa2 macroglobulina, AST, ALT, GGT, bilirrubina total, albumina, globulina alfa1, globulina alfa2, beta globulina, gammaglobulina y apolipoproteina Al. El análisis fue realizado en 205 pacientes en el periodo del primer año y luego fueron probados, en un segundo periodo, en 134 pacientes. Las manifestaciones histológicas de los especímenes hepáticos fueron analizados con el sistema de puntuación del grupo METAVIR. El estadio de la fibrosis de cada biopsia hepática fue graduado en base a una escala de FO a F4, siendo el FO= ausencia de fibrosis y F4=cirrosis. Las características y marcadores bioquímicos de los pacientes del grupo del primer año y del segundo año no difirieron. La frecuencia promedio de fibrosis clínicamente significativa fue de 40% (138 pacientes). Los marcadores de mayor información fueron en orden decreciente: macroglobulina alfa2, globulina alfa2 (o haptoglobina), gammaglobulina, apolipoproteina Al, gammaglutamiltranspeptidasa y bilirrubina total. Estos marcadores demostraron tener alto valor predictivo (positivo o negativo) para el diagnóstico de fibrosis hepática clínicamente significativo.

Se concluye, que una combinación de marcadores bioquímicos básicos pueden ser utilizados en la práctica clínica para reducir sustancialmente el número de biopsias hepáticas efectuadas en pacientes con infección crónica por HCV, especialmente en pacientes con contraindicaciones o quienes rechazan la biopsia hepática.

Dr. Santiago Mestanza V.

 

HAY ALGUNOS BENEFICIOS ERRADICANDO EL HELICOBACTER PYLORI EN PACIENTES CON DISPEPSIA NO-ULCEROSA
There are some benefits for eradicating Helicobacter pylori in patients with non-ulcer dyspepsia
Bruley Des Varannes S, Fléjou J, Colin R, Zaïms M, et al. Aliment Pharmacol Ther 2001; 15 : 1177-85

Entre los desordenes funcionales gastrointestinales, la dispepsia no-ulcerosa (DNU) es uno de los más prevalentes. Aproximadamente un 20% de los adultos en Occidente tienen síntomas abdominales altos persistente y recurrentes. La DNU usualmente es definida como un dolor abdominal superior persistente recurrente en pacientes sin anormalidades detestables en los exámenes biológicos o estructurales. Entre 30 y 70% de los pacientes con DNU tienen infección por Helicobacter pylori (Hp). Debido a la ausencia de un tratamiento satisfactorio de la DNU, una terapia antibacteriana para aquellos pacientes que tienen tanto DNU como infección por Hp puede ser relevante. No obstante, la relación entre Hp y la DNU no está establecido. El objetivo del presente estudio es determinar si la erradicación de Hp puede ser de beneficio en los pacientes con DNU. Aleatoriamente se designaron 129 pacientes infectados con Hp con dolor epigástrico severo, sin síntomas de reflujo gastroesofágico, quienes recibieron, dos veces al día, 300 mg de ranitidina, 1000 mg de amoxicilina y 500 mg de claritromicina por siete días; y 124 pacientes también con dichas molestias que recibieron plácebo de idéntica apariencia. Con rango de las edades de 18 y 80 años y la duración de los síntomas de 3 o más meses con ocurrencia al menos 3 días durante la semana. Los criterios de inclusión fueron: no historia de enfermedad ulceropéptica, hallazgos endoscópicos normales y test rápido de la ureasa positivo para Hp (Clo-Test). El tratamiento resultó satisfactorio (disminución de los síntomas a los 12 meses) en el 62% de los pacientes en el grupo que recibió tratamiento activo para Hp y de 60% en el grupo placebo (estadísticamente no significativo). A los 12 meses, la tasa de erradicación de Hp fue de 69% en el grupo de tratamiento activo para Hp y de 18% en el grupo placebo (P<0.001). La desaparición completa de los síntomas ocurrió significativamente más frecuente en pacientes sometidos a tratamiento activo para Hp (43%) respecto a los pacientes tratados con placebo (3 1%, P=0.048). Dentro del grupo que recibió tratamiento activo para Hp, el éxito terapéutico es significativamente más frecuente en los pacientes no infectados con Hp luego de tratamiento (84% vs 64%, P= 0.04).

Se concluye, que aunque la erradicación de Hp probablemente no desaparezca los síntomas en la mayoría de los pacientes con DNU, una pequeña proporción de pacientes infectados con Hp pueden beneficiarse de un tratamiento de erradicación.

Dr. Carlos Figueroa R.

