Dr. Samuel Muñoz M. ENFERMEDAD CALCULOSA BILIAR EN POBLACIONES
RURALES ANDINAS PERUANAS DE GRAN ALTURA En América del Sur, los limitados datos epidemiológicos
sobre enfermedad cálculosa biliar (ECB) indican que es una causa importante de
hospitalización, sin embargo pocos estudios han precisado su prevalencia y de cálculos
biliares asíntomaticos en la comunidad. La colelitiasis es un problema común en los
hospitales de los andes peruanos; no obstante, su prevalencia en comunidades andinas es
desconocido. Para precisar la prevalencia de ECB, se realiza estudio comunitario de corte
transversal, entre Noviembre-94 a Junio-96 en tres poblaciones de los andes peruanos como
parte de proyecto para determinar la prevalencia de hidatidosis; en la Cooperativa
agrícola Túpac Amaru (1042 habitantes) altitud (3600 - 4300 m.s.n.m.) y los caseríos de
Quilcas (2400 habitantes) a 3200 m.s.n.m. y Canchayllo (1237 habitantes) y 3600 m.s.n.m.
respectivamente. 911 pobladores > 15 años participaron voluntariamente en estudio;
fueron examinados utilizando equipo pórtatil de ultrasonido, siendo incluidos según los
siguientes criterios: lumen de vesícula biliar visible presentando ecos con sombra
acústica, ausencia de vesícula biliar en sujetos con historia de colecistectomía. Se
identifica factores de riesgo asociados con ECB en 382 pobladores de caserío de Quilcas,
incluyendo: sexo, edad, grado de instrucción, consumo de alcohol, estreñimiento,
anticonceptivos orales y paridad. Se determina Indice de Masa Corporal en cada individuo.
Asímismo interrogatorio sobre síntomas especificos (cólico biliar) e inespecificos
asociados a ECB. Usando método indirecto de estandarización se compara resultados en
tres caseríos, con estudios de los últimos 10 años en las siguientes poblaciones
(mexicanos-americanos, ingleses, italianos, hindues, japoneses, daneses); se incluye a
pieles rojas americanos debído a que tienen el más alto promedio conocido de ECB. La
prevalencia de ECB relacionada a la edad varía entre 4-10% en hombres y 18-20% en
mujeres. Estas tienen mayor prevalencia de ECB que los varones. Mientras 1.3% (2 de 159)
varones tuvieron ECB en < 40 años; aproximadamente 13% (47 de 361) de mujeres tuvieron
ECB en < 40 años (p<0.001). La prevalencia de colecistectomía fue 2.0% en Túpac
Amaru, 4.7% en Canchayllo y 1.3% en Quilcas. El promedio total de colecistectomía en
mujeres fue 17% (20 de 120) y en hombres 6% (2 de 32). En el caserío de Quilcas el 100%
de varones y el 85% de mujeres fueron asíntomaticos para cálculos biliares. No hubo
diferencia importante en promedio de cólico biliar en mujeres con cálculos biliares (8
de 52 = 15%) y mujeres sin ECB (42 de 225 = 19%). Referente a los factores de riesgo,
evaluados en caserío de Quilcas, se encontró que la prevalencia de ECB aumenta
significativamente con edad (p<0.001) y la posibilidad de tener ECB después de los 16
años aumenta 5%/año de edad. El consumo de alcohol fue significativamente asociado a
disminución de prevalencia de ECB, asímismo tiende a incrementarse con mayor valor de
IMC. Mujeres con más de 4 hijos y que usaron anticonceptivos orales tienen el doble de
ECB, comparado con mujeres sin esos factores de riesgo. Cuando se compara resultados con
otras poblaciones con excepción de índigenas PIMA; caseríos de andes peruanos tuvieron
los más altos promedio de ECB. Dr. Benjamín Olivera B. LAPAROSCOPÍA EN EL MANEJO DEL CÁNCER GÁSTRICO
ESCIRRO Dr. Walter Alfaro M. INSUFICIENCIA HEPÁTICA FULMINANTE EN HEPATITIS
AGUDA C: RIESGO INCREMENTADO EN PORTADORES CRÓNICOS DE VIRUS DE LA HEPATITIS B. Dr. Santiago Mestanza V. ESTUDIO CLINICOPATOLÓGICO E INMUNOHISTOQUÍMICO
