Revista de Gastroenterología del Perú - Volumen 20, Nº4 2000


EDITORIAL

XVI CONGRESO DE LA ASOCIACION LATINOAMERICANA PARA EL ESTUDIO DEL HIGADO

Entre el 4 y 7 de Octubre del presente año se realizó en la ciudad de Acapulco, México, el XVI Congreso de la Asociación Latinoamericana para el Estudio del Hígado; en el marco de este evento se realizaron las sesiones de consenso sobre hipertensión portal y hepatitis C los días 3 y 4, un curso de post-grado y el congreso propiamente dicho; se presentaron 219 trabajos libres y contó con la asistencia de más de 1,000 colegas de todo latino-américa y además de la participación de numerosos profesores extranjeros principalmente de España, Inglaterra y Estados Unidos de Norte América. La delegación peruana estuvo constituida por 18 colegas entre gastroenterologos , patólogos, internistas y residentes de gastroenterología.

Los temas que dominaron el evento fueron tratamiento de la Hepatitis Viral C, tratamiento de la cirrosis biliar primaria y el trasplante hepático.

Las conclusiones que se pueden sacar de la exposición de diversos investigadores principalmente europeos, es que actualmente está prácticamente establecido como el tratamiento estándar para la hepatitis viral C la combinación Interferon-Ribavirina, con la que se obtienen tasas de curación que van del 40% si el agente causal es el genotipo 1del virus C a 70% en cualquiera de los otros genotipos; un aporte esperanzador a este respecto es la incorporación del interferon pegilado, que mantiene las tasas de curación y reduce significativamente los efectos secundarios.

Para la cirrosis biliar primaria, luego de muchos años de experiencia con el ácido ursodeoxicolico, se puede concluir a la luz de los aportes de los diferentes investigadores que presentaron sus resultados, que hay una mejoría clínica y laboratorial evidente, que en cerca del 50 % de los pacientes se produce una estabilización en la severidad de la lesión hepática, pero todavía es controversial si también produce un efecto benéfico sobre la sobrevida de los pacientes, aunque para muchos investigadores esto no se da.

En lo referente a trasplante hepático, algunos datos estadísticos podrían permitirnos visualizar la creciente importancia de este procedimiento terapéutico en la hepatología actual; para citar unas cuantas cifras diremos que entre 1985 y 1997 se realizaron en Latinoamérica 1250 transplantes en 25 centros de Argentina, Brasil y Chile y entre 1999 y lo que va del año 2,000, solo en la fundación Favaloro de Argentina se han realizado 219 transplantes hepáticos por lo que podemos deducir que con la incorporación de otros países latinoamericanos a la era del transplante hepático, en la actualidad se deben haber superado la cifra de 2,000, lo cual sin embargo representa tan solo el 10% de los transplantes realizados en los Estados Unidos de América. En términos de resultados la meta para este año es de al menos 80% de sobre vida al año del transplante, y reducir al máximo la mortalidad en la lista de espera, y transplantar a la mayoría de los pacientes independientemente de su condición clínica. Después de estos años de experiencia latinoamericana, los países que lideran esta técnica, afirman categóricamente que el diseño de un programa de transplante hepático de primer nivel en América Latina es tan factible, como en cualquier otra parte del mundo.

Finalmente un comentario especial merece la participación peruana en este certamen internacional, que si bien fue importante en número no lo fue el aporte científico, pues apenas se presentó 4 trabajos libres y sólo un colega participó en una de la sesiones del Congreso. Esto en nuestra opinión es preocupante y trasluce una actitud que debemos cambiar y es reemplazar el individualismo, por equipos de trabajo, multicéntricos a nivel nacional y aquí nuevamente se reclama el papel rector, promotor y catalizador de las sociedades científicas; el próximo año a propósito del Congreso Panamericano, tenemos una gran oportunidad para iniciar el gran cambio y recuperar el protagonismo científico en el ámbito latino americano.

El Consejo Editorial