 

FACTORES DE RIESGO DE RECURRENCIA DE CÁLCULOS PRIMARIOS DE CONDUCTO BILIAR DESPUÉS DE ESFINTEROTOMÍA BILIAR ENDOSCÓPICA
Risk factors for recurrence of primary bile duct stones after endoscopic biliary sphincterotomy
Kim DII, Kim MH, Lee SK, Seo DW, et al. Gastrointest Endosc 2001; 54: 42-8

Desde su introducción en 1974, la Esfinterotomía Biliar Endoscópica (EBE) se ha convertido en la modalidad terapéutica para extracción de cálculos biliares. Hay muchos reportes de recurrencia de cálculos en conducto biliar (CCB) después de la EBE con amplio rango (4-24%). Las causas sugeridas son: inflamación del conducto biliar, estenosis de papila, divertículo peripapilar reflujo de contenido duodenal hacia conducto biliar, parásitos ó cuerpos extraños. Basados en sus diferencias patológicas y etiológicas los CCB puede ser clasificados en: 1) primarios.- cuando permanecen en su lugar de formación y 2) secundarios. cuando migran del lugar original de formación. Los CCB primarios formados muchos años después de la colecistectomía son frecuentemente pigmentados (bilirrubinato de calcio). A diferencia, los secundarios están asociados con cálculos vesiculares y son predominantemente de colesterol. La ERCP con EBE para CCB fue realizada a 719 pacientes entre Junio-91 a Junio-97 con seguimiento hasta Diciembre-98. Siendo clasificados como CCB primarios si cumplían los siguientes criterios de Saharia: l)colecistectomía previa sin exploración del conducto biliar 2)detección de CCB en menos de 2 años después de colecistectomía inicial 3)sin evidencia de estenosis biliar resultante de cirugía previa. La recurrencia de CCB es definida como la aparición de cálculos en menos de 6 meses después de la extracción completa de CCB previos. Antes de la EBE se puso especial énfasis en: edad, sexo, pruebas hepáticas, síntomas, examen físico, presencia y ausencia de divertículo peripapilar, diámetro de conducto biliar y el número y tamaño de los cálculos. El divertículo peripapilar es definido como la presencia de un divertículo dentro de un radio de 2 cm de la papila y es dividido según la relación entre la papila y el divertículo en: 1) tipo A: papila localizada en el borde interior de divertículo (divertículo yuxtapapilar) o papila localizada profundamente dentro del divertículo (papila intradiverticular) de modo que el orificio papilar no es visible endoscópicamente; y 2) tipo B, con la papila localizada por fuera de divertículo, de modo que orificio papilar es fácilmente observado. 61 pacientes fueron incluidos en estudio, 14 no tuvieron seguimiento; con promedio de edad 67 años (rango 41-86 años), 22 mujeres (46.8%) y 25 hombres (53.2%), con promedio de seguimiento de 2.2 + 1.1 años, el cultivo de bilis realizado en todos los pacientes resultó positivo en el 75% de casos. El promedio de recurrencia de los CCB primarios fue de 21.3% (10 de 47 pacientes). 5 de los 10 pacientes con CCB recurrentes tuvieron una, 3 tuvieron dos, y 2 tuvieron tres recurrencias; 1 de los 10 pacientes tuvo estenosis. Los CCB sometidos a ERCP+EBE fueron extraídos en 34 (72%) de los 47 pacientes, todos fueron pigmentados, incluidos los recurrentes. 15 de los 47 pacientes (32.9%) con CCB primarios presentaron divertículo peripapilar en los CCB recurrentes; los pacientes con divertículo tipo A tuvieron mayor recurrencia que aquellos con el tipo B o sin divertículo (p=00029). El diámetro del conducto biliar post-extracción de cálculos, pero no el diámetro pre-extracción estuvo asociado a recurrencia de CCB primarios (p=0009). Estos hallazgos determinan que en el análisis multivariable fueron identificados 2 significativos factores de riesgo para recurrencia de cálculos: 1)pacientes con un conducto biliar con diámetro de > 13 mm después de extracción de cálculos tuvieron mayor recurrencia que aquellos con diámetro de < 13 mm, y 2)los pacientes con la papila localizada en la profundidad o en borde interno de divertículo, de modo que el orificio papilar no fue visible endoscópicamente, presentaron episodios más frecuentes de recurrencia que aquellos con la papila por fuera de divertículo, o sin divertículo peripapilar.

Se concluye, que los factores para la recurrencia de CCB primarios son la dilatación persistente del conducto biliar después de extracción completa de cálculos y la localización de la papila en el margen interno o profundamente dentro de divertículo.

Dra. Lucy Díaz C.

 

INCIDENCIA Y MANEJO DE LA FORMACIÓN DE ESTENOSIS ESOFÁGICA, ÚLCERA SANGRANTE, PERFORACIÓN Y FORMACIÓN DE HEMATOMA MASIVO POR ESCLEROTERAPIA vs. LIGADURA DE BANDA
lncidence and Management of Esophageal Stricture Formation, Ulcer Bleeding, Perforation, and Massive Hematoma Formation From Sclerotherapy Versus Band Ligation
Schmitz RJ, Sharma P, Badr AS, Qamar MT, et al. Am J Gastroenterol 2001; 96: 437-41