DEL CÁNCER COLORECTAL TEMPRANO CON METÁSTASIS HEPÁTICA Dr. Percy Loayza J. EFECTO DE ALBUMINA INTRAVENOSA SOBRE FALLA RENAL Y MORTALIDAD EN PACIENTES CON CIRROSIS Y PERITONITIS BACTERIANA ESPONTÁNEA Effect intravenous albumin on renal impairment and mortality in patients with cirrhosis and spontaneous bacterial peritonitis Sort P, Navasa M, Arroyo V, Rodés J, et al. N Engl J Med 1999; 341: 403-9 En pacientes con cirrosis y Peritonitis Bacteriana Espontánea (PBE), la función renal frecuentemente se encuentra comprometida, probablemente relacionada a reducción de volumen sanguíneo arterial efectivo y esta relacionada con alto promedio de mortalidad. Se realiza estudio para determinar si la expansión de volumen plasmático con albumina IV previene falla renal y reduce mortalidad. De un total de 199 pacientes con cirrosis y PBE que fueron admitidos entre Noviembre-95 a Setiembre-97 en 7 hospitales universitarios; 126 fueron asignados a distribución randomizada a uno de dos grupos: 63 a recibir Cefotaxime, y 63 a tratamiento con Cefotaxime y albumina IV. Cefotaxime IV fue administrada a dosis de 2g c/6h, 1g c/6h, 1 g c/8h y 1 g c/12h, para respectivos niveles de creatinina sérica de <1.5 mg/dl, 1.5-2.2 mg/dl, 2.0-2.5 mg/dl y >2.5 mg/dl. La albumina IV se administró a 1.5 g/Kg en las primeras 6 horas de inicio de estudio, seguido de 1g/Kg al tercer día. La falla renal fue definida como deterioro no reversible de función renal durante hospitalización. La infección resolvió en 59 pacientes en el grupo-Cefotaxime (94%) y 62 en el grupo Cefotaxime-albumina (98%) (P=0.30). Falla renal evidenciada en 21 pacientes en el grupo-Cefotaxime (33%) y 6 en el grupo Cefotaxime fallecieron en el hospital, comparado con 6 (10%) en el grupo-Cefotaxime-albumina (P=0.01); a los tres meses el promedio de mortalidad fue 41%(total 26 fallecidos) y 22% (total 14 fallecidos) respectivamente (P=0.03). Los pacientes tratados con Cefotaxime tuvieron más elevados niveles de actividad de renina que en los tratados con Cefotaxime-albumina; pacientes con falla renal tuvieron los más altos valores. Los autores concluyen que en pacientes con cirrosis y PBE, el tratamiento con albumina IV en adición a antibióticos reduce la incidencia de falla renal y mortalidad en comparación a tratamiento con solamente un antibiótico. Dr. Walther Taboada T. DIAGNÓSTICO VIDEOENDOSCÓPICO DE TRASTORNOS DE MOTILIDAD ESOFÁGICA Videoendoscopic diagnosis of esophageal motility disorders Cameron AJ, Malcolm A, Prather CHM, Phillips SF. Gastroint Endosc 1999; 49: 62-9. Los trastornos de motilidad esofágica son usualmente confirmados por manometría después de estudios previos basados en historia clínica, esofagografía o endoscopía. Siendo los mejor definidos la acalasia y escleroderma. En la acalasia, existe pérdida de células ganglionares en el plexo miénterico de pared esofágica con anormalidades de nervio vago y sus núcleos. Hay aperistalsis y relajación incompleta de EEI, con síntomas fundamentales de disfagia, regurgitación, dolor tóraxico y pérdida ponderal. En escleroderma, el esófago esta comprometido en un 80% de casos. Hay atrofia y fibrosis en músculo liso de esófago medio y distal. El músculo estriado de esófago proximal no es afectado. Los hallazgos de manometría evidencian contracciones de amplitud normal en esófago proximal, peristalsis de baja amplitud o ausentes en el esófago distal o medio y la presión del EEI menor que valores normales. Pirosis, regurgitación y complicaciones de ERGE pueden manifestarse. El objetivo de estudio fue determinar si trastornos de motilidad esofágica pueden ser diagnósticados por observación de contracciones en videoendoscopía. Se revisa hallazgos de motilidad esofágica en 66 pacientes: acalasia 20 (13h, 7m, promedio de edad 51 años); escleroderma 13 (5h, 8m, promedio de edad 62 años); 33 pacientes sin síntomas esofágicos fueron incluidos como control. Todos tuvieron examen endoscópico inicial, seguido por protocolo de videograbación de deglución (movimiento de cartílago tiroides). Se grabaron 5 movimientos deglutorios, cuando el endoscopio se encontraba a 17 cm, 25 cm de arcada dentaria y proximal a UGE. Se revisan los hallazgos de videograbación por 2 médicos gastroenterólogos. En el esófago medio a los 25 cm contracciones peristálticas ocluyendo lumen fueron identificadas en 25 de 33 sujetos controles vs 1 de 20 con acalasia (p<0.001) y 3 de 13 pacientes con escleroderma (p<0.005). Al observar el esófago inferior el EEI abre normalmente en 31 de 33 pacientes vs 1 de 20 con acalasia (p<0.001). En escleroderma el EEI no cierra en 12 de 13 pacientes (p<0.001) vs sujetos control. Una secuencia diagnóstica de abertura de EEI seguida por contracción en el cuerpo esofágico y subsecuente cierre de EEI fue evidenciado en 33 de 33 pacientes control, 2 de 20 con acalasia, y 1 de 13 pacientes con escleroderma (ambos p<0.001). Los observadores realizaron el diagnóstico correcto en 96% de casos. En acalasia ambos observadores opinaron que el lumen esofágico era más amplio que lo normal en 13 casos, dentro de limites normales en 4 casos, diferente opinión en 3 casos. 2 de los 20 pacientes tuvieron pequeñas cantidades de alimentos retenidos en el esófago, el resto no tuvo. En escleroderma, ambos observadores opinaron que lumen esofágico era más amplio en 9 casos, normal en 2 casos y no precisado en 2 casos. Hubo esofagitis en 7 de 13 casos. 1 paciente tuvo gran cantidad de alimento retenido en esófago. Los autores concluyen que la acalasia y la escleroderma esofágica pueden ser diagnósticadas por observación de motilidad por videoendoscopía. Este procedimiento puede representar una prueba diagnóstica alternativa a manometría. Dr. Raúl Komazona S. TERAPIA CON OMEPRAZOL DISMINUYE NECESIDAD DE DILATACIÓN DE ESTENOSIS ESOFÁGICAS PÉPTICAS Omeprazole therapy decreases the need for dilatation of peptic oesophageal strictures Barbeza GO, Schlup M, Lubcke R. Aliment Pharmacol Ther 1999; 13: 1041-45 Se realiza estudio retrospectivo en el Hospital Dunedin, Nueva Zelandia, basado en los informes endoscópicos de pacientes sometidos a dilatación esofágica entre Enero-86 a Enero-94, con tratamiento para inhibición de secreción ácida por al menos un periodo de 6 meses. En la mayoría de casos se utilizaron dilatadores Celestin y catéter balón. Se realiza comparación de promedio de dilatación entre los tratados con antagonistas-H2 y con omeprazol. Un total de 69 pacientes tuvieron seguimiento promedio de 58 meses (rango 6-127), edad 68.2±14.2 (rango 20-92) años. Como el omeprazol estuvo disponible desde 1990, su uso fue restringido en periodo inicial para los que no responden a antagonistas-H2, posteriormente con indicación preferencial en mayoría de pacientes; recibiendo tratamiento secuencial luego de recibir antagonistas-H2. Se usaron cimetidina (800-1600 mg/día) en 16 pacientes, ranitidina (300-900 mg/día) en 53 pacientes, famotidina (40-80 mg/día) en 33 pacientes. La mayoría de pacientes recibieron más de un antagonista-H2, 2 solamente cimetidina. La dosis de omeprazol fue 20-40 mg/día. El número total de dilataciones aumenta progresivamente hasta 1989, cuando 95 fueron realizadas; estas en aquel tiempo representa el 7% de rutina endoscópica gastrointestinal. Hubo entonces una repentina disminución, la cual persiste hasta el final de periodo estudiado. La disminución en número de dilataciones compromete las realizadas por estenosis péptica (73 de 1346 endoscopías en 1989 a 32 de 1466 endoscopías en 1990 p<0.001); número de dilataciones requeridas por todas las otras causas (malignas, cáustica, acalasia) permanece constante. Mientras que en los pacientes que recibieron antagonistas-H2, 162 dilataciones fueron realizadas en 66 pacientes (promedio 2.5 dilataciones/paciente) despues de indicación inicial de procedimiento al entrar a estudio; en contraste solamente 25 dilataciones fueron realizadas mientras 38 pacientes estuvieron siendo tratados con omeprazol (promedio 0.7 dilatación/paciente); pero también prolonga el tiempo promedio entre cualquier posterior dilatación a 26.3 meses comparado con 9.3 meses para los tratados con antagonistas-H2 (p<0.001). El número promedio de endoscopías realizadas por pacientes recibiendo ambos tratamientos fueron idénticos (promedio 1 por 6.5 meses en ambos grupos), esto excluye la posibilidad que la diferencia observada en promedio de dilatación reflejen la frecuencia de seguimiento clínico y observación endoscópica antes que progreso clínico. Los autores concluyen que el seguimiento de dilataciones de estenosis esofágicas pépticas, demuestra que el tratamiento con omeprazol en lugar de antagonistas-H2 disminuye significativamente la necesidad de repetir dilataciones. Dr. Samuel Muñoz M. |