La Escleroterapia Variceal Endoscópica (EVE), ha sido utilizada y estudiada extensamente durante los últimos 35 años como método de control de la hemorragia variceal aguda y obliteración de las várices. Metanálisis previos demuestran que la EVE disminuye el promedio de mortalidad asociado con sangrado variceal. La EVE está asociada con complicaciones sustanciales, como resangrado y formación de estenosis tan alta como 40% en algunos reportes y menos frecuentemente perforación esofágica y hematoma. La ligadura variceal endoscópica (LVE) surgió como una alternativa a la EVE asociada con pocas complicaciones. El sistema inicial único de LVE, requería el uso del ligador de bandas Bard, con lesiones por el sobretubo en faringe y mucosa esofágica posterior y ocasional perforación; con el desarrollo del ligador multibandas, varios estudios han demostrado que la LVE es superior a la EVE con bajo promedio de estenosis y perforación esofágica, no existen datos sobre hematoma esofágico. Se incluyen en estudio pacientes cirróticos con sangrado variceal activo o reciente durante un periodo de 7 años. El sangrado variceal esofágico es definido como la presencia de hematemesis, vomito porraceo, melena, o hematoquezia en conjunción con hallazgos endoscópicos de sangrado variceal o várices grandes con estigmas de sangrado reciente. La EVE fue realizada usando la técnica de mano libre con tetradecilsulfato sódico al 1.5% diluido con dextrosa, aguja de escleroterapia calibre 25 y alícuotas de 0.5-2 ml. Un máximo de 6 ml es usado por várice y el total de volumen de esclerosante no excedió los 20 ml por sesión, a menos que la hemorragia activa requiera inyecciones adicionales. La mayoría fueron inyecciones intravariceales no excluyéndose las paravariceales. Múltiples sitios de 0-7 cm por encima de UGE fueron inyectados. La LVE fue realizada inicialmente con el ligador simple de Bard que requiere el uso de sobretubo y su colocación con el dilatadorde Maloney de 42F; y posteriormente el sistema de " 6- 10 disparos ". 1 a 3 bandas fueron colocadas por columna variceal. La decisión para realizar EVE o LVE dependía exclusivamente del endoscopista. Las sesiones de EVE o LVE fueron repetidas electivamente cada 10-14 días hasta lograr obliteración variceal. Hubo control endoscópico electivo en periodos incrementados de 6-8 semanas a 6 meses. Un total de 221 EVE fueron realizadas en 59 pacientes, todos varones, promedio de edad de 55.2 + 11. 0 años. Durante la EVE 1-5 columnas fueron inyectadas con tetradecil sulfato sódico al 1.5%. El número de inyecciones por paciente fue de 1-15 ml (promedio 5.4), el volumen promedio de esclerosante por caso 0.5-27ml(promedio 8.2 ml). La hemorragia gastrointestinal activa o reciente (75 casos) requirieron un promedio de 6 inyecciones y 9.8 ml de esclerosante comparado con EVE electiva (145 casos) con promedio de 5.1 inyecciones y 6.9 ml de esclerosante (p<0.002). Hubo un total de 110 EVE en 52 pacientes, todos varones excepto 1, edad promedio 56.1 + 12.7 años. Con ligador simple en 29 casos y múltiple 81 casos. Fueron colocadas 1-13 bandas por sesión (promedio 4.7). En 41 casos con sangrado activo o reciente se usaron un promedio de 5 bandas, y en los 69 casos electivos un promedio de 4.6 bandas. Las complicaciones de la EVE por paciente: procedimiento, incluyen: estenosis esofágica 15 casos (25.4%: no aplicable), úlcera sangrante 16 (25.4%: 7.2%), 2 perforaciones esofágicas (2.2%: 0.9%) y 1 hematoma esofágico masivo (1.6%: 0.5%). En la EVE las complicaciones por paciente: procedimiento, fueron: 1 caso de estenosis esofágica (1.9%: no aplicable) y 3 úlceras sangrantes (5.7%: 2.7%). El tratamiento de las estenosis por la EVE o LVE tuvieron similar número de dilataciones. Las estenosis de < 12 mm (rango de 5-12 mm) fueron tratadas con balón TTS y subsecuente dilatación con Savary, número de sesiones de dilatación (n=7, rango 3-9, promedio 6.2); mientras que la estenosis >12 mm (diámetro promedio: 13-16 mm) requirieron solamente dilataciones son Savary (n=8, rango 1-4, promedio 1.5). La mayoría de úlceras sangrantes por EVE y LVE no requirieron tratamiento. En 2 casos con sangrado activo por úlcera se utilizó epinefrina 1:10000 en la úlcera seguida por escleroterapia de la várice por encima y por debajo de foco de sangrado. En otros dos casos se colocó una SBT para el control de úlcera sangrante. 1 caso de hematoma simple y de perforación esofágica tuvieron tratamiento conservador. 

Los autores concluyen que hay una significativa reducción de formación de estenosis esofágica y úlcera sangrante en la LVE comparada con la EVE, la mayoría de complicaciones pueden ser manejadas con intervención endoscópica.

Dr. Samuel Muñoz M.


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